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INDEFENSOS
Retransmite:
Argentina Inédita
28 Abril
2010
Subimos a la página este informe
referente a la situación de la Defensa Nacional, pues explica en forma
simple y didáctica cual ha sido el derrotero de nuestra Patria en la materia
a partir de 1983 en que se consolida la vigencia del Sistema o Régimen de
Dominación.-
El mismo ha establecido e
impuesto una serie de políticas de Estado - algunas ya implementadas y otras
a implementar en un futuro cercano - que convertirán definitivamente a la Argentina en un apéndice del
Nuevo Orden Mundial o sea una factoría con nulo poder de decisión sobre su
propio destino.
- Reducción de la
población (aborto y contracepción);
- sumisión a los
dictados del capitalismo financiero globalizado (pago de la deuda externa
ilegitima y nuevo endeudamiento);
- entrega de nuestras riquezas
por monedas recibiendo como contrapartida el envenenamiento de nuestros
suelos;
- política blanda con
referencia a la droga tendiente a la legalización del consumo;
- inseguridad creciente
y crimen organizado impune (mediante las legislaciones garantistas);
- inmigración
descontrolada;
Y en el caso que nos toca
analizar
la inexistencia de
sistema de defensa que imposibilita no solo prevenir amenazas hipotéticas
sino que además evita que tengamos elementos para resistir de manera rápida y
contundente- en caso de haber en el futuro voluntad política- a las
ambiciones imperialistas del referido nuevo orden internacional, que
justamente fogonea todas las demás políticas de Estado que mencionamos y las
monitorea mediante organismos internacionales públicos y privados
dependientes de los países centrales.
La indefensión actúa como reaseguro de la dependencia. Mientras se utiliza
como excusa para estas políticas de anulación del poder defensivo, los Derechos
Humanos y se desacredita de mil maneras la milicia y por ende el patriotismo
y la autoridad, bases de la cohesión de toda comunidad nacional
Ello se complementa con la
destrucción del sistema educativo, el atraso en lo científico tecnológico y
una creciente cretinización del pueblo mediante los medios masivos de
comunicación y la ridiculización permanente de todos y cada uno de los
valores religiosos, patrióticos o familiares.
Es dable destacar que la clase dirigente argentina esta absolutamente entregada
en lo que se relaciona a estas políticas. Por ser cipayos convencidos, por
miopía absoluta o por mera corrupción son cómplices de la dislocación de
nuestra Patria y su entrega definitiva como dependencia colonial al Nuevo
Orden Mundial.
Como argentinos debemos tomar conciencia que ese es el enemigo principal de
nuestra Nación y debemos empeñarnos en combatirlo desde todos los terrenos
dejando de una buena vez de perseguir fantasmas o de entretenernos con lo
anecdótico del Sistema y con las falsas dialécticas que crea.
DESTRUCCIÓN DE LA INDUSTRIA DE
DEFENSA
La "Seguridad y la Defensa Nacional" se definen como
un bien público intangible, necesario fundamentalmente para garantizar la
independencia, la soberanía y la integridad territorial del Estado, un
concepto que amplía y está en línea con los principios contenidos en la Constitución de la Nación Argentina.
Necesidad de utilizar la
experiencia de la "Guerra de Malvinas", en las previsiones de la Defensa Nacional.
Las recomendaciones del informe Rattenbach abarcan una gran cantidad de aspectos, aunque
nosotros sólo tomaremos los referidos a la industria para la defensa por ser
pertinentes a este boletín.
- Mantener la capacidad
fabril para la producción de munición y explosivos.
- Mantener la capacidad
fabril y mantenimiento de vehículos de combate terrestres, aéreos y navales.
- Generar condiciones
favorables para definir la tecnología necesaria para la sustitución y
fabricación de nuevos materiales y equipos para la guerra.
Como podremos apreciar ninguna
de estas acciones fueron implementadas por los gobiernos que se sucedieron a
partir de 1983.
Consecuencias de la disminución
del presupuesto para la Defensa Nacional.
Desde 1983 a la fecha los distintos
gobiernos fueron disminuyendo notablemente el presupuesto del área de
Defensa, llevándolo a ser el de menor cuantía del continente sudamericano
cuando somos segundo país en extensión (terrestre y marítima) y poseemos
enormes recursos naturales a defender.
Ello motivó una significativa paralización,
cuando no el cese total de las actividades y cierre de distintas fabricas
militares y civiles, afectando del mismo modo a talleres de mantenimiento de
distinto nivel. Las compras de material en el exterior – más necesario que
nunca luego de las pérdidas sufridas durante la guerra de las Malvinas -
prácticamente no existieron, lo que gravitó negativa y directamente en el
adecuado adiestramiento del personal en los distintos sistemas de armas y la
reducción de la capacidad operativas de las FFAA
Quizá sea necesario aclarar que gran parte del material bélico esta sujeto
normalmente a un mantenimiento y reemplazo de partes, no sólo por el uso a
que es sometido, sino también por tiempo calendario; luego resulta imposible
que soporten 37 años sin caer en la obsolescencia o la inutilización por
falta de partes o repuestos. Esa situación obligó, debido a la falta de
repuestos, a recurrir a la "canibalización" como método de
mantenimiento provocando que con el tiempo, además de obsoletos, nuestros
equipos estén en un 80% inutilizados.

Ejército Argentino. (EA)
La Dirección General de Fabricaciones Militares
(DGFM) creada por Ley 12.709 del 9 de octubre de 1941 como elemento orgánico
del Ejército Argentino, era un enorme complejo industrial cívico-militar.
Hasta 1983 estaba integrada por una Dirección de Desarrollo de la que
dependían las 14 grandes sociedades en las que la
DGFM tenía participación accionaria y atendía todo lo
relacionado con el sector siderúrgico, químico y minero según lo establecía
dicha ley. Se completaba su organización con la "Dirección de
Producción" de la que dependían 12 establecimientos fabriles que
producían elementos estratégicos para las FFAA argentinas y de algunos países
de Latinoamérica, como así también para la actividad civil.
Alfonsín, 10 días después de
asumir, promulgó el 20 de diciembre de 1983 el decreto 280/83, que transfirió
Fabricaciones Militares a la órbita del Ministerio de Defensa. Esta premura
acredita claramente que el contenido del decreto tenía un origen político
partidario y no era producto de un consenso de especialistas nacionales en
defensa.
En febrero de 1984, por decreto 431/84 reemplazó
a la cúpula militar que dirigía la empresa, en su mayoría ingenieros
militares, por personas más comprometidas política que técnicamente con el
trabajo específico que debían atender. Además muchos de ellos no tenían la
idoneidad requerida para esos cargos. Hasta ese momento la
DGFM había sido manejada como un holding en el que las
empresas más rentables permitían el funcionamiento y producción de otras cuya
actividad era necesaria aunque no rentable.
La modificación significó el desmembramiento de las distintas sociedades que
antes eran conducidas como un todo, lo que originó una situación anárquica en
algunas de las empresas y fábricas, cuyos nuevos gerentes civiles con poco
conocimiento de lo que debían administrar, entraron en el juego de intereses
políticos y económicos.
Tanque Argentino Mediano S.E.
(TAMSE) El
TAM (Tanque Argentino Mediano) fue un proyecto nacido en la
DGFM en cooperación con Thyssen
de Alemania, acordándose en su oportunidad realizar dos prototipos: un
Vehículo blindado de Combate (tanque) de 30 Tn con cañón 10.5 y un vehículo
blindado de Transporte de Personal con cañón de 20mm.
Luego de probados los prototipos, que estaban a la altura de los mejores
productos mundiales, se inició su fabricación en serie. Se fabricaron
alrededor de 450 vehículos blindados. En 1980 se inició el desarrollo
de un vehículo de combate blindado para artillería de 155
mm que fue logrado con éxito. Hasta 1996 se entregaron 17
de ellos a las unidades correspondientes. En 1997 el gobierno
del Dr Menem ordenó la liquidación de TAMSE, la sociedad que fabricaba
estos armamentos blindados, cuyo trámite finalizó en el año 2000.
Los activos quedaron en el Ejército.
Armada de la República Argentina (ARA)
La industria naval argentina – para servir a un enorme litoral marítimo -
estaba orientada a la construcción de unidades de pequeño, mediano y gran
porte para la carga y pesca en la cual estaba muy bien calificada. En menor
grado satisfacía la construcción de unidades para la
ARA y cubría sus necesidades de mantenimiento.
La modalidad de esta fuerza armada, en lo que hacía al equipamiento, se
basaba en la compra de unidades usadas o nuevas completamente dotadas, incluyendo
los sistemas de armas, a países extranjeros rectores en materia naval. De
todos modos para las necesidades de mantenimiento, desarrollos y
actualizaciones tecnológicas se valía de sus talleres de la Base Naval Puerto Belgrano e instalaciones
de empresas sobre las que ejercía influencia industrial por participación
accionaria.
En función de las exigencias así planteadas el Estado Mayor General de la
Armada al 31 de diciembre de 1983 tenía bajo su mando la
siguiente estructura de apoyo: Talleres Navales Dársena Norte (Tandanor
S.A.) Empresa inicialmente dirigida por la Armada Argentina y la Administración General de Puertos, bajo el
sistema legal de una sociedad anónima con mayoría de capital estatal. Los
talleres tenían como capacidad la reparación de 400 buques por año.
Además en los años 1973 y 1974 se armaron y
ensamblaron allí las partes de los submarinos "San
Luis" y "Salta" de 1000 toneladas cada uno. Actualmente es
una empresa privada. Astilleros y Fábricas Navales del Estado (AFNE)
Si bien su dependencia directa correspondía al
Ministerio de Defensa, la ARA participaba en forma
significativa en la dirección del mismo a través de calificados ingenieros
navales y maquinistas componentes de su directorio. Era el astillero
argentino más importante, disponiendo de una superficie (en todo su predio)
de 1.010.000 m2. En él se fabricaron
para la Armada Argentina buques como: el destructor
Santísima Trinidad y las fragatas misilísticas Espora, Spiro, Parker y
Rosales, de la clase MEKO 140 y también la reconocida y emblemática Fragata
Libertad.
El gobierno de Alfonsín modificó la política
previa existente en materia de construcciones de buques de guerra y
comerciales quedando los astilleros de AFNE casi inactivos, con un enorme
lucro cesante y la consecuente pérdida de mano de obra especializada.
Astilleros Manuel Domecq García
SA.
Este astillero fue concebido con el propósito
de fabricar los submarinos TR-1700 y proporcionar el servicio de
mantenimiento al resto de los submarinos diesel de marinas de otros países.
Desde su pasaje a la órbita del Ministerio de Defensa sufrió un progresivo
desmantelamiento que anuló su capacidad como astillero. De los 4 tubos de
submarinos depositados en sus talleres sólo queda uno en proceso detenido,
mientras que los tres restantes fueron canibalizados como repuestos de los
submarinos en servicio.
Taller Aeronaval Central o
Taller Aeronaval Espora
En él se realizaba el 4to Escalón de
Mantenimiento y Servicio Autorizado de todo el material aéreo de la
ARA .El masivo éxodo de ingenieros, capataces y técnicos especializados
en reparación de turbinas aéreas y navales provocado por los bajos sueldos,
le ha hecho perder la finalidad principal que tenía como taller central.
Fuerza Aérea Argentina. (FAA)
Industria aeronáutica La Fuerza Aérea Argentina desarrolló su
capacidad de mantenimiento y de producción aeronáutica en base a dos talleres
regionales (Quilmes, en la provincia de Buenos Aires y Río Cuarto, en la
provincia de Córdoba) sumados al Área
Material Córdoba donde, además de producir aviones, se fabricaron motores
alternativos, armamento (misiles, cohetes y bombas), paracaídas e
instrumental.
La Fábrica Militar de Aviones Córdoba
(1927) se constituyó en el embrión industrial del interior del país y fue la
mejor escuela técnica a través de muchos años, donde se formaron ingenieros,
técnicos y operarios especializados. Durante setenta años en sus plantas se
produjeron en serie ocho aviones bajo licencia (desde el AVRO GOSPORT 504
{1928} al DOUGLAS A-4AR {1999}, pasando por el MENTOR B-45, que
aún es de dotación de la Escuela de Aviación, tras
cincuenta años de ser utilizado como entrenador básico).
En el mismo período salieron de sus talleres treinta y seis sistemas de armas
entre prototipos y de producción en serie, que integraron la dotación de la Fuerza Aérea. Entre los prototipos se
destacaron el PULQUI I (1947 – primer avión a reacción en latino
América), el ÑANCÙ (1948), el IA22-DL , avión de entrenamiento
y el CALQUIN (IA 24) construido en serie y de dotación de la IV Brigada Aérea y también el PULQUI II
(1950), de avanzada tecnología para la época. Los dos últimos desarrollos
fueron el IAe 58 PUCARA (turbohélice de reconocimiento ofensivo y
apoyo directo en el campo táctico, que operó en el conflicto de Malvinas), y
el IAe 63 PAMPA, desarrollado con la colaboración de la industria
alemana. (adiestramiento avanzado y ataque).
Los embates contra la estructura industrial aeronáutica llevaron al polo industrial
a una grave inactividad. Esta situación, sumada al desinterés en la
consecución de políticas espaciales que hicieran retomar al país el lugar de
liderazgo, sirvieron para justificar la privatización del Área Material
por parte del gobierno de Menem, el 15 de diciembre de 1994,
operación que terminó con el Estado subsidiando a una empresa trasnacional
que no aportó nueva tecnología ni producción y que tuvo que ser
económicamente compensada al finalizar el contrato, a causa del incumplimiento
por parte del gobierno de obligaciones contractuales.
En los últimos años, se dispusieron cambios en instituciones que
tradicionalmente dependieron de la Fuerza Aérea y cuyo funcionamiento respondía
a patrones de eficiencia internacionales reconocidos; así se desvincularon el
Servicio Meteorológico Nacional y la Administración Nacional de Aviación Civil
(ANAC), sin cumplir con una programación progresiva y un traspaso [Photo]
ordenado que garantizara la seguridad aérea y la conservación del personal
especializado.
Programa misilístico
"Cóndor"
En las postrimerías de la década de los setenta
comenzó el proyecto y desarrollo de un misil balístico de mediano alcance
(MRBM) a cargo de la Fuerza Aérea, proyecto realmente ambicioso
que fue evolucionando con la colaboración de varias empresas. Entre ellas la
MBB alemana y subsidiarias.
La formación de los científicos argentinos, permitió avanzar rápidamente en
la tecnología del combustible sólido, los motores y el sistema de guiado. El
"Cóndor I" estuvo destinado a la investigación atmosférica, con
un apogeo de 300 Km. y una carga útil de
aproximadamente 500 kgs. Los ensayos estáticos se realizaron a mediados de
1983 y el primer lanzamiento estaba previsto a fines de1985, cosa que nunca
se realizó. Su sucesor, el "Cóndor II”, era capaz de llevar una
ojiva de media tonelada a más de 1000
km, cuyo bajo costo comparado con sus competidores no sólo
favorecía su producción, sino que permitía vislumbrar la posibilidad de un
buen mercado.
Estos proyectos nacieron impulsados por la idea de lanzar satélites y
ponerlos en órbitas de baja altura, sin contar con ayuda externa. Terminado
apresuradamente el gobierno de Alfonsín, el nuevo gobierno de Menem pareció
en un principio estar de acuerdo con el proyecto, pero posteriormente cedió a
las presiones que se ejercían y ordenó su cancelación aduciendo inicialmente
razones presupuestarias, para terminar dando como causa las imposiciones
internacionales (EEUU).
Gran parte del material y equipo para el desarrollo de los misiles fue
desmantelado y enviado a los EE.UU. para su destrucción en el año 1993.
Radarización y narcotráfico. Con el vertiginoso desarrollo de la aviación
en general y de la comercial en particular, la Fuerza Aérea fue impulsando a lo largo de
los años diferentes planes tendientes a lograr la vigilancia y control
integral del aeroespacio, los cuales no llegaron a materializarse por
diversas razones. Así nacieron:
- el "Sistema
Integrado de Control del Espacio Aéreo" (SICEA) en los años 70 y
80;
- el "Plan
Nacional de Radarización" en los años 90 (aprobado por
Decreto 145/96) y actualmente
- el llamado "Sistema
Nacional de Vigilancia y Control Aeroespacial" (SINVICA) que lo
remplazó. Este último preveía incorporar cuatro radares militares en forma
escalonada a partir del año 2009/2010.
Esta decisión, aún no cumplida, se está
tomando 40 años después de la última adquisición de radares militares, en
la década del 70.
Sólo el 11% de nuestro
territorio se encuentra bajo control radar, limitándose ello a radares
para control de tránsito aéreo instalados en los aeropuertos de Ezeiza,
Córdoba, Mendoza, Mar del Plata y un radar secundario en Paraná.
Desde hace más de 15 años el Estado nacional no
ha incorporado ningún radar para ir completando la red de control de tránsito
aéreo que es casi inexistente. Es evidente que ello se debe a una falta de
decisión política que a la vez resulta influida por el monto de esta compra y
las "posibles comisiones" a recibir por funcionarios intervinientes
en un negocio de casi 2.000 millones de dólares (materiales, equipos y
mantenimiento).
Tal inacción favorece
especialmente las actividades de contrabando y narcotráfico que se
desarrollan preponderantemente en las fronteras norte del país. A raíz de la
avería del radar de Ezeiza y del escándalo consiguiente por la afectación del
tránsito aéreo, se encargó al INVAP (Investigaciones Aplicadas) la
construcción de radares en el país cuyo primer prototipo se ha instalado
recientemente en Bariloche.
Es del caso señalar las preocupaciones de los
gobiernos de las provincias de Formosa y Salta hechas públicas durante el año
2009. En el primer caso se denunciaba la existencia de más de 200 pistas
clandestinas utilizadas por aeronaves menores de narcotraficantes, y en
el segundo, la Corte Suprema de la provincia norteña
exigía al Gobierno Nacional la instalación de radares que
permitieran controlar "la lluvia de drogas" proveniente
de países limítrofes.
A la diversidad y gravedad de los trastornos que se originan en la sociedad
argentina a partir del ingreso de estupefacientes al territorio nacional vía
aérea y de la amenaza permanente del terrorismo, debería ser motivo
suficiente para justificar la asignación de partidas presupuestarias que
permitieran la inmediata adquisición de equipos y radares que posibilitaran
un adecuado y completo control del espacio aéreo nacional mediante una
coordinada estructura aérea y terrestre a tal fin.
Otro problema no menor, en cuanto el control de espacio aéreo, es que nuestra
Fuerza Aérea no está legalmente autorizada a derribar aviones civiles
intrusos en vuelo ilegal, después de desobedecer las indicaciones de los
aviones interceptores, tal como se ha generalizado en un importante número de
países, incluyendo Brasil y Chile.
Situación actual del material.
En la actualidad, y a pesar de siete años de
bonanza sin precedente la recaudación impositiva, las Fuerzas Armadas
afrontan hoy una situación gravísima en lo que a armas y equipos se refiere,
lo que incide notablemente en su adiestramiento.
Como elemento referencial debe tenerse en cuenta
que la situación que se enumera a continuación está basada en FFAA
disminuidas en material luego del conflicto de Malvinas. (que no fue
repuesto). El equipamiento del Ejército tiene una edad promedio superior a
los 30 años con enorme déficit de repuestos para sus envejecidos
vehículos terrestres y unidades aéreas. Hay munición sólo para dos
días de combate con el agravante que un porcentaje de la misma está
vencida (En el combate de La Tablada para recuperar el
cuartel en 1989, no se pudieron usar las granadas de mano debido a que
estaban fuera de fecha para su uso) Según algunas expresiones militares de
los aviones de combate de la Fuerza Aérea vuela menos del 15 % y
no tienen misiles ni munición para más de 48 horas.
Las informaciones oficiales llevan este
número al 40% (dudoso) el máximo de aeronaves en servicio en cada una de las
fuerzas. La Armada no puede mantener en
servicio activo y en condiciones de cumplir sus misiones ni el 30% de los buques
de la clase Meko, cuyo sistema es el más moderno de la flota pero que cuenta con
electrónica muy atrasada De un total de 60 buques "sólo 16 están en
condiciones de navegar", según expresó el diputado radical Julio
César Martínez, presidente de la Comisión de Defensa de la Cámara baja.
En la aviación naval sólo habría tres aviones Super
Etendard operativos.
La
comparación con nuestros vecinos
Un estudio de la consultora Nueva Mayoría indica que en 2008 los gastos argentinos
en Defensa representaron el 0,87 % del PBI, muy lejos de Ecuador (3,81),
Chile (3,73), Colombia (3,34), Uruguay (1,77) y Brasil [4] (1,70). Surinam,
con el 0,95 %, invirtió más en defensa que nuestro país.
Debe tenerse en cuenta que esa reducida proporción
del PBI destinado a la defensa sufrió sucesivas reducciones trimestrales en
el año 2009, a tal punto que más del
80% del monto estuvo afectada al pago de sueldos, con lo cual el
adiestramiento de los comandos y las unidades, así como las reparaciones y
compras de material se encuentran en un límite tal que se hace muy difícil
remontar en el corto y mediano plazo esas falencias , con el objeto de
alcanzar los niveles mínimos necesarios para tener una herramienta militar a
la altura de nuestras necesidades estratégicas.
El proceso
de radarización en el cono sur, según el analista de temas de defensa
Alejandro Corbacho (director de Ciencias Políticas del Centro de Estudios
Macro Económicos), es el siguiente: Chile 100 % de su territorio; Brasil
80 % y Argentina el 11% . Sin palabras.
Consideraciones finales.
En síntesis, el gobierno de
Alfonsín por razones partidarias e ideológicas, perdió una importante
oportunidad para mejorar la organización industrial militar a través de un
programa coordinado, toda vez que los cambios no se produjeron como
consecuencia de un estudio meduloso en el que participaran especialistas en
el tema sino por una decisión política preconcebida - inducida por una
particular visión histórica, sectaria y teñida de cuestiones ideológicas -
para disminuir la ingerencia de las FFAA en el poder político y económico del
Estado. Ese cambio trajo aparejado el desequilibrio funcional de
Fabricaciones Militares ya que originó una situación anárquica al producirse
el desmembramiento de las sociedades que funcionaban como un holding, las que
quedaron libradas a su propia suerte, entrando en el juego de intereses
políticos y económicos.
En cuanto a los sucesivos gobiernos, en especial el de Menem, no hicieron más
que profundizar esta actitud sectaria, a punto de lograr que la capacidad
actual de nuestras FFAA sea prácticamente nominal (con el agregado actual de
una fuerte afectación de la moral de los cuadros).
Esa política respecto a la producción para la defensa, no sólo afectó la capacidad
de reacción de nuestras FFAA, sino que simultáneamente dejó fuera del mercado
de trabajo a decenas de ingenieros, técnicos y operarios calificados.
Con el transcurrir del tiempo se
ha perdido esa mano de obra especializada y las carreras tecnológicas que se
desarrollaban en escuelas de aprendices pertenecientes a los complejos
industriales y unidades militares.
Recuperar esa capacidad perdida demandaría muchos años, siempre y cuando
existiera una decisión gubernamental seria, consensuada y continuada, de
ubicar a la República Argentina en el nivel que ocupó
tradicionalmente en Sudamérica por su potencial social y recursos económicos.
La reducción presupuestaria
operada sobre las Fuerzas Armadas a partir de 1983 y la manifiesta
despreocupación por la industria y actividades relacionadas con las
necesidades de Defensa Nacional, trajo como resultado que buena parte de esa
capacidad industrial que poseíamos haya quedado definitivamente en el pasado,
restando actualmente y en forma limitada, la capacidad de mantenimiento
mayor.
Se ha dado la paradoja que la única nación de Sudamérica que ha tenido un
enfrentamiento bélico convencional en aire, mar y tierra contra una potencia
mundial con apoyo de la Organización del Tratado del
Atlántico Norte (OTAN), luego de efectuar un concienzudo análisis de la
experiencia de esa guerra y disponer de un informe con las recomendaciones
pertinentes, haya obrado – por cuestiones ideológicas – en sentido contrario,
debilitando las capacidades para enfrentar otro conflicto armado a niveles
nunca conocidos en la era moderna, poniendo en peligro nuestra existencia
como nación.
A todo esto deben agregarse las
pérdidas de personal y material, principalmente aéreo de las tres FFAA como
consecuencia del envejecimiento de material, falta de mantenimiento por
limitaciones del presupuesto y la drástica disminución de adiestramiento por
las mismas razones, hechos todos que sumados produjeron numeroso accidentes
con pérdida de vidas de personal altamente calificado que, además, costó a la Nación mucho tiempo y dinero para su
formación.
El informe: ARGENTINA INEDITA. NUESTRA_HISTORIA70_ @GMAIL.COM
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