Capítulo 4: La fundación de las colonias modernas

 

Nosotros sólo ahora estamos empezando a comprender que la expansión colonial no fue poca fuerza en el desarrollo del capitalismo moderno. Es el propósito de este capítulo mostrar que en el trabajo de esa expansión los judíos jugaron, si no la más firme, de todos modos una parte más prominente. Que los judíos deben de haber sido perspicaces asentados coloniales era sólo natural, ya que el Nuevo Mundo, aunque era sino el Viejo en una nueva toma, parecía tener una promesa mayor de felicidad a ellos que la cruza en la vieja Europa, más sobre todo cuando sus últimos Dorado (España) se demostró un refugio inhóspito.

 

Y esto aplica igualmente a todas las empresas coloniales, si en el Este o el Oeste o el Sur del globo. Había probablemente muchos residentes judíos en las Indias Orientales hasta en tiempos medievales,[1]1 y cuando las naciones de Europa, después de las 1498, estiraron sus manos para tomar las tierras de una civilización antigua, los judíos fueron bienvenidos como baluartes de la supremacía europea, aunque ellos vinieron como pioneros de comercio.

 

En toda probabilidad - todavía no se han establecido pruebas exactas - las naves de los portugueses y holandeses deben de haber llevado cantidades de colonos judíos a sus respectivas posesiones indias.

 

De todos modos, los judíos participaron extensamente en todos los asentamientos holandeses incluyendo aquéllos en el Oriente. Nos dicen que los judíos eran grandes accionistas en la East India Company holandesa [2]2. Nosotros sabemos que el Gobernador de la Compañía que,

 

"si él no estableciera realmente el poder de Holanda en Java, ciertamente contribuyó con la mayoría del esfuerzo para fortalecerla," se llamaba  Cohn (Coen)[3] 3.

 

Además, una mirada a los retratos de los Gobernadores de las colonias holandesas le haría aparecer que este Coen no es el único judío entre ellos.[4]4 Para abreviar también eran judíos los Directores de la Compañía;[5]5, ninguna empresa colonial estaba completa sin ellos.[6]6

 

Es todavía como desconocido hasta qué punto los judíos compartieron el crecimiento de la vida económica en India después que los ingleses allí se hicieron amos. Nosotros tenemos, sin embargo, bastante información plena acerca de la participación de los judíos fundando las colonias inglesas en África del Sur y Australia. No hay ninguna duda que en estas regiones (más particularmente en Colonia del Cabo), todo el desarrollo económico era debido a los judíos.

 

En los veintes y treintas del siglo19 Benjamín Norden y Simon Marks vinieron a África del Sur, y "el despertar industrial de casi todo el interior de Colonia del Cabo" fue su trabajo.

 

Julius Mosenthal y sus hermanos Adolph y James establecieron el comercio en lana, pieles, y mohair. Aaron y Daniel Pass monopolizaron la industria de la caza de ballenas; Joel Myers comenzó con los abanicos de avestruz. Lilienfeld, de Hopetown, compró los primeros diamantes.[7]7 Similares posiciones principales estaban ocupadas por los judíos en las otras colonias del sudafricanas, particularmente en el Transvaal, donde se dice que hoy están establecidos veinticinco de los cincuenta mil judíos de África del Sur.[8]8 Es la misma historia en Australia, donde el primer comerciante mayor era Montefiore.

 

Por consiguiente parecería no ser una exageración que

 

"una proporción grande del comercio de navíos coloniales inglés estaba durante un tiempo considerable en manos de los judíos."[9]9

 

Pero la esfera real de influencia judía en asentamientos coloniales, sobre todo en el periodo del sistema capitalista temprano, estaba en el Hemisferio Occidental.

 

América en todas sus fronteras es una tierra de judíos. Ése es el resultado al que debe llevar inevitablemente un estudio de las fuentes, y está lleno de significado. Desde el primer día de su descubrimiento América ha tenido una influencia fuerte en la vida económica de Europa y en general de su civilización; y por consiguiente la parte que los judíos han jugado construyendo el mundo americano es de importación suprema como elemento en el desarrollo moderno. Eso es por qué yo demoraré un poco más totalmente en este tema, incluso al riesgo de cansar a los lectores.[10]10,

 

El mismo descubrimiento de América está ligado muy íntimamente con los judíos en una moda extraordinaria. Es como si el Nuevo Mundo entrara en el horizonte por su ayuda y para ellos solos, como si Colón y el resto no fueran sino directores gerente para Israel. Es en esta luz que los judíos, orgullosos de su pasado, ahora consideran la historia de ese descubrimiento, como puesta adelante en las últimas investigaciones.[11]11 Éstos parecerían mostrar que era que el conocimiento científico de estudiosos judíos que así que perfeccionaron el arte de la navegación que los viajes por el océano se hiciera posible en absoluto.

 

Abraham Zacuto, Profesor de Matemática y Astronomía en la Universidad de Salamanca, completó sus tablas astronómicas y diagramas, el almanaque perpetuum, en 1473. En base a estas tablas otros dos judíos, José Vecuho que era astrónomo de la corte y médico de Juan II de Portugal y un Moses el Matemático (en colaboración con dos estudiosos cristianos), descubrieron el astrolabio náutico, un instrumento por el que se hizo posible medir desde la altitud del sol la distancia de una nave del Ecuador.

 

José tradujo además el Almanaque de su maestro en latín y español. Los hechos científicos que prepararon el camino para el viaje de Colón fueron así proporcionados por judíos.

 

El dinero que era igualmente requisito vino del mismo cuarto, de todos modos como se ve en sus primeros dos viajes. Para el primer viaje, Colón obtuvo un préstamo de Luis de Santangel que era del Consejo del Rey; y era para Santangel, el patrocinador de la expedición, y a Gabriel Saniheg, un marrano, el Tesorero de Aragón al que se dirigieron las dos primeras cartas de Colón.

 

El segundo viaje también se emprendió con la ayuda de dinero judío, esta vez ciertamente no contribuido voluntariamente. En su expulsión de España en 1492, los judíos fueron compelidos a dejar mucho tesoro detrás; esto fue tomado por Fernando para el Fisco Estatal, y con una porción de él Colón fue financiado.

 

Pero más que eso. Varios judíos estaban entre los compañeros de Colón, y el primer pie europeo puesto en tierra americana era un judío - Luis de Torres.

 

Así las últimas investigaciones nos habrían creído.[12]12 Pero lo mayor de todo - del propio Colón se dice haber sido judío. Yo doy esta pieza de información por lo que merece la pena, sin garantizar su exactitud.

 

En una reunión de la Sociedad Geográfica de Madrid, Don Celso García de la Riega, un famoso estudioso para sus investigaciones en Colón, leyó un papel en el que él declaró que Cristóbal Colon (no Columbus) era un español que del lado de su madre era descendientes de judío.

 

Él mostró por referencia los documentos en el pueblo de Pontevedra, en la provincia de Galicia que la familia de Colon vivió allí entre 1428 y 1528, y que los nombres cristianos encontrados entre ellos eran igual al de esos prevaleciente entre los parientes del almirante español. Estos Colon y Fonterrosa eran familia inter-casada entre ellos. Los últimos era indudablemente judíos, o ellos sólo habían sido convertidos recientemente, y la madre de Cristóbal se llamó Susana Fonterrosa. Cuando los desórdenes irrumpieron en la provincia de Galicia los padres del descubridor de América emigraron desde España a Italia.

 

Estos hechos fueron probados por Don Celso de las fuentes adicionales, y él fue fortalecido en su creencia por los ecos distintos de literatura hebrea encontrados en las escrituras de Colón, y también porque los retratos más viejos lo muestran por haber tenido una cara judía. Escasamente se abrieron las puertas del Nuevo Mundo a los europeos que muchedumbres de judíos vinieron y pulularon en ella.

 

Nosotros ya hemos visto que el descubrimiento de América tuvo lugar el año en el que los judíos de España se quedaron sin casa ni hogar, que los últimos años del 15 siglo y años tempranos del 16 eran un periodo en el que se obligó a millones de judíos a volverse vagabundos, cuando la judería europea era como un hormiguero en que había sido empujado un palo. Por consiguiente, poca maravilla que una gran parte de este montón recurrió al Nuevo Mundo, donde el futuro parecía tan luminoso.

 

Los primeros comerciantes en América eran judíos. Los primeros establecimientos industriales en América eran aquéllos de judíos.

 

Ya en el año 1492 los judíos portugueses se establecieron en San Tomas, donde ellos fueron los primeros dueños de la plantación en una gran escala; ellos instalaron muchas fábricas de azúcar y dieron empleo a casi tres mil negros.[13] Y en cuanto a la emigración judía a América del Sur, casi en cuanto fuera descubierta, la corriente era tan grande que la reina Juana en 1511 pensó que eral necesario tomar medidas para provenir de esto.[14] 14 Pero sus esfuerzos deben de haber sido sin provecho, porque el número de judíos aumentó, y finalmente, el 21 de mayo de 1577, la ley prohibiendo a los judíos emigrar a las colonias españolas se derogó formalmente.

 

Para hacer plena justicia a la actividad incesante de los judíos en América del Sur como fundadores del comercio e industria colonial, estará aconsejable la mirada sobre las fortunas de una o dos colonias. La historia de los judíos en las colonias americanas, y por consiguiente la historia de las colonias, entra en dos periodos, separados por la expulsión de los judíos de Brasil en 1654.

 

Nosotros ya hemos mencionado el establecimiento de la industria de azúcar en San Thomas por judíos en 1492. Para el año 1550 esta industria había alcanzado la altura de su desarrollo en la isla. Había sesenta plantaciones con molinos de azúcar y refinerías y producía anualmente, como puede verse de la décima parte pagada al Rey, 150,000 arrobas de azúcar.[15]15,

 

Desde San Tomas, o posiblemente desde Madeira,[16]16 donde ellos habían estado durante mucho tiempo comprometidos en el comercio de azúcar, los judíos trasplantaron la industria a Brasil, la más grande de las colonias americanas. Brasil entró así en su primer periodo de prosperidad, para el crecimiento de la industria de azúcar que trajo con él el crecimiento de la riqueza nacional. En esos años tempranos la colonia fue poblada casi completamente por judíos y delincuentes, dos naves cargadas de ellos que se traían anualmente desde Portugal.[17]17,

 

Los judíos se volvieron rápidamente la clase dominante, "un número no insignificante de los comerciantes brasileños más adinerados eran Nuevos Cristianos."[18]18 El primer Gobernador general era de origen judío, y fue él quién trajo orden en el gobierno de la colonia.

 

No es demasiado decir que las nuevas posesiones de Portugal realmente empezaron a crecer sólo después de Tomás de Souza, un hombre de habilidad excepcional, fue enviado en 1549 a tomar la materia con sus manos.[19]19 No obstante la colonia no alcanzó el cenit de su prosperidad hasta después de la entrada de los judíos ricos de Holanda, consecuente con la entrada holandesa en la posesión en 1642. En ese mismo año, varios judíos americanos se combinaron para establecer una colonia en Brasil, y no menos que seiscientos influyentes judíos holandeses se unieron a ellos.[20]20

 

En la mitad del siglo 17 todas las grandes plantaciones de azúcar pertenecieron a judíos, [21]21 y los viajeros contemporáneos informan acerca de sus actividades muchas marginales y de su riqueza.

 

Así Nieuhoff quien viajó a Brasil de 1640 a 1649, dice de ellos:[22]22

 

"Entre los habitantes libres de Brasil en el que no estaban al servicio de Compañía (de India Oriental holandesa) los judíos eran los más considerables en los número que se habían trasplantado allá desde Holanda. Ellos tenían inmenso tráfico más allá del resto; ellos compraron molinos de azúcar y construyeron casas majestuosas en Recife. Ellos eran todos los comerciantes que habrían sido de gran consecuencia al Brasil holandés que los tenían guardados dentro de los límites debidos de tráfico".

 

Semejante nosotros leímos en los Travels: [23]23 de F. Pyrard

 

"Las ganancias que ellos hacen después de estar nueve o diez años en esas tierras son maravillosas, porque todos ellos regresan ricos."

 

El predominio de la influencia judía en el desarrollo de las plantaciones duró más que el episodio del gobierno holandés en Brasil, y continuó, a pesar de la expulsión de 1654,[24] 24 bajo a la primera mitad del siglo 11. [25]25 En una ocasión,

 

"cuando varios los comerciantes más influyentes de Río de Janeiro cayeron en manos del Santo Oficio (de la Inquisición), el trabajo en tantas plantaciones llegó a un paro en la producción y comercio de la Provincia (de Bahía) que exigió un largo estiramiento de tiempo para recuperar la producción".

 

Después, un decreto del 2 de marzo de 1768 ordenó que todos los registros conteniendo las listas de Nuevos Cristianos sean destruidos, y por una ley de 25 marzo de 1773 se colocaron los Nuevos Cristianos en un pie de igualdad cívica perfecta con los ortodoxos.

 

Es evidente, entonces, que muchos cripto-judíos deben haber mantenido su posición prominente aun en Brasil después que los portugueses había recobrado su posesión de él en 1654, y que eran ellos quienes trajeron al país su floreciente industria de azúcar así como su comercio en piedras preciosas.

 

A pesar de esto, el año 1654 marca una época en los anales de historia americano-judía. Porque fue por ese año que un número gracioso de judíos brasileños se establecieron en otras partes de América y por eso movieron el centro económico de gravedad. El cambio era especialmente aprovechable para una o dos islas importantes del Archipiélago de Indias Occidentales y también las costas vecinas que subieron en prosperidad del tiempo de la entrada judía en el siglo 17.

 

Barbados que estaba casi solamente habitada por judíos es un caso en punto.[26] Cayó bajo el gobierno inglés en 1627; en 1641 se introdujo la caña de azúcar, y siete años después empezó la exportación de azúcar. Pero la industria de azúcar no podría mantenerse. El azúcar producido era tan pobre en calidad que su precio era escasamente suficiente para  pagar por el  costo del transporte a Inglaterra. No hasta que los desterrados "holandeses" de Brasil introdujeron el proceso de refinamiento y les enseñaron el arte del secado y cristalizando del azúcar a los nativos se hizo una manifiesta mejora él. Como resultado, el azúcar exportado desde Barbados aumentó por saltos y límites, y en 1661 Carlos II pudo conferir baronías a trece plantadores que dedujeron un ingreso anual de £ 10,000 de la isla. Por el año 1676 la industria había crecido allí a tal magnitud que no menos de 400 naves cada una llevando 180 toneladas de azúcar crudo salieron anualmente.

En 1664 Thomas Modyford introdujo fábricas de azúcar desde Barbados en Jamaica [27]27 quien en consecuencia pronto se volvió adinerado. Ahora, mientras en 1656, el año en que los ingleses finalmente arrebataron la isla a España, había sólo tres refinerías pequeñas en Jamaica, en

1670 había ya 75 molinos trabajando, muchos de ellos teniendo un rendimiento de 2000 cwts. Para 1700 el azúcar era la exportación principal de Jamaica y la fuente de sus riquezas.

 

La petición de los comerciantes ingleses de la colonia en 1671, preguntando por la exclusión de los judíos, hace un bonito plano que los últimos deben de haber contribuido grandemente a este desarrollo.

 

El Gobierno sin embargo, animó el asentamiento de todavía más judíos, el Gobernador rechazando la petición remarcando [28]28 que

 

"él era de opinión que su Majestad no pudiera tener súbditos más aprovechables que los judíos y los holandeses; ellos tenían muchas acciones y correspondencia". Así los judíos no fueron expulsados de Jamaica, sino "se hicieron los primeros comerciantes y mercaderes de la colonia inglesa."[29]29

 

En el siglo18 ellos pagaron todos los impuestos y controlaron casi completamente la industria y comercio.

 

De las otras colonias inglesas, los judíos mostraron una preferencia especial por Surinam.[30] Los judíos había estado allí establecidos desde 1644 y habían recibido varios privilegios –

 

"considerando que nosotros hemos encontrado que la nación hebrea… se ha… demostrado útil y beneficioso a la colonia".

 

Su posición privilegiada continuó bajo los holandeses a quienes pasaron Surinam en 1667.

 

Hacia el fin del 17 siglo su proporción al resto de los habitantes era como uno a tres, y en 1730 ellos poseyeron 115 de las 344 plantaciones de azúcar.

 

La historia de los judíos en las colonias ingleses y holandeses haya una contraparte en los asentamientos franceses más importantes, tal como Martinica, Guadalupe, y San Domingo.[31]31

 

 

El azúcar era también la fuente de riqueza, y, como en los otros casos, los judíos controlaron la industria y eran los principales comerciantes de azúcar. Las primeras plantaciones grandes y refinerías se establecieron en Martinica en 1655 por Benjamín Dacosta con que había huido allá desde Brasil con 900 co-religionarios y 1100 esclavos.

 

En San Domingo la industria de azúcar se introdujo ya en 1587, pero no fue hasta que los refugiados "holandeses" de Brasil se establecieron allí que lograron cualquier grado de éxito. En todo esto nosotros no debemos perder nunca de vista el hecho que en esos siglos críticos en los que el sistema colonial estaba echando raíz en América (y con este el capitalismo moderno), la producción de azúcar era el espinazo de toda la economía colonial y omitiendo de contar, por supuesto, la minería de plata, oro y gemas en Brasil.

 

De hecho, es un algo exactamente dificultoso imaginar para nosotros la importancia enorme por esos siglos de la fabricación y venta de azúcar. El Consejo de Comercio en París (1701) era culpable de no exagerado lenguaje cuando puso en registro su creencia que

 

"el comercio naval francés debe su esplendor al comercio desde las islas productores de azúcar, y sólo es por medio de esto que la armada puede mantenerse y fortalecerse".

 

Ahora, debe recordarse que los judíos habían casi monopolizado el comercio de azúcar; la rama francesa en particular siendo controlada por la adinerada familia Gradis de Bordeaux.[32]32

 

La posición que los judíos habían obtenido para ellos en América Central y del Sur era así de poderosa. Pero incluso se volvió más cuando hacia el fin del siglo17 las colonias inglesas en América del Norte entraron en las relaciones comerciales con las Indias Occidentales. Es a esta unión cercana, que de nuevo los comerciantes judíos ayudaron a provocar, debe su existencia el Continente norteamericano (como nosotros veremos). Nosotros hemos llegado así al punto donde es esencial considerar el factor judío en el crecimiento de los Estados Unidos desde sus primeros orígenes. Una vez más los elementos judíos se combinaron, esta vez para darles su última forma económica a los Estados Unidos. Como esta vista se opone absolutamente a esa generalmente aceptada (por lo menos en Europa), la pregunta debe recibir plena consideración.

 

A primera vista parecería como si el sistema económico de América del Norte era el mismo que se desarrolló independientemente de los judíos. Bastante a menudo, como yo he afirmado que el capitalismo moderno no es más o menos nada más que una expresión del espíritu judío, me han dicho que la historia de los Estados Unidos demuestra lo contrario. Los propios Yankees se jactan del hecho que ellos lograron sin los judíos.

 

Fue un escritor americano - Mark Twain, si yo no me equivoco - quién una vez consideró un poco a lo largo por qué los judíos no jugaron ninguna gran parte en los Estados, dando como razón como que los americanos eran "inteligentes" como los judíos, si no más inteligentes.  (Los escoceses, a propósito, piensan lo mismo de ellos.)

 

Ahora, es verdad que nosotros nos encontramos con un número muy grande hoy de nombres judío entre los grandes capitanes de la industria, especuladores muy conocidos, o los magnates de Trust en el país. No obstante, yo levanto mi aserción que los Estados Unidos (quizás más que en cualquier otra tierra) se llena al borde del espíritu judío. Esto se reconoce en muchos cuartos, sobre todos en esos más capaces de formar un juicio en el asunto.

 

Así, hace unos años, a la magnífica celebración del 250 aniversario del primer asentamiento de judíos en los Estados Unidos, el Presidente Roosevelt envió una carta congratulatoria al Comité Organizador. En esta él dijo que fue la primera vez durante su tenencia de la oficina que él había escrito una carta parecida, pero que la importancia de la ocasión le garantizó hacer una excepción. La persecución a la cual los judíos fueron sujetos entonces le hacen un deber urgente para él  señalar las calidades cívicas espléndidas que los hombres de fe y raza judía habían desarrollado desde que ellos entraron en el país. Mencionando los servicios dados por judíos a los Estados Unidos él usó una expresión que va a la raíz de la materia –

 

"Los judíos participaron construyendo este país."[33] 33

 

En la misma ocasión el ex presidente Cleveland comentó:

 

"Yo creo que puede decirse seguramente que pocas, si alguna, de esas nacionalidades contribuyentes han sido más influyente dando forma y dirección al Americanismo de hoy directa e indirectamente." [34]34

 

¿En qué se manifiesta esta influencia judía?

 

En primer lugar, el número de judíos que tomaron parte en la vida de negocios americanos nunca era tan pequeño como aparecería a primera vista. Es un error imaginar que porque no hay ningún judío entre la media-docena de multimillonarios muy conocidos, hombres y mujeres que a causa del ruido que ellos hacen en el mundo están en labios de todos los hombres, por consiguiente al capitalismo americano necesariamente falta un elemento judío.

 

Para empezar con, hay algunos dirigidos por manos y cerebros judíos incluso entre los grandes Trust. Así, el Smelters Trust que en 1904 representó una combinación con una capital nominal de 201.000.000 dólares, era la creación de los judíos - los Guggenheim.

 

Así, también, Tobacco Trust (500.000.000 de dólares), en Telegraph Trust, para mencionar sino unos, los judíos ocupan de mando.36 De nuevo, muy muchas grandes casas bancarias que pertenecen a los judíos que a consecuencia ejercen no poco control sobre la vida económica americana.

 

Tome el sistema Harriman que tenía por meta la fusión de todas las vías férreas americanas. Fue respaldado en una gran magnitud por Kuhn, Loeb & Co., la muy conocida empresa bancaria de Nueva York. Especialmente influyente son los judíos en California Occidental que es por mayor parte su creación. En la fundación los judíos Estatales obtuvieron la distinción como Jueces, Diputados, Gobernadores, Alcaldes, y así sucesivamente, y último pero no menor, como hombres de comercio.

 

Los hermanos Seligman - William, Henry, Jesse y James - de San Francisco; Louis Sloss y Lewis Gerstle de Sacramento (donde ellos establecieron la Alaska Commercial Company), Hellman y Newmark de Los Ángeles, son algunas de las casas de negocios más prominentes en esta parte del mundo.

 

Durante el periodo de mineros de oro los judíos eran intermediarios entre California y los Estados Orientales y Europa. Las transacciones importantes de esos días fueron emprendidas por tales hombres como Benjamín Davidson, agente de los Rothschild; Albert Priest, de Rhode Island; Albert Dyer, de Baltimore; los tres hermanos Lazard que establecieron la casa bancaria internacional de Lazard Freres de París, Londres y San Francisco; los Seligman, los Glazier y los Wormser.[35]

 

Moritz Friedlaender era un jefe mayor de los "reyes del Trigo". Adolph Sutro aprovechó de Cornstock Lodes.

 

Hoy la mayoría de los negocios bancarios, no menos que las industrias generales, están en  manos de judíos. Así, nosotros podemos mencionar el London, Paris and American Bank (Sigmund Greenbaum y Richard Altschul); el Anglo-Californian Bank (Philip N. Lilienthal y Ignatz Steinhart); el Nevada Bank; la Union Trust Company; el Farmers' and Merchants' Bank of Los Angeles;

 

John Rosenfeld controla los yacimientos; de Alaska Commercial Company, que sucedió a la Hudson Bay Company; la North American Commercial Company, y muchos más.[36]36

 

Escasamente puede dudarse que la inmigración de numerosos judíos en todos los Estados durante las últimas décadas deba haber tenido un efecto estupendo por todas partes en vida económica americana. Considerar que hay más de un millón de judíos hoy en Nueva York, y que el número mayor de inmigrantes no se ha embarcado todavía en una carrera capitalista.

 

Si las condiciones en América se continúan desarrollando a lo largo de las mismas líneas como en la última generación, si las estadísticas de inmigración y la tasa de nacimientos entre todas las nacionalidades permanecen las mismas, nuestra imaginación puede imaginarse los Estados Unidos de cincuenta o cien años como una tierra sólo habitada por eslavos, negro y judíos, en qué los judíos ocuparán naturalmente la posición de dirección económica. Pero éstos son sueños de futuro que no tiene ningún lugar en esta conexión, donde nuestra la preocupación principal está con el pasado y el presente.

  

Puede concederse que los judíos han tomado una porción prominente en la vida americana presente y en la pasada; quizás una porción más prominente que parece a primera vista. No obstante, el peso enorme que, en común con muchos otros que tienen el derecho de formar una opinión en el asunto, yo agrego que su influencia, no puede explicarse adecuada y meramente del punto de vista de sus números. Es más bien el tipo particular de influencia sobre la que yo puse resalté, y esto puede considerarse por una variedad de causas complejas. Eso es por qué yo no estoy ansioso de sobre enfatizas el hecho, bastante importante en sí mismo, que los judíos en América prácticamente controlan varios ramas importantes del comercio; de hecho, no es demasiado decir que ellos los monopolizan, o por lo menos hizo por una longitud considerable de tiempo.

 

Tome el comercio de trigo, sobre todo en el Oeste; tome tabaco; tome algodón. Nosotros vemos en seguida que quienes gobiernan supremos en tales tres industrias poderosas debe tomar forzosamente en conjunto una parte principal en las actividades económicas de la nación.

 

Por todo eso yo no trabajo este hecho, para mi mente la importancia de los judíos para el desarrollo económico de Estados Unidos yace arraigado en causas más profundas que éstos. Como el hilo dorado en el tapiz, así están los judíos entretejidos como un hilo distinto a lo largo del tejido de la historia económica de América; a través de la complejidad de su plan fantástico recibido desde el mismo principio un modelo todo propio. Desde el primer vivificar del espíritu del sistema capitalista en las costas del océano y en los bosques y praderas del Nuevo Mundo, los judíos no han estado ausentes; normalmente se da 1655 como la fecha de su primera aparición.[37]37 Por ese año una nave con emigrantes judíos de Brasil que se había vuelto una posesión portuguesa, ancló en el Río Hudson, y los pasajeros pidieron permiso para desembarcar en la colonia que la Compañía de India Occidental holandesa había fundado allí.

 

Pero ellos no eran un peticionario humilde que pide un favor. Ellos vinieron como miembros de una raza que había participado en gran magnitud en la nueva fundación, y obligaron a los gobernadores de la colonia a que reconocieran sus demandas.

 

Cuando la nave llegó, Nueva Ámsterdam estaba bajo el gobierno de Stuyvesant que no era amigo de los judíos y quién, si hubiera seguido su propia inclinación, habría cerrado la puerta ante los recién venidos. Pero una carta fechada el 26 de marzo de 1665, lo localizó desde la Corte de la Compañía en Ámsterdam, conteniendo la orden de permitir a los judíos establecerse y comerciar en las colonias bajo el control de la Compañía,

 

"también debido a la gran cantidad de capital que ellos han invertido en acciones de esta Compañía."[38]38

     

No fue mucho antes de que ellos encontraran su camino de Long Island, Albany, Rhode Island y Filadelfia. Entonces sus empezaron múltiples actividades, y fue debido a ellos que las colonias pudieron mantener su existencia. La entidad de Estados Unidos hoy sólo en posible, como nosotros sabemos, porque las colonias inglesas de América del Norte, gracias a una cadena de circunstancias propicias, y el grado de poder y fuerza adquirida finalmente llevó a su independencia completa.

 

En la construcción de esta posición de supremacía los judíos estaban entre los primeros y más entusiastas trabajadores. Yo no estoy pensando en el hecho obvio que las colonias pudieron sólo lograr su independencia por la ayuda de unas empresas judías adineradas que pusieron las bases económicas para la existencia de la Nueva República. Los Estados Unidos nunca habrían ganado la independencia completa si no tuvieran a los judíos proporcionado las necesidades de sus ejércitos y los abastecieron con los nervios indispensables de guerra.

 

Pero lo que los judíos lograron en esta dirección no se levantó de condiciones específicamente americanas. Era un fenómeno general, encontrado a lo largo de la historia de los Estados capitalistas modernos, y nosotros haremos justicia a los casos de este trato con problemas más anchos.

 

No. lo que yo tengo en mente es el servicio especial que los judíos dieron las colonias norteamericanas, uno peculiar al Continente americano - un servicio que de hecho dio nacimiento a América. Yo me refiero al hecho simple que durante los siglos 17 y 18 el comercio de los judíos era la fuente de la cual el sistema económico de las colonias dedujo su sangre vital.

 

Como es bien conocido, Inglaterra obligó a sus colonias a comprar todos los artículos fabricados ellos necesitaron en la Madre-Patria. De la balanza comercial de las colonias siempre era adversa, y si constantemente tenían que mandar dinero del país ellos se habrían agotado. Pero había una corriente que llevaba los metales preciosos en el país, un arroyo desviado en esta dirección por el comercio de los judíos con Sur y Centroamérica. Los judíos en las colonias inglesas mantuvieron relaciones comerciales activas con las Islas de las Indias Occidentales y con Brasil, produciendo un equilibrio favorable de comercio para la tierra de su estancia.

 

El oro minado en América del Sur fue así llevado a América del Norte y fue ayudado para contener el sistema económico en una saludable condición.[39]39 Ante este hecho, ¿no hay alguna justificación para la opinión que los Estados Unidos deben su real existencia a los judíos? Y si esto es así, ¿cuánto más puede ser afirmado que la influencia judía hizo a los Estados Unidos justo lo que ellos son - es decir, americanos?

 

Por lo que nosotros llamamos americanismo es nada más, si nosotros podemos decir así, que el espíritu judío destilado. ¿Pero cómo viene esto que la cultura americana se empapa así en judaísmo?

La respuesta es simple - a través de la mezcla temprana y universal de elementos judíos entre los primeros colonos. Nosotros podemos imaginarnos el proceso de colonizar algo un poco después de esta moda. Una banda de hombres determinados y mujeres - permítanos decir a veinte familias - entraron en las tierras salvajes para empezar su vida nuevamente.

 

Diecinueve están provistos con arado y guadaña, preparado para aclarar los bosques y cultivar la tierra para ganar su sustento como agricultores. La vigésima familia abre una tienda para proporcionarles tales requisitos de vida a sus compañeros como no podrían obtenerse de la tierra, a menudo sin ninguna duda que los pregonan en las mismas puertas. Pronto esta vigésima familia hizo su negocio para ponerse en orden para la distribución de los productos que los otros diecinueve ganaron de la tierra.

 

Fueron ellos, también, quienes probablemente estaban en posesión de dinero en efectivo, y en caso de necesidad podría ser por consiguiente útiles a los otros prestándoles dinero. Muy a menudo la tienda tenía un tipo de préstamo-bancario agrícola como su adjunto, quizás también una oficina para la compra y venta de tierra.

 

Así a través de la actividad de la vigésima familia el granjero en América del Norte era del primero en mantener contacto con el dinero y sistema del crédito del Viejo Mundo. De ahí el proceso entero de producción e intercambio estaba desde su principio a lo largo de las líneas modernas. Los métodos de la ciudad hicieron su camino en seguida hasta incluso los pueblos más distantes. De acuerdo con eso, puede decirse que la vida económica americana estaba desde su inicio impregnada con el capitalismo.

 

¿Y quién era responsable para esto? La vigésima familia en cada pueblo. ¿Necesitamos nosotros agregar que esta vigésimo familia siempre era una judía que unió a una partida de colonos o pronto los buscó en sus hogares? Tal el contorno el cuadro mental que yo he concebido del desarrollo económico de los Estados Unidos.

 

Los escritores subsecuentes que tratan con este asunto podrán rellenar los más amplios detalles; yo sólo he venido por unos. Pero éstos son tan similares en carácter que ellos apenas pueden tomarse como casos aislados. La conclusión es forzada para nosotros que ellos son típicos. Ni yo solo sostengo esta vista. El Gobernador Pardel de California, por ejemplo, comentó en 1905:

 

"Él (el judío) ha sido el financiero principal de miles de comunidades prósperas. Él ha sido emprendedor y agresivo." [40]40

 

Permítame citar algunas de las ilustraciones con las que yo me he encontrado. En 1785 Abraham Mordecai se estableció en Alabama.

 

"Él estableció un puesto de comercio a dos millas al oeste de Line Creek y continuó un comercio extenso con los indios, e intercambiando su bienes por raíz rosa, nogal americano, aceite de nuez y cueros de todos los tipos."[41]41

 

Semejantemente en Albany:

 

"Ya en 1661, cuando Albany era solo un puesto comercial pequeño, un comerciante judío llamado Asser Levi (o Leevi) se volvió allí el dueño de bienes raíces."[42]42

 

Chicago tiene la misma historia. La primera casa de ladrillo fue construida por un judío, Benedict Schubert que se hizo el primer sastre mercantil en Chicago mientras otro judío, Philip Newburg, fue el primero en introducir el negocio de tabaco.[43]43 En Kentucky nosotros oímos hablar de un colono judío ya en 1816. Cuando por ese año el Banco de los Estados Unidos abrió una sucursal en Lexington, un Mr. Solomon que había llegado a 1808 fue hecho cajero.[44]44 En Maryland,[45]45 Michigan,[46]46 Ohio[47]47 y Pensilvania [48]48 está en registro que los comerciantes judíos estaban entre los colonos más tempranos, aunque nada es conocido de su actividad.

 

Por otro lado, es conocido un gran trato de judíos en Texas, donde ellos estaban entre los pioneros de capitalismo. Así por ejemplo, Jacob de Córdova

 

"era por lejos el locador de la tierra más extenso en el Estado hasta 1856".

 

La Agencia de Tierra de Córdova pronto se volvió no sólo famosa en Texas sino en Nueva York, Filadelfia y Baltimore, donde residieron los dueños de tractos grandes de tierra de Texas.

 

De nuevo, Morris Koppore en 1863 se volvió Presidente del National Bank de Texas. Henry Castro era agente de inmigración;

 

"entre los años 1843-6 Castro introdujo en Texas más de 5000 inmigrantes… transportándolos en 27 naves, principalmente desde las provincias Renania… Él alimentó a sus colonos durante un año, los proveyó con vacas, instrumentos de cultivo, las semillas, medicina, y para abreviar con todo lo que ellos necesitaron. "[49]49

 

A veces las ramas de una misma familia se distribuyeron en Estados diferentes, y fue por eso que les permitió continuar el negocio con éxito. Quizás el mejor caso es la historia de la familia Seligman. Había ocho hermanos (los hijos de David Seligman, de Bayersdorf, en Bavaria) quienes empezaron una ocupación que ahora tiene sucursales en todos los centros más importantes en los Estados. Su historia empezó con la llegada a América en el año 1837 de Joseph Seligman. Otros dos hermanos siguieron en 1839; un tercero vino dos años después.

 

Los cuatro empezaron negocio como roperos en Lancaster, moviéndose poco después a Selma, Ala. Desde aquí ellos abrieron tres sucursales en otros tres pueblos. Para 1848 dos hermanos más habían llegado desde Alemania y los seis se movieron al Norte. En 1850, Jesse Seligman abrió una tienda en San Francisco - en la primera casa de ladrillos en esa ciudad.

 

Siete años después se agregó un negocio bancario a la tienda de ropa, y en 1862 la casa Seligman Brothers se estableció en Nueva York, San Francisco, Londres, París y Frankfurt.[50]50

 

En los Estados del Sur, los judíos igualmente también jugaron la parte de comerciante en medio de los asentamientos agrícolas.[51] Aquí (como en América del sur y Central) nosotros lo encontramos bastante temprano como el dueño de inmensas plantaciones.

 

De hecho, en Carolina del Sur "Tierra de Judío" es sinónimo con " Grandes Plantaciones." [52]52

 

Fue en el Sur que Moses Lindo se hizo famoso como uno de los primeros empresarios en la producción de índigo. Estos ejemplos deben bastar. Nosotros creemos que ellos tienden a ilustrar nuestra declaración general que también es apoyada por el hecho que había una corriente constante de emigración judía a los Estados Unidos desde su fundación más temprana. Es verdad que no hay ninguna cifra real para mostrar la proporción de población judía al cuerpo total de colonos. Pero los numerosos indicios de una naturaleza general que nosotros encontramos hacen bastante cierto que debe de haber habido siempre un número grande de judíos en América.

 

No debe olvidarse que en los años más tempranos la población se esparció delgadamente y muy esparcida. Nueva Ámsterdam tenía menos de 1000 habitantes.[53]53 Que siendo así, un buque lleno de judíos que fueron de Brasil para establecerse allí representó una gran diferencia, y evaluando la influencia judía en general en el distrito nosotros tendremos que tasarla alta. [54]54

 

O tomar otro caso. Cuando fue establecido el primer asentamiento en Georgia, cuarenta judíos estaban entre los colonos. El número puede parecer insignificante, pero cuando nosotros consideramos la magra población de la colonia, la influencia judía debe considerarse fuerte. Así, también, en Savannah, donde en 1733 había ya doce familias judías en lo que era entonces un diminuto centro comercial.[55]55

 

Que América temprana se volvió la meta de los emigrantes judíos alemanes y polacos es bien conocido. Así nos dicen:

 

"Entre las familias judías más pobres de Posen había raramente una que en el segundo cuarto del siglo19 no tenía por lo menos un hijo (y en la mayoría de los casos el más capaz y no menos emprendedor) quién navegó lejos por el océano para huir de la estrechez y la opresión de su tierra nativa."[56]56

 

Nosotros no estamos sorprendidos, por consiguiente, del número comparativamente grande de soldados judíos (7243) [57]57 quienes tomaron parte en la Guerra Civil, y debemos inclinarnos a decir que la estimación que pone la población judía de los Estados Unidos sobre la mitad del  siglo 19 es 300,000 (quienes 30,000 vivieron en Nueva York) [58]58 eran si algo demasiado moderado.


 

 

 

 



[1] Cuando Don Isaac Abarbanel estaba escribiendo su comentario sobre el Libro de Jeremías (1504) él vio un documento traído desde India por comerciantes de especias portugueses informaron que ellos se habían encontrado muchos judíos en ese país. Citado por M. Kayserling, Christopher Columbus (1894), pág. 105. Cf. también Bloch, op. cit., p. 15.

[2] 2. Como Manasseh ben Israel menciona en su "Humilde comunicación" a Cromwell. Para este documento, vea Crónica judía, noviembre y diciembre, 1859. Cf. también de los Barrios, Hist. Judayca universal, pág. 4.

[3] 3. G. C. Klerk de Reus, Geschichtlicher _berblick der... niederlõndischostindischen Compagnie (1894), xix. Para Coen, vea xiv de la pág.

[4] 4. J. P. J. Du Bois, Vie des Gouverneurs généraux... ornée de leurs portraits en vignettes au naturel (1763).

[5] 5. E.g., Francis Salvador. Cf. art. "Salvador," en Encicl judía., también Hyamson, pág. 264.

[6] 6. En 1569 los judíos adinerados de Amsterdam armaron la Expedición de Barentz. Cf. M. Grunwald, Hamburgs deutsche Juden (1904), p. 215.

[7] 7. Vea art. "África del Sur," en la Encicl judía.

[8] 8. Dr. J. H. Hertz, The Jew in South África (1905).

[9] 9. Art. "Comercio" en Encicl judía.

[10] 10. La literatura acerca de los judíos y América es bastante extensa. Aquí yo puedo mencionar sólo los trabajos más importantes. Para empezar, está la Enciclopedia judía (una publicación americana) que tiene algunos artículos excelentes que relacionan a las condiciones americanas. Entonces yo debo mencionar las Transacciones de la Sociedad Histórica judía de América (empezado en 1895), una verdadera mina de información sobre la historia americana judía (también económica), más sobre todo en las colonias en América del Norte y Sur en los siglos 17 y 18. Hay algunos discursos valiosos sobre El 250 Aniversario del asentamiento de los judíos en EEUU (1905). Más, vea Markeus, Los hebreos en América; C. P. Daly, Historia del asentamiento de los judíos en América del Norte (1893); M. C. Peters, Los judíos en América (1906). Los primeros dos libros parecen estar fuera de impresión.

[11] 11. En connexion con el 400 aniversario del descubrimiento de América, varios trabajos han hecho su aparición que muestra hasta qué punto los judíos participaron en el descubrimiento actual. El mejor de éstos es M. Kayserling, Christopher Columbus und der Anteil der Juden Anteil Juden, etc. (1894). Algunos que otros son: F. Rivas Puiqcerver, Los Judios y el nuevo mundo (1891); L. Modona, Gil Ebrei e la scoperta dell' America (1893). Cf. también el art. "El descubrimiento de América," en Encicl. judía, y el discurso por Oscar Strauss en el 250 Aniversario, etc., pág. 69.

[12] 12. M. Kayserling, he. cit., p. 112; Juan Sanchez, of Saragossa, el primer comerciante.  Cf. también Kayserling "La Colonización de América por los judíos," en las Transacciones de la Sociedad Histórica judía de América, vol. 2, pág. 73.

[13] 13. G. F. Knapp, "Ursprung der Sklaverei in den Colonien," in the Archiv für Soziale Politik, ii., p. 129. pág. 129.

[14] 14. Oscar Strauss, loc. cit., p. 71.

[15] 15. Ritter, "Uber die geographische Verbreitung des Zuckerrohrs," in the Berichten der Berliner Akademie (1839), quoted by Lippmann, Geschichte des Zuckers (1890), p. 249.

[16] 16. Según Max J. Kohler, "Fases de vida judía en Nueva York antes de 1800," en las Transacciones del Hist Soc judío. de America, vol. ii., p. 94.

[17] 17. Art. "América," en Encycl judío. Cf. G. A. Kohut, "Les juifs dans les colonies hollandaises," in the R.E.J. (1895), vol. 31, p. 293.

[18] 18. H. Handelmann, Geschichte von Brasilien (1860), p. 412.

[19] 19. P. M. Netscher, Les Hollandais au Brasil (1853), p. 1. Para la adinerada familia judía de Souza, cf. M. Kayserling, Geschichte der Juden in Portugal (1867), p. 307; M. Grunwald, Portugiesengraber (1902), p. 123.

[20] 20. M. J. Kohler, op. cit.

[21] 21. Art. "America," in Jewish Encycl.

[22] 22. Transactions of Jewish Hist. Society of America, ii. 95. Cf. También Netscher, p. 103.

[23] 23. Ibid.

[24] 24. No hubo ninguna expulsión real; de hecho el tratado de paz de 1654 judíos se les concedió una amnistia. Pero las palabras fatales fueron agregadas, "a los judíos y otros no-católicos recibirán el mismo tratamiento como en Portugal". Eso era suficiente. Para el tratado, vea Aitzema, Historia, etc. (1626), citado por Netscher [vea nota 191, pág. 163.

[25] 25. H. Handelmann, loc. cit; pp. 412-13.

[26] 26. Para los judíos en Barbados, vea John Camden Hatten, Las Listas Originales, etc. (1874), pág. 449; Ligon, Historia de Barbados (1657), citado por Lippmann op cit., p. 301; Reed, The History of Sugar and Sugaryielding Plants (1866), p. 7; M'Culloch, Dictionary of Commerce, ii., p. 1087. Cf. también C. P. Lucas, UNA Geografía Histórica de las Colonias británicas, ii del ej. (1905), 121, 274, 277.

[27] 27. Para los judíos en Jamaica, vea M. Kayserling, "Los judíos en Jamaica," etc., en el J.Q.R., vol. 12 (1900), 708 ff.; Hyamson, loc. cit., chapter xxvi. Numerosos extractos de los archivos contemporáneos se encontrarán en Kohler "Actividad judía en Comercio Colonial americano," en Transactions de Hist judío. Society of America, vol. 10, p. 59. Cf. también el papel del mismo escritor en las Transactions, vol. 2, pág. 98.

[28] 28. La carta del Gobernador al Secretaria Estatal de Lord Arlington, citado por Kayserling en J.Q.R., vol. 12, pág. 710.

[29] 29. Inscripciones monumentales del British West Indies, recolectado por el Capitán J. H. Lawrence Archer, citado por Kohler, "Fases de la Vida judía," op. cit., pág. 98.

[30] 30. For Jews in Surinam the most important authority is the Essai sur la colonie de Surinam avec l'histoire de la Nation Juive Portugaise y Établie, etc., 2 vols., Paramaribo (1788). Koenen, in his Geschiedenes der Joden in Nederland (1843), p. 313, speaks of this work as "de hoofdbron…voor de geschiedenes der Joden in die gewesten." I have not been able to see a copy. Newer treatises on the subject have brought to light a good deal of fresh material. We may mention R. Gottheil, "Contributions to the History of the Jews in Surinam," in Transactions of Jewish Hist. Society of America, vol. 9, p. 129; J. S. Roos, "Additional Notes on the History of the Jews of Surinam," Transactions, vol. 13, p. 127; P. A. Hilfman, "Some Further Notes on the History of the Jews in Surinam," Transactions, vol. 16, p. 7. For the connexion between Surinam and Guiana see Samuel Oppenheimer, "An Early Jewish Colony in Western Guiana, 1658-1666, and its relation to the Jews in Surinam," in Transactions, vol. 16, pp. 95-186. Cf. also Hyamson, ch. xxvi, and Lucas.

[31] 31. For Jews in Martinique, Guadeloupe, and Santo Domingo, see Lippmann, op. cit., p. 301; A. Cahen, "Les Juifs de la Martinique au xvii sc.," in R.E.J., vol 2; Cahen, "Les Juifs dans les Colonies franéaises au xviii sc.," in R.E.J., vols. 4 and 5; Handelmann, Geschichte der Insel Hayti (1856).

[32] 32. Lucien Wolf in the Jewish Chronicle, Nov. 30, 1894, quoted by Kohler in Transactions, vol. 10, p. 60.

[33] 33. The 250th Anniversary of the Settlement of the Jews in the U.S. (1905), p. 18.

[34] 34. The 250th Anniversary, etc.

[35] 35. John Moody, The Truth about the Trusts (1905), pp. 45, 96, etc.

[36] 36. Art. "California," in Jewish Encycl. (qué es uno particularmente bueno).

[37] 37. There are others who maintain that even before the Brazilian refugees arrived a number of wealthy Jewish traders from Amsterdam settled in the colony of the Hudson.Cf. Albion Morris Dyer, "Points in the First Chapter of New York Jewish History," in Transactions of Jewish Hist. Soc. of America, vol. 3, p. 41.

[38] 38. The letter is quoted in full by Kohler, "Beginnings of New York Jewish History," in Transactions, vol. 1, p. 47.

[39] 39. See Transactions, vol. 1, p. 41; vol. 2, p. 78; vol. 10, p. 63; Kohler, "Jews in Newport," Transactions, vol. 6, p. 69. Kohler often quotes Judge Daly, Settlement of the Jews in North America (1893).

[40] 40. Address by Governor Pardell, of California, in The 250th Anniversary, etc., p. 173.

[41] 41. See art. "Alabama," in Jewish Encycl.

[42] 42. See art. "Albany," in Jewish Encycl.

[43] 43. B. Felsenthal, "On the History of the Jews in Chicago," in Transactions, vol. 2, p. 21;  H. Eliassof, 'The Jews of Chicago," in Transactions, vol. 2, p. 117.

[44] 44. Lewis N. Dembitz, "Jewish Beginnings in Kentucky," in Transactions, vol. 1, p. 99.

[45] 45. J. H. Hollander, "Some Unpublished Material relating to Dr. Jacob Lumbrozo of Maryland," in Transactions, vol. 1.

[46] 46. D. E. Heinemann, "Jewish Beginnings in Michigan before 1850," in Transactions, vol. 13, p. 47.

[47] 47. D. Philipson, 'The Jewish Pioneers of the Ohio Valley," in Transactions, vol. 8, p. 43.

[48] 48. Henry Necarsulmer, "The Early Jewish Settlement at Lancaster, Pa.," in Transactions, vol. 3, p. 27.

[49] 49. Henry Cohen, "The Jews in Texas," in Transactions, vol. 4, p. 9; Henry Cohen, "Henry Castro, Pioneer and Colonist," in Transactions, vol. 5, p. 39. Cf. also H. Friedenwald, "Some Newspaper Advertisements in the 18th Century," in Transactions, vol. 6.

[50] 50. "Einiges aus dem Leben der amerikanisch-jüdischen Familie Seligman aus Bayersdorf in Bayern," in Brüll's Monatsblõttem (1906), p. 141.

[51] 51. Leon Huhner, "The Jews of Georgia in Colonial Times," in Transactions, vol. 10, p. 65;  Huhner, "The Jews of South Carolina from the Earliest Settlement to the End of the American Revolution," in Transactions, vol. 12, p. 39; Chas. C. Jones, "The Settlement of the Jews in Georgia," in Transactions, vol. 1, p. 12.

[52] 52. B. A. Elgas, The Jews of South Carolina (1903).

[53] 53. L. Huhner, "Asser Levy, a noted Jewish Burgher of New Amsterdam," in Transactions, vol. 8, p. 13. Cf. also Huhner, "Whence came the First Jewish Settlers of New York?" in Transactions, vol. 9, p. 75; M. J. Kohler, "Civil Status of the Jews in Colonial New York," in Transactions, vol. 6, p. 81.

[54] 54. For Jews who in the 18th century carried on business in their own tongue in New York cf. J. A. Doyle, The Colonies under the House of Hanover (1907), p. 31.

[55] 55. Chas. C. Jones, "The Settlement of the Jews in Georgia," in Transactions, vol. 1, pp. 6, 9.

[56] 56. M. Jaffe, "Die Stadt Posen," in Schriften des Vereins für S. P., vol. 119, ii. 151.

[57] 57. Simon Wolf, "The American Jew as Soldier and Patriot," in Transactions, vol. 3, p. 39.

[58] 58. According to Dr. Fischell's Chronological Notes of the History of the Jews in America.