El campo de batalla es la mente humana

La Gran Estrategia de Lazare Carnot

para la Victoria Política.

 

Por Dino De Paoli

 

Publicado en Executive Intelligence Review,  el 20 de Septiembre de 1996.

 

 

 

Traducido al español por JLG (jota2016@gmail.com)

 

I. Creación del Concepto Republicano.

 

Aunque Francia era una nación bastante desarrollada en el siglo XVII, la definición clara de economía política sólo vino tras los esfuerzos combinados de Gottfried Leibniz (1646-1716) y Jean-Baptiste Colbert (1619-1683). Eso es lo que Lazare Carnot representa.

 

Para Leibniz [[1]] la economía era la ciencia que asegura el progreso de las naciones a través del desarrollo tecnológico y la educación de la fuerza obrera. La sociedad entera tiene que ser reorganizada para animar el progreso, reinvertir el sobrante productivamente y aumentar la cultura del hombre. Leibniz estableció los instrumentos teóricos fundamentales para el análisis de los procesos económicos, no en términos de contabilidad simple, sino a través [[2]] del análisis de la capacidad de producción social. Carnot y sus amigos utilizaron ese conocimiento como a continuación describiremos. 

 

Colbert fue el estadista que desarrolló el concepto de economía planificada y organizó la Academia Francesa de Ciencias donde Leibniz trabajó. Colbert fue el primero en fundar un departamento I+D (investigación y desarrollo). Reclutó a los mejores científicos, les dio apoyo financiero, algo que nunca hizo la British Royal Society y ligó sus descubrimientos al desarrollo de la tecnología. Éste es el modelo que Carnot y Gaspard Monge seguirían, reorganizando la economía francesa y creando la famosa Ecole Polytechnique. Aquella herencia representaba una amenaza mortal a la oligarquía británica, quien se determinó a destruirla.

 

Para tener éxito desestabilizando un país, el enemigo debe combinar la asfixia económica con la asfixia cultural, de modo que el descontento de la población se oriente a no encontrar las verdaderas soluciones a la crisis. En aquél momento solo las escuelas Oratorias [[3]] en las que habían estudiado Monge, Carnot, y Claude Antoine Prieur de la Côte d'Or, enseñaban el trabajo de Leibniz y a principios del siglo XVIII, cuando los británicos decidieron atacar a su enemigo principal, Francia, el Cartesianismo fue utilizado como ariete cultural.

 

El Cartesianismo es una filosofía sintética, nominalista que no ofrece una verdadera comprensión del universo. Las críticas [[4]] de Leibniz sobre la obra de Descartes expresan este aspecto suficientemente. Cuando la oligarquía británica empezó a desplegar a sus agentes en Francia, los flancos en el lado cultural eran numerosos. El principal agente británico era David Hume (1711-1776), un aristócrata de orígenes escoceses que aglutinó a Adam Smith, Montesquieu, Voltaire y Thomas Malthus para emplearse contra los colbertistas europeos y franceses. Hume declaró sarcásticamente: ''Los franceses todavía creen que las sociedades humanas son capaces de progresar perpetuamente en dirección a la perfección''. En su Tratado sobre la Naturaleza Humana intentó destruir esa creencia contraponiendo su propia filosofía en la que la moralidad no tiene ningún lugar: ''Sólo la utilidad personal puede ser un motivo para la acción''. Podemos asegurar que éste era el lema personal de Hume. Al mismo tiempo, los salones franceses comenzaron un culto anglófilo combinado. Los sacerdotes Abbé Prévost y Etienne Condillac extendieron esta moda. Las novelas de Prévost [[5]] sugieren que la razón es inútil, ya que el hombre es esclavo de sus pasiones. ¿Qué pasiones? ''Las sensaciones individuales, el deseo de poseer'', responde Hume.

 

Algunos fisiócratas publicaron libros defendiendo el culto de Isis [[6]], atacando a los constructores de ciudades que destruyen despiadadamente la saludable y pacífica vida rural. Los ciudadanos franceses encontrarían estremecedor saber hoy que el entonces Ministro británico, Robert Walpole escribía en aquellos años: ''Los franceses son diez veces más idiotas que los británicos, por eso les hemos engañado tantas veces”.

 

Los británicos no ocultaban su juego entonces, más de lo que lo hacen hoy. La concepción económica de aquéllos ''progresistas'' negaba el papel del hombre en la transformación de naturaleza, invocando una fantasmagórica fertilidad natural qué nutriría a cada uno de nosotros. Estos autodenominados progresistas se oponían al trabajo de Turgot, que luchaba por desarrollar un extenso programa de educación rural del mismo tipo al promovido por Benjamín Franklin en EEUU. Coherente con esta línea de pensamiento, el ''progresista'' Voltaire escribió: ''Los cuerpos más viciados son los de los obreros de las fábricas. El trabajo agrícola, por otro lado, tiene un efecto fortalecedor, siempre y cuando el libertinaje de las fiestas no altere el efecto positivo y sobrio del trabajo. Muchas personas han establecido escuelas en su tierra. Yo he establecido algunas pero las temo.  Pienso que lo apropiado sería que la mayoría de los niños sólo aprendiesen a cultivar la tierra porque sólo se necesita a alguien que sepa escribir por cada doscientos o trescientos obreros manuales. La labor de la agricultura sólo requiere una forma básica de inteligencia''. [[7]]

 

Voltaire no era ingenuo; quería aplastar la educación republicana, porque para desestabilizar a Francia era esencial hacerlo. Todos estos traidores tienen una ideología común: el odio a la ciencia, el progreso, la educación y la inquietud por el hombre como ser auto-perfeccionado. Este tipo de acciones representan la verdadera cara del movimiento ecologista: El retorno a la tierra, bajo la bota de los señores feudales para quien el campesino vale menos que el ganado.

 

 

Carnot, el Leibniziano

 

Benjamín Franklin cuyos esfuerzos por afianzar el apoyo francés a la Revolución Americana son bien conocidos, luchó contra esos nostálgicos defensores del feudalismo en América y en Europa. Sin embargo resulta menos conocido el hecho de que Franklin reorganizó a los Leibnizianos de Francia y que fue maestro de Lazare Carnot, el ''moralista'', un hombre feliz, cuyo sótano estaba lleno de vino de Borgoña. Su amor a la poesía y al buen humor, mostraban que en su caso, la moralidad no estaba encadenada a la amargura.

 

Carnot estudió en una escuela dirigida por los Padres Oratorios, donde conoció los trabajos de Leibniz. Posteriormente continuó sus estudios bajo la dirección de Gaspard Monge, otro alumno de los Oratorios, que dirigía el área pedagógica de la Escuela de Ingeniería del Ejército en Mézière. Su método educativo influyó profundamente en toda una generación de científicos europeos. En 1783-84, Carnot entró en contacto con Franklin en los círculos parisinos y dio comienzo al esfuerzo político que determinaría sus actividades posteriores. En su Ensayo sobre las Máquinas [[8]], Carnot se definió como leibniziano, en el sentido más amplio del término. Sostenía, al igual que su padrino intelectual, que la sociedad sólo puede progresar a través del estudio científico y de la innovación tecnológica.

 

Ese fue el punto de partida sobre el que Carnot establecería las nuevas bases para el estudio de la mecánica, definido como la búsqueda del mejor uso posible del flujo de energía. Esta concepción que forma parte del inicio de la verdadera ciencia de termodinámica, se opone por completo al análisis Cartesiano fijo [[9]]. Casi al mismo tiempo, Carnot ayudó a sus amigos los hermanos Montgolfier en la experimentación de los primeros globos aerostáticos, un golpe terrible para aquéllos que pensaban que el hombre nunca lograría el dominio sobre la naturaleza y vencería sus leyes, especialmente la de la gravedad.

 

Carnot fue más allá, y al año siguiente, después del lanzamiento de un globo Montgolfier, en 1784, presentó a la Academia de Ciencias un memorando sobre las maneras en las que los globos podrían dirigirse mediante mecanismos, incluyendo los mecanismos de vapor: ''El calor al producir una expansión diastólica/sistólica impulsará las ruedas. Es necesario destacar cuántos brazos se ahorrarán en las manufacturas cuando las mecánicas del calor sean mejor conocidas.... Dentro de diez años, se producirán revoluciones asombrosas en las artes mecánicas ‘‘ [[10]]

 

Carnot colaboró después con el inventor Robert Fulton en aspectos relacionados con la propulsión naval con mecánicas a vapor y en el uso de submarinos para combatir la flota británica. ‘‘¡Es un niño recién nacido!'' exclamó Franklin, cuando vio los experimentos [[11]]. De aquellos trabajos partieron más adelante la hidrodinámica y la aerodinámica. Su procedencia y su doctrina arrancan de una concepción del hombre que contradice abiertamente la propuesta por Voltaire y Rousseau. En 1806 Carnot escribió un informe a la Academia de Ciencias sobre el trabajo del físico Nicéphore Niepce en un motor de la combustión: ''El descubrimiento de una nueva fuerza motora en la naturaleza siempre es una algo precioso. Tendremos éxito si  reglamos sus efectos y los usamos para ahorrar esfuerzos al hombre.... Los antiguos desconocían las fuerzas motoras; sólo supieron emplear al ser humano, los pesos, las caídas de agua o la fuerza del viento. Todas esas fuerzas eran dependientes de la naturaleza, todos esos juegos de palancas que conocemos son solo masas inertes, capaces de transmitir la acción de las fuerzas en movimiento, no aumentarlas. Pero la fuerza motor lo es todo. El hombre moderno ha descubierto algunas de las fuerzas motoras, o más bien las ha creado: porque aunque sus elementos son necesariamente preexistentes en la naturaleza su diseminación anula sus efectos, que sólo adquieren la calidad de fuerzas motoras mediante medios artificiales, humanos, como la reducción de la fuerza expansiva del agua en el vapor, o el calor convertido en fuerza ascendente que emplea el globo aerostático''. [[12]]

 

Esta noción contradice fundamentalmente la interpretación mecánica de las leyes de la termodinámica, así como la interpretación simplista del principio de conservación de energía atribuido a Carnot. También destruye los estúpidos argumentos sobre la energía solar u otras fuentes “renovables” de energía del movimiento ecologista actual. Si el hombre quiere progresar, debe crear nuevas formas de energía de densidades cada vez mayores. De sus trabajos se derivan consideraciones sociales y políticas bien precisas que Carnot elabora en sus primeros escritos, Eloge de Vauban, 1784 y Memoire sur les Places Fortes, 1788. En ellos presenta por primera vez su idea de un Estado-Nación republicano, siendo esa idea muy diferente de la simple anti-monarquía. El Republicanismo puede tomar formas institucionales muy diversas, entre ellas, el modelo americano de democracia parlamentaria. Carnot usó el trabajo del ingeniero militar francés Sébastian Le Prestre de Vauban, para presentar su propio credo en la necesidad del progreso espiritual y material de la fuerza de trabajo. Ésta fue la piedra angular de las reformas de Carnot en el ejército.

 

Al igual que Vauban, Carnot no atacaba al rey, sino a la corte, esa colección de parásitos aristócratas que arruinaron la economía francesa. Dirigida por la familia de Orleáns, la corte saboteó los esfuerzos del Marqués de LaFayette para construir la República Francesa a imagen de la República Americana. Así, Carnot escribió en su Elogio de Vauban: ''Tal vez sea el triunfo de la razón el esfuerzo más sublime de la virtud. (...) Si la victoria sobre nuestras pasiones nos eleva sobre la naturaleza humana, la inclinación natural para hacer el bien nos hace divinos. (...) Vauban hizo un estudio especial del trabajo, investigó el valor de la tierra, la manera de cultivarla.... Según sus cálculos, de cada 24 habitantes del reino, uno cultiva la tierra; por tanto es él quién alimentará a los otros 23. ¡Qué diferencia entre ese padre que nutre a la patria y el ocioso cortesano! Sólo es útil cuando muere y vuelve a la tierra para alimentarla. Sin embargo, cuando vive, es ese hombre ocioso el que disfruta los frutos de todos. Vauban buscaba la causa del desorden y la encontró en la desigualdad de las fortunas, en una multitud indignante de trabajos inútiles, en un sistema bárbaro de distribución de la renta. (...) La cantidad de población siempre se consideró como una de las claves de la prosperidad de los imperios, pero el número de ciudadanos debe relacionarse con su trabajo útil''. [[13]]

Carnot sigue describiendo cómo la actividad puede ser promovida orientando la redistribución de riqueza correctamente. Entonces advierte: ''Cuándo el granjero ve que el pan duramente ganado para su familia, se le roba despiadadamente, nada puede esperarse de ese sistema monstruoso excepto la despoblación del campo y la siembra del odio entre la ciudadanía. Se termina por aplastar la confianza provocando la apatía en los corazones de los hombres, haciéndolos apáticos e indiferentes al éxito y al destino de la Patria, quebrando los lazos que la unen con ella (...) Vauban creyó que cualquier derecho que daña a la sociedad, es injusto, y aquéllos que han creado ese injusto derecho no deben beneficiarse de sus beneficios (...) El gobierno debe evitar esa multiplicidad odiosa de prerrogativas que condenan a los hombres más valiosos a la indigencia y el desdén''. [[14]]

 

Hoy, ese concepto se ha olvidado y se ha reconvertido en marxista. ¡Qué estúpido! Los apóstoles marxistas de esa época, Gracus Babeuf y el socialista Jacques-René Hébert, fueron guillotinados con el consentimiento de Carnot. Los socialistas Fabianos desprecian la fuerza obrera. Carnot también detalla las propuestas de reforma económicas de Vauban y agrega su propia visión de lo que es un hombre sabio: ‘‘¡Qué raro es que el hombre sabio obtenga los frutos de su labor! Camina por delante de su tiempo y su idioma sólo puede entenderse por la posteridad, pero sólo eso es bastante para animarle a continuar. Es el amigo de los que aún no han nacido y conversa con ellos en sus reflexiones profundas. Como ciudadano, mira a la patria y toma parte en sus triunfos. Como filósofo, supera las barreras que los imperios le imponen; es ciudadano del mundo, contemporáneo de todas las épocas; ha estudiado al hombre desde su frágil origen y lo acompañará a la perfección final ¡Que inmenso hueco hay entre estos dos extremos! Cuando el hombre sume todas sus capacidades, el alcance de su poder será inmenso. ¿Habrá algo imposible para él? ¡Ah! Si a pesar de la dificultad de sus esfuerzos individuales ha aprendido a dominar el trueno ¿qué no hará, cuándo domine todas las fuerzas opuestas, cuándo el interés privado sea el interés general y la virtud, el deseo ilustrado de felicidad? Entonces los elementos habrán sido dominados, el hombre será respetado por la naturaleza, penetrará en el santuario de sus leyes y conocerá sus interconexiones y causalidad''. [[15]]

 

Aquél también fue el verdadero espíritu de la Revolución Americana bajo Franklin, profundamente antagónica a Voltaire, Rousseau y a algunos jesuitas asociados con Agustín Cauchy bajo el reino de Carlos X. Los pensamientos expresados son el espíritu guía de Monge, Carnot, Franklin y el movimiento republicano de los siglos XVIII y XIX.

 

  

II. La Lucha por la República durante la Revolución Francesa.

 

 

Debemos tener presente las ideas propuestas por Franklin, Carnot y sus amigos para precisar qué tendencias definieron la Revolución. Sólo de esa manera tendremos el criterio indispensable para entender el papel de Carnot en la creación del primer ejército republicano capaz de aplastar a varios ejércitos enemigos simultáneamente que operaban en coordinación con los realistas franceses, todos ellos técnicamente superiores.

 

Desde el principio de la Revolución dos tendencias lucharon por el poder. Primero estaba la tendencia revolucionaria americana, integrada por LaFayette, Thomas Paine y otros que no buscaban tanto el establecimiento de un nuevo régimen, como la aplicación del modelo político, económico y social de la Revolución Americana. La tendencia contraria era la defendida por la Casa de Orleáns y sus lacayos, Danton, Marat, etc, dirigida en la sombra por los británicos. Marat  quería crear una monarquía liberal al estilo de la inglesa y exterminar hasta el último de los Colbertistas que habían luchado por la independencia de Francia y el crecimiento económico.

 

La Casa de Orleáns nunca se esforzó en organizar socialmente al pueblo o en orientarle hacia el progreso, lo que habría significado, como mínimo, mantener el nivel moral y político de la población. Más bien pretendían la desestabilización y para eso solo necesitaban un populacho lo más embrutecido posible. Carnot, que luchó incesantemente para salvaguardar el espíritu más elevado en la población, describió las facciones de esta manera: ''Barras pertenecía a esa facción que me horrorizó siempre, la que buscaba poner a Orleáns en el trono y que no habiendo tenido éxito concibió la operación para salvaguardar sus propios intereses. Esta tendencia se subdividió en dos: una, la facción de Danton que predominó entre los Cordeleros y la otra, la facción de Robespierre, que predominó entre los Jacobinos, entre quienes se daba la paradoja de ser completamente contrarios al sistema republicano y que se apresuraron a exaltar sus principios cuando vieron que podrían abusar de ellos si alcanzaban la dirección de la República. Yo fui enemigo por igual de Cordeleros y Jacobinos.(...) Tenía la misma aversión por Danton que por Robespierre, pero como miembro del Comité de Seguridad Pública se me asignó la etiqueta de Jacobino, sin asumir que siempre denuncié su crueldad y tiranía''. [[16]]

 

No se puede decir que sea una descripción muy diplomática de los revolucionarios. Sin embargo la mayoría de los historiadores contempla la Revolución a través de la corriente de Orleáns y son escasísimos los estudiosos que admiten que las “'ideas revolucionarias” de Danton, Marat y Hébert son sólo el fruto deliberado de un esfuerzo cuyo objetivo no contemplaba tanto el progreso intelectual y material del pueblo de Francia como su desestabilización. 

 

Tras los Fusilamientos del Campo de Marte [17 de julio de 1791], que debilitó la tendencia americana, LaFayette, Carnot y sus colegas de la Escuela de Ingeniería de Mézières resultaron elegidos a la Asamblea Legislativa y desde allí intentaron construir un movimiento fuerte que les permitiese poner orden en aquel caos. Para los ''constructores de la ciudad'', aquella era su oportunidad de formar un gobierno que diese prioridad a la educación y a otros aspectos que incrementasen la capacidad productiva de la sociedad.

 

Como hemos visto, la educación había jugado un papel fundamental en las luchas previas a la Revolución, pero ahora se convertía en la línea divisoria entre desestabilizadores y republicanos. La razón era bien simple: cualquier intento serio por construir un verdadero  sistema educativo siempre es atacado, desde la ''derecha'' o desde la ''izquierda'', da igual. El feudalismo necesita bestializar al hombre y en aquel momento, el ''progresista'' Voltaire, fue la herramienta perfecta

 

La Educación del Ciudadano

 

En la nueva Asamblea Legislativa, Carnot fue elegido para el Comité de Instrucción Pública donde comenzó a reorganizar por completo el sistema educativo para convertirlo en algo realmente digno de ese nombre, sin embargo pronto se encontró con la oposición de Marat, Danton y compañía. Basta recordar la famosa frase ''la república no necesita científicos'', dichas por los jueces que condenaron al genial químico Antoine-Laurent de Lavoisier, o las viles diatribas que Marat lanzó contra la Academia de Ciencias de Francia, que había tenido la “osadía” de negar su mediocre candidatura: ''Se toma el pan de los pobres y se lo dan a estos  payasos conspiradores [los Académicos]. Éstos vagos, estos parásitos... se han reunido 11,409 veces, han publicado 380 elogios y realizado 3,954 experimentos. Todo son recetas de cosméticos, pomadas para el pelo y ungüentos para los callos de los pies.(…) Denuncio al epítome del charlatán, a Lavoisier, hijo de un terrateniente, alumno del especulador y tramoyista más grande del siglo''.

 

La amplia reforma educativa prevista por Carnot y sus camaradas necesitaba tiempo y tranquilidad institucional, por eso la tendencia de Orleáns se apresuró a incitar al populacho a la ''revolución permanente''. Danton se apoya en la Comuna, originada en las 48 secciones de sans culottes de la capital, e impone su cuasi-dictadura en la Asamblea Legislativa el 10 de agosto de 1792. Danton estaba por completo bajo el control de los sensualistas, los círculos de Choderlos de Laclos (autor de las Amistades Peligrosas) y del Marqués de Silley, quien condujo la afición de Laclos por la ''pura pasión infantil”. Danton, que abogaba sin reparos por la monarquía de los Orleáns y por la alianza con Inglaterra, fue acusado en julio de 1793 de haber aceptado sobornos de los realistas y de haber liquidado la Compañía de las Indias, por lo que la Convención lo sacó del Comité de Seguridad Pública.

 

Carnot describe el clima creado por los dantonistas y las hordas enfurecidas de Marat: ''Una generación cuya educación ha sido abandonada durante tres años viene detrás de nosotros; Si esa generación permanece en ese estado ya no será capaz de disfrutar de su libertad... Seguir por ese camino transformará la nación francesa en una horda de salvajes''. [[17]]

 

Carnot presentó en marzo de 1793 un nuevo proyecto constitucional. En contraste con la Declaración de 1789 de los Derechos del Hombre y el Ciudadano, Carnot propuso una Declaración de los Derechos de los Ciudadanos, basándose en que los hombres sólo pueden convivir bajo la forma social de la ciudadanía. Esta diferencia es reforzada por el hecho de que la Declaración de 1789 no definió realmente lo que significa ser un ciudadano de la República más allá de vagas generalidades sobre la libertad. Por el contrario Carnot especificó en unos pocos artículos cómo deben definirse los Derechos y Deberes del Ciudadano del Estado: ''Artículo VII: Cada ciudadano nace soldado (...) Artículo VIII: La sociedad tiene derecho a exigir que cualquier ciudadano sea instruido en una profesión útil (...) También tiene derecho a establecer un modelo educativo nacional que prevenga los males que podrían inflingírsele a causa de su ignorancia o corrupción moral (...) Artículo IX: Cada ciudadano tiene el derecho recíproco de esperar de la sociedad los medios para adquirir el conocimiento e instrucción que contribuyan a su felicidad ejerciendo su profesión y sus conciudadanos pueden exigirle que colabore a la utilidad pública con su profesión '' 

  

Carnot, estratega de la Victoria

 

A finales de 1792, Carnot y sus amigos se prepararon para tomar el poder y detener la destrucción de Francia. La estrategia militar de Carnot es un modelo de estudio porque representa el enfoque político republicano en el arte de la guerra empleando todos los resortes tecnocientíficos, sociales y económicos para la consecución de una estrategia militar que le diera la victoria. Sus reformas son notables ya de por sí, pero aún más si tenemos en cuenta el ambiente anárquico y el derrumbe económico en el que las llevó a cabo.

 

En sus escritos iniciales sobre estrategia militar (concretamente en su estudio sobre Vauban), Carnot elaboró un concepto del arte de guerra que resulta vital a pesar de haber sido desestimado continuamente por sus biógrafos. Enfatizó las conexiones entre los asuntos relacionados con la defensa, la reorganización de la producción económica y la utilización a gran escala de las tecnologías modernas porque contemplaba la guerra desde un punto de vista político global. Esta comprensión de la necesidad de una cultura superior para vencer al enemigo convirtió a Carnot en el estratega de la victoria y no solo en un buen táctico [*]. Es esta visión política estratégica lo que le diferencia de Napoleón, buen táctico pero mal estratega, quien sólo buscó la victoria en el campo de batalla y sin una concepción política eficiente que le permitiese rentabilizar sus indudables éxitos militares.  

 

Carnot mejoró constantemente su enfoque táctico empleando siempre los conceptos más avanzados y adoptando las recomendaciones del gran estratega Guibert, con quien había tenido discrepancias en 1784 sobre aspectos esenciales de los despliegues militares. En cuanto asumió sus responsabilidades emprendió una gira para reorganizar los ejércitos comprobando la desastrosa situación a la que había conducido a Francia la estupidez de los autoproclamados “lideres revolucionarios”. En un informe enviado desde los Pirineos en 1793, describió a sus compatriotas en la Convención la desmoralización de los oficiales veteranos y la inutilidad de los anarquistas voluntarios, proponiendo algunas medidas que remediaran la situación: ''Entre los diversos asuntos que me preocupan, ninguno ha llamado más mi atención que la situación de los caminos y canales de navegación; sin ellos es imposible la agricultura y el avance de las artes mecánicas. Es preciso extender la instrucción pública y despertar la industria. Ciudadanos, raramente les he escrito sin mencionar la necesidad de la instrucción pública y es debido a que por todas partes esa necesidad se manifiesta y se expresa con la impaciencia más viva''.

 

Tras explicar la necesaria reorganización para la victoria, concluye: ''Todos los científicos y artesanos de Francia deben escribir un memorando que describa el estado de la población, agricultura, minería, manufacturas, comunicaciones y comercio de su localidad, combinando sus datos con aquellas observaciones, reflexiones y proyectos, que a su leal saber y entender, contribuyan a la prosperidad de la Nación.''[18] Tras abandonar los Pirineos se dirigió al Frente Norte para reorganizar su defensa que presentaba un aspecto aún peor: ''Es vergonzoso permanecer a la defensiva cuando se tiene el doble de fuerzas que el enemigo. Si hacemos las cosas bien podremos tomar la iniciativa, pero no para atacar de frente, desde luego, esa sería la mejor manera de perder la batalla. Por el contrario, atacaremos los flancos y la retaguardia del enemigo. [[19]]

 

Carnot sabía que no se podía reconstruir el ejército sin tomar decisiones estratégicas, o evitando al menos que las decisiones fueran tomadas por Danton y compañía. Para ganar la guerra, primero tenía que existir la voluntad política de ganar y segundo, una logística apropiada no solo para la victoria militar, sino más allá. Cuando Carnot y Prieur della Côte d'Or accedieron al Comité de Seguridad Pública el 14 de agosto de 1793 y se hicieron cargo de las operaciones militares, la situación era desesperada; los británicos habían bloqueado Dunkerke, Maubeuge estaba sitiada, Valenciennes y Saumur habían capitulado, la Vendée, Lyon y Marsella se habían sublevado contra el gobierno y Tolón estaba a punto de caer bajo la flota británica. En el interior, los hebertistas y dantonistas se dedicaban a provocar olas de terror.

 

En cuanto accedió al poder, Carnot se rodeó de los más grandes científicos de su tiempo para reorganizar la logística militar: el matemático Alejandro Vandermonde, el ingeniero y geómetra Gaspard Monge, el químico Jean-Antoine Chaptal, el industrialista y metalúrgico Jean-Claude Perrier, los químicos Claude Berthollet, Víctor Dupin y Antoine-François de Fourcroy. No es casualidad que todos fueran alumnos de Mézière. Juntos reorganizaron el sector militar, la educación y la economía. En cinco meses, a pesar de que los sans culottes llevaban a cabo un sabotaje demoledor, le dieron la vuelta la situación convirtiendo al ejército francés en la peor pesadilla de las tropas enemigas. Por primera vez se puso en práctica a gran escala una de las mejores  ideas de Maquiavelo: el primer ejército nacional republicano peleaba en el campo de batalla y estaba triunfando. En menos de un año, la situación interior del país también cambió: Hébert cayó en marzo de 1794, unos días le tocó el turno a los dantonistas y finalmente, Robespierre fue derrocado el 9 de Termidor (27 de julio), siendo ejecutado con veinte de sus partidarios.

  

El Método Detrás de La Victoria

 

Para deducir una lección de los actos de Carnot debemos mirar el método empleado más que los resultados obtenidos. Primero, como demuestran sus escritos y victorias militares, Carnot luchó políticamente; su objetivo era derrotar al enemigo principal, los ingleses, tan rápido como fuese posible y esa es la razón de que concentrase gran parte de su esfuerzo bélico en las batallas de Dunkerke, Hondschoote y Ostende, las áreas del norte controladas por los ingleses. Esa es también la razón por la que colaboró con Robert Fulton, el norteamericano que desarrolló la máquina de vapor, en el perfeccionamiento de los medios con los que destruir la flota británica e invadir Inglaterra. Sin embargo, para afrontar ese esfuerzo necesitaba tener las manos libres y se apresuró a firmar la paz con Prusia y España en 1795.

 

Durante la batalla de Dunkerke, escribió: ''No sólo hay que reconquistar Dunkerke, Debemos eliminar a Pitt''. Para Carnot la victoria no era suficiente, había que borrar a los ingleses del mapa: ''Quiero felicitar al Comité por la victoria obtenida, sin embargo no entiendo porque el enemigo no ha sido perseguido”. [[20]]

 

Pronto empezaron a sentirse en los campos de batalla los efectos de los cambios de Carnot en el ejército de Francia. En efecto, en octubre, noviembre y diciembre de 1793, las tropas enemigas fueron superadas por un diluvio de artillería disparada por los eficaces cañones diseñados por Gaspard Monge y alimentados con la pólvora más poderosa que Berthollet y Chaptal podían fabricar; Se aterrorizaron cuando vieron por primera vez un globo aerostático flotando encima de sus cabezas mientras hacía labores de observación en la batalla de Fleurus; combatieron contra una fuerza voluntaria cuyo ardor guerrero se acoplaba como un guante a una nueva organización, disciplina y competencia. Resumiendo, el enemigo no entendía la verdadera naturaleza de un ejército republicano.

 

¿Cómo podía obtener Carnot tales resultados cuándo la economía y la situación política interna eran caóticas? Muy sencillo, su estrategia se basaba en los siguientes principios:

 

1- En lugar de emprender batallas frontales, escogió una doctrina de guerra basada en la movilidad con predominio de las maniobras de flanco,

 

2 -Insistió a sus generales en la guerra total. No bastaba con ganar las batallas, lo esencial era destruir al enemigo por completo. 

 

3- Centralizó el mando operativo bajo su supervisión y la de su amigo Prieur.

 

4- Involucró en la guerra a científicos e ingenieros. Puso a hombres como Monge y Chaptal a la cabeza de sectores tan importantes como la producción militar y la elaboración de mapas.

 

5- Hizo inventario de cada recurso disponible en mano de obra y capacidad productiva.

 

6- Reorganizó la producción militar y creó una atmósfera psicológica favorable a la innovación en los procedimientos industriales, mejorando el conocimiento heredado.

 

7- Reorganizó los ejércitos reduciendo la caballería, restaurando la infantería y nombrando a oficiales bien entrenados a la cabeza de los cuerpos de voluntarios.

 

8- Promovió el arma de artillería y entrenó a sus oficiales para actuar en coordinación con la infantería. Carnot el ''pacifista'' sabía bien que si llevaba a cabo con determinación inflexible algunas operaciones clave, conseguiría evitar guerras prolongadas y ruinosas.

 

9- Prohibió el saqueo sistemático de las poblaciones civiles en territorio enemigo: ''En un país ocupado no se confiscarán ni los caballos de labor, ni los suministros necesarios para la  familia y la granja. Se pagará cada artículo que esa familia hubiera vendido en el mercado''. [[21]]

 

10- Creó la Jefatura de Ingeniería Militar y puso a la cabeza a ciudadanos conocedores de la tradición de Enrique IV, Colbert y Leibniz. Esta jefatura estaba compuesta por una sección de operaciones, una sección de cartografía y análisis histórico y una sección de inteligencia. Sobre ésta última escribió: ''Necesitamos buenos espías y conocer la situación de nuestros enemigos, saber lo que les separa. Todo lo que signifique aplastar la tiranía es positivo''. [[22]]

 

Cuando hablamos de la reorganización de Carnot debemos considerar la lucha de poder que se desarrollaba entre bastidores y la escasez de tiempo en que se desarrolló. Una de las debilidades de la organización de Carnot fue la dificultad para seleccionar a los generales más competentes para el nuevo sistema militar. Si Carnot hubiera podido desarrollar su modelo en un ambiente interno más tranquilo, es dudoso que hubiera surgido un Imperio Napoleónico.

 

Su hijo Hippolyte Carnot describe la importancia del progreso científico que su padre llevó a cabo: ''Los científicos más ilustres se ponían a su disposición.... Asumieron la tarea de enseñar a una juventud ávida de pagar tributo a la patria. Después de las lecciones, los estudiantes visitaban los talleres para realizar las prácticas y así las lecciones quedaban impresas''. [[23]]

 

Todo esto se hizo en un periodo convulso en el que muchos de los llamados revolucionarios no buscaron otra cosa que la destrucción de Francia. Robespierre y San-Just boicotearon el plan de Carnot; los hebertistas y los enragés movilizaron a los sans culottes para asesinar a los oficiales bajo el pretexto de que no eran buenos revolucionarios y que sólo la pasión, y no un Estado Mayor, importa en el arte de guerra. Sorprende que en este contexto Carnot no sólo sobreviviese, sino que ganase.

 

 

El Coup d'État Thermidoriano de Carnot

 

Entre septiembre de 1793 y abril de 1794, Carnot enderezó la situación militar francesa, pero también fue el momento en que el “Terror” de los ''revolucionarios'' alcanzó sus mayores cotas. Cuando finalmente en julio de 1794 Robespierre se disponía a eliminar a Carnot, este desplegó el Ejército de tal manera que neutralizó a los partidarios de Robespierre sin derramamientos de sangre. Carnot quedó libre desde aquel momento para actuar como creyese necesario, sin embargo, en lugar de aprovechar la situación para vengarse eliminando a las facciones rivales (los mismos que desafiarían su poder en 1797) buscó consolidar las frágiles bases de la república, edificando las instituciones e ideas que influirían en el desarrollo de la nación.

 

En septiembre de 1794 puso en marcha dos ideas que eran la base de un programa de desarrollo global y estabilización de la situación económica. Hablamos de l´Ecole Polytechnique y del Conservatorio Nacional de Artes y Comercios.

 

La primera representa, gracias al genio pedagógico de Gaspard Monge, uno de los monumentos más bellos jamás construido para engrandecer el espíritu humano. Durante algunos años, los mejores científicos europeos se formaron allí y terminó por convertirse en un modelo exportable al mundo entero durante el siglo XIX. La creación de l´Ecole Polytechnique es uno de los ejemplos más llamativos de los llamados ''procesos negentrópicos''. Para recuperar una situación social caracterizada por el desorden y la des-educación, no se recurre a un simple reordenamiento formal, sino a la mayor concentración posible de intelectos verdadera y conscientemente libres a los que se apoya con energía económica.

El resultado es una nueva y cualitativamente superior solución al problema de la educación. Es interesante citar la descripción que Prieur de la Côte d'Or dio de la escuela a Hippolyte Carnot: ''Habíamos discutido a menudo, su padre [Lazare] y yo, la necesidad de crear una escuela para la formación de diversas clases de ingenieros. Era una de nuestras ocupaciones favoritas. Pero el torrente de los asuntos urgentes nos arrastró y terminó por tiranizarnos. Después del 9 Termidor [27 de julio de 1794], hablamos de nuevo sobre el tema. Su padre se había quedado en el Comité pero yo lo había dejado, así que él me dijo que usara mi tiempo libre para desarrollar esa idea. En cuanto creí que la idea estaba madura, convencimos a Monge, nuestro profesor de Mézière, para que se hiciese cargo del proyecto con su entusiasmo habitual y finalmente acabó por convertirse en el mecanismo perfecto de la Comisión para preparar el programa de instrucción.(...) Su objetivo directo fue la aplicación de estudios tecnocientíficos a todas las necesidades del estado''. [[24]]

 

El mismo año, el 13 de octubre de 1794, el Abate Henri Grégoire, un amigo de Monge y Carnot, propuso la creación del Conservatorio Nacional de Artes y Comercios [[25]] qué, junto con l´Ecole Polytechnique, formaría adecuadamente ingenieros calificados capaces de promover el progreso tecnológico de Francia. Esta reforma de la enseñanza estaba asociada con la idea de la creación de crédito para el desarrollo industrial, así que utilizaron el Banco de Intervención, ya existente, bajo el impulso de Carnot, Monge, Dupont de Nemours, Montgolfier y el Abate Grégoire. Ese banco tenía la tarea de suministrar crédito a la agricultura y las manufacturas, una idea copiada del Secretario del Tesoro americano Alexander Hamilton, quien en 1791 había creado el First National Bank con el mismo fin. Carnot conocía bien el modelo económico republicano americano. En 1804, por ejemplo, Carnot pronunció un discurso contra Napoleón en el que le acusó de haber rechazado el modelo americano de George Washington para terminar eligiendo la Roma de los emperadores.

 

Para hacer de Francia una Nación-Estado duradera, Carnot necesitaba extender la paz a toda Europa, una paz que ayudase a establecer repúblicas o monarquías con sistemas económicos republicanos. Ese plan requería sobre todo, la destrucción de la oligarquía feudal que había dirigido todas las operaciones contra Francia, lo que Carnot llamaba, refiriéndose a Inglaterra y sus aristocráticos aliados de Francia, la ''peor tiranía que jamás haya existido.

 

Por supuesto, los ingleses hicieron todo posible para sabotear el trabajo de Carnot y en cuanto Robespierre cayó, otras fuerzas e individuos, de "izquierda" y de "derecha", maniobraron en nombre de la corona británica para oponerse a sus reformas. En 1795, Barras y Talleyrand establecieron una importante base de poder entre algunos sectores conocidos como ''Thermidorianos'' por su participación en el golpe de Thermidor, de los que Carnot dice lo siguiente: ''Barras pertenecía sin ningún género de dudas a la facción de Danton, igual que la mayoría de esos llamados Thermidorianos, pero el 9 de Thermidor, independientemente del peligro que los amenazaba, eliminaron a un tirano para vengar a otro, reestableciendo esa tiranía en sus propias manos.(...) ¿Quienes eran esos vengadores que se auto-proclamaban defensores de la humanidad? Sin duda eran los hombres que habían empapado con sangre las ciudades de París, Burdeos y Marsella. Mi gran crimen, a sus ojos, era haber firmado la orden de arresto contra Danton'' [[26]] Sobre Talleyrand comenta: ''Hay en la cortesía de ese hombre algo que resulta vil incluso en una bestia''. [[27]]

 

Estas eran las personas que en octubre de 1797 usaron la milicia de París contra Carnot, mientras los ejércitos que le eran fieles estaban lejos. Carnot escapó de la muerte por los pelos y se vio obligado a tomar refugio en Suiza, mientras Barras publicaba informaciones falsas afirmando que Carnot estaba "cometiendo traición y trabajando para los realistas". La verdadera razón de todo aquél montaje era desbaratar el plan de paz que Carnot necesitaba establecer con Prusia y España para poder enfrentarse a solas con Inglaterra y derrotarla. Por el contrario, los monárquicos, los ingleses y sus agentes franceses estaban interesados en continuar la guerra con Prusia aunque cada uno por sus propias razones. La caída de Carnot representaba una victoria importante a corto plazo para los señores feudales que tras bambalinas manipulaban a la "derecha" y la "izquierda" para que no dejaran de enfrentarse entre sí. Pero no era tan fácil deshacer el trabajo, las instituciones y las ideas de Carnot, quien describe así la situación creada bajo el Directorio que había tomado el poder en 1795: ''Los anarquistas y los realistas luchan entre ellos para ver quien es capaz de verter más sangre republicana; por todas partes caen bajo la daga del fanatismo, de los emigrés, de los babouvistas. Esta represión interna deshace nuestra esperanza de paz con los extranjeros, quienes se han propuesto emplear toda su furia para acabar con nosotros al mismo tiempo que nuestros aliados se retiran discretamente del escenario''. [[28]]

 

Después, vino el golpe de 18 Fructidor [Sept. 4, 1797], dirigido por Barras como resultado de la salida de Carnot del poder. Así es cómo Carnot describió la situación estratégica en ese momento: ''Si el 18 Fructidor no hubiera tenido lugar Francia habría logrado una paz general y su prosperidad superaría cualquiera que se hubiese dado entre los pueblos más felices. Ahora Francia caerá en la más estrepitosa de las ruinas, si no afrontamos rápidamente el estado de sus finanzas y no ponemos la bases para un sistema de economía política''. [[29]]

 

 

III. La Ciencia Politécnica de Carnot y sus seguidores.

 

 

El periodo Napoleónico.

 

En cuanto Napoleón tomó el poder el 18 de Brumario [9 de noviembre de 1799], llamó Carnot a Francia, lo nombró Inspector de Guerra y lo puso a cargo del reclutamiento e instrucción de oficiales y de la reorganización del Ejército de Francia en Alemania. Mientras ocupó el cargo intentó liderar las reformas, especialmente en el ámbito educativo, pero se vio obligado a renunciar en octubre del año siguiente tras comprobar que le resultaba imposible orientar a Napoleón en el ideal republicano y asumir el enfoque infantil del corso en las artes de la guerra. En 1815, cuando el periodo napoleónico hubo terminado exclamó: ''Si la República hubiera tenido tiempo para organizar la educación pública, hubiera sido imperecedera''.[[30]]

 

Durante su periodo a cargo del Ejército de Francia llevó a cabo reformas interesantísimas, entre las que cabe citarse la creación de un cuerpo de comunicaciones y el desarrollo de una unidad especial de infantería naval para hundir la flota inglesa, dotada de submarinos prototípicos diseñados por Robert Fulton [[31]] Sin embargo Napoleón “el visionario” se opuso al proyecto lo que, casi con toda seguridad, provocó la dimisión de Carnot quien poco tiempo después escribió a Fulton: ''Si estuviera todavía en el Ministerio de la Guerra no dudaría un minuto en llevar a cabo este proyecto cuyo beneficio está más allá de toda duda y cuyas consecuencias futuras considero trascendentales. [[32]]

 

De 1800 a 1804 trabajó para poner sus logros científicos por escrito; en 1803 publicó sus excelentes trabajos sobre geometría y movimiento de maquinaria, Geometría de Posición, Sobre la Correlación de Figuras Geométricas, Principios Fundamentales del Equilibrio de Movimiento y otros. Aunque no podemos entrar en detalles sobre estas importantes [[33]], contribuciones, nos permitimos simplemente subrayar que la combinación metodológica de cuestiones topológicas y tecnológicas, en la más pura tradición de Leibniz, serían considerados del máximo interés por los científicos del siglo XIX.

 

Carnot se encontró prácticamente solo a la hora de combatir las veleidades imperialistas de Napoleón entre 1802 y 1804. En el Senado declaró en un discurso: ''Nos hemos callado a la hora debatir la proposición formal de reestablecimiento del sistema monárquico y coronar al Primer Cónsul [Napoleón] con dignidad imperial hereditaria. Yo voté contra la idea de designar a un cónsul de por vida y ahora también votaría en contra del restablecimiento de la monarquía.(...) No es a causa de la naturaleza de sus gobiernos que las grandes repúblicas se desestabilizan, es porque, improvisando en medio del caos, son llevados al poder en medio de la euforia. El trabajo filosófico es esencial y si se organiza serenamente la república persistirá llena de sabiduría y vigor. Los Estados Unidos de América representan este modelo, y su prosperidad crece día a día bajo el asombro y la admiración de otras naciones. Pareciera que le ha sido reservado al Nuevo Mundo enseñar al Viejo que puede vivir apaciblemente bajo el reino de la libertad y de la igualdad''.

 

Después de este discurso, Carnot se consagró a la educación de su hijo Sadi y a su trabajo en la sección científica del instituto que había creado en 1795. También trabajó activamente en colaboración con Gaspard Monge para formar nuevos científicos republicanos; los nombres de los matemáticos Joseph Fourier, Jean Poncelet, Michael Chasles, Gustav Dirichlet, Carl Jacobi, de los inventores Wilhelm Weber y Alessandro Volta, de Abel, de Crelle, etc, están conectados por una metodología común de pensamiento científico. Carnot trabajó en colaboración con los hermanos von Humboldt, Alexander y Wilhelm, en diferentes proyectos orientados a crear instituciones gemelas a las de Francia en Prusia. Por ejemplo, Wilhelm von Humboldt presidió la fundación de la Universidad de Berlín en 1810 y su hermano Alexander creó en Alemania, en colaboración con Freiherr von Stein, valiosas instituciones a principios del siglo XIX.

En 1814, la estupidez de Napoleón y la calidad de los generales prusianos que habían entendido las enseñanzas de Carnot, actuaron juntos para provocar el derrumbe del Imperio. Entonces, viendo que Francia estaba en peligro, Carnot, pesar de sus 60 años, regresó al servicio y fue nombrado gobernador de la ciudad de Anvers y comandante de su guarnición. Se defendió con tanta brillantez que fue la única ciudad que no cayó en manos del enemigo. Su proeza martirizó a los prusianos una y otra vez hasta que el nuevo rey Luís XVIII le cesó.

 

A su regreso del destierro de la isla de Elba, Napoleón volvió a nombrar a Carnot Ministro del Interior para los ''Cien Días'', e inmediatamente creó el Consejo de Industria y Bienestar designando para su gobierno a los mismos hombres del Comité de Defensa de 1793: Chaptal, Berthollet y Monge, así como el Duque de la Rochefoucault-Liancourt, Ternant y d'Arcet. El programa consistía principalmente en recoger las capacidades científicas, técnicas e industriales de la nación y animar la industria por medio de la innovación, la ayuda económica, la promoción de la educación de obreros y campesinos y asignando una paga extraordinaria de 50,000 francos a los inventores de cualquier nueva máquina-herramienta.

 

En mayo de 1815, Carnot impulsó una ley de desarrollo de las escuelas primarias públicas. Esa ley (Enseignement Mutuel) decía así: ''En cuanto los estadounidenses pudieron gobernarse, su primera preocupación fue que hubiese un maestro en cada pueblo. Al mismo tiempo llevaron maquinaria para el desarrollo de la agricultura. Esos hombres sensatos, alumnos de Franklin y Washington, saben solucionar las necesidades básicas del hombre como arar la tierra, levantar tejados y cultivar la inteligencia. Pero en Europa la desigualdad de las rentas ha dejado a la mayoría de los hombres sin medios para adquirir educación y la pregunta es ¿cómo podemos dotar de educación a nuestra clase más numerosa? Y si sabemos que la educación sin moralidad sería más peligrosa aun que la ignorancia, ¿cómo podemos imprimir moralidad al mismo tiempo que educamos a nuestro pueblo? Este es el problema más importante que debemos afrontar y se resolverá estableciendo una educación primaria de calidad. En Francia 2 millones de niños claman por esa educación. Si se la damos la mayor parte de la población saldrá beneficiada y elevaremos su dignidad. La excelencia en el arte de la política y la economía está en lograr mucho con pocos medios y si conseguimos que estos niños, reviertan lo aprendido tanto moral como intelectualmente, habremos multiplicado a nuestros maestros''. [[34]] Este también era el método que Gaspard Monge había adoptado para l´Ecole Polytechnique, donde había puesto un sistema de ''líderes de brigada'' en el que los mejores estudiantes ayudaban a sus camaradas haciendo que la enseñanza nunca fuese pasiva.

 

Además de la reforma educativa, Carnot creó la Escuela Elemental de Artes Mecánicas e intentó poner en marcha lo que hoy sería el seguro social y de jubilación. Todo el esfuerzo de Carnot era convencer a Napoleón para que abandonase sus planes imperiales y se esforzarse ante todo en fortificar París y las ciudades fronterizas importantes en una gran estrategia defensiva que inutilizase cualquier ataque enemigo, al mismo tiempo que desarrollaba la economía de Francia y cuando esta parte del proceso se hubiese cumplido, entonces, si era preciso, se prepararía un plan ofensivo para Europa Continental. Napoleón aceptó el consejo de Carnot inicialmente, pero luego se desdijo: ''Tiene usted razón, pero yo necesito una hazaña brillante'', [[35]] Acto seguido fue a buscarla a Bélgica y la encontró el 18 de junio de 1815 en un lugar llamado Waterloo. Hippolyte Carnot describe como el emperador rechazó el consejo táctico de Lazare, consistente en atacar primero a los ingleses y no a los prusianos. Poco después de la derrota, aunque la mayor parte de su Ejército todavía estaba intacta, Napoleón se negó a continuar luchando y se rindió.

 

Una vez más, bajo circunstancias extremadamente difíciles, Carnot volvió a asumir plenas responsabilidades. Tras ser elegido presidente de la Asamblea procedió inmediatamente a establecer una Constitución similar a la de los Estados Unidos mientras organizaba la defensa de París, cuyo flanco norte era el más débil al carecer de fortificaciones gracias a que Napoleón se había negado a construirlas. Mientras Carnot remediaba esta situación, el traidor Joseph Fouché, designado por la Asamblea como el Jefe del Gobierno que había vendido a Napoleón a los ingleses cometió traición contra Carnot y saboteó su esfuerzo por defender la capital. En agradecimiento por su “inestimable ayuda” Luis XVIII le premió con el cargo de Ministro del Interior tras su entrada triunfal en París de la mano de los ingleses. Nada más ser nombrado la primera medida de Fouché fue elaborar la lista con los nombres de aquellos que le resultaban incómodos y que iban a ser desterrados. El primer nombre de aquella lista era Lazare Carnot.

 

 

Destierro en Magdeburg.

 

Carnot se vio obligado a refugiarse en Magdeburg donde fue bien recibido por los prusianos. Allí se reencontró con los viejos círculos republicanos de la Sociedad de Cincinnatus que dirigía von Stein y entre cuyos miembros estaban Alexander von Humboldt y el General Gneisenau. En oposición a Metternich, el aliado de Talleyrand, aquellos círculos buscaron construir en Alemania una república basada en las ideas de Franklin y Carnot. Ya en 1816, Prusia adelantaba al resto de países europeos en su sistema educativo, seguido por Francia, donde el programa de Carnot no fue aplicado totalmente. Atrás, muy lejos, estaba Inglaterra.

 

En Magdeburg Carnot colaboró directamente con Alexander von Humboldt y el General von Müffling, Jefe de Estado Mayor del Ejército Prusiano, en la creación de una Escuela Politécnica basada en el modelo “carnotiano”. Félix Klein escribe: ''Esos círculos impulsaron muchos proyectos; fueron ellos quiénes crearon nuestras escuelas técnicas y lanzaron la idea de un instituto politécnico de alto nivel científico apoyado sobre el modelo de l´Ecole Polytechnique''. [[36]] Esas mismas redes franco-alemanas contribuyeron a la creación del grupo científico que colaboraba en el Periódico de Crelle, creado entre otros por Carnot y en el que militaban los más grandes nombres de las ciencias del momento: Dirichlet, Jacobi, Abel, Gauss, Riemann, Poncelet, Liouville y otros.

 

 

La influencia corrupta De Cauchy.

 

Mientras Alemania se dedicaba al desarrollo de estas ideas, en Francia, Charles X y su “protégé” Agustín Cauchy [[37]] ejecutaron una operación que hizo naufragar a la comunidad científica. Jean Víctor Poncelet (1788-1867), el inventor de la geometría proyectiva y alumno de Carnot y Monge, describió la desmoralización de los científicos franceses tras 1816, bajo el patrocinio de Cauchy: ''Me cuesta evocar aquellos tristes recuerdos y el estado de intimidación y degradación en el que estuvimos sumergidos hasta 1830. Fue una regresión política y moral que ha ejercido más influencia en la ciencia de lo que se puede imaginar”. [[38] [39]]

 

Cauchy tomó el lugar de Carnot y Monge durante la Restauración Borbónica atacando deliberadamente la ''escuela de Monge'' y creando un profundo sentimiento de desmoralización en las escuelas. Utilizó el modelo oligárquico clásico reemplazando la intuición científica creativa por un formalismo puro de carácter aristotélico. Poncelet describe el método de Cauchy de la siguiente manera: ''A aquellos procedimientos se les adjudicaba sin merecerlo cierta herencia clásica, dando demasiada preponderancia a los hechos particulares por encima de los generales, rompiendo el eslabón entre la teoría y las ideas y sustituyéndolo por una serie de teoremas y dogmas, recetas por así decirlo, de la ciencia de los números discretos.... Obviamente, uno no puede imponer semejante método como un modelo válido sin olvidarse del verdadero objetivo de las Matemáticas y sin regresar al escolasticismo de la Edad Media, cuyo espíritu estrecho se ha propagado en nuestras escuelas secundarias y universidades (…) “¿No es triste que los más delicados descubrimientos geométricos que se guardan bajo el título de Filosofía de la Ciencia se distorsionen así, degradados por mentes superficiales que han contribuido a arrojar a la educación en el desorden y la indisciplina?'' [[40],[41]] 

 

Poncelet no pudo publicar el resultado de sus trabajos en Francia y se vio obligado a hacerlo en Alemania. En 1826 escribe en el Journal de Crelle: ''Finalmente, agotado y humillado, he decidido, no sin un amargo pesar patriótico, publicar en el Jornal de Matemática que dirige el honorable y sabio Dr. Crelle'' [[42]]

 

¿Se puede pasar consecutivamente del juicio político al moral pasando por la geometría y la mecánica? ¿Se puede condenar a Cauchy, el fundador de la escuela francesa de análisis matemático, en todos estos juicios? Carnot y sus seguidores se reirían de esa pregunta. Comparando los objetivos sociales y metodológicos de Carnot y Monge con los de Cauchy, uno puede entender que no hay nada que separe la educación de calidad, el método pedagógico y la capacidad de la sociedad para progresar. Comparemos las citas de la ''Alabanza de Vauban'' de Carnot, con el siguiente texto de Cauchy extraído de su libro ''En los Límites de Conocimiento Humano'', escrito en Cherbourg en 1811: ''Cuando uno estudia las producciones de la mente humana tiene la tentación de creer que el conocimiento humano puede crecer y multiplicarse hasta el infinito.... Sin embargo, si observamos que nuestra inteligencia y medios están dentro de unos límites de los que nunca se liberarán, nos convenceremos de que nuestro conocimiento está limitado, de que si no hemos conquistado los polos aún es porque que nunca llegaremos cerca de esas regiones heladas. ¿Cómo podremos excavar 1,500 metros de profundidad en línea recta? El hombre ha subido 1,500 brazas a la atmósfera, pero el aire allí está enrarecido y constantemente devuelve a la tierra a aquellos que quieren emprender una empresa más intrépida. (...) Las ciencias exactas han llegado a su final. Quizá mañana el hombre dude de lo enseñado debido a su naturaleza, pero ya no podrá realizar más descubrimientos!''

 

¡Aquí tenemos al glorioso fundador de la escuela matemática francesa! De las ideas de Cauchy sólo podría surgir una generación de contables estupidizados. Cuando Carnot murió en Magdeburg en 1823, Francia se hundía en su decadencia al mismo tiempo que Prusia emprendía su camino a la cumbre. Si Carnot hubiera tenido poder para afianzar sus reformas no es exagerado decir que el primer hombre hubiera llegado a la Luna en 1880, si se hubiese aplicado el modelo económico hamiltoniano-americano en países con la densidad de científicos que Francia y Alemania tenían en aquella época!

 

 

  

Apéndice 1

 

Carnot: Operaciones de flanco contra los ingleses

 

Extraído de:

''Sistema General de las Operaciones Militares para la Próxima Campaña'' 

Lazare Carnot, (1794):

 

Todos los ejércitos de la República deben actuar ofensivamente, pero no en todos los frentes, ni con la misma cantidad de medios. Sólo se darán golpes decisivos en dos o tres puntos; si no lo hacemos así, tendríamos que extender nuestras fuerzas en todas las fronteras, alargando nuestras líneas, agotando los recursos de la República y perdiendo la oportunidad de golpear al enemigo tan fuerte que les sea imposible reorganizarse para el año próximo.

 

Pensamos unánimemente que los mayores esfuerzos y ofensivas deberán dirigirse al norte, donde los ingleses ya son dueños de una porción de nuestro territorio. En aquél punto están concentradas la mayor parte de sus fuerzas con el único objetivo de tomar París y robarnos nuestras provisiones. Pero la posición enemiga es difícil de defender, no tienen fortalezas y dependen de sus líneas de suministros. Si tenemos éxito sembraremos las semillas de la insurrección en aquél territorio. Por tanto el Ejército del Norte tiene como objetivo principal la guerra en la Vendée; el Ejército de la Costa de Brest se encargará de la vigilancia del litoral; y el Ejército de Cherbourg proyectará llevar a cabo un desembarco en Inglaterra.  

 

Para el primer ejército necesitamos caballería ligera, algunos cuerpos grandes de  infantería y muy poca artillería; para el segundo, buenas guarniciones en los fuertes y buenos cuerpos de guardia en las costas; para el tercero, los mismos arreglos que el segundo con una flotilla que estará dispuesta permanentemente, aunque hay que destacar que no podremos realizar dicho desembarco hasta el año próximo como mínimo, esta flota mantendrá ocupada a la fuerza naval inglesa e impedirá que intente algo sustancial en otra parte.

 

Cuando el desembarco se realice los ingleses tendrán que enfrentar el peligro en su propio territorio, lo que drenará sus finanzas y pondrá en peligro su sustento, lo que a su vez les impedirá dar auxilio a los Países Bajos. Es esencial por tanto acelerar la preparación con todo vigor y estar listo para aprovechar la primera oportunidad de llevarlo a cabo.

 

Queremos añadir varias reglas generales que se habían tomado como básicas en todas las ordenanzas del Comité para la Seguridad Pública en operaciones militares: Actuar siempre conjunta y ofensivamente. Mantener la disciplina necesaria para todos los ejércitos, pero sin perderse en pequeñeces. No dejar a las tropas demasiado tiempo libre, pero no agotarlas. No arriesgar más vidas que las estrictamente imprescindibles para cumplir los objetivos. Hacer cambios frecuentes en las guarniciones, residencias de Estado Mayor y Comandancias temporales, para romper los complots que surgen como consecuencia de quedarse mucho tiempo en el mismo lugar y que termina por entregar las defensas al enemigo. Desde los puestos de guardia se realizará la máxima vigilancia y los oficiales extremarán el celo en este aspecto. Cargaremos a bayoneta en cuanto tengamos ocasión, para aterrorizar al enemigo y una vez vencido en la batalla, le perseguiremos hasta su destrucción completa.

 

 

Apéndice 2

Gran Bretaña y Venecia pervirtieron la Revolución Francesa.

 

La Revolución Francesa comenzó con anterioridad a la Toma de la Bastilla el 14 de julio de 1789 con la que popularmente es asociada. Empezó con la Revolución Americana y el establecimiento de la alianza franco-norteamericana.

 

Durante la Revolución Americana hubo un flujo constante de propaganda pro-americana circulando por toda Francia que promulgaba las ideas republicanas de aquella revolución. En 1777, el Courier de l'Europe, subvencionado directamente por el Gobierno francés, publicó la Declaración de Independencia. Otro periódico publicó largos extractos del 'Sentir Común' de Thomas Paine.

 

En los cimientos de esta sociedad franco-americana, Benjamín Franklin y Francia organizaron la Liga por la Neutralidad Armada que consistía en la alianza de Francia, España, Prusia, Suecia, Holanda y Rusia contra Gran Bretaña, en defensa de la independencia de las colonias americanas. Personificando la alianza franco-americana estaba el Marqués de LaFayette, que luchó con a los americanos junto a otros voluntarios franceses y cuando volvieron a Francia promulgaron las ideas de aquella Revolución en su patria. El objetivo de esta ''facción americana'' era importar las ideas de la Revolución americana a Europa, extendiendo la alianza en tiempo de guerra a una sociedad en tiempo de paz. Esta facción con LaFayette en el papel más prominente constituyó la dirección del periodo de la Revolución francesa, pero ésta alianza franco-americana, se encontraba en el punto de mira de la oligarquía anglo-veneciana.

 

Hacía tiempo que el agente veneciano Antonio Conti había formado un partido pro-británico en Francia, integrado entre otros por los autoproclamados intelectuales y filósofos del llamado Iluminismo, que incluían a personajes de la talla de Voltaire. Conti tenía como agentes a Casanova y Cagliostro quienes fueron utilizados en labores de información y desestabilización. Una de estas operaciones es la que dio lugar al conocido “escándalo del collar de la reina” que contribuyó en gran medida al incremento de la animadversión popular sobre el incapaz Luis XVI y su esposa Marie Antoinette.

 

En el momento político adecuado los británicos dieron rienda suelta a la desequilibrada facción anglófila conocida como los Jacobinos, dirigidos por Georges Jacques Danton y Jean Paul Marat, quienes empujaron al pueblo a tomar la Bastilla. Danton era agente del Duque de Orleáns, quien deseaba hacerse con el trono de Francia con apoyo de los británicos y la “intelectualidad” parisina inspirada por la inteligencia veneciana. En 1790, Danton fundó el Club Cordeleros en París, que en apariencia era sólo un club de debate pero que en realidad era el lugar donde se cocinaba lo que hoy calificaríamos sin reservas como ideología progre y desnortada, una especie de “club de amigos de lo políticamente correcto” cuyo propósito según Danton era ''denunciar ante el tribunal de la opinión pública los abusos de las autoridades y cualquier infracción de los derechos del hombre''.

 

En apariencia los Cordeleros pretendían liderar una especie de movimiento democrático radical pero tras aquella pantalla se escondía el objetivo principal, que no era otro que impedir las opciones de progreso de la facción verdaderamente republicana de LaFayette y aquellos sectores de la vida civil y el clero que querían llevar a término una verdadera Revolución. Lamentablemente la base social de la que  el Club de los Cordeleros se nutria eran los miles de hambrientos que sobrevivían en París y la tragedia reside en que aquellos pobres diablos tenían otro tipo de hambre, la ignorancia, que permitió que fuesen manipulados para llegar al Gobierno del Terror. ''Hemos derrocado al despotismo gracias a un levantamiento'', proclamaba Danton,  y sólo con un gran levantamiento nacional terminaremos con los déspotas. Hasta hoy hemos luchado la guerra fingida de LaFayette pero ahora ha llegado el momento de emprender la más terrible de las guerras. Es tiempo de decirle al pueblo se lance en masa contra el enemigo''.

 

Y así fue como se puso a trabajar, casi en solitario, la industria de la guillotina. Dirigida por aquellas mentes débiles y pequeñas, la revolución estaba llevando a Francia al lugar que los británicos le tenían reservado, el colapso, el desastre. Antoine de Lavoisier, el genial creador de la química moderna, cuyos conocimientos eran vitales para afrontar las necesidades de una Francia al borde del precipicio fue condenado por un “juez del pueblo” a morir decapitado con estas palabras: ''La revolución no necesita ciencia''.

 

 

Paine y los Girondinos

 

La batalla entre la facción americana y los herederos de la “intelectualidad” anglófila terminó por escenificarse en la muerte de Luis XVI en enero de 1793, quien había sido capturado mientras intentaba huir de Francia ignominiosamente. El Club de los Cordeleros y los Jacobinos exigieron que fuese juzgado sumariamente y posteriormente ejecutado. ''Proponer un juicio para Luis XVI, en cualquier forma'', dijo Maximilien Robespierre, ''es desandar nuestros pasos, hacia la reforma real y constitucional. Es una idea contrarevolucionaria, desde que él mismo puso a la propia revolución en tela de juicio. Exijo que la convención le declare inmediatamente traidor a la Nación y criminal contra la humanidad''.

 

Paine y los Girondinos que coincidían en los objetivos y propósitos de la facción americana, pensaban que matar al Rey era inútil y proponían que Luis XVI fuese desterrado a Estados Unidos donde estaría adecuadamente vigilado [**]. Pero los Girondinos perdieron la votación y unas semanas después de la ejecución del monarca varios de sus líderes, como Brissot y Condorcet fueron asesinados. Paine, el hijo de la libertad, estaba en prisión, igual que LaFayette, quien languidecía en una prisión austriaca. La facción americana había sido destruida.

 

La Revolución fue llevada al borde del precipicio mientras se difuminaban sus objetivos en una orgía de violencia. Francia sólo se salvó gracias a la fuerza de sus ejércitos y a los patriotas liderados por Lazare Carnot y Gaspard Monge, quienes construirían más tarde la escuela Politécnica como centro del republicanismo francés y del logro científico.

 

Paine escribió: “Mi desesperación no proviene de la amenaza de los ejércitos extranjeros, ni de las intrigas de los aristócratas y el clero más reaccionario. Mi desesperación proviene de la conducta sediciosa con la que se dirige la Revolución''. Paine insistía en que la ausencia total de moralidad del “método revolucionario” desacreditaría la verdadera causa de la libertad a lo largo del mundo. La Constitución que había bosquejado junto a sus camaradas fue rechazada.

 

Desde Alemania, el poeta de la libertad, Friedrich Schiller, escribió: ''el intento del pueblo de Francia por sujetar los derechos del hombre y la libertad política solo ha puesto de manifiesto su incapacidad e indignidad y ha barrido junto con ellos, una parte considerable de Europa en la barbarie y servidumbre''.

 

 

 

Este informe está sacado del trabajo de Linda de Hoyos y Webster G. Tarpley. [43]

 

Apéndice 3

Cronología de la Francia de Lazare Carnot

 

1753: Lazare Carnot nace en Burgogne (13 de mayo).

 

1773: Estudia bajo la tutela de Gaspard Monge en la academia militar en Mézières, donde  conoce a Benjamín Franklin.

 

1783: Carnot obtiene el grado de capitán en el ejército.

 

1789: Comienza la Revolución Francesa con el asalto a la Bastilla en París (14 de julio). Abolición del feudalismo. Declaración de Derechos del Hombre y el Ciudadano. Nacionalización de las propiedades de la Iglesia.

 

1791: Fuga y captura de Luís XVI. Proclamación de la nueva constitución. Carnot es elegido en la nueva Asamblea Legislativa (1 de octubre) en cargos educativos. Escribe sus primeras propuestas sobre la reforma del Ejército.

 

1792: Francia declara guerra a la Coalición de Austria y Prusia. Primer uso de la guillotina (abril). Ataque a las Tullerías (10 de agosto). Derrocamiento de la monarquía. Caos en el ejército, con derrotas en todos los frentes y matanzas en París. Carnot comienza sus reformas. Es elegido a la Convención Nacional (septiembre). Organiza en los Pirineos la defensa contra un posible ataque de España. Escribe el informe sobre la educación de la milicia y la reorganización económica general, como condiciones indispensables para la victoria.

 

1793: Luis XVI y Maria Antonieta son ejecutados. Francia declara la guerra a España, Inglaterra y los Países Bajos. Carnot escribe su propuesta para una nueva constitución, ''Declaración de Deberes de los Ciudadanos'', donde pone énfasis en la educación y el servicio militar para todos los ciudadanos entre 20 a 25 años. El frente norte se derrumba y Carnot es enviado para aportar soluciones. Escribe el famoso informe sobre la necesidad de atacar al enemigo en sus flancos. Invierte la situación militar y gana varias batallas. Desarrolla sus ideas sobre la importancia de la logística, la movilidad y la inteligencia militar. Los Girondistas son expulsados del poder por los Jacobinos (julio). Asume el gobierno de Francia Maximilien Robespierre y el Comité de Seguridad Pública. Introducción del calendario revolucionario. La Armada británica interviene en el mediterráneo. Francia responde con la movilización total (leva en masa). Carnot reforma el ejército y eleva su fuerza a un millón de hombres; En agosto es nombrado miembro del Comité de Seguridad Pública. Asume el control de todas las operaciones militares y apuesta, contra la voluntad de Robespierre, por un Estado Mayor compuesto de oficiales de la escuela pre-revolucionaria. Su estrategia es defensiva para todas las regiones fronterizas de Francia  excepto el Norte, donde promueve una estrategia ofensiva contra Inglaterra. La situación militar empieza a cambiar en septiembre con victorias francesas en Hondschoote, Lyón, Tolón y Dunkerke. Carnot participa personalmente en la batalla de Wattignies donde desarrolla la idea de la destrucción del enemigo y de su voluntad de lucha. Destrucción y no derrota.  

 

1793-94: Carnot crea un nuevo ejército de ciudadanos, reorienta la fuerza militar hacia la “guerra total”, desarrolla una nueva estrategia política y obtiene la neutralidad de Prusia. Rompe las comunicaciones entre Austria e Inglaterra, define su estrategia ofensiva contra los británicos y prepara la invasión de Inglaterra. Todo esto, en medio del caos parisino y la oposición de los sans-culottes revolucionarios.

 

1794: Es abolida oficialmente la Cristiandad en Francia y se sustituye por el ''Culto a la Razón'' de Robespierre (mayo). Francia ocupa los Países Bajos (hasta 1795). Victoria francesa en la batalla de Fleurus (junio). En el norte se recuperan todos los puertos, a partir de entonces comienza a llegar ayuda de los EEUU. La antagónica visión geopolítica entre el anti-prusiano Robespierre y el anti-británico Carnot genera entre ambos choques permanentes. El 9 de octubre Paul Barras dirige el golpe de Estado que termina con el “terror”, gracias a la autoridad e influencia de Carnot sobre el ejército, aunque nunca aceptará la política reaccionaria de los thermidorianos. Mueren Danton y Robespierre. Los ejércitos de Francia resultan victoriosos en todos los campos de batalla. Carnot crea l´Ecole Polytechnique (septiembre).

 

1795: Francia captura la flota holandesa. Prusia y España firman la paz con Francia. Carnot, que se opone firmemente a la política de Barras y termina por abandonar el Comité de Seguridad Pública. Vuelve al poder el 11 de abril como miembro del Directorio que gobierna Francia a través de un comité ejecutivo de cinco hombres.

 

1796: Bonaparte comienza la conquista de Italia, que terminará en 1797. Carnot es elegido presidente del Directorio (30 de abril).

 

1797: Coup d'état del 18 de Fructidor liderado por el General Augereau (4 de septiembre). Carnot es expulsado del Directorio, escapa primero a Suiza y luego a Alemania. El Directorio, que termina por transformarse en un triunvirato bajo Barras que se hace dependiente de Napoleón.

 

1798: Francia ocupa Roma y Suiza. Bonaparte comienza su expedición a Egipto y toma El Cairo (la expedición finalizará en 1799). Francia cae derrotada en la Batalla del Nilo.

 

1799: Bonaparte invade Siria. Se forma una gran coalición contra Francia formada por los ingleses, Austria, Rusia, Portugal, Nápoles y el Imperio Otomano. Los franceses son expulsados de Italia. Coup d'état del 18 Brumario: Bonaparte vuelve a Francia, derroca al Directorio e instala un Consulado que gobernará hasta 1804. Carnot, que ha vuelto y ha sido nombrado Ministro de la Guerra, dimitirá en 1800. 

 

1801: El Tratado entre Francia y Austria lleva a la disolución del Sacro Imperio Romano. Francia gana la orilla del Rhin y mantiene la mayoría de Italia.

 

1802: Se forma el Tratado de Amiens entre Inglaterra y Francia. Bonaparte es elegido Primer Cónsul vitalicio con la oposición de Carnot que también se opone firmemente al Imperio.

 

1803: Estalla la guerra entre Inglaterra y Francia.

 

1804: Bonaparte se corona emperador. El Primer Imperio dura hasta 1814. Se forma la III Coalición contra Francia, integrada por Rusia, Austria, Inglaterra y Suecia.

 

1805: Francia derrota a Austria en la Batalla de Ulm. Posteriormente derrota a la coalición austro-rusa en Austerlitz.

 

1806: Francia vence a Prusia en Jena y Auerstadt.

1807: Carnot se retira de la vida pública.

1808: Los franceses ocupan España; José Bonaparte es nombrado rey de España. Desde el primer momento se encuentra con la oposición popular y se inicia un guerra de guerrillas contra el ejército de Napoleón.

 

1810: Francia se anexiona Holanda.

 

1811: Francia es expulsada de Portugal.

 

1812: Napoleón invade Rusia y ocupa Moscú. Es el momento de mayor extensión para el imperio napoleónico, un gigante con pies de barro. Napoleón huye de Rusia. En la retirada mueren 5 de cada 6 soldados.

 

1813: Napoleón es derrotado en la  Batalla de Vitoria, lo que prácticamente significa su expulsión de España. Prusia empieza la Guerra de Liberación de Francia. La Coalición está formada por Rusia, Prusia, Inglaterra, Austria y Suecia. Francia es derrotada en Leipzig. La coalición invade Francia.

 

1814: Luís XVIII entra en París en marzo. Carnot es nombrado Gobernador de Amberes por Napoleón. Napoleón abdica y es desterrado a Elba. Luis XVIII es coronado rey de Francia. El Tratado de París termina las Guerras de Napoleónicas. Congreso de Viena (1815).

 

1815: Imperio de los Cien Días: Napoleón vuelve a París. Carnot es nombrado Ministro del Interior. Batalla de Waterloo: Napoleón es derrotado y desterrado esta vez a St. Helena. Carnot vuelve a ser desterrado también y se establece primero en Varsovia y después en Magdeburg, Alemania. Los límit0es de Francia se restauran a los de 1790.

 

1823: Carnot muere en Magdeburg.



[1] Gottfried Wilhelm Leibniz, Society and Economy, Hanover 1671. (Ver Fidelio Fall 1992, p.|54.)

[2] Lyndon LaRouche y Jacques Cheminade, Francia después de Gaulle (Paris: European Labor Party, April 1981).

[3] Los Oratorios creados por el Cardenal Bérulle eran una orden basada en las ideas de Leibniz gracias a Malebranche.

[4] Leibniz, Observaciones a Descartes en Opúsculos Filosóficos Escogidos (París, 1969).

[5] Por ejemplo, Manon Lescaut

[6] Isis, “la Puta de Babilonia” es la figura central de los cultos irracionales creados y extendidos por las oligarquías desde Aristóteles. Según la leyenda, Osiris mató y despedazó a su hermano Seth, quien fue resucitado por Isis, su esposa/hermana, aunque sin sus genitales. Isis, la reina maga, fue adorada como “Madre Universal” en Egipto y adoptada como Mater Magna en los cultos romanos. Los seguidores del culto a Osiris se identificaban con el destino de su dios y llegaron a practicar la castración (la autocastración a veces). Los miembros de la secta sacrificaron algo más que sus testículos, sacrificaron el poder de la racionalidad aceptando una regresión infantil para nacer de nuevo en el amor de la Gran Madre, Isis, quien también simboliza la Madre Naturaleza entre los cultos ecologistas de hoy. Hébert mostró en repetidas ocasiones su adscripción al culto de Isis

 

[7] Voltaire, Diccionario Filosófico, apartado  ``Fertilización‘‘

[8] Ver J. Cheminade, C. Albert, D. De Paoli, y otros: La Ciencia de la educación republicana; el secreto de Monge y Carnot, la Escuela Politécnica y de las Artes Maestras (Paris: Campaigner Publications, 1980).

[9] Ibid. La definición de transformación de la energía de Carnot es leibniciana y no cartesiana. Ver también, Dr. Morris Levitt, ``Lazare Carnot and the Leibnizian Machine, ‘‘Fusion, December 1978.

 

[10] Ver Hippolyte Carnot Mémoires sur Carnot, Vol. 1, p.|122.

[11] Ibid.

[12] L. Carnot y Berthollet, report read to the Institute on Dec. 15, 1806.

[13] Sébastian de Vauban (1633-1707), Mariscal de Francia, Comisario General de Fortificaciones, miembro de la Academia de Ciencias, gran estratega de la defensa y arquitecto militar. Escribió tratados de economía fuertemente influenciados por  Leibniz y propuso desarrollos acordes que terminaron por granjearle su desgracia ante Luis XiV

[14] Eloge de M. le Maréchal de Vauban, part. 2, p. 26 y siguientes.

[15] Ibid.

[16] Carnot, L., Réponse à Bailleul, 1789, p.|166.

 

[17] L. Carnot, Correspondance Générale, 12 de enero 1793.

 

* En síntesis, las ideas de Carnot respecto al ejército recuerdan mucho a las mencionadas 150 años más tarde por Juan Domingo Perón en su célebre conferencia "La Defensa Nacional" (N. Del T.)

[18] Ibid., Jan. 12, 1793.

[19] Ibid., May 26, 1793.

[20] M. Reinhard, Le Grand Carnot.

 

[21] Carnot, L., Correspondance Générale, July 18, 1794.

[22] Reinhard, op. cit.

[23] H. Carnot, op. cit.

 

[24] Ibid.

[25] La Science de l'Education Républicaine, (cf. supra)

[26] L. Carnot, Réponse à Bailleul, p. 111.

[27] H. Carnot, op. cit.

[28] Ibid.

[29] L. Carnot, Réponse à Bailleul, p. 111.

 

[30] H. Carnot, op. cit.

[31] Robert Fulton (1765-1815), Ingeniero americano, construyó un proto-submarino en 1798 (Nautilus). Superó el trabajo de Jouffroy d'Abbans, en 1807 y construyó el primer buque de vapor utilizado en las rutas comerciales del río Hudson.

[32] H. Carnot, op. cit.

[33] Ver La Science de l'Education Républicaine, (cf. supra.) y ``Lazare Carnot and the Leibnizian Machine'' (cf. supra.),

 

[34] La Science de l'Education Républicaine, pp. 121-136. La Rochefoucault-Liancourt fue, a iniciativa de Grégoire Abbé, el fundador del Conservatorio de Artes y Profesiones.

[35] H. Carnot, op. cit.

[36] Ibid

[37] Felix Klein, Développement des Mathématiques au XIXe siècle.

[38]   El barón Agustín Cauchy (1789-1857), fue considerado durante muchos años el fundador de la Escuela Francesa de Análisis Matemático. Nunca le preocupó otra cosa que no fueran los aspectos formales lo que le llevó a censurar y prohibir los trabajos de matemáticos geniales y creativos como Evariste Gallois. En el plano político se distinguió por su monarquismo reaccionario.

[39] Jean Victor Poncelet (1788-1867), alumno de Monge, General del Ejército francés y matemático. Revolucionó la  geometría en unas investigaciones que llevó a cabo mientras estaba preso en Rusia. Dirigió la Escuela Politécnica donde cultivó la amistad de la flor y nata de la matemática y la física. Ver: Pierre Beaudry, "The Metaphor of Perspective,'' Fidelio, Verano1995, pp.|63-83.

[40] J. Poncelet, Polémique et Fragments divers, p.|554.

[41] Ibid.

[42] Ibid.

 

** El rey resultaba más útil vivo y desterrado que simplemente muerto. Si Luis XVI seguía con vida pero estrechamente vigilado al otro lado del océano por una potencia aliada, estaría imposibilitado para reunir a su alrededor  fuerzas suficientes con las que desafiar la Revolución y restablecer la monarquía. Mientras siguiese con vida plantearía a priori serias divisiones entre los monárquicos a su favor o a favor de su heredero, directo o no, con lo que la Revolución disponía de este modo de una interesante ventaja estratégica.  Pero si era ejecutado los monárquicos dejarían de estar divididos y dispuestos a invadir Francia y restablecer la monarquía, como finalmente ocurrió. (N del T)

[43] Ver. Linda de Hoyos: ''Newt Gingrich: El Jacobino de Gran Bretaña en EEUU'', New Federalist, Sept. 25, 1995; y ''Cruzada del Iluminismo contra la Razón'', New Federalist, Feb. 8, 1993; Ver también: Tarpley: ''Cómo las Almas Muertas de Venecia corrompieron la Ciencia'', EIR, Sept. 23, 1994.