Aniversario de una vergüenza tremebunda
15 de Marzo de 2009
En la Embajada ha sido particularmente burdo el plantamiento de los indicios
falsos para el armado y mise-en escene de la pista falsa del falso coche-bomba/
conductor suicida, que es la falsificación esencial sobre la que en estos
"atentados" se fue construyendo todo el encubrimiento posterior.
Para el 9no. aniversario de la AMIA, en julio de 2003, al finalizar el acto de
la calle Pasteur el pingüi recién asumido (fue al único que asistió), dijo:
"la investigación del atentado a la AMIA es una vergüenza nacional".
Lo que el merdimediaje vernáculo reprodujo como que "el atentado era una
vergüenza nacional", intentando zafar de esta manera de la parte que les
correspondía en esa "vergüenza".
La frase quedó como una de las paradigmáticas del affaire "encubrimiento
AMIA", aunque lamentablemente la "vergüenza nacional" no cesó a
partir de ahí, sino que se siguió profundizando aún más en los casi 6 años
transcurridos. Como es público y notorio.
Pero mucho más "vergüenza nacional" todavía, ha sido la
(des)investigació n del atentado a la embajada de Israel, de la que se cumplen
17(diecisiete! !!) años el martes que viene.
Y lo ha sido fundamentalmente porque en éste las señales de false-flag(1) son
mucho más flagrantes y ostensibles que en el de la calle Pasteur de 28 meses
después. Seguramente por menor experiencia de los perpetradores( los mismos),
que en la AMIA mostraron una "mejora" significativa en esos aspectos.
En la Embajada ha sido particularmente burdo el plantamiento de los indicios
falsos para el armado y mise-en escene de la pista falsa del falso coche-bomba/
conductor suicida, que es la falsificación esencial sobre la que en estos
"atentados" se fue construyendo todo el encubrimiento posterior.
Estos elementos archi-conocidos a esta altura, deberían haber sido más que
suficientes para caracterizar el engendro, pero no van a influir para nada para
que no se repita por 17ava. vez consecutiva exactamente el mismo patético espectáculo/"
acto celebratorio" del hecho, que la sionería ha convertido en uno de sus
holocuentos liminares.
Es así que como todos los 17 de marzo desde un proscenio montado ad-hoc en el
solar que ocupaba la embajada, sus representantes y afines, con fingida
indignación, descargarán una andanada de recriminaciones sobre los funcionarios
de turno asistentes, responsabilizá ndolos por la completa carencia de
resultados.
Ante lo cual algunos de estos responderán puntualmente con impostada y pétrea
caripela: "que ahora si se va a investigar en serio hasta castigar a todos
los culpables, sus instigadores y sus cómplices". Teniendo frente a una
cada vez más reducida concurrencia( mayormente chicos de colegios judíos) que
aplaudirán o chiflarán de acuerdo al orador y con una "cobertura
periodística" que oficiará de claqué miserable. Pero nada cambiará hasta
el "acto" del año que viene.
Para que mis dignos interlocutores tengan un mejor panorama del trasfondo
tenebroso del tal "acto/celebració n", voy a intentar explicitar
algunos de los aspectos principales de este bochorno nacional, verdadero tumor
maligno enquistado desde hace 17 años en la sociedad argentina, que tantos
daños nos ha causado y que tanta perversión de instituciones claves de la
Nación ha implicado.
DE COMO Y CUANDO EMPEZÓ EL ENCUBRIMIENTO:
A diferencia de la AMIA, donde el accionar encubritivo de la SIDE y la Policía
Federal(los encargados de la investigación de campo) empezó desde antes de la
ocurrencia del atentado mismo(seguramente sin que ellos lo supieran - aunque
después si lo han sabido), en la Embajada hubo algunas horas de investigación
en serio por parte de la Policía Federal, al menos. Veamos:
Ni bien conocido el hecho, Menem le ordena al ministro de interior Manzano:
"que vaya al lugar con expertos en explosivos de la Policía
Federal/Bomberos para hacer una determinación preliminar del lugar donde se
produjo la explosión y recoger muestras para determinar el tipo y cantidad del
explosivo usado, antes de que las tareas de rescate modificaran el escenario
del hecho".
El cotur hizo en ese momento exactamente lo que se debía, y la conclusión
preliminar de los expertos de bomberos fue que la explosión había sido en el
interior del edificio.
Horas más tarde en una conferencia de prensa en la Casa de Gobierno, Menem se
apoyó en esta determinación preliminar y les dijo a los periodistas:
"...hay 2 versiones circulando, una dice que fue un coche-bomba [en
realidad los únicos que lo decían eran los israelíes de la embajada] y otra que
fue una explosión interior, io me inclino por la 2da. A la mañana descargaron
bolsas de materiales para la construcción y entre estos podrían haberse
introducido los explosivos.. ."(sic).
Que esto fue exactamente así surge de un minucioso y completo art. publicado al
otro día en el número especial de la Revista Gente dedicado al atentado, por su
Secretario de Redacción a la época, el periodista José Antonio Díaz(ahora lo es
de la Revista Noticias). Escrito y publicado en caliente es una fotografía de
lo que vio y escuchó en el lugar(2).
Con esa determinación preliminar la Federal elaboró una primera hipótesis y
solicitó inmediatamente la detención de los que habían descargado esos
materiales.
Pero duraron muy poco esas ínfulas investigativas de la Federal.
Al anochecer del mismo martes 17, el jefe de seguridad de la embajada,
(compuesta por unos 20 agentes del Shin-Bet - el servicio de seguridad interior
de Israel), Ronie Gorni, fue a la comisaría 15° en donde por jurisdicción se
había concentrado la investigación, y lo conminó al comisario de esta, Meni
Bataglia, para que abandonara la hipótesis de la explosión interna:
"porqué él que tenía una gran experiencia en terrorismo [y como
terrorista, seguramente] sabía que se había empleado un coche-bomba" .
Horas después en la madrugada del día siguiente, el superior máximo del
comisario Bataglia, el ministro de interior Manzano, les dijo a los periodistas
en la Casa de Gobierno: "hemos encontrado el cráter que dejó el
coche-bomba en la calle frente a la puerta de la embajada".
Ese mismo día miércoles 18 a la mañana, cientos de periodistas salieron a
buscar el tal "cráter ímaginario" de Manzano, sin que lo pudieran
encontrar por ningún lado.
El sábado 21 La Nación publica un pequeño art. titulado: "¿Cráter?",
donde señala la imposibilidad hasta ahí de encontrar algo que se pareciera a un
cráter siquiera y el domingo 22 en otro art. del periodista Rafael
Saralegui(hijo) , dice éste textual entre otras cosas: "...ninguno de los
periodistas de La Nación destacados en el lugar (unos 12) han podido encontrar
el cráter que habría dejado la explosión anunciado el miércoles pasado por el
ministro Manzano...".
"Casualmente" , días después apareció un hoyo lleno de agua en la
vereda y calzada, que vecinos de edificios aledaños, testigos en la causa,
declararon bajo juramento haber visto cuando policías federales lo construían
con pico y pala.
A partir de este "cráter fabricado" los "peritos" Laborda
de Gendarmería y López de Bomberos fabricaron sus sendas falsas pericias de
existencia de coche-bomba.
Finalmente, en la Audiencia Especial de compatibilizació n de pericias del
14/5/1997, devenida luego por presión sionista en totalmente secreta(3), los
ingenieros estructuralistas Puppo, Bignoli y Danesi, designados peritos por la
Academia Nacional de Ingeniería a pedido de la Corte, explicitaron sus 2
pericias cuyos resultados se habían conocido el año anterior y que habían
causado gran consternación, los cuales coincidentes concluían que la explosión
había sido interior, y demolieron simultáneamente los argumentos de los
"peritos" Laborda y López, probando además la absoluta falacidad del
"cráter de la explosión" asumido como tal por ellos.
LOS HEROES (POCOS) Y LOS VILLANOS(MUCHOS) DE LA TAL MALHADADA INVESTIGACIÓN.
- Los héroes:
El más grande paladín de la verdad y la justicia en el caso ha sido sin lugar a
dudas el entonces Secretario Penal de la Corte a cargo de la instrucción el
primer año: Dr. Alfredo Bisordi.
Justamente por eso, fue desplazado de esta: lo ascendieron a camarista de la
Casación Penal y de esta manera los villanos se lo sacaron de encima.
A partir de ese retiro y con la total "anuencia"(al menos) del
gobierno de Israel, supuestamente la víctima principal y destinatario del tal
estrago, la causa se cajoneó completamente y se hubiera cerrado si no hubiera
sido porque en julio de 1994 voló la AMIA.
En marzo de 2002, cuando el zobeca Duhalde se puso de punta con la Corte por el
tema del "corralito" y alentó el Juicio Político a todos sus
miembros, Bisordi declaró como testigo ante los legisladores de la Comisión de
Juicio Político que oficiaba de instructor de éste, porque la presunta
irregular tramitación de la causa "voladura de la embajada de Israel"
era una de las causales de destitución.
Durante unas 5 horas se sometió bajo juramento al interrogatorio cruzado de los
varios legisladores presentes, precisando numerosos episodios de encubrimiento
y entorpecimientos de la investigación por parte de israelíes y de la Policía
Federal que ocurrieron durante su desempeño como instructor de la causa.
Increíblemente a pesar de la importancia de estos episodios, que asumían
carácter de escándalo muchos de ellos, su declaración fue totalmente ninguneada
por los legisladores y no se tuvo en cuenta para nada en "el dictamen
acusatorio de comisión" elaborado por la diputada Carrió.
Esta mujer pretende ahora ser "presidente de la Nación". Si éste
extremo se diera, ¡Dios nos libre y nos guarde a los argentinos!.
Las 85 fojas de las transcripciones taquigráficas del Congreso de la
declaración de Bisordi, fueron luego ocultadas a la población, a pesar de
tratarse de una información pública. El mismo Bisordi le facilitó una copia a
mi compañero de brega, el Dr. Abudara Bini, que hemos digitalizado (4).
Los ingenieros estructuralistas Puppo, Bignoli y Danesi se pueden contar
también entre los pocos héroes.
Mantuvieron los resultados de sus pericias a pesar de que sabían que esto los
malquistaría con el lobby sionista, lo cual no es fácil de sobrellevar en la
Argentina del fin del 2do. milenio y trabajaron para desmontar uno a uno los
falaces argumentos de Laborda y López en las 12 horas de debates de la
Audiencia Especial de compatibilizació n de pericias, a la que la Corte se vio
obligada a convocar para zafar de las presiones luego que hiciera conocer en
agosto de 1996 los resultados de sus pericias.
Esto significó el fin del 2do.(y último) período de investigación verdadera(el
primero había sido el 1er. año de Bisordi), que había comenzado a principios de
1995, al retirarse de la Corte su presidente hasta ahí, Levene, que había
tenido a su cargo la instrucción desde el principio y hacerse cargo de esta la
Corte en plena, delegándola en el ministro Fayt.
El cual comenzó intentando investigar(como héroe) y terminó como el peor de los
villanos al arreciar la presión sionista.
También se puede considerar un héroe al periodista José Antonio Díaz(2), que
con su completo y oportuno art. en la Revista Gente nos permitió conocer
pormenores claves de las primeras horas.
- Los villanos:
Se cuentan por miles, ya sea por acción u omisión, ya que el encubrimiento ha
sido una cuestión de estado que le ha sido impuesta por igual a todos los
gobiernos criollos, que a su vez lo han impuesto a los funcionarios judiciales
que han intervenido y a sus auxiliares, SIDE y Policía Federal. Los
"medios" han acompañado prácticamente sin fisuras, lo cual es
coherente si tenemos en cuenta quienes han sido los beneficiarios de este
pertinaz encubrimiento de 17 años.
Si hubiera que citar el nombre de un villano en especial, por su contribución
al encubrimiento éste sería el del Sr. Carlos Fayt, ministro de la Corte
Suprema desde 1983 y todavía en funciones.
Cuando se hizo cargo de la instrucción por delegación de sus pares al retirarse
Levene a principios de 1995, y los sionistas de la DAIA propusieron hacer una
pericia técnica para saldar definitivamente el tema del lugar del epicentro de
la explosión, inicial y crucial para cualquier investigación seria y que hasta
ahí era controvertido, fue el promotor de acudir a la Academia Nacional de
Ingeniería para que designara peritos idóneos y no aceptar los propuestos por
los sionistas, que como Laborda y López no ofrecían ninguna garantía de
imparcialidad.
Cuando se conocieron los resultados en agosto de 1996 los apoyó, junto con
Nazareno y Vázquez. Trabajó con los ingenieros peritos para desmontar las
mentiras de Laborda y López en la Audiencia Especial y luego de esta, cuando el
sionismo desesperado empezó a aportar testigos truchos con los que se pretendía
revertir los resultados de esta, los puso en evidencia algunas veces. Lo cual
provocó que el sionismo desatara una campaña contra él(con el apoyo de los
medios), tachándolo de "antisemita" y amenazando con denunciarlo ante
Tribunales Internacionales, solicitando insistentemente que la Corte abandonara
la instrucción y se la pasara a Galeano!!!!. Es decir, hasta acá pintaba para
héroe.
Pero fue cambiando a partir de que finalmente resignara su rol de encargado de
la instrucción a fines de 1997 y esta fue dejada en manos de una Secretaría
Especial de la misma Corte Suprema, que fue puesta bajo el completo control del
sionismo.
Estos dejaron de lado lo investigado por Fayt, especialmente lo relativo a la
determinación de explosión interior, y sólo se basaron en unos pocos indicios
plantados ostensibles que estaban en el expediente desde los primeros días y
que por su truchez obvia no habían sido tenidos en cuenta (especialmente una
reivindicació n falsa e insanablemente falsa, aparecida en Beirut) y en mayo de
1999 en una acordada dividida (votaron en contra Belluccio y Petrachi, pero no
así Faty que acompañó esta vez a la mayoría automática menemista) establecieron
"que estaba suficientemente probada la existencia del coche-bomba" y
acusaron a una presunta organización terrorista libanesa "Jihad
Islámica", a la que le asignaron ser "el brazo armado de
Hezbollah"?? ? y en otra de setiembre del mismo año, pidieron la captura
del libanés Imad Mougniyah. Del cual no existía en los voluminosos expedientes
lo mínimo que lo involucrara, pero del que la CIA!!! les había asegurado
"por escrito"(lo dicen en la misma acordada) de "que era el jefe
de la Jihad Islámica al momento del atentado". Aunque a pesar de los
insistentes reclamos del embajador Aviran, establecieron también "que no
había elementos suficientes para acusar al gobierno de Irán".
Fayt había revertido totalmente su posición pasando de héroe a villano, pero la
hilacha de tal la muestra finalmente en un libro que publica a fines de 2001,
al que titula: "Criminalidad del terrorismo sagrado - el atentado a la
embajada de Israel".
La mitad de éste lo dedica a hacer profesión de fe y de adhesión incondicional
al sionismo y en la otra mitad describe con profesionalidad y detalle lo
investigado por la Corte hasta 1999, en la que esta hizo conocer sus
conclusiones mediante las 2 acordadas citadas.
Esta "mitad" hace del tal libro una herramienta útil para dilucidar
el atentado y para tomar consciencia de que para arribar a las conclusiones de
las acordadas de 1999(refrendadas por él y la mayoría automática menemista), se
ha amañado aviesamente la evidencia disponible, considerando sólo las pistas
falsas flagrantes, soslayando a la vez las contundentes y sólidas pruebas que
contradecían las hipótesis de israelíes y yankis, de la existencia del coche-bomba
y de la culpabilidad de Hezbollah.
Con este largo y más vale pesado mail y los 3 adjuntados insertos, pretendo
mostrar un panorama completo y claro de esta aberrante "investigació n
penal", que viene emponzoñando sin solución de continuidad a la sociedad
argentina toda, con la esperanza de que algún día se den las condiciones
apropiadas para una verdadera investigación. JP.
(1) False-flag (o Falsa bandera), se denominan así los atentados terroristas
que se hacen para que los acusados resulten otros que los verdaderos(sus
enemigos generalmente) . El término deriva de la guerra naval de los siglos XV
al XIX, cuando los barcos para confundir a los enemigos "alzaban falsa
bandera".
(2) Mail adjunto insertado con el art. de la Revista Gente del 19/3/1992:
"¿QUE PASO? ¿PORQUE? ¿QUIEN FUE? - De los peritos policiales: "el
cráter de la explosión está dentro de la embajada". Lo que dijo el
presidente Menem. Las hipótesis de la CIA. El misterioso almuerzo con tres
enviados israelíes. Las tesis contradictorias. ", de José Antonio Díaz.
(3) Mail adjunto insertado con las Actas de la "Audiencia Especial de
compatibilizació n de pericias" del 15/5/97, se trata de una filtración de
las mismas(devenidas en "secretas") de probada autenticidad,
publicadas en el sitio Web de la gente de Biondini en setiembre de 1997.
(4) Mail adjunto insertado con la versión completa y comentada de las
declaraciones del instructor del 1er. año de la "causa voladura de la
embajada de Israel", Alfredo Bisordi, ante la Comisión de Juicio Politico
de la Cámara de Diputados de la Nación el 5/3/2002.
--Archivo adjunto de mensaje reenviado--From: petro@s6.coopenet. com.arSubject:
Atentado Embajada - art. revista Gente del 19/3/92Date: Sun, 15 Mar 2009
17:40:44 -0300
Art. publicado en las últimas 2 págs. del N° especial de la revista Gente del
19/3/92 dedicado al atentado, de uno de sus jefes de redacción a la época, José
Antonio Díaz. Revelador testimonio de primera mano, directo y espontáneo, de lo
visto en el lugar durante toda la tarde del martes 17(los resaltados rojos son
míos). JP.
============ ========= ========= ========= ========= ========= ========= ==
¿QUE PASO? ¿PORQUE? ¿QUIEN FUE?
De los peritos policiales: "el cráter de la explosión está dentro de la
embajada". Lo que dijo el presidente Menem. Las hipótesis de la CIA. El
misteriosos almuerzo con tres enviados israelíes. Las tesis contradictorias.
ltzhak Shefi se apresuró en afirmar la teoría del coche bomba, apenas una hora
y media después del atentado. Tenia el rostro desencajado y casi sollozaba.
José Luis Manzano y Jorge Passero ya estaban frente al impresionante boquete a
que quedó reducido el frente de la Embajada de Israel y miraban al embajador
con estupor. Preguntando con la mirada. Eran aproximadamente tas 16 y 10. Shefi
había sido alertado, según él, por el personal de la propia representació n
diplomática Se retira a la una y media de la tarde anunciando que no
regresaría. Ni siquiera para participar en los postres de un almuerzo que se
habla ofrecido en la sede de Arroyo 916, el martes 17, a tres enviados
importantes vinculados al conflicto palestino-israelí : dos dirigentes del
partido conservador Likhud israelí (Jarvel y Droblef, uno representante de la
Conferencia de Paz en Madrid y el otro, encargado político de los Asentamientos
de Gaza y Cisjordania) y un tercer hombre del laborismo, el partido opositor.
Los invitados abandonaron el edificio de la embajada cerca de las 14 y 30. Unos
quince minutos antes del feroz estallido. Shefi, completamente desconcertado,
indicaba un rato después, en medio del derrumbe, a un viejo coche completamente
chamuscado, que virtualmente reventó. El ministro del Interior y el jete de la
Policía Federal se asombraron ante esa casi instantánea versión. Incluso
escucharon que un testigo vio incendiarse un Valiant, modelo antiguo, y cuando
intentó sofocarlo, presenció la terrible detonación. El propio Presidente de la
Nación ironizaría unas cinco horas después sobre ese dato: "Yo no sé cómo
hizo para seguir vivo si estaba tan cerca de la explosión". El gobierno en
pleno se encontró ante una situación, al principio, inconcebible. Alrededor de
las 14 y 50, el comisario Passero se comunicó con Manzano empleando pocas
palabras y un tono dramático. "Volaron la embajada de lsrael", dijo
apenas. El ministro cortó y llamó a Menem. Este instruyó a que se dirigieran
inmediatamente al lugar del desastre. Con una directiva bien concreta:
averiguar lo más rápidamente posible, antes que nada, las características de la
explosión.
Ya a esa altura se empezaron a conocer los cortes de líneas telefónicas, unas
4.600, la mayoría con la característica 22. En unas seis manzanas a la redonda,
estallaron vidrios y se retorcieron las persianas. La onda expansiva provocó el
incendio de varios automóviles estacionados sobre la calle Arroyo. Lo primero
que hizo Passero fue convocar, todavía entre ayes de dolor y el nervioso trajín
de los camilleros de las ambulancias, a los especialistas de la brigada de
explosivos. Les reclamó que formularan una primera impresión: donde se hallaba
el foco del estallido, si dentro o fuera del edificio de la embajada y que tipo
de material podría analizarse entre los restos que se pudieran escarbar a esa
altura. La respuesta de los peritos no demoró mucho, aunque sólo tuvo el valor
– relativo - de una primera impresión. El cráter causado por la explosión
estaba en el interior de la embajada, a unos metros de la acera. Presuntamente,
el efecto expansivo de un coche-bomba hecho detonar frente a la casa no podría
a "agujerear" de tal modo el interior de la sede.A partir de
entonces, las dos hipótesis empezaron a circular por las redacciones. Aunque
Menem - casi, casi - se inclinó por una durante la conferencia de prensa
convocada el mismo martes en la Casa de Gobierno rodeado por miembros de su
gabinete: "...Hay que ser muy cautos. Algunos piensen que fue un
coche-bomba. Otros, que la explosión fue adentro. No quiero decir nada en
firme, es una mera suposición, pero la embajada estaba con trabajos de
refacción últimamente, puede ser que entre ese material ingresado se haya
filtrado 20 ó 40 kilos de explosivos. En cualquier caso, no va a quedar ningún
hiIo suelto en la investigación" . Otro alto vocero gubernamental también
especuló ante GENTE: "Esa versión de que habría explotado el arsenal de
armas de la embajada, me parece una barbaridad. Le digo más: aunque hubiera
sido así lo que me parece una tarbaridad, peor sería decirlo...".
Obviamente daba a entender que la sede israelí no podía albergar semejante
parque bélico, por mayor que fuera la influencia del MOSSAD, el servicio
secreto israelí. O sea, mucho misterio. Tan misteriosas como una supuesta
revelación formulada por agentes de la CIA norteamericana, adscriptos a la
embajada norteamericana en Buenos Aires, quienes informaron al gobierno sobre
reiteradas llamadas anónimas registradas en los últimos días en la sede
diplomática israelí. Hasta se conocieron por lo menos dos simulacros de
evacuación en la embajada de la calle Arroyo. Un procedimiento que suele ser
habitual, según hombres de la SIDE afectados normalmente a la seguridad
exterior de las embajadas, sobre todo cuando se esperan visitas diplomáticas de
la envergadura que recibió el embajador Shefi el mismo martes 17. A todo esto,
el embajador israelí en Santiago de Chile, Daniel Mokady, casi confirmaba estos
informes secretos. Declaró que en aquella representació n judía hubo llamadas
anónimas el 17 advirtiendo: "El atentado de Argentina no es nada con lo
que va a ocurrir aquí en Chile" Junto con las hipótesis de un estallido
interno, mediante una filtración en el sistema de seguridad de la embajada de
Israel en Buenos Aires, y la del coche-bomba, una tercera fue lanzada por
hombres de inteligencia de la Policía Federal que intentaban demostrar que nada
se sabrá sobre los autores y móviles del atentado: "Los autores son
conocidos, y si se quiere los pueden capturar Son argentinos, nazis, vinculados
a una campaña internacional de atentados terroristas, bajo las órdenes del
extranjero: cobraron 250 mil dólares y usaron entre 25 y 30 kilos de qelamón".
Otros hablan de trotyl y de otros nombres y siglas Algunos hacen trepar la
cifra de 30 a 300 kilos de explosivo plástico. Los agentes de la CIA en la
Argentina y los penenecientes a1 servicio secreto MOSSAD tenían, a partir del
martes 17, carta lIbre para operar junto a las fuerzas de seguridad internas
Unos y otros, en caótico diálogo con varios funcionarios de gobierno, estimaban
el primer día que la verdadera composición del grupo comando es
"internacional" , apenas si apoyado en tareas de logística e inteligencia
por algunas células nacionales. Fundamentalistas o no, ninguno de los
investigadores arriesgó un perfil de esos presuntos apovos dentro del país.
Nadie creyó, a decir verdad esa primera tesis lanzada por Menem sobre la
supuesta participación de los "carapintadas" . La máxima relación
establecida era aquella oferta de Menem, originalmente lanzada en septiembre de
1989, de actuar como mediador, de una paz cada vez más vidriosa en Medio
Oriente. EI Consejo de Seguridad Nacional en la noche del 17, mientras tanto,
ponía en alerta rojo a la Policía, la Prefectura, la Gendarmeria y las policías
provinciales, para identificar a los extranjeros ingresados al país desde del
primero de marzo en adelante.JOSE ANTONIO DIAZ
--Archivo adjunto de mensaje reenviado--From: petro@s6.coopenet. com.arSubject:
Embajada - actas audiencia especialDate: Sun, 16 Dec 2007 19:00:55 -0300
Publicado en el Nro. 1 – Año 1, del boletin electrónico "Libre
Opinión" Julio de 1997
LA EXPLOSION FUE ADENTRO DE LA EMBAJADA DE ISRAEL
Actas oficiales de la reunión secreta en la Corte Suprema de Justicia con los
argumentos de los peritos ingenieros que avalan la hipótesis de un artefacto
explosivo colocado dentro de la sede diplomática. Se denuncian además graves
anomalías como la fabricación" de un "cráter" para apoyar la
teoría del coche-bomba Crece en diversos sectores la sospecha sobre la
responsabilidad de un grupo extremista israelí opuesto a los acuerdos de Paz en
Medio Oriente, el mismo que organizó el asesinato del premier Rabin.
Una sugestiva reserva
Hace más de cinco años, el 17 de marzo de 1992, un brutal atentado terrorista
contra la sede diplomática israelí en Buenos Aires causaba múltiples víctimas y
hacía ingresar a la Argentina como campo de batalla y protagonista involuntario
de un conflicto lejano a su territorio y ajeno a sus intereses.
Habiendo quedado la investigación de ese hecho a cargo de la Corte Suprema de
Justicia de la Nación, el pasado 15 de mayo de 1997 el alto tribunal convocó a
una audiencia de carácter reservado a los distintos cuerpos de peritos que
intervinieron en la causa.
El objetivo de dicha audiencia fue escuchar el fundamento de las posturas
opuestas sostenidas por los expertos sobre un punto básico: el lugar dónde
había sido colocado el explosivo. En efecto, debido a las encontradas
posiciones sostenidas por un lado por los peritos de Policía Federal y
Gendarmería - que se inclinan por la teoría del coche-bomba y de una explosión
externa - y por el otro por los profesionales de la Academia Nacional de
Ingeniería - que afirman que se trató de una carga explosiva colocada dentro de
la Embajada -, la Corte decidió una sesión especial para contar con todos los
elementos del caso.
En principio la audiencia iba a tener un carácter público pero las insistentes
y sugestivas presentaciones de la delegación israelí y del representante de la
DAlA (Delegación de asociaciones israelitas argentinas), Rubén Beraja, hicieron
que la Corte decidiera darle un carácter reservado. Aparentemente, los
dirigentes judíos se sentían y se sienten sumamente inquietos con los datos
aportados por los peritos ingenieros que afirman el origen interno de la
explosión.
El tema no es menor, pues de comprobarse que la explosión fue interna se
suscitarían responsabilidades directas en el campo civil y penal para la
delegación israelí, y además se abonaría la fortaleza de hipótesis hasta ahora
descartadas con premura por la prensa y los sectores pro-sionistas. Entre
ellas, la que sostiene que el atentado habría sido provocado por un grupo extremista
del propio judaismo, algo que ya no parece disparatado luego del asesinato del
asesinato del premier Rabin a manos de un miembro fanático de organizaciones
judías contraria a cualquier tipo de avance en los acuerdos de Paz y que,
incluso, en la actualidad ya han venido directas amenazas de muerte sobre el
primer ministro Nethanyau. Sobre este tema, se contaría con abundante
documentación en el Servicio de Inteligencia de Estado (SIDE) de Argentina así
como en los organismos de inteligencia de Ejército y Marina, pero cuya
divulgación habría sido expresamente prohibida por el presidente Carlos Menem.
Las actas oficiales de dicha reunión reservada abarcan 77 folios cuya copia
obra en nuestro poder. Sería materia de varias ediciones el publicarlas en forma
completa, así que hemos optado por dar a conocer sus partes sustanciales, en
particular los datos que los voceros del sistema han tratado de mantener
alejados del conocimiento de la opinión pública hasta el presente, o sea, los
fundamentos y pruebas aportados por los peritos ingenieros para sostener el
origen interno de la explosión.
Esta información la damos con carácter de primicia internacional ‘~ con ello
descorremos el manto de silencio que se ha pretendido tender sobre este tema.
Presentes y ausentes
Según consta en el folio 1, el día 15 de mayo de 1997, siendo las nueve y
quince, se hicieron presentes en la Sala de Audiencias de la Corte Suprema de
Justicia de la Nación, los integrantes de dicho cuerpo encabezados por el Dr.
Julio Salvador Nazareno (con la excepción del Dr. Fayt, ausente por razones de
salud), otras autoridades judiciales, representantes de la parte querellante,
así como "los señores peritos de Gendarmería Nacional, segundo comandante
perito (RV.) Osvaldo Laborda, comandante principal de pericias, ingeniero
químico Osvaldo Farré, comandante principal de pericias, licenciado en química
Mario Alfredo Galia, los señores peritos de la Policía Federal, Comisario
Carlos Néstor López, Subcomisario Raúl Arbor y Principal Daniel Roberto Seara,
señores peritos ingenieros, ingeniero doctor Rodolfo Danessi, ingeniero civil
Alberto Hugo Puppo e ingeniero civil Arturo Bignoli.
Más adelante, el Dr. Nazareno destaca la ausencia, pese a haber sido
especialmente invitado, del experto israelí Yacok Leví.
Luego de una extensa exposición de los peritos de Policía Federal y Gendarmería
(folios 2 a 37), cuyo contenido obviamos pues es la reiteración de los
argumentos reproducidos hasta el cansancio durante los últimos cinco años por
los distintos medios, le es cedida la palabra a los peritos ingenieros (folios
37 a 64 - 68 a 76). Sobre este punto es donde vamos a concentramos y
transcribir textualmente algunas de su:
partes más significativas pues hay muchos datos que son desconocidos por la
opinión pública y su divulgación ha sido celosamente omitida por los órganos de
prensa.
Ingeniero Arturo Bignolí
• La Corte Suprema nos propuso un problema... sabemos que la causa es una
explosión, pero se nos pidió que investigáramos o estudiásemos algunas
cualidades de ella; concretamente, el centro de la explosión, es decir, el
lugar en donde probablemente se produjo." (folio 37).
• No es un problema fácil... hoy no es posible observar efectos finales en
forma material directa pues todo fue removido y demolido... lo que nos queda
hoy como documentación de esos efectos es lo que se puede ver en las
fotografías. Esta situación hízo que las fotografías fueran analizadas usando
recursos especiales.. . tales como programas de computación especialmente
preparados para tal fin..., pero no todo se basó en programas especiales que
nosotros mismos hicimos, sino también en programas que reconocen como autores
al Ejército de los Estados Unidos y una firma especializada en la fabricación
de vidrios a la que tuvimos acceso gracias a una nota de presentación de este
Tribunal." (folios 38/39).
• "Todos saben que en esta pericia nosotros sustentamos con toda claridad
la idea de que la explosión se produjo adentro del edificio." (folio 40).
• "El problema era tan complicado y tan delicado que merecía resolverse
por dos caminos diferentes.. . .Afortunadamente, los dos caminos nos llevaron
al mismo resultado." (folio 40).
• La primera forma fue: partir de los efectos conocidos por la documentación
fotográfica y cuidadosamente evaluados e interpretados. Voy a dar un ejemplo.
Ustedes han visto que las fotografías deforman las imágenes. En este mismo
caso, una fotografía del edificio de Arroyo y Suipacha, el edificio alto de
veintisiete pisos, ustedes lo habrán visto con un aspecto terrible de banana.
Esto no es porque el edificio haya hecho una reverencia con motivo del
atentado, sino que es una deformación propia de los lentes de las cámaras
fotográficas. Entonces, con un sistema de computación que se llama CAD logramos
interpretar esa foto, corrigiendo esa parte. Esta es una de las cosas que
hicimos... (Se muestran múltiples transparencias) .... Fíjense entonces como
trabajamos. Para cada efecto indicador de un evento se adoptaron probabilidades
y posibilidades de su producción suponiendo que el centro de la explosión
estuviese adentro o afuera del edificio de la Embajada. Pongo un ejemplo a sólo
título de tal: la pared del frente, se ve claramente en la fotografía que cayó
sobre la calle. Cayó hacia afuera. Ese es un efecto. Ahí nosotros dijimos:
partamos de la hipótesis sin compromiso de 50 por ciento de probabilidad de que
eso se produjo porque la explosión fue adentro y 50 por ciento porque fue
afuera. Pero al ver la pared caída sobre la calle, naturalmente, la
probabilidad que le asignamos a que la explosión hubiese ocurrido adentro es
mayor que la de que hubiese ocurrido afuera... Esto, en el fondo es un problema
de Dinámica, capitulo importantísimo de la Física.. de todas formas... Para
ordenar el manejo de todas esas apreciaciones subjetivas, usamos un teorema de
Bayes, que era un monje que vivió en siglo XVII.. .Este teorema. permite, sobre
la base de esas apreciaciones subjetivas, ir corrigiendo la probabilidad
inicial... A priori partimos de 50 y 50. Luego fuimos agregando ésta, y se van
obteniendo probabilidades a posteriori. Esto es una operación matemática que
tiene sustento, que ordena el pensamiento, me impide confundirme. .. Así se
obtuvieron las probabilidades de que el centro estuviera dentro o fuera. Un
camino similar recorrimos con las posibilidades. Claro, las posibilidades no se
pueden manejar con el teorema de Bayes. . .Normalmente, las posibilidades se
manejan con la teoría de los conjuntos borrosos. Se obtuvieron así
posibilidades de que el hecho hubiese ocurrido dentro o fuera. Esas
posibilidades sirvieron para corregir las probabilidades" (folio 4 1/42).
• "Esas probabilidades, ponderadas con las posibilidades, nos permitieron
llegar a la conclusión de que la probabilidad, que es lo que nos preguntó la
Corte, de que el centro de la explosión estuviese dentro del edificio es tan
alta que los peritos tienen la certeza de que así ocurrió." (folio 42).
• ‘Hubo una segunda forma de resolver el problema... en vez de actuar sobre los
efectos y çuantifiçar la probabilidad de que cada efecto respondiera adentro o
afuera para la explosión inicial, se hizo otra cosa.
Se hizo un modelo del edificio y de toda su zona circundante. Esto fue un
trabajo de titanes... Ese modelo permite obtener los objetos, que ya habían
sido elegidos como efectos indicadores de la cosa, a partir de varias
ubicaciones y potencias del explosivo. El ingeniero Danessi lo va a explicar
después ...También por este camino se llega a la conclusión de que el centro de
la explosión estuvo dentro del edificio". (folios 42/43).
Ingeniero Rodolfo Danessi
• "Como ya indicara el ingeniero Bignoli, lo que voy a exponer es el
Procedimiento B, que estuvo a mi cargo y que implica el análisis teórico
computacional para determinar la ubicación y magnitud mas ¡probable de la
explosión.. Para la realización de este análisis se contó con la colaboración
del Laboratorio de Estructuras de la Universidad de Tucumán. En este
laboratorio, que es un centro de investigación y postgrado, existe un grupo que
trabaja en mecánica computacional, que está integrado por un grupo de
investigadores que no solo son ingenieros civiles sino que, más aún, tienen
estudios de postgrado realizados en el país y en el extranjero, con grados
académicos de master en ingeniería estructural y doctor en ingeniería .El grupo
está encabezado por el doctor Guillermo Etse, que me acompaña en estos
momentos. (folio 57).
• "Haré una breve reseña o explicación de cada una de las etapas de
trabajo. El análisis estructural de los edificios. Cuando digo edificios, si
bien tuvimos en cuenta todos los edificios a 200 metros a la redonda,
nos concentramos en el edificio de la Embajada, Consulado y complejo Santa
Bernardina, que implicaba, el asilo de ancianos, el geriátrico, el colegio y la
Iglesia. Había que determinar la verdadera distribución de planta y altura de
muros y entrepisos. Había que hacer un reconocimiento de materiales
constitutivos. Se necesitaba un estudio de tipología constitiva, una
clasificación en muros estructurales y no estructurales, implicaba conocer los
espesores de muros y la disposición de aperturas en cada edificio y en cada
planta de ellos, y determinar la dirección de armado de los entrepisos.. Esta
información fue procesada y conducente a la elaboración de planos de
arquitectura y estructura. Toda esta documentación está en los informes que
hemos ¡entregado. Se formó también un banco de datos en el que están la
geometría, los materiales, las coordenadas, las cargas gravitatorias y las
aberturas de muros y entrepisos. Con toda esta información y un ¡sistema de
CAP, Auto CAP y similares, se llegó a esa representació n de los muros y
entrepisos en planos verticales y horizontales, (se exhiben varías
transparencias) (folios 57 a 58).
• La otra información muy importante que había que conseguir era el reconocimiento
de los daños reales acontecidos. ..Con toda esa información se realizó la
evaluación de los daños directos e indirectos tanto en muros como en entrepisos
de cada edificio. Se elaboraron planos de cada planta, indicando el sector
dañado. (se exhiben distintas transparencias) ...Por otro lado había que
estudiar el problema de la carga explosiva y su propagación.. ..Había que
considerar ahora la rotura de los materiales.. ..De modo que ya teníamos
modelado y en un programa computacíonal la acción y el material sobre el cual
iba a actuar la acción.....Tenemos, pues ya, todo: la carga, material, la
transmisión. Ahora, había que englobar todo eso en un programa para analizar la
evolución del daño. Cada edificio fue estudiado bajo dos variables o tres, que
eran: la ubicación del explosivo... en esta transparencia están indicadas las
posiciones que se estudiaron en particular: la carga ¡explosiva frente a la
entrada, en la vereda, en la posición que sugerían los peritajes de la Policía
y Gendarmería; una ubicación en el acceso, una ubicación en el primer piso y,
finalmente, una en el vacum." (folios 59 a 62)
• Ahora voy a mostrar algunas imágenes de la pantalla de computadora. ..Esta es
la Embajada, este el edificio San Bernardino, para una carga explosiva de 100
kilos de TNT. Y tenemos esto: la carga explosiva exterior, para un tiempo de
3,88 milésimas de segundo de la ¡iniciación de la explosión. Llega a un radio
de 6,5 metros, con una presión de 5,6 megaPascal, que son unos 560 kiloNewton
por metro.
¿Cuál es el daño que hace? Rompe estas paredes del frente, llega a romper una
pared del segundo nivel y paredes transversales. E n el Edificio San Bernardino
no hay ninguna señal de daño . Esto para carga exterior...Para la misma carga,
para el mismo instante de tiempo, ubicamos la carga explosiva en el vacum (NR:
interior de la Embajada). La intensidad del daño, evidentemente, es mucho
mayor. Se avanza en magnitud... Otra vez la comparación ...Acá es más evidente
que de haber estado la carga explosiva ubicada en el exterior, hubiera hecho
desaparecer el edificio de enfrente. No estaría existiendo como lo está ahora..
Por el contrarío cuando la carga explosiva se ubica en el vacum, para esa carga
de 100 kilos, la predicción del daño es prácticamente igual al daño registrado."
(folios 62 a 64)
• Para concluir, entonces, el trabajo realizado implica primero un estudio
exhaustivo del edificio antes de la explosión. En segundo lugar, un estudio de
los daños acontecidos. En tercer término, la simulación o modelación de la carga
y de los materiales y, lo que es más importante, capaz de reproducir el
procedimiento de transmisión de la acción a los edificios. Con ese programa de
computación fuimos capaces de reproducir y encontrar la ubicación más probable
que consideramos es dentro de la Embajada, en el ambiente llamado vacum, para
una magnitud de carga entre 100 y 120." (folio 64) ¡
Ingeniero Alberto Hugo Puppo
¿ Un cráter "fabricado"?
• "Acá se nos dice que ha habido un cráter en la vereda, abarcando parte
de la calzada. Nosotros no hemos encontrado, en nuestros análisis de las
fotografias, que han sido muy meticulosos, indicios de ese cráter.
Realmente, en el análisis de las fotografías tomadas desde el momento de la
explosión hasta el anochecer del mismo día, el 17 de mano de 1992, en todas las
fotografías que hemos considerado, que son muchas, yo diría que más de 1.000,
no hemos encontrado la presencia del cráter." (folio 68) ¡
• "Yo he mostrado acá dos fotografías donde aparece una grúa que entró en
el lugar al anochecer de ese primer día. Allí vemos que en la posición que da
para el cráter el informe de Gendarmería Nacional tenemos ubicada una grúa, con
un peso de muchas toneladas, sobre un pavimento que está totalmente
liso..." (folio 68)
• Además, tenemos otra cosa más. Nosotros hemos pedido un informe a Aguas
Argentinas, mejor dicho: lo pidió la Corte por solicitud nuestra. Y nos han
informado que con 80 centímetros de tapada y 80 centímetros hacia afuera de la
línea municipal, la tapada es del plano de la vereda hacia abajo, tenemos
ubicado un caño de un material frágil, de hierro fundido...Entonces, de acuerdo
con la posición del cráter, no es admisible que ese caño no se haya destruido
completamente en el momento de la explosión..." (folio 68)
• Además, el perito de la Gendarmería dice que la carga explosiva estaba guiada
en una dirección, apuntando hacía el frente de la ¡Embajada. Sin embargo, el
cráter es al revés. El cráter que aparece allí es uno que tiene el diámetro
mayor de la elipse en la dirección longitudinal de la calle Arroyo. Eso es otra
cosa que llama la atención. (folio 69) ¡
• También tenemos, con respecto a esto del cráter, otra cosa que es sugestiva.
Quisiera hacer un comentario particular sobre una apreciación del señor perito
de la Gendarmería, que dice que no se puede hacer un cráter si no es con una
explosión. La ciudad de Buenos Aires está llena de cráteres y no hay
explosiones todos los días. Entonces, eso desvirtúa totalmente esa hipótesis.
Con un pico es perfectamente posible hacer un cráter en unos minutos... Por
otra parte, esto está avalado por la muy baja resistencia que tiene el hormigón
en esa zona, de acuerdo con los mismos ensayos que presentaron esta mañana, que
en algunos casos no alcanzan los lo megapascales. (folio 69)
• Estos son los elementos que nosotros encontramos para pensar que en los
primeros momentos, es decir esa tarde, el cráter no estaba allí. (folio 69).
¿Porqué se mantuvo indemne el sótano?
Más adelante el Presidente de la Corte Suprema solicita cuál es la posición de
los peritos con relación a lo
que ha informado el perito de Gendarmería respecto de que se mantuvo indemne el
sótano de la Embajada,
que estaba abajo – supuestamente - o hubiera estado abajo, de donde se produjo
la explosión." (folio 70)
Y es muy interesante transcribir la contestación del Ingeniero Puppo:
• "Le agradezco que me lo recuerde, porque era un tema que quería exponer
y lo había dejado de lado. El sótano está ubicado en la parte posterior de la
Embajada, en una zona cercana más al Consulado. Es decir, donde empieza el
techo a dos aguas, en la parte de atrás está el sótano. O sea, que no hay
sótano donde presumimos que estaba el centro de la explosión . En realidad, no
había, para decirlo en términos más reales" (folio 70).
Conclusiones
Consideramos que los párrafos transcriptos de las actas de esta sesión hablan
por sí mismos. Desde luego, se avizoran en el horizonte inesperadas
consecuencias jurídicas y políticas una vez que la Corte Suprema haya evaluado
con detenimiento el conjunto de los datos expuestos por los distintos peritos.
Según nuestras fuentes, podemos adelantar que en unas semanas la Corte tomará
importantes decisiones que encauzarán la investigación por el camino correcto.
Sabemos también sobre el contenido de una tensa reunión mantenida hace pocos
días por Rubén Beraja con el presidente de la Corte Suprema, Dr. Julio
Nazareno, de la cual el dirigente sionista habría salido altamente..
.ínsatisfecho.
SERÁ JUSTICIA.
--Archivo adjunto de mensaje reenviado--From: petro@s6.coopenet. com.arSubject:
Declaración de Bisordi ante la CJP de diputados Date: Tue, 19 Feb 2008 02:03:41
-0300
Esta información crucial por provenir del instructor del 1er. año de la causa
"voladura de la Embajada de Israel", fue ocultada a la población, a
pesar de ser pública. De la misma manera y con iguales motivos que lo fueron
las actas de la de la Audiencia Especial de Compatibilizació n de pericias del
15/5/9, que fue programada "pública" y ante el resultado totalmente
adverso para la "historia oficial" de su desarrollo, fue convertida
en totalmente secreta hasta ahora.
A continuación resumo los puntos esenciales de la declaración del juez Bisordi
y al final adjunto la versión taquigráfica completa textual de 87 fojas, cada
una firmada en el original por la Dra. María Osella Muñoz, secretaria de la
Comisión de Juicio Político de la Cámara de Diputados de la Nación, con algunos
comentarios aclaratorios intercalados en verde: JP.
============ ========= ========= ========= ========= ========= =========
========= ========= ========= =
A fs. 9 queda táxativamente evidenciado que fue el israelí Ronie
Gorni("sobrevivient e" del estrago), jefe de seguridad de la
Embajada, el que provocó la 1era. desviación de la investigación. Yendo la
misma tarde del 17M, a la comisaría 15 a cargo de esta, que ya tenía por
hípótesis inicial la explosión interior y que en consecuencia había comenzado
con el interrogatorio de los que descargaron materiales de la construcción en
la mañana, a conminarlos a que abandonaran esa "línea de investigación"
porque según "su experiencia" (¿en terrorismo?, ¿ó de terrorista?) ,
se había usado un coche-bomba. Unas pocas horas después, en la madrugada del
18M, la esta falsa pista fue completada por el Ministro de Interior, Manzano,
cuando en una improvisada conferencia de prensa en la Casa de Gobierno, les
dijo a los periodistas: "apareció el cráter dejado por el coche-bomba
frente a la puerta de la Embajada"??? .
Al otro día cientos de periodistas salieron a buscar el tal "cráter"
anunciado, sin poderlo encontrar por ninguna parte. El sábado 21M y el domingo
22M La Nación continuaba reportando que "ninguno de sus periodistas
destacados en la zona, había podido encontrar el cráter anunciado por Manzano
en la madrugada del miércoles 18".
El hoyo que finalmente apareció en la calzada y vereda varios días después, que
se pretende fuese el cráter anunciado, fue en realidad construido con pico y
pala por gente de la Policía Federal, como quedó en evidencia por testimonios
de vecinos y por los estudios de los ingenieros peritos de la Academia de
Ingeniería, ventiladas en la Audiencia de Compatibilizació n de
pericias(convertida en totalmente secreta) del 15/5/97.
A fs. 20 y 21 aparece el episodio del falso taxista Israel Man, un coronel del
ejército de Israel, otra participación alevosa de ese gobierno en el desvío de
la investigación, un sujeto que se presentó fingiendo ser taxista para, con la
complicidad de la Federal, instalar una pista falsa pakistaní. Todo lo cual fue
desbaratado por Bisordi y minuciosamente descripto en la declaración.
A fs. 25 termina la presentación de Bisordi y empieza la Carrió con las
preguntas de los diputados, nada dice del incidente clave "Israel
Man"/comisarí a 15 y se concentra en preguntas que pretenden poner
evidencia negligencias en la investigación, especialmente la cantidad de gente
asignada y si el resto de los supremos se interesaban en la marcha de esta.
Pone énfasis en la "reivindicació n" aparecida los primeros días en
Beitut, que es fácil probar que es trucha, y que no le dieron mucha importancia
los primeros días (seguramente porque la supusieron trucha, aunque Bisordi no
lo dice), y le recrimina que en el '99, dieron por cierta esa reinvindicació n
que estaba en el expediente desde los primeros días.
Tampoco se preocupa por la ida de Ronie Gorni a la comisaría a conminarlos a
que abandonaran la hipótesis de explosión interior alegando que había habido
coche-bomba.
A fs. 51, relata una visita que gente de la embajada yanki (de la CIA) le
hicieron en la Corte con extrañas comparaciones con la investigación del
asesinato de Kennedy. Y que el cortó en seco. Pero que constituían una velada
amenaza de que no tenía que buscar demasiado la verdad.
A fs.: 52 señala el hecho singular de que si el atentado se hubiera hecho un
poco antes hubieran estado en el edificio unos 150 israelíes que habían venido
especialmene para hacer una reunión sobre las conversaciones de paz de Madrid,
que en el '95 le costaron la vida a Rabin "a manos" de un
fundamentalista israelí.
A fs. 54, relata una visita a USA, a un curso sobre terrorismo en el FBI donde
uno de los profesores que había pertenecido a la CIA, habría estado asignado al
tema atentado de la Embajada y sabría mucho de éste tema, le dicen. Trata de
hablar con él para conocer su opinión, pero el tipo se le manifiesta esquivo,
le dice que es un tema muy difícil y no le habla más.
A fs. 55: dice una verdad de a puño y de gran impacto, que no hubo ninguna
colaboración de los israelíes, sino que por el contrario se negaban a declarar,
caso Ronie Gorni. Ni de los norteamericanos, ni de ningún otro service. Esto es
para que lo tomen en cuenta los de la comunidad judía que tanto se quejan en
los aniversarios( faltan pocos días para el 16°) de la actuación del gobierno
argentino, únicamente.
A fs.: 55 y 56, el diputado Baladrón se refiere al tema del millón, que se
había soslayado hasta ahí: la ubicación del epicentro de la explosión. Dijo en
forma contundente: para mi la explosión fue interior y la camioneta no existió.
Y agregó: "un caso igual que en la AMIA, había refacciones, no había
controles, etc., etc. etc.".
A fs.: 61 habla de la pericia de oficio del arq. León y de las explicaciones
detalladas que le dio in situ de porque la explosión había sido interior.
de fs. 63 a 71 se ocupan de la visita de Bisordi a la casa de Nazareno cuando
fue convocado a declarar, con lo cual buscaban una de encontrar una
irregularidad en la conducta de ambos, de cara a la convocatorio de Bisordi en
diputados.
A fs. 73, le preguntan si la "irregularidades" y desviaciones de la
investigación y falta de cooperación con él, de los policías federales
asignados a la investigación, eran originadas en estos o era porque habían
recibido órdenes de hacerlo. Lo cual tenía una respuesta obvia: los policía
cumplen órdenes, ¿porqué razón se expondrían a sanciones no haciendo
reiteradamente lo que les correspondía? .
Surge el tema de que había comentarios que él tenía problemas con la Policía
Federal y con su jefe máximo, el ministro de interior Manzano, lo cual niega y
dice que provenían de único diario Clarín, el cual "no sabía porque",
abogaba por su destitución.
A fs. 77.: el diputado Tanoni, pregunta por las cámaras de seguridad que
existían en la Embajada que deberían haber servido para ver que fue lo que
realmente ocurrió al momento de la explosión. Bisordi dice que había varias,
tanto en el mismo edificio como en los vecinos. Pero he ahí que no grababan,
otra alevosa "agachada" israelí, es elemental de que si existen
cámaras filmadoras tengan algún dispositivo de grabación de por los menos las
últimas horas.
De fs. 80 a 87, el diputado Johnson de Córdoba (ex-juez) se puso a hacer una
larga crítica técnico-procesal de la forma en que la Corte había delegado la
Instrucción en Levene y éste a su vez en Bisordi, que hizo que sus otros
colegas lo reconvinieran señalándole que no venían al caso, y con eso se
terminó la declaración.
============ ========= ========= ========= ========= ========= =========
========= ========= ========= ==
En Buenos Aires, a los cinco días del mes de marzo de 2002, a la hora 11 y 31:
FOJA 1Sr. PRESIDENTE (Acevedo).- Queda abierta la reunión de la Comisión de
Juicio Político.Vamos a comenzar con la declaración testimonial del doctor
Bisordi. A tal efecto estarán presentes los señores diputados y aquellos asesores
que han trabajado en forma directa en la investigación sumarial, tal como lo
resolviera oportunamente la comisión, para colaborar con las preguntas que se
harán a los testigos citados para el día de la fecha.Pido a los señores
diputados que designen a los asesores que la comisión instructora considere
pertinentes a los efectos de que permanezca en la sala.Sra. CARRIO.- Son las
tres personas sentadas detrás de mí.Sr. BALADRON.- Además, la doctora Ana María
Levaggi y el doctor Rubén Suárez.Sr. PRESIDENTE (Acevedo).- Para comenzar, le
pedimos al doctor Bisordi que se identifique a efectos de dejar
FOJA 2constancia de sus datos personales en la versión taquigráfica. Sr.
BISORDI.- Me llamo Alfredo Horacio Bisordi; estoy identificado con el Documento
de Identidad número 7.613.304. Soy argentino, nacido en la Capital Federal el
17 de febrero de 1948. Por lo tanto, tengo 54 años de edad. Soy de estado civil
soltero y vivo en la calle Condarco 4863, barrio de Villa Pueyrredón, de la
Capital Federal.Soy abogado y actualmente me desempeño como juez de la Sala I
la Cámara Nacional de Casación Penal.Sr. PRESIDENTE (Asevedo).- Corresponde
requerirle juramento de decir verdad.Sr. BISORDI.- Presto juramento, de acuerdo
con mis creencias religiosas, por Dios, nuestro señor y los santos Evangelios,
de decir verdad de todo cuanto supiere y me fuere preguntado.Sr. PRESIDENTE
(Acevedo).- ¿Lo comprenden las generales de la ley?Sr. BISORDI.- Respecto de
las personas imputadas, entiendo que se trata de los señores jueces de la Corte
Suprema de Justicia de la Nación. Con algunos de ellos he trabajado durante
cinco años, como ser con los doctores Augusto César
FOJA 3Belluscio, Enrique Santiago Petracchi y Carlos Santiago Frayt. Con
respecto a los doctores Julio Nazareno, Antonio Boggiano y Eduardo Moliné O'
Connor he trabajado desde su incorporación a la Corte en el año '90 el 23 de
diciembre del '92, en que asumí el cargo de juez de la Cámara Nacional de
Casación Penal.Con los jueces Guillermo López, Gustavo Bossert y Adolfo Vázquez
no he trabajado. Mantengo buena relación con ellos pero no tengo amistad íntima
con ninguno.No tengo ninguna otra inhabilidad que me determine a tener algún
interés en el resultado de la causa, y por lo tanto entiendo que no estoy
comprendido por las disposiciones generales de la ley.Sr. PRESIDENTE
(Asevedo).- Doctor: usted sabe que ha sido convocado a prestar declaración
testimonial porque la Comisión de Juicio Político investiga si la investigación
judicial -valga la redundancia- que ha realizado la Corte Suprema de Justicia
en los términos de su competencia por el atentado a la Embajada de Israel
constituye eventualmente una de las causales que prescribe el artículo 53 de la
Constitución Nacional a los efectos de la acusación que eventualmente puede o
no hacer la Cámara de Diputados de la Nación ante el Honorable Senado de la
Nación.
FOJA 4En virtud de este hecho - y para luego continuar con las preguntas- lo
invitamos a que usted preste su testimonio en referencia al mismo.Sr. BISORDI.-
Voy a relatar mi intervención como secretario de la actuación en este proceso
desde que comenzó hasta mi desvinculació n de la investigación el día 22 de
diciembre del '92, cuando pasé a desempeñarme en la Cámara Nacional de Casación
Penal, perdiendo de esta forma todo contacto con la investigación[ "se lo
sacaron de encima", ascendiéndolo y congelaron la investigación, que se
mantuvo así hasta principios del '95, cuando renunció Levene a la Corte y se
hizo cargo Fayt de la instrucción. Esto se hizo con la complacencia del
gobierno de Israel, sino por su explícita directiva]El día del hecho, el 17 de
marzo del año '92, aproximadamente diez minutos ante de las 3 de la tarde me
encontraba en mi despacho de la Secretaría de Justicia de la Nación, porque en
ese tiempo desempeñaba ese cargo, y fui sorprendido por una violenta explosión
que hizo sacudir la ventana que estaba a mis espaldas, detrás del
escritorio.Inmediat amente después me enteré por los medios periodísticos de
cuál había sido la razón de esa explosión, del lugar donde había ocurrido.
También tomé conocimiento de que la Policía Federal, por intermedio de la
Seccional N° 15, había dado intervención al entonces juez federal doctor Néstor
Luis Blondi, a cargo del Juzgado N° 3.
FOJA 5En ese horario algunos ministros suelen ir a comer a sus casas para
volver después a seguir con sus tareas de la tarde.El doctor Levene habrá
llegado a su despacho media hora después de ocurrido el episodio; yo me hago
presente allí, cambiamos opiniones sobre lo que había pasado y le hice ver que,
a mi juicio, ese hecho podía habilitar la competencia originaria y exclusiva de
la Corte Suprema porque si bien es pacífica jurisprudencia del tribunal la de
que no es competente en aquellos casos en que resultan afectados bienes de las
delegaciones diplomáticas extranjeras - es decir, cuando sólo están afectados
bienes materiales -, hay una excepción a esta jurisprudencia en los casos en
que el siniestro sea de tamaña magnitud que impida el funcionamiento de la sede
diplomática, y éste era precisamente el caso.Por lo tanto, hice saber al
presidente de la Corte Suprema mi opinión en ese sentido. Él la compartió y en
el acto decidió trasladarse al lugar del hecho. Por cierto que yo lo acompañé
en esa oportunidad, y también lo hizo el secretario privado del doctor
Giordano, quien actualmente se desempeña como defensor oficial ante los
tribunales del crimen y correccional. De esta manera tal que habré llegado al
lugar del hecho, junto con el presidente de la Corte, cuarenta o cincuenta
minutos después de ocurrido.
FOJA 6En ese momento se estaban produciendo las lógicas tareas de rescate de
las víctimas. Había peligro de derrumbe en todos los edificios cercanos a la
sede diplomática derrumbada, y por eso se nos aconsejó que nos mantuviéramos a
una prudente distancia.Allí , mientras el doctor Levene satisfacía los
requerimientos de los medios periodísticos, tomé contacto con el jefe de la
Comisaría N° 15, comisario Meni Battaglia, quien fue la persona con la que
primero hablé. Le pregunté qué impresión tenía acerca de lo sucedido y me dijo
que por el momento lo único que le había llamado la atención era la presencia
en el lugar de un boina verde de la Embajada de los Estados Unidos, quien le
manifestó su experiencia en hechos de esa naturaleza porque había estado en el
Medio Oriente, y en función de esa experiencia estimaba que la explosión había
sido adentro[todas las opiniones eran coincidentes en esos primeros momentos
que la explosión había sido interior y no existía el mínimo elemento para
suponer que se hubiera usado un coche-bomba] . Más tarde el comisario desmintió
estos hechos[una clásica contribución policial al encubrimiento] , pero yo
puedo carearme con él porque eso me lo dijo en la cara. Ese fue el único dato
que me refirió el comisario.Al rato, nosotros nos retiramos del lugar para
elaborar en la Corte el acta de iniciación de las actuaciones, que firmamos el
doctor Levene y yo. No creo que también lo haya firmado el doctor Giordano
porque él nos acompañó sólo como secretario privado del presidente. A partir de
ese momento el juez de la Corte hizo saber al
FOJA 7comisario que la Corte asumía la investigación del caso y que cesaba la
función del juez federal doctor Blondi.Posteriormen te hubo algunos pedidos
humanitarios porque había muchos problemas respecto de los cadáveres.Recuerdo
que uno de los casos era el de una secretaria letrada de la Corte que había
sido secretaria letrada del doctor Caballero, ex presidente de la Corte, la
doctora Rosa del Socorro Lescano, actualmente jueza del Tribunal Oral en lo
Criminal N° 19, cuya madre había muerto como consecuencia de hallarse internada
en un asilo dependiente de la parroquia de enfrente, en donde murieron más de
una persona. Incluso, recuerdo que también murió el sacerdote a cargo de la
parroquia y otros viejitos. Ella pretendía que no se hiciera la autopsia del
cadáver porque las causas de la muerte eran evidentes.Cuando esto es así, es
facultad del juez instructor realizar la autopsia o no. El doctor Levene ordenó
que no se hiciera la autopsia y que yo me constituyera en la Seccional N°15 a
partir de las 7 de la tarde más o menos y que me encargara de ahí en más de
todos los trámites humanitarios, entrega de cadáveres, etcétera, y también de
las primeras orientaciones referentes a la investigación del caso. Así lo hice
en cumplimiento de la orden del señor presidente y cuando llego a la seccional,
luego de solucionar el tema de la familia Lescano -también estaba el hijo, que
es juez de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo -,
FOJA 8tomo contacto con las autoridades de la seccional y éstas me dicen que el
ministro del Interior -en ese entonces el doctor José Luis Manzano- había
ordenado la detención de todas las personas que se vinculaban con la entrega de
unos materiales que en la mañana del día del hecho se había realizado en la
sede de diplomática como consecuencia de las tareas de remodelación que allí se
estaban desarrollando. Se trataba de alrededor de noventa metros de cerámica,
varios mingitorios y otros materiales de construcción. Según la información que
tendría el poder político, los primeros datos que tendrían - que yo no los
conocía, por cierto- eran que estarían interesados en determinar si con esos
materiales habían ingresado los explosivos que luego detonaron y causaron el estrago.
En ese momento recuerdo que regía el Código de Procedimientos en Materia Penal
de 1889. El Código Obarrio aún no se había modificado; era la ley procesal en
el orden nacional.Le hice ver al juez de la seccional que valoraba el aporte
informativo que pudiera hacer el ministro del Interior pero le recordaba que él
no era el responsable de la investigación, sino la Corte Suprema, por lo cual
las medidas cautelares restrictivas de la libertad personal debían ser
dispuestas por el presidente de la Corte Suprema y no por el ministro del
Interior.[el chanta de Manzano sobreactuaba para mandarse la parte]
FOJA 9Por ello dije que me parecía bien que si ese era el primer rubro de la
investigación, se lo llevase a cabo, es decir, citando a las personas del
corralón de materiales que habían cargado los vehículos, a los choferes de los
camiones y a todas las personas que hubieran tenido alguna intervención en la
descarga de los materiales, pero que a la luz de lo que a estas personas
declararan se iba a ver el temperamento procesal que se adoptaría respecto de
su libertad de locomoción. Es decir que no avalaba la detención-, con el fin de
establecer si podían tener alguna participación en el hecho.Se fueron
sustanciando las citaciones y las comparaciones de esas personas hasta que
cerca de las 9 o 9 y media de la noche se hizo presente en la seccional una
persona que se identificó como el jefe de Seguridad de la embajada, un señor
que dijo ser y llamarse Ronie Gornie. Esta persona, que demostraba tener muy
fluido contacto con las autoridades de la Seccional N° 15, trajo la teoría de
que el episodio no debía ser investigado por el lado del ingreso de los
materiales sino por la hipótesis de la existencia de un coche bomba, de acuerdo
con la experiencia en otros hechos de esa naturaleza.A partir de ese momento,
esa hipótesis también empezó a ser tenida en cuenta e investigada.
FOJA 10No obstante, debo hacer presente -en razón de que debo manifestarme con
toda la verdad- que el secuestro del motor de la camioneta F-100 -cuyos pedazos
o partes se encontraron diseminados en la escena del hecho y hasta en lugares
lejanos, a más de doscientos metros, según los peritajes habidos con
posterioridad en la causa, tanto de la Gendarmería como de la Policía Federal
-se produjo en circunstancias que pudieron haber sido mucho más claras[a todas
luces esos elementos fueron plantados para instalar el coche-bomba que
"adivinó" Gornie y que produjo el inhallable "cráter"
anunciado por Manzano].Digo esto porque yo me encontraba presente en la
seccional y podía haber sido informado del secuestro de ese motor, cosa que no
ocurrió. Y si ustedes ven el expediente, van a notar que no existe acta de
secuestro; solamente una fotografía donde aparece el motor cortado a la altura
del sexto cilindro -porque era un motor naftero Ford-, con la numeración
completa[nuevamente las "casualidades permanentes" , como en la AMIA
aparece sólo un trozo de block de motor con el N° de identificació n
intacto].Luego hay un acta, en el cuerpo de la peritación, firmada solamente
por los bomberos, según la cual se procedió de esa manera porque no había
testigos[otro macanazo de la policía, esos primeros días había constantemente
cientos de personas en el lugar].Lamentableme nte pudieron haberme convocado a
mí y yo hubiera ido a secuestrar el motor, con lo que se hubiese eliminado toda
posibilidad de duda al respectoIgnoro hasta el día de hoy por qué se procedió
de esa manera, pero esta es la realidad.[justament e, lo hicieron así porque el
tal "hallazgo" era trucho. El "espía de amianto" Stiuso
ante el TOF3, dijo que fue él el que encontró "el motor" en la
Embajada. Algo que a Bisordi parece que la Federal no le dijo].Posteriorment e
alterné mi actividad de día y de noche, tanto en la sede de la Corte como en la
comisaría donde se llevaba a cabo el sumario de prevención.
FOJA 11El sumario de prevención fue dejado a cargo de la Comisaría N°15, cuando
en el común de este tipo de casos siempre es trasladado al Departamento de
Policía. En este caso no se lo hizo; quedó bajo la conducción del titular de la
seccional y la supervisión del jefe de la zona, comisario inspector Data, que
luego fue subjefe de la Policía Federal hasta el fin del gobierno de Menem[lo
premiaron por el correcto encubrimiento realizado por sus subordinados] .Con
ellos yo trataba los casos en las distintas circunstancias. Había que atender
numerosas cuestiones vinculadas con la entrega... Y este es un problema serio
porque de las listas que estaban acreditadas en el Ministerio de Relaciones
Exteriores, prácticamente ninguna de las personas que figuraban como
representantes del Estado de Israel eran las que realmente ocupaban la
embajada. No sé por qué motivo estaban desactualizadas o si era una razón de
seguridad[era para poder introducir en el país agentes del Mossad y no tener
que identificarlos] .Dada la religión hebrea, ellos consideraban que no debía
realizarse la autopsia y se oponían terminantemente, a punto de que recibimos
el llamado del Gran Rabino de la comunidad hebrea. El doctor Levene dispuesto, para
evitar cualquier circunstancia que pudiese comprometer las buenas relaciones
bilaterales con el Estado de Israel, que en el caso de aquellas personas que
tuviesen estado diplomático no se les realizaría la autopsia, echando mano a la
norma que permitía hacerlo cuando la causal de la muerte fuese dudosa. En
cambio, se le hizo a todas las demás personas,
FOJA 12aun empleados de la embajada, incluso que profesaban la religión judía,
porque no podíamos restar un elemento que podía ser importante para la investigación.
Es decir que en la investigación de estos casos siempre se presenta alguna
disyuntiva. A veces se presentan colisiones de bienes importantes y a veces hay
que tratar de armonizarlos, y cuando no puede hacerse debe tratar de
sacrificarse lo menos posible uno en aras del otro, y eso es lo que tratamos de
hacer.También debe tenerse presente que si bien el lugar donde ocurrió el hecho
no es territorio extranjero, como muchas veces se dijo -echando mano a alguna
antigua teoría del derecho internacional- , tiene de todos modos una inmunidad
local, aun destruido, que no habilita a ingresar a las fuerzas pesquisantes
argentinas en el predio salvo por razones de humanidad, es decir, por estado de
necesidad, que era tratar de rescatar a las personas que pudieran hallarse con
vida, los heridos y, por cierto, los cadáveres.Pero yo vi un gran afán de parte
del personal de la Embajada de Israel y de personal de inteligencia que fue
destacado por el gobierno de ese país para retirar la documentación. Lo que a ellos
les interesaba en el lugar, y las tareas de rescate quedaban a cargo de las
fuerzas del orden[es decir que a los israelíes lo único que les interesaba en
esos primeros momentos era llevarse "sus papeles", y de los heridos y
los muertos que se ocuparan los argentinos]
FOJA 13argentinas, y también de la entonces Municipalidad de la Ciudad de
Buenos Aires, bomberos, etcétera.Debo hacer presente que en esa ocasión yo
tenía a cargo también las tareas propias de mi función, es decir, no había sido
relevado de la tarea de la Secretaría Penal, que seguía estando a mi cargo. Se
trataba de una secretaría donde se tramitaban alrededor de mil a mil doscientos
expedientes por año ya que de acuerdo con la organización que en ese entonces
tenía la Corte todos los expedientes en materia penal, salvo aquellos en que
los ministros hubieran manifestado su voluntad de estudiarlos primero, debían
pasar por el estudio de la secretaría a mi cargo. Y, obviamente, el estudio de
los casos era el mío personal y otras veces de mis colaboradores; pero siempre
bajo mi responsabilidad y bajo mi firma, con lo cual yo me hacía responsable
frente a los jueces. De manera que yo también debía atender los asuntos propios
de la secretaría a mi cargo. En esos momentos me ayudaron mucho mis colaboradores
porque naturalmente debía dar prioridad al tema de la Embajada de Israel.Así
fue tramitándose la causa. Me habré pasado quince o veinte días entre la
comisaría, mi casa y la Corte Suprema, durmiendo poco para poder satisfacer las
demandas y tratar de investigar el asunto de la mejor manera
FOJA 14posible, de acuerdo con mi leal saber y entender, tratando de colaborar
con el presidente.He de destacar que luego, a los pocos días -no recuerdo
exactamente cuándo porque hace casi diez años que no veo el expediente-, en
virtud de una acordada que ya tenía dictada con anterioridad a este asunto y
tal como era una práctica habitual, la Corte delegó la instrucción del sumario
en el presidente, el doctor Ricardo Levene hijo, quien además era el único especialista
en derecho penal con que contaba la Corte Suprema de entonces. A su vez, el
doctor Levene delegó en mí algunas facultades instructorias. Como sé que aquí
hay muchos profesores de derecho, sólo me permitió recordar que siempre sobre
la naturaleza jurídica de la instrucción hay una faz administrativa. Por cierto
que la faz decisoria era indelegable por parte del presidente de la Corte; sólo
me delegaba algunas tareas administrativas, como recibir declaraciones
testimoniales, ordenar algunas otras medidas de trámite, pero obviamente yo no
podía realizar tareas de conducción de la investigación, que sí las hacía el
presidente de la Corte.Sé que ustedes han estado examinando el expediente y
habrán podido observar que salvo cuando el señor presidente de la Corte fue
relevado de sus funciones y asumió el cuerpo en pleno, siempre fue le doctor
Levene -en consulta
FOJA 15con el resto del cuerpo- el que ordenó las medidas instructorias que le
parecían apropiadas al caso.Así se fue desarrollando la tarea y siempre se veía
una gran dificultad para poder llegar no a descubrir lo que realmente pasó
desde el punto de vista material o de la materialidad de los hechos sino de las
personas que pudieron haber intervenido, porque no teníamos en ese tiempo
ningún punto de contacto con lo que en el otro caso posterior de AMIA se llamó
la conexión local. Solamente teníamos con respecto a la camioneta una persona
ignota, de aparente nacionalidad brasileña, con un identikit absolutamente
inhábil para poder descubrir a nadie, porque tenía un gorro, según lo describe
un señor Roberto Barlasina, un agenciero de la avenida Juan B. Justo e
Yrigoyen. Yo me preocupé -porque ahí me parecía que ahí estaba una posible
clave de todo esto- en ir a entrevistarlo personalmente un día domingo a su
casa particular.Me llamaban la atención algunas cuestiones vinculadas con este
vehículo, porque se había pagado en precio superior al valor de plaza y era un
vehículo, según él, de los mejores que podía haber en la línea de usados. Yo
fui a la casa de este hombre, fui vestido así no más, de civil, con un vaquero,
y me dijo "Usted no es..." Yo le dije que era necesario su aporte en
este caso y que fuera a la Corte Suprema. Me dijo que no tenía interés de ir y
yo le dije
FOJA 16que lo dejaba citado y que iba a tener que ir porque si no iba a tener
que hacerlo comparecer. Según me decía, en ese momento había sido entrevistado
por gente de la SIDE, por distintas personas que obviamente investigarían por
su lado, porque dada la catástrofe que esto significó era una preocupación -a
mi modo de ver- del gobierno nacional tratar de dar una respuesta en este
asunto y habrá puesto -digo "habrá puesto" porque a mí no me consta-
los aparatos de inteligencia del Estado al servicio de esto.Es cierto que no había
experiencia desde muchos años en este tema de hechos de terrorismo; de
terrorismo internacional, ninguna, y de terrorismo interno, habían pasado ya
muchos años desde que había cesado la represión.Por lo tanto, yo percibí, por
lo menos con la gente con que tomé contacto, creo que era el número dos de la
SISE, el doctor Gerardo Conte Grand, quien vino a verme, porque la SIDE también
estaba solicitada respecto de este hecho. No tenía ninguna hipótesis ni trajo
ninguna información útil para poder movernos nosotros. Nosotros no tenemos,
como ustedes saben, un organismo de investigación propio de la Justicia. Por
ley está prevista la creación de la Policía Judicial, pero por razones
económicas y a lo mejor también políticas, nunca fue creada en el ámbito de la
Justicia nacional y federal, por lo cual dependemos del auxilio de las fuerzas
policiales -que tienen dependencia
FOJA 17del Poder Ejecutivo nacional- y también de los organismos de
inteligencia, que también pertenecen al Poder Ejecutivo. Ellos nunca aportaron
-por lo menos a mí- ningún tipo de información.[ ellos trabajaban para el
encubrimiento exclusivamente] En realidad, la coordinación con el poder
político del Estado nunca me incumbió a mí ni yo quise intervenir en eso porque
entendía -y entiendo, y así fue- que las reuniones informativas con el poder
político las realizaba el presidente de la Corte, fundamentalmente con las dos
personas que por el Poder Ejecutivo se encargaban de este asunto, que eran el
ministro del Interior, doctor Manzano, y el ministro de Justicia, doctor
Arslanian. Según tengo entendido, ellos se reunían periódicamente con el doctor
Levene para cambiar informaciones; se reunían en la sede del Ministerio de
Justicia. En varias oportunidades el doctor Levene me pedía que yo fuese, y yo
le decía que me parecía que no tenía ningún sentido que yo fuera. Yo tenía que
hacer mi aporte técnico a la investigación y seguir sus indicaciones en las
líneas de investigaciones que él determinaba. Y así fue.Hubo varios episodios
que se magnificaron en la prensa sobre posibles enfrentamientos míos con el
doctor Manzano. En realidad, yo no lo conozco personalmente. No sé si él ha
tenido interés en hablar conmigo; lo único que sé es que yo no he tenido
interés en hablar con él, porque creo que no era conveniente ni lo consideraba
un interlocutor válido
FOJA 18para estos asuntos. Por algunas cuestiones que me pasaron en el curso de
la investigación, me parecía que podía hacerse una explotación política interna
del asunto, que no necesariamente tenía que ver con el éxito de la
investigación. Por lo tanto, yo no tenía ningún interés en hablar con el señor
Manzano. Menos con el doctor Arslanian, con el cual he sido compañero de muchos
años, pero con el que no tenía trato en esos momentos, derivado de pensar muy
distinto sobre lo que es la Justicia. Es decir, yo siempre me dediqué a
trabajar en la Justicia, honestamente, desde adentro, sin utilizar el puesto
como trampolín para salir de ahí y llenarme de plata. Esta es una conducta mía
de toda la vida, así que la seguiré manteniendo. A mí no me interesa la fortuna
y, entonces, promoverme desde la Justicia me parece indigno.Como tengo que
decir la verdad, digo toda la verdad. Y en realidad, si bien no estoy
enemistado con él, no le guardo ninguna simpatía al ex ministro Arslanian.Por
lo tanto, quería ser prescindente de lo que ellos pudiesen influir y prefería
que fuese el doctor Levene, como presidente de la Corte. Porque la Corte
también forma parte del gobierno; no solamente es un tribunal de Justicia sino
que también tiene funciones políticas de subido interés institucional.
FOJA 19De manera que yo era solamente un empleado técnico que prestaba mi
humilde colaboración al asunto y nada más. Nunca quise evadirme de esos
trámites.Durante mi gestión -tengo varios recortes periodísticos de la época,
que estuve repasando ayer por si era de interés- se solía hablar de
enfrentamientos míos con Manzano. En realidad yo no lo conozco; no tuve
enfrentamientos con Manzano ni con nadie, porque sinceramente no hablé con
nadie. Solamente a veces me oponía a algunas picardías que se hacían en la
investigación. Una de ellas estaba vinculada con la Superintendencia de
Bomberos, que eran pertinaces o contumaces en desoír algunas instrucciones que
yo les daba. Una vez que se detuvo a una ciudadana paquistaní, justamente a
presuntos sospechosos de haber intervenido en el atentado, ingresaron al
proceso como parte, como imputados. Tenían sus abogados y entonces a éstos
había que asegurarles de defensa.Entonces, no quería que la policía, sin el
conocimiento de la Corte, mío, y sin participación de las defensas pudieran
hurgar en lugares donde se pudieran encontrar elementos de juicio que por haber
sido obtenidos de manera irregular luego pudieran ser cuestionados en su
validez como constancias válidas para formar convicción.FOJA 20Ese fue el
enfrentamiento que yo tuve en ese caso. Y recuerdo otro muy particular. Ustedes
van a encontrar en el sumario de prevención una declaración de un señor que se
llama Israel Man. Recuerdo que el día en que se tomó esa declaración yo había
estado hasta las 5 de la mañana en la comisaría realizando mis tareas,
orientando a la policía en la labor que tenía que hacer, despachando la entrega
de cadáveres, autorizando que los médicos expidieran certificados de defunción,
etcétera, y me retiro a mi domicilio a tomar un baño y volver inmediatamente,
porque ya estaba medio dormido.Entonces ahí aprovechan para hacer traer a esta
persona a la comisaría, y yo llego de vuelta alrededor de las 7 y media, cuando
ellos pensaban que volvería a las 11 o las 12, dado que me había ido a las 5, y
me dicen: "Doctor: ¿cómo está usted acá de vuelta?" Y digo: "Si,
vengo porque hay que seguir trabajando y no quiero descuidar este asunto".
Me dicen: "El comisario está tomando declaración a un testigo clave".
Dije: "Qué lástima que no me han comunicado a mí que iba a venir este
testigo clave". Me dicen: "Bueno, no sé qué ha ocurrido. Se ha
presentado en forma inopinada". Digo: "Bueno, lléveme a donde está
prestando declaración". Esa persona estaba diciendo que como taxista -
creo que consta en la declaración- había llevado a estos presuntos paquistaníes
de las inmediaciones de la avenida Córdoba.
FOJA 21hasta el departamento de Boedo, adonde habíamos ido porque yo participé
en todas esas investigaciones. Yo fui con las comisiones policiales a todos
lados.Le pregunté: "¿Cómo se llama usted?" "Me llamo Israel
Man". Le digo: "No me joda". "¿Por qué, doctor?"
"Así que usted se llama 'El hombre de Israel' y es taxista". Le
pregunto: "¿Vos en qué guerra participaste? " Se puso muy nervioso y
me dijo: "En realidad yo fui coronel en la Guerra de los Seis Días".
Entonces digo: "Mire, comisario, yo esta clase de porquerías no
quiero".En toda mi vida he tratado de investigar, pero eso de inventar
cosas no me gusta ni me lo iba a bancar. De manera que este señor ni era
taxista ni había visto nada. Y además le dije que no hacía falta que los
reconociera por fotos porque estaban allí presentes. Así que debían hacer una
fila como marca la ley y este señor debía ir frente a la fila a reconocerlos.
Por supuesto que no quería ir a hacer un reconocimiento. Esta es una anécdota
que muestra por qué en este asunto me he tenido que comer muchos injustos
"garrones"; se dijo que no se hizo nada, se me acusó de nazi, etcétera.
Yo debería ser un perfecto estúpido si no hubiese aprovechado esta oportunidad
para obtener el mejor resultado posible, porque, sinceramente, colaborar con
quien lleva adelante una investigación en un asunto de estaFOJA 22magnitud y
tratar de frenarla para no tener un éxito profesional sería realmente
suicida.Pero todo eso se dijo cuando se aludió a un enfrentamiento mío con la
policía -no con Manzano-, a pesar de que están las declaraciones de la DAIA y
de Beraja, quienes manifestaron que no les era indiferente que Bisordi saliera
de la investigación porque creían que era un hombre de una honestidad cabal y
notable.Yo hice lo que pude, lo que estuvo a mi alcance, lo que creí que debía
hacerse de acuerdo con la buena técnica, lo que me ordenó el presidente, y nada
más. Si no hemos obtenido el éxito no fue porque hayamos tratado de trabar la
investigación, como se ha dicho, sino que no siempre en estas causas se obtiene
el éxtio.Tengo mucha experiencia, llevo treinta y cinco años en la Justicia
Federal. Con el advenimiento de la democracia el doctor Gauna, que era el
procurador general de la Nación, me designó para que lo acompañara en la
ejecución del derecho 157/83, dictado por el presidente Alfonsín, sobre el
enjuiciamiento de las cúpulas guerrilleras. Y lo hice con todo gusto y como
siempre, haciendo lo que creía que correspondía. En ese momento me di cuenta de
cómo es esto de la investigación sobre el terrorismo. Todas esas causas que se
reabrieron en 1983 no pudieron ser investigadas en la época de los hechos
precisamente porque desde el poder no había
FOJA 23intención política de obtener las pruebas o los elementos de juicio
cercanos a la justicia. Pero más aun porque normalmente se logran
descubrimientos cuando las personas que realizan esas actividades pierden el
poder que tenían en el momento de los hechos.Fíjense ustedes que se han
encontrado causas del año 1974 que no estaban ni siquiera terminadas; se habían
mandado al archivo porque algunos jueces tenían miedo de proceder por
razones...Sra. CARRIO.- Solicito una interrupción, señor presidente.Querí a
saber si el testigo concluyó con su exposición con respecto a la Embajada de
Israel para dar lugar a las preguntas de los señores diputados.Sr. BISORDI.-
Sí. Esto es lo que yo tenía para decir.Esos nueve meses fueron muy complicados
para mi vida y yo hice lo que pude. Esto es lo que quería decir, y también, en
homenaje a la memoria del doctor Levene, que era una gran persona y honesto
caballero, creo que también hizo todo lo que pudo. Ahora, los resultados no han
sido los óptimos, porque están a la vista.Ahora me someto al interrogatorio de
los señores legisladores. FOJA 24Sr. PRESIDENTE (Acevedo).- Los señores
diputados que deseen formular preguntas pueden solicitar el uso de la
palabra.Tiene la palabra la señora diputado Carrió.Sra. CARRIO.- Doctor
Bisordi: cuando fue la acordada de la Corte -que delega la instrucción en el
presidente, doctor Levene, de fecha 19 de marzo, es decir, dos días después del
atentado -, ¿hubo una reunión o usted asistió a alguna reunión donde estuvieran
todos los miembros de la Corte? ¿Cuál fue la participación del resto de los
miembros de la Corte? Usted relata su vinculación con el doctor Levene y cómo
se hacen presentes en la embajada, pero no nos ha relatado si alguno de los
otros jueces tuvo participación, si hubo reuniones, cómo se concluyó en la
acordada del día 19 de marzo.Sr. BISORDI.- Entiendo su pregunta. Mire, en
cuanto al trámite interno de esa acordada yo no intervine. Cuando los jueces de
la Corte deliberaban sobre las decisiones a tomar, nunca participábamos los
secretarios. Es decir, los secretarios, aun en los acuerdos ordinarios,
estábamos presentes en el momento de la firma de la sentencia. Pero si los
jueces tenían que realizar alguna acotación sobre ella o deliberar sobre el
contenido de los fallos, nos hacían retirar de la sala. De manera que yo no
asistí a la
FOJA 25deliberació n previa que ellos tomaron en el doctor Levene la
investigación. Pero supongo que lo habrían hecho teniendo en cuenta la vasta
experiencia que él tenía, porque había sido durante muchos años juez penal y
además profesor y una persona muy versada en la materia.Sra. CARRIO.- ¿Usted
conoce quién redactó el proyecto de acordada, si se redactó en la Secretaría
Penal o en otro lado?Sr. BISORDI.- Supongo que se debe haber redactado en mi
secretaría. No recuerdo precisamente, pero es muy posible, porque en definitiva
se reproducía el contenido de una acordada anterior; no tiene, según mi
recuerdo, otras consideraciones que la voluntad de los ministros de delegar en
el doctor Levene la instrucción. No creo que esté precedida de muchos
considerandos. Me parece que era una resolución más bien dogmática.Sra.
CARRIO.- Usted dijo que paralelamente ejercía la función de secretario penal de
la Corte. ¿La Corte decidió asignarle personal suplementario, se creó una
secretaría especial, se dotó de recursos humanos y técnicos, o usted siguió
funcionando con la misma dotación de personal que hasta el momento del hecho?
FOJA 26Sr. BISORDI.- Seguí funcionando con la misma dotación de personal hasta
el mes de abril, es decir, cuando se incorporaron - porque habían tenido un
incidente con la doctora Servini de Cubría, que los había echado de su juzgado-
los doctores Richards y Canevari. Ellos estaban en ese momento adscriptos a la
Cámara Federal, porque la jueza había sido autorizada a designar en su
reemplazo al secretario en los expedientes. Ellos se presentaron - me conocían
del fuero, ellos más jóvenes- y me dijeron que como estaban ociosos en la Cámara
Federal podían colaborar en este asunto. Yo los necesitaba, obviamente, y se lo
hice saber al doctor Levene, quien estuvo de acuerdo en incorporarlos. Ese fue
el origen de que vinieran a colaborar en esta causa y creo que siguen hasta el
día de la fecha.Con respecto a la otra parte de su pregunta, yo asistí al
trámite de esta causa al señor secretario letrado, Gustavo Pablo Valle.
Colaboró conmigo, y el personal que tenía en la secretaría era el mismo; no
tenía otro personal.Sra. CARRIO.- O sea que la Corte no dispuso ningún aumento
de personal.Sr. BISORDI.- No.
FOJA 27Sra. CARRIO.- ¿Usted lo requirió?Sr. BISORDI.- Yo no lo requerí porque a
veces es un problema complicado desde el punto de vista presupuestario tratar
de incorporar nueva gente. Yo sé que en otros casos se hace, y luego lo han
hecho, pero en aquel momento creíamos que podíamos asumir este tema. Lo hemos
hecho con mucho sacrificio personal y de todos los colaboradores, aunque
obviamente lo óptimo quizá hubiese sido tener una mayor colaboración. Pero yo
no la requerí especialmente a los ministros. Solamente sugerí que esos dos
letrados, que habían sido secretarios de un juzgado y tenían mucha experiencia,
podían ser muy útiles para avanzar en la toma de declaraciones y reemplazarme a
mí en esas tareas que llevaban mucho tiempo.Sra. GARRE.- ¿Cuántas personas eran
en su dirección?Sr. BISORDI.- En la secretaría yo tenía un elenco -diría-
privilegiado de letrados. Yo era el secretario; después estaba el doctor Luis
Mario García, que actualmente es juez del Tribunal Oral N° 9; el doctor
Fernando Ramírez, que ahora es juez del Tribunal Oral N° 7. También tenía al
doctor Monti, que ahora es juez de la Cámara Comercial. Luego estaba el
personal normal de la secretaría, compuesto
FOJA 28por un prosecretario jefe y tres o cuatro personas más eran personal
administrativo. Ese era todo el personal de la Secretaría Penal que estuvo
conmigo durante todos esos años.También la Corte había contratado antes, en el
caso de las causas de los militares, a mucho más personal que a veces trabajaba
con los ministros y en ciertos momentos para la Secretaría Penal; luego se fue
con los ministros. Pero en ese caso estaba nada más que el personal normas de
la secretaría y los letrados que mencioné. Me olvidé del doctor Ricardo Rojas,
que es juez del Tribunal Oral N° 24. Ese es el personal contratado.Sra.
CARRIO.- ¿Quiénes estaban abocados a la causa de la Embajada de Israel, además
de Valle?Sr. BISORDI.- Estábamos el doctor Levene, también colaboraba la
doctora Silvina Catucchi, que era secretaria letrada del doctor Levene. También
colaboró mucho en ese tiempo el procurador general, el doctor Montesano Rebón,
acercando propuestas, diligencias, pidiendo que interviniera la Gendarmería, a
lo que yo hice lugar. En abril vinieron Canevari y Richards y algún personal
administrativo para escribir a máquina, cualquiera que estuviese disponible en
ese momento.
FOJA 29Sra. CARRIO.- ¿No hubo una asignación específica de personal
administrativo? Es decir, se manejaba con el personal administrativo de la
secretaría.Sr. BISORDI.- Sí.Sra. CARRIO.- ¿Cuáles eran las hipótesis de
investigación que manejó e presidente Levene a lo largo del año en que usted
fue secretario?Sr. BISORDI.- La primera hipótesis de investigación fue la que
referí anteriormente, en el sentido de que la bomba o el material explosivo
podía haber ingresado esa mañana por la puerta del garaje que daba sobre la
calle Arroyo, que sólo estaba habilitada para la obra que en ese momento se
realizaba en la embajada.Esa hipótesis nunca se abandonó; simplemente se fue
agotando la prueba referente a esa hipótesis y luego se fue diluyendo. A partir
del momento en que se encuentra el motor y las piezas de la camioneta, siempre
la hipótesis de investigación fue la colocación del explosivo dentro del
vehículo y la explosión desde afuera. No sé si la misma onda expansiva fue la
que voló todo o si podía haber algún explosivo adentro también.Las pericias de
Gendarmería y de la Policía Federal, que fueron las que se habían incorporado
al proceso del
FOJA 30sumario hasta que yo me fui, indicaban que ese había sido el mecanismo
de producción del hecho.A partir de allí nosotros tratamos de robustecer la
prueba referente a la existencia del vehículo, tratando de llamar a las
personas que pudieran haberlo visto en los momentos inmediatamente anteriores a
la explosión.Por cierto que el vehículo no fue visto por nadie. También hay que
tener en cuenta que ese día hacía un calor terrible y a esa hora no circulaba
mucha gente por la calle. No es un lugar de gran tránsito, y menos a esa hora
de la tarde.Me acuerdo que solamente se llamó a la señora Rosa Cantavenera, que
era una peluquera que tenía un negocio en las inmediaciones y había salido a
comprar comida. Al volver pasó por la embajada; según ella, saludó a los
guardias, porque si bien no estaba el policía de la Federal - que se había
quedado demorado en el cuartel de la Guardia de Infantería asistiendo a un
caballo o haciendo tareas de carpintería -, si estaban dos uniformados con la
ropa que tenía habitualmente el personal de seguridad propio de la embajada,
que hoy deben estar entre las personas fallecidas. Esta señora dice que estos
guardias la saludaron y que luego la sorprendió la explosión cuando estaba a la
altura de la casa de al lado o la siguiente, que era la embajada de otro país.
Esta es la única persona que pasó cerca.FOJA 31Antes había pasado un patrullero
de la Comisaría N° 15. Como vieron que no estaba el policía que debía estar de
guardia siguieron camino por la calle Arroyo y luego de una curva, a la altura
de una farmacia que está en la esquina, el auto saltó y volvió a caer, producto
de la explosión.Asimismo, en el momento de la explosión pasaba un vehículo Ford
Falcon de un taxista que murió en el hecho. También estaba un uruguayo llamado
Lomazzi y otro señor que murió, que estaban colocando un aire acondicionado en
la otra cuadra. Ambos fueron llamados a declarar pero ninguno vio la
camioneta.Es decir que no hay testigos del momento en que la camioneta había
ingresado al lugar del hecho ni del momento en que explotó.Sra. CARRIO.- A
fojas 80 del expediente judicial obra un informe del Jefe de Departamento de
Asuntos Externos, donde se adjunta un casete enviado por la Secretaría General
de esa institución, de canal 7, donde el 24 de marzo de 1992 la Jihad
islámica[esta es la reivindiacion trucha que habla del "suicida"
converso argentino y de que el motivo era el asesinato de Musawi el 17/2/92] se
habría atribuido la autoría del atentado.Sr. BISORDI.-Sí.Sra. CARRIO.- Esto
está incorporado al expediente.
FOJA 32¿Recuerda qué medidas tomó la instrucción respecto de esta hipótesis de
investigación donde la Jihad de había atribuido el atentado?Sr. BISORDI.- Sí;
incluso no solamente había ese casete sino algunos videos donde, según parece,
aparecían los árboles y toda la zona de la calle Arroyo en momentos
inmediatamente anteriores a la detonación.Con respecto a ese tema, se estaba
investigando por parte de la Secretaría de Inteligencia y por parte de los
organismos policiales sobre la base de los informes que se tenían. Además,
tampoco debe olvidarse que en este caso también colaboraron - dada la magnitud
del siniestro- algunos organismos extranjeros con experiencia en este tipo de
hechos, o sea, el mismo servicio israelí y también algunos servicios
norteamericanos. También vinieron algunos expertos del FBI.Sra. CARRIO.- Usted
nos dijo a nosotros que no tenía relaciones y que en realidad la SIDE no estaba
colaborando con la investigación[ lo hacía exclusivamente con el encubrimiento]
.Sr. BISORDI.- Yo no tenía relaciones.Sra. CARRIO.- Por eso pregunto qué
medidas tomó el tribunal, porque esto sí estaba en el expediente.FOJA 33Sr.
BISORDI.- Con respecto a eso, supongo que en esas reuniones que el doctor
Levene celebraba periódicamente con la Secretaría - que acá también constan-,
donde estaban el doctor Anzorregui, según consta acá, Manzano y Arslanian, él
trataría estas cuestiones. Yo no tengo datos sobre eso.Sra. CARRIO.- Vuelvo a
hacer la pregunta.En consecuencia, ¿la instrucción no tomó ninguna medida? ¿No
hubo una línea de investigación tendiente a acreditar la veracidad o existencia
de ese casete, etcétera? ¿O existieron medidas?Sr. BISORDI.- La verdad, creo
que en ese momento no se hicieron... Medidas que hayan quedado reflejadas en la
instrucción, no recuerdo que se hayan hecho. Ahora, si se hacían, es lógico que
eso pudiera ser objeto de tareas de intercambio de información a nivel de
organismos del poder político.Sra. CARRIO.- ¿Hay medidas tomadas por el
tribunal, que no figuren en la instrucción judicial?Sr. BISORDI.- Yo no creo;
sinceramente, no me constan. Todo lo que se hacía estaba, por lo menos a mi
juicio. Nunca el doctor Levene me ha dicho esas cosas.
FOJAS 34Sr. PRESIDENTE (Acevedo).- Usted nos ha dicho que en la teoría de la
instrucción hay una faz decisoria y una faz administrativa. Creo que la
pregunta apunta a determinar si usted, que tenía estas tareas administrativas o
desarrollaba esta faz administrativa, había sido orientado por la faz decisoria
o por quienes tenían que decidir. Esa era la pregunta que le formulaba la
señora Carrió, puntualmente en relación con ese video que está incorporado a la
instrucción.Sr. BISORDI.-Yo solamente trataba con el doctor Levene. Los demás
jueces de la Corte no trataban conmigo el asunto de la Embajada de Israel. Esa
es la realidad; es decir, ese tema lo manejaba yo directamente con el doctor
Levene.Con respecto a ese tema, yo no le voy a echar la culpa al doctor Levene.
Puede haber sido un error mío de apreciación o que se me haya pasado realizar
alguna medida de comprobación. No quiero echarle la culpa al doctor Levene
porque esté muerto. Al contrario, él hizo todo lo que pudo y yo creo que
también. Pero puede ser un error de nuestra parte; no digo que no hayamos
incurrido en errores, como cualquiera.Sra. CARRIO.- La pregunta venía porque en
la resolución de diciembre de 1999 la Corte dice que se remite a esa pista y
FOJA 35da por acreditado que el atentado fue realizado por la Jihad. Lo curioso
es que esto estaba en las primeras ochenta fojas del expediente y recién se
determina en 1999.Sr. BISORDI.- Esta es la resolución de la Corte. Por eso la
pregunta pertinente de la resolución de la Corte de 1999, en la que claramente
se fija la autoría en la Jihad. El problema es que cuando se empiezan a hacer
las pruebas sobre esto ya se habían perdido los antecedentes del lugar de
origen donde se emitió el video, que era Medio Oriente.Sr. BISORDI.-Le digo
sinceramente que no ha sido eso. En todo caso, si se considera un error de la
instrucción, no ha sido una actitud deliberada.Sra. CARRIO.- La pregunta que le
hago es si algún juez de la Corte revisaba el expediente.Sr. BISORDI.- Salvo
que me convocaran para alguna cuestión puntual que yo debía informar, no,
porque habían delegado en el doctor Levene. Si después entre ellos se reunían y
hablaban sobre el tema, no me consta. Pero a mí no me hacían puntualmente
muchas preguntas sobre el tema.
FOJA 36Sra. CARRIO.- ¿El expediente estaba físicamente en su secretaría?Sr.
BISORDI.- Sí; en el despacho del doctor Levene.Sra. CARRIO.- ¿Algún juez o
secretario letrado de algún otro juez de la Corte requirió en algún momento el
expediente y lo revisó? En su caso, ¿quiénes fueron?Sr. BISORDI.- El que se
mostró interesado en el asunto, precisamente porque pertenecía a la colectividad
afectada, fue el doctor Grabivker, que era juez de la Cámara de Apelaciones en
lo Penal Económico. Él, en ese tiempo, no recuerdo si ya estaba con el doctor
Nazareno o no, porque primero vino como secretario letrado del doctor
Petracchi... Fue en 1998... Debía estar con el presidente.. . No era presidente
en ese momento el doctor Nazareno. Él varias veces se interesó e incluso me
aportó algunos datos. En un momento dado aparecieron unas personas que la
policía creyó que eran sospechosas, que estaban en un departamento a dos
cuadras o tres de ahí, que habían venido a la Argentina y eran de la ortodoxia;
tenían una vestimenta particular. Había veinte versiones en aquel tiempo de lo
que podía había pasado y tampoco se descartaba que podía haber sido un problema
de algunos integristas delFOJA 37régimen israelí. Frente a eso la policía me
hizo saber a mí. Y recuerdo a otro colaborador también. En ese momento les dije
que con todo cuidado fueran a hacer ese procedimiento, que interrogaran a esas
personas. Como no tenían residencia, comparecieron ante la Corte. Yo envié al
secretario, a un muchacho llamado Norberto Circo, que era empleado de la
secretaría, para que fuese con la policía al lugar donde estaban estas personas
para evitar cualquier problema en el sentido de alguna suspicacia, algún exceso
policial, etcétera, porque eran personas de religión hebrea ortodoxa. Él vino,
el doctor Grabivker, y me explicó cómo era que actuaban estas personas, que no
debían ser tomadas como sospechosas. Obviamente, se las interrogó porque no se
podía dejar de lado nada en ese momento, y no tenían nada que ver.Sra. CARRIO.-
Ciertamente, ¿algún otro juez de la Corte, con excepción del doctor Levene,
requería a usted realizar un memorando o informe para la Corte en pleno o no?
Sr. BISORDI.- En forma escrita, no.Sra. CARRIO.- ¿Y en forma verbal?
FOJA 38Sr. BISORDI.- En forma verbal, alguna vez puede haber sido. Yo no... Fue
hace diez años. Pero no es descartable que me hayan pedido alguna cosa puntual,
naturalmente. Yo veía que el interés fundamental lo tenía el doctor Levene;
ellos no me preguntaban a mí demasiadas cosas sobre este asunto. La verdad que
no.Sr. BALADRON.- Lo que la señora diputada Carrió quiere preguntar es si
realmente había recibido algún tipo de orden o instrucción de otros ministros
que no fuesen el doctor Levene.Sra. CARRIO.- O algún tipo de memorando o
revisión.Sr. BIDORDI.- Entendí lo que dijo. Pero en relación con lo que comenta
el señor diputado Baladrón, sinceramente yo no recibí ninguna instrucción de
parte de los otros ministros respecto de lo que tenía que hacer. Me parece que
si habían delegado en alguien , naturalmente tendrían que canalizar todo por
medio de esa persona. Ahora bien, podía ser que me dieran instrucciones
directas, pero no las recibí.Sra. CARRIO.- ¿Nunca elaboró usted un informe, a
pedido del doctor Levene, para los demás jueces?
FOJA 39Sr. BISORDI.- ¿Un informe sobre el estado de las actuaciones? Es posible
que haya elevado algún informe extraoficial, con motivo de algún aniversario.
Pero yo no llegué a estar un año; estuve unos meses. Después se hicieron,
porque algunas cosas he conversado con Morán. Cuando yo me fui, Morán me
sucedió a mí y algunas cosas me ha preguntado sobre lo que habíamos hecho y yo
le he informado, pero si usted me dice si exactamente he hecho un informe... No
le puedo decir. No creo que lo haya hecho, pero no quisiera mentir; no me
acuerdo exactamente si lo hice o no. Pero no era precisamente un tema del que
me pidieran muchas informaciones. Yo me manejaba con el doctor Levene.Sr.
PRESIDENTE (Acevedo).- Tiene la palabra el señor diputado Johnson.Sr. JOHNSON.-
Doctor Bisordi: usted hizo recién una referencia en cuanto a su responsabilidad
administrativa en lo que hace a la tramitación del expediente. En esa
investigación, en la que ustedes eran los administrativos de la instrucción,
¿había un cuerpo policial o de investigadores que recibiera instrucciones de
ustedes, con el cual se trabajaba en las hipótesis que les daba el tribunal?
¿Cómo se manejaban en ese sentido?
FOJA 40Sr. BISORDI.- No; en realidad, este asunto me llamó la atención porque
no era la forma habitual, por lo menos por experiencias que he tenido en otros
casos. Es decir, no se había designado un cuerpo de investigadores especiales;
se manejaba con la comisaría del lugar del hecho, y para algunas tareas se
asignaba a la División de Delitos Federales, e incluso a otras dependencias,
como el tema de una supuesta guerrillera alemana que - según parece- podría
haber participado. De esto se hizo toda una investigación por medio de la
policía, pero en otra dependencia. Pero no había un equipo de investigadores
que se reportara a nosotros.Sr. JOHNSON.- ¿Desde qué momento la Corte se avoca
a la investigación? ¿Estuvo la policía manejando un tiempo el sumario de
prevención antes de que usted participara o de que la Corte lo designara?Sr.
BISORDI.- Yo fui el mismo día del hecho, y obviamente no estaba
permanentemente. Pero ellos siempre trabajaron después en contacto con la
Corte.Sr. JOHNSON.- ¿Es decir que no hubo avocamiento de la Corte en forma
inmediata?
FOJA 41Sr. BISORDI.- No; solamente había una tarea de orientación a la policía
en lo que preguntaban. Las otras cosas las tomaban por cuenta de ellos, como
actúan en un sumario de prevención, sobre todo en esa época. También a veces
supongo que el procurador general tomaba contacto con las fuerzas de
prevención, como era el fiscal en la causa...Sr. JOHNSON.- Esto es preocupante,
porque siendo un hecho tan grave la Corte podría haberse avocado a inmediatamente
o podría haber designado a un grupo de investigadores que se reportara ante la
Corte, para que no ocurrieran hechos como el que usted mencionó. Me refiero a
lo que hizo la policía, no sé con qué intenciones, pero que usted dijo que lo
que querían era aportar un dato falso al expediente.Sr. BISORDI.- Yo percibí
que lo que querían era conseguir una solución ad hoc del caso para demostrar
que estaba esclarecido. Sr. JOHNSON.- Respecto de ese incidente con el testigo,
el doctor Levene, por cierto, se enteró a través de usted de lo que había
ocurrido. ¿Se tomó alguna medida con el personal policial?Sr. BISORDI.- Yo
comuniqué al doctor Levene lo ocurrido, pero eso no tuvo ninguna otra
derivación.[y así fue que los policías siguieron plantando prueba falsa a lo
potro]FOJA 42Sr. JOHNSON.- ¿Esa policía siguió investigando después ese
incidente?Sr. BISORDI.- Siempre continuó la misma autoridad policial. La
policía no designó ninguna división, como lo hacía siempre. Normalmente, este
tipo de actuaciones iban al Departamento, no quedaban en la comisaría. Pero en
este caso quedó en la comisaría.Sr. JOHNSON.-¿A usted de dio la impresión de
que podían repetirse sucesos parecidos o más graves con testigos o
documentación que pudieran esclarecer el hecho, es decir, que fueran enviados
por la policía hacia otra dirección y perjudicar la investigación? Sr.
BISORDI.- No tuve conocimiento de que ello haya ocurrido fuera de este episodio
anecdótico.Sr. BISORDI.- Pero, por cierto, si se hubieran tomado las medidas
del momento para impedir que la policía tratara de incorporar a la actuación
hipótesis falsas o pruebas falsas, se habría logrado un mérito, no permitiendo
que el expediente siga en manos de la policía que trató en un momento de
desviar la investigación. [claramente Levene, que era el jefe de Bisordi no
quería meterse con la policía]
FOJA 43Sr. BISORDI.- Pero nosotros no dejábamos a la policía que actuara sin
controles. Siempre, en la medida en que era posible para un ser humano,
controlábamos lo que hacía permanentemente, máxime después de ese episodio que
ha ocurrido. Podía haber sido de otra manera, pero no hemos dejado de ejercer
controles.Sr. JOHNSON.- ¿Hasta qué fecha estuvo como secretario de la
investigación? Sr. BISORDI.- Desde que ocurrió el hecho hasta el 22 de
diciembre del año 92, en que asumí el cargo que actualmente ocupó en la
Casación.Sr. JOHNSON.- ¿Quién continuó luego? Sr. BISORDI.- El doctor Morán fue
quien me sucedió a mí.Sr. PRESIDENTE (Acevedo).- Está citado como testigo y
está esperando[no sabemos lo que declaró porque no trascendió, pero los diarios
reportaron que en un momento de la declaración se puso a llorar].Sr. BALADRON.-
En un pasaje de su exposición hizo referencia a picardías, y concretamente se
refirió a los bomberos...
FOJA 44Sr. PRESIDENTE (Acevedo).- A la Superintendencia de Bomberos.Sr.
BALADRON.- ¿Esas picardías también se extendieron a la policía? Sr. BISORDI.-
Pertenecían a la policía.Sr. BALADRON.- Pero una cosa eran los bomberos y otra
la policía que estaba a cargo de la investigación. Quiero preguntarle cuál era
el alcance de esas picardías.Sr. BISORDI.- Las picardías eran que teniendo en
cuenta lo que había pasado con el caso de Israel Man que estar más encima del
asunto permanentemente. Había una oquedad en el lugar donde ocurrió el hecho, y
esa oquedad había sido revisada. Primero estaba tapada por los escombros y
después se descubrió cuando se quitaron los escombros.Yo no quería que fueran
ahí sin conocimiento mío o de la Corte, porque en ese caso yo representaba a la
Corte: iba el presidente conmigo o iba yo. En ese tiempo ya se habían
constituido partes.Teniendo en cuenta aquello, y como se decía que lo que
querían era que apareciera un terrorista suicida, o sea que tenían que aparecer
pedazos de cadáver, se buscaba eso en el pozo, y yo no quería que se buscara
sin que conociera la
FOJA 45Corte esa búsqueda y sin que las partes - que ya estaban constituidas en
el expediente- pusiesen tener oportunidad de actuar por medio de peritos que
controlaban lo que hacía la policía. Este era el punto.Sr. ALESANDRI.- Doctor:
¿los escombros que eran retirados de la embajada adónde quedaban en custodia
para las investigaciones posteriores a los peritajes?Sr. BISORDI.- Los
escombros fueron llevados al lugar donde ahora está la plaza de la Memoria,
cerca de la Ciudad Universitaria. Sr. ALESANDRI.- ¿Pero hacían peritajes sobre
los escombros?Sr. BISORDI.- Toda la recolección de escombros del lugar del
hecho, los restos de la camioneta, etcétera, fue llevada a cabo por las
autoridades policiales y de Gendarmería Nacional, porque las dos actuaron
separadamente, Primero actuó la policía y luego, cuando el procurador general
pidió que también interviniera la Gendarmería, el doctor Levene hizo lugar y
también fueron expertos de la Gendarmería que por su cuenta recogieron pruebas
en el lugar del hecho.Había que remover urgentemente esos escombros porque
había posibilidad de que hubiese personas vivas o heridas todavía. Por eso los
escombros se fueron sacando
FOJA 46rápidamente con camiones de la Municipalidad, que los llevaban a ese
lugar y allí quedaban bajo la custodia de la policía, no de la Corte.Sr.
BISORDI.- El señor diputado Johnson hizo hincapié en el trabajo llevado a cabo
por la policía. Me gustaría preguntarle, doctor, Bisordi, cómo calificaría el
trabajo que efectuó esa fuerza mientras usted estuvo a cargo de la
investigación. ¿Colaboró bien o mal? ¿Usted veía que había espíritu
investigación o no?Sr. BISORDI.- No vi que tuviera afán de entorpecer la
investigación, pero por el episodio que relaté me daba la impresión de que
querían obtener una definición del caso que diese un resultado que yo quería
que fuese auténtico y no una solución que conformara a la gente y que en verdad
no se compadecía con la realidad.Sr. BALADRON.- Usted quiere decir que buscaban
un resultado, cualquiera que éste fuese.Sr. BISORDI.- Creo que sí; entiendo que
esto pudo haber ocurrido.FOJA 47Sr. PRESIDENTE (Acevedo).- ¿Usted considera que
esa posición de la policía era autónoma o que respondía a directivas del poder
político?Sr. BISORDI.- Nunca la policía actúa en forma autónoma porque depende
del poder político.Sra. CARRIO.- Usted dice que tenía sospecha acerca de
determinados testigos que se presentaban ante la policía y que rompiendo reglas
de normalidad en el procedimiento la investigación no pasó al Departamento
Central de Policía sino que quedó en la comisaría.Sr. BISORDI.- No era
normal.Sra. CARRIO.- ¿Qué medidas tomó el tribunal frente a esa situación?
Pregunto esto porque de la lectura de la causa no surge ninguna intervención
del tribunal para disponer que la prevención se lleve a cabo en otro lugar o
que quedaran invalidadas este tipo de testimonios. ¿Existió alguna medida del
tribunal para corregir la investigación o simplemente fueron sospechas que no
tuvieron consecuencias? Sr. BISORDI.- El tema de Israel Man al que hice
referencia fue una cuestión que yo no puedo decir definitivamente que fuera
algo deliberado, pero el procedimiento es sospechoso.
FOJA 48A partir de allí junto con el doctor Levene tomamos la mayor cantidad de
recaudos, y él se reunió con el responsable de la policía, que era el ministro
del Interior, y seguramente le habría hecho saber lo que sucedió. Tampoco
queríamos plasmar por escrito circunstancias que pudiesen ser escandalosas y
que no iban a conducir a nada.Sinceramente, yo hice todo lo posible para que no
se repitieran este tipo de episodios, que generaron roces en la investigación.
Pero si usted me dice que estos roces o inconvenientes fueron adrede para
evitar la investigación o que fueron de mala fe, yo creo que no; con toda
sinceridad, creo que no.He declarado más de una vez estos temas a la prensa -
que me ha hecho algún reportaje- y nunca vi una cuestión de mala fe ni que se
haya querido evitar que esto se investigue. Al contrario, por ahí hubo errores
de procedimiento - como puede ocurrir en cualquier caso-, pero que haya habido
actitudes deliberadas por parte de la policía o nuestra... Por ahí quisieron
alcanzar una solución rápida creyendo que eran esos paquistaníes, pero desde la
Corte nos parecía que esta gente no tenía nada que ver. Por lo tanto, apuntalar
esas hipótesis no nos parecía procedente; tampoco al presidente de la Corte.
FOJA 49Sr. BALADRON.- ¿En algún momento de la investigación se planteó sacarla
de la seccional y pasarla al Departamento Central de Policía?Sr. BISORDI.- No,
no lo plantearon para nada. Incluso, en ese tiempo el jefe de Policía era el
comisario Passero, una persona que prácticamente no hablaba con los jueces, una
persona muy reconcentrada, que hacía su trabajo, pero no tenía diálogo. A mí
sólo me llamó cuando empezaron a salir informaciones en los diarios de que
había...Sr. BALADRON.- Lo que llamaba la atención era por qué si había un
sumario administrativo que se había iniciado en la seccional después no hubiera
pasado a tramitar al Departamento Central de Policía. Ese era uno de los
interrogantes que había.Sr. BISORDI.- Eso no sé con qué intención...Sr.
BALADRON.- Lo que pregunto es si alguien ordenó que siguiera en la seccional y
que no pasara al Departamento Central de Policía.Sr. BISORDI.- No. Que la Corte
lo haya ordenado...Sr. BALADRON.- Me refiero a si alguien lo ordenó.
FOJA 50Sr. BISORDI.- No, a lo mejor fue una decisión del jefe de Policía. No
hablé con Passero sobre eso.Sr. BALADRON.- El embajador de Israel no estaba en
Buenos Aires en el momento del hecho sino que se encontraba fuera de la
ciudad.Sr. BISORDI.- No, estaba en la ciudad. El embajador se retiró del lugar
del hecho unos instantes antes; media hora antes. Ese día, en la embajada, se
realizó una reunión informativa durante la mañana respecto de si las
comunidades israelitas del Cono Sur iban a apoyar o no el proceso de paz
instado por los Estados Unidos. Había venido a informar un negociador de la paz
en Medio Oriente, Víctor Arel, y había no menos de ciento cincuenta personas en
el microcine de la embajada durante la mañana. Esto está acreditado en la causa
mediante declaraciones de varios testigos. Cuando terminó esa reunión el
embajador se retiró con la custodia y su chofer y quedaron pocas personas en la
embajada.Siempre me llamó mucho la atención que una organización terrorista
como la Jihad islámica, que siempre causa grandes estragos, por lo que se ve,
haya sido tan negligente en el momento de poner la bomba, porque un ratoFOJA
51antes hubieran muerto por lo menos cien personas de las que estaban allí.Hay
una serie de datos. El comisario me dijo que en el momento del atentado había
un boina verde; después lo negó. También aparece en la tapa de una revista[la
revista Gente] un marine norteamericano salvando gente.Durante la mañana se
discutía si se iba a aceptar o no el plan de paz de los Estados Unidos para el
Medio Oriente.A mí me visitó una noche en la Corte - este es un dato que no he
hecho público pero que ahora lo voy a hacer porque ya estoy un poco
"podrido" de todo esto- una persona de la embajada americana. Era un
tipo que se llamaba Dewindton Jr.; en la tarjeta decía "attaché". Era
una especie de mexicano, que era de la CIA. Vino con alguien del FBI que
revisaba los billetes. Había unos billetes con los que se había comprado la
camioneta, que tenían un dibujo de bancos árabes, según decían. Y los miraban
con una lupa.Mientras tanto, este tipo me semblanteaba a mí y me dice:
"Digame, doctor: ¿usted qué experiencia tiene en estos asuntos?" Le
digo: "Acá no hemos tenido nunca un atentado de esta naturaleza".
"¿Está en los tribunales?, me preguntó. "Sí..." - le dije-
"...Desde hace ya muchos años. En cuanto al problema del terrorismo interno,
conozco porque en la época del proceso militar trabajé como empleado y después
secretario de juzgado, y luego, en la
FOJA 52época del doctor Alfonsín, colaboré con el procurador en la
investigación de Firmenich, de Gendarmería Merlo y otros."Entonces, me
dice: "Yo, por lo que veo, a usted experiencia en estos asuntos no le
falta. Yo, doctor, le digo una cosa. En realidad, no quisiera estar en su lugar
porque usted ha visto últimamente que hay algunas derivaciones sobre la muerte
de Kennedy, se tejen nuevas hipótesis..." Le digo: "Mire, creo
entender lo que usted me está transmitiendo, pero yo cumplo con mi obligación y
no sé a qué vienen todos estos comentarios. "Esto se los refiero porque
era una cosa bastante equívoca, de parte de un individuo que vino de la
embajada norteamericana. Sr. POLINO.- ¿Qué era lo que usted creía entender?Sr.
BISORDI.- Lo que yo entiendo es que tampoco es despreciable la hipótesis de que
esto provenga de alguna operación de inteligencia norteamericana. Tampoco lo
descarto. Sobre todo - les voy a aclarar una cosa más- porque en el año 1996,
cuando a mí me mandan a un curso de terrorismo internacional a la Universidad
George Washington - la Secretaría de Inteligencia mandaba a muchos jueces-, en
esa oportunidad me entero de muchas cosas. En el Senado americano, que nos
llevaban a visitar, aparecían Diarios de Sesiones abiertos, que los
FOJA 53podían leer todos, donde había personas que yo no conocía y que me
acusaban a mí de no haber hecho una cosa o la otra.Uno de los profesionales del
curso, según me dijo el señor Peralta Ramos, que era una persona de la embajada
argentina, en ese tiempo colaboraba, supongo, con la Secretaría de Inteligencia
- el embajador era Granillo Ocampo, que nos recibió allí-. Me dijo que ese
profesor había sido funcionario del servicio de inteligencia y sabía bastante
del tema de la embajada, porque él había destacado a la gente del FBI que vino
acá para colaborar en la investigación. Yo le dije que me parecía importante
que le hiciera saber quién era yo y que tenía interés en conversar acerca de si
se había avanzado algo, desde el punto de vista de esos servicios, con respecto
a este hecho. Me dijo:"Cómo no".Él venía todas las mañanas al hotel,
antes de que nosotros fuéramos a la Universidad, tomaba un café ahí y luego iba
con nosotros en el micro. Yo no hablo bien el inglés; entonces, él le preguntó
y este señor se limitó a contestar: "El tema de la Embajada de Israel es
un asunto muy difícil". No quiero decir más nada y se retiró. Subimos al
micro y se fue; no quiso hablar para nada conmigo de ese asunto.Todo esto me
llamó la atención. Además, cuando
FOJA 54fuimos de visita al FBI, señor totalmente omnipotente llamado O' Neil -
casualmente, se llama igual que el que tiene que prestar la plata - nos estuvo
dando clase , absolutamente tranquilo, sobre cómo hacían operaciones militares
de inteligencia fuera de los Estados Unidos.De manera que a esta altura del
partido no sé qué pudo haber pasado acá, si fue Jihad islámica...Sr. BALADRON.-
Relacionado con lo que usted está relatando, con el tema de los Estados Unidos,
¿a su entender ese país colaboró con la investigación? Sr. BISORDI.- Para nada,
absolutamente, como tampoco lo hizo Israel.Sr. BALADRON.- ¿Qué actitud tomó el
Estado de Israel?Sr. BISORDI.- El señor Ronie Gornie, que tanto sabía del asunto,
no vino a declarar, no se presentó, y nosotros no podíamos citar. Luego vino
una tanda de declaraciones proforma; eran todas iguales, donde nadie sabía nada
y no tenían antecedentes. Parecía la respuesta de los hábeas corpus en la época
del 76 en adelante. Era igual, como si no supiesen nada de nada. Nunca trajeron
una sola información a la causa, ni los norteamericanos ni los
FOJA 55israelitas ni ningún otro servicio que haya venido a colaborar.Sr.
BALADRON.- ¿Qué otro servicio pudo haber venido?Sr. BISORDI.- Con los únicos
que traté fue con unos coroneles israelíes del Mossad que estaban en Buenos
Aires o los trajeron a esta ciudad para investigar, porque ellos dentro de la
embajada tenían...Sr. BALADRON.- ¿Qué opinaba el Mossad sobre la investigación?
Sr. BISORDI.- ¿Sobre la investigación nuestra? No sé porque nunca hablé con
ninguno de ellos.Sr. BALADRON.- Al inicio de su exposición usted se refirió a
la explosión. A su entender, ¿dónde se produjo la explosión?Sr. BISORDI.- Para
mí fue adentro. Para mí la bomba entró allí con los materiales. Sinceramente,
para mí la camioneta no existió. Para mí, esto es así. Es un caso parecido al
de la AMIA. Las dos cosas que están absolutamente probadas en los dos es que
había obras, entraban materiales y no se controlaba ni medio. En el tema de la
Embajada deFOJA 56Israel está absolutamente probado que ingresaban
electricistas, obreros; tenemos sus declaraciones. Alguien nos dijo:
"Usted comprenda que esta gente vive permanentemente mal en el mundo
porque siempre pueden ser víctimas de un atentado. Cuando vienen a un país como
la Argentina es como si tocaran el cielo con las manos, y toman la mala
costumbre de irresponsabilidad de los argentinos". Ahí se habían relajado
todos los controles. Solamente había un detector de metales, pero si los
explosivos eran plásticos, ¿qué eficacia podía tener? Ninguna.Estoy hablando
acá sin ninguna reserva mental, como lo he hecho toda mi vida. Todas las cosas
que he pasado en ese tiempo han sido un capítulo negro de mi vida, que voy a
recordar hasta el día en que me muera. Hubiese preferido no estar allí, pero
por las circunstancias me ha tocado estar.Sr. POLINO.- ¿Quién hizo ese
comentario sobre los argentinos?Sr. BISORDI.- Eso se decía de los mismos
obreros que venían; eran comentarios que me hacían.En realidad, los que
trabajaban en la obra eran todos bolivianos indocumentados; entonces, la
empresa constructora ni siquiera estaba registrada. Los restos de
FOJA 57los pobres bolivianos que murieron en el atentado tuvimos que reintegrarlos
a su país, intervino el cónsul, etcétera. Esa gente iba a comprar pan y
fiambre, y entraban y salían de allí como se entra en una obra cualquiera
porque ya les habían tomado confianza.Por eso, mi recreación de los hechos - es
una hipótesis- es que esa mañana entraron los explosivos. Y lo único que
siempre he sabido que pasó unos momentos antes del estallido fue una moto -eso
está probado-, que pudo haber tirado algo que desde afuera haya hecho explotar
por simpatía lo que estaba adentro.Esa fue la hipótesis en la que yo siempre
creí. No creo que la embajada tuviera bombas ni armas ni toda esa historia que
se creó, porque yo me metí en los fondos y sótanos del edificio, donde
revisamos todo, y no había ningún indicio de que allí hubiera ningún arsenal ni
todas esas cosas que se decían sino que me parece que en los dos atentados
-éste y el posterior, en la sede de la Amia- había una obra en construcción,
materiales, volquetes, etcétera.Por otro lado, están las pericias que dicen que
la camioneta existió, aunque ningún testigo la vio y eso fue lo que siempre me
llamó la atención.Por esas razones, no creo que el hecho se haya reconstruido
totalmente ni que se sepa quiénes fueron los que lo ejecutaron. Me parece que
ninguna de las dos cosasFOJA 58están definitivamente probadas, por lo menos
hasta la época en que yo estuve en la causa, más allá de la resolución a la que
se refiere la señora diputada Carrió.Seamos sinceros: la causa tenía que
terminar de alguna manera, y los israelitas querían que la bomba estuviera
afuera. Esta es la realidad. Ahora bien, si esto era o no así, no lo sé. En mi
opinión, el material explosivo ingresó por culpa compartida, porque si es de
afuera también es responsabilidad de la Argentina porque el custodia de la
policía no estaba en su puesto, aunque poco podría haber hecho y se hubiera
muerto igual que los guardias israelitas.Pero ustedes saben que detrás de esto
se manejan intereses; no soy un experto en la materia pero me he dado cuenta de
que eran cuestiones bastantes sensibles donde había muchas contradicciones. La
referencia que hice de la embajada de Estados Unidos [fs. 51] la entendí como
una especie de amenaza hacia mí en el sentido de que si el asunto se enderezaba
para algún lado, que no debían transitar ese camino. Con el corazón abierto, yo
hacía lo que me parecía que había que hacer, ateniéndome a las consecuencias
que ello me trajera.En el otro juicio político que me han hecho donde el
Consejo de la Magistratura terminó absolviéndome, también querían llevar este tema,
y yo le dije a la secretaria de la comisión que algún día voy a tener que
hablar sobre esto
FOJA 59porque tan desorientado como podía estar cualquiera en este asunto. No
tengo precisiones para dar.Sr. DAMIANI.- ¿Los recursos humanos y económicos
previstos por la Corte fueron suficientes para la tarea en función del hecho
investigado? Sr. BISORDI.- A la luz de lo que pasó después, no. Después crearon
una secretaría y la proveyeron de otros medios. Pero en aquellos momentos no se
olvide de que no había casos como éste y nosotros creímos - por lo menos en el
tiempo que yo estuve- que podíamos dar una atención adecuada, con los medios
que teníamos. Evidentemente, puede ser que no haya sido así y que haya errado
en el cálculo. Pero con el doctor Levene creímos que podíamos. El era un hombre
muy experimentado, a pesar de que algunos decían que estaba viejo y otras
cosas. En ese tiempo el doctor Levene estaba en perfecto estado de lucidez,
sabía perfectamente todo lo que hacía y estaba enterado de todo. Además, disponía,
se reunía y trataba de conseguir información.Sr. DAMIANI.- En las primeras
fojas y dentro de los sesenta días del hecho se agregaron, como usted dijo, un
par de pericias. ¿Usted sugirió o la Corte ordenó algún tipo de FOJA
60investigació n puntual sobre algún punto de las pericias o sobre las
conclusiones de las primeras pericias?Sr. BISORDI.- Después de que yo me fui
ordenó otras peritaciones[ las de los ingenieros de la Academia, pedidas en el
'95 entregadas en el '96 y discutidas en la Audiencia Especial de
compatibilizació n del '97], de las que me enteré por los diarios. Incluso, se
creó una situación de gran revuelo, porque no coincidían sus conclusiones con
las de los peritos de Gendarmería y de la Policía. Cuando yo me fui, me parece
que no hacía mucho que habían venido las pericias; no estoy seguro, tendría que
ver el expediente. Yo no sugerí ninguna ampliación sino que lo hizo después la
Corte, cuando estaba el doctor Morán.Sr. DAMIANI.- De acuerdo con su
conocimiento técnico en materia penal e investigativa y a su experiencia,
¿usted cree que los resultados de las pericias después de tanto tiempo podían
arrojar un resultado positivo?Sr. BISORDI.-Creo que no podían arrojar demasiado
resultado positivo porque hay contradicciones. Usted sabe bien, doctor, que es
difícil la evaluación de los peritajes. Es una tarea demasiado fina, sobre todo
para quien no tiene conocimientos técnicos.Recuerdo que en aquel tiempo se
presentó un arquitecto, López León, que era un vecino. Según él, había intervenido
en la construcción del Aeropuerto Ministro
FOJA 61Pistarini, en la época del general Perón. Él dijo - fue testigo e
incluso había socorrido a algunas personas el día del hecho - que estaba
visitando a una persona de su amistad en la otra entrada. Vino, se presentó en
la Corte, lo llevé ante el doctror Levene, hablaron y dijo que quería
colaborar. Me llevó a mí y a Valle al lugar, fuimos al edificio de al lado y me
dijo que me fijara que dado cómo estaban las puertas no podía ser nunca que
hubiera sido desde la calle hacia adentro sino que fue desde adentro hacia
fuera. Hizo toda una serie de cálculos, planos y dibujos. Se le tomó
declaración. Hacíamos todo lo que podíamos, Incluso, luego vino el comandante
Laborda, perito de la Gendarmería, quien estuvo hablando con él delante de mí,
intercambiaron opiniones, y luego este hombre insistió en su tesis.Parece ser
que ésa después apareció robustecida por el peritaje de los ingenieros, que se
realizó posteriormente y que también fue objeto de una evaluación conjunta en
una audiencia [la convertida en totalmente secreta Audiencia Especial del
15/5/97 donde quedó taxativa probada la explosión interior] - creo que cuando
asumió la Corte en pleno, cuando el doctor Levene había dejado de ser el
ministro instructor- de preguntas, repreguntas y evaluación de la peritación en
conjunto para tratar de arrojar luz sobre este asunto.Sr. DAMIANI.- A su
juicio, ¿ esa pericia u opinión técnica influyó mucho en la instrucción?
FOJA 62Sr. BISORDI.- ¿De este señor?Sr. DAMIANI.- Sí.Sr. BISORDI.-Como
cualquier otro dato; lo tenía como un dato más.Sr. DAMIANI.- En tres
oportunidades usted nos habló hoy del hecho como un siniestro. Un siniestro
puede ser por causa fortuita. Nunca habló de un atentado.Sr. BISORDI.- Yo no
creo que haya sido por causa fortuita, doctor.Sr. DAMIANI.- Quisiera efectuarle
una última pregunta, y le recuerdo que está bajo juramento de ley.¿Antes de
este testimonio usted se reunió con el presidente de la Corte? ¿En qué lugar y
por qué motivo?Sr. BISORDI.-Sí; no hoy. Yo me he reunido con el presidente de
la Corte el viernes o el jueves pasado. Él me convocó a su casa y yo fui a su
casa. Obviamente no me sugirió lo que yo tenía que...Creo que yo he demostrado
acá que a mí no me maneja ni el presidente de la Corte ni el presidente de la
Nación. Cuando tengo que decir la verdad, digo lo que tengo que
FOJA 63decir. El solamente me interiorizó - yo lo conozco desde la época que
trabajaba - de que yo tenía que venir aquí. Yo le dije que había recibido la
citación a la 1 y 40 del mediodía, más o menos, y le dije que yo pensaba
declarar por medio de interrogatorio, creyendo que la comisión no tenía una
norma específica sobre el tema, Entonces, presenté un escrito diciendo eso.
Pero no me hizo ninguna sugerencia - no se la hubiera admitido- sobre lo que yo
tenía que declarar. Además, creo que he sido totalmente claro sobre el asunto.
Pero es exacto lo que usted dice.Sr. DAMIANI.- ¿El motivo de la conversación
fue su declaración testimonial? Sr. BISORDI.- Me djio: "¿Usted está citado
para declarar?" "Sí, doctor; estoy citado para declarar. He recibido
la convocatoria esta tarde", y nada más. Pero no hablamos sobre este tema
de lo que yo tenía que declarar.Yo le dije : "Mire, doctor, en este asunto
yo me manejé con el doctor Levene. Yo no les voy a echar la culpa a ustedes de
lo que pueden ser mis propias responsabilidades. Si me equivoqué junto con el
doctor Levene, mala suerte. Ahora yo, con usted, no tenía trato por este
asunto. "Es lo que yo acabo de decir a las preguntas que me ha hecho la
doctora, y es así. Yo no tengo nada de qué acusar a estosFOJA 64ministros,
porque ellos conmigo, en este caso, no... Es decir, yo me manejaba con el
doctor Levene.Sr. POLINO.- ¿Quién siguió como instructor con el doctor
Levene?Sr. PRESIDENTE (Acevedo).- Señor dipiutado Polino: respete el orden en
que están anotados los señores diputados para hacer uso de la palabra.Continú a
en el uso de la palabra el señor diputado Damiani.Sr. DAMIANI.-¿En esa
oportunidad ustedes estuvieron solos o había otros ministros?Sr. BISORDI.-
Estaba el doctor Moliné O' Connor con él.Le voy a ser absolutamente claro sobre
este tema. No olvide que yo he tenido un enfrentamiento con esos dos jueces en
un momento dado, y aquí están los papeles. Fue con motivo de una intervención
mía en la que puse fin a una fiesta que se estaba realizando en el edificio de
la avenida Comodoro Py, con motivo de la fiesta de Navidad.En ese caso,
denuncié a los jueces federales que estaban participando en esa reunión, y con
motivo de esa denuncia me fue aplicada una sanción. Esa sanción fue
FOJA 65Recurrido ante la Corte, creo que la Corte la convirtió en un llamado de
atención.En ese caso, una radio me preguntó en su momento qué me parecía.¿Me
permite, señor presidente, que lea el artículo que tengo en mi poder?Sr.
PRESIDENTE (Acevedo).- Está autorizado, aunque no hace a la cuestión.Sr.
BISORDI.- Pero me hicieron una pregunta y quiero demostrar que no tengo una
relación de amistad con los doctores Nazareno y Moliné O' Connor.En ese momento
ellos querían iniciarme un sumario por unas declaraciones periodísticas que
hice. En su oportunidad me había limitado a decir que no me asombraba que la
Corte hubiese tratado más benignamente a los jueces que resuelven los asuntos
en que está interesado el poder político. Dije nada más que eso. A ellos les
pareció mal y podían hacerme un sumario, aunque luego no lo hicieron.No sabía
por qué me convocaron a esa reunión, a la cual no tenía ningún inconveniente de
ir porque no tenía nada que ocultar, y les dije que no tenía problemas en
concurrir. Cuando me llamaron no estaba; me encontraba en mi despacho. Me
enteré de que el ministro quería verme. LeFOJA 66dije :"Cómo no, estoy en
mi casa, si quiere que vaya a su casa, voy".Sr. FALU.- Señor presidente:
quiero hacer una pregunta sobre este punto en particular.Sr, PRESIDENTE
(Acevedo).- Hágala, señor diputado.Sr. FALU.-Doctor Bisordi: ¿a qué hora fue a
la casa del doctor Nazareno?Sr. BISORDI.- Habré ido a las seis de la tarde.Sr.
FALU.- ¿Era la casa particular de él?Sr. BISORDI.- Sí, era la casa
particular.Sr. FALU.- ¿Usted sabía por qué motivo lo llamaba el doctor
Nazareno, o no le habían anticipado nada?Sr. BISORDI.- No me dijo. El doctor
Nazareno me dijo que me quería hablar.Sr. FALU.- ¿El doctor Nazareno estaba solo?Sr.
BISORDI.- No, estaba con el doctor Moliné O' Connor.
FOJA 67Sr. FALU.- ¿Había alguna otra persona?Sr. BISORDI.- No, que yo
recuerde.Sr. FALU.- ¿Hasta qué hora estuvo usted?Sr. BISORDI.-Hasta que se
terminó un cacerolazo que había en la puerta. (Risas)Sr. FALU.- Doctor:
independientemente de lo que usted ya contestó, ¿qué fue lo que ellos le
preguntaron a usted?Sr. BISORDI.- Me preguntaron si yo tenía conocimiento de lo
que había pasado durante toda esa época. Les dije: "Doctores: yo supongo que
si voy como testigo, será como testigo de cargo o de descargo de la actuación
de ustedes en esto. Yo no voy a decir allí nada que sea mentira.Sr. FALU.-
Doctor: discúlpeme. La pregunta no es qué les dijo usted, sino qué le dijeron
ellos a usted?Sr. BISORDI.- No me hicieron ningún tipo de sugerencia.
Obviamente yo no la admitiría. Creo que acá he demostrado que no soy permeable.
Con toda sinceridad, no me hicieron ninguna sugerencia de lo que yo tenía que
declarar acá.FOJA 68Sr. FALU.- ¿A usted, como magistrado, le parece adecuado el
ámbito de un domicilio particular para hablar de cuestiones oficiales?Sr.
BISORDI.- Mire, yo fui sin que me hayan dicho por qué motivo era. Si luego
ellos consideraban o no que era el ámbito adecuado... Mientras que yo no
hubiera hablado de nada ni hubiera entrado en contubernio con ellos para venir
a favorecerlos acá...Sr. FALU.- ¿En alguna otra oportunidad usted había ido a
la casa del doctor Nazareno?Sr. BISORDI.- No, pero había ido a la casa del
doctor Levene, cuando me ha convocado... Sr. FALU.- Pero a la casa del doctor
Nazareno, no.Sr. BISORDI.- No; a la casa del doctor Oyhanarte.Sr. JOHNSON.-
Señor presidente; quiero pedir que quede registrado que el doctor Bisordi fue
llamado para que concurriese a la casa del doctor Nazareno.
FOJA 69Sr PRESIDENTE (Acevedo).- Se está llevando a cabo el registro
taquigráfico de la reunión, señor diputado.Sr. FALU.-¿En esa oportunidad el
doctor Nazareno o el doctor Moliné O' Connor hicieron algún juicio de valor
acerca del testimonio que usted iba a prestar acá?Sr. BISORDI.- ¿En qué
sentido?Sr. FALU.- Juicio de valor sobre lo que usted iba a manifestar. Quiero
saber si le preguntaron qué iba a decir acá.Sr. BISORDI.- No, porque tampoco
sabía qué me iban a preguntar.Sr. FALU.- Entonces, ¿cuál fue el motivo de la
citación, si no era para pedirle que testificara en algún sentido? ¿cuál era el
motivo para que lo invitasen a la casa del doctor Nazareno?Sr. BISORDI.- Yo no
leo el pensamiento de la gente pero puedo formarme un juicio acerca de lo que piensan
juzgando sus actitudes externas, de la misma manera en que se procede con
cualquier tipo de indicios sobre los que hay que probar intencionalidad. FOJA
70En mi opinión, ellos tendrían miedo de que en este acto yo pudiese tomar
algún tipo de venganza respecto de aquella oportunidad en que me formaron un
sumario; que yo pudiera aprovechar esta ocasión para decir algo que pudiera
perjudicarlos. No me dijeron esto claramente pero dados los antecedentes, se
podría haber entendido así.Sr. JOHNSON.- Solicito que estas actuaciones se
remitan al fiscal de turno porque este es un claro entorpecimiento al
funcionamiento de la Comisión de Juicio Político. Haber llamado al testigo e
interrogarlo sobre los motivos para venir aquí y ver qué podía decir es un
amedrentamiento. A mi juicio, este es un hecho penal y por eso pido que en el
día de hoy se envíe al fiscal de turno una copia de la versión taquigráfica de
esta declaración.Sr. PRESIDENTE (Acevedo).- Tiene la palabra el señor diputado
Toma.Sr. TOMA.- Independientemente de su tarea a cargo de la instrucción de la
causa - de la que ha hablado bastante, pero que no es motivo de esta audiencia-
y atento a las apelaciones permanentes que usted ha hecho a su decisión de
contar todo lo que usted sabe sobre la verdad de los hechos voy a hacer una
pregunta que excluye en su valoración al
FOJA 71doctor Levene, sobre quien usted ha hecho referencias positivas en
cuanto a su trabajo en la investigación. La pregunta correcta es si usted se
sintió apoyado o si verificó que la Corte, independientemente del doctor
Levene, actuó o le hizo sentir un apoyo a la investigación que usted realizaba.
¿Cree que le dijo la magnitud, trascendencia e importancia de los hechos? ¿Le
hicieron sentir que la Corte estaba decidida y actuando con toda la fuerza que
un hecho de esta naturaleza requería o, por el contrario, vio como una suerte
de distancia, desaprensión y hasta despreocupació n con respecto a lo que
estaba investigando? Sé que lo que le estoy pidiendo es una valoración personal
pero es un dato importante al efecto de la evaluación que debe realizar esta
comisión.Sr. BISORDI.- No he percibido que los demás jueces de la Corte que
todavía están en funciones, por lo menos en el tiempo en que yo estuve en la
causa, se hubiesen despreocupado. No me sentí falso de apoyo. Creo haber
trabajado con independencia de criterio y sin presiones de parte de los
ministros, y no advertí despreocupació n por el asunto. Por el contrario, en
algunas oportunidades, en algún acuerdo o en los despachos, me preguntaban
sobre determinadas cuestiones que se iban suscitando. No advertíFOJA 72que no
se preocuparan. Es una lástima que no esté Levene porque él era el que
centralizaba todo. Yo trataba siempre con él, pero en la parte privada de los
asuntos los secretarios no estábamos presentes.Que los ministros hayan mostrado
interés de superponerse a la conexión del doctor Levene, no. Nunca me han dicho
"Haga esto" o "Es conveniente que haga esto otro".
Normalmente recibía órdenes del presidente.Sr. PRESIDENTE (Acevedo).- Tiene la
palabra el señor diputado Gutiérrez.Sr. GUTIERREZ (J.C).- Doctor Bisordi: en un
momento de su alocación habló de que hubo una actitud por parte de la policía –
no sé si involucra también al poder político- en el sentido de buscar una
conclusión de la investigación, aunque fuera errónea, como para tener una
salida. ¿Usted involucra a la policía o al poder político de ese entonces con
esta línea de buscar cualquier salida o conclusión del tema?Sr. BISORDI.- No
puedo involucrar al poder político porque no tenía contacto con el poder
político. Lo que involucro es que la policía siempre es conducida por el poder
político que está a cargo del gobierno; depende de Ministerio del Interior. Los
problemas que tuve y que referí
FOJA 73los tuve con la policía y no con el Ministerio del Interior.Sr.
GUTIERREZ (J.C).-¿Pero transfirió esto a los ministros de la Corte o al doctor
Levene? ¿Qué hizo la Corte cuando usted le manifestó que había una
intencionalidad en el sentido de buscar cualquier línea investigativa, aunque
no fuera la verdadera?Sr. BISORDI.- Eso era público, porque los problemas que
yo tuve con la policía están en las crónicas de la época. No es una cosa que
invente ahora sino que está ahí reflejada. Por cierto que eso era sabido por el
doctor Levene y él siempre me dijo que en este caso había que ser sumamente
prudentes y que yo tenía que continuar. Toda esta campaña aparecía en el diario
"Clarín". No sé por qué, pero siempre aparecía en el diario
"Clarín". Decían que había que echar y pedir la destitución del
secretario. Entonces, yo le dije al doctor Levene que si no estaba de conforme
conmigo, con mi desempeño y con la colaboración que yo le prestaba… yo creía
cumplir sus órdenes. Me dijo que no, que estas cosas tienen su costado político
y que no se pueden ignorar. A veces son personas y no el poder político. El
poder político es mucho; una parte del poder político será conducción de la
fuerza policial, otra parte será el FOJA 74titular del Poder Ejecutivo. Yo no
hablé con ninguno, porque no me correspondía. Todos esos contactos, reitero,
los hacía el presidente y él me moderaba diciéndome: "Mire, tenga
paciencia, porque estas cosas se producen a vaces porque algunos quieren ganar
puntos de honestos. Imagínese que si este asunto se logra esclarecer es algo
importante. Por eso tratan de buscar alguna…"Sr. GUTIERREZ (J.C).- ¿Usted
se sentía respaldado cuando plateaba estas hipótesis?Sr. BISORDI.- Yo se las
planteaba a él. Tuve varias conversaciones con el doctor Levene sobre este
punto, que aquí he tratado de minimizar. Pero es cierto que en un momento dado
le dije al doctor que veía que muchas cosas que uno trataba de ordenar, ellos
las cumplían de distinta manera. Me refiero a lo que hablaba recién sobre las
pericias, que no me hacían caso, que iban al lugar, que yo decía que no porque
eso nos podía perjudicar ya que después se podía declarar la nulidad. Él me
dijo que dejara esos temas por su cuenta, que él luego iba a referir con quien
tenía que hablar para que eso no sucediera más. Yo no era autor, era un
secretario; no era un secretario cualquiera, tenía mi responsabilidad, pero no
era el conductor de las cosas.
FOJA 75Sr. Gutierrez (J.C).- ¿Personalmente cree que estos hechos
obstaculizaron la investigación o que no le permitieron a usted llegar a la
verdad?Sr. BISORDI.- En la medida en que se pudiese desviar o se obtuviera
prueba de que los paquistaníes eran los autores del hecho, apuntalando esa
hipótesis… Me parecía imposible, porque el doctor Levene en persona les había
tomado declaración indagatoria en su despacho y se veía que estas personas no
tenían nada que ver.Antes de que vinieran los paquistaníes a declarar a la
Corte pasó esto de Israel Man. Es decir, yo no puedo decir que esa era
responsabilidad del presidente de la Nación ni del ministro del Interior; por
lo menos de los funcionarios policiales. Ahora, si ellos actuaban recibiendo
órdenes superiores o no, a mí eso no me lo van a decir. Ni tampoco yo se lo
preguntaba.Sr. PRESIDENTE (Acevedo).- Tiene la palabra el señor diputado Tanoni.Sr.
TANONI.- Señor presidente: quisiera formularle al doctor Bisordi una pregunta
puntual y otra genérica.¿Todas las pistas, durante su gestión a cargo de la
secretaría, fueron acabadamente investigadas, y en qué momento fueron
desechadas, según tenga usted conocimiento? FOJA 76La segunda pregunta es la
siguiente. A partir de su experiencia posterior sobre esta materia que usted ha
relatado en esta comisión, y si tomáramos cinco o seis de los más grandes
atentados, parecidos al que estamos analizando, que ocurrieron en edificios
públicos y embajadas en distintas partes del mundo, ¿podría decirnos cómo
concluyeron las respectivas investigaciones de acuerdo con la información de
que dispone?Sr. BISORDI.- En cuanto a la primera pregunta, todas las pistas no se
investigaron exhaustivamente durante mi gestión, porque muchas cosas quedaron
pendientes, y luego continuó la Corte. Creo que ha hecho más cuerpos de
investigación posteriormente que en el tiempo en que yo estuve, porque fueron
muchos años más.Pueden haberme quedado cosas en el tintero, como lo que aquí
señaló una señora diputada en relación con el tema del video de la Jihad
islámica o el casette que había, a lo que por ahí no le prestamos en ese
momento inmediata atención. Supongo que la Corte lo habrá hecho después. Es
decir, fuimos atendiendo a lo que se iba presentando como más posible en cada
momento. No estaban todas las medidas de investigación agotadas cuando yo me
fui. Supongo que ahora tampoco, porque esto no está terminado.Ahora, con
respecto a la otra pregunta, referida a los atentados en otras partes del
mundo, sinceramente no soy un
FOJA 77experto en ese tema. No soy un conocedor exhaustivo de esta materia coma
para decir cómo han terminado. Han ocurrido más que nada en Medio Oriente,
aunque también los hubo en Europa. No sé si se han esclarecido todos estos
atentados.Sincerame nte , me parece que de la cantidad de atentados que se
producen, los que se esclarecen siempre son una mínima parte. Es natural que
así ocurra. Es difícil investigar estas cosas. Se puede saber quién lo cometió
cuando reivindican bien el hecho. Generalmente, en los hechos terroristas
tienen mucho que ver la autenticidad de las reivindicaciones se consiguen por
medio de tareas de inteligencia, que no siempre son pruebas judicialmente
útiles. Se puede tener una idea de cómo ha sido, pero probarlo judicialmente y
con certeza es más difícil.Sr. TANONI.- ¿Dentro de la tecnología de seguridad
del edificio había algún sistema de grabación de video?Sr. BISORDI.- Sí,
doctor. Ese es otro de los puntos...Sr. TANONI.- ¿Se recuperó ese material?Sr.
BISORDI.- No, porque según la Embajada de Israel... Eso se le preguntó
expresamente, y decían que lo único que hacían era filmar pero no grabar. A
nosotros nos interesabaFOJA 78Sobremanera ver eso, porque tenían montones de
cámaras que apuntaban a la parte externa por razones de seguridad. Obviamente
venían por monitores que tendrían internamente. Ellos contestaron que
lamentablemente no podían acercar ningún video porque solamente filmaban para
que observaran los guardias o el personal encargado de la seguridad, pero no se
registraban las películas. Hubiera sido interesante porque ello tendría que
haber demostrado sí o sí lo que ocurrió en el momento del hecho. Tendría que
haberse visto la camioneta... Eso hubiera esclarecido el hecho notablemente,
pero ellos dijeron que no lo tenían porque no lo grababan.Sr. TANONI.- ¿El
equipamiento que cayó en manos de la secretaría está inventariado y sujeto a
peritaje?Sr. BISORDI.- No. De ese equipamiento no quedó absolutamente nada,
todo eso fue destruido, porque del lado donde ocurrió la explosión cayó
totalmente el edificio; solamente quedó en pie un ala que daba sobre la calle
Suipacha, junto a un edificio de departamentos en el que me parece que funcionaba
la Embajada de Irlanda. Pero todo el resto cayó. No quedó ninguna cámara de
video; todo se ha destruido totalmente.Sr. TANONI.- ¿Quién se hizo cargo de lo
económico?
FOJA 79Sr. BISORDI.- Obviamente, la policía; también personal de seguridad de
la Embajada de Israel. Vinieron en gran cantidad, eran personas que se
identificaban con un chaleco amarillo actuaban recogiendo papeles y evidencias
que estaban dentro de un edificio que se encontraba protegido por la Convención
de Viena sobre relaciones diplomáticas. Sr. TANONI.- De lo que usted recuerda,
aparte de la peluquería, ¿cuántos testigos más fueron citados a declarar del
vecindario?Sr. BISORDI.- Otra persona que recuerdo era un arquitecto que
trabajaba precisamente en el edificio al cual me he referido, que estaba en la
calle Suipacha, al lado de la embajada, que había pasado momentos antes de la
explosión, que incluso hizo un plano sobre lo que él creía que pudo haber
pasado, de acuerdo con sus capacidades profesionales. Tampoco vio la camioneta
y el hecho lo sorprendió en el ascensor del edificio, que estaba a la vuelta de
la puerta donde habría explotado la bomba, si fue por la camioneta o adentro;
puede ser una u otra hipótesis. De ahí habrá caminado este hombre cuarenta
metros, entró en el edificio, iba hacia su oficina y ahí lo sorprendió la bomba
en el ascensor, y él tampoco vio nada.FOJA 80Otro no recuerdo, pero habría que
ver la causa. No había mucha gente que haya pasado por ahí. Me acuerdo de otro
que era un portero de enfrente que daba una versión absolutamente incompatible
con la forma de ocurrencia de los hechos, según la peritación, porque hablaba
de una rural que habría venido a contramano. Es decir, vendría por la calle
Suipacha desde el Bajo y habría doblado a contramano, pero luego se determinó
que esa persona había sufrido un accidente y que podría tener defectos de
percepción.Sr. PRESIDENTE (Acevedo).- La Presidencia agradece la colaboración
del doctor Bisordi con la investigación de la comisión pero entiende que la
cuestión se ha agotado y, por otro lado, ya están esperando los doctores Morán,
Fappiano y los otros testigos que citamos a declarar.Para concluir la ronda de
preguntas al doctor Bisordi tiene la palabra el señor diputado Jonson.Sr.
JOHNSON.- En lo personal no dudo de la sinceridad del doctor Bisordi en sus
declaraciones ante la comisión, pero me gustaría saber cuál es su carrera
judicial y si tiene alguna experiencia en algún tribunal penal.Sr. BISORDI.-
Llevo treinta y cinco años en la Justicia Penal. Ingresé como pinche en la
Justicia Federal en 1967 y
FOJA 81Luego fui ascendiendo, siempre colaborando como empleado; luego trabajé
como empleado en la Fiscalía, después fui secretario de Juzgado, secretario
letrado de la Procuración y después, secretario de la Corte.Sr. JOHNSON.-
Pregunto esto porque advierto que en esta investigación la Corte se avoca de
oficio, en la persona del doctor Levene como instructor, sin que medie ningún
medio de promoción de la acción penal. Y luego hay una delegación de los
miembros de la Corte en la persona del doctor Levene para que se aboque a la
instrucción. Pero lo que me parece reprochable e inconstitucional es que a
fojas 7 se deleguen las tareas de investigación en un secretario.El día que en
esta causa haya un defensor estoy seguro de que va a plantear la nulidad de
todo lo que se ha hecho hasta aquí, porque el expediente está mal iniciado. Y
la delegación que se hace en usted es una delegación formal, porque la policía
sigue investigando. Cuando uno se avoca a la investigación tiene que asumirla,
tiene que ser uno el que toma las pruebas, el que esté al frente de los
testigos que prestan juramento de entregar toda la prueba, y no puede ser que
la policía haya seguido investigando. Entonces, no ha habido un avocamiento de
la Corte; ha sido meramente formal. Entonces, toda esta prueba que ha FOJA
82producido mal, en un futuro puede ser nulificada porque no está tomada
conforme al debido proceso.Sr. BISORDI.- Creo que el avocamiento de la Corte no
se produce en el momento inicial. Dada la magnitud de las cuestiones que
estaban comprometidas, y precisamente por eso, la Constitución prevé que sea la
Corte la que conduzca este tipo de investigaciones que son tan sensibles a las
relaciones exteriores del país. Por eso el presidente de la Corte se hizo
presente en el lugar del hecho inmediatamente después de ocurrido.Sr. JOHNSON.-
Entiendo su argumento, pero hay mecanismos para llevar adelante la
investigación. Sr. BISORDI.- No estoy aquí para defender al doctor Levene,
quien tampoco podría ser enjuiciado por esto porque ha muerto, pero lo que él
quiso fue demostrar el interés del órgano judicial en un caso de tamaña
importancia presentándose al lugar del hecho. Pero no es que haya tomado
intervención, porque usted ha visto que posteriormente a esa visita formal al
lugar nosotros volvimos a la sede de la Corte para labrar el acta, que se
reserva a la espera del sumario de prevención.
FOJA 83Sr. JOHNSON.- Más allá del tema procesal – que puede ser menor pero
grave por sus consecuencias- , el asunto es que la policía ha seguido
investigando y ha sido la que en definitiva ha llevado adelante la
investigación desde sus comienzos.Eso surge, por lo menos, del primer cuerpo
del expediente. Quiere decir que la Corte, dentro de la función jurisdiccional,
no es la responsable de haber llevado adelante la investigación. De manera tal
que cualquiera puede sospechar que así como ocurrió ese acontecimiento con el
testigo que usted mencionó pueden haberse omitido pruebas importantísimas, como
pueden haberse incorporado pruebas que nada tienen que ver con la hipótesis de
investigación real del hecho. A eso va encaminado mi razonamiento. Sr.
BISORDI.- Puede ser, como todo, no se puede evitar nunca. Usted, como juez que
ha sido en un caso resonante, sabe bien cómo es la relación de los jueces con
la policía.Sr. JOHNSON.- Por eso me preocupa.Sr. BISORDI.- No siempre es
pasiva. Es un tema de toda la vida. En este caso, que se haya introducido
pruebas falsas para desviar la investigación, sinceramente no lo creo. NoFOJA
84Creo que existan . Pero nunca puede decirse que no haya ocurrido.Sr.
JOHNSON.- ¿Y prueba omitida?Sra. CARRIO.- Toda.Sr. JOHNSON.- Como manejaban
ellos la investigación, es más fácil que haya prueba omitida que prueba falsa.
Ellos disponían qué incorporaban y qué no.Sr. BISORDI.- Ahora usted vio que lo
controlan por medio del fiscal. Pero en aquel tiempo, el Código de
Procedimientos antiguo tenía ese problema que todo el mundo achacaba y que
luego fue eliminado con la reforma. En ese tiempo el juez de instrucción era
parte en la investigación, porque podía iniciarla de oficio. Era un criterio
antiguo, pero se utilizó durante más de cien años. Más o menos se siguió la
tónica de lo que siempre se hizo en el fuero de Buenos Aires.Usted proviene de
una provincia que ha liderado el movimiento de reforma procesal y en la cual
tienen un criterio distinto, porque divide mejor la función de acusar y de
juzgar. Esto luego fue plasmado por obra e impulso del doctor Levene. Siguió en
su reforma el Código de Córdoba de Vélez Mariconde y Soler del año 1939, como
todos conocemos.
FOJA 85La reforma se conoce como los códigos modernos , que ahora son antiguos,
pero que lo fueron en su momento. En Córdoba ahora hay otro sistema, así como
también en Tucumán y otras provincias que van liderando movimientos de reforma
procesal.Pero en aquellos tiempos, doctor Jonson, no era infrecuente, sobre
todo en esta clase de causas importantes – por razones de que no se contaba,
aunque sé que ahora en Córdoba está instrumentada la policía judicial- que
hubiera un manejo más cercano de los fiscales con la policía, cosa que no
existía en la Capital durante toda nuestra experiencia. Y por eso se
modificó.En general, las tareas de prevención siempre fueron asumidas por la
policía y cuando cesaba la prevención se avocaba el juez de instrucción y
continuaba. Eso sin perjuicio de que todas las medidas que iba tomando la
prevención se hacían en consulta con el órgano jurisdiccional, fuera por medio
de la persona del juez o del secretario – por delegación del juez,- para
aprobar los temperamentos que adoptaba la fuerza policial en tarea preventiva.
Así era el sistema en aquella época. Puede ser cuestionable, pero era la que se
acostumbraba hacer.Sr. JOHNSON.- No es mi ánimo ni mi intención demorar a la
comisión en este tema, pero en ningún procedimiento el juez puede delegar en el
secretario el tema investigativo. UnaFOJA 86Vez asumido un sumario de
investigación, volverlo a la policía, delegando funciones en ella...Sr. FALU.-
Pido la palabra para una moción de orden.Sr. PRESIDENTE (Acevedo).- Tiene la
palabra el señor diputado Falu.Sr. FALU.-Señor presidente: no podemos entrar en
discusiones doctrinarias, así que si no hay más preguntas sobre la Embajada de
Israel...Sr. PRESIDENTE (Acevedo).- Acabamos de terminar, señor diputado, pero
no sé si el doctor Bisordi quiere agregar algo.Sr. BISORDI.- No sé si quieren
saber algo más. Yo siempre estoy a disposición. He dicho mi verdad acá; creo
haber hablado con toda sinceridad y he expuesto mi punto de vista con toda libertad
y en un marco de mucho respeto de parte de todos los señores legisladores, a
quienes les agradezco que me hayan hecho llevadero un momento que es difícil.
Normalmente uno nunca está del lado del declarante, pero tampoco me ha
preocupado ni me intranquiliza, porque más allá de mis errores tengo la
conciencia tranquila sobre esto.
FOJA 87Sr. PRESIDENTE (Acevedo).- Le voy a solicitar al doctor Bisordi que
firme el acta de comparecencia, y vuelvo a agradecerle por su amabilidad,
porque siempre estuvo presto a concurrir a prestar declaración, aun cuando esto
se hizo con mucha celeridad, porque hubo distintas interpretaciones acerca del
reglamento de la Cámara y del Código de Procesamientos. Sin embargo, estuvo
siempre en tiempo y forma.Se retira de la sala el doctor Bisordi.
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