Los judíos y el capitalismo moderno

 

Werner  Sombart

 

Traducido por M. Epstein

Batoche Books

Kitchener

2001

 

Primera edición 1911

 

Esta edición se publicó en 2001 por

Batoche Books Limtied

52 Eby Street South Kitchener, Ontario N2G 3L1

Canadá

email: batoche@gto.net

 

Contenido

 

Nota Introductoria del traductor la Nota                                           5

 

Parte I; La Contribución de los judíos a la vida económica moderna        7

 

Capítulo 1: Introductorio                                                               7

 

Capítulo 2: El Cambio del centro de la Vida Económica desde el Siglo

Decimosexto                                                                              12

 

Capítulo 3: La vivificación del Comercio Internacional                        19

 

Capítulo 4: La Fundación de las Colonias Modernas                           24

 

Capítulo 5: La Fundación del Estado Moderno                                  38

 

Capítulo 6: El Predominio de Comercio en la Vida Económica               45

 

Capítulo 7: El crecimiento de un punto de vista capitalista en la Vida

Económica                                                                                 83

 

Parte II: La Aptitud de los judíos del Capitalismo Moderno                  111

 

Capítulo 8: El Problema                                                                111

 

Capítulo 9: ¿Que es un Empresario Capitalista?                                113

 

Capítulo 10: Las Circunstancias Objetivas en la Aptitud judía para el

Capitalismo moderno                                                          119

 

Capítulo 11: La Importancia de la Religión judía en la Vida Económica 133

 

Capítulo 12: Características judías                                                 176

 

Parte III: El Origen del Genio judío                                                 196

 

Capítulo 13: El Problema de la Raza                                      196

 

Capítulo 14: Las Vicisitudes del pueblo judío                                    225

 

Notas y Referencias                                                                    246

 

 

Nota introductoria del traductor

 

Werner Sombart es indudablemente uno de las personalidades más llamativas en la Alemania de hoy. Nacido en 1863, él se ha consagrado investigar en economía, y ha contribuido mucho de lo que es valioso al pensamiento económico.

 

Aunque su trabajo no siempre ha sido aceptado sin desafío, ha recibido reconocimiento universal por su brillo, y su reputación ha atraído huestes de estudiantes a sus conferencias, en Breslau, donde él tuvo la Cátedra de Economía en la Universidad (1890-1906), y ahora en Berlín al Handelshochschule, donde él ocupa una posición similar.

 

Pero Sombart es un artista así como un estudioso; él combina razón con imaginación en un grado eminente, y él tiene el don, raramente asociado con los profesores alemanes, de escritura en un estilo lúcido, fluyente, casi elocuente. Ésa es una característica de todos sus libros que vale notar.

 

El ascenso y desarrollo del capitalismo moderno ha sido el tema que más lo ha atraído y su tratamiento hábil de este puede encontrarse en su Der moderne Kapitalismus (2 vols., Leipzig,

1902). En 1896 él publicó Sozialismus und soziale Bewegung que rápidamente pasó por numerosas ediciones y puede describirse como uno de los libros más ampliamente leídos en países germano-parlantes.[1] Die deutsche Volkswirtschaft im 19ten Jahrhundert aparecía en 1903, y Das Proletariat en 1906.

 

Durante algunos años pasados Sombart ha estado considerando la revisión de su opus magnum sobre capitalismo moderno, y en el curso de sus estudios se encontró con el problema, bastante accidentalmente, como él nos dice, de la relación entre los judíos y el capitalismo modernos. El tema lo fascinó a él, y él se puso a inquirir lo que precisamente era esa relación. Los resultados de su trabajo se publicaron en el libro[2] de la cual que ésta es una edición inglesa.

 

La versión inglesa es ligeramente más corta que el original alemán. Las porciones que han quedado fuera (con la concurrencia del autor) no son muy largas y se relacionan a las preguntas técnicas generales, como la teoría de la raza moderna o la historia temprana de instrumentos de crédito.

 

Además, todo lo encontrado dentro de los anaqueles cuadrados ha sido agregado por el traductor. Mis gracias más buenas son debidas a mi esposa que ha sido constantemente útil con las sugerencias y críticas y a mi amigo Leon Simon para el verso que da en pp. 000-000.

M. E. Londres, 21 de abril de 1913.


Parte I; La Contribución de los judíos a la vida económica moderna

 

Capítulo 1

Introducción

 

Pueden usarse dos posibles métodos para descubrir hasta qué punto cualquier grupo de personas participó en una forma particular de organización económica. Uno es el estadístico; el otro puede ser llamado el genético.

 

Por medio del primero nosotros nos esforzamos para determinar el número real de personas que toman parte en alguna actividad económica - digamos, aquéllos que establecen el comercio con un país particular, o quién encontró cualquier industria dada - y entonces calculamos qué porcentaje está representado por los miembros del grupo en el que nosotros pasamos a estar interesados.

 

No hay ninguna duda que el método estadístico tiene muchas ventajas. Una concepción bastante clara de la importancia relativa para cualquier rama del comercio, permítanos decir, extranjeros o judíos, es evolucionada en seguida si nosotros podemos mostrar cifras reales que 50 o 75 por ciento de todas las personas comprometidas en esa rama pertenezca a la primera o la segunda de las categoría nombradas.

 

Más sobre todo es esto aparente cuando la información estadística que viene, no sólo acerca del número de personas sino también involucrando otros o más llamativos factores económicos - por ej., la cantidad de capital a pagar-, la cantidad de artículos producidos, el tamaño de la producción, y así. Será útil, por consiguiente, adoptar el método estadístico en cuestiones como el que nosotros nos hemos propuesto.

 

Pero al mismo tiempo pronto se volverá evidente que solo por su ayuda no puede encontrarse la solución completa. Ni siquiera en el primer lugar, las estadísticas más buenas nos dicen todo; a menudo se omite el aspecto más importante de lo que nosotros estamos intentando descubrir.

 

Las estadísticas están calladas acerca de los efectos dinámicos que producen en lo económico las individualidades fuertes, como de hecho en toda la vida humana - efectos que tienen consecuencias que llegan lejos más allá de los límites de sus ambientes inmediatos.

 

Su importancia real para la tendencia general de cualquier desarrollo particular es por lejos mayor que cualquier juego de cifras puede revelar. Por consiguiente el método estadístico debe complementarse por algún otro. Pero más de esto. El método estadístico teniendo falta de información, no siempre puede utilizarse.

 

 

Es de hecho un accidente afortunado que nosotros poseemos cifras que graban el número de aquéllos comprometidos en cualquier industria o comercio, y mostrando su relación comparativa al resto de la población.

 

Pero un estudio estadístico de este tipo, en una escala grande, es realmente sólo una posibilidad durante los tiempos modernos y futuros. Incluso entonces el camino del investigador está asediado por dificultades. Todavía, un examen cuidadoso de varias fuentes, incluso las valoraciones hechas por las comunidades judías sobre sus miembros, puede llevar a los resultados fructíferos.

 

Yo espero que este libro dé un ímpetu a tales estudios, de los cuales, en la actualidad, - hay uno que es muy útil – la investigación de Sigmund Mayr, de Viena.

Cuando todo se dice, por consiguiente, el otro método (el genético) al que yo ya he aludido, debe usarse para complementar los resultados de las estadísticas.

 

¿Cuál es este método? Nosotros deseamos descubrir hasta qué punto un grupo de personas (los judíos) influencia o ha influido en la forma y desarrollo de la vida económica moderna – para descubrir, eso es, su importancia cualitativa o, como yo ya lo he llamado, dinámica.

 

Nosotros podemos hacer este mejor que todo por inquirir si se dieron por los judíos ciertas características que marcan nuestra vida económica moderna en su primera forma, es decir, cualquiera que en alguna forma particular de organización fuera introducida primero por los judíos, o que algunos principios comerciales muy conocidos, ahora aceptados en todas las manos como fundamentales, son expresiones específicas del espíritu judío. Esto por necesidad demandas que la historia de los factores en el desarrollo económico debe remontarse a sus principios más tempranos.

 

En otras palabras, nosotros debemos estudiar la niñez del sistema capitalista moderno, o, de todos modos, la edad en la que recibió su forma moderna. Pero no sólo la niñez: su historia entera debe ser considerada. Para a lo largo de esto, hasta estos mismos días, nuevos elementos están entrando constantemente en el tejido del capitalismo y los cambios aparecen en sus características.

 

Dondequiera que tales son notados, nuestro objetivo debe ser descubrir a qué influencias son ellos debidos. Bastante a menudo esto no será fácil; a veces incluso será imposible; y la imaginación científica debe venir en ayuda del estudioso.

 

Otro punto que no debe pasarse por alto. En muchos casos las personas no-judías solas, y que los judíos siempre han podido utilizar diestramente las ideas de otros.

 

Yo disiento de esta vista del general en su integridad. Nosotros nos encontramos con inventores judíos en la esfera de la ciencia técnica, y ciertamente en el de economía, como yo espero mostrar en este trabajo. Pero aun cuando la aserción que nosotros hemos mencionado fuera verdad, no demostraría nada contra la vista que los judíos han dado los rasgos específicos a ciertos aspectos de la vida económica que ellos llevan.

 

En el mundo económico no es tanto los inventores lo que importa sino aquéllos que pueden aplicar las invenciones: no aquéllos que conciben ideas (ej., el sistema del contrato-compra) como aquéllos que pueden utilizarlos en la vida cotidiana. Antes de proceder al problema ante nosotros - la porción de los judíos en el trabajo de edificar nuestro sistema capitalista moderno - nosotros debemos mencionar otro punto de importancia.

 

En un estudio especializado de este tipo la influencia judía puede aparecer más grande de lo que realmente era. Eso está en la naturaleza de nuestro estudio, donde el problema entero se vio desde sólo un punto de vista. Si nosotros fuéramos averiguando en la influencia de las invenciones mecánicas en vida económica moderna se aplicaría lo mismo: en una monografía esa influencia tendería a aparecer más grande de lo que realmente era.

 

Yo menciono este punto, obvio como es, así no sea dicho que yo he exagerado la parte jugada por los judíos.

 

Indudablemente había mil y una de otras causas que ayudaron hacer lo que es al sistema económico de nuestro tiempo. Sin el descubrimiento de América y sus tesoros de plata, sin las invenciones mecánicas de ciencia técnica, sin las peculiaridades étnicas de las naciones europeas modernas y sus vicisitudes, capitalismo habría sido tan imposible como sin los judíos. En la historia larga del capitalismo, la influencia judías no forma sino un capítulo. Su importancia relativa a los otros yo la mostraré en la nueva edición de mi Capitalismo Moderno que yo espero tener listo mucho tiempo antes. Esta advertencia será, yo confío, de ayuda al lector general en una apreciación apropiada de la influencia de los judíos en vida económica moderna.

 

Pero debe tomarse junto con otro. Si en una mano nosotros vamos a hacer alguna concesión, si nuestros estudios deben tender a darles un peso preponderante a los judíos en los asuntos económicos, por otro lado, su contribución es muy a menudo aun más grande de lo que nosotros somos llevados a creer.

 

Por nuestras investigaciones sólo puede tratar con una porción del problema, ya que todo el material no está disponible. ¿Quién sabe hoy algo definido de los individuos, o grupos que fundaron esta o esa industria, establecieron esta o esa rama de comercio, adoptaron primero este o ese principio de negocio?

 

E incluso dónde nosotros podemos nombrar con certeza a estos pioneros, allí viene la pregunta extensa, ¿eran ellos los judíos o no? Judíos - eso es decir, miembros del pueblo que profesa la fe judía.

 

Y yo apenas necesito agregar que aunque en esta definición yo omito cualquier referencia intencionalmente para características de raza, incluye todavía a esos judíos que se han retirado de su comunidad religiosa, e incluso los descendientes de tales, ya que históricamente ellos siguen siendo judíos.

 

Esto debe tenerse presente, para cuando nosotros estamos determinando la influencia del judío en vida económica moderna, los hombres aparecen de nuevo y de nuevo en la escena como cristianos que en realidad son judíos. Se bautizaron ellos o sus padres, eso es todo. La asunción que tantos judíos cambian su fe en todas las edades no se desecha. Nosotros oímos hablar de casos de la Edad Media más temprana; en Italia, en los siglos 7 y 8; el mismo periodo en España y en los reinos de Merovingios; y de ese momento a este nosotros los encontramos entre todas las naciones cristianas.

 

En el último tercio del siglo 19, de hecho, ocurrieron constantemente bautismos en grandes números. Pero nosotros sólo tenemos cifras fiables durante las últimas dos o tres décadas, y yo por consiguiente me inclino a dudar de la declaración de Jacob Frome que hacia el fin de los veinte en siglo pasado algo como mitad que los judíos de Berlín habían pasado a la Cristiandad.[3]1 Igualmente improbable es la vista del Dr. Wemer, Rabino en Munich que, en un papel que él leyó recientemente, declaró eso que en total se han bautizado 120,000 judíos en Berlín. Las cifras más fiables que nosotros tenemos son todas contra semejante probabilidad. Según éstos, fue en los noventas que se mostró primero la apostasía en una gran escala, e incluso entonces el porcentaje anual más alto nunca excedió 1.28 (en 1905), mientras el porcentaje medio per annum (desde 1895) era 1. No obstante, el número de judíos en Berlín que desde 1873 a 1906 fue a la Cristiandad no era pequeño; su total era 1869 precisamente.[4]

 

La tendencia a la apostasía es más fuerte entre los judíos austríacos, sobre todo entre aquéllos de Viena.

 

En la actualidad, entre quinientos y seiscientos judíos en esa ciudad renuncian a su fe todos los años, y desde 1868 a 1903 ha habido no menos de 9085. El proceso crece  a pasos; por los años 1868 a 1879 había anualmente en promedio un bautismo por cada 1200 judíos; en el periodo 1880 a 1889 era uno por cada 420-430 judíos; mientras entre 1890 y 1903 había alcanzado uno para cada 260-270.[5]3 Quienes se casaban en las familias cristianas, y quienes, aunque ellos así dejaran de ser judíos, de todos modos en nombre, debe de haber retenido no obstante sus características judías.

  

Las personas que yo tengo en mente son los cripto-judíos que jugaron una parte tan importante en historia y a quienes nosotros encontramos por todos los siglos. En algunos periodos ellos formaron una sección muy grande de la judería.

 

Pero su pose no-judía se sostuvo así admirablemente entre sus contemporáneos que ellos pasaron como cristianos o mahometanos. Por ejemplo, nos cuentan los judíos del Sur de Francia en los siglos 15 y 16 que vinieron originalmente de España y Portugal (y la descripción se aplica por todas partes a los marranos):

 

"Ellos practicaron todas las formas exteriores de Catolicismo; en sus nacimientos, matrimonios y muertes en los registros de la iglesia, y ellos recibieron los sacramentos de bautismo, matrimonio y unción extrema. Algunos hasta tomaron órdenes y se hicieron sacerdotes."[6]

 

Ninguna maravilla entonces que ellos no aparecen como judíos en los informes de empresas comerciales, tareas industriales y así.

 

Algunos historiadores hasta el día de hoy hablan frases admirando la influencia beneficiosa de los "inmigrantes" españoles o portugueses. Así los cripto-judíos escondieron hábilmente su origen racial que los especialistas en el campo de historia judía todavía están en duda acerca de si una cierta familia era judía o no.[7]5 En esos casos donde ellos adoptaron ese nombre cristiano, la incertidumbre es aun mayor.

 

Debe de haber habido un número grande de judíos entre los refugiados protestantes en el 17 siglo. Las razones generales garantizarían esta asunción, pero cuando nosotros tenemos en cuenta los numerosos nombres judíos encontrados entre los Hugonotes la probabilidad es de hecho fuerte.[8]

 

Finalmente, nuestras investigaciones no podrán tomar cualquier relato de todos esos judíos que, prior a 1848, tomaron una parte activa en la vida económica de su tiempo, pero quienes eran desconocidos a las autoridades. Las leyes les prohibieron a los judíos que ejercieran sus profesiones. Ellos por consiguiente fueron compelidos para hacer así, o bajo la cubierta de alguna persona ficticia cristiana o bajo la protección de un judío "privilegiado", o les obligaron a que acudieran a algún otro truco para engañar la ley.

 

Las autoridades fiables son de opinión que el número de judíos que en muchas ciudades vivieron en secreto de esta manera debe de haber sido sumamente grande. En los cuarenta del siglo pasado, por ejemplo, se dice que no menos de 12,000 judíos, en una estimación moderada, sería encontrado en Viena. El comercio textil mayorista ya estaba en ese momento en sus manos, y distritos enteros en el centro de la ciudad estaban llenos de tiendas judías. Pero la lista oficial de comerciantes de 1845 contenía en un apéndice los nombres de sólo sesenta y tres judíos como que fue descrito "tolerados los comerciantes judíos," y a éstos les fue permitido comerciar sólo en un número limitado de artículos.[9]7

 

Pero basta. Mi punto era mostrar que, por muchas y varias razones, el número de judíos de quienes nosotros oímos es menos de aquéllos que realmente existieron. El lector debe tener presente por consiguiente que aparece más pequeño de lo que era en realidad. Lo que esa contribución era es lo que nosotros procederemos a mostrar ahora.


 

 

 



[1] Una versión inglesa fue preparada por el presente escritor y fue publicada por Messrs. J. M. Dent & Co. in 1909, bajo el título Socialismo y Movimiento Social.

[2] 2. Die Juden und das Wirtschaftsleben. Leipzig: Duncker und Humblot. 1911.

[3] 1. Jakob Fromer, Das Wesen des Judentums (1905), p. 144. No authority cited.

[4] 2. Zeitschrift für Demographie und Statistik der Juden [Z.D.S.J.] iii,140, 145.

[5] 3. J. Thon, "Taufbewegung der Juden in Oesterreich," in Z.D.S.J., iv.6.

[6] 4. Theophile Malvezin, Histoire des Juifs {I Bordeaux (1875), p. 105.

[7] 5. E.g., Lucien Wolf, "Jessurun Family" in Jewish Quarterly Review [J.Q.R.J.] i. (1889), 439.

[8] 6. E.g., B. C. Weiss, Histoire des réfugés protest., i. (1853), pp. 164, 377, 379, 383; ii., 5.

[9] 7. Sigmund Mayer, Die ökonomische Entwicklung der Wiener Juden, p. 7.