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La relación
Iglesia – Estado Fecha:
Agosto 1986 | Autor:
Jorge Abelardo Ramos para La siguiente nota fue publicada en la revista
Políticón, de efímera vida, en agosto de 1986. Dirigida por Oskar Blotta, aparecieron
dos o tres números de esta revista humorística en la que Jorge Abelardo Ramos
y María Julia Alzogaray escribían sobre un mismo tema, propuesto por el
editor.
Estos “progresistas”
en el gobierno, aturdidos todavía con un poder que no habían soñado alcanzar
jamás, se han vuelto librepensadores decimonónicos. Dicho sea al pasar, el
Occidente luterano hace poco caso de las cabriolas y banquetes del ilustre
Caputo. Reagan abofetea a No pasa un
solo día, sin embargo, que por casi todas las radios (en poder del gobierno)
y en las revistas ilustradas, aunque sin la menor ilustración, todo género de
personajes, y aún de insectos de un nivel cultural equivalente a su especie,
no se haga un escarnio de Por cierto
que los pastores protestantes, los archimandritas, los rabinos, los Testigos
de Jehová y los mormones se sienten bien a gusto con el alfonsinismo en el
gobierno. De todo lo cual debe inferirse que no hay teologías en discusión,
sino más bien una ofensiva in-declarada contra los católicos y su Iglesia. Esta
ofensiva cuenta con la “neutralidad benévola” del Estado, a cargo de un gobierno
extasiado por una Constitución que establece el sostén del culto católico.
Misteriosa contradicción. He dicho
más de una vez que, en América Latina, el indigenismo indicativamente
esgrimido por blancos puros de religión protestante esconde, allá en el
fondo, la acción político-étnica del imperialismo. Este último se propone
fragmentar más todavía Esto debe
explicarse en el sentido de que la fe católica es profesada por la mayoría de
los argentinos y latinoamericanos y es, de algún modo, como la coránica en
Medio Oriente, un peculiar escudo de nuestra nacionalidad ante aquellos que
quieren dominarnos o dividirnos. En los
pueblos marginados del “estilo de vida occidental” y que, como nosotros,
padecen un “estilo de vida accidental”, la religión ejerce un doble papel: el
teológico que le es propio y el de ideología nacional defensiva contra el
dominador extranjero. La campaña
contra la fe católica, sus símbolos, sus hombres y sus instituciones es tanto
secreta como pública. Secreta, en cuanto a la silenciosa poda de los
subsidios tradicionalmente otorgados a las escuelas privadas dirigidas por
sacerdotes católicos. Y pública, a través de todo género de lenguaraces que
han tomado la radio o la televisión por asalto en nombre de la “participación
democrática”. Esto debería traducirse en un franco enfrentamiento entre la
“progresía” y la “feligresía”. Pero no es tal. La respuesta de los sectores
nacionales y, en este caso, de Si se toma
como ejemplo el tema del divorcio, otra muestra de la inventiva inagotable
del alfonsinismo, se verá que la truculencia periodística contra ¿Cuál es
la actitud del gobierno? Adopta el aire pampeano de dejar pasar el tiempo. Se
lava las manos como si nada le concerniese. Son sus diputados y senadores de
liviano equipaje intelectual los encargados de conducir el tema, seguidos al
trote por los peronistas liberales, que con legión y por raleados demócratas
cristianos, poco cristianos y dudosos demócratas, aunque alfonsinistas
devotos. Cabe imaginar qué diría Irigoyen de sus herederos y Perón de los
suyos. Pero la que
resulta digna de ser señalada es la actitud de la “gran prensa”, cuya unción
en otra época arrancaba lágrimas. Eran los tiempos en que el régimen
oligárquico, Es que el
Estado Nacional aguarda su nacionalización. Así como destrata a las Fuerzas
Armadas, a las que simula atribuir la responsabilidad común de los excesos en
la represión, del mismo modo que condena a los Comandantes que ocuparon las
Malvinas y absuelve al General que las rindió, así como trata a Cabe
preguntarse ante estos políticos profesionales la cantidad de cordura que
inspira tales actos. Por si nada faltara, el odio in-disimulado del gobierno
hacia los obreros y sus organizaciones completa la constelación de sus adversarios.
En un mundo tormentoso y con un pueblo atormentado en su torno, el gobierno
mal lleva sus relaciones con |