El sistema nos educa para medir los procesos
históricos en términos de micro-historia, mientras el imperialismo
anglo-norteamericano, los mide en términos de macro-historia. La micro historia
se mide en el plazo de una generación, la macro historia en varias generaciones
y aún hasta de siglos. La micro hitoria suele ser coyuntural, la macro historia
es estructural.
La derrota militar en una guerra es un término micro-histórico, la vitalidad de
un pueblo es una variable macro-histórica. Es la variable que tenemos que tener
en cuenta cuando analizamos nuestra relación con el imperio anglo-sajón. Es la
macro historia de un enfrentamiento que viene como mínimo de hace más de 200
años, cuando Felipe II envió a la Armada Invencible a combatir a la coalición
anglo-holandesa, siendo derrotada en la batalla de Trafalgar e Inglaterra se
apoderó del dominio marítimo y desarrolló su geo-política de expansión a
costilla de las posesiones españolas y el saqueo de sus riquezas naturales hasta
nuestros días. Lo importante es el enfoque, enfrentamos a un enemigo que mide
los objetivos históricos, geopolíticos y estratégicos en función de imperio que
dominan no solo naciones sino civilizaciones ( Arnold Toynbee o Samuel
huntington ).
La Batalla de Malvinas es un punto de inflexión de la micro historia Argentina,
la bisagra que marca un antes y un después. Perder una batalla, teniendo en
cuenta la cantidad de efectivos y material comprometidos en ésta, no es mucho en
una macro guerra si un pueblo y sus FFAA son conscientes de todo lo que se juega
en su futuro: que la "Pax Británica" es mucho peor a la larga, en efectos
militares, económicos y sociales, que todo el mayor sacrificio que demanda la
Guerra Total Prolongada. Justamente don Churchill, escribió con respecto al
Tratado de Münich ( 1938): " Firmamos una paz sin honor, ni tendremos paz ni
honor". Válido para nuestro Acuerdo con carácter de Tratado del 15- Feb-
1990, llamado de Madrid, firmado por Menen, Presidente y Cavallo, Ministro de RREE
de la Argentina. Esa dirigencia política argentina, indigna y cipaya,
continuación del Proceso de la Dictadura Militar, claudicantes y entreguistas,
firmó una paz sin honor, que representó la "rendición incondicional" de la Rep. Argentina,
sumiendo en el saqueo de las riquezas nacionales, la mal llamada venta del
patrimonio nacional, el desguace de sus industrias bélicas y no bélicas, la
desaparición del Estado Nacional, la desocupación, miseria, hambre, inseguridad,
muertes por inanición de pequeños y ancianos, que en colmo del paroxismo y el
delirio colectivo nos hizo creer que estabamos en el 1er. Mundo.
El mapa de la "Argentina Invadida" nos
muestra a las claras que desde ese tratado infame e ignominioso, Argentina, no
solo no tuvo paz ni honor , sino que debe tributo de guerra permanente,
reafirmando los Tratados de Rivadavia(1824) y Roca-Runcinman(1929) por los
cuales pasa a ser factoría de explotación por parte de Gran Bretaña y sus
aliados que apoyaron en 1982, la segunda invasión inglesa sobre Malvinas,
compartiendo sus ganancias a través de empresas oligo-pólicas multinacionales
que están devastando los recursos "no renovables y renovables" que son de la
renta nacional de todos los argentinos. Al Poder Financiero usurero asociado
al saqueo, no le importa que quien está en la Casa Rosada, vista de Militar o
Civil, con tal de mantener el Poder Real detrás del Trono y seguir esquilmando
al pueblo, sin trabajo, sin salud, sin justicia, sin educación, sin seguridad,
sin defensa, con tal que cumplamos rigurosamente con los organismos
internacionales de "créditos" y paguemos una "Deuda Externa", ilegítima,
usuraria, fraudulenta , ilegal, perversa, como quedó demostrada en la
investigación del Patriota Alejandro Olmos y que el juez Ballesteros, así
falló.
Otro ardid del Imperialismo es minimizar su propia
"macro-historia" y mostrar la historia de este "lado del mostrador", como la
historia "Billiken" para niños, y que los historiadores siguen deformando en
los centros universitarios y secundarios, como ser que "los
comerciantes ingleses estaban muy interesados en el libre comercio", razón de
ser, según los ingleses de las invasiones de 1806/07. Estos
"comerciantes ingleses" no eran un pequeño grupo de mercachifles sueltos,
pertenecian a la mayor corporación de la historia británica: "La East Indian
Company" un monopolio que tenían el comercio desde Sudáfrica hasta la costa
del Pacífico, dando la vuelta por el este.
En esta acumulación de capital hubo de todo: tráfico de esclavos, tráfico de
opio, piratería, fomentoy financiación de guerras inter-reinos, internas,
religiosas, raciales, tribales, etc. La East Indian Co. era dueña de sus
propios ejércitos, sus servicios de inteligencia, siendo la columna vertebral
de la oligarquía británica, que controla en el parlamento inglés, a los
conservadores y los laboristas, los tribunales y la corte real.( continúa
próximo número)