RAZONES PARA
UN SERVICIO MILITAR OBLIGATORIO
“Si queremos paz, debemos cuidar las armas; si las
deponemos jamás tendremos paz”. Cicerón
Por Fernando Lema
Cuando Carlos Menem,
en aras de algún espurio y fugaz rédito, derogó
Como sociedad,
deberíamos asumir que en algún lugar hemos extraviado el rumbo, y que es preciso
desandar lo andado. Pero seamos totalmente honestos: nadie puede imaginarse a
alguno de nuestros políticos sugiriendo reinstalar el servicio militar
obligatorio; mucho menos en una sociedad signada por la cultura del menor
esfuerzo y la banalidad. Con una dirigencia que antes de poner manos a la obra
en determinada empresa, mide la importancia de los costos políticos. Nada se
hace si no en virtud del propio beneficio instantáneo. En realidad, con sólo mirar hacia
atrás, caeríamos en la cuenta de que estamos mucho peor que antes de aquel 6 de
marzo de 1994, en que asesinaron a Omar Carrasco.
RAZONES HISTORICAS
Los Regimientos de Línea estaban formados por
“enganchados” y “destinados”. Los primeros serían lo que hoy conocemos como
“voluntarios” y servían tres años en infantería, o cuatro en caballería o
artillería. Percibían una asignación mensual que variaba según el Arma y el
tiempo de servicio. Como el enganche
no cubría las necesidades del Ejército, el 30 de Octubre de 1858, se sancionó
una ley que sería precursora del Servicio Militar Obligatorio, que entre otras
consideraciones, decía que “los vagos y
mal entretenidos, los que en día de labor se encuentran habitualmente en casas
de juego o en tabernas, los que usen cuchillos o arma blanca en la capital y
pueblos de campaña, los que cometan hurtos simples o los que infieran heridas
leves, serán destinados al servicio de las armas por un término que no baje de
dos años ni exceda e cuatro”.(1)
En las
postrimerías del siglo XIX, la ciclópea tarea de la unificación nacional era un
desafío para el gobierno del presidente Julio A. Roca, cuyo ministro de Guerra,
Cnl Pablo Ricchieri, tenía la firme convicción de que se debía
modernizar al Ejército, convirtiéndolo en una formidable herramienta disuasoria de cualquier amague externo. Y al
implementar el Servicio Militar Obligatorio, lo convertiría en un elemento de
comunión para los hijos de las distintas regiones y orígenes de esta nación.
En palabras
de Ricchieri, el SMO estaba llamado a convertirse en "un poderoso instrumento de
moralización pública...", toda vez que el objetivo principal no era que
los jóvenes aprendieran sólo a manejar un arma y desfilar, sino que
tuvieran una única identidad nacional. Mientras perduró, tuvo una inmensa y
nunca bien valorada función social, pues en una nación que quiera
prosperar no debe haber analfabetos, y sus hombres deben ser personas de bien,
con una sólida formación moral.
Con
esa filosofía, las FFAA, asistieron sanitariamente, educaron y
formaron a millones de jóvenes argentinos, inculcándoles junto al amor a
El heterogéneo contingente que cada
año se incorporaba a las distintas unidades en toda
RAZONES GEOPOLITICAS
Así como la guerra es
la continuación de la política a través de las armas, las guerras modernas sólo
se ganan cuando se logra quebrar la voluntad adversa del
enemigo. El Nuevo Orden Mundial y
En tal sentido, la acción
psicológica de intereses judeo-anglo-americanos, se ha desarrollado siempre
sobre la estrategia de provocar pequeñas
guerras civiles controladas, hacedoras de caos
social, como en el pasado en India, Birmania, África, Oriente Medio; luego
en el Sudeste Asiático, Sierra Leona, Costa de Marfil, Congo y Angola; como
también en Sudamérica y más recientemente las guerras secesionistas de la ex
Yugoslavia.
”…es preciso que el servicio militar sea obligatorio de
verdad para que todas las clases sociales estén representadas en las FFAA… y aquellos que por distintas causas no estén aptos
por vigor físico y capacidad intelectual... pasarán a trabajar en
proyectos sociales en cualquier punto del país..." Esta
afirmación no corresponde a ningún nostálgico militar argentino, ni a
Asimismo agregó que "existe consenso entre dirigentes civiles y militares de que el servicio militar obligatorio debe ser mantenido y profundizado”, porque el país necesita tener un escudo “no sólo contra las agresiones sino contra las intimaciones", y a la luz de ciertas pretensiones hegemónicas, poder “decir que no cuando deba decir que no".
En esa estrategia el
gobierno brasileño duplicó en 2008 el presupuesto militar, y acaba de
firmar un acuerdo con Francia para la compra de casi 14.000 millones de dólares
en equipamiento militar; cifra que supera holgadamente las compras de Chile,
Venezuela y Colombia juntas. Para Lula es
preciso que las Fuerzas Armadas recuperen su poder "de disuasión", y al mismo tiempo
de “propender al desarrollo integral de la industria nacional, como proveedora
de los insumos y equipos”.
En tanto, el ministro de
Defensa, Nelson Jobim, en una ceremonia de entrega de aviones Mirage a
No es un secreto que Brasil,
como potencia emergente sudamericana, ha promovido en
Pero en tanto que la diplomacia brasileña fomenta la creación de una fuerza
militar conjunta latinoamericana, EEUU desarrolla una nueva doctrina
estratégica basada en alianzas con países sudamericanos, en un marco de
inminentes pugnas feroces por la energía y los recursos naturales tan
importantes como el agua. No es casual que mister Tony Blair, ex Primer
Ministro británico devenido en lobbysta, haya anunciado en una reunión
parlamentaria del G8 en Tokio, que Brasil debería contar con “ayuda
internacional” para proteger el Amazonas y el Acuífero Guaraní.
RAZONES ECONOMICAS
En un país devastado como el
nuestro, el cumplimiento del Servicio Militar Obligatorio tendría
una incidencia fundamental en el proceso de mejoramiento económico, no
sólo por las industrias que genera, sino también por la cualificación laboral
de las próximas generaciones de argentinos. Este fenómeno es comprensible desde
un enfoque macroeconómico del asunto, toda vez que sólo mejorando la calidad y
el volumen de nuestro mercado laboral, mejorarán entre otras variables, el
empleo, la estabilidad de precios, la producción y la “distribución de la
renta”, tan pregonada desde los atriles de Balcarce 50.
El desarrollo pleno de una economía se sustenta tanto con factores
inmediatos como mediatos, es decir, de elementos actuales y futuros que no
necesariamente sean consecuencia directa de aquellos. Va de suyo
que, merced a un intensivo plan de formación profesional, el Servicio
Militar Obligatorio debería ser apreciado más que como un pesado
lastre, como una inversión que efectivamente ha de incidir en
nuestros jóvenes, tanto en sus cualidades las morales como en el desarrollo de
aptitudes y conocimientos técnicos.
En
Aquellos que se incorporen
deberían ser instruidos militarmente en el lapso de un año en la más estricta
disciplina, como corresponde a toda institución armada. Luego de dicho periodo,
deberán recibir escolaridad primaria y/o secundaria según el caso, tras lo cual
optarán por programas de instrucción que comprendieran materias como
carpintería, construcción, metalúrgica, enfermería, producción textil y alimenticia,
mecánica, mecánica dental, tornería, electricidad y electrónica, agricultura y
zootecnia, sistemas, etc.,
Estructuras edilicias hay de
sobra: antes que terminen de rematar los predios de las FFAA, o que instauren
más museos de la desmemoria, sería apropiado darles una verdadera utilidad, en
donde los soldados que tuvieran conocimientos adquiridos antes del ingreso,
asistan como furrieles especialistas a quienes instruyan a los que se están
formando; desplegando
Las Fuerzas
Armadas se nutren del pueblo al cual pertenecen y protegen. Pueblo y FFAA son
una sola entidad siendo éstas el brazo armado de aquél. Quienes cumplan con el
SMO podrán desarrollarse profesionalmente en un adecuado y necesario marco
disciplinario, forjador de la tan necesaria escala de valores, hoy
desconocida por muchos, adquiriendo tanto el conocimiento de una
determinada materia, como también instruyéndose para ejercer el no menos
valioso deber-derecho de “armarse para defender a
En sentido objetivo,
el servicio militar es de vital importancia a mediano plazo, tanto para la
seguridad de la Nación, como para el desarrollo individual de
aquellos que prestarán servicios profesionales o técnicos a la sociedad a la
que pertenecen, desarrollando las potencialidades adquiridas en el servicio, o
ampliando y/u optimizando las que ya traían al ingresar, tanto en beneficio de
RAZONES MORALES
El Servicio Militar Obligatorio estuvo siempre en el centro de todas las
discusiones éticas y morales, pues para algunos representa una limitación a la
libertad del hombre, valor fundamental de los derechos humanos. Al menos, eso
es lo que desde hace tiempo nos quieren hacer creer los intereses foráneos y
sus idiotas útiles, a través de una intensa campaña psicológica. En tal
sentido, nosotros mismos deberíamos comenzar por admitir que la libertad para
ser tal, ciertamente tiene múltiples limitaciones, y que las mismas hacen
plantearnos en qué consiste la verdadera libertad como valor fundamental.
Las sociedades se cimientan sobre la base de normas éticas, morales, culturales
y de derecho positivo. Y en lo que respecta a la actuación del hombre en esa
sociedad, es menester un esquema jurídico que regule sus actos, limitando su
libertad en aras del bienestar común y la paz social. El Estado tiene y debe
utilizar los medios legislativos destinados a tal efecto. Si bien es
verdaderamente complejo efectuar un análisis objetivo sin que alguien se sienta
rozado por un tema tan delicado como son los derechos humanos, éstos en modo
alguno justifican el incumplimiento de una obligación, que en este caso está
por encima de todo, y es el llamado de
RAZONES
SOCIALES
El Imperio
romano se extendió durante trece siglos, dejando para la humanidad un legado
cultural insoslayable. Para ellos –como para cualquier otra civilización- el
respeto irrestricto a los mayores tenía características institucionales. De
hecho, el único organismo de gobierno que conservaron durante las distintas
etapas de su evolución, desde la monarquía hasta el imperio, fue el Senado (del lat. senex/anciano) que era un
“consejo de ancianos” cuya influencia en el desarrollo del imperio fue
transcendente. Colegiado que tenía además la potestad de nombrar un dictador y
determinar cuándo era necesario el nombramiento y quién debía ejercer el cargo.
Así en una escala descendente, el ”pater familiae” era respetado en sus
facultades y potestades cualquiera fuese su edad.
Alarmados vemos
casi a diario que los cada vez más jóvenes delincuentes ingresan a una vivienda
donde viven ancianos que, luego de haber trabajado duramente toda su vida son
molidos a golpes, torturados y asesinados para robarles lo poco que puedan aun
conservar; olvidados por su sociedad porque ya no están mas incluidos en el
“mercado productivo”. Qué elementos tiene la sociedad para poner limites a
esto? De qué hogar provienen los sujetos que así actúan? Son de alguna forma
reeducables? Quien no respeta a sus mayores no respetará jamás a sus padres, a
un funcionario, un policía, un magistrado, una institución, un gobierno, o una
sociedad.
A los
argentinos nos cuesta cada vez más respetar las normas, sean éstas meramente
sociales, morales, de tránsito, educativas, civiles, penales, éticas,
deportivas, de convivencia, de respeto a los mayores, etc. Sabido es que las
sociedades se yerguen sobre estructuras normativas que necesariamente deben ser
observadas por sus individuos, so pena de ser pasibles de condenaciones, que
van desde las mínimas como la recriminación o el reproche social y las
pecuniarias, hasta las privativas de la libertad. Pero la solución no pasa por
encarcelar gente. Hay que educarla, formarla y darle dignidad para poder
exigirle hábitos de conducta después.
Como el
altruismo, la delincuencia es inherente a la esencia misma del hombre. Puede
nacer en cualquier ámbito. Pero es ferozmente brutal cuando proviene de seres
marginados criados en un ambiente de resentimiento social. A este coctel de injusticia
social, hambre, ignorancia, falta de valores y de marginalidad se le han sumado
las drogas, fáciles de conseguir, con lo cual el delito ya no volverá a ser lo
mismo que antes.
Es verdad que
muchos potenciales delincuentes fueron incorporados a las fuerzas armadas en
virtud del SMO. Como también es verdad que muchos de ellos se redescubrieron a
sí mismos en la vida cuartelaria: el trato firme, las privaciones, el rancho,
los castigos, la solidaridad, la milonga, el furtivo pan compartido, el capellán,
la camaradería, las anécdotas después del toque de Silencio, la amistad que
nace del simple hecho de prestar un birrete, y tantos etc. convirtieron en
hombres de bien a quienes pudieron no haberlo sido.
RAZONES
PROFESIONALES
Luego del asesinato del conscripto Omar Carrasco, la
conducción política decidió que se debía “suprimir el SMO y profesionalizar las
FFAA”. Pero a fuer de ser claros hemos de estar de acuerdo en que no se han
profesionalizado; es más, casi no existen.
Tal
vez uno de los ejércitos más profesionales y efectivos del mundo sea el
israelí, donde el Servicio Militar es Obligatorio y dura tres años.
Esencialmente, sociedad y Ejército son una unidad, ya que una gran parte de
quienes han cumplido con el SMO, sirven luego periódicamente durante muchos
años. Debido a que los soldados a menudo tienen rangos que no corresponden
necesariamente con su condición en la vida civil, las FFAA de Israel se han
convertido en una efectiva fuente de igualdad social y contribuyen a la
integración de individuos de diferentes sectores.
Si
bien siempre han contando con apoyo exterior, y mejores sistemas de armas que
los de sus enemigos, las Fuerzas de Defensa de Israel tienen como ventaja
principal la alta calidad de sus tropas, su motivación y entrenamiento
intensivo. Además las FDI se han hecho cargo de una variedad de funciones para
la sociedad en general: con servicios especiales a los nuevos inmigrantes,
elevando los niveles educativos para los adultos que no recibieron educación
básica en sus países de origen, proveyendo maestros para los poblados en
desarrollo, ayudando a las zonas desaventajadas y respondiendo a situaciones de
emergencia en el sector civil.
A
diferencia de la mayoría de los ejércitos del mundo en donde primero se sirve
como soldado, para luego integrarse a las fuerzas especiales, en Israel el
Ejército comienza a seleccionar a sus candidatos para estas unidades antes de
que terminen sus estudios secundarios. Deben pasar antes que nada por una fase
de selección de unos 4 o 5 días, en donde deben superar rigurosos exámenes
físicos y mentales. Cada año, de los cientos de aspirantes, solo entre 50 y 100
superan el ingreso, y de ellos, menos de la mitad son finalmente integrados a
cada una de las unidades especiales.
Una vez finalizado el servicio
obligatorio de 3 años, el soldado puede optar por continuar en la fuerza por
uno o dos años más, o reintegrarse a la vida civil en condición de reservista,
obligándose a volver al ejército cada año durante un periodo aproximado de un
mes para refrescarse en su especialización. (2)
TODAS LAS RAZONES; UNA SOLA RAZON
Hoy asistimos impotentes a
la alarmante y progresiva degradación de nuestros jóvenes, quienes
además carecen de referentes genuinos y de parámetros sociales y
culturales adecuados, siendo en muchos casos la escapatoria obligada para sus
frustraciones, la adicción a las drogas que se comercializan impunemente. Ello
es en virtud de la gran cantidad de “cocinas” que han proliferado en el
conurbano bonaerense, cuyos deshechos son utilizados para la elaboración del
paco de rápida acción adictiva y más letal que las otras. A su vez, las Fuerzas
de Seguridad se encuentran maniatadas; porque a estas alturas, a nadie escapa
que no hay intención alguna del poder constituido de implementar políticas represivas
del narcotráfico. Más bien todo lo contrario. Así han conseguido que los
jóvenes estén hoy a la deriva; y una nación que no resguarda y forma a sus
jóvenes adecuadamente, está destinada a extinguirse. En tal sentido, el
SMO está llamado a ser el vehículo propulsor de una profunda, necesaria y
urgente reforma económica y social.
(1)Sinopoli, Santiago M. - El Derecho
Constitucional Militar.
(2)Pág web Ministerio Defensa Israel
FERNANDO LEMA