Soberanos
e intervenidos
Juan E. Garcés
Resumen de la obra
Introducción
del autor
Los Estados -comienza
explicando Garcés- se forman, existen y perecen. Son procesos que vienen
complejamente determinados por hechos y circunstancias diversas, pero que tienen
un factor común: la constante de enfrentamiento entre las propias fuerzas conservadoras,
empeñadas en mantener la hegemonía del poder, y entre éstas y las fuerzas
productivas emergentes desarrolladas, tanto por la aplicación factores de
progreso en el proceso productivo, como -y es cuando más se manifiesta su
presencia- por la penetración entre ellas de propósitos liberadores de la
explotación de que son objeto. En esos procesos siempre aparece claramente
definida la postura conservadora, poderosamente influyente en el pasado y
todavía en el presente.
1918, 15 de noviembre:
Alfonso XIII convoca al líder de la burguesía catalana, Francesc Cambó (Liga
Catalana), para decirle:
“El ejército alemán está en plena derrota,
los socialistas han tomado el poder en Berlín; Viena está insubordinada y
El embajador británico, al tanto de todo, habla de
"quitar la mancha que pusieron los ministros de Ana al traicionar
Cataluña en 1714 (...) diga a los
catalanes que Inglaterra no consentirá atropellos si reclaman su autonomía;
ellos han estado con los aliados en la guerra y el resto de España con Alemania
(F. Cambó, Memorias, Alianza, 1987).
Entonces, los proyectos
políticos de socialistas y conservadores eran autónomos de los partidos
conservadores. De todos modos, dos meses después, seguro el Monarca de que la
revolución europea no alcanzaba a España, saboteó el proyecto de Estatuto
catalán.
Cincuenta y ocho años
después, en 1977, la "Operación
Tarradellas" (éste ya se había comprometido un año antes a "acatar públicamente al Rey, la unidad de España,
respetar al Ejército (...) y no ser
federalista" y estaban de acuerdo el PSOE, PSUC y ER): "Propuse -dice Tarradellas- a fin de dar un sentido al movimiento en
Cataluña y conservar su control, elaborar el Estatuto de Cataluña (...) en nombre del principio de autodeterminación
(...). Cambó, deduce que ¡se presentara al Parlamento español para que fuera
sancionado!, que "la música era
revolucionaria pero la letra, era conservadora". Un lustro después, el
PSUC se desintegraba y Tarradellas era agraciado con el título de Marqués.
Garcés señala la relación de estos hechos con las
operaciones para mantener intervenida España más allá del régimen de dictadura.
Inglaterra tenía puestas
sus miras.
Vueltos a situar en
1974, la atención estaba centrada en Portugal, integrada en la OTAN, que
acababa de salir de la más larga dictadura europea. Entonces, se organiza en París (Suresnes), con financiación alemana
(dilatada a posteriori), aprobación de Washington y conocimiento de los
servicios secretos de Franco, un cónclave de jóvenes socialistas (objetivo: hacer la revolución burguesa).
Parecía pensado para "conducir la post-dictadura española hacia los puertos señalados desde
los propios poderes intervencionistas". Deduce Garcés que predomina la
idea de
"poner a nuestros pueblos bajo la
protección de las Potencias hegemónicas (una prolongación del poder imperial),
disuadir a la sociedad de la necesidad de un Estado democrático recuperador de
la soberanía interna y externa (...) ¿Les marca como destino -se pregunta
Garcés- la imposibilidad de construir un Estado democrático? (...) La
subordinación puede ser necesaria para sectores locales con status y poder
vacilante, pero con ello activan fuerzas de desintegración del propio Estado.
Mayores aún si éste es plurinacional".
Resalta Garcés la
preocupación por el famoso divide et
impera:
"Toda Potencia imperial que haya
pretendido dominar ha buscado crear Estados divididos allí donde existía una
sola comunidad nacional". Y cita casos: Panamá con respecto a Colombia, la
inhumanidad impuesta a los pueblos de Yugoslavia, etc. Nos recuerda que en
Sin embargo, claro está,
"a diferencia de los gobiernos, las grandes corporaciones
multinacionales no están sometidas a responsabilidades políticas democráticas,
ni incluso a los vaivenes de la opinión pública. En cambio sí pueden someter a
los mercados y finanzas de gobiernos y Estados. Cuentan con agentes en los
altos puesto de las Administraciones, en los medios de comunicación y en las
agencias donde nace la información".
Rechazan toda organización que las
controle. No quieren ni oír hablar de participación de los trabajadores. Desean a los Estados débiles, pasivos, lo
menos participativos de sus ciudadanos. Si algún gobierno se rebela en los
ámbitos controlados, las fuerzas del llamado mercado libre movilizan contra el rebelde la secuencia conocida de
intervenciones encubiertas o preventivas, bloqueos financieros, represiones,
militarización, dictaduras, guerras internas o externas". No obstante
el dominio que ejercen sobre esos procesos, el sistema cruje por doquier,
desastres humanos y ecológicos se suceden.
Garcés apuesta por una
economía planificada en un orden Planetario, una Confederación de Estados
inspirada en principios jurídicos democráticamente gestados e igualitarios en
su aplicación. Observa el brutal contraste de su idea en las relaciones
internacionales con principios basados en un derecho equivalente a la fuerza de
que dispone el más fuerte.
Refiere su opinión a la
forma en que España,
Portugal e Hispanoamérica, fueron adaptadas a las necesidades genéricas de los
centros neurálgicos de la Coalición de la Guerra Fría, sin que
terminadas las dictaduras hayan visto recuperadas las funciones económicas de
un Estado democrático y participativo. Las multinacionales desmantelan fábricas y sus obedientes
gobiernos desmantelan medios de producción de su propiedad, permitiendo el
control en España de más del 70% del sector alimentario
La nota predominante son las privatizaciones, el fin de
las actividades sindicales, sociales e incluso municipales, abandono de las
funciones ideológicas, entrega al capital privado de medios informativos antes
de titularidad pública, con renuncia expresa del gobierno de Felipe González de
entregarlos a colectivos sociales, universidades, sindicatos, etc...
En este sentido no se
hizo excepción con la defensa
nacional, "subordinada a la estrategia del líder de la Coalición de
Quiere decirse, que todo el proceso económico queda en
dependencia de decisiones externas. Lo decía a su manera Jacques Delors al afirmar que “el futuro de España es ser
Garcés piensa que la
comunidad nacional debería rechazar ser sometida a las consecuencias de
semejantes políticas. Espera que los gobiernos que son delegados de Poderes externos
que nada tienen que ver con la expresión de las libertades e identidad cultural
de los ciudadanos, se conviertan en blanco de la ira popular.
Intervención sí o no
Londres 1936: "es la convicción del embajador británico en
España que la estabilidad del régimen de Franco es la mejor garantía para la
neutralidad española, e insiste en que a la inteligencia británica se le deben
poner las riendas tensas para que no se involucren con las fuerzas contrarias a
Franco"... La única hipótesis para "ayudar a las fuerzas antifranquistas
españolas" era "el supuesto
de una invasión alemana"
Una anécdota histórica
puede simbolizar esta intervención indirecta en asuntos internos: mayo de 1979,
vigente ya
Enrique Tierno Galván subió a la tribuna a explicar a los
delegados por qué debían renunciar a darse una dirección no respaldada por
González: "mañana mismo los alemanes
cortan la financiación al partido y en unos días más los tanques ocupan las
calles de Madrid". El Congreso se levantó sin
elegir una dirección. Acto seguido, González y su equipo suprimieron los
controles democráticos internos, garantizándose de este modo, un apoyo del 100%
de los sufragios.
Nos dice Garcés: "La corrupción reemplaza a la
ideología. Las formas mudan, el sistema permanece.”
Aquí, Garcés, no solo denuncia
los perjuicios de la atomización de los Estados, sino que pone el dedo en la llaga
de los procesos contrarios a la profundización democrática.
Termina su introducción,
situando al lector ante lo que con más fuerza va a desarrollar a lo largo de su
libro, la forma en que "la vida de
nuestras generaciones ha transcurrido en paralelo a la llamada Guerra Fría",
la tercera de las guerras intra-europeas del siglo XX. Las tres han sido ganadas por la coalición que
pudo movilizar en su apoyo los recursos económico-militares del Nuevo Mundo. A
la postre, EEUU ha contribuido a liquidar sucesivamente a todas y cada una de
las Grandes Potencias de comienzos de siglo. (...) El lector interesado
por conceptos cuya vigencia mantiene al Mundo en estado de guerra encontrará
-nos dice- una reflexión sobre su génesis y proyección teórica y práctica, en
la segunda parte del libro".
Sobre el proceso
español: "Alemania
absorbió a España en su zona de influencia en 1939". Inglaterra al declarar la
guerra a Alemania el
Garcés copia del diario
de José María Gil-Robles lo siguiente fechado el
Queda claro que Londres
no cuestionaba la dictadura, ni la sublevación del 36 contra el gobierno
constitucional. La propuesta de reconocer bajo protección militar anglosajona
un Gobierno en el exilio tenía un carácter que lo condicionaba. Lo diría
después, el
La posición de Franco a
últimos del 42 y primeros del 43 estaba decidida: "Sé -dijo Franco al general F. Franco Salgado-Araujo- que Inglaterra está preparada para ocupar nuestras islas...
En este caso atacaríamos Gibraltar y daríamos paso libre a las fuerzas alemanas
para que ocupasen la zona del protectorado francés de Marruecos".
Los analistas norteamericanos en
1942 observaban cómo los ingleses pudieron mantener a Portugal separada de
España y supeditada a Gran Bretaña, y cómo el intento británico de apoyar una
Cataluña libre (a partir del siglo XVIII) nunca había tenido éxito. Les
preocupaba una cosa: "El nacionalismo español expresado en el concepto de
Hispanidad, es una amenaza potencial a los intereses norteamericanos en Hispanoamérica".
Un informe firmado el
El modo: comprar generales españoles en posiciones de
mando, utilizando los servicios de Juan March, que vehiculizó la
financiación de la insurrección contra el Gobierno constitucional español en
1936. Se trataba de "generar en los círculos del Ejército
una actitud hostil a la entrada de España en la guerra, sobornando a los
generales con dinero. J. March debía invocar motivos de alto patriotismo,
aparentando que arriesgaba dinero propio y disimulando cuidadosamente las
huellas de Gran Bretaña, presentando la iniciativa como financiada por bancos e
inversores españoles, con el único objeto de ahorrar a España los horrores de
otra guerra. El soborno a mandos del Ejército costó al gobierno británico,
en enero de 1943 el equivalente a 17.310 millones de Ptas.
Alrededor de treinta
generales llegarían a saber el respaldo de esa suma para comprarlos, pero que
estaba subordinada a una condición. Del dinero se mostraba la señal de su
existencia. Se convino un
acuerdo de seis meses de duración, que vencía en mayo de 1941, para que los
generales insistieran en mantener la neutralidad de España durante ese período.
El enlace del gobierno
británico entregaría la recompensa una vez demostrado el cumplimiento del
trato. La moneda fue deposita en Nueva York. Los generales podían retirar
pequeñas sumas a descontar de sus montos. Distinguían al general Aranda el famoso defensor de Oviedo, "se
esperaba que éste se hiciese cargo de las Fuerzas Armadas cuando
Llegado el vencimiento del
acuerdo -mayo de 1941- sin liquidar lo estipulado, se condiciono prolongarlo otros seis meses
"y un millón más de dólares fue agregado para cubrir
la participación de nuevos miembros". Vencido el segundo plazo, fue de nuevo ampliado en otros
seis meses -hasta julio de 1942. Previo incremento de dos millones más de dólares
(13 millones ya en total). Para es a fecha ya se sabía que
Varela, Orgaz, Saliquet, Dávila, Ponte y Kindelán habían manifestado a Franco
que España no debería entrar en guerra con Gran Bretaña.
Pero el Ministerio de
Hacienda de Estados Unidos decidió congelar las cuentas de los beligerantes.
Después de muchas dificultades, el gobierno británico logró del norteamericano poder transferir dichos
fondos a una Sociedad Anónima en Suiza. March, de intermediario y con su parte,
se encargó (¿lo hizo igual al financiar la insurrección de 1936?) de mantener
el control británico sobre los generales durante largo tiempo.
Distribuía los fondos en títulos o acciones, apenas algunas pesetas para "gastos
corrientes y especiales".
Curiosamente, el
Kindelán, en carta a
Franco,
La oferta de los sobornados, ante
el éxito aliado en la guerra, fue tan lejos como para pedir un pacto, por
escrito, al gobierno británico que garantizase el apoyo y la ayuda a los
generales, cuando derrocasen al actual gobierno poniéndolo del lado de los
Aliados.
Por entonces, el Reino
Unido ya no decidía por sí mismo algo tan trascendente sin previo acuerdo con
EEUU, que prepara desembarcar en el Mediterráneo meridional. El
teniente-coronel Solborg, había sido requerido por los británicos para discutir
en Londres aspectos de operaciones especiales, en coincidencia con el capitán
Hillgarth, "para discutir de un
capítulo adicional de esta tragedia, o mejor diría tragicomedia". Los
servicios secretos de EEUU estimaban que España estaba madura para un cambio
interno, "la gente sencilla sufre, hay mucha hambre y miseria en todo el
país "La situación es muy crítica y
preñada de toda clase de posibilidades". Dos organizaciones detentan los resortes del Estado: Franco
deberá decidir de qué lado se pone, del Ejército o de
Los americanos habían decidido optar por un cambio
limitado y controlado, tratando de evitar las reacciones de un cambio auspiciado
por Juan March, consistente en sustituir a Franco por un hijo de Alfonso XIII.
Casi les bastaría con marginar del poder a los germanófilos.
Su jefe de partido, Serrano Suñer [1]al
frente del Ministerio de
Y para abril de 1942 las
posibilidades de que Alemania introdujese tropas en España eran ya muy bajas. A
juicio del teniente-coronel Solborg: "la
invasión encontraría la resistencia de una guerra de guerrillas (...) el
sentimiento popular es pro-Aliado, y uno o dos éxitos por nuestra parte va a
poner por completo a este país en nuestro redil".
Garcés se remonta a los
siglos XVIII y XIX buscando un paralelo con las instalaciones en España de
poderes rivales a Inglaterra. En 1700, con Felipe de Borbón, en 1808 con José
de Bonaparte y un Godoy dando permiso a Francia para ingresar sus tropas en
El mando militar disuadió
fácilmente a Currie de insistir en la idea. Un informe de la "inteligencia"
norteamericana estaba alertando: "si
España quedara envuelta en la guerra, surgiría una confusa situación política propicia
tanto para el levantamiento monárquico como para la sublevación republicana"...
En otras palabras, para septiembre-octubre de 1942 el
mando norteamericano estimaba desaparecido el peligro habiendo sido eliminada
Relato de Ricardo de
Quiere decirse que Franco se
había adelantado a los conspiradores, desbarataba el golpe, retenía e
incrementaba su poder, en la medida que asumía como propios los intereses de
Washington y de Londres, y, al mismo tiempo, dejaba al Partido Falangista en el
Gabinete, útil para que siguiese controlando la población, dando así
satisfacción a
Washington frenó el apoyo a los servicios británicos y
sus objetivos con los generales sobornados. Hasta 1975 haría del acoplamiento
con Franco el vehículo para alcanzar sus intereses estratégicos en España.
El 15 de noviembre, el embajador británico en Madrid informaba al Foreing
Office que "el general Kindelán ha
dicho que Franco, habiendo sido informado del propósito de Hitler de solicitar
el paso de tropas a través de España, ha rechazado la petición después de
discutirlo en Consejo de Ministros". Poco después Washington aceptaría
una oferta de armas cortas, que fabricó Construcciones Aeronáuticas, que serían
embarcadas en Lisboa con destino a México y recogidas en alta mar por EEUU.
Cierto que España se
libró de un vasto programa de bombardeos sobre objetivos no sólo militares,
sino también civiles de Madrid, Barcelona, Málaga y otras ciudades importantes,
preparados por el mando militar de EEUU ante la eventualidad de la entrada de
tropas alemanas en España.
Consumatum est. A partir de aquí se
alternarían las propuestas de Regencia. Una, que apoyaba Alemania, la del hijo
de don Jaime, primogénito de Alfonso XIII, otra la de don Juan Carlos hijo de
don Juan, conde de Barcelona, hermano menor de don Jaime.
Garcés dice y con razón que un Estado encajado e
integrado después en una Coalición bélica queda sometido a disciplina, a la
dirección de su líder, y pierde todo o parte de su independencia exterior y el
control de su política y economía internas, en la medida en que se subordina a
los fines de la guerra. Las consecuencias entonces pueden ser profundas y
prolongadas en un contexto internacional donde cuatro potencias -Gran Bretaña,
Francia, EEUU y Alemania- han rivalizado en someter a su hegemonía a todos y
cada uno de los pueblos hispánicos.
Los orígenes de
No tiene fundamento
decir que empezara como respuesta al llamado golpe de Praga de 1948.
Sus orígenes son el choque por la hegemonía sobre el Continente donde
periclitaba el Imperio británico. Fue la confrontación entre EEUU -Potencia
naval que reemplazó progresivamente a la británica- y
Antes de que la URSS dispusiera
de la bomba atómica ya estaba fijada como prioridad "asegurar que la URSS no volverá a ser una amenaza para EEUU".
Un documento (U.S. National Objetives) dirigido a
a. Abolir la URSS y reducir la soberanía de
b. Otorgar plena soberanía a todas las Repúblicas y a sus
satélites, repatriando los ciudadanos rusos residentes en esos países;
c. Desarmar y desmilitarizar a aquellas repúblicas
soviéticas y a sus satélites que han resistido a EEUU;
d. Establecer salvaguardias e inspecciones para asegurar
estos fines;
e. Eliminar completamente al Partido Comunista, la
autoridad de los comunistas, la influencia del comunismo en la vida pública, política,
económica y social. Serán sustituidos por gobiernos formados por equipos de
personas previamente escogidas por nosotros y regímenes militares, según se
requiera"
EEUU desplaza al Reino Unido del Mediterráneo.
Alemania ofrece a Franco participar en el reparto de las
colonias: Cuba y Filipinas se podrían bajo su soberanía. El Reino Unido había
aceptado, si España favoreciera a las Naciones Unidas, acceder a la solicitud
hecha por Serrano Suñer a Ribbentropp y negada por Hitler, consistente en
anexionar parte de las colonias francesas en Marruecos y Argelia.
En agosto de 1943, EEUU,
preparando el desembarco en Normandía, giró su política. Propuso a Gran Bretaña
sumar España al bloqueo contra Alemania, pidiendo a Franco que "desplace
el grueso de sus fuerzas desde Marruecos y el Sur de España al norte de España",
hacia los Pirineos. Al otro lado estaban las tropas alemanas. Los servicios secretos de EEUU
pensando que Franco estaba interesado en "tener una Monarquía bajo su control,
y no de los ingleses", ni bajo la llave del ejército conjurado, habían
avanzado a Franco, en junio de 1943, la solución que permitiría a EEUU cortocircuitar
al Reino Unido y garantizar al dictador su poder local con carácter vitalicio.
Los mandos británicos disintieron:
"El Gobierno de su majestad no está
ansioso por invertir la política seguida hasta ahora. Hacerlo produciría
tensiones en España de carácter grave que podrían dar lugar a desórdenes, y no
está seguro de que los Aliados puedan enfrentar las consecuencias de tales
desórdenes". La eventualidad de que los alemanes o los rusos que
avanzaban sin pausa hacia el oeste atravesasen los Pirineos, ponía en cuestión
las consecuencias que tendría un fin de la dictadura fuera de todo control
político, conforme lo tenían programado. Fueron aún más lejos. Propusieron
encender luz roja a los generales que conspiraban en España: "no sería de nuestro interés militar promover
abiertamente la restauración de
Franco, lejos de verse desplazado, entendía el mensaje, si se
plegaba pasarían a necesitarlo. Cuando los generales, en septiembre de
1943 le plantearon reinstaurar la monarquía, ni les contestó, les replicó que “hablarían de ello en otro momento".
De hecho, en el informe al Presidente de EEUU y al primer ministro británico
sobre
El 11 de octubre, después de
ordenar a Franco interrumpir su ayuda bélica a Alemania y retirar
El
El conde de Rodezno
terminaba su conversación con una frase enigmática: "el verdadero carácter de sus relaciones con los anglosajones es un
secreto entre ellos y él". La lectura de la documentación militar,
inaccesible durante cuarenta años, proyecta luz sobre tal secreto. El resto, la
solidaridad de la opinión pública internacional con los miles de presos
políticos, los fusilamientos después de 1945, las resoluciones de condena de
los Parlamentos, eran para el dictador distracciones.
La acción política
británica, en víspera del desembarco en el Continente -
Juan March seguía siendo parte de la intervención
británica para restablecer la monarquía. Los ingleses mantenían en Londres al
Coronel Casado y a una facción del PSOE de Madrid, para devolverlo a España
como candidato a ministro del Ejército.
El Gobierno del RU era
en 1944 de unidad nacional. Los monárquicos españoles recababan la intervención
británica al Partido Conservador. La fracción del PSOE con Casado esperaba que "Inglaterra ayudase
a Indalecio Prieto, Martínez Barrios y otros socialistas que formarían con
Acción Republicana el gobierno sucesor de Franco". Pero, el
¿Qué hubiera pasado si
tras la muerte de Roosevelt no se hubiera iniciado otra nueva guerra en Europa?
Entre el 18 y
Las nuevas directrices
de Roosevelt (inspiradas en la no intervención), daban a entender que una vez
derrotada Alemania y "estimado que la política seguida había sido
productiva en resultados beneficiosos para nuestros objetivos", EEUU no
debía mezclarse en los asuntos europeos más allá de ejercer influencia moral y
política. Ante cualquier eventualidad, los "tres grandes -EEUU, RU y
En tanto, aquel mismo
verano en pleno derrumbe alemán, Valdés Larrañaga con el acuerdo de José Luis Arrese -secretario general
de Falange- proponía a Franco "deseable llegar a un acuerdo con la URSS
para evitar caer dentro de la órbita británica hasta el extremo que lo ha hecho
Portugal". La indiferencia que el hecho encontró en Washington
contrastaba con la oposición surgida en el gobierno británico. Anthony Eden, ministro de Asuntos
Exteriores, pensaba que "el gobierno soviético estaba dispuesto a adoptar
un enfoque práctico de la política británica y norteamericana en España. (...)
Existen pocas posibilidades de restablecer relaciones amistosas, ni siquiera
normales, entre España y
Franco, en su discurso
del
Juan March cree que el
orden y la unidad podrían ser mantenidos (...) Gil-Robles entendía que su grupo
derechista debiera desempeñar un papel más activo, tanto en el gobierno
provisional como en el constitucional, a través de una coalición con la
izquierda moderada". Un despacho del
Finales del 44: responsables del
OSS pedían reemplazar al jefe de contrainteligencia (Richard Sichler) en
Los británicos tardaron
meses en abandonar sus pretensiones de reinsertar España en su zona de
influencia. Y los movimientos monárquicos en caer en la cuenta de que Londres
no tenía ya en sus manos la suerte de los españoles. Vecina
Preparando
Los soviéticos
intentaron en Yalta "forzar a británicos y norteamericanos a que rompan
las relaciones diplomáticas con España: lo más que logró Stalin fueron una
palabras en el comunicado de
Ejemplos del fondo que
determina los mil cuidados ante el caso de un cambio en España:
Mientras, Franco seguía
preparando el futuro de su régimen conforme al modelo trazado por Alemania en
1943. Intentaba nombrar Rey de España a un hijo del príncipe don Jaime (hijo
del fallecido Alfonso XIII). Establecería un Consejo del Reino con el propósito
no sólo de formar parte de él sino de mandarlo".
Un mes después, en abril
del 45, su ministro de Asuntos Exteriores, José Félix de Lequerica, explicaba
el camino que deseaba seguir: "Estamos dispuestos a dar todo lo que tenemos
para continuar en el poder. Incluso acabaremos con Franco si es necesario. Lo
importante es preservar el fundamento del gobierno, que no son sus miembros
sino el Ejército y su influencia política para prevenir que no caigamos en la
calamidad de la democracia".
Dolores Ibarruri,
"Hay dos métodos
para acabar con Franco, la fuerza o una transición en orden a otro gobierno.
Mientras los comunistas y los izquierdistas españoles en Francia son
partidarios de la primera, hoy Francia, los EEUU y RU estimulan la
segunda".
Franco, que preservó su
poder reprimiendo al pueblo y marginando toda participación ciudadana, y ello
en términos aceptados, primeramente por Inglaterra y luego con la venia de
EEUU, emerge de nuevo interpretando una farándula de la que no era el director:
"conversa con Arrese, Girón y Miguel Primo de Rivera. Esperaba que el
Consejo Supremo de
El 3 de agosto, las
cuatro Potencias reunidas en Postdam en una declaración condenan la dictadura
en España. En opinión de Oliveira Salazar, transmitida a Nicolás Franco por el
dictador de Portugal: "la declaración de Postdam es un simple guiño a la
opinión pública (...) destinado a producir efectos internos dentro de los
países participantes en
Garcés reflexiona en
esta parte de su libro, recordando cómo al terminar
Su modelo no difería del que
hablase el agregado naval de EEUU con Juan March, mensajero de los ingleses,
aunque el norteamericano no situaba a un monarca al frente del Estado, ni del
diseño del embajador del III Reich, Eberhardt, en los años
1937 a 1943, nazi colaborador secreto del almirante Canaris, ni del que De
Gaulle coreaba: "Mientras yo continúe a la cabeza del Gobierno francés, me opondré
enérgicamente al restablecimiento de los republicanos españoles en Madrid, haré
cuanto pueda para propiciar la restauración de la monarquía en España".
Fallecido Franco, ésta sería la matriz de la transición
en España asistida por la Coalición de
La guerra preventiva contra la URSS
En septiembre de 1945, un mes después de la
capitulación del Japón, con el estreno del arma atómica estallada sobre
las poblaciones civiles de Hiroshima y Nagasaki, la planificación militar de EEUU empezó a asumir como
supuesto preparar la nueva guerra. Aunque su estallido puede situarse
entre octubre y fines del 1945, como se desprende de los estudios aprobados por
el Departamento de Estrategia y Planificación y
Los supuestos eran:
"seremos atacados sin una formal
declaración de guerra por un enemigo preparado adecuadamente (...); no puede
haber garantía de aviso previo (...) por otra potencia dirigida a negarnos el
acceso a materiales estratégicos (...); EEUU no puede depender de Aliados (...)
el Imperio británico será por lo menos amistosamente neutral; EEUU tratará de
confinar los ataques en regiones distintas de Norteamérica; no hay ahora
ninguna nación o previsible combinación de naciones que tenga capacidad de
invadir con éxito EEUU continental
durante los próximos cinco años; como tercera parte, EEUU puede ser
conducido a una guerra extranjera en todo el mundo".
El supuesto político era
la ruptura de la colaboración entre EEUU y URSS. Los analistas concluían, el
a) La URSS necesita de
diez a quince años para oponerse a los EEUU con razonable posibilidad de éxito.
b) Excepto para fines
puramente defensivos, la URSS evitará durante cinco años el riesgo de un
conflicto armado de envergadura con EEUU. Pero el supuesto estaba condicionado
por una visión ideológica proyectada como realidad virtual.
c) La política exterior
soviética es de expansión, de carácter nacionalista e imperialista, sin prueba
ninguna de que cambie en un futuro previsible.
d) No podemos confiar en
las Naciones Unidas para salvaguardar los intereses de EEUU.
En base a este supuesto
ideológico EEUU era programado para una guerra dirigida a evitar que la URSS
dispusiera de tiempo para superar las devastaciones de la invasión alemana y
consolidara su sistema económico: "Estas
premisas deben ser usadas por el Estado Mayor del Departamento de Guerra como
guía en la formulación de las premisas derivadas necesarias por parte de las
agencias operativas que supervisa (...) Desde un punto de vista militar, la
previsible consolidación y desarrollo del poder de la URSS es la mayor amenaza
para EEUU.”
Garcés resume cómo
El argumento de la interferencia soviética en España no
paso de ser mera propaganda. El gobierno británico, como
exponía Eden en 1944, no la esperaba. El embajador soviético en París había
expresado al doctor Juan Negrín en 1945 que no la esperaran de
Pero, tampoco los
responsables militares de EEUU consideraban verosímil la intervención
soviética. Así se desprende del debate entre el Departamento e Estado y los
Jefes de Estado Mayor. El primero proponía que EEUU se adhiriera a la doctrina
proclamada por Uruguay: intervenir en el marco de las Naciones Unidas en caso
de que "la violación de los derechos
fundamentales por un gobierno de fuerza, y el incumplimiento de las obligaciones
por dicho gobierno, autorizarán una modificación del principio de no
interferencia". Los Jefes de Estado Mayor se opusieron.
¿Por qué?: "Esa postura está aparentemente dirigida
contra Argentina. Seis países hispanoamericanos han manifestado su desacuerdo.
Si el pueblo argentino, abstracción hecha de su gobierno actual de tipo fascista[3],
se sintiera profundamente contrariado por nuestros esfuerzos para exigir esa
política, el logro de una verdadera solidaridad hemisférica puede estar
seriamente en peligro. Esa solidaridad es tan esencial para la seguridad última
de EEUU que no debemos adoptar una postura rígida e intransigente a este
respecto".
El
Faltaba eliminar toda
oposición a la nueva guerra dentro de EEUU. Para neutralizar los núcleos
sindicales y políticos de izquierda, el
1. Un plan de seguridad
-un año después eran promulgadas
2. Lanzar una campaña de
orientación psicológica;
3. Unificar el mando
militar;
4. "Necesidad de
elaborar de inmediato planes de guerra para acciones contra Rusia", ese
mes se creó el subcomité State-War-Navy for USSR problems;
5. Programar el uso de
armas atómicas "con el menor preaviso posible", ampliar la producción
de armas bacteriológicas y atómicas;
6. Removilizar la industria
de investigación bélica, "elaborar planes ultra-secretos para organizar y emplear a antiguos
soldados de Alemania y Japón como fuerza auxiliares";
7. Reactivar la
planificación combinada con los jefes de Estado Mayor británicos;
8. Activar la recién
creada CIA para intervenir activamente en otros países;
9. Dar prioridad a los
objetivos militares en la política exterior del gobierno de EEUU en
10. Activar la mayoría
de los votos occidentales en
En España serían designados
como elementos democráticos responsables los apoyos a la dictadura de Franco. Y
se reemplazaba el genérico reds de preguerra, por el de communists.
En 1946 se elabora también la lógica conceptual que
conducía a los mandos militares a recomendar desconocer el principio de
"integridad de la soberanía nacional", que "debe ser manejado
con cautela (...), vamos a necesitar un colchón de estados entre el punto de
salida ruso y áreas vitales como Suez y Gibraltar, que debemos ocupar si
queremos tener alguna esperanza de evitar que Eurasia experimente un rápido
ataque relámpago ruso".
Todavía pugnaban por un
camino distinto el antiguo ayudante de Roosevelt, Benjamín Cohen, al que hacía
referencia el general Lincoln el
En el memorándum al presidente Truman
de los Chiefs of Staff del 30 de marzo sintetizaban que: "URSS no desea verse envuelta en
otra guerra", (...) en el caso de hostilidades con los ingleses
(...) entraríamos en guerra enseguida con la ventaja de la bomba atómica, que
tendría efecto moral sobre el esfuerzo ruso (...) habiendo incluido arreglos
políticos para la neutralidad de Italia, España, Francia, los Países Bajos y
Escandinavia, colaboración militar con Turquía, un Japón aliado aunque no
abiertamente y una China por lo menos amistosamente neutral".
Mientras la opinión
pública de EEUU se creía en paz, los preparativos de guerra se intensificaban.
El 13 de Junio el almirante Nimitz, Jefe de Operaciones Navales, escribía:
"Los Planificadores estratégicos
incluyen el léxico siguiente: "el esfuerzo de la ofensiva principal...
debe consistir en una ofensiva aérea, utilizando la bomba atómica (...) Cabe la
posibilidad de que la existencia de tales documentos llegue a ser sabida en
algunos círculos (...) En sus planes estratégicos debiera bastar una referencia
genérica a "una ofensiva aérea".
La envergadura del
propósito la exponía el general Norstad ante el War College el
I En términos de
geografía militar, el área de nuestra posición defensiva es el perímetro que
marca las fronteras de América Central y del sur, Panamá, Islas Británicas,
Japón, Europa occidental y China.
II Áreas estratégicas
para hacer la guerra" (materias primas), Sudamérica y el Medio Oriente
para el petróleo; para la fusión nuclear Canadá, Congo Belga, Europa central;
para estaño y caucho el sureste de Asia, Indonesia y Malasia.
III. En cuanto a hombres
"los recursos de otras naciones que puedan ayudarnos, o puedan ser usados
en nuestra contra (...); control de las líneas marítimas; en armamento,
"el camino seguro a la victoria podemos hallarlo yendo más lejos en
investigación en calidad de las armas decisivas.
IV. Calendario
"debemos estar listos para una guerra a escala total, sin un instante de
advertencia previa".
V. Servicio de
información, un número adecuado de los mejores cerebros el país dedicados a
esta tarea".
¿Por qué el riego de guerra era
inminente si el potencial económico-militar soviético no estaba desarrollado?
¿Por qué la inminencia si se sabía que URSS no quería anticipar un conflicto
global? La respuesta la daba el plan Pincher: el roce con el imperio británico
en Eurasia: cualquier acción que amenace el control británico del Canal de Suez
y le prive Oriente Medio, últimos baluartes de resistencia a la agresión rusa,
son vitales para la seguridad última de EEUU".
El supuesto de la guerra
tenía como fecha julio de 1947. ”El primer ataque (de la URSS) sería dirigido
contra las fuerzas aliadas en Europa y el aseguramiento de la costa del Canal y
los Pirineos".
España aparece utilizada en todas las opciones y
escenarios de la nueva guerra. EEUU primeramente aportaría ayuda
económica subordinada a reforzar la capacidad de resistencia militar del
régimen. Luego proyectaba introducir doce divisiones (dos de ellas acorazadas,
fuerzas navales y 890 aviones. Los factores políticos aparecen subordinados a su utilidad para el plan
bélico: "Una dictadura continuaría
frenando la infiltración comunista, un gobierno democrático sería menos hábil
para protegerse a sí mismo de las organizaciones partidarias de los soviéticos[4]".
Para los Planificadores
de la nueva guerra, todos los españoles, menos los fascistas, eran comunistas, ya fueran republicanos o
demócratas: "El gobierno español en
el exilio está dominado por los comunistas", pero lo cierto es que el
PCE ni siquiera figuraba entre los partidos políticos que lo integraban. Para los fines de la guerra, los
EEUU necesitaban que España y Portugal continuaran bajo control de Franco y
Salazar.
El enrolamiento de España en la Guerra Fría
Hay una simbiosis entre
la nueva guerra preventiva y la
reacción conservadora en España. Ramón Serrano Suñer, perteneciente a
Otro nexo entre los
militares del régimen de Franco y sus homólogos de EEUU era la identificación
del adversario con las organizaciones obreras. Existía el temor de tener que
enfrentar "serios desórdenes
internos, antes de la movilización total (en EEUU), bajo forma de paros laborales y sabotajes, que van a perturbar la
reconversión de la industria en instalaciones claves e interrumpir el flujo de
material y municiones a los servicios militares". A partir de marzo de
1946 se intensificaron en la prensa y sindicatos de EEUU los ataques contra la
izquierda de su propio país.
Los restantes supuestos
de la guerra preventiva no eran recíprocos, como el ofrecimiento a EEUU por
parte de los dictadores de
Escuchemos a los
generales de Franco:
-Luis Orgaz, jefe del
Alto Estado Mayor, manifestaba al agregado militar de EEUU: "España podría hacer una gran contribución,
con su emplazamiento estratégico, contra la política de Europa oriental bajo
dominio soviético".
-Antonio Barroso,
subjefe del A.E.M.: "Franco está
plenamente decidido a llevar a cabo, en el momento oportuno, la eventual
restauración de la monarquía".
-José Cuesta, subjefe
del A.E.M.: "el pueblo español no ha
progresado aún bastante su educación y experiencia política como para entender
el manejo de un gobierno y ejercer sus derechos de sufragio".
-José Ungría, director
de
-Fernando Moreno
Calderón, miembro de
-Antonio Castejón,
teniente general jefe de la 71 División en Valladolid: "Si las Potencias occidentales intentaran
forzar elecciones, sería desastroso, porque en teoría España tendría entonces
un así llamado gobierno democrático... (El informe que llegaba a Washington
concluía): Todos los oficiales con los que ha hablado el agregado militar,
incluidos los opuestos a Franco, ve a un Bloque Occidental como la única
solución y muchos han expresado la idea de que España y sus fuerzas armadas
podrían y deberían ser cuña o base para una fuerte oposición Rusia".
La estrategia global de
la nueva guerra tenía un sentido social y político claro, contra las
organizaciones de base social popular y orientación política nacional lo mismo
para España como en los EEUU. El estimativo del Joint Intelligence Committee
establecía que: "la capacidad
conocida de la URSS para atacar el potencial bélico interno de EEUU antes de
1950 es a través de la subversión, sabotaje, acoso políticos".
La postración de las masas populares en España era vista como
provechosa para la inserción de España en los planes militares: "la dictadura tiene el apoyo del Ejército,
Es lógico preguntarse qué sentido tenía en ese contexto
militarizado la declaración que hicieron pública el
A fines de 1947, aunque
El Bloque Occidental y España
Los analistas militares
de EEUU eran conscientes de que "España, en tanto que llave del Mediterráneo, hace imperativo para los
británicos prevenir que esté influenciada por cualquier potencia opuesta a los
intereses de Inglaterra". En mayo de 1946, terminaban por
hacer suyo el proyecto británico para España: "el regreso a una monarquía
constitucional", como la solución "más masticable del problema
español". Así y en interés de la nueva guerra proyectaban que, después de
Franco, fuera incluida en un "Bloque Político de Europa Occidental (...)
posible y ciertamente materializable, pero antes Europa occidental debe
estabilizar sus condiciones políticas y económicas internas".
Es por lo tanto a partir de que las Potencias
intervencionistas históricas -Francia, Inglaterra, Alemania e Italia- están
desde 1945 bajo la hegemonía de EEUU, cuando se da luz verde a la evolución de
España por parte de EEUU, sin cuya anuencia ninguna fracción de españoles podía
ser movilizada por una Potencia contra las pretensiones de otra.
Para entonces, ya no quedaba ni rastro de las iniciativas
francesa y británica. En 1930, Aríste Brian, ministro de A.
Exteriores francés lanzó, sin éxito alguno, su "Memorándum para la
organización de una Unión Federal Europea" entre veintiséis países,
excluida
En la década de los 20 y
30, los conservadores europeos reconocían en Alemania el baluarte del orden
social continental. Sólo el pacto Alemania-URSS de 1939) perturbó por un
momento este escenario. Después de 1945 la ocupación militar anglo-americana
rehízo a Alemania como estabilizador socioeconómico del resto de Europa.
Hasta entonces, mientras Churchill propugnaba hacer de
Alemania un centro de gravedad conservador, Roosevelt desbarataba una tras otra
iniciativa británica. Truman impuso el proyecto
británico. Decía la propuesta británica: "sin una Alemania en orden, no
puede haber una Europa en orden (...). Sólo la ocupación militar en escala
sustancial puede alcanzar ese fin".
La innovación técnica
permitió la ocupación atómica total de Alemania, más eficaz y menos visible que
el despliegue convencional de tropas y era una garantía para los sectores
conservadores de Europa. Cerrado el paréntesis abierto en junio de 1941 de
colaboración anglo-americana con la URSS, ésta volvía a ser identificada como
el adversario de
Cierto que a fines de
1945, el laborista Ernest Bevin, nuevo titular del Foreing Office, continuaba
defendiendo una esfera de influencia diferenciada de la de EEUU porque "éstos intentan extender este principio
financiera y económicamente al Lejano Oriente, incluyendo a China y Japón",
y también sobre la zona soviética, pues "la URSS parece haberse hecho a la idea de que su esfera va desde Lübeck
al Adriático en el Oeste y Port Arthur en el Este (...). Si la cuestión de
España fuera resuelta, el área occidental sería mejorada (...), dejaría a Gran
Bretaña y Francia en el círculo exterior de Europa con nuestros amigos, Italia,
Grecia, Turquía, Oriente Medio, los Dominios y nuestro imperio colonial en África".
Nada más lejos de la realidad surgida a partir de la petición de intervención a
EEUU en
Truman iría más allá al atribuir a EEUU un ilimitado
derecho de intervención en el continente euroasiático: "Para decirlo claramente, nuestra política
debe ser dirigida a restaurar la balanza del poder en Europa y Asia".
A petición casualmente del gobierno laborista Attlee-Bevin en febrero y marzo
de 1947, Truman hizo pública su intervención en Grecia, Turquía e Irán. En 1948, también a petición
del Gabinete de Londres, aplicó idéntica política a Europa occidental con el plan Marshall, condicionando las ayudas
económicas de EEUU a que los Estados europeos subordinaran sus funciones
económicas al librecambismo. Quedaba clara la intervención de EEUU contra
cualquier veleidad de economía europea autónoma.
Gran Bretaña abandonó el proyecto de recuperar España
para su zona de influencia. ¿Quedaba abandonado el
proyecto de restablecer la monarquía en España apoyando a los socialistas de la
fracción Prieto? El
En nota de
El alineamiento de
Franco con la Coalición de la Guerra Fría se formalizó en 1953 con EEUU.
Washington instaló bases militares permanentes e hizo reducir las funciones económicas
del Estado en los mercados interno y externo imponiendo la denominada estabilización
financiero-monetaria. El
Muerto Franco, la continuidad del vínculo con EEUU fue
institucionalizada entre 1981 y 1986 por los gobiernos de Calvo Sotelo (UCD) y
González Márquez (PSOE) mediante la absorción del territorio y recursos
económicos españoles por la OTAN, la CEE y
El Post-franquismo y la Guerra Fría
Durante 35 años, los leales
de 1936, y entre ellos los que entregaron Madrid con
Gil-Robles sintetizaba
la idea el
Queda claro que EEUU nunca se sintió impaciente por
acabar con la dictadura hispánica. Desde la década de los
cuarenta EEUU se encargaría de ir estructurando la integración de España y
Portugal en los mercados y espacios político-militares bajo su sola hegemonía,
con la utilización sin trabas de bases permanentes y contando para ello con la
solicitud de España de asociarse a
Nada sería después así. No obstante preocupaba cómo
controlar a los ciudadanos terminada la dictadura. Ello llevaría a crear las
mediaciones de una transición al posfranquismo que mantuvieran los recursos de
España dentro de
El apoyo a la dictadura fue proyectado por EEUU más allá
de la persona del general Franco, según directrices elaboradas
para el área mediterránea por el Consejo Nacional de Seguridad el
La onda expansiva de la
revolución social y nacional de Fidel Castro estimuló a los estrategas del
Ejército de EEUU a mirar más lejos y elaborar planes para el mundo hispánico
cuyos efectos se prolongarían durante el resto del siglo: "Para cuando deje de mandar Franco deben
hacerse preparativos para
asegurar que España continúa bajo un gobierno fuertemente prooccidental
(...) En la próxima reunión del grupo de trabajo del OCB (Operations
Coordination Boarding) sobre España debe considerarse incorporar este problema
y recomendar al NSC la orientación de política a seguir".
Algunos ofrecimientos a colaborar
en estos planes llegaron espontáneamente a los servicios de EEUU. Carlos Zaya
Mariátegui, disidente con la fracción del PSOE asentada en Toulouse, aparece
informando asiduamente a la embajada de EEUU sobre personas de sensibilidad
socialistas susceptibles de sumarse a combatir al Partido Comunista, entre
otros, Juan Raventós Carner en Barcelona, José Federico de Carvajal y Mariano
Rubio Jiménez en Madrid. "A Zayas le gustaría entregar a la policía
española a "Federico" (alias de Jorge Semprúm) si se le presentara la
oportunidad.”
Durante el posfranquismo Felipe González sentó a Zayas en
el Parlamento; hizo embajador en Francia a J. Raventós, a F. de Carvajal
presidente del Senado y gobernador del Banco de España a Mariano Rubio. A Federico, convertido al anticomunismo, lo
hizo ministro de Cultura. El agente interlocutor de Zayas recomendaba a
Washington que "sería buena cosa
que socialistas vieran a oficiales de
Intervenciones Preventivas
Febrero de 1961. Por
primera vez desde 1939, pudo una organización obrera organizar una huelga
prolongada en la cuenca hullera de Asturias, que fue duramente reprimida por
Manuel Fraga Iribarne. EEUU evaluó la huelga como una señal de alarma. EEUU
denominaba intervención preventiva la
eventual evolución adversa a los intereses de EEUU en los países necesitados de
regímenes dictatoriales: "lo que se
necesita es una estrategia de intervención premilitar, intervención indirecta y
acción positiva para conformar el curso político y fortalecer a los grupos
comprometidos a nuestro lado, antes de que la situación llegue a ser tan grave
que plantee la cuestión de la intervención militar directa".
El general F. Franco
Salgado Araujo, secretario personal de Franco, en un diálogo con éste, anotó el
En Portugal la trayectoria de Mario Soares es
intercambiable con la de otros líderes cooptados de España e Iberoamérica.
En la década de los
sesenta, Soares entraba en relación con
La jefatura vitalicia del Estado y de las FFAA
Otoño de 1976: en España
se sucedieron las movilizaciones de protesta en torno a Vascongadas y los
juicios del Tribunal Militar de Burgos contra nacionalistas vascos. Marzo de
1971: Nixon encarga
al agregado militar en Italia y coronel de los servicios de inteligencia, Vernon Walters, la misión de transmitir a
Franco que "España era vital para Occidente
y Nixon no quería ver desarrollarse una situación caótica o anárquica, expresando la esperanza de ver
entronizado a Juan Carlos, conservando Franco
Vernon A. Walters (al que se imputó el golpe en Brasil
(1964) contra el presidente Joao Goulart, siendo agregado militar
y que llegaría a ser director
adjunto de
Junio de 1973: Franco cumplió con la segunda
opción ofrecida por Nixon designando presidente del Gobierno a Luis Carrero
Blanco, pero la identificación de éste con el Dictador podía dificultar la
necesidad de mantener la estabilidad interna durante a transición al
posfranquismo. La contradicción se resolvió en
diciembre de 1973: en medio de movilizaciones sociales, el almirante Carrero
voló por los aires dentro de su automóvil.
Franco, tras enterrar a Carrero y homenajearle se apresuró a decir en
público que "no hay mal que por bien
no venga". Acto seguido alejó del gobierno
a todos los hombres del almirante y despejó el camino hacia una monarquía más
próxima al prototipo auspiciado por EEUU. Laureano López Rodó (del Opus Dei)
diría después: "Hay quienes afirman -Fernández Miranda entre ellos- que
Franco quiso que no quedara rastro de la política de Carrero".
Si Franco estabilizó
España mediante los instrumentos de una cruel dictadura, su sucesor debía
lograrlo dentro de un sistema de partidos políticos. Desde los años sesenta se
aplicaron los planes de cooptar, financiar y proteger a equipos de variadas
etiquetas, para organizar partidos políticos a legalizar
después con vistas a ocupar espacios electorales. A los electores se les asignaba la función de consumidores
en el mercadeo de voto. Todo ello conforme a la teoría según la cual un
cambio político limitado y responsable requiere el control de
Cuando la inesperada revolución de los
claveles, democrática y endógena, de los capitanes del Movimiento das
Forças Armadas (MFA), derrocó sin un tiro la dictadura de cuatro décadas en un
país fundador de la OTAN, las estructuras de la Coalición bélica se movilizaron
para aislarla y ahogarla. Era
un peligro para España, donde decenas de capitanes y comandantes se
estaban asociando en 1974 en una clandestina Unión Militar Democrática (UMD). Kissinger,
secretario de Estado de EEUU, se mostraba partidario de aplicar a los
portugueses el castigo dado a Chile medio año antes. Willy Brandt entendía que
"Europa no toleraría un Pinochet", temiendo que tendría efectos
negativos para el Continente europeo, mientras se trataba de reunificar
Alemania, mediante la aproximación-distensión entre los Bloques del Oeste y del
Este, cuya política desembocaría en
Si desde 1946 los hechos
desmentían la retórica de los gobiernos de Francia, Reino Unido y EEUU, quienes
vocalizaban idénticos principios en 1975-76 ¿lo hacían por lealtad a los
derechos democráticos de los españoles? El posfranquismo no puede entenderse cabalmente sin
considerar los intereses externos y una ciudadanía privada durante cuatro décadas
de organizaciones y derechos políticos, ante la que se dieron a la luz
equipos cooptados, que han satisfecho con prioridad, más que las espectativas o
compromisos con sus electores o afiliados de recuperar la soberanía, las
exigencias de sus fuentes de sostenimiento.
Junta Democrática (formada
en 1974) y Coordinación Democrática (marzo de 1976), abogaban por la formación
de un gobierno provisional y referéndum sobre la forma de Estado. En una
reunión del arco de representantes políticos (
Una encuesta por
sectores realizada en 1970 sobre el sistema preferido para después de Franco
reflejaba:
Sistema Estudiantes Abogados
Empleados
Médicos Obreros
República 76
53 45 43
Rég.actual 01 08
37 20
55
M. borbónica 11 23
05 08
05
M. carlista - 01 01 -
-
Monarquía 05 10 07 19
06
Los gobiernos de la OTAN ya habían resuelto que a Franco
le sucediera la persona por él elegida. La restauración de la
monarquía había quedado enmarcada en las coordenadas que EEUU delineaba para
España, desde que en 1948 don Juan de Borbón confiara a Franco la formación de
su hijo (Franco lo designó sucesor en julio de 1969, sorprendiendo al conde de
Barcelona). En 1976, como antes y después de 1945, las Potencias no querían oír hablar de que los
españoles recuperaran soberanía para elegir sus formas de Estado y de gobierno,
pese a que pasadas tres décadas se hacía patente que la mayoría de los
españoles seguía reivindicando su soberanía interna y externa, sus libertades y
valores cívicos que la prolongada dictadura no había logrado erradicar.
El éxito de la operación sucesoria dependió siempre de la
neutralización de quienes reivindicaban el derecho de los ciudadanos a
recuperar sus libertades. La puesta en práctica de esta
operación fue más fácil después de 1975 cuando los líderes democráticos históricos
habían desaparecido, ejecutados o muertos en el exilio. Mientras que Felipe González recibía de las
Potencias la misión de trabajar por la aceptación del jefe del Estado designado
por Franco. La operación sucesoria halló resistencia, pero fue
relativamente sencilla. De
la noche a la mañana los equipos de González y Carrillo abandonaron las
consignas de gobierno provisional, referéndum sobre la forma de Estado.
De este modo, una vez
que el conde de Barcelona cedía la legitimidad dinástica a su hijo (
Parte de la operación
consistió en traer de Francia a Madrid, a propuesta del gobierno de Adolfo
Suárez, después de las elecciones, a Josep Tarradellas para que fuera
reconocido como presidente de
En las elecciones
parlamentarias de octubre de 1982 González Márquez repetiría la operación para
alcanzar otro objetivo, esta vez con menoscabo de la soberanía exterior.
Mientras en público se mostraba partidario de retirar a España de la Coalición
bélica, conseguida la mayoría absoluta en el Parlamento ordenó a sus hombres
votar la...[7] ...sobre
territorio, economía y recursos españoles, habían consumado la sustitución del
régimen del Dictador, sin arriesgar el sistema de poder construido desde 1939. ¿A qué riesgos aludían? A que los ciudadanos asumieran el protagonismo
del cambio y lo condujeran hacia horizontes distintos de los programados. Para
evitar tal riesgo los planificadores previeron disponer de personas a sueldo,
comprometidas a conducir el cambio de régimen, e institucionalizarlo, sin
devolver sus derechos nacionales y democráticos a unos ciudadanos
deliberadamente mantenidos en un nivel bajo de movilización y rígidamente
encuadrados.
La teorización de semejante proceso de cambio controlado
es muy conocida. Entre sus divulgadores sobresale el del asesor del Pentágono y
del Departamento de Estado Samuel P. Huntington, también asesor de
La comisión Trilateral
El
Sean McBride, premio Nóbel de
Es la escuela de pensamiento conocida en la década de los
sesenta como de la modernización construida por sociólogos al servicio de la Guerra
Fría, y cuyas investigaciones eran financiadas desde los presupuestos del
Pentágono, para quienes: "el incremento de la participación política puede someter
los regímenes a presiones tales que les conduzcan a adoptar políticas
contrarias a los intereses de EEUU. Incluso puede facilitar la llegada al poder
de grupos opuestos a los intereses de la política exterior de EEUU.
En mayo de 1975, pasado un mes de
Según Willy Brandt
Europa no tenía por delante más de veinte años de democracia, después tendría
que optar entre "el Politburó...[8]
...conclusiones de
a) descentralizar la cosa
pública;
b) hacer de los Parlamentos
órganos técnicos desideologizados; personalizar el poder para reducir la
participación;
c) hacer de los partidos órganos
de gestión, permitiendo la financiación por empresas y desde los fondos
públicos;
e) reducir la influencia de los
periodistas en los medios de comunicación;
f) reducir la financiación de
Universidades, que generan excedentes de licenciados,
g) combatir en las empresas la
presión por la autogestión o participación de los trabajadores;
h) no confiar al azar el
funcionamiento democrático;
i) establecer una especie de Pacto
Atlántico en el terreno ideológico, que contenga la excesiva voluntad de cambio
en los países con exceso de democracia".
En
Así, de la política del gobierno Carlos Arias-Manuel
Fraga (noviembre 1975-julio 1976): cambio político muy
limitado, restricción de
los principios democráticos, de la legalización de sindicatos o del
reconocimiento de las nacionalidades, se pasó a la legalización de los grupos políticos y
sindicatos avenidos al cambio, a la convocatoria de elecciones a Cortes e
inicio del reconocimiento autonómico. A los exponentes republicanos
vascos, gallegos, y otras nacionalidades, no se les reconocieron los derechos
políticos hasta después del
El caso del Partido Comunista fue uno de los más
simbólicos. Kissinger preveía mantenerlo sin legalizar hasta que los grupos
cooptados ocuparan el espacio electoral de la izquierda.
Elegido Carter en noviembre del 76 le ofrecieron participar en las elecciones a
cambio de abandonar su programa de "ruptura democrática" e
instauración de un gobierno provisional encargado de convocar elecciones y
someter a referéndum la forma de Estado. Finalmente, legalizado el Partido, el
equipo de Carrillo asumió los objetivos del "consenso" UCD-AP-PSOE,
núcleos nacionalistas de Vascongadas y Cataluña.
Constitución y eutanasia del Estado Nación
Muerto el Dictador, se procedió a reformar las
estructuras del Franquismo y no a romper con su obra, lo
que hubiera requerido la plena recuperación de la soberanía por
La transición fue una reforma que en la
práctica no se propuso nacionalizar el Estado y enraizarlo
en
Ninguna Constitución europea
incluye el equivalente español del art. 96.1: las disposiciones de los tratados
internacionales "sólo podrán ser derogadas, modificadas o suspendidas en
la forma prevista en los propios tratados o de acuerdo con las normas del
Derecho Internacional. En
EEUU, cualquier tratado puede ser anulado por una decisión legislativa
posterior, y ningún tratado puede autorizar lo que
En España, un Gabinete con mayoría en las Cortes tiene
manos libres para cualquier pacto con Poderes extranjeros.
De esta forma se
institucionalizó una vía de desmantelamiento progresivo del Estado en el
sistema internacional construido durante
Desde esta perspectiva,
tan lógico es que el Estado haya renunciado al privilegio que ostentaba desde
1478 de participar en la designación de Obispos católicos, como que en 1976 abrogase las normas legales que le permitían actuar sobre la
actividad económica interior, o que
Mientras que en la mayoría de los
países capitalistas se exige que los tratados económicos o comerciales sean
aprobados por el Parlamento, en España un Gobierno puede ceder, o enajenar, o
dejar en concesión a entidades extranjeras sectores neurálgicos del patrimonio
económico común, sin que el Parlamento tenga que autorizarlo. Por contra, se
eleva a rango constitucional el mito de la "libertad de empresa...[9]
...dándose cauce formal a eventuales intervenciones militares ante situaciones
críticas en los órganos del Estado, lo que distancia a
El Golpe de Estado de 1981
Jimmy Carter terminó su
período de Administración demócrata con una inflexión en su política exterior
informada por la directriz 59 del Consejo Nacional de Seguridad (
Por aquel mismo mes de
julio, y no casualmente, se
iniciaba la operación de asedio y derribo del gobierno español presidido por
Adolfo Suárez, que se vería intensificada a partir de la victoria del candidato
Ronald Reagan en las elecciones presidenciales de noviembre del mismo año.
Todo permite concluir que hubo
una relación de causalidad, tanto en la política exterior de los primeros años
de Carter y la reforma política de 1977-78 en España, como entre la llegada a
La elección de Ronald
Reagan significó que la política exterior de EEUU adoptase las medidas
siguientes:
a) Incremento del gasto
militar: los 108.000 millones de dólares de 1978 se proyectó elevarlos a 300.000
para 1985;
b) Incremento
movilizador de los regímenes o movimientos antidemocráticos y conservadores de África,
Hispanoamérica y Asia del Sur;
c) Respaldo a gobiernos
y organizaciones incondicionales de EEUU, aunque ejercieran el poder de forma
inhumana, y relevo en los gobiernos antes apoyados por Carter a veces de modo
dramático (el presidente
de Portugal, Sa Carneiro se cayó en las postrimerías de 1980 y su sucesor
dimitía en agosto del mismo año; Jaime Roldós, presidente del Ecuador, cayó con
un avión en mayor de 1981; Omar Torrijos de Panamá se estrellaba en agosto;
Golbery do Couto e Silva, jefe de
España, a finales de
1980, era un caso que ofrecía la mayor seguridad al sistema norteamericano.
Gobierno y oposición aceptaban las bases militares y las inversiones en España.
Como a poco se vería,
El sistema español funcionaba bajo
las pautas políticas, militares y económicas de desmovilización social y apatía política.
¿Qué puso de manifiesto
el golpe de Estado del
1) Que el acceso de Reagan, con el general Haig
en
2) Que los centros de poder españoles
colaboraron en la preparación del contexto sociopolítico necesario para el
golpe;
3) Que los principales
dirigentes políticos estuvieron involucrados para que el golpe desembocase en
un gobierno llamado de concentración nacional presidido por
un General que invocaría la defensa del orden constitucional.
La intervención militar
Está claro que EEUU
respaldó la dictadura de Franco hasta el último aliento de éste el
Sin embargo, hubo un cambio radical en la política de
EEUU que no permitió a Adolfo Suárez sobrevivir más de una semana después de
que Jimmy Carter saliera de
El
Desde hacía tres años,
en 1978, un oficial, el coronel Federico Quintero, especializado en información
y próximo a los servicios norteamericanos, había desvelado a sus superiores que
fue contactado en una conspiración relacionada con el teniente coronel Tejero
que preparaba un golpe militar para noviembre de 1978. Se refería a la
"operación galaxia" (El País:
Con todo este arsenal de
noticias es imposible
pensar que los servicios secretos ignorasen la preparación del golpe, e
inimaginable, también, que el general Alfonso Armada -con 15 años de
colaboración con don Juan Carlos de Borbón- hubiera aceptado encabezar un
proceso de intervención militar sin consultar a EEUU. Tejero declararía
ante el Juez Instructor que "tanto el gobierno de EEUU como el Vaticano
habían sido sondeados por el general Armada".
Cuesta pensar que los
servicios de EEUU ignorasen una conspiración que se demostró ramificada,
primero en Turquía y después en Portugal y España. Un cable de la agencia France
Press (
El Diario de Noticias
(Lisboa
Sábado Gráfico (
Pero hay más. El informe oficial del
Ministerio de Defensa presentado al Congreso el
En Italia, el 21 de mayo
se hacía pública la lista de
En España, el capitán
general Milans de Bosch, había informado el 18 de enero sobre el golpe a otros
conspiradores. Semanas antes del golpe, más de diez generales se reunieron en
Madrid para planear el operativo del golpe. En diciembre de 1980, la esposa de
Tejero había comprado los seis autobuses que trasladarían a los guardias
civiles para el asalto al Congreso. Una revista de temas turísticos,
Spic[12],
en su edición del 5 de febrero anunciaba en clave un golpe militar para el
lunes 23 de febrero a la hora exacta en que Tejero irrumpió en el Congreso.
Más datos: para que el dimitido Gobierno Suárez se
hallara en pleno dentro del hemiciclo, se requería que en la sesión del viernes
20 no fuera investido como presidente Leopoldo Calvo Sotelo, quien recoge en su
Memoria viva de la transición que "desde
mi casa, el 17 de febrero, llamó Pío Cabanillas a Jordi Pujol y tuvo con él
este diálogo:
-Jordi ¿Por qué no votáis en primera
votación a Calvo Sotelo;
-Ahora no podemos; ya se verá más
tarde;
-No es prudente ir a la segunda
votación, ¿Qué temes que pueda suceder entre una y otra?;
-No, nada. A lo mejor un revuelo
de entorchados".
El domingo, día 22 de
febrero, el comandante Pardo de
A las 4 de la tarde, el
general Torres Rojas, gobernador militar de
Se hace imposible pensar que los
servicios de información militar, el CESID y el JUJEM, los Estados Mayores del
Ejército y de
Antes, el
El 25 de enero, vísperas
de la dimisión de Suárez, el presidente de la patronal catalana, Alfredo Molins
lanzaba un duro ataque: "Este
Gobierno no se comporta como nosotros creemos que debería comportarse (...) es
necesario un Gobierno que gobierne con autoridad". Quince días antes del golpe, en
medios empresariales catalanes ya se hablaba de un Gobierno de concentración
que sería presidido por el general Armada.
El 19 de enero, el
coronel Ibáñez, del Estado Mayor de Milans de Bosch, visitó a Armada en Lérida
"para comunicarle el resultado de
una entrevista, en la que se había decidido al aplazamiento de la ocupación del
Congreso. Armada informó de su próximo nombramiento como segundo jefe del
Estado Mayor del Ejército".
El 29 de enero, Emilio Romero en ABC publicaba que el
general Armada se estaba proyectando a la Presidencia del Gobierno.
Adolfo Suárez dimitió el 26 de enero y se publicó el 29.
De inmediato, el general Armada fue catapultado al puesto de segundo Jefe del
Estado Mayor del Ejército. Catorce días después se reorganizaba la estructura de
mando del Ejército de Tierra. Se centralizó la dependencia de la estructura de
fuerza -capitanías generales-, y de las unidades de
Hay que recordar, que
Adolfo Suárez contribuyó a que el Rey cesara a Armada de su puesto de
Secretario General de
Según las conclusiones
de Milans de Bosch ante el Juez Instructor del sumario, el
Esta claro que si el
golpe sólo hubiera tenido como objetivo desplazar a Adolfo Suárez de la
Presidencia del Gobierno, no se habría llevado a cabo, salvo que persiguiese
fines más ambiciosas, toda vez que Suárez se adelantó renunció voluntariamente haciendo público un mensaje
donde decía: "un político debe saber en qué momento el precio que el pueblo ha de
pagar por su permanencia y su continuidad es superior al precio que siempre
implica el cambio de la persona (...) yo no quiero que el sistema
democrático de convivencia sea, una vez más, un paréntesis en la historia de
España".
La dimisión de Suárez
tuvo que influir, sin duda, en la situación asumida por los conspiradores. Al
día siguiente, el Partido Comunista pedía un gobierno de coalición
Suárez-González. Blas Piñar, veía el sustituto de Suárez en Landelino Lavilla. Álvarez
de Miranda, democristiano, se había pronunciado favorable a que UCD se
coaligase con González. Pero el propio Calvo Sotelo en la sesión parlamentaria
de investidura dejó claro su rechazo a González al afirmar que "la transición ha terminado". En
esto coincidía con la dirección de UCD y con los partidos nacionalistas de Vascongadas
y Cataluña.
Al mismo tiempo,
González y Carrillo coincidían en excluir una coalición socialista-comunista.
El más interesado en que González accediese al gobierno de España era el
canciller Helmut Schmidt. Su ministro de Hacienda y el presidente de
¿Cuál era entonces el objetivo de la conspiración?:
"la propuesta de resolver la
situación en el Congreso mediante la formación de un Gobierno presidido por
Armada la expresó éste a los generales reunidos en el cuartel general, después
de una conversación telefónica con Milans (...) Armada pidió un ejemplar de
Armada dice que “se
le permitió presentar su fórmula a título personal, nunca como propuesta de la
superioridad (...) Fernández Campo
confirmó que el Rey habló con Gabeiras y con Armada, y que después le pasó el
teléfono y Armada le dijo que (...) había que evitar la división del Ejército,
para lo que él (Armada) consentía en sacrificarse ofreciéndose para presidir un
gobierno". Extraña forma de resolver el problema creado por la insurrección
de la que el propio Armada formaba parte.
Armada, ya en el campo
de los hechos, no entró directamente en el Congreso sino que hizo escala en el
hotel Palace, convertido en puesto de mando de los generales que comandaban los
cuerpos militarizados. Alas
¿Quién paró al General Armada?
¿Qué supuestos permitían a Armada ingresar en el
Congreso con un propósito tan preciso, y contar con la luz verde del mando
militar y del Palacio Real?
Armada declararía después ante el Fiscal
togado que "Creía necesario resolver
la situación de emergencia que se había producido, porque en aquella situación
Sin embargo, existía constancia de que Armada, dos días
antes, el sábado 21 de febrero, se había descubierto ante Tejero como cabeza de
la operación. Concluye el Fiscal togado que "en la madrugada del 21 de febrero se celebra
en Madrid una reunión a la que asisten Armada y el procesado comandante de
Infantería, designado en el CESID, José Cortina Prieto (...) Cortina informa que están redactados hasta los decretos-leyes que entrarán
en vigor en su momento y que, transcurridas dos horas desde la ocupación del Congreso,
llegaría una autoridad militar que sería aceptada por distintos grupos
parlamentarios".
En su comparecencia ante
el Juez Instructor, Tejero
declaró que en la reunión del día 21 "Cortina le indica que todo va a salir bien, que
los socialistas no van a dar la menor guerra (...) Los socialistas del Congreso son más bien socialdemócratas
y ven también la necesidad de un golpe de timón".
Prosigue el Fiscal
togado: "Después de esta entrevista
Tejero consulta por teléfono con Milans, quien le ordena que obedezca a Armada,
y Tejero informa a Milans que se había fijado la fecha del 23 de febrero para
la operación, y que precisamente la había fijado Cortina". El propio
Milans parece haber intuido algo nuevo en Cortina: "mantiene una conversación con Armada, quien le confirma que Cortina era
el hombre de su confianza". Sería esto el antecedente inmediato de la
divergencia en la noche del 23 al 24 de febrero entre Tejero y Armada acerca
del desenlace del golpe. A
Tejero se le confió la misión de ocupar el Congreso y retener al Gobierno y a
los diputados, pero no conocía el desarrollo planificado para después, le
habían dicho que el nuevo "gobierno
sería sólo de militares".
Si ésta fue la artimaña
para instrumentar a Tejero como percutor para el golpe, la dirección del
operativo subvaloró la autonomía de la oficialidad intermedia. Una vez rota la
disciplina en la cadena de mando, Tejero sabía que su misión duraba "hasta que llegase una autoridad militar que
pronunciase la consigna Duque de Ahumada".
Tejero tenía su
confianza puesta en Milans de Bosch y preguntó a Armada "si el general Milans formará parte del
Gobierno. Armada contestó que ni él ni ningún militar, solamente él como
presidente". Tejero
debió ver claro en ese instante. Le habían ilusionado con un golpe militar
"contra el sistema" y ahora
descubría que había sido
utilizado como excusa. Pidió aclaraciones a Armada. Este le dijo que en el gobierno estarían
Felipe González, Múgica Herzog, Solé Tura y otro de UCD. Tejero,
desengañado, fue tan abrupto como su respuesta: "Ordenó a dos guardias
civiles que condujesen a Armada a la salida y que no entrará sin su
permiso".
A partir de ese momento,
Tejero intentó proseguir
el golpe militar. Improvisó un manifiesto que pidió divulgasen por radio
(
En Valencia, Milans,
vacilante, a las
A
Tejero, desde dentro del
Congreso, había dado lugar al desbaratamiento de la "operación
Armada". Diez horas después, aislado y tras el abandono de Milans,
pactaría su rendición con el propio Armada. Milans y Tejero, habiendo pretendido finalmente forzar la
formación de un Gabinete Militar, que suspendería las libertades públicas,
chocaron con la lógica del desarrollo previsto por los conspiradores para
llevar a cabo, con Armada, el golpe de Estado... (..[13].)...el
orden que la misma determina".
El comunicado silenciaba
la sublevación de Milans, su Bando militar y la ocupación de la calle con los
tanques de
Al día siguiente del
secuestro del Congreso, Adolfo Suárez -todavía presidente en funciones- criticó
a
Cabe preguntarse de nuevo acerca del objetivo del golpe.
Pues, a la inversa de otras experiencias golpistas determinadas por situaciones
de aguda movilización social alrededor de reivindicaciones políticas,
económicas y culturales, la de febrero de 1981 no tenía una justificación
clara. En España, no sólo
predominaba la pasividad popular, sino que a la actividad de los equipos
políticos le favorecía la pasividad; no le preocupaba defraudar
expectativas o reivindicaciones populares. La desmovilización cívica, desafiliación política, abandono
de cuadros e indiferencia o retraimiento eran generalizados ante los gestos y
obras de quienes protagonizaban la reforma política iniciada el
Para Adolfo Suárez "al general Armada la idea de presidir un
gobierno de coalición se la sugirió un destacado socialista".
En el verano de 1980 abundaban los comentarios de prensa acerca de que desde el
entorno de Felipe González se promovía a un general para la Presidencia de un
gobierno de coalición. Suárez, desde Lima en julio de
1980 había comentado a un periodista que conocía "la iniciativa socialista de situar a un militar al frente del Ejecutivo".
Juan Raventós, diputado socialista por Barcelona,
señalaba en la revista Interviú a Suárez como un obstáculo a eliminar de la
Presidencia del Gobierno. A finales de octubre, Raventós y Enrique Múgica se
reunían en Lérida con el general Armada. El 6 de noviembre, Enrique
Barón Crespo, diputado socialista por Madrid, anunciaba que "es lógico pensar que en España puede haber
Gobierno de coalición (con González) hasta el 2000", no obstante
existir una resolución del Comité Federal contraria.
En el mismo sentido se
había manifestado Felipe
González, veía "inexorable ser
oposición (...) A la presencia
socialista en el Gobierno se oponen radicalmente numerosas personalidades de la
derecha sociológica". Si embargo, todo cambió de repente. El mismo Felipe
González, presentando un libro de Fernando Morán habló de la "formación, en breve plazo, de una nueva
mayoría parlamentaria, con inclusión de los socialistas".
¿De dónde provenía la seguridad de González?
Cierto que Miguel
Herrero Rodríguez de Miñón, Presidente del grupo parlamentario de UCD
estimulaba el reemplazo de Suárez, y que éste había reconocido que la división
de UCD y el hostigamiento desde otros sectores le llevaron a dimitir,
haciéndose a un lado ante la ofensiva militar en marcha. La novedad más bien
procedía del seno de las fuerzas de seguridad del Estado, incluso cuando ya
Suárez había caído: el
El
Quienes han estudiado este golpe
de Estado son casi unánimes en afirmar que en la conversación de Armada con
Múgica y Raventós en Lérida transcendió "la disposición del Armada favorable a la formación de un Gobierno
PSOE-UCD, presidido por un independiente, presumiblemente militar, y con el
apoyo del Parlamento. Los socialistas se manifestaron de acuerdo".
Calvo Sotelo declararía a la prensa (
A mediados de enero de
1981, González había anunciado en El Socialista (2101/1981): "esta primavera la derecha atravesará una
fuerte crisis y para junio podría producirse una nueva configuración de la
derecha (...) pero para el mes de
mayo los socialistas presentaremos actualizado un programa con una política
económica más contundente y más audaz"...
Una de las líneas de la
conspiración original tenía programada su culminación precisamente en mayo de
1981. ¿Quién instrumentaba a quién? En todo caso, en la mañana del martes 24 de
febrero Adolfo Suárez propuso al Rey y a los partidos que le permitiesen
continuar tres meses al frente del Gobierno para desmantelar la trama del
golpe. González se opuso y explicó al día siguiente que había llegado el
momento para el acceso del partido a un gobierno de coalición, y se ofreció a
UCD, a Calvo Sotelo y a Jordi Pujol para integrar en el gobierno autónomo al
partido de González, lo que hizo ratificar por el Comité Federal de su partido.
Pero... dos días antes el general Armada había sido arrestado, y el nuevo
presidente de Gobierno, al igual que
España y la OTAN
Hay indicios de que todo el
operativo del golpe pudo responder a un diseño global que sobrepasaba el marco de
La militarización del Mediterráneo era pues, una línea de
presión a finales de 1980 y comienzos del 81. Turquía era militarizada tras el
derroque de su gobierno liberal. Grecia era llevada a reintegrar sus FFAA en la
OTAN, de donde había salido en 1974. Reagan autorizaba la venta a Marruecos de
108 blindados M-60, 20 cazas F-5 y seis aviones de reconocimiento 0V-10. Seis
meses después Marruecos estimulaba un golpe militar en Mauritania. En abril, el
general Haig impulsaba a los árabes a crear bases norteamericanas de aviso
contra Argelia, Libia e Irán. En mayo, se descubría en Italia la trama golpista
de
[14]...en
febrero de 1981? A Suárez se le reprochaba que al frente del Gobierno hubiera
dado largas a algo tan capital para las estrategias de EEUU en Europa como
Calvo Sotelo dibuja en
sus Memorias a Felipe como cicateramente adverso a la OTAN, hasta, dice, que
"aprendió la cuestión".
Pero está claro que González la tenía aprendida. Ahora, sólo se trataba de no
aparecer como adalid de
Partidos Políticos
El régimen de Franco
empezó a insertarse formalmente en las instituciones construidas en Europa
después de
Tras el fallecimiento de
Franco (1975), el objetivo de la reforma política subsiguiente ha
gravitado en torno al mantenimiento del status quo social interno y del
estratégico externo[15].
Sin embargo, en plena Guerra Fría, EEUU deseaba absorber el territorio y las FFAA españolas dentro de su
estructura militar sobre Europa:
El proceso se llevó a
cabo en 1976-77 actualizando los planes congelados desde 1942-46, de restaurar
la monarquía y fortalecer las estructuras socioeconómicas mediante su legitimación democrática. Quiere decirse, que la devolución de los derechos civiles a la ciudadanía
española tuvo lugar bajo la supervisión directa y controlada de los intereses beneficiarios
de aquellos planes. Es la cara desconocida de la historia del posfranquismo, de
la que poco ha transcendido".
Para compensar la debilidad de los
equipos legalizados en 1977, en particular los protagonistas que aceptaron
pactar la reforma (AP, UCD, PSOE, PC, nacionalistas vascos y catalanes), se
desmontó el andamiaje jurídico-formal de algunas instituciones del Estado
heredado. Mientras, en paralelo, se potenciaba que los equipos más protegidos se
organizasen en asociaciones paraestatales distanciadas de su base social
específica, actual o potencial, y pudieran crear círculos concéntricos de
clientela e incluso asalariados mediante las asignaciones directas, públicas o
secretas (empresas privadas nacionales y extranjeras, Estado, financiación
procedente del seno de la Coalición de la Guerra Fría). Fue un proceso llamado
de consenso, apoyo y ayuda, que permitió al sistema de poder mundial penetrar
fácilmente en España, auxiliar a los partidos cooptados y apartar al lugar más
lejano a los que menos interesaba, como el PC o los núcleos de las nacionalidades
periféricas.
El resultado sería, como
describió O.K.Flechtheim el nuevo entramado político prefabricado: "una transformación interna de los partidos
(...) que evolucionaron del tipo de agrupación democrática de afiliados,
fuertemente impregnada de ideología, a aquel de una institución casi estatal,
dirigida en gran medida jerárquicamente (...) Esta objetivación
y desideologización de los partidos va casualmente de la mano, con una renuncia
progresiva a la realización de reformas estructurales profundas en la sociedad
y la economía".
La independencia de las cúpulas de los partidos respecto
de sus miembros y electores ha facilitado su actuación al margen de referencias
de clase. Como dijera J. Agnoli: "La técnica de la
paz social no puede prosperar sin esta enajenación de las organizaciones políticas
y sus dirigentes respecto a las mismas grandes masas que dicen representar.
(...) Se desarrolla un mecanismo de dominación de nuevo cuño (...) en el que
entran centros de poder objetivados y autoritarios circulando entre sí, en una
relación de competencia".
Son partidos que aunque
parezcan pelear por conquistar posiciones de poder, son parte de una unidad
simbiótica, recurso de un bipartidismo imperfecto volcado sobre el "centro",
es decir, sobre el mantenimiento del statu quo ante garantes en fin de la paz
social del sistema capitalista. Así, en España se ha podido reproducir los que
Lelio Basso veía en
En
El PSOE en su XXVIII
Congreso de marzo de 1979 votó mayoritariamente contra lo que intuía como
proyecto encubierto en la cúpula del Partido, voto que fue respondido con una
sistemática purga que lo inhabilitó como partido de masas y de acción
socialista, reduciéndolo a un aparato de gestión de presupuestos públicos y
ejecución de la programada transición posfranquista. El PCE estalló en tres
fragmentos en 1981-82 tras perder el 65% de la militancia de 1979. (pág.221)
¿Cómo evolucionó la
situación? Entre 1980 y 1988 aumentó el paro forzoso en un 100%, llegando a
afectar al 22 % de la población activa; la participación salarial en el PIB se
redujo del 53 al 49%; la deuda pública se elevó del 12,9% del PIB en 1975 al
46,2% en 1986, mientras el crónico déficit comercial se incrementaba en España
tras el ingreso en
Garrigues Walker,
miembro de
Estaba ocurriendo en
1977-1980, que el proyecto de 1944-1945 de bipartidismo para España: un eje
centro-izquierda como interlocutor de otro de centro-derecha e ir en caso de
necesidad a una gran coalición, había sido modificado por la política de
Técnicas electorales
1977, los españoles
tienen el derecho de elegir a sus gobernantes después de 41 años, pero los
controles internacionales y filtros personales que prepararon las elecciones parlamentarias,
se plasmaron en técnicas de mediatización del ejercicio del sufragio. De modo
que el resultado del restablecido derecho de voto no escapara de las manos de
los equipos pagados y encargados para conducir la reforma política.
Se huyó como del diablo de restablecer la circunscripción
electoral unipersonal existente hasta la dictadura; se
reemplazó por la de Provincias. Al electorado se le obligó a escoger entre
listas cerradas y bloqueadas en ocasiones con más de cuarenta nombres. La ciudadanía, no pudiendo
elegir a su diputado nominalmente tampoco lo puede controlar, y ningún diputado específico
tiene electores ante quienes responder del desempeño de su mandato... Su acceso al Parlamento es fruto de su cooptación por el jefe del partido;
a partir de ese momento su preocupación es contentar al jefe.
Otra medida fue no poner techo ni control eficaz a los
gastos electorales. Así, el marketing, la publicidad
electoral pudo ser financiada desde los centros de decisión de la Coalición de
Otra medida técnica consistió en
evitar el sistema de representación proporcional integral.
Se favoreció la conformación de mayorías absolutas que redujeran el pluralismo
en la dirección del Estado y disminuyeran la representación parlamentaria de
las opciones electorales no cooptadas. Señalado este objetivo, la ley electoral
fue diseñada a su medida: proporcionalidad corregida; una sola vuelta; sobre-representación
de las provincias rurales menos pobladas en desmedro de las de mayor
concentración industrial y urbana.
Fruto de estas técnicas
han sido un Parlamento y partidos distanciados cuando no desacreditados en su
función de representatividad. Hasta 1994 el Parlamento no fue autorizado a
formar una comisión de investigación. Ni en los congresos y órganos de
dirección del equipo de González, ni de los otros partidos cooptados, nadie
arriesgó su salario pidiendo al jefe explicaciones acerca del origen de los
miles de millones que financiaban la organización y sus campañas electorales;
como tampoco osó preguntar sobre sus relaciones con el general Armada y el
golpe de Estado para derrocar al gobierno de Suárez; o el porqué de ciertas
opciones estratégicas y no otras, etcétera.
De nuevo, Alemania
Europa termina el siglo
XX en un contexto estratégico comparable al de comienzo de siglo. Hoy, al igual
que en 1904, Alemania es la potencia predominante en Europa; Gran Bretaña le
contrapone su voluntad de alianza con preferente con EEUU; Francia explora en
Moscú un equilibrio europeo autónomo de Alemania y compatible con la alianza
con EEUU que contrapese el poder del nuevo Berlín. La diferencia
respecto de 1904 es que, desde mediados de 1945, EEUU ha asumido las constantes
básicas de la estrategia británica y de ello depende la evolución en gran
medida del futuro de los pueblos del Viejo Continente.
Charles de Gaulle decía que "
Alemania se reunifica, 1989
Durante la cumbre en
Yalta de febrero de 1945, Roosevelt
dirigió un mensaje extraordinariamente entusiasta al Congreso de EEUU: "Se acabaron las zonas de influencia".
Veía la construcción de la
paz en Europa y de la futura ONU, asentadas en la cooperación anglo-soviética-norteamericana.
Tuvieron que pasar 45 años hasta el
Era el fin de la guerra
de 45 años de EEUU y
El siglo XX es el siglo
de Alemania. Termina como empezó. Revigorizada la infraestructura industrial
alemana, remilitarizado el país por Truman para ponerlo al servicio de la Guerra
Fría, nueve lustros después, ante
la resignación del Kremlin y la impotencia de Londres,
El segundo pacto germano soviético, 1990
Pocas veces un acto diplomático fue seguido de efectos
tan devastadores, mundiales, como la firma del Pacto de No Agresión y
Neutralidad (23/08/1030) entre Alemania y
Pasados 51 años,
¿Había variado el posicionamiento
anglo-norteamericano adverso a una Europa unida en su independencia? Sin
duda, no. Pero ahora tal Europa sería "entera y libre" en la medida
en que el Este y Rusia quedaran integrados dentro de la zona de influencia
norteamericana. Era la visión del gobierno Bush al hablar de "la unidad de Europa". Por esa unidad,
militar, Alemania (y Japón) y la URSS no apostaron decididamente ni se situaron
abiertamente en contra, cuando EEUU decidió la acción militar contra Irak
(1989-1990) por el control del petróleo. De haber procedido negativamente
hubieran promovido a primera línea la potencialidad económica-política de la
emergente "gran Europa", potencialidad, que, además, aparecía incompatible con los conceptos
estratégicos británicos tradicionales.
EEUU en el Golfo Pérsico, 1991
La crisis del Golfo
estallaba en medio de la acelerada emergencia de una nueva realidad europea,
potencialmente autónoma respecto de EEUU y Gran Bretaña. Si la tutela británica
sobre el petróleo del Golfo había sido progresivamente cedida desde
La crisis en torno al
petróleo estalló cuando Europa sólo disponía de las estructuras económicas o
militares construidas durante su división a lo largo de
El art. 8 sirvió para
burlar el limite geográfico que el art. 5 imponía a la actividad militar de
Algunos dirigentes
europeos vieron como un precedente útil para el futuro abrir las compuertas a
futuras intervenciones militares europeas autónomas fuera del marco específico
original, pero dado que ningún Estado europeo occidental había sido víctima de agresión armada por parte de Irak,
¿quién definiría el concepto "peligra la estabilidad económica", o es que los anglosajones lo
interpretaban como casus belli para antiguos Estados coloniales? ¿Era el
precio del petróleo? No. El
Alemania se benefició
políticamente. Sin disparar tiros ni enviar un marino al Golfo, el impulso
bélico de Bush y sus socios británicos, se veía libre del impedimento escrito
en su Constitución que prohibía a sus FFAA actuar fuera del perímetro de
Europa. Ocurrió sin embargo, que mientras Kohl se proponía obedecer de
inmediato el apremiante requerimiento de EEUU de apoyo militar, su ministro de
Asuntos Exteriores, Genscher, se alzó con habilidad invocando la traba legal y
logró, a un tiempo, el triple hito de evitar a la flota germana el conflicto
del Golfo y el consentimiento de los Estados de
Muy pronto, la divisa
alemana cotizaba a su nivel histórico más alto: 1, 45 marcos por dólar.
Después, aparecería en el International Herald Tribune (
La instrumentación de
Las repercusiones de
aquel agosto de 1990 se hicieron sentir en
La crisis del Golfo puso
al día el debate sobre si el Mundo podía superar la intervención de unos
Estados por otros. En los nueve lustros de Guerra Fría, EEUU no causó una sola
baja a los soviéticos ni estos a aquellos. Pero, 18 millones de personas fueron
inmoladas en guerras en el Tercer Mundo y centenares de millones fueron sometidos
a inhumanas dictaduras sostenidas desde Potencias intervencionistas.
Paralelamente, los recursos del Planeta sufrían una degradación acelerada.
Gorbachov había intentado desplazar la dirección de los asuntos mundiales hacia
una ONU revitalizada, seguido, dubitativamente, por otros Estados, desde
Francia a China.
Todo dependía del camino
distinto del de la Guerra Fría que quisiera seguir
El momento nunca fue más
favorable. Había aparecido el nuevo Libro blanco sobre la defensa nipón, por
primera vez no mencionaba la tradicional "amenaza soviética". Eiji
Suzuki, presidente de la organización patronal japonés Nikkeiren, pedía a su
gobierno que "deje de rechazar
cooperar con
Todo era adverso. La
administración Bush estaba dispuesta a superponer la fuerza militar sobre las
base propuestas en Helsinki por la URSS en septiembre de 1990: no intervención
en los Estados, reducción del armamento estratégico a un nivel defensivo,
coalición duradera en el Consejo de Seguridad bajo los principios de
La exhibición militar de EEUU
suponía mostrar quién era el hegemón
en el Planeta. La gran operación de castigo sobre Irak
que descargó durante cuarenta días, con sus noches, mayor número de toneladas
de bombas -y más destructoras- que las encajadas por Alemania entre 1939 y
1945, aparece así como un escarmiento ejemplarizado ante el ilusorio propósito
de reordenamiento internacional entonces en curso. Cuando EEUU abrió el fuego
el
La dirección de la URSS
orientaba sus iniciativas hacia medidas políticas. La petición de ayuda
financiera a Europa y Japón, no recibió la respuesta esperada, se anunciaban nuevos
tiempos. Alemania se negó en un principio a subsidiar el despliegue arguyendo
que esperaba la decisión del Consejo de Seguridad, y reiterando, al igual que
Japón, que no enviaría tropas por respeto a su Constitución. Los endeudados
EEUU no se arredraron ante el hecho de tener que costear por sí solos su
brillante expedición. De hecho y para
Se sabía que la
intervención del Pacto de Varsovia en Checoslovaquia en 1968 causó la cifra
exacta de 95 muertos. Pero la pequeña Nicaragua, había acudido en 1984 al Tribunal
Internacional de Justicia tras sufrir decenas de miles de muertos por la
intervención de EEUU y enormes pérdidas de materiales. Viene al caso decir, que
a diferencia de lo ocurrido después de 1989 en Europa oriental, a ningún responsable
gubernamental español o hispanoamericano, que se proclaman soberanos, se le
ocurrió pedir ni excusas ni compensaciones al gobierno de EEUU, por los
centenares de miles de víctimas humanas, pérdidas de libertades, dictaduras y
daños materiales que en sus respectivos países causó la intervención directa o
indirecta de EEUU durante los trágicos años de la Guerra Fría, y sigue
siendo importante recordar, el asedio, embargo y cerco impuesto a Cuba desde
hace más de tres décadas.
En 1990-1991, EEUU
resolvió la invasión de Irak sobre Kuwait mediante una singular solución:
destruir la infraestructura de uno y otro país, asesinar en cinco semanas más
de cien mil personas, provocar la miseria derivada y sobrevenida de millones de
otras, y, sobre todo, girar por completo hasta invertir las nuevas
posibilidades de las relaciones internacionales. No había un nuevo
orden. Se trataba de agravar las divisiones en Oriente Próximo, dividir más
a los árabes entre sí y a estos con Israel, enfrentar a los europeos
occidentales unos con otros y a todos con Europa oriental, obligar al Consejo
de Seguridad a declinar sus responsabilidades político-militares, estimular la
tendencia recesiva en las economías de Europa y Asia, poner al 75_% de la
producción de las OPEP bajo control de EEUU, sofocar la perestroika en la URSS
y agudizar la desintegración del Estado soviético, dar prioridad al recurso a
las armas como único medio de solución de diferencias internacionales,
legitimar la intervención de las Potencias ex coloniales en los Estados según
las zonas de influencia y remodelar la OTAN para intervenir a su través sobre
países de ambos hemisferios.
El Gobierno de EEUU
estaba materializando las premisas de la "New American Century"
predicada por George Bush durante su campaña presidencial de 1988. Tenía en su
contra el voto del 48% de los senadores norteamericanos. Y en casi ningún
Parlamento de
Tenía como fin:
- Prolongar la ocupación
angloamericana de Alemania con tropas y armamento nuclear, bajo el mando norteamericano
ejercido a través de la OTAN y extender el protectorado militar de EEUU desde
los ríos Elba-Saale hasta la frontera rusa.
- Estimular la división
y desintegración completa de la URSS sin riesgos de descontrol sobre armas y
materiales estratégicos.
- Intervenir por detrás
en los asuntos internos de los países del Pacto de Varsovia, incluida la URSS,
promocionando núcleos políticos y económicos favorables a la estrategia de
EEUU.
- Ampliar la influencia
política hasta los Urales, y aún más al Este, a través de OTAN readaptada a la
desintegración del poder militar de la antigua URSS.
- Impedir que Francia y Alemania
se doten de una estructura militar unificada independiente de EEUU/OTAN, y que sus
equipos militares dependan de EEUU.
- Interferir los planes de la
unidad de Europa Occidental (CEE), en favor de una zona de librecambio abierta
a EEUU:
- Desarrollar campañas
psicológicas contrarias a la idea de Mitterrand de la confederación europea o a la de Gorbachov de construir una casa
común, y destinadas a mantener, o crear, inseguridad e incertidumbre en las
relaciones entre pueblos y Estados de Europa del Este y del Oeste. John Major había declarado al Daly Telegraph (
-Reforzar el control
sobre Iberoamérica y las regiones periféricas de Eurasia.
Con estas medidas, en
calendario paralelo con el progreso de la unificación alemana durante 1989, clave
de la hipotética futura unidad de Europa, los estrategas de EEUU daban los
pasos que desembocarían en acciones sucesivas: la ya mencionada de Panamá (
La OTAN, clave de la bóveda de EEUU en Europa
John Mayor se comprometió ante
De la postura
norteamericana derivaban proyecciones conocidas como las anteriormente
señaladas: una Europa dividida; EEUU liderando el Continente desde al Atlántico al Pacífico a través de
la OTAN; una UEO subordinada a
La orientación de EEUU
posterior a la reunificación alemana y al segundo pacto germano-soviético no
dejaba de ser entendida en Moscú. Vsevolod Ovchinnikov, una semana antes de los
bombardeos sobre Irak escribía en Pravda (
Son patéticas las
palabras de Shevardnadze explicando en Washington las reacciones que observó en
Moscú, que le llevaron a dimitir de Asuntos Exteriores el
Lo que resulta
inconcebible es que la intervención en el Golfo no provocara en la URSS el
descarrilamiento de reformas de cuyo éxito dependía su desenvolvimiento como
Estado. De hecho, no es casual que fuera en los últimos días de 1990 y
principalmente de enero de 1991 -en las fechas que el Consejo de Seguridad de
Tampoco fue casual que durante el
desarrollo del golpe contra Gorbachov, los servicios de información de EEUU
estuvieran dando apoyo al presidente de
En 1991, Alemania y
Japón dijeron NO al envío de tropas al Golfo bajo mando norteamericano. Kohl,
camino de Washington el viernes
Kohl, cuidadoso, no
olvidó decir el mismo día que "los
norteamericanos no tienen por qué angustiarse, los dos países necesitamos
fortalecer la seguridad europea bajo el techo de la OTAN". Palabras
sin el menor parecido con las pronunciadas por W. H. Taft, el embajador de EEUU
ante la OTAN, claramente explicativas de que
Coincidiendo con la caída del muro, el embajador
universalizaba las competencias de la OTAN, propugnaba responsabilizarla de la
combinación de todas las estructuras europeas y del Mundo, militares, políticas
y económicas, de "la CEE, del Grupo de los Siete (que incluye Japón), del
Grupo de los 24, del Consejo de Europa, del GATT (que incluye el Tercer
Mundo)". Ni alemanes ni franceses recogieron la invitación.
Parecía que en 1989 la realidad de los europeos había
cambiado más que la no pervivencia de los clásicos conceptos estratégicos de
origen británico.
Kohl, en su discurso en
Washington el
La alternativa alemana
La CEE era el principal
instrumento económico construido sobre el dividido solar europeo con apoyo
norteamericano y por razones estratégicas propias de EEUU.
¿Podía sobrevivir en las
estructuras que fueron creadas al servicio de la Guerra Fría?
Nacida seis años después
que la OTAN y dos después que el Pacto de Varsovia, el fin que se dio en 1956
era crear un mercado común (CEE) de bienes y servicios en la zona bajo tutela
militar de EEUU. Un objetivo adicional es crear
Sin embargo, quienes echaron el freno a
Para los alemanes "la transición a una nueva fase monetaria
debe hacerse (...) previa garantía de que el resto de
En otro lado, los
alemanes deseaban manos libres durante un tiempo para imantar los capitales del
resto de la CEE en pro de la robustez del deutsschmark, con vistas a sustituir
en Alemania del Este el capital social por privado. Mitterrand pedía a los
alemanes el
El final de la división
de Europa sacudió el entramado de
La arquitectura creada
en Europa como instrumento de intervención durante los 45 años de la Guerra
Fría se ve desbordada, cada día más inadaptada, lo mismo la OTAN y la CEE en el
Oeste, como lo fueron para el Este el Pacto de Varsovia y
De Yalta a Malta
La reunión en Malta (2-
Un histórico encuentro,
pues venía precedido por revoluciones incruentas en Polonia, Hungría,
Checoslovaquia, Bulgaria. Un año antes Gorbachov había anunciado en
Anunciaba la reducción
unilateral de sus tropas en 500.000 hombres, la retirada y desmovilización de
seis divisiones de tanques y unidades de asalto de
Gorbachov llegaba a
Malta con el ejemplo de la desmovilización de 256.000 soldados. Dos semanas
después, el
El mundo asistía a una
insólita sucesión de cambio de régimen político y de afirmaciones de
independencia, Todos los partidos comunistas de Europa cambiaban su modelo organizativo
por otro de reconocimiento de las pluralidades internas. Malta y Yalta admitían
cierto paralelismo. En ambas conferencias la URSS aceptó repatriar sus tropas,
la no intervención y libre determinación de los pueblos, la celebración de
elecciones libres en sus Estados vecinos. Hay que recordar que en 1945 la URSS apoyó elecciones
libres en Hungría, Bulgaria, Finlandia y Austria -perdidas por los respectivos
partidos comunistas, no hizo uso del derecho a estacionar tropas en Finlandia,
retiró el Ejército de Checoslovaquia a fines del 45, cortó sus enlaces
ferroviarios militares a través de Polonia, respetó su compromiso de no
intervenir en Italia, Francia o en la guerra civil de Grecia. Pero
Desde el punto de vista
militar podría pensarse que Malta fue el reencuentro con el espíritu de Yalta
en una realidad de paridad atómica entre la URSS y EEUU. Malta contenía
significado un paso en la clausura de la etapa militar iniciada en
Ahora, volvían a
imponerse intereses favorables a reconfigurar la cadena de Estados que sirviera
de tapón-división entre
Debré veía con
preocupación el acontecimiento porque "permitiría
la reunificación". Giscar d`Estaing (conservador) evocaba "la muerte de
En ese nuevo contexto de cooperación con la URSS, EEUU quería
mantener su esfera de influencia mientras Moscú renunciaba a la suya en Europa
del Este. Gorbachov buscaba el camino para acuerdos
económicos y de seguridad de ámbito paneuropeo del modo que le era viable, ora
asociando a Washington en
Malta al igual que Yalta
tenía a Alemania como fondo. Merece recordar las dos respuestas alemanas a la
apertura del muro de Berlín. Willy Brandt (socialdemócrata) afirmaba que "muchos en
Dictaba también a
En 1989 los
democristianos alemanes pedían anexionar
El gobierno de Bush vio
la posibilidad de extender la OTAN hacia el Este. El gobierno de Kohl veía lo
mismo pero deseaba hacerlo con el asentimiento de EEUU.
Asimetrías entre Bush y Gorbachov
El encuentro en Malta
tuvo lugar tras reiteradas condenas retroactivas por el Soviet Supremo. El
presidente Bush había anunciado por televisión su viaje a Malta reivindicando
el legado acumulado por EEUU con la aplicación de la doctrina Truman y
proclamando la perennidad de la OTAN: "ayudamos
a reconstruir un continente a través del Plan Marshall y construimos un escudo,
la OTAN (...) América es fuerte, y
cuarenta años de perseverancia y paciencia están dando finalmente resultado".
Ofrecía ayuda a Hungría y Polonia si se ajustaban "a una sociedad de mercado libre, abriendo el camino a la inversión de
EEUU". Dijo más: "Estoy
extendiendo la mano a Gorbachov, pidiéndole que trabaje conmigo en derribar las
últimas barreras a un mundo nuevo de libertad. Permitidnos ir más allá de la
contención y, de una vez por todas, acabar la Guerra Fría (...) Podemos ayudar
a los pueblos de Europa a alcanzar un nuevo destino, en una Europa pacífica,
entera y libre". Con "entera y libre", ya utilizada
en el 40 aniversario de la OTAN en Bruselas en mayo de 1989,
Una Europa "entera
y libre". Querían decir, así lo expuso el secretario de Estado
James Baker III: "una comunidad de
naciones libres (...) Sus fronteras
no han sido puestas por la geografía (...) sino por el logro de las libertades democráticas". ¿Formaría parte de esta
"Nueva Europa" los EEUU? Este era el propósito. Tal Europa comprendería
los Estados de
El concepto "paneuropeo" francés de lograr
encorsetar a Alemania imponiendo la plena integración político-económica de la
CEE para 1992, era una concepción que entroncaba con los esfuerzos posteriores
a la revolución bolchevique tendientes a separar Rusia de
Estaban alumbrando lo viejos rescoldos de
Ahora, tan pronto
El
Así, en Malta, se querían
reforzar los pilares creados en 1945 para construir una New Europe dentro de un
New Atlanticism, pese a las iniciativas de la propuesta unilateral de la URSS
sobre reducción de armamentos y tropas, la idea de EEUU de reafirmar la continuidad
de su esfera de influencia sobre Europa a través de la OTAN y una CEE ligada a
EEUU "por tratados u otras formas",
que mantuvieran su naturaleza de anexo de
¿Era posible una Europa
independiente dentro de la OTAN? De Gaulle se lo preguntó y respondió no, ni
siquiera la de Francia. Tanto es así que su preocupación le llevó a retirar las
tropas francesas del mando militar integrado de la OTAN en 1966, paso previo al
probable abandono de
Las diferencias de
concepto eran notables. Camino de Malta, Gorbachov había dicho en Roma que
"todo intento de sacar provechos egoístas
de la llegada de este cambio verdaderamente histórico, de usar lo que está
pasando en provecho propio, de inclinar los acontecimientos en ventaja propia,
está preñado de caos". Para Bush la libertad de Europa
significaba incorporar la zona oriental al "mercado libre". Gorbachov ponía el énfasis en acabar la
confrontación; construir la "casa
común europea", la "comunidad
de Estados democráticos y soberanos". Gorbachov proponía liberar el
Mediterráneo de flotas bélicas. No aceptaba el proyectado Sistema de defensa
Estratégico (SDI). Su razonamiento no era compatible con el proceso de desintegración
de los Estados-Nación en
Más allá de la “contención”
Los conceptos teóricos
de la Guerra Fría no podrían considerarse abandonados mientras los estrategas
del Pentágono mantuviesen vigente el supuesto de estar listos para la guerra
total y absoluta en cada instante.
Tras la intervención de Panamá por EEUU, el Reino Unido
la respaldó y
El
Días después, el 31 de
diciembre, el presidente Mitterrand innovaba y evocaba, por primera vez, el
horizonte "No demasiado lejano"
de una confederación europea incluida Rusia. ¿Había advertido que así podía
evitarse la hegemonía alemana? En los años treinta, los gobiernos franceses,
incluso el del socialdemócrata León Blum rechazaron cualquier acuerdo con
El
Entre EEUU y Alemania
En Postdam (julio-agosto de 1945)
Truman exigió a la URSS optar entre aceptar las normas de EEUU para Europa, o
resistirlas, teniendo así que asumir el costo de aislarse del sistema mundial,
y tener que desviar recursos masivos al gasto militar. A la luz de la documentación
considerada, queda claro que la guerra preventiva subsiguiente tenía como
objetivos marginar a la URSS del escenario europeo, retrotraer sus fronteras a
las del
EEUU negoció en Postdam
exhibiendo el monopolio atómico. En 1989, EEUU había alcanzado sus objetivos de
La URSS dedicaba en 1989 el 15,6% del presupuesto a la
partida militar. El costo de la Guerra Fría contribuyó a la crisis. Tenía una
deuda externa de 7,26%, mientras que el déficit fiscal sobrepasaba el 6,2% de PIB
y la caída de los precios del petróleo mermaba su entrada de divisas.
En EEUU los mayores bancos estuvieron amenazados, 79
quebraron en 1986, 120 en 195, 138 en 1986, 184 en 1987, 221 en 1988; más de
1.000 Cajas de Ahorro lo hicieron en los mismos años. El déficit de Reagan
sobrepasó los 200.000 millones de dólares. La deuda externa sobrepasaba los
400.000 millones en 1986. EEUU había pasado de ser el primero acreedor mundial
en los años veinte, a ser el primer deudor mundial en 1982.
El monto de la deuda interna había superado ya en el primer trimestre de 1988
los 10,3 billones de dólares. En contraste, la especulación financiera avanzaba
más rápido que las actividades. En 1985 Reagan había devaluado el dólar para
elevar la exportación. Washington pedía a Japón y a
La crisis económica
estimuló a la segunda Administración Reagan y a la dirección de la URSS a
reducir sus gastos militares. Reagan y Gorbachov reunidos en Islandia en 1986
abrieron el camino hacia la destrucción parcial de armas nucleares (acuerdo de
Washington,
Alemania y Japón dominan
la economía, con las consiguientes consecuencias políticas y militares.
Alemania busca coordinar, si no dirigir desde dentro de la CEE a quienes tenían
en Europa oriental importantes mercados financieros antes de 1914 y 1939, como
Francia y Bélgica. Y es comprensible que persiga estos propósitos bajo
protección militar de EEUU pero disminuyendo su dependencia.
Todo cambiaba. La búsqueda de medios de cooperación entre
Washington y Moscú, inéditos desde Truman, hacía insostenible el subeje
París-Bonn, al mismo tiempo que aumentaba el margen de libertad de Japón y
Respecto a España y Portugal, la
suerte de ambas dependía de que perdurase o no la Coalición bélica entre EEUU,
Francia, el Reino Unido y
La Coalición se reinventaba.
El líder laborista explicaba en las elecciones de mayo-junio de 1987 que los
británicos deberían programar su defensa de armamento convencional, y puesto
que una guerra nuclear sería el "punto
final" agregaba que un gobierno británico nunca debería ordenar su uso
ni pedir a otro (EEUU) que lo hiciera en su lugar. Consideraba "inconcebible que la URSS ataque a Europa
occidental". El ministro de Defensa británico replicó que una doctrina
semejante "conduciría
inexorablemente a la ruptura de la OTAN y a la emergencia de una Gran Bretaña
neutralista". Cierto, pues entrañaría abandonar conceptos heredados de la estrategia imperial
británica, como los que condujeron al propio Labour Party en
Mirando adelante
Desaparecida
En cuanto a EEUU,
mientras no le lleven a modificar sus políticas externas, continuará intentando
dominar los continentes, controlar los mares, el espacio atmosférico y el extraatmosférico.
Rusia se veía como potencia gozne del continente euroasiático.
Pero todo tendría que
evaluarse de nuevo. El
Brzezinski, el polaco-norteamericano,
proponía agrupar en torno a Francia en alianza con EEUU el Oeste y el Centro de
Europa recién desprendido de la esfera soviética, manteniendo aislada a
La reunificación de
Alemania encerraba en su lógica superar la OTAN y el Pacto de Varsovia;
requería desmontar el doble andamiaje militar; exigía acabar la guerra iniciada
en 1945; crear condiciones de seguridad para todos los Estados; replantear
Europa sobre basas de cooperación, democracia socioeconómica y política. Era
una fascinante tarea. La
URSS de Andropov había pospuesto en Berlín el
La paz en Europa exige superar su división pero también
la hegemonía de un Estado sobre otro. La realidad contingente ha demostrado que
Alemania y Europa han permanecido divididas en tanto los sistemas
socioeconómicos y políticos no evolucionaron hacia sistemas no antagónicos.
No obstante, un importante asesor de Kohl declaraba que "la derecha y la izquierda, por razones
distintas, están llegando a conclusiones más o menos iguales sobre una Alemania
reunificada y neutralizada".
Sin embargo, los intereses dominantes en
Estrategias mundiales e intervención
Vivimos una época construida sobre la expansión universal
de formas culturales y organizativas creadas desde el siglo XV en torno del
capitalismo mercantil e industrial. Las estructuras de dominación interna e
internacional fundadas en la empresa -privada o pública- culminan en un mercado
planetario integrado. El siglo XVIII conoció la reconfiguración
de los centros hegemónicos y el asentamiento de Estados que han perdurado hasta
hoy. Kant señalaba que la paz no sería posible mientras algún Estado
independiente pudiera ser adquirido por otro mediante herencia, cambio, compra
o donación; el derecho internacional debiera fundarse en una federación "constituyendo un Estado de naciones que,
aumentando sin cesar, llegue por fin a contener en su seno a todos los pueblos
de la tierra".
Dos siglos después estos ideales
no han perdido vigencia. Sigue presente la intervención de un Estado en los
asuntos de jurisdicción interna de otro. Entendiendo por intervención la "identidad de quienes adoptan las decisiones
que afectan al conjunto de la sociedad y/o a los procesos a través de los
cuales aquellas decisiones son adaptadas". Existe
reconocida
La lucha por la hegemonía en el continente euroasiático
La interrelación de las
economías europeas, la integración de sus mercados, era ya tan acusada a fines
de
El primer ciclo lo inicia la expansión ultramarina de
Europa, con las expediciones de Portugal y España, y la hegemonía española en
el Mediterráneo, Europa, América, África y Asia.
El segundo (1650-1817) viene marcado por la depresión
prolongada de 1650-1750 y el combate hegemónico empezado entre los Países
Bajos, Austria, Francia e Inglaterra por el reparto de los territorios de
El tercero, después de 1817, Gran
Bretaña incorporó en su zona a la mayor parte de la antigua América española, y
compartió con Francia la hegemonía sobre España. Tras la emergencia del III
Imperio alemán (hacia 1870) y la frustración de la revolución demócrata en
España (1864-1874), el control económico y político sobre España fue materia de
desacuerdos entre Francia, GB, Alemania e Italia. Hasta que en 1945, todos sin
excepción quedaron bajo la influencia de EEUU, mientras esta era ejercida desde
el siglo XIX sobre Hispanoamérica y las islas del pacífico oriental.
El sistema de equilibrio europeo después de 1648-1714
(tratados de Westfalia y Utrecht) reposaba en el reparto de pueblos hasta
entonces confederados bajo
Cuestión central de cada
ciclo fue dónde se situaba el centro hegemónico y el de la potencia rival o
alternativa. Si entre 1700
y 1814 Francia intentaba ser la dominante, su rival, Gran Bretaña, se esforzaba
por debilitar y desintegrar al estado cliente de Paris, España.
Si entre 1814 y 1830 la alianza
de Rusia, Prusia y Austria era hegemónica en el Continente, la rival, Gran
Bretaña, opuso en 1823 su veto a que las tropas rusas ingresaran en España para
apoyar a los legitimistas que pedían auxilio ruso para la monarquía.
Aunque entre 1830 y 1866 no hubo
en Europa un centro militar hegemónico, el Poder financiero y naval del Reino
Unido reguló el nivel y modalidades de la intervención de Francia en España. Tal
vez por eso Londres prefirió financiar[18]
una intervención francesa que derrocara al gobierno constitucional español.
Estrategia inglesa en
Europa e Iberoamérica
La historia diplomática
británica es extraordinaria. Ha construido políticas que preservaron su
independencia e intereses, hasta convertirlas en principio estratégicos de
proyección mundial, vigentes aún hoy en día.
El siglo XVII español y
portugués no conoce un fenómeno equivalente a las experiencias revolucionarias
que preludian el ulterior cambio socioeconómico del XVIII británico. Lo mismo
ocurre con el desarrollo burgués de
El XVIII comenzó marcado por el
carácter de unas élites hispanas incapaces de dar por sí mismas una dirección
al Estado. Un sector de la nobleza y del alto clero abandonó
de pronto su papel en las alianzas continentales y marítimas. Se aceptaron las pretensiones de
sentar en el trono de España a un nieto de Luis XIV, enfrentando a Castilla con
el resto hispánico partidario de aliarse con los Estados rivales de París
(germanos y británicos). Esta ruptura política dio lugar al desamparo de la
dirección de la administración española.
El fortuito acceso en
plena guerra (1702-1714) al trono de Austria de Carlos, pretendiente al de España,
despertó la prevención británica, hasta el punto de olvidarse Ana de Inglaterra
del Tratado de Tordesillas permitiendo a las tropas francesas la toma del
último reducto de Carlos de Guerra, Barcelona. Entronizado Felipe V de Borbón suprimió instituciones y
libertades, borró del mapa político
El desarrollo de una
política económica y diplomática española complementaria de la de Francia, a lo
largo del siglo XVIII, estimuló la enemiga del Reino Unido, rival de Francia. Ambas naciones pugnaban por la
hegemonía de
Sin más, pocos meses
después Francia empezó a desplegar tropas en el golfo de México. Así nacía
Tras cumplir la orden de
firmar el tratado de paz con Inglaterra (1783) que reconocía la independencia
de EEUU, Aranda, propuso
conceder de inmediato la independencia de los "españoles americanos":
"La independencia de las colonias ha
sido reconocida por Francia y España, y esto para mí es un motivo de dolor y
temores muy fundados, si acaso no acontecen algunos trastornos todavía más
funestos en nuestras Américas justificados por lo que ha acontecido en todos
los siglos y en todas las naciones que han comenzado a levantarse".El
ministro Floridablanca, le respondió categórico: "Los indios y los que están allá pueden gritar si gustan, que V.E. sepa
que nuestros indios están más seguros en estos momentos que nunca".
Aranda aconsejaba crear tres reinos independientes
vinculados entre sí y apoyados en España, asegurando a la masa continental de
cada uno de ellos disponer de costas sobre los Océanos Pacífico y Atlántico.
¿Habría sido distinta la suerte de América de haberse concedido a fines del
XVIII la independencia a los virreinatos?
Aranda decía en 1783: "El primer paso de esta potencia (EEUU),
cuando haya llegado a engrandecerse, será apoderarse de las Floridas para
dominar el Golfo de México. Después de habernos hecho dificultoso el comercio
con
Se anticipaba en dos
años a la visión estratégica de Thomas Jefferson en
La independencia de las
13 colonias norteamericanas tuvo lugar en una coyuntura de división
político-económica intra-europea, polarizada entre Inglaterra y Francia. Los franceses
y sus aliados (españoles y holandeses) ayudaron militar y financieramente a los
insurrectos contra Londres. Pero EEUU optó por mantenerse independiente y
neutral respecto a las Potencias europeas[20].
Por aquél tiempo, Aranda[21]
expuso al gobierno en su Memoria de
Manuel Godoy se sumó en
noviembre de
Tres años duró la guerra de la Coalición de los Tronos,
que se saldó para España con el Tratado de Basilea de
Con el tratado de Fontainebleau (1807), Godoy cedió a
Francia el norte de Portugal, hecho que derivó en ocupación francesa de la
península, y el levantamiento de los pueblos de España e Hispanoamérica contra
José Bonaparte, con el hundimiento de las estructuras del Estado, guerras
civiles en ambos hemisferios, instauración de un francés al frente de España y
las Indias, con la réplica feroz de
John Adams, segundo
presidente de EEUU, recomendaba una estrategia comparable a la de Aranda
-frustrada- para evitar la intervención: "Nada puede preservarnos si no es nuestra inflexible neutralidad. Las
negociaciones públicas y las intrigas secretas de los ingleses y franceses han
sido usadas durante siglos en cada corte y país de Europa (...) Si los
convencemos de que nuestra vinculación a la neutralidad es inmodificable, nos dejarán
tranquilos; pero en tanto exista la esperanza, en cualquier potencia de
seducirnos para que entremos en la guerra de su lado, seremos despedazados y
convulsionados por sus maniobras". Adams, desestimó así ingresar en la Coalición
bélica de Gran Bretaña contra Francia y recabar, a cambio, apoyo inglés a la invasión y anexión
de los territorios hispanoamericanos por EEUU.
La coalición-subordinación de
1700, renovada en 1808 permitió a los franceses mediatizar a los altos cargos
de la administración española que rivalizaban en servilismo, al punto de que ni
franceses ni españoles llegaron a prever que los pueblos hispánicos se rebelarían
contra el vasallaje. Desmoronadas por segunda vez en un siglo las estructuras
del Estado, España europea se sumergió en la cruel y destructiva guerra de
1808-1812, y
La alianza española con la potencia hegemónica culminó en
dos derrumbes del Estado y subsiguientes guerras civiles. Las instituciones
estatales se hundieron en Europa y en América.
Mientras París proyectaba en 1810 anexionarse Aragón y Cataluña, EEUU esperaba
recibir de Francia "las Floridas y
quizás Cuba, para prevenir nuestra ayuda a México y demás provincias".
EEUU ya había alcanzado el golfo de México con la compra a París de
Francia había incumplido
su contrato vendiéndola sin autorización española. Carlos IV había renunciado a
reclamara ante Francia los derechos sobre el este del Mississipi.
El hundimiento de la administración española y su Estado
en 1808 no permitió generar un poder autónomo del de las potencias, ni en su
parte europea ni en la americana de los criollos -menos aún de los indígenas.
El
Robert Castlereagh, ministro
inglés de Exteriores, presionó a Madrid para que cediera
En el Congreso de Viena
(1814.1815), los británicos velaron por que nadie predominase en el Continente
europeo y por el respeto a las fronteras establecidas. Austria necesitaba que
se respetasen los Tronos y las dinastías, permitiendo el derecho a intervenir[23]
en los Estados para garantizar el orden social. Alejandro I
compartía esta preocupación. No obstante, cuando en 1815 el Zar propuso
garantizar a Luis XVIII de Borbón el trono de París, Castlereagh se opuso:
"representaría una interferencia
demasiado grande e indisimulada de los Soberanos Aliados en los asuntos
internos de Francia". Lo decía habiendo vetado a la familia Bonaparte
gobernar de nuevo en Francia. De este modo se pretendía reintegrar a Francia en
la alianza del Trono y del Altar.
En 1816, mientras el republicano José
Miguel Carrera hipotecaba su patrimonio dirigiéndose a EEUU para armar a los
independentistas, el argentino Juan Martín Pueyrredón, prestando oídos a agentes
franceses enviaba a París a Valentín Gómez aceptando el interés de entronizar
en Argentina a un miembro de la familia Borbón. EEUU se consideró
perjudicado por "los anhelos de Buenos Aires de un príncipe europeo".
En 1820...[24],
oídos al derrocamiento de Pueyrredón.
Si en 1808 los pueblos
hispánicos fueron los primeros en levantarse contra el sistema europeo de Napoleón, el levantamiento liberal que nutrió
El 29 de febrero,
Paralelamente y en el
mismo sentido, el general en jefe del Ejército expedicionario de Costa Firme se
adelantaba a firmar un armisticio con "su excelencia el presidente de Colombia,
Simón Bolívar, como jefe de
Castlereagh: Dividir la
"Masa Oriental" de la
"Masa Occidental"
El reconocimiento de las
repúblicas hispanoamericanas era contrario a las ambiciones de
Seguidamente se proponía enviar un ejército para derrocar
al gobierno español.
El ministro inglés,
Castlereagh estudió la iniciativa rusa en el State Paper de
Esta negativa británica a
intervenir llevó a los absolutistas españoles a mirar hacia Rusia en búsqueda
de auxilio, pero ello era contrario a la estrategia inglesa que se negaba a
admitir que tropas de
Castlereagh opuso al Kremlin el principio según el cual
"cada Estado debe apoyar su seguridad
en su propio sistema político, y no en gobiernos extranjeros".[26]
A Castlereagh le que realmente le
preocupaba era que
Tratando de neutralizar
el acuerdo de intervención de Austria sobre Nápoles, instruyó a sus embajadores
de Rusia, Austria y Prusia (19/1/1821) en el sentido de que el gobierno inglés
no reconocía el sistema federativo liderado por Rusia, nación que no disponía del
ejército más poderoso. Por
la misma razón se opuso a que Moscú interviniera en apoyo de cristiano
ortodoxos griegos sublevados contra la dominación turca. Un siglo más tarde Winston Churchill haría pública esta política:
"Durante cuatrocientos años la política
exterior de Inglaterra ha sido oponerse a
En 1945, Churchill y
Attlee intervendrían de nuevo en Grecia contra un supuesto respaldo ruso a una rama del espíritu organizado de insurrección
a las guerrillas antifascistas de Vafíadhis "Markos" en 1946.
La alianza Europea y
Mientras los
absolutistas españoles y Fernando VII se esforzaban en lograr que el recién
instaurado gobierno borbónico de París y los germanos se sumaran al propósito
intervencionista de Moscú, París
decidía respaldar la oposición inglesa a que el Zar enviara su ejército a
España. La cuestión era que París deseaba intervenir en su provecho exclusivo,
no de
Durante el Congreso de
Verona, Rusia fue portavoz
de los absolutistas españoles y propuso, de nuevo, enviar un ejército de
La resistencia obedecía a la voluntad de evitar que Rusia
interviniese tanto en el oeste de Europa como en
Tras el Acuerdo, Austria intentó
una vía media entre el intervencionismo ruso y la oposición inglesa, dirigiendo
un ultimátum ultrajante al gobierno de Madrid: rendirse para evitar la
invasión. Francia envió su propio ultimátum. La respuesta del gobierno español,
el
El ministro francés Chateaubriand había preparado no
sólo intervenir en España sino imponerle una Carta Constitucional
semejante a la otorgada por Luis XVIII de Borbón a los franceses, cosa que alarmó a los
británicos y puso en crisis a
1. El Ejército francés se abstendría de ingresar en
Portugal,
2. No ocuparía indefinidamente España, retirándose tras
derrocar al gobierno constitucional,
3.
Los ingleses y
Francia aceptó, pero fue
evasiva en cuanto a renunciar a
La coincidencia de
Washington-Londres marcaría la pauta de una duradera política. James Monroe,
presidente de EEUU, era partidario de condenar la intervención en España y Grecia,
en prevención de su prolongación sobre
El presidente James Monroe era
partidario, de condenar la intervención europea en Grecia y la propia España. Quería evitar cualquier
prolongación del intervencionismo europeo a las Américas españolas y se
impuso el criterio del secretario de Estado, John Quincy Adams, asumido por
Monroe, es decir EEUU se abstendría de intervenir en los asuntos
europeos (invasión y derrocamiento del gobierno de España), a cambio de que
Inglaterra, aprovechó para negociar con Francia en el
momento que ésta ocupaba España en octubre de 1823, para negociar el compromiso
de que no intentaría restablecer el poder español en América.
Así, sin la colaboración de Francia, Rusia se abstendría
siempre de actuar en solitario.
Finalmente, Monroe,
tranquilo ya al saber que Francia se había inclinado ante el veto inglés, en su
mensaje anual al Congreso insertó los tres principios de una política exterior
largamente sostenida:
1) El continente
americano no debía ser considerado objeto de colonizaciones futuras por ninguna
potencia europea;
2) En contrapartida,
EEUU se abstendría de intervenir en los asuntos internos de Europa. Adams fue
luego más restrictivo: "nuestra
postura no se extenderá más allá de un compromiso mutuo de las Partes con el
pacto de mantener la aplicación en el territorio propio" (...)
México, Brasil, Colombia
y otros países protestaron, pidiendo a EEUU comprometerse en caso de "reconquista" por
Inglaterra aísla Hispanoamérica
de
Inglaterra aceptó en 1823 la
autoridad de Francia sobre España, pero se reservó la hegemonía sobre
No obstante, en 1825
Francia intentó anexionar Cuba, lo impidió
Portugal había propuesto a España el
Lo ocurrido en España y
Portugal es sabido. Derrocados los gobiernos constitucionales en ambos países,
el
La intervención en
España en 1808 había sido el precipitante de la insurrección general. Con la segunda intervención por
En 1823, Canning, ministro
inglés, resumía su política respecto a España: "Yo busqué materiales de compensación en otro hemisferio. Al contemplar
España, tal como nuestros antepasados la habían conocido, resolví que si
Francia tenía a España, ello no debería ser España con las Indias. Hice nacer
el Nuevo Mundo para restablecer el equilibrio del Viejo".
La frustración de Bolívar
La historia muestra el
trato implacable recibido por los pueblos que entraron en contacto con otros de
organización superior. En 1492 España sometió sucesivamente a todos los pueblos
de América. No sustituyó sus estructuras por otras, sólidas y representativas,
capaces de evitar a sus pueblos la suerte de ser subordinados al expansionismo
de otros. España vivió lo
propio cuando en 1808 contempló el hundimiento de su Estado. Las subsiguientes
guerras civiles, en
Muy al contrario, el nacimiento de EEUU a fines del XVIII
se vio favorecido, por la guerra que enfrentaba a Londres con Francia y España.
El conflicto fue decisivo para la unión de los colonos contra Londres, y para la
arquitectura política de George Washington, Thomas Jefferson y John Adams.
Propuestos a impedir su intervención por una u otra Potencia imperial,
aprovecharon las divisiones europeas para consolidar la independencia de la
joven Nación.
Durante tres lustros, desde el derrumbe estatal de 1808,
el destino de
En contraposición, el primer
ministro británico escribía el
Adams estaba siendo
informado de que con motivo del Congreso convocado en el Istmo de Panamá para
1926, "la influencia de
Inglaterra en los asuntos de estos países era evidente (...) y si ahora se le permite ser un miembro (...), el destino de los nuevos Estados estará de una vez por todas en sus
manos (...)".
Pero Bolívar era favorable a la influencia de Gran
Bretaña y abogaba por una Federación de
Mientras los criollos se
sentían atemorizados: la población de color hasta el momento sobrepasaba a la
blanca y esta veía amenazada su seguridad y contemplaba con recelo la extendida
creencia por la que cada clase de habitantes empezó a sentir que tenían los
mismos derechos.
Quince años después de guerrear
por su independencia, Bolívar llegaba a la conclusión de que debía poner a la
antigua América española bajo la autoridad de Gran Bretaña "para su preservación y seguridad general".
El agente británico
respaldaba el plan de Bolívar, pero por otras razones: "la consecuencia de rehusarles nuestra
protección sería la destrucción de nuestra influencia en provecho del
engrandecimiento de EEUU". Los ingleses propusieron a Bolívar que
debía ser designado Presidente vitalicio y, después, nombrar como sucesor a un
príncipe europeo.
A finales de 1829 llegó
a Lima el agente de EEUU Samuel Larned, e informaba que Bolívar tenía
partidarios nuevos Estados que le reconocían como su Jefe, miraban hacia él
para la "consumación de sus planes",
su influencia "se manifestaba por sí
misma enemiga de los intereses y buen nombre de EEUU, y de su gobierno".
Los agentes de EEUU se movían entre los muchos adversarios criollos de Bolívar.
En 1830 estimularon que éstos se amotinaran en Perú contra los británicos,
confiscaran sus propiedades y suspendieran el pago de la deuda contraída con
Londres. En enero de aquel año Bolívar había renunciado a la Presidencia de
Gran Colombia. Descorazonado, entre el sentimiento de soledad y el de haber
"arado en el mar", buscó refugio cerca de Santa Marta y murió en
diciembre siguiente, en casa de un amigo español[29].
Palmerston y la no-intervención
La revolución de París
(1830) acabó con
Después de Castlereagh y Canning, Palmerston justificó su intervención en España en nombre "de la justicia y el derecho". Para
Palmerston, la no intervención sólo era aplicable sobre pueblos fuera de la
influencia británica. En lo concerniente a los pueblos ibéricos, la "no
intervención" británica significaba la interferencia directa de Londres,
incluida la armada.
La hispanización de la
intervención franco-británica fue convenida en el Tratado de
La doctrina británica de los equilibrios estratégicos
(entre su masa "occidental" y la "oriental") siguió
aplicada durante el siglo XIX. La sumisión de España a dicha doctrina fue norma
en los siglos XIX y XX salvo raras excepciones, como cuando Narváez ordenó en
abril de 1848 la expulsión del embajador Inglés Henry Bulwer porque ofendía
"la dignidad de una nación libre e
independiente".
La integración de España en
Aquella misma tarde,
Posteriormente el embajador francés prometía a su vez su apoyo a
El cambio se llevó a
cabo y el
Entre 1834 y 1847 el
gobierno español descubrió que la manera más fácil y rápida de resolver sus
problemas internos era que se los solucionaran otros. Pidió a los aliados en
cinco ocasiones que intervinieran en el norte para combatir a los carlistas. En
agosto de 1835 intervinieron
Siglo y medio después,
en 1988, Felipe González, Primer Ministro de España declararía: "lo único que ha conseguido disminuir
realmente las acciones de ETA ha sido el trabajo de las fuerzas de seguridad y
la cooperación francesa". Más de un centenar de simpatizantes de ETA
refugiados en Francia fueron entregados. Doce terroristas y doce inocentes eran
asesinados en territorio francés por servicios parapoliciales financiados con
fondos reservados del Ministerio del Interior, los autodenominados GAL. Joan
Raventós i Carner, vinculado en 1980-
Con Mendizábal, Inglaterra pretendía el control
de los mercados españoles. Villiers informó a Palmerston el
Mientras, entre 1853-55, Pierre
Soulé, embajador de EEUU, ensayaba una operación probada en las repúblicas
hispanoamericanas: simpatizar con las revueltas en Barcelona, Madrid, Zaragoza
y otras ciudades españolas, e invocar la solidaridad de ideas para debilitar
más a España y lograr que éste cediera Cuba a EEUU.
Soulé explicaba así a su
gobierno los contactos con generales españoles: "ellos someten a nuestra consideración que les ayudemos
con trescientos mil dólares. Con esta ayuda no me cabe duda que lograrán el
control del Gobierno y harán por nosotros lo que no está en nuestras manos
hacer, pacíficamente al menos". El embajador de Londres informaba que el de EEUU
había ofrecido al monarca español la misma suma, trescientos mil dólares, para
que nombrara un Gabinete “favorable a la
venta de Cuba a EEUU".
Queda claro que en la década de
los ´20 del siglo XIX surgió una rivalidad en las potencias dentro de
Francia, hacía valer su derecho a colocar en el trono de
Madrid a un príncipe francés. Los germanos, aunque frustradas sus
expectativas en las guerras de 1702-1714 y de 1835-1840, no renunciaban a designar al jefe del Estado en
España. Los
ingleses se reservaban el derecho a intervenir si veían afectados sus intereses
por acontecimientos internos de otros Estados.
Inglaterra, como en 1702-1714, fue árbitro durante el
siglo XIX -y hasta 1939-, de la rivalidad entre franceses y germanos por el
control sobre el jefe político-militar al frente de España,
y el garante de mantener divididos a España y Portugal.
Cuando en 1854 los gobiernos se plantearon acordar la unión de ambos Estados,
vetó toda posibilidad. En 1846 mediatizó quién debía ser el marido
de la infanta doña Luisa, hermana del monarca español y por tanto de la línea
de sucesión.
El gobierno de Londres decidió que el rey consorte de
España no fuera alemán ni francés. Sorprendió su conclusión de que fuera un español,
el infante don Enrique. Francia opuso su veto: le consideraba demasiado
progresista y poco sumiso. Y don Enrique quedó excluido. La
política inglesa siguió el mismo patrón hacía las repúblicas hispanoamericanas.
Vigiló el expansionismo del Poder rival tanto en Europa como en América. Su
desvelo se centró particularmente en México: "El Gobierno de Su Majestad no puede nunca ver con indiferencia que toda
la costa al Norte del Golfo de México (...) caiga en manos de los norteamericanos, que adquirirían así los medios
para, en caso de ruptura con Inglaterra, destruir todo nuestro comercio con el
Golfo".
La política exterior
española durante la mayor parte del siglo XIX fue una combinación de insomnio
imperial y de satelización material. Después de que en septiembre de 1896 fuera
derrocada Isabel II, el Ejército, liberales y progresistas elaboraron
Para atajar las
presiones republicanas, el almirante Topete y la fracción conservadora propusieron nombrar Rey al duque
de Montpensier -francés, cuñado de Isabel II, hijo del destronado Luis
Felipe de Orleáns y pretendiente al Trono de Francia. Vetado por Napoleón III -no quería un rey
de los Orleáns ni tampoco una forma republicana de gobierno- el gobierno de
España ofreció la jefatura a un príncipe prusiano Hoehenzollern, que fue también vetado por Francia con
la exigencia de nombrar Rey a Alfonso de Borbón -hijo de la derrocada
Isabel II. El gobierno español recurrió al de Italia recién nacida como Estado
para que mediara entre las Potencias evitando que fueran los representantes
republicanos de
En 1868 los 37 diputados
republicanos de las provincias aragonesas habían propuesto a las Cortes
Constituyentes que "los Estados
Unidos de Europa, que son el ideal de nuestro siglo, pueden y deben comenzar en
España". Entre los firmantes se hallaban Pi y Margall y Emilio
Castelar, ambos elegidos presidentes de
Prim y sus aliados
progresistas-demócratas llevaron a nombrar Rey de España a un príncipe italiano,
un Saboya, a pesar de la fuerte oposición de republicanos, internacionalistas, radicales
y carlistas. La disputa
entre germanos y franceses en 1870 por
En febrero de 1873 abdicó Amadeo Saboya y retornó a su
patria. El Senado y el Congreso españoles proclaman
Cabe señalar que la burguesía española ha sido
tan colonialista como la de otras potencias, aunque en situación subordinada.
Andrés Borrego lo había resumido: "La
conservación de las colonias es una de las preciosas condiciones del
mantenimiento del escaso poder que nos ha quedado (...) hemos perdido el
continente americano (...) aún nos quedan las Antillas y en Asia dos imperios
poderosos. La última de las calamidades, y esta sería irreparable, fuera perder
Cuba y Filipinas, por las mismas causas que perdimos México, Costa Firme, Perú
y Buenos Aires".
La visión de los
demócratas republicanos contrastaba con la de los autocalificados liberales, si bien reconocían derechos
iguales a los súbditos de ambos hemisferios, no por ello eran menos
imperialistas. A la propuesta de Prim de otorgar la autonomía a Cuba (también
pensó venderla a EEUU) ningún partido de su coalición quiso oír hablar de autonomía.
Ha sido una constante histórica la incapacidad de las clases dominantes
españolas de asumir pacíficamente las reivindicaciones democráticas del pueblo.
Alternativamente, el sueño imperial apuntaba hacia África. O`Donell lanzó su
campaña para desviar la atención de la oposición a la política de su Gabinete
de Unión Liberal. Dos
décadas después, Sagasta ambicionaba participar en el reparto europeo de África.
Pero en
1895, Inglaterra reconoce
El siglo XIX culminó con Inglaterra reconociendo la
hegemonía de EEUU en Iberoamérica. Una disputa fronteriza surgida
entre Estados iberoamericanos llevó a Cleveland, presidente de EEUU, a sostener
ante el Congreso el
1895-1898 fueron los
años en que los ingleses cambiaron su estrategia imperial renunciando
a toda hegemonía sobre
Mientras, el gobierno
español se mantenía en guerra contra los independentistas de Cuba y Filipinas,
confiando en que
Tras la declaración de guerra de
EEUU a España, las alianzas en Europa bailaron en torno al botín. Josep
Chamberlain proponía una Alianza a EEUU. España pedía a Alemania, Francia y Rusia
que recibieran en depósito las Filipinas, sin que éstas lo aceptaran. El
La respuesta de EEUU fue auspiciadora: "creemos que las aspiraciones alemanas son legítimas
y vemos en la expansión territorial alemana un medio de aportar a la humanidad
las bendiciones de la civilización". El 10 de septiembre el gobierno español
acordaba con el de Alemania la venta de las Carolinas. En noviembre protestó
porque EEUU quería comprar Filipinas y Zulú por 200 millones de pesetas, y de
nuevo pidió la intervención alemana y rusa, que fue por ambas rechazada.
Alemania insistió en la compra de las Ladrones, Fernando Poo y una de las Islas
Canarias. El
Los ingleses y la división de Europa
La política secular de Inglaterra
se ha traducido en el siglo XX en un objetivo: dividir Alemania de Rusia,
dividir Europa. La independencia de las potencias navales anglosajonas requiere
mantener divididas, política y militarmente, las regiones costeras e Europa y
Asia, por un lado, y la región continental que es bisagra del planeta (Heartland).
Tras la guerra
intraeuropea de 1914-18, Halford J. Mackinder -geógrafo, parlamentario y director de London Scholl-
of Economics, escritor de un breve ensayo publicado en 1904: "The Geographical Pivot History"-
formulaba su apotegma: "Quien impera en la bisagra del
Continente manda sobre el Mundo Insular: Quien impera en el Mundo Insular manda
sobre el Mundo".
Sobrevenida
Alemania y Rusia, bisagra de
Europa
Mackinder sintetizaba así en 1919
la política británica destinada a evitar la unificación de Eurasia: "Si Prusia
hubiera ganado
La pervivencia británica requería que el resto del Mundo
se aliara en torno a un eje británico para conseguir "cabezas de puente en Europa
occidental", Egipto, India, Corea, "de modo que las flotas
exteriores apoyen a ejércitos que obliguen a los aliados del Heartland a
desplegar fuerzas terrestres y prevenir así que éstas no concentren todas sus
fuerzas en flotas amenazadoras para los británicos...” Durante la Guerra Fría, la
OTAN, CENTO y SEATO serían creadas dentro de esta concepción estratégica.
En 1943-44, los
estrategas británicos no perdieron tiempo para avanzar los cimientos de la
división Europea. Aunque Truman asumió en 1947 la responsabilidad de dividir
La propuesta no fue aceptada por Roosevelt, cuya visión
del Mundo de posguerra distaba de la británica. Pero la repentina muerte de
Roosevelt dejó el campo libre a los británicos, permitiendo que la división
-las líneas de demarcación entre lo que serían las futuras RFA y RDA fueron
originalmente trazadas en el Estado Mayor británico- sirviese de base a la Guerra
Fría y a las constantes estratégicas británicas.
Durante la Guerra Fría la división de los germanos en
tres Estados y la del Continente europeo en bloques excluyentes, eran
coherentes con la política secular británica. Además, prolongaban la voluntad
del Tratado de Versalles de aislar
Inglaterra contra la alianza germano-rusa
La estrategia británica, siempre ha intentado evitar la
alianza germano-rusa, se mantuvo igualmente alerta para impedir
que la Guerra Fría pudiese dar lugar a una Europa hegemonizada por EEUU. Si en
1914 se declaró contraria a ser mero espectador en la guerra que acababa de
declarar Alemania a Rusia "para
prevenir que el resto de Europa Occidental caiga bajo un solo poder",
en 1943, la misma coherencia llevaba a Mackinder a anticipar lo que sería, poco
después, la causa desencadenante de la Guerra Fría: "si la URSS emerge
como conquistadora de Alemania, será el mayor poder terrestre del Globo. Más
aún, será el Poder en la posición defensiva más fuerte estratégicamente.
Comprensible, por lo
tanto, que tanto el tory Churchill
como el laborista Attlee, hayan auspiciado poner bajo el protectorado de EEUU la
mayor parte de Europa. Fue Ernest Bevin, socialdemócrata, quien el
Simetría estratégica entre Alemania e Inglaterra
Fue la exigencia de
El Pacto germano-soviético de
Durante la década de los
treinta, hasta el
Tal condescendencia
británica era explicada al Presidente de Francia por Louis Aubert, miembro de
la delegación francesa en las Naciones Unidas, como una razón que radicaba en "la condescendencia de Inglaterra ante una
política italo-germánica deseosa de que la derrota de Moscú se extienda, más
allá de Checoslovaquia, hasta España, y que ha proclamado, por boca de
Mussolini, que no tolerará
que en España se establezca un régimen contrario a su ideología".
Tan alto era el interés
de los círculos imperiales británicos y franceses en usar el fascismo germano-italiano
contra los revolucionarios europeos, que cedieron a Alemania e Italia el
dominio sobre pueblos hasta entonces en su propia zona de influencia. España incluida seguiría siendo
objeto del recurrente empeño de las Potencias por impedir a los españoles
elegir democráticamente su forma de gobierno.
Londres condescendía en la medida que Alemania apuntaba
contra la URSS, e igualmente lo hacía París:
"Rusia, país de Asia, debe ser
rechazada fuera de los asuntos de Europa continental (...) convenía dejar el campo libre a las ambiciones de Alemania en Rusia".
Londres había firmado un tratado naval con Alemania en 1935 y aceptado
sucesivas ampliaciones de la zona de influencia germana -desde España a Austria
y Checoslovaquia.
Tuvo por tanto que
sorprender enormemente el Pacto ruso-germánico de no agresión. La temida
alianza en
El historiador británico
A. J. P. Taylor explica la declaración de guerra del gabinete Chamberlain como
un accidente, una equivocación propia de una incompetencia, fruto más de la
tozudez que del cálculo de Hitler quien no quería ni esperaba esa consecuencia.
Taylor remueve los hechos sin descubrir una respuesta razonable, ni se explica
por qué el gobierno británico no vio la utilidad de la ayuda que le había
ofrecido la URSS antes del
Donde Taylor vio
incompetencia más bien hubo coherencia, sobre todo si contrastamos nuestra
hipótesis con hechos concordantes anteriores, coetáneos y ulteriores. Recordemos
que en 1918 el ministro
Winston Churchill, antes del armisticio del 11 de noviembre, quiso rearmar a Alemania contra
Los dirigentes soviéticos pudieron concluir que los
británicos deseaban lanzar a Alemania contra
Múltiples testimonio corroboran que Alemania no programó
la guerra contra el Reino Unido[31].
Cuando Hitler informó a sus generales que destruiría Polonia -ésta se había
opuesto a incorporase al Pacto Anti-KOMINTERN por temor a ser vasallo de
Alemania- creía que ni Francia ni el Reino Unido combatirían por Polonia. Su
mayor temor era que la URSS lograra una Triple Entente con Londres y París.
Hitler había asegurado verbalmente a Mussolini, con motivo de la firma del
Pacto de Acero el
Chamberlain, una apuesta europea sin Moscú ni Washington
Tampoco el Reino Unido
tenía previsto el conflicto bélico con Alemania. El
En agosto de 1939
Neville Chamberlain no
quería una alianza militar con
Tanto Chamberlain como
Hitler razonaban en términos de una Europa cuyo rival económico era EEUU. La rivalidad comercial de EEUU
era lo que más preocupaba a los tories. Lord Londonderrey, ministro
entre 1931-36, escribía a Chamberlain estimulándole a una cooperación entre
Alemania, el Reino Unido, Francia e Italia, aunque ello no gustara a la opinión
pública estadounidense. En los días en que era liquidado el Frente Popular en España,
Chamberlain continuaba esperanzado en hacer buenos negocios con Alemania.
En 1938-39, el
presidente Roosevelt se situaba respecto de España de modo equiparable al del
gobierno británico en 1821-23: contrario a la invasión de España por
Los dirigentes
británicos y franceses mantenían su confianza en que los alemanes contribuirían
a liberar a Rusia de bolcheviques. El
El caso español tuvo que ver con el brusco viraje
soviético respecto del III Reich en 1939. Los testimonios
apuntan a que el viraje tuvo lugar
inmediatamente después de la decisión británica (seguida por Francia) de
liquidar a los comunistas pro-soviéticos españoles, mediante el reconocimiento
de Franco (
No es difícil entender
el significado de la decisión británico-francesa de reconocer a Franco en
febrero de 1939 y empujar la guerra civil española hacia la derrota de los
prosoviéticos, cuando un tercio del territorio se hallaba todavía bajo control
del gobierno comunista. Desde julio de 1936 el único frente militar abierto en
Europa contra el expansionismo germánico se hallaba en
Polonia como pretexto
La decisión británica de
liquidar el comunismo en España parece capital en su giro hacia el acomodo con
Alemania. La decisión tuvo que influir en la URSS, necesitada de mantener un segundo
frente en el oeste. Chamberlain
había concedido más importancia al hecho de no firmar una alianza con la URSS,
pensando que ésta sería atacada por Alemania y Londres quedaría fuera de la
guerra si no luchaba por la independencia de Polonia. Hitler firmó el
pacto con la URSS convencido de que evitaba el conflicto con el único poder susceptible
de oponerse a la anexión de Polonia. Moscú creía que evitaba la invasión
germana. Antes, Francia no había atacado a Alemania mientras Polonia resistía. Londres no había vendido a
Polonia ni una granada para sostener su resistencia a las presiones de
Alemania, ni le proporcionó ayuda material después de ser invadida el 1 de septiembre.
El inesperado pacto Alemania-URSS produjo efectos
devastadores en cadena. En Alemania y Japón los militares anti-soviéticos
quedaron aislados. En Tokio cayó el Gobierno que había basado su alianza con
Alemania dando por seguro que ésta atacaría a
Lord Palmerston, uno de los políticos imperialistas más
brutales, había replicado a un primer ministro: "por desagradables que puedan ser ahora nuestras relaciones con Prusia,
debemos mantenerlas pues detrás amenaza una Rusia que puede reunir Europa y
Asia oriental y nosotros no podemos hacer frente a semejante situación".
No obstante, en enero de
1942 la URSS reiteró en Moscú a Anthony Eden, ministro de exteriores, su oferta
de 1939 de un acuerdo de seguridad, rechazado por Churchill y los jefes
militares confiados en que los soviéticos no resistirían a las tropas alemanas
en su avance hacia el Este. Después de la victoria soviética en Stalingrado en
enero de 1943, Churchill confidenciaba a un miembro de su equipo: "el verdadero problema ahora es Rusia. No
logro hacérselo ver a los norteamericanos".
Volvía a plantearse el
fondo real antagónico ante la emergencia del Poder soviético. Fue el móvil que
unió a cuantos se opusieron a Hitler desde dentro de las instituciones del III
Reich pensando siempre en ofrecer al Reino Unido la paz junto con la garantía
de continuar la guerra contra
Un documento inédito en
los Archivos Nacionales de EEUU recoge el escrito del analista del ejército de
EEUU resumiendo los conceptos de los nazis interrogados en la capitulación de
Alemania. "El Partido Nazi era una
institución que forzó a los angloamericanos a destruir a Alemania; ahora ha
sido barrido y su lugar en la lucha contra el bolchevismo ha sido ocupado por
los Aliados. Alemania debe por lo tanto ayudar a los Aliados y oponerse a los
rusos. Engañando a los Aliados a reconstruir Alemania como baluarte contra los
rusos, Alemania recuperará su lugar como Gran Potencia".
Otras declaraciones
seguían así: "Para ellos el
Una Europa Alemana
La política del II Reich
no brotaba de la nada, estaba en línea de continuidad con las opciones
estratégicas concebidas durante la segunda mitad del siglo XIX. Alemania necesitaba controlar España a
través de un monarca designado por ella, lo que fue decisivo para que Bismarck
provocara la guerra con Francia de 1870.
En noviembre de 1942
analistas norteamericanos señalaban, que "una de las razones de Hitler para ganar la guerra
"civil" para Franco era la de usar
El
Dos semanas después de
estas expresiones se veían en París los primeros ministros de Francia, Edouard
Daladier y de Gran Bretaña, Neville Chamberlain para considerar cómo disuadir a
Italia de aliarse con Alemania. Daladier expuso el ultimátum de Italia: "Mussolini ha firmado que quería la victoria
de Franco y que no concebía otra solución distinta de la guerra (...), ha hecho
de la victoria de Franco una condición sine qua non de su aproximación a
Francia". Chamberlain se limitó a decir: "pasemos a otro punto del día".
El
En la minuta de las
declaraciones de quien fuera embajador en Gran Bretaña, Joachim von
Ribbentropp, y, después, ya como ministro de Exteriores, negociara el famoso
acuerdo germano-soviético de agosto de 1939, aflora lo siguiente: "la política de reproche hacia Rusia fue
diseñada para establecer la paz en Europa y permitir a Alemania llegar a una
alianza con el Imperio Británico sobre bases de igualdad y llevar a cabo los
planes de Hitler de tener a casi todos los alemanes en un sólo Imperio".
Hitler quería un entendimiento con Inglaterra, no quería
invadirla, perseguía un acuerdo que dejara claro que ni el
prestigio británico ni el del Imperio debían ser menoscabados. Quería presentar
la oferta personalmente, y así lo hizo en su discurso en el Reichstag en julio
de 1940.
Pero la oferta fue
rechazada por el premier británico. Luego Hitler reaccionó firmando una
alianza con Japón, al igual que previamente había reaccionado firmando una
alianza con Italia cuando Eden y sir John Simon rechazaron el arreglo con el
Imperio que él había ofrecido durante su visita a Alemania en 1936. (...) Hitler nunca cambió de idea.
Incluso en los últimos días de la guerra hablaba sobre llegar a un
entendimiento con el Imperio británico.
La visión del Office Strategic Services (OSS) sobre Europa
En agosto de 1944 el OSS
partía de un postulado propio de la lógica de los imperios: "Las tres grandes potencias (EEUU, Gran
Bretaña y la URSS) tienen interese vitales en el Lejano Oriente así como en
Europa, que serán tratados de manera mutuamente satisfactoria o buscados
unilateralmente de forma tal que el Mundo sea dividido en conflictivas esferas
de influencia. (...) si una solución satisfactoria no puede hallarse en
Alemania y Europa, cada una de las tres potencias intentará actuar del modo que
mejor convenga al fortalecimiento de la posición de poder de cada una".
A lo largo de la Guerra
Fría prevaleció la hipótesis de rivalidad imperial contenida en el análisis del OSS. Contemplaba
cinco supuestos susceptibles de desembocar en una guerra entre anglosajones y
soviéticos": "la
emergencia de una Alemania independiente agresiva", que Alemania se alineara o aliara con
Evitarlo requeriría “una
integración de la industria alemana dentro de una economía más amplia en Europa
central y occidental, y si la estructura política de los países afectados no es
demasiado diferente, lo más probable es que Alemania buscará una orientación
europea más que rusa". Así, el
director del OSS, William J. Donovan, avanzaba en 1944 una de las premisas que
asumiría después
Donovan adelantaba,
asimismo, uno de los supuestos que desembocarían en la creación de
Para el supuesto de una
Alemania próspera no utilizada para dominar Europa, el análisis del OSS
avanzaba la condición: limitar el intervencionismo en los asuntos internos de
otros Estados. Lo que no fue la norma durante los nueve lustros de Guerra Fría,
ya que el intervencionismo orientó a los EEUU durante toda ella. Medio año
antes de que
Roosevelt y la paz en Europa
Los planes de Roosevelt
para después de la guerra eran los del presidente Woodrow Wilson en la primera
guerra mundial, inspirarse en los principios de John Quincy Adams: "que las naciones se pongan de acuerdo en
adoptar la doctrina del presidente Monroe: que ninguna nación debe tratar de
extender su política sobre otra nación o pueblo, que cada pueblo sea libre de
determinar su propia política, su propia vía de desarrollo, sin ataduras, sin
amenazas, sin intimidaciones".
Estos principios fueron
negados por
En
En 1941 los Estados
Mayores de EEUU no tenían ningún plan estratégico respecto al continente
europeo. La opinión pública norteamericana era contraria a toda implicación en
las disputas entre Estados europeos. El general Lincoln recordaba el
La primera Junta de
Jefes de Estado Mayor de EEUU fue creada por Roosevelt aquel mismo mes de
diciembre de 1941, tras su primera reunión con Churchill después de que
Alemania declarara la guerra a EEUU. Fue en el trabajo día a día del
Estado Mayor Combinado donde los tradicionales conceptos estratégicos
británicos fueron pasando a los mandos norteamericanos. Se mantuvieron las
discrepancias e incompatibilidades hasta la muerte de Roosevelt. Este, el
Roosevelt había expuesto
sus propias alternativas para el fin de la guerra: repatriación de las
divisiones de EEUU, dejando a británicos y franceses resolver sus problemas,
mantener en caso de fuerza un retén de las cuatro Potencias para seguridad del
orden por el método de la "cuarentena". Para hacer posible
su plan, sostenía que era importante limitar el área de ocupación de EEUU al
noroeste de Alemania. A una pregunta del general Marshall sobre la cuantía de
tropas mantendría en Europa, el Presidente respondió que por lo menos un
millón, un año, quizás dos. Cuatro días después, el
En el mismo memorándum
se leen otras dos proposiciones políticas: "el deseo del Presidente
es que
El
Pero Roosevelt tenía
opositores. El general Dwight D. Eisenhower deseaba que "todas las fuerzas británico-americanas
permanecieran en Europa bajo el control de un Comandante en Jefe Aliado, de
modo que el Combined Chiefs of Staff (anglo-americano) pudiera usarlas como lo
estimara oportuno". La presión sobre Roosevelt aumentó el
Los conservadores europeos piden la intervención de EEUU
Llama la atención el contraste entre algunas estrategias
político-militares impulsadas por Roosevelt y las que emanaban de sus FFAA que
de modo sutil acogía los planteamientos europeos más conservadores.
Cierto que más de dos años antes de la derrota de Alemania se estaban oyendo
voces pidiendo a EEUU dinero para continuar sus políticas de la década de los
treinta alineando sus políticas contra
Cuando De Gaulle, contrario
al rearme alemán, fue abocado a dimitir en enero de 1946, le reemplazó
precisamente el social demócrata Félix Goin. Sería, pues, el Partido Socialista Francés quien apoyaría
enrolar a Francia en OTAN y en
Otro social demócrata
alemán, Wilhelm Ditterman, diputado entre 1912 y 1933 y vicepresidente del
Bundestag entre 1920 y 1925, se ofrecía en estos términos: "en tanto que exdirigente de los sindicatos, espero volver a jugar
un papel en mi país tras el derrocamiento del actual régimen, y ofrezco mis
servicios creyendo que pueden ser de utilidad para que establezcamos relaciones
con antiguos sindicalistas, socialistas y otros".
Desde Italia el liberal
Altiero Spinelli decía a Dulles que "Italia
no debe ser gobernada por curas, ni comunistas o marxistas, la garantía de un
desarrollo democrático de Italia radica en la formación de un gobierno extraordinario
bajo control provisional y con la ayuda de los Aliados". Líderes de la
derecha italiana pedían a Dulles que EEUU interviniera, aduciendo que "los partidos de izquierda se inclinan a
enfatizar los éxitos rusos y crear un sentimiento de desconfianza hacia los
angloamericanos para conducir al país a escoger un régimen político parecido al
ruso"...
El propio Papa Pío XII,
por su lado, en noviembre siguiente indicaba al coronel Sarnoff de
En puro contraste con
estas posiciones, el
Nada correspondía,
ciertamente, con la opinión extendida en EEUU por el Comité formado por la
revista Time para la posguerra formado en 1943 encargado de elaborar una "estrategia para la paz". Una
publicación del Comité, de la serie IV, Relaciones con Europa, que era leída
por más de medio millón de norteamericanos y utilizadas por más de 400 escuelas
y universidades, citada en el Congreso, valorada por personalidades como Nelson
A. Rockefeller o el almirante Nimitz, se refería a la propuesta norteamericana
de "crear una nueva Europa (...) sin ninguna combinación interna (...) sin inhibiciones y sin agentes
intermediarios (...) Rusia preferirá
la paz de Europa a que ésta sea comunista (...) nadie va a ayudar a Alemania a volver a ser un fuerte poder militar (...) cada nación continental debe abjurar del
uso de la fuerza en sus relaciones exteriores y aceptar
El significativo sector
de EEUU partidario de estas ideas no propiciaba en 1943 dividir Europa, ni
perseguir o derrocar a regímenes u organizaciones no capitalistas. Para este
sector el interés americano era primariamente el de la seguridad. "Nuestros intereses económicos reales son de
importancia claramente secundaria.” En agosto de 1944, para el general W. J.
Donovan, director del OSS, el fortalecimiento de la relación intraeuropea
implicaba, a largo plazo, alguna forma de unión integrada por Gran Bretaña y
Rusia.
Vincular el futuro de la política de EEUU a los intereses
del Imperio británico significaba encaminar a EEUU hacia una guerra con
Era un análisis que asumía premisas en las antípodas de
las aprobadas el 15 de septiembre siguiente en
Pero es en los análisis de los servicios secretos
norteamericanos donde hallamos plasmada la razón de construir
Así, un año antes del final de la segunda guerra, el
citado proyecto del OSS terminaba sentando las bases conceptuales del
despliegue de poder militar de EEUU por todos los continentes, con
independencia de la evolución europea y sin que la URSS apareciese como
pretexto del propuesto despliegue: “EEUU debe asegurar su posición en el Atlántico; extender la protección
de los accesos al Caribe; coordinar
planes de defensa con los países hispanoamericanos manteniendo instalaciones
militares, y así lo mismo en Canadá oriental, Terranova, Groenlandia e
Islandia; desarrollar una base en África occidental; asegurarse en el Pacífico
desarrollando instalaciones en Alaska y las Aleutianas; adquirir y construir
bases en las islas bajo mandato del Japón, y en el Lejano Oriente.”
Curiosamente, en el mismo análisis del OSS se consideraba un escenario alternativo
que reposaba en reconocer un papel dominante a los sectores populares y
democráticos, pero que sería sofocado bajo el peso de la Guerra Fría:
"Un poderoso movimiento hacia la izquierda se está
produciendo en casi todos los países europeos (...) terminada la guerra, Europa va a mostrar
una estructura más homogénea que en cualquier otro período anterior desde hace
150 años (...) Existe una alta probabilidad de
que movimientos de izquierda adquieran creciente importancia (...), hay menos probabilidad de Revolución bolchevique
y orientación hacia Rusia. Una
resuelta política en apoyo de tales grupos puede dar a estos países una clara inclinación
occidental".
Churchill, expresión
imperialista de tres siglos, más partidario de Mussolini, Hitler y Franco que
de las demandas populares no podía compartir las expectativas de Donovan. Churchill sólo se opuso al
fascismo debido al expansionismo territorial alemán, no debido al régimen
hitleriano: "si yo fuera italiano
-declaró tras visitar a Mussolini antes de 1927- estoy seguro que habría estado
incondicionalmente con usted desde el comienzo al fin de su triunfal combate
contra los bestiales apetitos y pasiones del leninismo".
En contraste con el
rechazo que encontraron los presidentes Wilson y Roosevelt, el triunfo de los intereses
europeos se confirma cuando los conceptos de la estrategia británica fueron
finalmente asumidos por Truman.
De forma caricaturesca
puede decirse que la proyección de la política de EEUU en
La Guerra Fría cierra el paréntesis abierto en agosto de 1939
La Guerra Fría puede verse
como la continuación de las políticas conservadoras anteriores a agosto de
1939, sembradas en los Estados Mayores de las FFAA de EEUU por renovar la hegemonía británica sobre Europa mediante la división
"occidental" y "oriental" de más peso que sobre las
estimaciones sobre un "peligro ruso". Se sabían las intenciones y
capacidad previsible de los rusos: "para
alcanzar el máximo de recuperación y desarrollo económico, la URSS limitará los
gastos militares al nivel de 1938 (...)
una política de acomodamiento con la URSS es aceptable (...) las motivaciones de la política exterior
soviética son el temor de un cerco capitalista (...) no tiene una fuerte motivación para una expansión territorial o de
influencia (...) puede cooperar en
una organización general para preservar la paz..."
Sin embargo, dos meses después de la muerte de Roosevelt,
el
Ahora, la imputación del
propósito de controlar Iberoamérica o el propio EEUU desde Europa, era
atribuida por primera vez a la URSS en vez de a Alemania: "EEUU debe procurar evitar que cualquiera otra potencia o
coalición acumule tal fuerza que representa una amenaza (...) nuestra política
en Europa y Asia debe ser la de oponernos a la expansión de Rusia..."
Así se imponía asumir
que EEUU se hallaba en confrontación con
Desde el ángulo de la
guerra en Asia y de la decisión de calcinar las ciudades japonesas de Hiroshima
y Nagasaki, da luz el informe existente en los archivos de
El arma atómica era una
bendición para los partidarios y estrategos de la nueva guerra. Y se sabía,
según el informe presentado por el mayor general Norstad al presidente Truman,
que se consideraba "improbable que
los soviéticos deliberadamente planeen entrar en un gran conflicto armado".
Se sabe que los supuestos estratégicos de la nueva guerra
estaban ya elaborados cuando todavía Alemania y Japón no habían capitulado,
un año antes de que el gobierno Truman sustituyera las directrices respecto de
la URSS convirtiéndolo de aliado en adversario (febrero-marzo de 1946), dos
años antes de ser lanzado el Plan Marshall (1947), tres años antes de crear
Por supuesto, ni el
Congreso ni la opinión pública de EEUU llegaron a conocer que esas eran las
nuevas metas de su país. El
No existe en los
escritos de Carlos Marx una propuesta parecida a los conceptos geopolíticos
expresados gratuitamente por el geógrafo británico Mackinder, completamente incoherentes
con el análisis marxista del cambio histórico. Si es por el contrario evidente
el propósito del general Wedemeyer contenido en su lección magistral de 1947
cuando se felicita de que por
primera vez en la historia, las relaciones y recursos internacionales de la
entera Humanidad estaban en vías de ser militarizados: "nosotros, los Planificadores Militares,
estamos ahora en posición de determinar Cómo, Cuándo y Dónde (...) pueden ser empleados con más eficacia para
asegurar el logro de nuestros objetivos de dominación mundial". Mientras,
la recién creada CIA, no obstante su análisis del
A este escenario,
concluía el estudio de
Terminaba el ciclo largo
de Europa como centro imperial del Mundo. La URSS y EEUU habían hecho añicos el
III Reich. Comenzaba la emancipación de los pueblos colonizados en Asia y África.
En 1945 se proclamaba independiente
La expansión del
independentismo tuvo que jugar un gran papel en la visión estructural para el reforzamiento
occidental en Europa: "Sin la
ayuda alemana los países de
El programa de ayuda se
institucionalizaría en 1948 en el Consejo de Europa, en 1951 en
Una variante militar del
Programa tomó forma en Sudamérica, con el Tratado Interamericano de Asistencia
Recíproca (1951), en el sureste asiático con
El
Se dio luz verde a
Las cabezas atómicas en
los países de la OTAN están bajo control exclusivo de EEUU, su VI flota en el
Mediterráneo nunca ha sido incorporada al mando de
Sólo Francia -debido a la suma de votos gaullistas y
comunistas- se negó a ratificar el Tratado de París de 1952 que preveía crear
una fuerza bajo la dirección de
En 1945 se iniciaba el período de la hegemonía cultural e
ideológica de EEUU. Profesionales de las ciencias psicológicas, sociales y
políticas fueron contratados para perfeccionar las técnicas audiovisuales y
nuevos métodos de control sociopolítico sobre los pueblos dominados y de la
propia Norteamérica.
Truman creó el MIT - Massachusetts Institute of
Technology y el CNIS - Centro de Estudios Internacionales, los laboratorios pensantes
de
Del informe del Comité
de Planificación Política sobre la utilización de Alemania se había impuesto la opción de
promover la hegemonía de Alemania, pero fragmentada y bajo tutela de EEUU.
Truman, al igual que hicieron los ingleses después de Versalles, quería hacer
de Alemania un ariete contra las organizaciones populares o contestatarias del
sistema capitalista. Quedaban archivados todos los planes de Roosevelt y sin
efecto
Habían triunfado las
instrucciones de 1948 del National Security Council: "Es vital para la seguridad de EEUU la derrota de las fuerzas del
comunismo mundial (...); tomar la
delantera y organizar una contraofensiva de amplitud mundial dirigida a
fortalecer las fuerzas anticomunistas del mundo no soviético, y a minar el
vigor de las fuerzas comunistas en el mundo soviético (...); reconstruir la industria de armas; mantener
la superioridad absoluta de EEUU en armas atómicas (...); continuar con vigor un programa de
información interna a fin de asegurar la comprensión pública y el apoyo
suprapartidos de nuestra política exterior(...); estimular instituciones
federalistas que permitan revivir la vida nacional de los pueblos".
La propuesta del NSC
insistía en los objetivos de los planificadores militares de 1947: acabar con
los consejos obreros (soviets), dividir
En política exterior se
trataba de crear "una asociación de
Estados anticomunistas" (...); elevar la potencia militar de naciones
no comunistas (...); animar y ayudar a ciudadanos y organizaciones privados de
EEUU a subvencionar movimientos sindicales no comunistas (...); intensificar el
actual Programa exterior de información anticomunistas; desarrollar una campaña
ideológica vigorosa y efectiva; desarrollar y aplicar un programa coordinado de
ayuda a los movimientos clandestinos de resistencia en países del otro lado del
telón de acero".
¿Que había cambiado
después de 1945 para sumergir al Mundo en la guerra preventiva y política que
fue la Guerra Fría? Cundía el temor de que "el peligro de conquista política es aún mayor que el peligro militar
(...) es esta guerra política la que va a ser decisiva". Véase el
ejemplo: el
Alemania dividida, Europa fragmentada
OTAN y CEE, bastiones de
la Guerra Fría, encontraron resistencia. De Gaulle y algunas organizaciones
socio-políticas se resistían a ceder soberanía nacional; la izquierda francesa
clamaba contra la pérdida de libertad y la imposición capitalista. Laborista
británicos, socialistas daneses y griegos votaron contra la absorción en
La razón era que la
cabeza estratégica militar y económica (OTAN-CEE) estuviese en EEUU y
representara los intereses conservadores heredados del siglo XIX, y fundamentados
en la división de Europa. Aunque debilitaron y limitaron los postulados más calientes de la Guerra Fría, se constató
(CIA del
Los gobiernos de
Thatcher (conservador), de Mitterrand (socialdemócrata) y de Kohl
(democristiano) suplicaron en 1987 y
En estas perspectivas de Europa dividida se entiende
cuánto servía a la Coalición de la Guerra Fría que sus clientes en España
sostuvieran que el ingreso de España en "la CEE es ser Europa", y en 1986 que votar sí en el referéndum
sobre el ingreso de España en la OTAN significaba decir sí... a Europa.
Después de la Guerra
Fría
Albert Einstein,
angustiado ante las consecuencias de la Guerra Fría declaró: "El poder que hoy posee un país, mañana lo
tendrán también otros. Las instalaciones industriales por más complejas que
sean, pueden ser reproducidas; la capacidad inventiva y los recursos económicos
pueden ser explotados bajo otros sistemas de gobierno (...), el riesgo de guerra atómica persistirá. (...) Aún nos queda un poco de tiempo para
considerar distintas vías que conduzcan al establecimiento de una federación de
naciones donde los hombres puedan desarrollar y usar sus capacidades creativas
al servicio del género humano".
Mantener y reorientar
contra la URSS a
En 1992 desaparecieron
los fundamentos aparentes que dieron vida a la OTAN, es decir mantener a
Alemania dividida y ocupada y destruir a
Anthony Lake, consejero
de Seguridad de Clinton, declaraba el
Si todos los Estados no son iguales ante la LEY, no hay
Derecho internacional. Idealista es pretender que el Mundo se incline duraderamente ante un
Estado individual. Idealista es que todos identifiquen su interés con el de
EEUU, mientras los mandos militares de EEUU contemplaban el Mundo a sus pies.
Es el caso de la legislación que fundamentó las políticas de EEUU hacia la
antigua URSS, y también de las intervenciones clandestinas en asuntos internos
de otros países contra las organizaciones de izquierdas, comunistas, demócratas
independientes, nacionalistas, cualquiera en cualquier Continente que no se
identificara con los fines de la Coalición de
¿Cuál es la misión de la
aún más que compleja infraestructura intervencionista de que dispone EEUU al
término de la Guerra Fría? Truman desmovilizó el OSS en agosto de 1945. La URSS
desmontó el KGB en 1992-93. No hay
indicio alguno de que Washington vaya a reducir el papel de
El borrador del Defense
Planning Guidance del Pentágono de 1992 explicaba que “para asegurar una
zona de economía de mercado en paz y prosperidad que abarque más de dos tercios
de la economía mundial (…) EEUU debe disuadir a las
naciones industrializadas más avanzadas de discutir nuestro liderazgo o aspirar
siquiera a un papel mundial o regional más amplio".
Esa auto-imposición
obliga a EEUU a gastar en "seguridad" más que el resto del Mundo
junto. ¿Hasta cuándo la sociedad de EEUU aguantará objetiva o subjetivamente
semejante gasto? ¿Hasta
cuándo aguantará el resto del Mundo el protectorado de EEUU?
Guerras económicas
La guerra Fría tuvo como fin estratégico y razón de ser para EEUU y su
Coalición mantener el modelo económico capitalista y el libre comercio. No tenían otro sentido las directrices del National
Security Council 5902/1 de
Desaparecido el pretexto de la URSS, emergerían con más claridad los
intereses de EEUU incompatibles con la soberanía e independencia de los Estados.
Ejemplos: Kohl visita
Pekín y firma en noviembre inversiones por 4.000 millones de dólares, desoyendo
la política norteamericana que exigía anteponer cambios en la política interior
de China; el primer ministro de Japón rechazaba abrir su mercado interior a
EEUU, siendo amenazado por éste con represalias e incremento de los aranceles
de importación; el Tratado de Libre Comercio con México y Canadá (TLC,
Los estrategas de EEUU
del "Estado de Seguridad Económica" alternativo al promovido durante
la guerra fría -el libre comercio en
una economía sin fronteras- , pensaron que éste podría ocupar también a los
hombres e intereses que sostuvieron la guerra 1945-1991. Se trataba, pues, de
instrumentar las políticas para reducir la capacidad negociadora de sindicatos
y trabajadores asalariados e impulsar su reestructuración
y tratarlos como simple mercancía para el beneficio empresarial, en cuanto que
se avecinaba un problema: ahora, dentro y fuera de EEUU la economía
globalizada podría impulsar alianzas de intereses desconocidas, imposibles, a
lo largo de la guerra fría.
Francia y EEUU se
adelantaron a dotar a
Así, lejos de favorecer libertades, altos niveles de educación,
comunicaciones y bienestar, en los países explotados o marginados durante la
guerra fría -las tres cuartas partes de la Humanidad-, se impondría impedir que
la competitividad de estos países, por supuesto que basada en la sobreexplotación
y el aumento de su capacidad importadora, pudiese ser controlada y sus Estados
intervenidos.
La ruleta rusa
La historia política
enseña que la destrucción del enemigo conlleva riesgos y consecuencias
imprevisibles. El Comité de Guerra del Pentágono había establecido en agosto de
1947 como meta de la Guerra Fría "abolir
la URSS (...) reducir la soberanía de sus Repúblicas a las fronteras de 1939;
reemplazar los gobiernos comunistas por gobiernos y regímenes formados
por equipos de personas previamente escogidas por nosotros y regímenes militares".
Lo cierto es que el
vuelco y desmembración de la URSS tan perseguidos por Occidente para imponer en
la zona un sistema capitalista la hundió económica, social y políticamente,
permitiendo que emergieran en dirección al poder a grupos de personas las más
depravadas. La
privatización permitió que las actividades productivas y distributivas pasasen
al dominio de empresas del crimen organizado.
Marshall Goldman de la
Universidad de Harvard estimaba que "La mafia rusa concentraba en sus
manos entre el 70 y 80% de las empresas privadas". Un informe
pasado a Yeltsin en 1994 señalaba que esas empresas privadas y bancos
comerciales pagaban del 10
al 20% de su cifra de negocios a organizaciones criminales, las cuales tenían
bajo su control a unas 40,000 empresas, 2,000 de ellas en el sector público.
Recolectar semejante tributo
daba trabajo a más de diez mil personas en San Petersburgo, 500 de ellas
criminales cualificados. El
50% de la población quedó en la pobreza, que tuvo que reconocer el
propio Yeltsin el
.
Todo
discurría conforme a los propósitos del Pentágono, hasta el domingo
Como si de un
aviso se hubiera tratado, dos días después y previa consulta a Washington
Yeltsin dio un golpe de Estado. Asumió plenos poderes y, sin que
Rusia quedaba bajo la dictadura prevista en el objetivo del Pentágono,
aunque no del todo. Faltó que fuera militar.
El objetivo era imponer
gobiernos militares y proceder a la desmembración total, pero las FFAA rusas no
aceptaron subordinarse a los deseos que abrigaba EEUUU de imponer un gobierno de
ese carácter.
Cabe
preguntarse qué garantías recibieron los gobiernos autónomos de Eslovenia,
Croacia y Bosnia para estimularles a desmantelar Yugoeslavia en abril de 1990.
La guerra civil en los Balcanes contenía ingredientes susceptibles de convertirse
en lo que
¿Bosnia como pretexto?
A favor de la tragedia
yugoeslava estaba EEUU. Tras el logro de Kohl del reconocimiento de la secesión
de Croacia por parte de la CEE en 1991, EEUU puso en práctica lo que Bush había
previsto dos años antes: ampliar el área de acción de la OTAN hasta transformar
la Coalición en un instrumento de intervención militar sobre toda Europa y el
Mundo.
Así, vencidas las
resistencias de Canadá y Reino Unido logró que la OTAN aprobase lanzar un
ultimátum a los serbio-bosnios para que levantasen el cerco de Sarajevo. En
1991 lograría con
La unilateralidad de
norteamericana se hacía cada vez más patente. EEUU estaba empujando a la OTAN a
situarse contra una de las partes de la guerra civil yugoslava, la serbia. Con
el beneplácito de
Aquél mismo domingo, los
rusos marginados protestaban pidiendo reunir el Consejo de Seguridad. Yeltsin
en línea con
Esta posición llevó a
Desde la segunda mitad de 1993 apuntaba en el horizonte
una nueva confrontación, pausadamente los corceles de guerra
parecían estar siendo enjaezados. Volvía a actuar la dinámica dominante de la lógica interna de la "estrategia
británica". Bajo la propuesta
de ampliar el perímetro de la OTAN hacia el Este, absorbiendo Checoslovaquia, Hungría,
Polonia, Eslovaquia, pero excluyendo a Rusia, se podía entrever la clara
intención política de mantener dividido el gozne entre Asia y Europa.
Esta voluntad de dominio mediante combinaciones de esa estrategia conceptualmente británica conocida como
el "Gran Juego", generó
sucesivos conflictos históricos hasta desembocar en la Guerra Fría, y los
volvería a generar después.
A pesar del hundimiento
de la URSS, emergía en Rusia la previsible resistencia de quienes rechazaban
esos "gobiernos formados por equipos
de personas previamente escogidas por EEUU y regímenes militares, según se
requiera". El primer paso estaba dado con el desmantelamiento de tres
Estados -RDA, Yugoslavia, Checoslovaquia- que haría más profundo y prolongado
el efecto de la súbita desintegración del cuarto Estado, el verdadero objetivo
de la Guerra Fría:
La estrategia británica de división y dominio había sido
interiorizada por el Pentágono, interesado en estabilizar
Rusia mediante una solución al estilo
Pinochet (ruptura de la cadena militar, terror de masas, guerra civil y
dictadura subordinada a
Zhirinovski estaba tocando la
melodía generada por campos de fuerza geopolíticos elaborados durante los
primeros años de
Sin embargo, la
espectacular derrota en Rusia de los equipos respaldados por las potencias
capitalistas en diciembre de 1993, obligaba a reflexionar. En
Clinton se apresuró a decir:
"la seguridad no debe basarse en la
división de Europa sino en su integración (...) no queremos dar la impresión de que estamos creando otra línea de
división en Europa", e hizo una propuesta de "Asociación para
El
Cabía preguntarse qué impresionaba más, si la ambición de
los estrategas de la OTAN o la magnitud del riesgo a que exponían al Mundo
sin equivalente alguno con las propuestas hechas en 1989 y 1991 por el Partido
Comunista y el gobierno soviético, cuando aceptaron retirar sus tropas de
Alemania y Europa oriental, disolver el Pacto de Varsovia y el COMECOM,
permitir que
Estaba claro que
Se había supuesto que
esa política alcanzaría su expresión más inteligente "en Bosnia donde confirmaremos que somos capaces de trabajar como
aliados con las fuerzas rusas". Kokohin, viceministro de Defensa ruso
anticipaba el
Iberoamérica, España y Portugal
Entre las mayores víctimas de la Guerra Fría, de sus
precedentes y de sus consecuencias se encontraban los pueblos hispánicos, donde
"lo que acaece no cuenta",
como confirmó Henry Kissinger a Gabriel Valdés, ministro de Exteriores
(democristiano) de Chile.
Pero cuenta aún menos un Estado
como España, donde sus dirigentes se han dedicado desde el siglo XVIII a no
generar más estímulos que ver garantizada su protección por una u otra de las potencias
de turno, hasta tal punto que los españoles terminaron aislados de su esfera cultural
en Asia, África y América. Durante el siglo XX los intereses que confluyeron en
"Ne soyez pas myopes, l`Espagne est en vente"[33],
fue un eslogan de la campaña impulsada por el francés Jacques Delors,
presidente de la CEE, entre consorcios empresariales. Ni un solo responsable
español le salió al paso. A nadie en el establishment español se le oyó
balbucear que los dirigentes de otros países no podían dictar su política a los
ciudadanos de otro Estrado. Nadie replicó ni sintió vergüenza oyendo decir a
Delors en el verano de 1988, que el 80% de las decisiones sociales y económicas
de los Estados de la CEE se tomarían en Bruselas.
¿Que destino esperaba a los
pueblos sin Estado digno de tal nombre, gobernados desde un centro de poder que
ni les responde democráticamente ni pueden controlar? Bastó que en marzo de
1994 el gobierno español tratara de mantener el porcentaje hasta entonces
vigente en la toma de decisiones -limitado a 23 el número de votos susceptible
de bloquear una resolución- para que Klaus Kinkel, ministro de Exteriores
alemán, afirmara que estaba "dispuesto
a romperle el espinazo a España." Una semana después, el 27 de marzo,
Felipe González Márquez aceptaba que la minoría de bloqueo se levara de
¿Cabe hablar de independencia de
un Estado cuando no se tiene conciencia de estar intervenidos?
En el régimen de partidos de
Durante los días previos
al referéndum de 1986
sobre la OTAN, el ex canciller Willy Brandt (socialdemócrata) hizo publicitar lo
que los españoles debían votar. A esta campaña se sumaron el canciller Kohl (democristiano) y el
ministro de Exteriores Genscher
(liberal) diciendo a los
españoles que el ingreso en la CEE obligaba a subordinarse a
Todo iba a seguir siendo como en
Aquella dictadura a la
que los españoles fueron sometidos había deslegitimado el Estado y la
conciencia de identificación con
Cuando en 1985 Ralph Dahrendorf previno a Felipe
González Márquez sobre "el altísimo
precio que tendría que pagar España para entrar en la CEE si aceptaba las
condiciones que Alemania y Francia le imponían", González le contestó
que "estaba dispuesto a aceptar
cualquier acuerdo". Pero, ¿quien imponía el acuerdo? Recordemos que
González había sido cooptado desde el Eje París-Bonn en la operación de
Suresnes de 1974, como parte
de un proceso en que las élites dirigentes de
Alberto Oliart, el
ministro de Defensa que suscribió la extensión de la OTAN a España en 1981,
postulaba que "una Europa
efectivamente unida (...) podría
convertirse en una gran potencia militar (...) si
Ya no hacían falta élites ni organizaciones
verdaderamente representativas. De todo se ocuparía la burocracia de Bruselas,
nada realista, funcional a los intereses que imponían políticas económicas
recesionistas, subordinando las condiciones sociales de la población al capital
financiero, cuando en España el desempleo sobrepasaba el 22%, y sometiendo a
España a la lógica de los mercados que precisa el desmantelamiento de los
Estados al considerarlos un estorbo para la especulación de capitales
provenientes de la mundialización financiera.
Ni la CEE ni la OTAN eran nacidas para preservar la
libertad nacional de los Estados y la de sus ciudadanos. Las
naciones deben darse los medios propios de frenar la ambición de quienes desean
dominarlas. Españoles y
portugueses fueron puestos bajo la férula de personajes cooptados que fueron
situados al frente de "partidos" dedicados a mantener la sociedad al
margen de la toma de decisiones sobre su presente y su futuro.
A los españoles el derecho al voto
secuestrado en 1936 les sería devuelto en 1977, pero obligándoles a pasar por los filtros políticos
elaborados por personas pagadas -directa o indirectamente- desde el seno de la
Coalición de
En Hispanoamérica el
reflejo sería el mismo. El líder de la Coalición de la Guerra Fría dispondría
devolver el voto a los chilenos, cuando el Dictador había perdido el control
sobre una población rebelada y estaba disponible el relevo cooptado entre
antiguos cuadros de los partidos avenidos.
Bettino Craxi y Giulio
Andreoti sirvieron para desviar de los Presupuestos italianos millones de
dólares hacia un Proyecto Sur-Chile. Buscaron y lograron impedir que re-emergieran
las alianzas republicano-socialistas sucedidas en el país andino desde 1937 a
1973. Pagaron para llevar a la Presidencia a Patricio Aylwin. El sistema
cuyo futuro inquietaba a Ricardo Núñez, secretario del PS-Renovado, receptor
del dinero de Craxi tuvo como argamasa a individuos que aceptaron la tutela
militar sobre el Estado, dejar impunes crímenes contra
En países como Guatemala
y un vasto etcétera la coexistencia de organizaciones paramilitares permitiría
continuar asesinando y torturando impunemente. El
En
Se estaba cerrando un ciclo con el ejercicio ya en marcha
de los comprometidos, los propios personajes cooptados aquí y allá para abortar
cualquier alternativa republicana-social y democrática, permitiendo la
manipulación de los valores democráticos, devaluando los símbolos de la
izquierda, desmovilizando a los ciudadanos. Era el modo de colmar la aportación
que los financieros habían hecho para situar en el poder político a los cooptados.
¿Pueden todavía crear Iberoamericanos,
españoles y portugueses proyectos nacionales?
Difícilmente, si sus élites y
organizaciones representativas no son endógenas. Esta es la realidad que nos
rodea y domina. Para preservar su libertad nacional y la de sus ciudadanos, las
naciones deben darse los medios de frenar la ambición de quienes desean dominarlas.
[1] ¿De qué
fue Serrano Súñer rehén, para aceptar, tanto él como Falange, aquella pérdida
de poder? ¿Cedió el poder para evitar un posible enfrentamiento abierto entre
Falange y el ejército? ¿Hubo algún escándalo que le forzase a aceptar su dimisión?
La tesis de la excesiva germanofilia no basta para explicar el hecho. Algunos
piensan que el cese vino como castigo a un desliz personal: ¿Era Carmen Díez de Rivera, jefa de gabinete de Adolfo
Suárez en los momentos cruciales de la transición, la hija ilegítima de Ramón
Serrano Súñer y la marquesa de Llanzol? Lo era, y el gran trauma de su vida fue
enterarse cuando ya había iniciado una relación amorosa con su medio hermano
Ramón Serrano Súñer y Polo. Lo explica Ana Romero en "Historia de
Carmen" (Planeta), libro redactado con la complicidad y el estímulo de la
política fallecida en noviembre de 1999.
Serrano Suñer fue destituido el 3-9-1942. Carmen nació el 29-8-1942 unos días
antes del cese oficial de Serrano Suñer. El atentado de Begoña obra de dos
falangistas que se usa como excusa para la destitución de Serrano ocurrió el
16-8-1942, siendo ejecutado uno de los autores, Domínguez, el 24-8-1942. Por
las fechas vemos que hay una sospechosa y definitiva cercanía entre el
nacimiento de Carmen y la destitución de Serrano Suñer.
-Mayo de 1942: Posible conocimiento por la inteligencia española del affaire
Serrano con la marquesa de Llanzol. Como hecho curioso y posible confirmación
tenemos que con fecha de 11 de mayo se reintroduce el delito de adulterio en el
código penal.
-Junio/Julio de 1942,
derrota del Eje en el Alamein. Alemania ya no es invencible. Destitución de Muñoz Grandes al frente de
-Agosto de 1942: hechos
de Begoña y nacimiento de Carmen, hija natural de Serrano Suñer.
-3 de septiembre de 1942:
destitución del cuñadísimo.
El otro motivo esgrimido
para la dimisión de Serrano fue la bomba de Begoña, politizada íntegramente.
Los agresores son juzgados, dos de ellos -Calleja y Domínguez-, condenados a
muerte y este último, fusilado. Algunos jefes del carlismo franquista abandonan
las filas de FET y de las JONS. El General Varela y el Ministro de
[2] Estos dos últimos párrafos ponen en evidencia a aquellos que le han negado a Franco inteligencia política suficiente para gobernar durante 40 años.
[3] ¿De dónde sacaba EEUU que el
gobierno de Perón fuese fascista?
[4] Ese razonamiento debería valer tanto para la infiltración comunista como para la infiltración liberal
[5] El suceso tuvo lugar el 21 de enero y 6 de marzo de 1946 -en casa de Antonio Luna, uno de los agentes que coordinó el golpe de Casado y la entrega de Madrid a Franco en 1939
[6] El texto en Word proviene de una copia en PDF que se encuentra en mal estado y a la que le faltan párrafos como en este caso. Por contexto creo que el original hacía referencia a absorber las reivindicaciones más extremistas dentro de un sistema dominado por dos grandes partidos amparado y consentido por OTAN/EEUU.
[7] Falta
la parte final del texto.
[8] Falta
una parte del texto
[9] Falta una parte del texto
[10] Eso es
muy discutible. El caso del Sahara español lo desmiente
[11] El atentado fue obra de ETA.
[12] El autor de la información sostuvo que “todo era una broma” y la predicción se debía “a la casualidad”
[13] Falta parte del texto
[14] Falta
una parte del texto
[15] “…Que todo cambie para que todo siga igual”
[16] Shevardnadze se entregó por completo al anglosajón, él fue quien forzó la independencia de Georgia. Se merece el golpe de Estado que sus amos le hicieron para apartarle del poder.
[17] En lo territorial si. En lo económico y lo político, es evidente que no.
[18] Recordemos dos cosas, en
primer lugar, que
[19] Así nos quería pagar el favor que le hicimos frente a Inglaterra, el “amigo americano”…
[20] … y así se lo pagó a los franceses.
[21] El
Conde de Aranda fue uno de los masones más recalcitrantes que mangonearon a
[22] Tras haberse retirado de las Provincias Vascongadas tal y como especificó uno de los acuerdos más vergonzosos de los Borbones
[23] El principio de no
intervención se mantenía, al menos en teoría, desde el tratado de
Westfalia.
[24] Falta una parte del texto
[25] ¿Hubo
una mano negra alentando a Riego a sublevarse contra
[26] No se
puede hacer gala de mayor cinismo.
[27] Se
trata, en esencia, de la política exterior veneciana en toda su magnitud.
[28] Inglaterra era ya la fachada
para los intereses de
[29] Sobre la muerte de Bolívar
siempre ha planeado la larga mano de la masonería en la que entró apadrinado
por Francisco de Miranda. No tardó en formarse una opinión propia y condenar la
masonería como lo expresa contundentemente en su carta a el general Santander:”Pero usted tiene la culpa, porque no los ha
sabido tratar por las majaderías de masones, y por los ataques a sus principios
por parte de los amigos de usted mismo. Conmigo siempre están bien porque los
lisonjeo, y los sujeto en los límites que me parecen justos. Malditos sean
los masones y los tales filósofos charlatanes.“ Bolívar se convirtió
en enemigo acérrimo de la masonería y la prohibió por decreto, el
[30] En Junio de
1835
[31] Aunque Inglaterra y Francia
declararon la guerra a Alemania el 3 de septiembre de 1939, no se puede decir
que ayudasen militarmente a Polonia en las siguientes dos semanas. Algunos
aviones británicos volaron sobre Alemania lanzando octavillas con propaganda
pero no se prestó ayuda militar a Polonia. Francia no lanzó ningún ataque y
hasta abril de 1940,
[32] Diez
años antes, las cúpulas de la defensa de EEUU estaban trabajando en una
Hipótesis de Guerra contra Gran Bretaña y Japón. Esto se conoció como el Plan
Rojo. Fue desclasificado en 1962. El nombre se debe al color de cada país en
conflicto: EEUU (Azul); Gran Bretaña (Rojo); Canadá (Carmín); Australia / N
Zelanda (Escarlata); Japón (Naranja); Méjico (Verde); Alemania (Negro).
Según el Plan, el Conflicto se originaba porque Rojo
(G Bretaña) buscaba eliminar a Azul (EEUU) como competidor en el comercio
mundial y privarlo de la libertad de los mares (recordar Memo Abr.19 de US Navy
a Wilson y la amenaza del Almirante Benson a los británicos).
El Documento comienza diciendo: “La causa más probable
de guerra entre Rojo (G Bretaña) y Azul (EEUU) es la penetración económica de
Azul en constante aumento y expansión, en regiones dominadas por el comercio
Rojo, a tal magnitud como para que, ene el futuro amenace el modo Rojo de vida
y obligue a su ruina económica... la política exterior de Azul está
principalmente preocupada con el aumento del comercio exterior de Azul y demanda
trato igual en todas las dependencias políticas (colonias) y países controlados
por Rojo, y acceso sin restricción a las fuentes de materias primas (de Rojo).
Entra en conflicto con la política exterior de Rojo en este particular.”
Fuente: Los Protocolos de
[33] “No sean miopes, España está en venta”
[34] Se echa de menos un
comentario que explique las pretensiones de poder de
[35] Esta es la típica sandez “roja”.
La dictadura no surge de la nada una mañana de julio de 1936. La guerra civil
no hubiera tenido lugar si