M. N. Roy: El nacionalista hindú que influyó sobre Lenin.

 

Por Edgar Schmid

 

 

El 26 de julio de 1920, Lenin en su Informe a la Comisión sobre problemas Nacionales y Coloniales, admite que las primeras Tesis las escribió él pero fueron complementadas por un ignoto nacionalista de Bengala:

 

En todas las tesis, no sólo en las primeras, que aparecieron con mi firma y fueron publicadas antes, sino también en las tesis del camarada Roí, está presente esta idea de la diferenciación y división de los pueblos en opresores y oprimidos. Estas últimas tesis han sido escritas principalmente desde el punto de vista de la situación de la India y otros grandes pueblos asiáticos, oprimidos por Inglaterra; en esto consiste su gran importancia para nosotros.

 

¿Quién era este hombre – el camarada Roy - que convence a Lenin que la “revolución democrática-burguesa” estaba bien para Europa pero no en el Tercer Mundo donde lo correcto era “nacionalismo revolucionario”?

 

Manabendra Nath Roy era solo uno de los tantos seudónimos de Narendra Nath Bhattacharjee.  Más adelante el MI5 británico lo perseguirá por Asia, América y Europa preguntando e investigando por sus otros seudónimos: Charles Martin, Hari Sing, Mr White, Dr. García, Dr Mahmood, Mr Banerjee. Pero el que pasará a la III Internacional y quedará definitivo es MN Roy.

 

Nacido en Bengala Occidental el 21 de marzo de 1887 era hijo de un profesor de sánscrito en una escuela inglesa. A los 14 años, profundamente interesado en lo social, organiza un  grupo de compañeros de escuela para atender y ser enfermeros de enfermos pobres, particularmente los que sufren de epidemias y hambrunas tan comunes en la India colonial de los ingleses influido por las lecturas del Swami Vivekananda, el santón patriota del siglo 19.

 

Para la época de la partición de Bengala propuesta por Lord Curzon (1905, Roy tenía 16 años), está militando bajo la conducción de S. Banerjea, en el Movimiento Swadeshi, el más exitoso de los movimientos nacionalistas pre-Gandhi.   

 

Propenso a la acción, fue iniciado en Anushilan Samiti, sociedad secreta revolucionaria organizada dentro de las líneas de antecesoras como los “carbonarios” italianos o la Narodnya Volia de Rusia, y dirigida por Aurobindo Gosh. 

 

La Anushilan Samiti tenía raíces religiosas en el hinduismo Shakta que pedía a los hindúes volverse cada día más vigorosos en lo espiritual, físico e intelectual. Para esto organizaba numerosos clubes juveniles en las áreas rurales y urbanas donde experimentaban ejercicios mentales y físicos antes de lanzarse a la acción. Las actividades se financiaban con robos a empresas británicas – similar a lo que hacía el joven Iósif Vissariónovich Dzhugashvili en esa época cuando era tesorero del Partido bolchevique en el Cáucaso. Entre los golpes más famosos del grupo indio estuvo la voladura del tren donde viajaba el teniente gobernador de Bengala Oriental.

 

Cuadro de texto:  
Sri Aurobindo
Roy ya había ingresado en la National University (iniciada por Aurobindo) donde estudiaba ingeniería y química. También practicaba tiro y fabricación de bombas con sus compañeros.  Trabajaba en el “Jugantar” (Nueva Era), el diario de la “orga”, hasta que los ingleses en 1910 lo apresaron por “actividades subversivas” en el área de Howrah-Sibpur. Al recuperar la libertad viajó por India formando las “sanyasi” (células) y la organización tenía ramas en Lejano Oriente, California, e incluso Alemania.

 

Con el estallido de la guerra en 1914, llegó un enviado desde Berlín para buscar contacto. Roy viajo a Batavia (Yakarta) como Hari Singh para visitar el Consulado General de Alemania y arregló el envío de un  barco con armas alemanas al área de Sundarban donde él esperaría escondido, pero los ingleses interceptaron el barco.   

 

Roy prosiguió viajando por Malasia, Indonesia, Filipinas, Indochina, Corea y Japón, siempre en busca de revolucionarios y/o armas. Desde Tokio, donde llegó como Mr White, lo contactaron con China, donde se encontró con el Dr. Sun Yat Sen y arregló el envío de armas a través de dos gobernadores chinos cerca de la frontera de Assam. Del pago a los chinos se encargaría su nuevo socio, el embajador alemán en Pekín. Este, impresionado con el indio, le dio un pasaporte a nombre del Padre (católico) Charles Martin que viajaba a Francia vía EEUU, “para estudiar teología  en la Universidad de Notre Dame.”

 

Naren llegó a San Francisco en junio de 1916 y el MI6 se encargó que al otro día todos los diarios publicaran en primera plana: “Peligroso revolucionario hindú, espía alemán, desembarca en USA”. Roy debe huir y lo hace rumbo a la Universidad Stanford donde está su compañero de “Anushilan Samiti”, el profesor Dhanagopal Mukherjee. Este es quien le pone el seudónimo Manabendra Nath Roy y así lo presenta al rector Dr. David Jordan y los círculos intelectuales de izquierda de la Universidad. También conoce a Evely Trent con quien se casaría y viajaría a Nueva York. Allí, se refugia en la casa de otro “Anushilan Samiti”, Lala R Rai, y se queda estudiando marxismo en la Biblioteca Pública.

 

En abril de 1917 cuando EEUU declara la guerra a Alemania, los revolucionarios indios son vigilados por el FBI como posibles espías alemanes. Roy viaja a México como “Dr. García” con una carta de presentación del Dr. David Jordan. Allí se encuentra con  intelectuales mexicanos, el ministro de Defensa y el presidente Venusiano Carranza de quien se vuelve asesor no-oficial. El presidente le brinda seguridad y una respetable residencia. En agosto de 1918 organiza la Conferencia del Partido Socialista.

 

Cuando Mikhail Borodin llega desde Moscú se pone primero en contacto con Roy quien lo lleva a ver al presidente Carranza y se establecen las relaciones diplomáticas entre Moscú y México. Borodin, impresionado envía un informe sobre Roy a Lenin y este lo invita a participar en el 2do. Congreso de la III Internacional para julio-agosto de 1920.

 

En viaje a Moscú Roy hace escala en Berlín donde conoce los conflictos internos de la izquierda marxista y adelanta que serán derrotados provocando el ascenso del militarismo.

 

En Moscú Roy se encuentra por primera vez con Lenin y le manifiesta su desacuerdo con sus Tesis “Sobre la Cuestión Nacional y colonial”. Le hace ver que muchos de sus puntos de vista sobre India son europeos, tal como Marx veía a India desde Londres y a ésta había que verla desde India misma. Lenin era muy inteligente como para poner en duda que Marx podría haberse equivocado, y le hace escribir a Roy una segunda Tesis sobre el mismo problema y luego presenta ambas para ser debatidas intensamente en el Congreso. Ambas son aprobadas quedando dos puntos esenciales: a) la distinción entre nacionalismo de opresores y nacionalismo de oprimidos, y b) la necesidad para el Tercer Mundo del ‘nacionalismo revolucionario’ en lugar de la ‘revolución democrática-burguesa’ que queda exclusivamente para Europa.

 

A raíz de esta Tesis, más adelante escribirá Nguyen Ai Quoc – Ho Chi Minh – entonces nacionalista indochino en París, escribirá al recordar las primeras lecturas de estas Tesis:

 

En ellas (Tesis de Lenin sobre la Cuestión Nacional y Colonial) había términos que eran difíciles de comprender. Pero leyendo de nuevo una y otra vez finalmente fui capaz de ‘agarrar’ la parte esencial. ¡Qué emoción, entusiasmo, claridad y confianza me comunicaban ellas! Lloré de alegría. Sentado en mi cuarto dije como si me estuviera dirigiendo a una gran muchedumbre: “¡Queridos compatriotas mártires! ¡Esto es lo que nosotros necesitamos, es nuestro camino a la Liberación! Desde entonces (1920) yo tuve entera confianza en Lenin, en la Tercera Internacional” e ingresó en ella.

 

Luego de escuchar las críticas de Roy sobre la visión europea de Marx, Lenin llegó a referirse a él como “Nuestro Marx asiático”.

 

Terminada la Sesión del Congreso, Lenin puso a Roy a cargo del Buró Asiático de la III Internacional con cuartel general en Tashkent. Los británicos continuaban con “El Gran Juego”, la lucha por el control geopolítico del Asia Central iniciada 60 años antes para impedir que el zar Alejandro II llegue a India. Esta vez querían el control de Asia Central en nombre del “anti-comunismo”.

 

Le tocó a Roy suplantar a los estrategas del zar y hacer “El Gran Juego” anti-británico en nombre de la revolución. Mediante una guerra de guerrillas los revolucionarios expulsaron a los británicos desde Masha a Khorasan en Persia, estableciendo el soviet de Bukhara.

 

La siguiente etapa, junto con la fundación del Partido Comunista de India  (Tashkent, 17 de octubre de 1920), sería la rehabilitación del Mohajedin de India, la rama india del Movimiento Khilafa pan-islámico.

 

Roy respecto a los conceptos sobre nacionalismo que existían en el marxismo europeo ya era bastante heterodoxo. Pero quizás – aunque personalmente ateo – mucho más heterodoxo en cuanto a las grandes religiones del Tercer Mundo, en especial el Islam y el hinduismo. No creía que se debía combatir la religión como primer paso a la revolución. Por el contrario, creía en aprovechar todo elemento de esa religión para fomentar la revolución anti-colonial.

 

Uno de esos elementos – el Movimiento Khalifat – había sido iniciado por el sultán otomano Abdul Hamid II, para lanzar su programa pan-islámico y usar su posición de sultán-califa de la comunidad islámica global para salvar su imperio en desintegración de los ataques extranjeros y aplastar el movimiento nacionalista democrático en lo interno.

 

La visita de su emisario en India a Jamaluddin Afgani, que a fin del siglo 19 propagaba ya el pan-islamismo, tuvo repercusión favorable entre los líderes musulmanes de India. Pero a su vez el nacionalismo musulmán indio le insufló un contenido popular que no tenía Estambul. Y a esto apuntaba Roy con su rama islámica: revitalizar el contenido popular revolucionario del Islam. Más adelante, y al respecto, escribirá: “Rol Histórico del Islam: Un ensayo sobre cultura islámica”.

 

Roy se unió al Tercer congreso de la Internacional en 1921, que le publicó “India en Transición” en cuatro idiomas. Luego mudó su cuartel general a Berlín, más accesible para quienes venía desde India, y publicó varios periódicos para India, todos sistemáticamente prohibidos por los ingleses.

 

Roy tuvo posiciones muy importantes en la III Internacional en vida de Lenin que se mantuvieron hasta tres años después de la muerte de este. En 1927 fue enviado a China para arreglar las disputas entre los comunistas chinos y el Kuo Minh Tang, donde tuvo serias diferencias de opinión con Mikhail Borodin. Al fallar la posición del ruso, Chiang Kai Sheck reprimió al movimiento comunista en las ciudades.

 

Al volver a Moscú cayó enfermo y se trasladó a Berlín para su tratamiento. En Berlín escribe “Revolución y contrarrevolución en China” y “Decadencia y caída del Imperio británico”, ambas en alemán. En Berlín le llega la noticia de su desplazamiento de la III Internacional en 1929 por contribuir al diario de la Oposición Comunista.  

 

Vuelto a India como Dr. Mahmud, es capturado en Bombay y sentenciado a 12 años, luego reducido a 6. En prisión escribe su mayor obra filosófica: The Philosophical Consequence of Modern Science donde estudia el autoritarismo intelectual europeo que se esconde detrás de sus filosofías con base científica y en perjuicio de las culturas más espirituales de Oriente. En los años siguientes hasta 1945, escribe: Materialism, The Historical Role of Islam, Heresies of 20th Century, Science and Superstition, Man and Nature, From Savagery to Civilization, Nationalism: An Antiquated Cult, The Philosophy of Fascism, The Ideal of Indian Womanhood, Letters from Jail, Memoir of a Cat, Science and Philosophy e India's Message.

 

Este período es importante porque marca su ruptura con la filosofía europea, incluso el marxismo. Esto, junto con su posición respecto a la guerra, quizás haya sido una causa por la cual el MI5, siempre vigilándolo, no lo haya vuelto a encarcelar.

 

Al salir de prisión en 1936, se incorpora al Congreso Nacional Indio, partido al que pertenecía Gandhi. Allí apoya para presidente a Subhas Chandra Bose, un paisano bengalí de su misma región y con quien tendrá profundas diferencias instrumentales. Las tres tendencias – Bose, Roy y Gandhi, eran profundamente nacionalistas, pero diferían en el “instrumento” o aliado elegido para la Liberación.

 

Al iniciarse la segunda guerra mundial la postura de Bose era la de aprovechar la coyuntura de la inestabilidad política y militar británica, en tanto Gandhi, Roy y los moderados del Congreso preferían una oposición tibia, esperando que los británicos concedieran el Home Rule al finalizar la guerra. Bose viajó a Afganistán y de allí a Moscú, con pasaporte italiano falso. De Moscú viajó a Roma y Alemania. Cuando Alemania invadió la URSS Bose decidió abandonar a  los  nazis ya que, no habían mostrado demasiado interés por la independencia de la India. Alemania era aliada de Japón, y Bose viajó en submarino desde Alemania hasta Singapur pasando de un submarino alemán a otro japonés. En Singapur, Bose organizó un Gobierno Provisional de la India Libre (Arzi Hukumate Azad Hind), con el apoyo de la diáspora india en el Sudeste Asiático y conformó el Ejército Nacional Indio (INA), a partir de soldados indios hechos prisioneros de guerra por los japoneses al ejército británico: 85.000 hombres.

 

El INA participó en la ofensiva japonesa contra la India, izando por primera vez la bandera de la India Libre en el extremo noreste del territorio: tricolor naranja, blanco y verde, con un tigre en el centro. Al caer Japón, el INA debió rendirse. Bose murió al ser derribado sobre Formosa el avión en que viajaba hacia Japón. La India independiente le reconoció a Bose: el himno y la bandera de Azad Hind, se convirtieron en los de la India; el aeropuerto y la universidad de Calcuta llevan el nombre de Bose.

 

Roy por el contrario, renunció al Partido del Congreso y con sus seguidores organiza la Liga de Congresistas Radicales. A su filosofía política ya la había llamado Humanismo Radical. Luego funda el Partido Democrático Radical. Considera que el imperio británico está muy en decadencia y que es el “mal menor”, que de triunfar el Eje en la guerra, el tipo de imperialismo que traería sería mucho más duro.

 

MN Roy escribe muchos libros entre 1940 and 1946: India and War, Alphabet of Fascist Economy, Draft Constitution of Free India, People's Freedom, Poverty or Plenty, The Problems of Freedom, INA and the August Revolution, Jawaharlal Nehru: The Last Battle for Freedom. Conduce estudios de campo en Dehradun en 1940 y escribe The Scientific Politics. En 946, escribe, New Orientation,  para una elección no-partidista de una Asamblea Constituyente, marco de una India Independiente sobre una base federal y reconocer derechos de comunidades y regiones minoritarias.

 

En 1947, inicios de la Guerra Fría, Roy analiza críticamente los eventos de URSS desde 1917, en su monumental The Russian Revolution. En 1948,  revisa el marxismo en sus dos libros Beyond Marxism y New Humanism

 

Roy sucumbe a un severo ataque de trombosis coronaria el 24 de enero de 1954 en Dehradun.

¿Qué nos deja Roy a los argentinos?


Hay quienes vuelan como las águilas, y en esas alturas cometen grandes aciertos y grandes errores. Y Roy, sin entrar a detallar aciertos y errores, no hay duda que fue un águila. A los argentinos carentes de una herencia cultural milenaria como Roy, nos resultaría difícil ver que es lo que le chocaba a Roy de las filosofías europeas.

 

Lo que es indudable, sea como hombre de acción o como teórico, es su búsqueda de independencia intelectual sin abandonar nunca ni su visión india ni sus raíces.

 

En Argentina todavía nos falta mucho para emprender la “independencia intelectual”. Recién comienza la lucha por la “independencia teológica” con el debate acerca de Teología de Liberación. Y respecto a la “independencia filosófica” nos falta mucho más todavía. Y en especial dentro de nuestras izquierdas que muchas veces, en una forma u otra, todavía son tributarias del marxismo europeo.

 

Cuando Marx en 1848 sin nombrar a los argentinos, nos etiqueta de “bárbaros fanáticamente hostiles”, son muy pocos los argentinos que sean capaces de tomar la postura de Roy frente a Lenin: “No señor, Marx está equivocado porque lo ve desde Londres”. Eso es independencia. Y a partir de allí, toda una nueva visión del papel revolucionario del nacionalismo y la religión de las grandes masas coloniales.

 

El nacionalismo revolucionario es algo más complejo de lo que creen los intelectuales de Europa Central. Y mucho más de lo que piensan los intelectuales indígenas que importan clichés y cuando tienen un fenómeno nacional lo primero que se preguntan es si es “derecha” o “izquierda”. Un fenómeno nacional no es ni “derecha” ni “izquierda”: es nacional.

 

Pero esto no se comprende hasta que no se logra la “independencia filosófica”, madre de las demás independencias.

 

Bs. As, mayo 13 de 2007