Hitler
Ganó
Por Waler Graziano
Capítulo 1 - Prólogo - Nash: La Punta del Ovillo
Capítulo 2 - El Problema del Petróleo
Capítulo 3 - 11 de Septiembre y El Mito de las guerras Justificadas
Capítulo 4 - La Dinastía Bush, Clinton y Cia
Capítulo 5 - El Gobierno del Mundo: El CFR
Capítulo 6 - Mecanismos de Control
Capítulo 7 - Poder y Sociedades Secretas
Capítulo 8 - Palabras Finales - La Bomba de Tiempo de Wall Street
Capítulo
5
- EL GOBIERNO DEL MUNDO: EL CFR
Dadme la
posibilidad de emitir la moneda de un país, y no me
importará
quién haga sus leyes.
Nathan Rothschild.
Quiero ser
dueño de nada, y controlarlo todo. La competencia
es un
pecado.
John D. Rockefeller I.
Hemos escuchado muchas veces que el Banco Central
estadounidense, o sea el Federal Reserve Bank (FED), es la entidad más poderosa
del mundo. En ese sentido, suele decirse que su jefe, Alan Greenspan, es más
poderoso que el propio presidente de Estados Unidos. Razón no le falta a quien
piense de esta manera. El FED maneja las tasas de interés de corto plazo del
dólar no sólo en Estados Unidos sino en todo el mundo, influye
determinantemente sobre las tasas de interés de largo plazo mediante
intervenciones en el mercado financiero, agrega o quita dinero de los mercados,
acelera o retrae el ritmo de crecimiento y de generación de puestos de trabajo
en Estados Unidos y, en menor medida, en el mundo. Influye de manera muy
importante en las paridades cambiarías y, por lo tanto, en las corrientes comerciales
y en los flujos de capitales del mundo.
Si Greenspan y el FED decidieran ser sumamente
estrictos a la hora de emitir moneda, posiblemente provocarían una recesión
interna en Estados Unidos, y también global, que bien podría, por ejemplo,
bajar las tasas de inflación si éstas fueran altas, pero que arrastraría a una
impopularidad a quien ocupe en ese momento
Como consecuencia, en 1991 y 1992 Bush fue perdiendo
la enorme popularidad que había ganado en la primera Guerra del Golfo. Y perdió
la reelecci
Aunque el FED está en condiciones de generar
secesiones, depresiones, reactivaciones y euforias financieras, ante las cuales
los políticos de turno en
El FED fue creado por ley del Congreso el 22 de
diciembre de 1913. Los banqueros privados, en aquel momento, venían criticando
en forma pública la ley que creaba un Banco Central en Estados Unidos. Sin
embargo, en forma reservada, los principales banqueros norteamericanos se
frotaban las manos ante esa ley que habían logrado sacar, entre gallos y medias
noches, gracias al senador Aldrich, casado con una hija del magnate John D.
Rockefeller I. Una gran cantidad de legisladores se encontraban ausentes al
acercarse
Se trató de un movimiento magistral a la medida de
la élite que se originó en conversaciones reservadas entre los principales
banqueros en 1910. Para poder crear al FED, la élite financiera y petrolera
norteamericana tuvo que manipular las elecciones de 1912. El presidente Taft
buscaba la reelección. Pero su partido, el Republicano, se había pronunciado
públicamente contra la creación del FED. Así dadas las cosas, la élite decidió
fracturar al Partido Republicano en dos. Por un lado, se presentaba Taft. Por
el otro, Theodore Roosevelt, ex presidente de
La división abrió las puertas para que el
manipulable Woodrow Wilson accediera al poder con mucho menos del 50% de los votos.
La élite, con su presencia y la del senador Aldrich, se ganaría la seguridad de
la aprobación de la creación de un Banco Central privado: el FED.
No cabe duda de que el mejor negocio de
El origen de la propia banca debe buscarse a través
de operaciones de este tipo (1). Los bancos de Inglaterra, Francia y Alemania
no comenzaron —como usualmente se piensa como bancos estatales ni como empresas
de las respectivas coronas, sino como bancos privados, controlados en buena
medida por la dinastía banquera europea que se había instalado en forma
familiar en Inglaterra, Francia, Alemania, Austria e Italia: el clan
Rothschild, junto a sus asociadas Kuhn, Loeb, Lehman, Warburg, etc.
Que el negocio bancario estaba monopolizado en unos
pocos clanes familiares se puede ver simplemente a través de una vieja
anécdota: mientras Max Warburg dirigía el Banco Central alemán durante el
gobierno del káiser Guillermo II, y se constituía en su banquero personal antes
de
Otra anécdota: mientras la familia Rothschild era
una de las principales accionistas tanto en forma directa como indirecta del
propio Banco de Inglaterra, la rama francesa de dicho clan colocaba varios
integrantes para dirigir nada menos que el Banco de Francia, el cual sólo fue
estatizado luego de
Este hecho explicaría por qué luego de
El primer Banco Central creado fue el Banco de
Inglaterra. Ya antes de las guerras napoleónicas los Rothschild poseían un
enorme poder financiero en toda Europa. Deseaban aumentarlo y así establecer
las políticas financieras en los principales países europeos. Lo mismo pudieron
hacer durante el transcurso del siglo XIX con los bancos centrales de Francia y
Alemania. A menudo financiaron guerras entre los países, con la estrategia de
prestarles a ambos bandos.
De esta manera, cuando las guerras finalizaban, las
naciones y las casas reales quedaban debilitadas, endeudadas y, por lo tanto,
cada vez más dependientes de los banqueros. Fueron los Rothschild quienes
decidieron ingresar a Estados Unidos financiando a clanes familiares a los que
observaban durante mucho tiempo antes de otorgarles fondos para sus
emprendimientos, y que resultaban "amigos incondicionales": los
Rockefeller, los Morgan, Carnegie, los Harriman, etc.
Por lo tanto, no debe llamar la atención del lector
que el FED no sea un Banco Central común y corriente. No es como el Banco
Central de cualquier país latinoamericano o el Banco Central Europeo. No es un
banco central propiedad del Estado. Es, lisa y llanamente, un banco privado. Y
se trata de un banco privado propiedad de unos pocos bancos privados.
Por ejemplo, de los 19,7 millones de acciones del
FED, unas 12,2 millones de acciones (62%) eran propiedad de sólo tres bancos
hacia fines de 1994. ¿Qué bancos? El Chase Manhattan, el Citibank y el Morgan
Guaranty Trust. Tres grandes apellidos desde hace muchas décadas han controlado
y controlan esos tres bancos: Rockefeller, Rothschild, Davison (Morgan). Ese porcentaje
habría continuado creciendo merced a las fusiones que se registraron en la
última década. Tampoco debe llamar la atención, entonces, que el actual jefe
del FED, Alan Green
(Standard Oil of New York), antes de ocupar el
actual estratégico cargo que posee en el FED.
Vale mencionar como importante detalle que
Greenspan, en un ensayo publicado en 1946 en una obra de la novelista e
ideóloga Ayn Rand, Capitalism, the
unknown ideal, ya defendía el monopolio petrolero del cual había gozado la
familia Rockefeller en el siglo XIX, con sorprendentes argumentos. Sin embargo,
en el panegírico biográfico titulado simplemente Maestro, que el supuesto
"periodista estrella" del Washington Post y ex agente de inteligencia
naval Bob Woodward escribió en el 2000, nada se menciona sobre estas
contribuciones de Greenspan a la industria petrolera y a los bancos asociados
con ella. Tampoco se hace mención a su paso por
Greenspan también es un empleado, más técnico, y
quizá de mayor jerarquía que el propio presidente de Estados Unidos. Pero no
deja de ser un empleado, un empleado de un banco privado propiedad mayoritaria
de tres bancos privados. La moneda de Estados Unidos, el dólar, no es la moneda
emitida por un país, sino la moneda emitida por el sistema de la reserva
federal (FED), y su salud depende en realidad de la salud de esos bancos
privados. Es por ello que en el anverso de cualquier billete dólar se lee la
expresión "Federal Reserve Note", y no "United States Treasury
Note". Aunque no nos extenderemos, simplemente mencionaremos que los dos
presidentes de Estados Unidos que intentaron suplantar los Federal Reserve
Notes por los US Treasury Notes murieron asesinados antes de concluir sus mandatos.
¿Dónde está el poder, entonces? Es fácil y correcto
deducir que unos pocos clanes familiares dominan la estructura de los bienes
considerados estratégicos para el dominio global: energía, banca, armas y
laboratorios. Pero es ridículo pensar que a esta altura del siglo XXI una
decena de personas pueda sentarse a una mesa a decidir qué hacer con el mundo
sin más ni más. La realidad es más sutil, más "perfecta", aunque no
menos espantosa.
El Poder en el Mundo:
Volvamos a hacer un poco de historia. Hacia 1921,
una vez terminada
Sabedores del real poder que implica controlar a la
vez la energía y la banca (incluidos los bancos centrales más poderosos del
mundo), estos pocos clanes familiares decidieron establecer dos entidades
gemelas, al estilo thinktanks, en
Nueva York y Londres. Nacieron así el Council on Foreign
Relations (CFR) y el Royal Institute for International Affairs (RIIA). A los fines prácticos,
ambas entidades operan como una sola. El CFR está compuesto por cerca de tres mil
miembros (más de 2.400 estadounidenses), entre los cuales siempre se han
contado y se cuentan políticos, economistas, militares, periodistas y
educadores. Actúa esta entidad, supuestamente, como un foro de discusión para
el debate de las ideas y para mejorar la calidad de vida de los habitantes del
mundo. (Cualquier lector puede visitar su sitio oficial en la web, en
wivw.cfr.org.) Sin embargo, se trata de una institución sumamente particular.
Su presidente honorario es David Rockefeller.
En cuanto al CFR, en sus reuniones se permite
alguna dosis de disenso, manejado dentro de ciertos límites. Así como la banca
Rothschild* financiaba en las guerras a los dos bandos de los conflictos, en el
seno del CFR se promueve la gestación y aparición de dos posturas acotadamente
opuestas, en muchos de los temas económicos o políticos que son priorizados en
sus
reuniones. Pero el hecho de que haya dos posturas
no implica que de antemano el CFR no tenga ya una decisión tomada de cuál va a
ser la prevaleciente. La generación de la postura minoritaria, entonces, se
lleva a cabo simplemente para dar una apariencia de debate intelectual, cuando
en realidad las decisiones ya han sido tomadas Además, la existencia de dos posiciones
tiene un efecto colateral beneficioso a los fines de la implementación práctica
de la postura de antemano elegida: se conoce previamente qué pueden llegar a
argumentar las voces opositoras que encuentre la postura elegida, una vez
puesta en práctica. Es como saber de
antemano, en el juego de ajedrez, cuáles serán las
próximas dos o tres movidas del adversario. La élite sabe, desde hace mucho
tiempo, que la única forma de controlar los conflictos es
controlando sus dos bandos.
¿Qué persigue el CFR? ¿Qué buscan los clanes
familiares como los Rothschild, los Rockefeller y el Carnegie Endowment for
International Peace, que financiaron la creación de los thinktanks? [1]
Las revistas que hacen este tipo de estimaciones de
fortunas personales no toman en cuenta, generalmente, que hay múltiples maneras
de esconder (con fines impositivos, contables o periodísticos) la propia
riqueza bajo formas societarias. Además, el control de los medios de producción,
en muchos casos, puede depender de minorías accionarias. O sea, a los fines del
poder, es más beneficioso distribuir la riqueza en forma diminuta entre muchas
empresas que se controlan, que acumularla masivamente en una sola firma como
Microsoft.
Durante décadas han perseguido la globalización, o
sea, el debilitamiento de los Estados nacionales, que permite a las grandes
empresas multinacionales instalarse en todo el mundo y ejercer el verdadero y
real poder en zonas del planeta donde hasta hace años no tenían entrada. Todo
esto se entiende mucho mejor si se tiene en cuenta que el CFR desciende, en
realidad, de la llamada Sociedad Fabiana, a la cual Cecil Rhodes y el clan
Rothschild financiaban en Inglaterra hacia fines del siglo XIX.
"En 1833, un pequeño grupo de
socialistas se reunió en Londres, anunciando su intención de transformar el
sistema económico británico del capitalismo al socialismo. Este grupo eligió el
nombre de Sociedad Fabiana. Uno de los miembros líderes de
El objetivo era, entonces, igualar lo más posible
la forma de vida, la riqueza, las costumbres, el acceso al trabajo y, hasta
donde sea posible, incluso la religión de las masas en todo el mundo. Si nos
ponemos a meditar un segundo, notaremos que esta pretensión no es muy diferente
de lo que pensaba Cecil Rhodes, y ello explica el financiamiento que el
aristócrata inglés le brindó a
Pero ¿por qué el apoyo de los Rothschild? Muy
sencillo. A los acaudalados y poderosos clanes familiares que conforman la
élite, les conviene generar un régimen social de naturaleza mundial que les
pueda hacer conservar el poder. Un régimen socialista en tal sentido los
beneficia.
Las principales y básicas diferencias con un
régimen como el soviético serían entonces dos. En primer lugar, los medios de
producción, el capital y las empresas no serían propiedad del Estado como en la
ex URSS, sino de unos pocos clanes familiares. En segundo lugar, sería necesaria
la generación de bipartidismos para crear la ilusión de democracias, en masas
cada vez más socializadas que creen votar por partidos, políticos e ideas
diferentes, cuando en realidad el CFR controla los dos lados de cada conflicto,
como lo son en última instancia las elecciones. (Recordar similitudes y
diferencias entre los Bush y Clinton del capítulo anterior.). Puede que al lector
lo sorprenda, pero lo cierto es que el candidato demócrata que se presentaba
como mayor rival de Bush hijo en su intento reeleccionario hasta mediados de
2003, el general Wesley Clark, es también un muy prominente miembro del CFR,
desde hace muchos años.
A partir de septiembre de 2003 el candidato
demócrata que más fondos lleva recaudados es el ex gobernador de Vermont,
Howard Dean. Dean se opuso públicamente a la invasión a Irak. Pero está muy en
duda de que no se trate más que de una estrategia, dado que existen
declaraciones registradas suyas en las que sostiene que Bush no ha ido lo
suficientemente a fondo con Arabia Saudita e Irán. Lo cierto es que Dean
comenzó a recaudar fondos bien luego de que el 23 de junio de 2003 diera una
conferencia en el CFR y preparara luego un paper con miembros del CFR. Tan sólo
un mes más tarde, el ex gobernador de Vermont era casi "mágicamente" tapa
de los semanarios Time, Newsweek y US News and World Report y un "niño
mimado" de la prensa, que destaca su Oposición a la guerra con Irak, pero
poco y nada habla de sus lazos con el CFR ni sus declaraciones acerca de Arabia
Saudita e Irán.
Quizás a esta altura el lector se pregunte cómo es
esto de que mientras la élite ansia una masificación colectivista de tipo
comunista o socialista, al mismo tiempo ha financiado y ayudado a generar
regímenes totalitarios absolutamente opuestos como el Tercer Reich de Hitler.
Vale la pena recordar que la mejor forma de controlar un gran conflicto a nivel
global es, precisamente, generar opuestos tan antagónicos como el nazismo y el
socialismo rojo. Además, de cada uno de esos regímenes a la élite le apetece
algo. En el caso de la extrema derecha, la organización verticalista,
promoviendo un sistema casi de castas sociales, con los medios de producción en
manos privadas. Del socialismo rojo, a la élite no le desagrada en modo alguno
la forma y el grado de masificación de las poblaciones, que las convierte en
muy susceptibles de controlar. En otras palabras, se acerca bastante a lo que
George Orwell, en su novela 1984, presagiaba como "colectivismo
oligárquico".
¿Cuál puede ser el interés de dedicar tiempo a esta
organización por parte de intelectuales, empresarios, políticos, economistas,
etc.? Pertenecer a un reducido núcleo de 2.400 estadounidenses organizado por
los clanes más ricos y poderosos del mundo da muchas oportunidades de
excelentes trabajos, acceso a cargos públicos y conexiones personales de primer
nivel. Eso sí, hay que tener en cuenta un punto principal: ningún miembro de
A través de estos congresales y funcionarios
públicos, el CFR introducirá en el gobierno de Estados Unidos los
considerandos, las causas y las medidas más importantes que éste debe tomar.
Así pasó luego del 11 de septiembre, cuando el CFR logró crear el Homeland
Security Department a través de un paper de uno de sus "grupos de
trabajo" intitulado "America still unprepared, America still in
danger". Y así pasó también con la invasión a Irak.
Cuando la misma recién estaba comenzando, el CFR ya
tenía listo un informe final acerca de qué es lo que debían hacer Estados
Unidos
Son o han sido miembros del CFR Alan Greenspan (uno
de los directores del CFR hasta que llegó al FED), Bush, Clinton, Carter,
Nixon, los hermanos Dulles, manos derecha e izquierda de
Eisenhower, prácticamente todos los directores de
No hay empresa importante en Estados Unidos que no
tenga al menos un representante en el CFR. Y no puede ser cualquier
representante; debe ser uno de sus propietarios. A fin de tener una idea del
grado de influencia que el CFR posee en las universidades y en la prensa, quizá
bastaría con señalar que entre sus miembros se encuentran nada menos que 479
decanos y directivos de universidades o profesores titulares de ellas y 313
dueños o directivos de medios de comunicación. Las universidades y los medios
de prensa figuran respectivamente primero y segundo entre los rubros en los que
la élite ha buscado miembros del CFR. Quizás ahora pueda quedar más claro por
qué descubrimientos como los de John Nash, que comentáramos en el capítulo 1,
quedan relativamente encubiertos. Su difusión masiva en medios de prensa y su
diseminación en universidades de todo el mundo hubiera hecho mucho más lenta. y
quizás imposible, la globalización, que es precisamente lo que la élite y el
CFR propugnan.
Veamos, por ejemplo, cuántos miembros del CFR
ocupan altos cargos en universidades: 55 miembros de Harvard University, 39 de
Columbia University, 30 de Johns Hopkins y Princeton cada una, 26 miembros de
Stanford University, 21 del MIT, 20 de Georgetown University, 10 de New York
University, 9 de University of Michigan y Comell University cada una, 7 de
University of Southern California y Texas University cada una, y 6 de American University,
Boston University, Brown University, City University of New York, George
Washington University y Chicago University, cada una.
La gran cantidad de profesores y directivos
universitarios miembros del CFR le permite a esta entidad lograr varios
objetivos: dar un barniz supuestamente científico a muchos de los objetivos
geopolíticos, económicos o políticos que se persiguen en vastas zonas del
planeta, sembrar ideología de manera subliminal en el alumnado de estas casas
de estudios superiores, dado que los alumnos deben tomar como verdadero lo
enseñado por los profesores, desviar la investigación científica hacia los
fines que sean de utilidad para la élite dominante del CFR, saber de antemano
los escollos intelectuales que puedan presentarse a las políticas de socialismo
gradual que, bajo la fachada de la globalización, la élite pretende obtener.
Los directorios de estas universidades están
generalmente copados por miembros de las petroleras y los bancos estrechamente
relacionados con la élite. También por representantes de empresas de armamentos
como Northrop Grumman, muy vinculados con los clanes de la élite. Universidades
como Yale, Harv
Vale la pena recordar la gran cantidad de ministros
latinoamericanos muy cuestionados que obtuvieron un título en Harvard...
En el MIT se encuentra el Centro de Estudios del
Genoma Humano, que trabaja con el Whitehead Institute, financiado por
Algunos centros de tipos de cultivo de agentes
biológicos, que venden al por menor fórmulas letales e incluso cepas, trabajan
codo a codo con la escuela de medicina de
Hemos citado sólo algunos pocos ejemplos de los
muchos que hay acerca de la estrecha relación entre el sistema educativo
universitario norteamericano, el CFR y la élite corporativa petrolero
financiera. No deseamos saturar al lector, pero debemos agregar que el control
del sistema universitario se acentúa mediante el uso, por parte de la élite, de
la antigua red Phi Beta Kappa, que fue fundada en Virginia, Estados Unidos, en
1776, y que funcionó como una sociedad secreta hasta cerca de 1830, cuando las
acusaciones contra las sociedades secretas por formar parte de un complot para
tomar el poder mundial derivaron en la fractura del hasta entonces Partido
Democrático Republicano en Estados Unidos. Esto provocó la "salida a la
luz" de esta organización secreta y muchas otras, las cuales, según varios
autores, trabajaban de forma mancomunada. Phi Beta Kappa supuestamente toma del
alumnado de las principales universidades al 10% de los mejores estudiantes, según
sus estatutos. Sin embargo, dado que de la misma han formado parte muy
mediocres estudiantes como los Bush, entre otros, se estima que privilegia
cuestiones raciales a la hora de reclutar gente. Nadie puede llenar una
solicitud libremente para ingresar a Phi Beta Kappa.
Debe ser llamado por los jefes de dicha
organización. Una vez dentro de la misma, tiene la vía de acceso liberada para
ocupar altos cargos en empresas, universidades, medios de comunicación,
partidos políticos y puestos de poder en el Congreso y el Poder Judicial. Para
tener una idea de la vastedad de esta organización, antes clandestina y ahora
de muy low profile, y del grado de
ayuda que puede brindarle al CFR, basta con decir que hasta el año 2000 poseía
cerca de cien sucursales en casas de estudios superiores norteamericanas. Con
el advenimiento de Bush hijo, las sucursales (denominadas chapters y
generalmente bautizadas con letras griegas) se duplicaron a más de 200, en sólo
un año.
No menos estratégicos que la educación resultan los
medios de comunicación masivos, que sirven a los fines de seleccionar las
noticias que conviene diseminar, censurar las inconvenientes para el proceso de
globalización, masificar el gusto de las gentes, desviar la atención pública de
temas que pudieran resultar inconvenientes a la élite y, en sus variantes no
informativas, destruir mediante la manipulación de los medios valores como la
familia a los fines de recortar las tasas de natalidad y crecimiento
demográfico que ponen en jaque el dominio del mundo por parte de la élite,
debido a varios factores: escasez de combustibles fósiles, baja proporción de
la raza anglosajona en el total de población mundial, etc. De
esta manera, American Spectator, Forbes, Fortune, Foreign Affairs, Harpers,
National Geographic, National Reviem, New Republic, The New Yorker, Newsday,
Newsweek, Reader's Digest, Rolling Stone, State, Scientific America, Time Warner,
Time, US News, Vanity Faír, Washington Post Magazine, World Policy Journal, entre otras revistas,
tienen miembros en el CFR. En cuanto a los diarios, vale la pena mencionar que
el Boston Globe, Business Week, Christian Science Monitor, Dallas Morning News,
Las Angeles Times, New York Post, New York Times, San Francisco Chronicle,
Times Mirror, USA Today, Wall Street Journal y Washington Post tienen representantes
en el CFR.
En cuanto a las cadenas televisivas, es necesario
citar que ABC tiene 12 miembros en el CFR, CBS tiene 10, NBC posee 8, CNN
cuenta con 7 y PBS tiene 6. Pero las cadenas televisivas no sólo están
representadas en el CFR de manera de poder recibir una adecuada influencia para
saber qué noticias trasmitir y cuáles no, y hasta incluso qué tipos de comedias
o de humor se debe surtir a la población. También están cartelizadas en su
propiedad. Por ejemplo,
Tiene entre sus directores a miembros conspicuos
del directorio de los bancos Chase Manhattan y Kuhn Loeb, manejados por los
clanes Rockefeller y Rothschild. Nada menos que Prescott Bush fue durante
muchos años director de
En cuanto a
La estrategia no la conocerán nunca... ni sus
propios principales directivos.
Para completar el vasto control en medios masivos
de comunicación bastará decir que por lo menos las tres principales agencias de
noticias del mundo están en directo control de los clanes Rothschild y
Rockefeller. Reuters tiene un accionista principal desde fines del siglo XIX:
el clan Rothschild. En aquella época, los Rothschild también poseían la
propiedad de las agencias de noticias alemana (Wolff) y francesa (Havas),
encargadas de distribuir las noticias en los diarios de los tres países, en los
tres idiomas. Debe mencionarse que el odio exacerbado (¿inducido por los
medios?) entre las tres naciones, hacia el cual los medios de comunicación de
los respectivos países no eran indiferentes, derivó, hace noventa años, en la
sangrienta Primera Guerra Mundial. La segunda agencia de noticias actualmente
más importante del mundo, Associated Press (AP), fue adquirida por la familia
Rothschild a través de Reuters en 1924.
Y como ya señaláramos, United Press International
(UPI) es propiedad de la misteriosa secta Moon[2],
que propugna una religión global, a la que se acusa de lavado de dinero, y por
la cual George Bush padre ha hecho frecuentes contactos y viajes por todo el
mundo en los años '90.
A los negocios estratégicos de combustibles, bancos
y finanzas, laboratorios y armamentos hay que sumar entonces dos, en los cuales
la élite tiene peso decisivo propio: educación y medios masivos de
comunicación. Sin el control efectivo de estas dos áreas, la élite vería
comprometidos su poder y su riqueza porque carecería de los intelectuales
universitarios suficientes para diagramar y llevar a cabo sus políticas, y
correría el riesgo de que el público recibiera en forma masiva información
fidedigna acerca del grado de concentración que la riqueza y el poder hoy tienen
en el mundo, y que han convertido al capitalismo en una especie de corporativismo
vertical y elitista, y a la democracia en un espejismo en el cual sólo pueden
creer los desinformados.
Quien dude de esto no tiene más que investigar lo
suficiente en la red acerca del grado de monopolización que han adquirido los
medios de comunicación masivos. El sitio alternativo de la web The Nation
bautiza como "los 10 grandes" a los diez mega-medios que
prácticamente controlan todo lo relativo a la comunicación. Vale la pena
nombrarlos: AOL Time Warner, AT&T, General Electric, News Corporation
(Murdoch), Viacom, Bertelsmann, Walt Disney Company, Vivendi Universal, Liberty
Media Corp. y Sony. No existe medio importante de comunicación que escape a la
directa influencia de algunos de estos diez megamedios. Sin embargo, aun los medios
supuestamente independientes, como The Nation, directo acusador de esta
concentración, reciben financiamiento de fundaciones relacionadas con el CFR.
Más específicamente,
No hay que olvidar que es funcional al CFR
controlar los dos bandos de cada conflicto. Es la única forma de controlar el
conflicto. De esta manera, poseyendo los medios de
Si tenemos en cuenta lo mencionado acerca de la
propiedad de los medios de prensa y de su financiamiento, podemos entender
bastante más algunas curiosas asociaciones entre emp
Bilderberg y
Hacia mediados de los años '50, la élite
empresarial anglonorteamericana comenzó a observar que en Europa disminuían los
peores efectos de
A fin de no perder el férreo control global
ejercido por el CFR, se encomendó al príncipe Bernardo de Holanda, ex
colaborador del régimen de Hitler y nazi convencido, de formar un foro de
discusión europeo norteamericano en el que estén presentes los más importantes
empresarios, aristócratas y políticos de toda Europa. A este grupo se lo
denominó Bilderberg, en recordatorio del hotel holandés donde se realizó la
primera reunión. A diferencia del CFR, el grupo Bilderberg no elabora políticas
de acción directa. Los anglonorteamericanos no lo permitirían. Su objetivo es
simplemente discutir las cuestiones de máxima actualidad, de manera tal que la
élite anglonorteamericana pueda tener una idea de quiénes pueden resultar más o
menos "amigos" en Europa. El total secreto con el cual suele reunirse
el grupo Bilderberg llevó a varios a pensar que era un ámbito de poder superior
al CFR. No es así.
Hacia 1970, una nueva potencia económica parecía surgir
en el mundo: Japón. El grado de control que el CFR ejercía sobre su ex enemigo
era considerado por la élite como demasiado bajo. Por eso David Rockefeller
creó y presidió la denominada Comisión Trilateral, foro de discusión similar a
Bilderberg, llamado así por incluir miembros de Estados Unidos, Europa y Japón.
No les falta razón, dado que Nixon estaba encarando
desde 1970 varias medidas que entraban en directa colisión con la idea de la
globalización. Entre ellas, es necesario citar el fin del esquema de paridades
fijas de la moneda con el oro y la adopción de barreras aduaneras en Estados
Unidos, cosa que había puesto muy nerviosos a Japón y a varios países de Asia.
El CFR se disgustó con Nixon, quien había accedido al poder merced a sus
excelentes contactos con la
industria petrolera. Es de esta forma que el caso
Watergate muy probablemente no sea lo que la gente cree que fue. Sobre todo, si
se tiene en cuenta que su descubrimiento lo realizó el ex agente de inteligencia
naval Bob Woodward, convertido por obra y gracia súbita de espía a periodista
del Washington Post. (Con seguridad, no es el único caso de "transformismo
periodístico".)
El posterior acceso de Jimmy Carter a la
presidencia norteamericana en 1976 debe interpretarse como una especie de
"golpe de Estado" tácito interno en Estados Unidos. El CFR no podía
dejar que otro Nixon accediera al poder. Hasta hacía poco tiempo, Carter era un
oscuro personaje sin poder alguno en Estados Unidos más allá de Georgia. Fue
seleccionado especialmente por David Rockefeller para, una vez en el poder,
llenar una gran cantidad de cargos con miembros del CFR. Hasta poco tiempo
antes de las elecciones, Jimmy Carter era un personaje desconocido por la
población norteamericana. Poseía sólo el 4% de la intención de votos. Rockefeller
y Brzezinski repararon en él porque, siendo gobernador de Georgia, había
abierto oficinas comerciales en Bruselas y Tokio. Rockefeller lo invitó a cenar
y conversar varias veces.
Luego de estar convencido acerca de la aptitud de
Carter para acelerar el desarrollo de la "agenda global", financió su
escalada a la presidencia y le "levantó el pulgar" en medios de
comunicación, universidades, etc. La "agenda global" de
1. Establecer un único gobierno
mundial, con poder global, a cargo de los dueños y principales directivos de
las mega-corporaciones.
2. Eliminar, en el largo plazo,
las fronteras nacionales.
3. I
Los posteriores gobiernos de Bush y Clinton no
hicieron más que acentuar esta tendencia. Vale la pena mencionar que, durante
la era Nixon (quien también accedió a su cargo gracias al CFR), la
administración norteamericana contaba con 115 miembros del CFR en puestos de
poder. Durante la era Carter esa cifra se incrementó a 284 miembros. En la
época de Reagan, apenas descendió a 257 miembros. Cuando Bush padre fue
presidente, prácticamente instaló al CFR en el gobierno, nombrando 382 miembros
de ese organismo en puestos clave de poder.
Finalmente, Bill Clinton tuvo 17 de los 19 puestos
ministeriales ocupados por miembros del CFR y
El Rol de los Intelectuales
Cuando a David Rockefeller se le pregunta cómo le
surgió la idea de crear
O sea, Brzezinski habría escrito el libro a pedido
de Rockefeller, a fin de que existiera un justificativo intelectual para
generar
"El marxismo es
simultáneamente una victoria del hombre externo y activo sobre el hombre
recluido y pasivo, y es a la vez una victoria de la razón sobre las
creencias",
"El marxismo diseminado a
nivel popular bajo la forma de comunismo representó un gran avance en la
habilidad del hombre para conceptualizar su relación con el mundo", y
"El marxismo ofrecía la mejor
perspectiva de pensamiento disponible a la realidad contemporánea".
Brzezinski, oriundo de Europa Oriental e imbuido de
ideas colectivistas, influyó de manera determinante sobre David Rockefeller,
quien opera como la cabeza visible de la élite. ¿Alguien puede dudar acerca de
los deseos colectivistas de ésta? Obviamente, en el mundo contemporáneo,
marxismo es muy mala palabra. No lo era tan así en los años '70, cuando era
necesario
aplacar ideas socialistas en vastas regiones del
Tercer Mundo, en las que movimientos populares deseaban confiscar medios de
producción que eran propiedad directa o indirecta de la élite. En esa época,
estas frases de Brzezinski resultaban funcionales a los fines de mostrar un
supuesto gobierno menos imperialista, con Carter y los demócratas a la cabeza.
En los '70, años de grandes convulsiones en Estados
Unidos, también era necesario buscar fórmulas conciliatorias con
Existen formas de censura mucho más sutiles que las
"listas negras". Muchas veces con libros que antes resultaron
funcionales a los deseos de la élite pero comienzan a ser contraproducentes
para continuar la agenda de la misma, sucede lo que en Fahrenheit 451: los libros desaparecen, pero no bajo las llamas de
los lanzafuegos, como en la obra de Bradbury, sino simplemente bajo una
silenciosa y llamativa "extinción". Los libros han sido durante
décadas un medio de comunicación mucho más variado y heterogéneo que los
periódicos, las revistas y los canales de radio, televisión y cable. La
política del CFR en materia comunicacional parece apuntar sobre todo a las
grandes cadenas televisivas en cuestiones informativas, a fin de homogeneizar
las noticias que llegan a la población y poder suprimir más fácilmente datos o
informaciones "molestas" para la agenda global,
Pero volviendo a Brzezinski, nunca fue ni es un
personaje más. A sugerencia de Rockefeller, ocupó el centro de la escena
durante la administración Carter, así como Kissinger lo había hecho en la era
Nixon. Quien lea atentamente Between two
ages puede observar que la globalización está ahí prenunciada. Este tipo de
predicciones, sin fundamentos científicos serios, pero a la postre cumplidas en
la realidad, es una costumbre del CFR, que suele valerse de intelectuales a fin
de justificar las políticas de antemano diseñadas que, de esta manera, gozan de
un "barniz" intelectual y científico.
Podemos citar también los casos de Francis Fukuyama
y Samuel Huntington. En su obra El fin de la historia y el último hombre, durante
la presidencia de Bush padre, Fukuyama predice también acabadamente lo que
sucedería en la década del 90 4. O sea, el auge del capitalismo corporativo y
de lo que se conoce 1
Con bastante miopía y superficialidad intelectual,
muchos de los que "analizan la realidad" en medios de comunicación
suelen decir que Fukuyama se equivocó al predecir el "fin de la historia"
debido a las frecuentes guerras y conflictos existentes desde los años noventa.
En tales opiniones, obviamente poco y nada de lo aquí explicado se tiene en
cuenta. Tampoco es considerado que, desde que EE.UU. es única potencia mundial,
las guerras tienen resultado seguro desde antes de iniciarse. "El fin de la historia" no significa
que no haya sucesos críticos, sino la profecía de un período larguísimo de
capitalismo de libre empresa y "democracia" en el mundo, con Estados
nacionales disminuidos en su poderío. En otras palabras; la globalización.
como democracia prácticamente en todo el mundo, el
fin de los grandes liderazgos políticos personalistas (muy del paladar del
CFR), y el final
El gran problema para todos nosotros es que
Fukuyama predice que esto dur
¿Por qué e
Volviendo a los principales intelectuales
colaboracionistas (en el sentido bélico del tema) con
Hussein, por su carácter laico y por la singular
situación petrolera en Medio Oriente, podía llegar a haber constituido a Bagdad
en el virtual centro metropolitano de la civilización árabe, sobre todo si se
tiene en cuenta que en Irak se da la singular confluencia del sunnismo y el
chiísmo, o sea, de las dos vertientes religiosas musulmanas. El gran problema
es que Huntington, conspicuo miembro del CFR, no se detiene en este punto sino
que nos predice muchos años antes,
Si Huntington tiene razón, no debe sorprendemos que
Alan Greenspan no haga nada para reducir el abultado déficit de balance de
pagos de Estados Unidos, concentrado especialmente en China, Japón y el sudeste
del Asia. No son los vencedores de las guerras quienes pagan las deudas, sino
los vencidos...
El máximo problema que nos ofrece el encuadre de
Huntington es que pone las luchas y las guerras en términos de rivalización es,
como si hubiera razas o pueblos superiores intrínsecamente a otros. Este
espíritu darwiniano malthusiano del "intelectual" del CFR debe ser
tomado como un emergente del pensamiento dominante en ese núcleo de poder
mundial y dentro de la propia élite globalista, lo que obviamente es una pésima
noticia. Dentro del mundo intelectual anglosajón es mucho más común de lo que
parece esta forma de poner los problemas humanos en términos darwiniano
malthusianos, lo que le quita cualquier dosis de sentimentalismo a la posible
desaparición de civilizaciones enteras porque se lo considera un fenómeno
natural, propio de la evolución, aunque Darwin jamás intentó extender su teoría
de corte biológico a otras disciplinas. Los "intelectuales" del CFR
lo han hecho por él.
Por eso no debe llamarnos la atención la aparición
de obras como, por ejemplo, Darwinizing
culture. The status of memetics as science, publicado nada menos que por
Aunque la "memética" es una disciplina
sin rigor científico y sin basamento serio alguno, hay una buena cantidad de
millones de dólares invertidos en el tema. Todavía no existen aplicaciones
prácticas de qué es lo que se puede lograr con todo el difuso palabrerío que
los partidarios de la "memética" establecen en los más de 5 millones
de sitios de la web, en la muy profusa cantidad de libros, en inglés casi
exclusivamente, publicados al respecto.
Pero es muy sencillo deducir que, si se comienza
por pensar (como hacen los seguidores de la "memética") que hay ideas
que son virus, entonces no sólo la autocensura a la hora de informarse, sino
también la propia censura estatuida en forma oficial a través del Estado
tendría sentido de ser. Mucho más preocupante todavía es si se entremezcla este
engendro de la "memética" con el darwinismo cultural, como ya se está
haciendo nada menos que en Oxford.
Esta manipulación de los intelectuales y de la
ciencia por parte de la élite anglonorteamericana y del CFR no se reduce a la
economía (como advertimos en el primer capítulo), a la historia y la
geopolítica (como hemos visto con Brzezinski, Fukuyama y Huntington), sino que
invade prácticamente todas las áreas de la ciencia. En la biología moderna, por
ejemplo, existe un controvertido debate denominado "Dawkins vs.
Gould", los dos biólogos más "importantes" de la actualidad.
Mientras Gould cree que en la evolución existe un alto com
Cuando señalamos a la infiltración de estos grupos
de poder en importantes grupos de intelectuales, no sólo nos referimos a
pensadores, politólogos, economistas y científicos. Probablemente uno de los
primeros grupos en ser infiltrados fue el de los literatos y escritores. Frente
al proyecto globalista del "nuevo orden mundial" los escritores que
accedieron a información tuvieron posturas a favor y en contra. Aldous Huxley,
HG Wells, G Bernard Shaw, George Orwell, entre muchos otros, se refirieron en
forma simbólica y alegórica en muchos de sus escritos al proyecto de la élite,
el que, sin embargo, temían revelar abiertamente. El primero de ellos, autor de
Un mundo feliz, muerto el mismo día
que John Kennedy, el 22 de noviembre de 1963 en Inglaterra e inmediatamente
cremado, hablaba de un mundo dividido en castas sociales y era nieto de uno de
los fundadores del "Roundtable Group"
de Cecil Rhodes. Huxley colaboró durante toda su vida con uno de los mayores
historiadores del siglo XX: Arnold Toynbee, autor de la obra en veinte
volúmenes Historia de
La élite anglonorteamericana, verdadera conocedora
de este concepto de Toynbee, estaría buscando lo mismo que Roma, Napoleón, el
Egipto antiguo y la corona británica habrían intentado lograr, para luego
fracasar. La diferencia, ahora, sería que, con el actual desarrollo de la
ciencia y la tecnología, el mundo es más "pequeño", y la posibilidad
de globalizarlo en un esquema petrificado y sin cambios, en lo posible
perpetuo, es para la élite no sólo posible sino también mucho más probable y deseable.
Para ello no se escatiman esfuerzos. Vale citar, a la manera de mero ejemplo,
que cuando en la era Reagan-Bush la élite se propuso como meta de corto plazo
el desmembramiento de
Dejando a un lado la historia y yendo a la
subrepticia introducción de la ideología en la ciencia y en los supuestos
grupos de "intelectuales" financiados a manos llenas por la élite
anglonorteamericana, no podemos dejar de mencionar, entre otras cosas, la
generación, producción y almacenamiento de virus (no precisamente de la mente),
bacterias y protozoarios mortales para la vida humana. En el capítulo 3, al
mencionar los ataques del 11 de septiembre (y en las primeras páginas de éste),
hemos ya citado la presunta culpabilidad de un científico de la administración
Bush en los envíos de ántrax. Por cuestiones de longitud y de vastedad del
tema, no discutiremos aquí el controversial debate existente en el mundo
científico acerca de que enfermedades como el sida y el SARS habrían sido
generadas artificialmente, en laboratorios, con el fin no sólo de generar
ganancias, sino también de ir aplicando soluciones malthusianas a los supuestos
problemas de sobrepoblación mundial. Sólo mencionaremos que el ántrax, por
ejemplo, había desaparecido prácticamente por completo de la faz de
El problema es que, si no se regula adecuadamente a
la industria farmacéutica, ésta intentará
simplemente aumentar sus ganancias, cosa que no
sería posible con una población mundial en buen estado de salud. No debe
sorprender al lector que la industria farmacéutica esté tan estrechamente
ligada a la industria petrolera como lo está la élite financiera
anglonorteamericana.
Finalmente mencionaremos que, en el colmo de esta
rapacidad, mientras realizábamos la investigación para escribir este libro,
encontramos en la web sitios que venden el código genético de una vasta
cantidad de virus, bacterias y protozoarios con pago contra tarjeta de crédito.
De paso, ¿cómo era aquella cuestión de las armas biológicas de Saddam Hussein?
El Nuevo Orden Mundial
Cuando Fukuyama, durante la presidencia de Bush
padre, hablaba del final de la historia, en realidad se refería a un estadio
del capitalismo, que deseaba como permanente, por medio del cual las
corporaciones ejercerían realmente el poder en
Comisión Trilateral es una expresión de ésta. En un
libro de reciente aparición, El poder en
la sombra. Las grandes corporaciones y la usurpación de la democracia,
Noreena Herz nos advierte acerca del alarmante avance de este proceso en el
mundo. Cita, por ejemplo, que de las cien mayores economías del mundo sólo 49
son Estados nación mientras que 51 son empresas.
Cuando Bush padre hablaba frecuentemente acerca de
que la humanidad se estaba aproximando a un "nuevo orden mundial",
sabía perfectamente a lo que se refería. Cuando Gorbachov, todavía en el poder
en la ex Unión Soviética, le contestaba que para que "un nuevo orden mundial fuera posible, Estados Unidos debía previamente
ayudar a
Si se
Cuando los autores posmodernos, por ejemplo, Jean Baudrillard,
escriben obras como The Gulf War did not
take place, lo que están diciendo no es que no suceda lo que estamos viendo
en los medios de comunicación, en
Obviamente, para que ello sea posible es necesario
generar organismos y entidades que ejerzan un control global.
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25/08/03.
[1] A
principios del siglo XX, solía mencionarse en los medios de comunicación que
Andrew Carnegie era el hombre más rico del mundo. Hoy se hace profusamente lo
mismo con Bill Gates.
[2] Su
nombre real es el sugestivo "iglesia de
[3] Quien
dude que con la expresión "Nuevo Orden Mundial" o "New World
Order" se está designando algo que va mucho más allá de la pura retórica o
algo casual, puede consultar Evólvin¡¡ New World Order Disorder de Rocco Paone
(University Press of America, 2001 1 o Genacide: Russia and the New World order
de Sergei Glazyev (EIR News Service, 1999). Rocco Paone ha ocupado varios
puestos como asesor del Pentágono y del gobierno de Lyndon Johnson, y Glazyev
ha sido ministro de Relaciones Económicas Internacionales de Boris Veltsin.
[4] La
pirámide con el "ojo que todo lo mira" tampoco es un símbolo al azar.
Es extraño que pocos se pregunten qué hace un símbolo esotérico en el reverso
del billete de un dólar.