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Declaraciones del Capitán de Navío Héctor Bonzo (1983 - 2007)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

A) Sobre el crimen de guerra

 

Pregunta del Diario Clarín (2 de mayo de 2007):

 

“La Cancillería Argentina planteó el hundimiento como ‘un crimen de guerra’”. (pregunta falsa, la Cancillería argentina jamás hizo ese planteo, quienes lo hicieron fueron los deudos de los Caídos en el “Belgrano”, N. del R.)

 

Respuesta del Cap. Nav. Bonzo (2007):

 

Crimen de guerra nunca. Fue un hecho de guerra. Los actos de quienes están en la guerra, como el ataque del submarino, no son un crimen. Fue un hecho desgraciado y lamentablemente lícito. El crimen es la guerra”

 

Escrito por el Cap. Nav. Bonzo (Boletín del Centro Naval Nº 757, octubre de 1983):

 

“Si bien ya habían ocurrido hechos graves, y la Armada Argentina bautizado con sangre heroica las islas del Atlántico Sur, no se daba aún una escalada”.

 

“....el Conqueror inició el seguimiento en contacto ininterrumpido, y  habiendo tenido innumerables ocasiones para atacar…sin embargo no lo hizo ¡Tal vez esperando que el crucero entrara en la zona de exclusión y, por tal, justificar militarmente la acción! Pero mi buque no entró a dicha zona y, más aún, navegaba hacia el continente.

 

Se escapaba así la oportunidad que nosotros no le brindábamos y la causa para atacar que nosotros no le ofrecíamos, que atenuara el costo político”.

 

“Hacía 36 horas que los ingleses habían iniciado sus ataques a Puerto Argentino y entonces, en un acto que se constató político por excelencia, se provocó el hundimiento del crucero A.R.A. ‘GENERAL BELGRANO’. Lo saben tan bien como yo, el Comandante de la Fuerza de Tareas británica y el Comandante del ‘CONQUEROR’, que la orden de Londres prevaleció sobre cualquier consideración militar al respecto. De no haberlo sido así, algún marino inglés estaría siendo juzgado por una corte marcial”.

 

“…el mundo se conmueve ante lo que considera impropio y el acto más condenable en la guerra de las Malvinas….

 

Pero hoy, a más de un año y medio de aquella acción, pareciera que parte de ese mismo mundo ha olvidado su condena al agresor. Tal vez sea como premio a la victoria…Así como otros, aún mantienen inalterable fidelidad, como rechazo a la omnipresencia”.

 

 

B) Sobre la amenaza que significaba el crucero “Gral. Belgrano” para la flota inglesa y la zona de exclusión

 

Declaraciones del Cap. Nav. Bonzo (Clarín, 2007):

 

Nosotros estuvimos en el frente de combate y sufrimos las consecuencias. Yo desde el día 30 tenía orden de disparar y si delante de mí hubiese estado el submarino que había salido a la superficie por una avería, yo le tiraba con los quince cañones hasta hundirlo...”

 

Escrito por el Cap. Nav. Bonzo (B.C.N. Nº 757, octubre de 1983):

 

“El 3 y 4 de mayo de 1982 el Ministerio de Defensa británico dio sendos comunicados informando el ataque con torpedos al crucero A.R.A. “Gral. Belgrano”...que por su posición relativa respecto de la Fuerza de Tareas inglesas y su capacidad de fuego, representaba una gran amenaza para sus naves y con sus misiles Sea-Cat, presentaba amenaza para los aviones....Disiento totalmente...; el buque navegaba con rumbo 290º hacia el continente, a velocidad moderada, en evidente e incuestionable tarea de patrulla, en cumplimiento de lo ordenado; su posición y movimiento descartan entonces que era una amenaza inminente para la Armada británica, como para usarlo de justificativo. La distancia del crucero al buque inglés más cercano, de 250 millas náuticas (460 km) como mínimo, obvia cualquier ampliación del tema.

 

 

“La decisión de hundir el Belgrano fuera de la zona de exclusión de 200 millas de bloqueo, constituyó una aguda escalada en la lucha y un cambio abrupto del concepto de uso mínimo de la fuerza.

                                               TIME, 17 de mayo de 1982

 

(Citado por el Cap. Nav. Bonzo en el B.C.N. Nº 757, 1983)

 

 

C) Sobre las acciones psicológicas

 

Declaraciones del Cap. Nav. Bonzo (Clarín, 2007):

 

“Llamarlo ‘crimen’ fue una acción psicológica de guerra” (“fruto de la propaganda de las autoridades militares de la dictadura...”, agregará Alberto Amato, el entrevistador del diario Clarín, por si hiciera falta aclaraciones, N. del R.)

 

Escrito por el Cap. Nav. Bonzo (B.C.N. Nº 757, octubre de 1983):

 

“Cada día se filtra metódicamente más información oficial inglesa sobre el hundimiento del A.R.A. General Belgrano, en una demostración de impecable acción psicológica, que tiene posibilidades de seguir convenciendo a propios y extraños, así como durante la guerra las cadenas noticiosas británicas dieron buena cuenta de la opinión pública europea”.

 

“Erupcionó entonces aquella decisión de Londres, para producir el acto individual más controvertido de esta guerra. Y todo con un costo inicial, brillantemente enervado en los foros internacionales por obra de la diplomacia inglesa y sus amigos ¡Otra de las grandes enseñanzas que nos dejó el conflicto! ”

 

 

D) Sobre sus sentimientos hacia los británicos

 

Pregunta del Diario Clarín (2 de mayo de 2007):

 

“¿Qué piensa de que el Conqueror haya izado la bandera pirata al regresar a Puerto?”

 

Respuesta del Cap. Nav. Bonzo (2007):

 

“Es una tradición inglesa”.

 

 

Pregunta del Diario Clarín (2 de mayo de 2007):

 

“¿Se encontró con tripulantes del submarino?”

 

Respuesta del Cap. Nav. Bonzo (2007):

 

“Me encontré con un ex oficial de casualidad. El hombre me pidió disculpas. Yo le contesté: ‘Comprendido’...”

 

 Escrito por el Cap. Nav. Bonzo (Boletín del Centro Naval Nº 757, octubre de 1983):

 

“Estoy convencido de que, frente a una naturaleza marcadamente hostil como la que efectivamente sobrellevamos, el número de víctimas previsibles debió de ser mucho mayor. Si ello dejó de ocurrir, no fue ciertamente por la gracia de la corona británica, como alguien llegó a decir, sino a pesar de ella, y debido al coraje y a la disciplina de nuestros marinos”.

 

 

EPÍLOGO DEL PROPIO Cap. Nav. Bonzo (Boletín del Centro Naval Nº 757, 1983):

 

“....si no tuviéramos conciencia de nuestras limitaciones humanas, y sí vergüenza en decir la verdad o celos en destacar acciones que lo merecen....si finalmente no fuéramos capaces de juzgar con objetividad y sin preconceptos, actitudes positivas o negativas...entonces tendríamos que admitir y decir, que la formación militar habría fracasado y que nuestra idoneidad profesional es deficiente...”.

 

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