En la comida anual de camaradería de las Fuerzas Armadas de
Camaradas:
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na vez más en el camino de nuestros afanes e inquietudes nos
reunimos para recordar el nuevo aniversario de
Desde 1944, ininterrumpidamente y en función exclusiva de
las responsabilidades que pesan sobre mí, he tenido siempre el honor y la
satisfacción de expresar mis pensamientos y mis sentimientos en estas mismas y
cordiales circunstancias.
He recorrido, en mis recuerdos, estos actos desde los
primeros hasta los últimos en que mi palabra, como hoy, debía tener ya el tono
de mi responsabilidad.
He querido hacer así un examen de mi propia conciencia
confrontando por mí mismo mis propias palabras con el testimonio de las
realidades que están a la vista de todos.
Es el resultado de ese íntimo y sereno examen de mi conciencia
lo que me autoriza a decir esta noche que mis palabras, en estos actos anuales
de camaradería, han sido siempre el reflejo de la auténtica verdad de
Con el mismo tono de la verdad con que siempre hablé quiero
hacerlo esta noche a los hombres que de manera muy especial, tienen el deber y
el derecho de conocerla sin ninguna limitación, porque se trata de la verdad de
La patria, su pasado, su presente y su porvenir
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a Patria, su pasado, su presente y su porvenir ha sido siempre
el grande y único tema de estos actos. El gran pretexto es el recuerdo de sus
glorias y tradiciones y sobre ellas apoyamos nuestro pensamiento y nuestro
corazón para lanzarnos hacia el porvenir, buscando avizorar a la distancia el
cumplimiento absoluto y definitivo de nuestros grandes ideales.
No vivimos en el recuerdo del pasado, como los
pueblos y los hombres cuyo presente desgraciado y cuyo porvenir sin esperanzas,
los obliga a refugiarse en la memoria de los tiempos mejores que pasaron.
El panorama de la patria y el mundo
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irando hacia el futuro y en razón del cargo que
ocupo, pienso que nadie como yo podría avizorar más a lo
lejos el panorama que se ofrece en estos momentos al porvenir de
Veo las cosas de mi Patria y del mundo desde
un mirador que es caja de resonancia para los problemas generales del pueblo
que es la parte viva de
Esa es la doble situación que quiero considerar, a fin de
que sea conocida por los camaradas sin ninguna duda y cada uno sepa con entera claridad
a qué atenerse.
La defensa del país: sus nuevos caracteres
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urante casi ochenta años hemos vivido en paz. Nuestro pueblo
trabajando y nosotros educando sus hijos. El futuro inmediato no se presenta
tan promisor. Ello impone una misión clara: prepararnos y preparar al país
para la defensa.
Tal defensa tiene hoy caracteres originales. Ya pasaron los
tiempos en que nuestra actividad se reducía a los planes de operaciones y a la
preparación e instrucción para llevarlos a cabo. Hoy la guerra penetra en campos
insospechados. Desde la paz se trabaja activa e insidiosamente para
minar la cohesión, la fuerza del país y la nacionalidad. Se acciona sobre los
gobiernos y los pueblos en procura de hacerlos instrumentos de diversos
designios.
Se trata de penetrar los países. Políticamente, introduciendo la descomposición y
formando quintas columnas, hasta dividir las comunidades en bandos que sirvan allí también a la
lucha general. Socialmente,
tratando de anarquizar las masas de trabajadores para volcarlas en una u otra de las ideologías antagónicas,
provocando conflictos artificiales y produciendo la miseria y el caos,
ambientes propicios a la explotación económica o política. Económicamente, interviniendo
en forma directa en los países dominados o saboteando, bloqueando o boicoteando
el comercio de los que no
se someten.
Una publicidad despiadada invade al mundo tras los objetivos
determinados. En esa propaganda
foránea se enrolan, en los países, los grupos de nativos a su servicio. En ese
juego caen insensiblemente, con los malintencionados, los interesados y los ingenuos. Como
generalmente sucede, para corromper, se usa el dinero, poderoso incitante
para los hombres sin conciencia y sin moral.
Tras esos mismos objetivos se interviene hoy descarada o
subrepticiamente en la política interna de los países, tras el objetivo de
encumbrar los hombres que sirvan los intereses foráneos en juego. Se crean asociaciones,
ligas,
agencias
e industrias
destinadas a disimular las verdaderas
acciones contra el país. Se realizan congresos, reuniones y círculos,
para reunir personas e impartir instrucciones más o menos disfrazadas. Se
utilizan las agencias informativas, diarios, revistas, radio
y cine
para influenciar, presionar y organizar
verdaderos chantajes internos e internacionales. Se usa el espionaje y la provocación
desembozada, que, como la propaganda difamatoria, es dirigida, algunas veces,
desde las oficinas del servicio exterior interesadas. Se realizan verdaderas
organizaciones, abundante y largamente pagadas, para hacer circular rumores,
calumnias e infamias contra países, gobiernos y personas, con procedimientos
cada día más bajos y más perjudiciales. Agentes especializados se
infiltran en los gremios obreros para disociarlos y destruirlos,
buscando en el desorden y la desorganización, el copamiento de sectores importantes
dispuestos a provocar el caos y el levantamiento. A este procedimiento no
escapan los sectores estudiantiles y
universitarios,
víctimas de la misma prédica y de idéntica maniobra.
Las Fuerzas Armadas son blancos preferidos para
esta clase de trabajo y propaganda. Millares de panfletos
difamatorios circulan hacia ellas y se busca afanosamente que sus miembros y
familiares se presten a la circulación de rumores y comentarios, que con
apariencia inocente, lleven la perturbación y la intriga. Ellos mismos denuncian después
ante las autoridades a los autores o desatan la provocación contra Jefes y
Oficiales dignos, para producir acciones y reaccionas en el personal.
Desgraciadamente, algún personal fuera de servicio, encuentra en estas actividades un
lucrativo negocio y olvidando sus deberes sirve de instrumento a tan
indigno tráfico.
Por eso hoy, el Jefe y el Oficial deben
sabor que la guerra comienza en forma activa en tiempo de paz. Por lo
tanto su misión comienza ya a cumplirse en esa etapa. Su acción
tesonera e inteligente ha de evitar que los agentes disimulados
del derrotismo y la traición sean foráneos o del
país, realicen sus obscuros designios.
Naciones que se someten y
que no se someten
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entro del panorama general de toda esta lucha subrepticia pero enconada y
pertinaz, las naciones así invadidas por las fuerzas interesadas en
el dominio del mundo, reaccionan solamente de dos maneras: se
someten dejándose invadir o no se someten, decidiéndose por su defensa.
Camaradas: Hace algún
tiempo hablando de
Yo elegí para mi pueblo el camino de los que defienden con
dignidad, pero no me quedó con eso y desde aquel entonces lo he preparado para que pueda defenderse
con métodos adecuados frente a las nuevas formas de ataque inventadas en el
mundo contemporáneo.
La invasión política y la defensa política
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or eso, frente a la invasión política que trata de introducir
la descomposición en la comunidad por la formación de quintas columnas para
dividir al pueblo en bandos que sirvan a la lucha general, yo he tratado de
reunir a todos los argentinos detrás de un objetivo nacional,
Mi movimiento no tiene una plataforma política sino un programa
nacional; y a sus altas cumbres: la felicidad del pueblo y la grandeza de
Frente a nosotros se levantan los grupos que, conscientes o
inconscientemente, directa o indirectamente, sirven a las fuerzas internacionales
de la disociación.
Ya una vez se aliaron con ellas... y se
reunieron en una sola masa los que aceptaron la ingerencia de un imperialismo y
los que sirven a la ideología extremista de otro imperialismo.
En aquella lucha venció el pueblo argentino; vale
decir, venció
Lógicamente aquella derrota no nos fue nunca
sinceramente perdonada por unos ni por otros.
Por eso las mismas fuerzas vuelven ahora al intento
fracasado, utilizando los mismos procedimientos, con el único añadido de la pasión
desorbitada que en esta oportunidad los enceguece, en virtud de la nueva e irremediable derrota que prevén.
Nosotros no hemos perdido el tiempo ni olvidado
la experiencia.
Aquella vez el pueblo intuyó su propia defensa.
Esta vez el pueblo sabe
claramente quiénes son sus enemigos y cómo
defenderse de sus ataques.
La invasión social y la
defensa social
Frente a la invasión social que trata de anarquizar las masas
de trabajadores para volcarlos en una u otra de sus ideologías antagónicas,
provocando conflictos artificiales y produciendo la miseria y el caos, ambiente
propicio para la explotación económica o política, nosotros hemos tenido
buen cuidado de crear en el pueblo una definida conciencia social; hemos
favorecido su organización y ellos han adoptado nuestra doctrina cuyos
objetivos nacionales nos aseguran que los trabajadores
argentinos no podrán ser utilizados jamás por ninguna fuerza internacional
contraria a los sagrados intereses del país.
Las fuerzas obreras del país orgánicamente unidas, presentan
en el orden social interno y en el orden social internacional, un sólido
frente, que se opone con una posición netamente argentina a las fuerzas de la
disociación.
Esta realidad alcanzada por nosotros, aumenta extraordinariamente
nuestras fuerzas frente a la invasión subrepticia del enemigo.
Muchas veces se ha querido difamar mi política social ante
las fuerzas armadas arguyendo que intentaba sustituirlas corno respaldo del
gobierno. En primer lugar, considero que ningún militar argentino que se precie
de su título y de su nombre, piensa que la misión de las fuerzas armadas es
respaldar a un Gobierno... sino la defensa do
Los gobiernos, deben tener su respaldo en el
pueblo y cada vea que el ejército, en cualquier parte del mundo, ha
querido imponer un gobierno que no tuviese ese respaldo popular, ha provocado la
ruina del país o por lo menos ha creado el desprestigio de las fuerzas armadas.
En segundo lugar, si la misión de las fuerzas armadas es la defensa
de
Yo veo el panorama que se presenta a los hombres
responsables de la defensa nacional en los países cuyos
gobiernos han dejado caer en manos de fuerzas
internacionales la conducción orgánica de sus masas
populares... ¡y no les
arriendo la ganancia cuando lleguen las horas de la lucha!
Por eso, los enemigos de nuestra soberanía, los que quieren
uncirnos a su carro para lanzarnos a la lucha y dominar luego sobre nuestros
despojos, intentan también, permanentemente disociar a nuestras fuerzas
sindicales.
Yo puedo asegurar, con el convencimiento que me da el haber
auscultado íntimamente en la estructura de las organizaciones obreras, que
en este sector de la lucha nuestra victoria es sólida y definitiva.
Podrá alguna vez la mentira suele sobreponerse
momentáneamente a la verdad y algún conflicto gremial desviarse de sus cauces
normales; pero allí están, con sus fuerzas de auto-defensa, las mismas organizaciones
sindicales para imponer el orden. De esta manera, las fuerzas del trabajo están ya
contribuyendo a la defensa de
La invasión económica y la
defensa económica
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rente al movimiento de invasión económica que trata de intervenir
en forma directa en todos los países saboteando,
bloqueando o boicoteando el comercio
de los que no se someten, nosotros hemos decidido mantenernos
en la categoría de los que no se someten.
Hemos tomado todas las medidas para que no se nos
pudiera someter... y hablar de esto en el orden económico sería repetir todos los términos
con que tantas veces me he referido a la historia de nuestra independencia
económica.
Pero esa independencia significó cercenar un miembro -y no
el menos útil ni el menos importante-, del organismo colosal cuya azote han sentido
todos los pueblos de la tierra.
Por eso los intereses extraños a
Por eso ahora vuelven a hablar de bloques económicos y de controles
internacionales cuya finalidad será boicotearnos. En esta
materia, ya sabemos también cómo se vence. Pero aún en el caso imposible de que
fuésemos vencidos, ya tenemos felizmente, un pueblo que aprecia más la
dignidad que el dinero.
Señores: Este es
el panorama de la lucha del mundo y el panorama de la lucha de nuestra Nación
en estos momentos de su historia.
Frente a esta lucha yo he dicho muchas veces, como esta
noche, nuestra verdad: No pedimos nada extraordinario... sino
nuestros derechos de pueblo libre y soberano. Siempre, en todas
partes, he declarado públicamente mis propósitos y los he realizado, porque
el pueblo, me ha elegido para hacer lo que le he dicho y no otra cosa.
Siete años he hablado en el mismo idioma con la
misma verdad. Mientras tanto los enemigos de
esa verdad, creyendo que el único culpable era, yo, se conformaron con difamar mi nombre,
tachándome de todo lo que ellos deseaban que yo fuese.
Pero ya han admitido que no soy yo solamente el culpable...,
han
comprendido que mi verdad no es la verdad de un hombre, sino la verdad de un
pueblo y que no podrá ser destruida esa verdad si no se rompe la unidad del
país y de la nacionalidad.
Han comprendido que aún cuando yo caiga en defensa de los
.ideales que sustento, otro argentino tomará nuestra bandera y un pueblo le
seguirá.
Por eso ya no se piensa solamente en mi
destrucción… se piensa en la destrucción de la unidad nacional
y se intenta realizarla subrepticiamente por todos los medios posibles y aún
se llega a lanzar, desde las sombras de la urdimbre de noticias, la
idea de una invasión armada sobre nuestra tierra.
Frente a las nuevas formas de invasión, la defensa del país
en estos momentos se identifica con la defensa de todos los objetivos que yo he
señalado en el orden político, económico y social.
Desde que los enemigos de
Objetar esta forma de la defensa nacional
importa declararse enemigos de
¡Camaradas!
Para honrar las glorias y tradiciones de
He deseado en este acto hablaros sin reservas
mentales, más que como Jefe, como camarada,
persuadido de que: ¡la mejor manera de festejar
el aniversario de la independencia
nacional, es mostrando nuestra inquebrantable decisión de defenderla por todos
los medios!