Izquierda Nacional y Anti-Catolicismo cipayo.

 

Parte - I

Por Edgar Schmid

 

Parte I: ¿Spilimbergo o Perón?: quema de iglesias y encubrimiento de la masonería inglesa. 

 

Es importante leer en que fecha fue escrito algo para no sacarlo de contexto. Hay un sector que desde hace 55 años está difundiendo que “el nacionalismo católico es el causante del derrocamiento de Perón en 1955 mientras ocultan/ignoran cuidadosamente que en un escrito – Del poder al exilio – Como y quienes me derrocaron – el propio Perón

Sobre Nacionalismo oligárquico y nacionalismo revolucionario (1956); vemos que el tema y pese al título, más que nacionalismo se trata del catolicismo y el anticlericalismo de J. E. Spilimbergo: 

Hablo en el folleto de "nacionalismo católico". Simple concesión verbal. Porque catolicismo -en su acepción etimológica y en su acepción práctica- se contradice con nacionalismo, a menos que los católicos acepten romper con el papado. La revista "Mayoría" acaba de consignar, con objetividad plausible, el apoyo de la jerarquía eclesiástica argentina al sector "internacionalista" (corrijamos: antinacional) del catolicismo: al partido Demócrata Cristiano, por oposición a la Unión Federal de Amadeo. Falta decir que ese apoyo no podía dejar de prestarse, pues la internacional del dólar y la internacional papista, perdurables aliados, son puntales de la oligarquía en su agresión contra el pueblo argentino.

A quienes nos acusen de hacer propaganda antirreligiosa les respondemos: Como políticos, lo único que nos interesa es señalar que
la Iglesia -no la religión católica- tiene un programa terrenal que consta de dos puntos: Defensa del capitalismo; Defensa del imperialismo contra los movimientos nacionales en los países sometidos. Ambos puntos de ese programa son esencialmente antipopulares. O se está con el pueblo o se está con la jerarquía papista. En buena hora aparezcan los católicos que prefieran al pueblo 

Y así sigue en todo el folleto.

http://www.elortiba.org/in_prod.html 

No conozco todo lo escrito en ese entonces por los fundadores de la Izquierda Nacional, pero quizás entonces nace todo este anti-catolicismo en que cae el continuador de Spilimbergo, Gorojovsky cuando intentando ser más peronista que Perón, sigue achacándole a nacionalistas y católicos toda una línea de traición donde estos son los principales responsables del derrocamiento de Perón. 

Pero desgraciadamente para el Mitre circunciso de la calle Bolívar, hay otra versión de la historia, la del propio Perón, en un libro que – es cierto que circuló poco, lo escribió en Panamá en 1957: Del poder al exilio – Como y quienes me derrocaron[1] y donde Perón contradice lo dicho por Spilimbergo y sus actuales acólitos de PAP

Perón escribe un año después que Spilimbergo. En este libro vemos que, para Perón, la principal responsable de su derrocamiento no es la Iglesia sino la masonería inglesa.  Leemos – del propio Perón – contradiciendo entonces a Spilimbergo, y la versión Gorojovsky/Presman hoyen Capítulo Uno nos dice Perón: 

INTERESES FORÁNEOS (Primera Parte: del 16 de junio al 2 de octubre).   

El petróleo. Poder de los panfletos. Ingerencia extranjera. La masonería. La Marina.  

EL GOLPE de Estado  que ha derribado a mi gobierno, elegido con una mayoría de votos aplastante, después de elecciones claras y libres, no ha estado inspirado en sentimientos nacionales, pero sí financiado por fuerzas que se agitan dentro y fuera de la Argentina. Se trata de una verdadera traición consumada en perjuicio del pueblo y como todas las traiciones, también ésta ha sido comprada con dinero. No existen cien acciones de ese género sostenidas o motivadas por ideales.

La conclusión de esos sucesos, es que hemos sido objeto de un verdadero ataque armado, no muy distinto de aquel que hizo posible la caída de MOSSADEGH; como el Premier persa también nosotros fuimos víctimas de la sorda lucha por el petróleo. El consejero comercial inglés en Buenos Aires, declaró un día, con desusada  franqueza, que cualquier esfuerzo realizado por quienquiera para asegurarse la producción petrolífera argentina, sería considerado en Londres como un atentado a los intereses británicos. La armada argentina, que presume de haber sido la protagonista número de esta “victoria”, no parece querer darse cuenta de haber jugado, en cambio, el simple y absurdo rol de “caballo de Troya”.

E L OBJETIVO ERA IMPEDIR QUE LOS RECURSOS PETROLÍFEROS ARGENTINOS FUESE EXPLOTADOS DE MANERA DE CONCURRIR AL DESARROLLO INDUSTRIAL DEL PAÍS, y la lucha era principalmente contra los Estados Unidos que, según nuestros adversarios, habían tenido la “culpa” de proporcionarnos una operación sobre bases sólidas y concretas. 

No es necesario retroceder mucho en el tiempo para hallar la prueba de lo que digo. Basta con leer el contenido de un documento que en estos días y bajo la forma de publicación clandestina circula por Buenos Aires.  

Instrucciones de la masonería 

La importancia de las publicaciones clandestinas es enorme en mi país. Son ellas las que preparan a la opinión pública y forman los grandes movimientos de opinión pública de los que nacen después de las insurrecciones. Con esas mismas armas he combatido yo, y muchos que en un tiempo lucharon en contra mío, hoy están de nuevo en contra de mis adversarios que fueron sus aliados de ayer. Apenas una situación de emergencia frena la libertad de prensa, aparecen los panfletos para inundar las calles. Dice uno: “MASONES y TRAIDORES”.  Gracias a las revelaciones de un masón que ocupa un alto cargo, y cuyo testimonio es una seriedad indudable, ha sido posible tomar conocimiento de una ceremonia secreta realizada tiempo atrás con la participación de los miembros del Gran Oriente Argentino. La información está dirigida a todos, sean o no católicos. El Gran Mestre, abriendo la sesión, dio lectura a un mensaje recibido de la Real y Soberana Logia de Londres, con la firma del Gran Maestre Hermano 33

Tal Hermano 33 es un conocido príncipe inglés. Así prosigue el manifiesto clandestino: “La Real y Soberana Logia de Londres, por medio de su Gran Maestro, ordena a los hermanos argentinos del Gran Oriente de Buenos Aires,   adoptar una línea de conducta particular en el debate de la ley sobre la enseñanza religiosa y la no menos importante sobre el divorcio. Es indispensable insistir en la campaña contra la Iglesia Católica y sus prelados con el fin de llegar cuanto antes, a la total separación entre el organismo religioso y el Estado. Es necesario, por otra parte, evitar que las fuerzas trabajadoras se alíen con los católicos y es necesario asimismo, que parezcan instituciones de carácter privado. Toda tendencia nacionalista debe ser combatida y sofocada y también en el seno del Ejército es indispensable que se formen corrientes de opinión similares a las que existen en la Marina”.  

Se señala luego, que en la cuestión del petróleo, la fuerza masónica debe actuar de manera de sustraer la administración de yacimientos al Estado; que debe ser rechazada toda participación en el desarrollo de nuestra industria y que, contra la radicación de capitales americanos, conviene facilitar la intervención de los capitales europeos.

No es difícil comprender que en materia de petróleo, los capitales definidos como “europeos” son esencialmente británicos. Prosigue el manifiesto de Perón:

Ascensos a “patriotas”

“Por su actividad personal y por los grandes servicios prestados al Gran Oriente, los hermanos son informados de la siguiente disposición: el Capitán de Navío, ARTURO RIAL es nombrado Gran Inquisidor y Supremo Maestro del Gran Oriente de Buenos Aires. El Contralmirante ROJAS es honrado Gran Arquitecto; el Capitán de Navío, MARIO ROBBIO, Gran Inspector; el Capitán ALBERTO PATRÓN LAPLACETTE,  el capitán de Fragata ALDO MOLINARI,  el General EMILIO DE VEDIA y MITRE, y el General OSSORIO ARANA, son investidos del Título de Guardianes del Gran Secreto. El Capitán de Navío JOSÉ DELLEPIANE es designado Gran Custodio de la Libertad y la Fraternidad”.

Antecedentes de algunos “hermanos”   

Es oportuno ahora, echar un vistazo a esta lista de nombres. Muchos lectores se preguntarán por qué ARTURO RIAL, en la jerarquía masónica es más importante que el Contralmirante ROJAS. Es simplísimo. El verdadero inspirador y  Jefe de la Revolución, conducida por la Marina, fue RIAL y no ROJAS.

Se debe a RIAL la organización de las ciudades de los opositores y es el, hoy, quien dirige la política del gobierno, quien impone las depuraciones y quien firma secretamente los decretos en base a los cuales tanta gente es enviada a poblar las provincias del Sur argentino. Desde hace seis, por si alguien no lo sabía, la Argentina tiene también su Siberia, y la Siberia argentina es la Patagonia, una tierra desolada, batida por los vientos polares.

El Almirante ROJAS habla por boca de RIAL, y RIAL es aconsejado en lo referente a cuestiones políticas, por dos hombres que se han instalado en el ministerio de Marina, en calidad de miembros civiles del grupo militar que controla la vida del país. Son los radicales unionistas: SANTANDER y ZAVALA ORTIZ, los cuales tienen un solo programa: combatir a los peronistas por un lado y a los católicos por el otro. En el momento de la revolución, el Almirante ROJAS era jefe de la flota fluvial y sólo posteriormente sus buques a las unidades de la Flota de Mar.  

De ROJAS diré algo más. Mal puede adoptar la pose de depurador del país desde el momento en que él, como tantos otros oficiales, resultó beneficiado por los famosos de importación, con los se podía adquirir un automóvil a precio de costo. ROJAS, como tantos otros, importó su automóvil y lo revendió de inmediato obteniendo una ganancia de algunos centenares de miles de pesos. Pero sigamos adelante en la lectura de los nombres.  

Se habla del Capitán ALBERO PATRÓN LAPLACETTE. Constituye, en la actualidad, el Interventor o comisario del gobierno en la CGT. Segundo en el orden se menciona en el folleto clandestino, PATRÓN LAPACETTE ha desmantelado la Central Obrera, desplazando a sus dirigentes, muchos de los cuales han estado y están encarcelados. Luego, viene el General OSSORIO ARANA, uno de los pocos que queda en el servicio. OSSORIO ARANA es el ministro de Ejército, sucesor de BENGOA, que presentara su dimisión pocos días después de la revolución. Antes aún de la caída de LONARDI, BENGOA se dio cuenta del verdadero programa de la revolución para no sumar su nombre al de los numerosos revanchistas que están actuando en la Argentina, saludó a sus compañeros de revolución y antes de retirarse advirtió, en su propia casa de LONARDI, del peligro que lo acechaba.  

Escribía Carl Schmitt:

“La posibilidad de supervivencia de una sociedad… está en identificar correctamente al enemigo”

Pero, con graves consecuencias posteriores vemos que Perón y la Izquierda Nacional identifican dos enemigos distintos:

  1. Perón, leer bien “Del poder al exilio – como y quienes me derrocaron”, identifica como su enemigo estratégico a la Masonería británica, y a la masonería militar local como el enemigo táctico.
  2. Spilimbergo – y la izquierda nacional – contrario a Perón, identifica al Vaticano y católicos locales como el enemigo principal y generando una constante agresión desde la IN al nacionalismo y el catolicismo.   

El campo nacional no puede unificarse si existen dos visiones contradictorias del enemigo y una de ellas lleva inevitablemente al choque interno. Hay un axioma de Perón:

El que empieza a atacar al compañero empieza a pasarse al enemigo.

Es lo que vienen haciendo desde 1956, y debemos ver el porque de esta conducta antinacional que hay detrás de su conducta anti-católica.

Identificar entonces al Enemigo Externo - el hostis – en un extremo nos lleva a una guerra externa, a un Malvinas II.

Por el contrario, tener un Enemigo Internoinimicus – a la larga nos lleva a una guerra civil para beneficio del Enemigo Externo, el divide et impera. 

El resabio de codovillismo en la IN.

Dice Juan José Hernández Arregui:

“Uno de los méritos de la generación nacionalista que se inicia en 1930 es haber liquidado la historiografía liberal” La formación de la conciencia nacional

Tanto Rodolfo Puiggros como Jorge E. Spillimbergo no provenían de esa generación nacionalista que se inicia en 1930, por el contrario venían del férreamente mitrista PC de Victorio Codovilla y de ahí traen la falta de comprensión de lo nacional latinoamericano y junto con esto la falta de comprensión de lo religioso. Durante los 1930 estaban “del otro lado”, viendo las cosas con una visión euro-céntrica que ya había criticado José Mariategui,

“No veamos al Perú desde el marxismo sino al marxismo desde el Perú” Siete Ensayos de la realidad peruana”

Lo que escribe Puiggros en 1940 es “De la colonia a la revolución” donde sigue la visión liberal de la revolución de Mayo - De la colonia a la revolución – el resumen es que Mayo fue una revolución democrática burguesa (concepto totalmente euro-céntrico) que vino a quebrar con el feudalismo colonial. Todo bien en la medida de Victorio Codovilla. Esto se complementará más tarde con “La España que descubrió el nuevo Mundo” que se detiene antes del Concilio de Trento y nada dice de la influencia de este en la formación de la cultura y alma hispano americana.

Un libro notable de la Izquierda Nacional es “Revolución y contrarrevolución en Argentina” de Jorge Abelardo Ramos, libro notable pero que empieza poco antes de la primera invasión inglesa. Así, se “traga” del período colonial, la división de la Iglesia hispanoamericana en dos ramas o “partidos”, los “barrocos” que vienen de España y los “regalistas” que vienen de Francia con Felipe V.

Tampoco la Izquierda Nacional – ala anticlerical - nos dice cuales eran las posiciones de ambas ramas católicas respecto a la tierra, ni por qué los “barrocos” fueron ferozmente anti-ingleses en 1806 mientras los “regalistas” se apresuraron a jurar lealtad al rey de Inglaterra.

Ni nos dice cuanto había de “barroco” cuando Belgrano le entrega el bastón de mando a la Virgen de la Merced en agradecimiento por ganar la batalla de Tucumán, ni cuando hay de “barroco” en la orden de San Martín para que los granaderos recen el rosario todas las noches, ni tampoco lo que hay de barroco en la bandera de Facundo Quiroga: “Religión o muerte”

Son cosas que los anti-clericales de la Izquierda Nacional lo tienen a la vista y no lo ven. Tienen puestos los anteojos del liberalismo. Cuando Hernández Arregui escribe:

“El propio Juan Manuel de Rosas ensalzado por nacionalistas católicos – intermedio entre el pasado hispánico y la Argentina moderna – comprendió el poder de cohesión social de la religión y canalizó esta religiosidad elemental de las masas con sentido político” La formación de la conciencia nacional.

En un corto período – 20 años – no se le puede imponer tal religiosidad a las “masas”. Eran las masas las que ya eran “barrocas” y desde hacía mucho en la colonia. Rosas no hizo más que recoger este dato para mantener la cohesión nacional frente a la agresión liberal.

La rama IN de Spillimbergo – Gorojovsky - no puede entender el esfuerzo ni de Jorge Abelardo Ramos (Estado e Iglesia - agosto de 1986) ni de Hernández Arregui.

“Sólo el rudimentario anticlericalismo de la izquierda que confunde la crítica a la esencia de la religión con la organización eclesiástica externas, la alineación social del espíritu humano con las jaculatorias, puede oponerse a este cambio de importancia política en relación a la lucha por la liberación nacional” (La formación de la conciencia nacional)   

Pero Hernández Arregui va más allá en su visión sobre quienes deben jugar un rol nacional y revolucionario – cosa de la cual son incapaces quienes arrastran los dogmas codovillistas de la revolución democrática y burguesa (y euro-céntrica)

“En otro orden la Iglesia puede jugar un papel valioso, por su influencia en el Ejército, de tradición católica y contribuir al reencuentro de las FFAA y el movimiento sindical argentino, fusión sin la cual no es posible, en un país semi-colonial la emancipación nacional”

Tenemos que Hernández Arregui, que intenta ver la problemática argentina desde acá, se preocupa por los actores de la revolución y liberación nacional, obreros y militares unidos por lo católico. Perón, protagonista directo de los hechos de 1955, denuncia la acción externa y rastrea la masonería hasta Gran Bretaña.

Pero el anticlericalismo de Spilimbergo-Gorojovsky-Presman, es tan fuerte que no se detienen a ver lo que denuncia Perón en el escrito citado:

“Como para todas las acciones que pretenden reivindicar un espíritu colonialista que nosotros nos empeñamos en combatir, para los recientes sucesos de la Argentina, el movimiento anti-gubernamental de carácter oligárquico, buscó colocar el factor religión en primer plano. ¿Qué hizo sino Lawrence de Arabia? Movilizó las sectas religiosas y las maniobró de manera de tener apoyo para sus acciones para sus acciones políticas, en las cuales en los hechos buscaban asegurar a Inglaterra un territorio rico en petróleo e importante a los fines de su estrategia. No ha habido una revolución americana en la que la religión no haya intervenido a favor de este o aquel contendiente. En México, en el Brasil, en Bolivia, en Guatemala, en Colombia, etc. Los sacerdotes no han sido extraños a las conspiraciones que han llevado a cambios radicales en esos países.” Perón  - Del poder al exilio

Esa “izquierda” sigue con la tradición de Codovilla: primero estudia “marxismo-leninismo” y después adapta su visión del país donde pretende “hacer la revolución” a lo que está en Teoría. Si la Realidad no coincide con la Teoría, peor para la Realidad. Y por supuesto, “viendo la paja en ojo ajeno y no la viga en ojo propio”. Escribe Mariela García:

Es toda la IN que se mueve en conceptos euro-céntricos. Porque el marxismo es "intocable", y no hay peor herejía que volver la herramienta de la crítica contra la propia herramienta. Así, somos muy latinoamericanos hasta que se llega a la palabra cristianismo. Ahí nos volvemos borgeanos europeos en el exilio y furibundos "modernistas" que danzan alrededor de la palabra socialismo, ignorando olímpicamente que el origen histórico del término es cristiano y "llevado a Europa" desde la experiencia jesuita en América.

 

Por más "científico" que le hayan agregado después (y que por supuesto no tiene que ver más que con la demostración, porque los postulados básicos de condena a la propiedad privada y vida en comunidad son por largo anteriores a Marx, que por otro lado estuvo a un pelo de enseñar teología con Bauer y se casó por iglesia, a la vez que dejó al capital plagado de paráfrasis de las escrituras...) 

 

En fin... Es muy gracioso que los mismos que sostienen que el Vaticano es importado no dicen que el leninismo es importado, y mientras lo adoran de rodillas se niegan a crear un marxismo a la medida de las necesidades y realidades de América... Eso sí, en nombre de lo nacional y popular latinoamericano. 

 

Más gracioso todavía es escuchar que todos los "teístas" (la mayoría del planeta, lejos) están equivocados y viven en "la falsa conciencia". Especialmente porque la mayoría de esos teístas son los pobres que el marxismo considera su "sujeto" (y no es casual el término) privilegiado.

 

Supongo que no se les ocurre que es el tozudo teísmo musulmán al que aplauden en su antiimperialismo, en vez del canto de sirena del hipostasiado racionalismo euro-céntrico que a los marxistas "leninistas" se les cuela por la puertita de atrás.

 

Pero eso es lo que escuchamos todos los días. Lo más apropiado es recomendarles que se compren un burro. 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

(Sigue en parte II)


[1] Libros del Exilio, en Biblioteca Nacional, Editorial Corregidor, Edición 1994