Agro argentino: transformaciones
científico-técnicas, sociales y políticas.
Entrevista al Ing. Horacio Giberti *
Publicado el 11/7/2008
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Conflicto por
las retenciones: su trasfondo, sus implicancias y los lineamientos para una
nueva política
“Pienso que el
Gobierno tiene un montón de faltas. Políticas activas mal dirigidas y de
políticas que no ha dirigido, pero pienso que aunque todo lo que ha hecho
estuviera mal y sólo hubiera hecho esto de las retenciones, no habría por qué
no apoyarlas. En todo caso el enorme esfuerzo que se está haciendo en contra de
las retenciones se debe utilizar para presionar
al Gobierno para que actúe implementando todas esas políticas que hoy faltan...
Es absolutamente necesario desarmar toda esta estructura de los fondos de
siembra porque crean una estructura social totalmente negativa...”
Es el caso del 30% de impuesto a las ganancias que exceptúa a
los pooles y ahora - cuando salta el tema – los oficialistas de "izquierda"
(Patricia Vaca Narvaja p. ej.) lo ponen también sobre la mesa. Lo positivo del
conflicto - entre otras cosas - es la cantidad de fallas estructurales a favor
de una nueva oligarquía agro-financiera.
Las transformaciones productivas, sociales y gremial–empresarias como marco del
reclamo. Los propósitos, el trasfondo y los riesgos del conflicto. Lineamientos
para una nueva política. Potenciales aliados.
Pregunta - Con motivo de la
implantación de las retenciones móviles, los productores agropecuarios han
desatado un conflicto y disputas en el que aparecen aspectos y situaciones
confusas, contradictorias y peligrosas. Para ayudar a esclarecer un poco las
cosas creo que sería previamente necesario
conocer y entender los cambios en la estructura productiva y social habida en
el campo, cuándo y cómo se fueron dando, para llegar en definitiva a tener un
panorama más claro sobre lo que hoy es, productiva y socialmente el
campo, qué terreno estamos pisando.
Ingeniero H Giberti - Me parece un
enfoque razonable. En los últimos 15 años, digamos, el sector agropecuario ha tenido profundas transformaciones que lo
vuelven muy distinto de lo que conocimos tradicionalmente. Vamos a referirnos
fundamentalmente a la región pampeana, porque aunque en el resto del país también
haya habido cambios, el motor de la economía agropecuaria es la región pampeana.
Aquí se produjo una revolución tecnológica extraordinaria, sobre todo a partir
de los años ´90, basada en la siembra directa y en los transgénicos. La
introducción de estos dos elementos abarató extraordinariamente los costos de
producción a punto tal que, para que se tenga una idea, lo que antes se hacía en un mes, hoy se lo puede hacer en un día... Es
esta significativa disminución de costos lo que permitió que en el período de
recesión de los `90, el sector agropecuario pudiera afrontar esa mala racha de
todos esos años del
Esto ya anticipa que si al sector agropecuario con el
Pero volvamos un poco atrás. Esta profunda transformación
tecnológica que permite ahora reducir a un día
el trabajo que antes llevaba un mes, si bien reclama mucho menos
trabajo, exige en cambio mucho más capital:
inversión en maquinaria y la maquinaria para siembra directa es cara y
totalmente distinta a la tradicional, lo que obliga a renovar toda la
maquinaria.
Por fin alguien que demuestra que la inversión en nueva
maquinaria es cuestión de supervivencia. Hay que reinvertir o se desaparece del
mercado. Algún oficialista dijo que los chacareros gastaban las ganancias en
putas y whisky, como la vieja oligarquía de los años '40.
Ingeniero H Giberti - El transgénico
y todo lo que representa el uso de agroquímicos, etc. representa también gastos
que antes no se hacían.
En la agricultura tradicional el chacarero araba, sembraba, lo que le
demandaría digamos un mes de trabajo en una chacra corriente y luego hacía
algunos trabajos culturales, como en el caso del maíz, o ninguno, como en el
trigo. No había defensa del cultivo, en el sentido de que no se aplicaban
herbicidas, ni fertilizantes, etc. de manera que el chacarero veía crecer bien
o mal el cultivo. Luego venía el período de cosecha, lo que implicaba la cosecha
en sí misma, el transporte y la comercialización. Ese era el trabajo, digamos
tres a cuatro meses relativamente duros y el resto, ocio forzoso.
Esto era la estructura básica de la producción chacarera de entonces. Hoy es totalmente distinto por la gran inversión de
capital tanto en maquinaria como en insumos y eso en Argentina, para el
chacarero corriente, con un Estado que en esos años retiró su intervención, le
era imposible conseguir apoyo crediticio de fomento, no crédito bancario común,
sino un crédito bancario a tasa razonablemente más baja que la corriente y
con un horizonte de vencimiento mucho más acomodado.
Además se requería asesoramiento técnico
porque cambió totalmente la forma de producción, de manera que el chacarero que
decía “... a mi que me van a enseñar que tengo 20/30 años en el campo”,
hoy podrá seguir diciendo lo mismo, pero sus
20 o 30 años de experiencia anterior no le sirven para nada porque han cambiado
totalmente las formas de producción. Y además el cambio es muy dinámico,
lo que le exige una actualización constante de
los conocimientos.
Esta tampoco la
tiene la "izquierda clásica": que el Gran Buenos Aires, lo avanzado
de los '70 (por la clase obrera de entonces) se haya vuelto
"atrasado" (por el desempleo, marginación y clientelismo) y la pampa
húmeda (el bastión conservador de los 70) se haya vuelto avanzado (por la
incorporación de tecnología y competitividad)
Este requerimiento de conocimientos técnicos nuevos para el productor chocó con
que al retirarse el Estado de la intervención en el mercado, también llevó
implícito su retiro de la intervención técnica: el INTA desmanteló su servicio
de extensión. Entonces el chacarero, al que le
era difícil acceder al capital, al que le era difícil acceder a las nuevas
técnicas, se fue quedando marginado, desapareciendo o cediendo sus tierras en
arrendamiento porque juntamente con eso, como el cultivo era un negocio
verdaderamente interesante, especialmente en el caso de la soja, surgieron los
fondos de siembra.
Recordemos que todo este período tuvo el apoyo político de los
Kirchner a Menem y Cavallo.
Estos fondos son en verdad entidades puramente
especulativas. Son, en realidad, fondos de inversión. Colectan un dinero
que destinan a una determinada actividad, la que en ese momento les parezca más
rentable en el corto plazo y si esa actividad luego deja de ser rentable, pasan
a otra totalmente distinta. Y así como hoy pueden producir soja, mañana pueden
ser chorizos o cualquier otra cosa.
¿Y que hizo el Kirchnerismo contra el capitalismo especulativo?

Por su índole, estos fondos ni
invierten ni compran en el lugar donde trabajan. Derivan sus ganancias, desde
el lugar donde trabajan hacia otros centros de actividad. Utilizan la menor
cantidad de capital fijo posible, porque quieren conservar la liquidez. Por eso
arriendan tierras y no compran tierras; trabajan con contratistas y no compran
maquinaria agrícola y tienen un equipo bastante bueno de asesores que los
utilizan en los distintos lugares de trabajo porque para cubrir riesgos esos
fondos de inversión suelen arrendar tierras en muy distintos lugares. Así, si
en un lugar las cuestiones ecológicas han sido adversas, se compensan con que
en otras han sido buenas.
Nada que ver con la vieja "Sociedad Rural" que se
basaba en la pura propiedad de la tierra. La izKierda confunde M-D-M con D-M-D
Además, con los transgénicos y con el mejoramiento genético se ha
conseguido variedades de grano que son muy resistentes a la mayor parte de las
adversidades, lo que asegura una mayor estabilidad de la producción que la que
antes era corriente, en la que había menos defensa de los cultivos, menos
capacidad de los propios cultivos de resistir las adversidades. Entonces,
anteriormente, la oscilación de la productividad, del rendimiento, era muchísimo
mayor que ahora. Estos rendimientos están
ahora en un nivel muchísimo más alto y son más estables, pero a costa de una
gran inversión de capital y de técnica que la pudieron hacer los fondos de
siembra. Los chacareros, en cambio, se fueron quedando marginados.
Y por supuesto el Estado K nada hace por defender a los
pequeños. Los ignora. Todo reclamo de éstos se lo tilda de "oligarca".
Además, como los fondos de siembra tienen el
dinero suficiente y como manejan grandes volúmenes de producción, tienen también
grandes facilidades para comprar los insumos y vender la producción. Todo eso
hace que su costo de producción sea mucho más bajo que el del chacarero común.
Y se pueden aguantar retenciones más altas, cosa que mata a los
pequeños.
Por todo esto los fondos de
inversión se extendieron enormemente en ese momento del
Antes siempre se hablaba de la concentración de la tierra, de la propiedad de
la tierra. Ahora hay una concentración de la producción que es sobre tierras
arrendadas, alquiladas y es un proceso que
cambió totalmente la estructura económica y social del campo.
Cosa de la cual no habla la propaganda K y sigue como si tuviera
que enfrentar la oligarquía de 1955.
Es por eso, como ahora se dice, que tenemos un 10 % de productores que aportan el 75 % de la soja y
eso es una enorme concentración – reitero – de la producción y no de la
propiedad de la tierra. La propiedad de la tierra sigue tanto o más
concentrada que antes, pero este es un fenómeno distinto del de la
concentración de la producción.
Diferenciar concentración de tierra de concentración de
producción es un enorme esfuerzo intelectual para los oficialistas.
Pregunta - ¿Qué
otras repercusiones se derivaron de estos cambios en el modo de vida del
pequeño y mediano productor y sobre la actividad económica de los pueblos y
ciudades cercanas al quehacer rural?
Ingeniero H Giberti - En primer
lugar, ha desaparecido una gran cantidad de los
clásicos chacareros. El chacarero que subsiste, ahora despliega mucho
menos trabajo que antes, de manera que eso de que toda la familia de varios hijos trabajaba junto con el padre y la madre, ya
pasó a la historia. En este momento una chacra, digamos, de 150 has. en
lo que se llamaba la región maicera y que ahora es la región sojera, requiere el trabajo de dos personas, nada más. De
modo que los hijos de la familia ya no caben en el campo y los obreros se van a
trabajar a las ciudades. Por eso mismo el
deterioro industrial de los años ´90 perjudicó a la chacra porque muchas de
ellas se constituían entonces sobre la base del trabajo familiar en la misma
chacra y parte de la familia trabajaba en industrias y comercios de los pueblos
cercanos. El receso económico de los años ´90 perjudicó esa ocupación
extrapredial y complicó más aún la economía del chacarero.
Para la izKierda esto es como hablar de cambios sociales en Ganímedes.
Esto explica esa enorme desaparición de chacareros, de productores
medianos y pequeños.
Digamos marginalmente que también hay que distinguir una cosa. El mejoramiento
técnico desde que se implantó el arado hasta ahora, va aumentando cada vez más
la productividad del hombre. Cada vez más una persona puede atender, cultivar
más hectáreas. Entonces, dentro de una producción agropecuaria moderna,
tecnificada, es lógico que disminuya la cantidad de explotaciones.
Por eso si en la región pampeana, por ejemplo, la tierra está ocupada en su
totalidad, si cada chacarero puede hoy trabajar más hectáreas que antes, es
evidente que tiene que ir saliendo una determinada cantidad de chacareros del
campo. En consecuencia, hay un proceso que podríamos llamar normal de
disminución de explotaciones agropecuarias y a eso se agrega, en el caso
argentino, un proceso que yo llamaría patológico de ese aumento de chacareros que salen del sector porque el gobierno ha sido
hasta hace muy poco mero espectador de la producción.
En Derecho Penal se llama delito por omisión.
A partir del 2001 cambia la cosa, no se llega
desde mi punto de vista a una política totalmente satisfactoria, pero hay
muchos aspectos que mejoran la situación. Entonces en el sector agropecuario resurge la economía porque a ese bajo costo
de producción, se unen precios mucho más altos que reaniman la actividad. Y esa
producción, aun bastante centralizada en pocas explotaciones, alcanza a
reanimar la economía de los centros poblados que yo podría llamar estrictamente
vinculados con la producción. En Pergamino, en el centro-sur de
Santa Fe y en otras áreas que estaban totalmente aletargadas desde el punto de
vista económico, se reanimaron esas industrias locales, se reanima el comercio como consecuencia de la mayor producción y el
sector chacarero que aún subsiste , comienza a recuperar poder adquisitivo.
¡Por fin alguien que se acuerda de la clase obrera de las
pequeñas ciudades, de la vinculada a la maquinaria agrícola por ejemplo!
Si se analizan
las inversiones que se ha producido en maquinaria, etc., ahora se ve
precisamente que mientras que en todos esos
años en que el sector no agropecuario estaba languideciendo cada vez en peores
condiciones e invertía menos, el sector agropecuario ya compraba mucho más
maquinarias, fertilizantes y herbicidas.
Y lo que el kirchnerismo hace es matar la gallina de los huevos
de oro.
En aquella agricultura tradicional de hace años, los fertilizantes
por ejemplo eran consumidos por las regiones extra-pampeanas y no por la región
pampeana. Ahora el principal consumidor de
fertilizantes es la región pampeana. Esta es una de las tantas
indicaciones de cómo ha cambiado la estructura.
Volviendo a lo que estaba contando. Se
reanima la economía, se robustecen los pocos chacareros que quedaron, pero que
aún así son todavía relativamente muchos y entran también en ese círculo de
mayor consumo y mayor inversión, lógicamente en una medida mucho menor que la
que pudieran hacer si hubieran conservado la magnitud económica anterior, de no
mediar su desplazamiento por esos fondos de siembra.
Pregunta - Es obvio que los
piquetes que irrumpieron en decenas de lugares, no
estuvieron integrados por oligarcas. Está claro que las multitudinarias
concentraciones congregaron a pequeña y mediana burguesía rural y a pobladores
del interior del país, en particular del área pampeana, que directa o indirectamente
son dependientes de la economía agropecuaria. También se ha visto el despliegue
de alianzas entre agrupaciones gremiales agropecuarias que a lo largo de su
historia se han revelado no sólo diferentes, sino decididamente antagónicas ¿Cómo se explica esta confluencia de ahora? Los
cambios habidos en la estructura productiva y social ¿pueden haber influido en
la orientación político - gremial de las entidades o esta confluencia es
coyuntural, empujada por “el espanto”, como alguno de ellos dijo? ¿Qué es
lo que en esencia está en disputa para cada una de las entidades integrantes de
la llamada Mesa de Enlace?
Ingeniero H Giberti - Ciertamente. Todos estos cambios en la estructura
económica y social, también provocó un cambio bastante importante en la estructura
gremial, societaria del campo.
Dado el inmovilismo conceptual de gente como Reconquista-
popular, ¡el ingeniero Giberti se pone a la altura de Frederick Engels!
El clásico chacarero arrendatario, la imagen
tradicional del socio de
Aparte de esa disminución de socios, en lo que hace a
En cuanto a las cooperativas, buena parte de
ellas sufrió un descalabro durante la época del
Además tenemos toda una estructura que absorbe el grupo de entidades que se
concentra en Confederaciones Rurales Argentina
(CRA), que tradicionalmente representaron a un tipo de explotación
relativamente grande pero manejada por el propio dueño, un empresario.
El tipo medio de socios de esas entidades nucleadas en CRA tiene una explotación relativamente grande, a lo mejor
1.000 has., que en la región pampeana no es poco, pero generalmente las maneja
él en forma directa y muchas veces vive en la propia explotación. Ese
hoy sigue siendo propietario y ha crecido mucho en los últimos tiempos. Además
se ha diversificado. Antes ese propietario era fundamentalmente ganadero y hoy ha asimilado las nuevas técnicas y se transformó
a veces más en agricultor que en ganadero. Por
eso interviene ahora en forma mucho más activa que antes en la puja por la
determinación de precios de los granos, etc. que antes era algo que miraba un
poco de costado porque se dedicaba más bien a la ganadería.
Los grandes productores son los clásicos
representados por
Es el drama de la izKierda: cuando aprenden todas las respuestas
referentes a la oligarquía, la realidad le cambia las preguntas.
Hace 40/50 años ese enfoque no existía. De modo
que

Estos son los cambios que hoy ofrece la estructura societaria. Ahora por sobre
esas cosas hay otra cuestión fundamental: ¿qué
representatividad tienen? ¿Cuánto del sector agropecuario, cuántos productores
verdaderamente absorben?
Si uno atiende a las cifras que cada una de ellas dice sobre la cantidad de
socios - y eso salió en un artículo de
La respuesta es la siguiente: en todo el país sólo el 4% de los
productores está afiliado a alguna entidad verdaderamente gremial y el 13 %
está agrupado en cooperativas. Esta es la verdadera representatividad que
tienen las entidades.
Entonces me parece que está bien que actúen, que reclamen, que el gobierno las
tenga en cuenta, pero distan enormemente de tener la importancia que ellas a sí
mismas se adjudican. Esa poca importancia creo que está muy claramente
expresada en otra circunstancia. Toda esta última serie de problemas que ha
habido ha surgido del famoso movimiento de los “autoconvocados”
que son los que en este momento están a lo mejor manejando la situación. Si hay tal gran cantidad de autoconvocados es porque
precisamente las entidades son poco representativas.
Y se da este curioso caso de que los autoconvocados por ejemplo, organizan una reunión e invitan a las entidades
agropecuarias y los presidentes de las entidades agropecuarias van como
invitados a las reuniones que organizan los autoconvocados.
Esa enorme cantidad de autoconvocados que son
los que hasta ahora están causando más cortes de ruta que los asociados,
están reafirmando las cifras censales sobre la poca importancia real que tienen
las entidades agropecuarias y están complicando también la resolución política
del problema porque por su propia condición de autoconvocados no tienen disciplina gremial, hay grupos con
diferencias internas muy notables, un grupo con otro no tiene nada de afinidad
y cada uno corta las rutas como le parece, Unos dejan pasar a las ambulancias y
otros no, pasan determinados tipos de mercaderías o no. Hay toda una anarquía y
sobre todo no pueden tener una actitud unificada y mucho menos obedecer las
directivas que emanan de las entidades agropecuarias tradicionales. Por eso si
mañana el gobierno llega a un acuerdo completo con las entidades agropecuarias,
con estas cuatro entidades famosas, no hay mayor garantía de que la masa de
productores agropecuarios responda a ese compromiso
La única verdad es la realidad y la realidad es que nadie puede
negociar con los auto-convocados. Es como intentar usar un garrote contra un
enjambre de avispas.
Pasemos ahora al marco político en que se desarrolla toda esta
problemática del conflicto.
Primero: yo no considero malo que se hable de que esto está politizado. Al
contrario, todos estos hechos son la
consecuencia de medidas políticas. Entonces me parece que es absurdo
decir que las entidades están politizadas o que el gobierno está politizado o
se politizan los temas, etc. Ojala todos estuviéramos politizados, con lo cual
quiero decir que estuviéramos viendo desde un punto de vista de una actividad
política razonable, que medidas conviene tomar o no.
Segundo: yo creo que las entidades han
respondido, reaccionado a situaciones que son muy distintas de las que
originalmente se plantearon. Esto explica en buena medida su aparente
unificación.
Dicho en forma más clara: analizada la actual situación económica del sector
agropecuario, el Gobierno computó que en razón de la fenomenal suba de los
precios internacionales, ese sector percibirá ahora ingresos muy altos, que
para lograrlo en realidad no hizo demasiado. Las retenciones vienen a cumplir
así una función legítima, la de quitar una parte nada despreciable – podría ser
un poco menos, pero es bastante apreciable – de los posibles ingresos,
redistribuirlos y fundamentalmente por vía de las retenciones, separar los
precios internos de los externos de modo de evitar que ese extraordinario
aumento de los precios externos eleve innecesariamente el costo de vida
interno. Yo creo que es humano considerar que nadie va de buen modo, sin cierta
discusión, a resignar sus ingresos, Después de todo, el bolsillo es la parte
del cuerpo que más duele.
Creo que es humano dentro de nuestra sociedad que cada persona
procure ganar lo más posible.
Aquí aparece entonces uno de los errores del
Gobierno y fue el no explicar suficientemente el por qué hacía las cosas de
manera que quedara claro el por qué de las retenciones, la magnitud del margen
de ganancias extraordinarias que en caso contrario quedaría en manos de los
productores y que aún descontadas las retenciones, restaba una buena
rentabilidad.
Y el gobierno, ¿computó las transformaciones del agro?
Por lo que se ve, aún se maneja con criterios de hace 30 años. Y
que decir cuando la presidenta define "la soja es un yuyo". Es
el principal commodity de exportación y ella no tiene la más puta idea de qué
se exporta.
Aquí aparece ese trasfondo político. Las entidades obedecen
inicialmente a la presión primera de sus asociados y luego se encuentran
presionados por los auto-convocados que piden que no se les saque un solo peso.
Y es más fácil para un dirigente trasmitir ese pedido al gobierno que el
hacerle ver a sus asociados que deben resignar parte de ese beneficio
extraordinario en función de un beneficio social.
Aquí aparece el segundo error, porque no es
posible que el Gobierno trate de igual a igual a una entidad agropecuaria y con
ese famoso “hay que consensuar” en algo donde
jamás se va a poder consensuar porque implica limitar en buena parte los
beneficios del sector. Exagerando las cosas: si en un país donde hubiera
esclavitud el gobierno quisiera eliminarla, jamás va poder consensuar con los
dueños de los esclavos. Entonces si el gobierno necesita limitar en parte el
ingreso de un sector agropecuario, no va a lograr el consenso. En todo caso los
va a convencer a regañadientes, pero esperar a que tenga un consenso pleno de
esas medidas me parece absurdo. Por eso digo que el Gobierno gobierna, por lo menos en un modelo teórico, atendiendo a las
necesidades globales del país y en cambio las entidades sectoriales
atienden a una lógica defensa de sus propios intereses sin considerar
mayormente las consecuencias sociales.
"Atendiendo las necesidades globales" significa
"retener" por igual lo que cosecha el pool y lo que cosecha el pequeño,
cobrar por igual - criterio fiscalista estilo Cavallo - sin tomar en cuenta las
consecuencias sociales.
Esto es lo que sería desde mi punto de vista lo que ocurre en la
economía agraria. Ahora, en la economía social o en el marco político general, yo no creo que se pueda hablar de golpismo. Me
parece que la relación de fuerzas ahora es muy distinta que antes. Que la
sociedad en general vive otro clima y que dista mucho de pensar o aceptar que
se pueda dar un golpe. Pero sí creo que se
inicia un proceso muy serio, muy inteligente, de deterioro de la imagen del
gobierno que puede sí llevar después de un tiempo a un cambio de gobierno, sea
por un golpe o sea por elecciones o se lo debilita tanto como para lograr
forzarle el brazo e imponerle un cambio de política. Se desprestigia totalmente
a un gobierno y luego surge una alternativa de un gobierno, por ejemplo
totalmente conservador y la gente
incautamente puede ir a votar por ese gobierno.
Creo que la gente a veces prefiere conservadores lúcidos y con
sentido nacional a zurdos fuera de la realidad. Roca, Bismarck, Franco, Perón,
De Gaulle... ¿y porqué no el ex coronel de KGB Vladimir Putin (ex afiliado al
PCUS)?
Es decir se puede hacer un golpe electoral en lugar de un golpe
militar. Veo que aquí si no se manejan
bien las cosas se puede llegar a un enfrentamiento torpe e innecesario de un
sector con otro, en que se van insultando recíprocamente y en lugar de
argumentar pasan a los insultos y a una acción violenta
Eso pasa cuando el líder de una parte - K - no tiene concepto
estratégico y cree que todo se resuelve ganando los encuentros tácticos.
Vietnam es el mejor ejemplo de quien, sin ganar una sola batalla
- encuentro táctico - termina ganando la guerra por tener la mejor estrategia.
En 1939 Hitler tenía la fuerza para lograr su objetivo, pero se
equivocó de estrategia.
En 1945 Mao no tenía la
fuerza para lograr su objetivo, pero acertó la estrategia.
En ese sentido creo que también el
Gobierno no ha estado prudente porque no ha sabido conservar la serenidad y en
lugar de utilizar adjetivos contra los dirigentes agropecuarios debió explicar
claramente la situación, por ejemplo presentar modelos de costos que
demostraran la gran utilidad que tiene el sector agropecuario y que hacen
legítimo que una parte de esos beneficios extraordinarios se dediquen en
beneficio del país entero.
"Conoce a tu enemigo... " SunTzu
El primer error es que el gobierno no tenía la más puta idea de
con quien se metía ("la soja es un yuyo... ")
Se conduce con el "palo y la zanahoria". Y luego,
"si me dan su apoyo para las retenciones (la zanahoria) yo les
doy defensas contra los pooles. De lo contrario, dejo que los pooles los
devoren a Uds. (el palo)"

Esa misma carencia de elementos objetivos también la presentan las
autoridades agropecuarias. Escuchamos todos los días su queja de que pierden
plata, que no pueden invertir, etc. pero jamás dan un costo concreto. Lo más
que hacen es decir como ha aumentado el precio de los fertilizantes o el precio
de otros insumos. Y eso en parte es cierto, pero esos productos que ellos
indican constituyen una parte relativamente minoritaria del costo total de
producción. Por ejemplo me parece que los fertilizantes más los herbicidas,
pueden representar alrededor del 10 % del costo de producción. De manera que aunque dupliquen sus precios, su efecto sobre el
costo final es poco y además hay otros rubros que han disminuido enormemente su
importancia económica en beneficio del sector agropecuario.
Pero sembrar con el
22% y cosechar con el 44% rompe las caramañolas... máxime cuando ven que la política de
retenciones a la minería, petróleo, pesca y juego, es distinta.
Si estudiamos las relaciones insumo-producto podemos decir algo
que es asombroso: en el quinquenio 1997-2001
se necesitaban un poco más de 220 Kgs. de soja para comprar
También podríamos decir que desde el punto de vista social y si es que la
memoria no me falla, antes en ese primer período que señalaba se necesitaban 14 quintales de soja para pagar el sueldo mensual de
un obrero rural medio y ahora se necesitan sólo 10 quintales, es decir que ha
habido una rebaja de casi el 40 %, lo cual nos está diciendo por otra parte que
los beneficios derivados de los mayores precios de los granos no se han
manifestado en el aspecto social de los trabajadores agropecuarios
Pero hoy muchos de los obreros rurales cobran un porcentaje de
lo cosechado, razón por la cual están en la ruta junto con el patrón (aunque
contradigan al marxismo. La peonada es así, para disgusto del marxismo euro-céntrico)
Volviendo al tema propósitos de la protesta. No creo que pueda
calificarse de golpista a la gente, pero sí de desestabilizadores. No a la
gente en su totalidad, sino que hay un grupo que está aprovechando esta
circunstancia para que la gente, que está embalada, irritada porque le sacan
pesos, entre, sin darse cuenta, en esta corriente desestabilizadora. Y yo que
viví unos cuantos años y ví esta película varias veces, me acuerdo de lo qué
ocurrió por ejemplo con Illia.
Hace poco se cumplió un aniversario de la muerte de Illia o algo así. Casi
todos los periódicos cantaron loas de Illia, pero cuando Illia vivía y era
presidente, se lo denigró de todas formas. Se le hizo una campaña muy bien
instrumentada de hacerlo aparecer como un hombre irresoluto, etc., la famosa
tortuga. Mis hijos, que eran entonces estudiantes secundarios y formaban parte
de la juventud, salieron a la calle a
protestar porque no había suficiente presupuesto educativo. Las cifras
demostraron luego que en ese momento la proporción del presupuesto dedicada a
educación era muchísimo más alta que antes.
Y los primeros que salían eran del PC de Codovilla que apoyaba a
Illia contra Onganía. ¿Y Perón que decía en 1965?
Pero todo eso son elementos de una política muy bien orquestada
que transforma a muchos en idiotas útiles de aquellos que los utilizan con
fines totalmente distintos de lo que ellos quieren defender. Y así terminan
escupiendo al cielo.
Yo no quisiera que ahora se produjera lo mismo. Pienso que el Gobierno tiene un
montón de faltas. Políticas activas mal dirigidas y de políticas que no ha
dirigido, pero pienso que aunque todo lo que ha hecho estuviera mal y sólo
hubiera hecho esto de las retenciones, no habría por qué no apoyarlas.
En todo caso el enorme esfuerzo que se está haciendo en contra de las
retenciones se debe utilizar para presionar al
Gobierno para que actúe implementando todas esas políticas que hoy faltan. Por
eso creo que hay que proceder con bastante tino en cuanto a las posiciones que
uno debe tomar ahora. Insisto en que en una actitud crítica con el Gobierno,
criticar al Gobierno no es ir contra el Gobierno. Lo digo como
institución.
Tenemos que tener estoy muy claro y que si no advertimos bien la
diferencia podemos estar desestabilizando, no actuando sobre un Gobierno para
que cambie sus posiciones, sino desestabilizando a un Gobierno en beneficio de
intereses que no son verdaderamente los intereses nacionales
Pregunta - Las entidades integrantes de
Ingeniero H Giberti - Por dos
razones fundamentales yo creo que no corresponde una consulta previa. En primer
lugar, un gobierno democrático, si va a cumplir el programa enunciado, no
necesita consulta previa, no necesita permiso para gobernar. Dicho en forma más
simple: tiene hasta la obligación de cumplir el programa previsto. Puede
negociar la forma de instrumentar el programa previsto. Pero no negocia el
programa.
En segundo lugar y desde un punto de vista práctico, la implementación de las
retenciones se parece un poco a una devaluación. No es posible estarlo
anunciando antes y empezar a conversar sobre los porcentajes de retención
porque se desataría una especulación impresionante durante los días en que se
trata ese asunto públicamente.
Por eso creo que el otro defecto del gobierno, aparte de no instruir
suficientemente, de no explicar suficientemente es, como lo dije antes, que
cuando empezaron las grandes resistencias, prácticamente aceptaba esa idea de
tener la obligación como gobierno de consensuar, de tener que discutir con una
parte, que es el sector agropecuario, como si los representantes del sector
fueran equivalentes al gobierno. Creo que los representantes de un sector
representan a un sector y no al resto de la economía.
Esto de las retenciones además va mucho más allá de lo que corresponde al
sector agropecuario. Tanto como el sector agropecuario pide que se le consulte
o que se lo tenga en cuenta, podríamos decir que con el mismo derecho y en las
mismas circunstancias toda la industria de transformación, el transporte, las
comunicaciones vinculadas con el agro y fundamentalmente los trabajadores y los
consumidores tienen tanto o más derecho para pedir que se los integre a una
mesa de discusión, si es que es necesaria la mesa de discusión.
Al final acepta lo que pide Buzzi: el Plan Agropecuario
Nacional. Pero nadie sabe cual es el Plan Estratégico Nacional del Gobierno
porque no lo tiene.
Su único objetivo es mantenerse arriba, para llegar apoyó al
menemismo y ahora intenta mantenerse sin cambiar la estructura menemista pero
con discurso de dd.hh.
También otro defecto del Gobierno
es que no ha establecido claramente su posición y la posición que le corresponde
al sector privado.
Recién ahora empieza a establecerse claramente por parte de las autoridades que
el Gobierno gobierna y que puede oír y consultar las opiniones, pero es él el
que se guarda el poder de decisión. Lo hace recién ahora, después de 10 o 15
días o más desde que se desató el conflicto, cuando prácticamente se lo dejó
crecer. Yo digo que si yo ahora a un hijo le dejo hacer todo lo que quiera y de
repente me doy cuenta que estoy procediendo mal y empiezo a ponerle límites, me va a ser muy difícil establecerle límites porque
lo dejé crecer sin límites. Esta es la actitud irracional que ha tenido
el Gobierno: dejar crecer sin límites la oposición de las entidades y luego
intentar establecer los verdaderos límites cuando ya era un poco tarde porque
se había desatado el conflicto
Pregunta - En la realidad actual
y dada la relación de fuerzas existente, que lineamientos de política
agropecuaria sugeriría en orden a transformar al sector en palanca de un
desarrollo progresista tanto para la propia rama agropecuaria como para el país
en su conjunto.
Ingeniero H Giberti - Es absolutamente necesario desarmar toda esta
estructura de los fondos de siembra porque crean una estructura social
totalmente negativa.
Tal cosa no se le puede pedir al menemismo reciKlado.
Pienso que aunque la
productividad, absolutamente económica de esos fondos de siembra, sea mayor que
la productividad que puede tener la explotación media, hay con este último todo
un beneficio social que en todo caso habría que ver en que forma se contabiliza
junto con los costos de producción. Atender sólo al costo de producción y no
atender el beneficio social me parece que no es razonable.
¡Por fin un concepto peronista! "Nuestro objetivo es
mejorar lo social. La política es sólo un medio" Perón.
Por eso digo que aunque la tasa
de rentabilidad de esos fondos de siembra pueda ser mayor que los de una
explotación mediana, no debe por eso llevarnos a no fomentar las explotaciones
medianas ya que las otras provocan un desequilibrio social, provocan una
pérdida de importancia de toda la economía que rodea a las explotaciones
agropecuarias, de los pueblos del interior y de las ciudades grandes también.
Cosa que el Kirchnerismo no ve. Sólo ve la recaudación para
mantener el clientelismo.

Desde un punto de vista social yo creo que una de las bases de la
política debe ser apuntar a robustecer, a aumentar enormemente, lo digo en
forma conciente, la importancia de un sector
de productores medianos. Y estoy hablando de medianos. No uso la palabra familiar
porque la explotación familiar de antaño creo que ya no existe. La explotación
familiar de antaño se llamaba así porque ocupaba toda la familia. Los padres y
los hijos de una familia que siempre era bastante numerosa, que andaba en
alrededor de 5 hijos y era una explotación mediana. Hoy debemos dejar
eso de explotación familiar porque ya no trabaja la familia y hablar de la
explotación mediana, como hablamos de industria mediana y no de industria
familiar.
Esa explotación mediana es necesario robustecerla,
dotarla de un crédito integral, de un asesoramiento técnico completo, es decir
robustecer más todavía la tarea del INTA no sólo en la investigación, sino en
la extensión que es fundamental para que la investigación tenga efecto social e
impulsar una política crediticia unida a esa mejora tecnológica. O sea que en
lugar de un crédito aislado para sembrar o para cosechar, etc. se de un crédito
a las explotaciones que presenten planes racionales de trabajo y a 4 – 5 años
de horizonte. En esa forma el crédito de fomento, el crédito integral,
contribuiría a perfeccionar la estructura productiva, porque dando créditos
aislados para siembra o para cosecha no se sabe si se le da a gente que en
realidad está trabajando bien o mal. Se fomentaría una buena estructura
productiva, se podría combatir el monocultivo, porque el problema ahora del
monocultivo de soja es muy serio, no sólo desde el punto de vista técnico sino
desde el punto de vista económico.
Pero como dice al principio, el rol que el gobierno le da al
INTA es de espectador.
Es peligroso que toda la economía agropecuaria
gire en buena parte alrededor de la soja, porque hoy el precio de la soja es
muy alto, pero si mañana bajara sería un descalabro económico total. Si la
producción está diversificada eso es mucho menos serio.
Esto desde el punto de vista económico. Desde
el punto de vista agronómico ese monocultivo así cerrado es peligrosísimo
porque va en detrimento de la conservación del suelo.
¿Cómo se puede romper ese monocultivo sin perjudicar al productor? Se puede
hacer. Por ejemplo las retenciones pueden
influir en buena parte, porque se aplican retenciones mayores a la soja que a
otros cultivos, entonces se fomenta la diversificación n de cultivos.
Pero el gobierno NO baja las retenciones de los otros cultivos.
Quiere cobrar de todos lados y deja la soja como única alternativa.
Con el crédito, distribuido de esa forma mediante planes
racionales, se da crédito a aquellas
explotaciones que presenten planes de rotación de cultivos, de diversificación
n de la producción.
Es contradictorio alentar el capitalismo agro-especulativo por
un lado y el dirigismo crediticio por el otro.
Y ese crédito está apoyado en una buena estructura técnica que
resulta de un servicio oficial de extensión. Y digo un servicio oficial, porque
por ejemplo están los CREA, que era un grupo verdaderamente interesante de
apoyo técnico pero propio de las grandes explotaciones, que son los que pueden
pagarse el servicio técnico.
No es barato un buen servicio técnico. El asesoramiento individual integral, no
está al alcance económico de un chacarero común. Pero
me parece que el interés nacional justifica que exista un servicio de extensión
oficial que proporcione esa ayuda gratuitamente porque va en beneficio del
conjunto de la economía nacional. No se trata de una dádiva, de un regalo que
sea fondo perdido para el Estado, sino de una actividad estatal que contribuye
poderosamente a aumentar la producción y a mejorar la distribución del ingreso.
Una de las formas rápidas e inmediatas de
eliminar los fondos de siembra es una simple modificación de la modificación
que se hizo a la ley de arrendamientos. La ley de arrendamientos, la 13.246 del
año 1948, era una muy buena ley que entre otras cosas prohibía la continuidad
de los contratos por una sola cosecha. Es decir los permitía una sola vez, como
una cosa accidental como el que alguna persona tuviera problemas y en ese
momento no tuviera más remedio que arrendar su campo para capear una
inconveniencia circunstancial. La ley no permitía hacerlo más que por una vez .
Después del golpe del 76, durante la dictadura, se modificó ese artículo y se
suprimió la prohibición del contrato circunstancial.
Pero una característica del kirchnerismo es la continuación de la legislación del Proceso y a
través de Cavallo.
Debería derogar
Se arroga el derecho dado al PE a imponer retenciones y
modificaciones al Código Aduanero, y esto viene por decreto de 1981 (M de Hoz)
Este decreto se toma y no se modifica por el decreto 2284/91 de
Cavallo.
Eso es lo que da origen y fuerza a los fondos de siembra, que trabajan exclusivamente en tierra arrendada por un
solo año porque su política fundamental es mantener la liquidez, utilizar la
menor cantidad de capital fijo posible y conservar la agilidad de pasar de
un rubro a otro. Con solo volver a la vieja ley, yo creo que desarmamos
bastante los fondos de siembra.
Desde luego que no basta con lo que yo apunto, pero creo que esta modificación
legislativa es una medida sencilla y fácil de lograr y de efectos prácticamente
inmediatos.
Estos serían para mí los puntos fundamentales de la política económica en lo
agropecuario. Ello exigiría un conjunto ordenado y coherente de distintas
leyes, porque también hay que ver la eficiencia de todo lo que ocurre de la
tranquera hacia afuera. Nosotros tenemos un extraordinario beneficio, una
extraordinaria ventaja diferencial respecto de otros países. Es la derivada de
la productividad natural de nuestro suelo que beneficia al empresario y por más
eficiencia empresaria que hubiera, no
podríamos obtener costos de producción inferiores a EE.UU., por ejemplo, si no
tuviéramos esta ventaja natural. Pero es una ventaja natural que se pierden en
buena medida por la ineficiencia de lo que ocurre de las tranqueras para afuera.
De tranquera para adentro se puede mejorar mucho la producción. Aparte de que
se han producido mejoras, se pueden introducir otras por ejemplo en la
ganadería. Pero de tranqueras afuera, tenemos
en primer lugar el transporte.
Una de las tantas locuras que se derivaron de
las políticas de los 90 es la desaparición del FF.CC. Ha quedado
reducido a una cosa esquelética, con muchos menos kilómetros de vía que antes. El FF.CC. es la forma más económica del traslado de
los granos. Eso o la vía fluvial. Pero por su propia idioscincracia el
transporte por camión es la forma más costosa de transporte. Sin embargo
estamos transportando el grueso de la cosecha por camión y estamos perdiendo
buena parte de la ventaja competitiva.
Pero la presidenta quiere el tren bala y nuestra izKierda
la defiende. Por otro lado, si Moyano apoya el camión en lugar del tren,
también se lo defiende.
La otra cosa es la industria de transformación. Ahora felizmente
buena parte de la producción agropecuaria, en el caso específico de la soja y
del girasol, se exporta o se consume como aceite y sus derivados y eso genera
una industria que conviene tener y hacer crecer. Pero también es necesario
desarrollar los restantes sectores industriales que no son todo lo bueno que
deberían ser.
Y también es necesario aumentar la eficiencia del proceso de comercialización,
especialmente en los granos, no tanto en las carnes. Las etapas finales de la comercialización están en manos de unas pocas
empresas. Ocho empresas, no mucho más, concentran el grueso de la exportación
de granos y eso les da un poder de negociación que encarece notablemente los
costos totales. Porque esas empresas no son entidades de beneficencia y
absorben una parte mayor que la estrictamente necesaria de la diferencia que
existe entre el precio final y el precio que se le paga al productor
agropecuario.
Pero en lugar de
nacionalizar el comercio exterior, se permite que las ocho empresas descuenten
el 44%, y paguen el 22%.
Esto es más que evidente y más de una vez la
vieja JNG, que desapareció en los ´90 al compás de la política de retracción
del Estado y sin que los productores la apoyaran lo suficiente,
¿Y que actitud al respecto tuvo Kirchner entonces?
más de una vez repito publicó cifras que fueron muy poco
difundidas por los diarios y muy poco difundidas por los propios productores,
mostrando como las grandes empresas comercializadoras privadas daban menos
beneficios a los productores que la comercialización que efectuaba la propia
Junta.
Si vemos la literatura tradicional de todos estos tiempos vamos a ver siempre
esa glorificación de la actividad privada que se justifica con su eficiencia,
con que emplea menos gente. Y puede ser que eso sea así, pero emplea menos
gente y es más eficiente para su propio beneficio, no para el beneficio
nacional.
Resulta que una de las causas de la
privatización de los FF.CC. era que sus pérdidas insumían millones de dólares
pero ahora gastamos muchos más millones en subsidios pero para una red mucho
más pequeña y más ineficiente. Entonces creo que tenemos que reflexionar
mucho sobre todo eso y utilizar la triste experiencia pasada para ver que
terrenos estamos pisando.
Bueno habría muchas otras cosas más como rectoras de una política agropecuaria
pero creo que con esto habría bastante para actuar. Solamente con corregir esas
cosas, aún sin corregir otras, me parece que es esencial
Pregunta - Que opinión le merece
la eventual restauración de un IAPI o una Junta de Granos que asegure una
determinada rentabilidad al productor y se constituya en la estructura oficial
de compra y de venta al interior y exterior del país.
Ingeniero H Giberti - La
implementación de las retenciones, como vimos, apunta a disociar los precios
internos de los internacionales, con el agregado de instrumentar mecanismos
para diferenciar a productores grandes de los chicos,
Apuntando a esos objetivos yo
creo que la solución integral es justamente que el Estado sea el
comercializador. Compra el grano a un precio que establece, que tenga una
suficiente rentabilidad para el productor, diferenciándolo por zonas y exporta
el grano al precio que más convenga de acuerdo con los precios internacionales.
El margen - chico o grande - lo utiliza el Estado en beneficio de un plan
global de desarrollo económico.
Esa para mi es la solución ideal. Pero en este
momento no se si existe la fuerza política para llevarla a cabo y tampoco estoy
seguro del deseo político de llevarlo a cabo. Pero para mi es la solución
integral y sería mucho mejor que las retenciones.
Pregunta - ¿En donde radicarían
las complicaciones para reestablecer esas entidades?
Ingeniero H Giberti - No las veo
desde el punto de vista instrumental. Lo lamentable es que se ha perdido buena
parte de la estructura y del personal que el Estado tenía. Es decir que si
reconstituimos

Si esto se hubiera hecho al poco tiempo de desarmadas las Juntas, hubiera sido
más fácil. Ahora después de tantos años se supone que la gente que se capacitó
se fue a otros lados o simplemente se murió. Por eso aunque soy partidario de
ese régimen, también señalo que no hay que hacerse ilusiones que instauramos
una Junta de Granos y al año siguiente funciona perfectamente con los objetivos
que tenemos nosotros. Posiblemente tenga muchos tropiezos y hay que tener
cuidado porque esos tropiezos van a ser utilizados para mostrar.. “ven que es
absolutamente ineficiente el Estado”
Pregunta - ¿En quién habría que
apoyarse, a quién habría que ganar, con qué fuerzas habría que contar para una
política de transformación con sentido progresista?
Ingeniero H Giberti - Este es un
tema importante. Yo desde que me recibí empecé a estudiar la economía. Esto no
quiere decir que sepa mucho, pero sí que he vivido muchas circunstancias y mi
conclusión actual a la luz de lo que pude pensar y de la experiencia que fui
recogiendo es la siguiente: el sector
agropecuario, precisamente porque se moderniza, va a tener ocupando cada vez a
menos gente y entonces desde el punto de vista del producto bruto va a ir
teniendo menor participación. Actualmente creo que debe andar en el 4 al
5% del producto global, lo cual no quiere
decir que no tenga incidencia en los otros sectores y en el caso de la
ocupación puede ser que esté alrededor del 10 %. Es decir, demográficamente
hablando, o sea políticamente hablando por ejemplo de gente, el sector
agropecuario es minoritario. Lo cual no quiere decir que el sector no
agropecuario pueda hacer lo que quiera. Pero pienso que la solución de los problemas agrarios – no se si
parece muy arbitrario – hoy está en buena parte en manos ajenas al sector
agropecuario. Porque el sector agropecuario se ha ido encerrando
tradicionalmente en esa idea de que “bueno,….. los productores agropecuarios
son esa esforzada gente que trabaja todo el año, de la mañana a la noche y
trabaja por apoyar al país y no por lograr un lucro personal”. Yo no creo que
sea ningún desdoro trabajar por el lucro. Lo que me parece que no es razonable
trabajar por el lucro y presentarse como el santo que trabaja sólo por el
interés nacional.
Lamentablemente como todo eso ha ido creciendo y todavía se ve ahora, si leemos
cualquiera de las declaraciones, los discursos e incluso los editoriales de
muchos diarios, estamos en la misma. ¡Ah, ..ese esforzado productor
agropecuario… . | En realidad el productor agropecuario de hoy, excepto en el
caso de tambero, por ejemplo, de los obreros tamberos, no del patrón, se levanta
a las 8-9 de la mañana, se desayuna como cualquier gente urbana o más. Yo no me
opongo a que haya habido esa mejora. Lo que digo es que no es legítimo utilizar
viejos conceptos para presentarse actualmente como santos
Todo esto me lleva a la conclusión que los miembros del sector agropecuario se
han ido deformando y no ha habido una educación suficiente para hacerlos
recapacitar sobre que sus exigencia actuales no están muy de acuerdo con las
exigencias nacionales.
En buena medida toda esta legislación que yo señalaba, a lo mejor no goza de
mayor simpatía en el sector agropecuario pero desde un punto de vista
democrático creo que es lógico que la mayoría imponga su pensamiento.
Felizmente en este caso, si el sector agropecuario no tiene la suficiente
racionalidad creo que la gran masa no agropecuaria puede con su voto hacer que
llegue al gobierno gente que no sea cerradamente agropecuaria. Y yo que soy
ingeniero agrónomo no creo como muchos de mis colegas que la profesión de
agrónomo sea la mejor del país ni que la economía agropecuaria sea lo único que
mueve al país. Creo firmemente que un país
progresa cuando la economía agropecuaria crece, pero en términos porcentuales
cada vez menos, porque hay un mayor desarrollo industrial y de servicios que es
el que más contribuye a un verdadero, prolongado y continuo progreso de la
economía
Producto de aquella deformación es la creencia de muchos que los
chacareros son santos, que son artífices de la economía nacional, que son
Buenos Aires, 18/06/ 2008
*Profesor honorario de