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Coronel Seineldín:
le debo obediencia a los valores permanentes de A continuación reproducimos el
alegato final que rindió el coronel Mohamed Alí Seineldín ante
Esta exposición ante vosotros abarcará cuatro
puntos: primero, una introducción; segundo, los antecedentes políticos que
motivaran el pronunciamiento del 3 de diciembre; tercero, los antecedentes
militares de los cuatro pronunciamientos; y quinto, consideraciones
generales. Como introducción le expreso a Mi grado también, Su Señoría, me impone hablar con
claridad, y dada la responsabilidad que se ha tratado en esta Cámara, que es
la indefensión y la corrupción que existe en la nación argentina, me obliga a
utilizarlo para hablar con claridad ante vosotros. La misión
de las Fuerzas Armadas Dicen nuestros reglamentos respecto al Ejército,
las Fuerzas Armadas, que es una de las instituciones fundamentales de la
nación, es el brazo armado de la patria y su misión es salvaguardar los más
altos intereses de la nación. En esto impone salvaguardar el honor de la
nación, su territorio y En mi persona, como en muchos soldados, se
produjo un choque duro entre el deber de la obediencia y la voz de la
conciencia, privando esto último. Y mucho más porque se nos cerró la razón,
como ustedes habéis escuchado a todos los participantes del pronunciamiento,
que les agradecieron que los hayan escuchado. La razón se cerró. En otro aspecto, he de
explicarle, Su Excelencia, que jamás participé de una intervención militar,
jamás. Pero esto no quitó que yo estudiara toda la problemática política de
las intervenciones militares, por una simple circunstancia: que el poder
militar o la fuerza militar, que es el orden permanente, está atado al poder
civil y corre su misma suerte. Cuando me refiera o hable del Ejército en
especial, pero incluyo en ello a Antecedentes
de los pronunciamientos militares Para encontrar los motivos de estos
pronunciamientos voy a tomar como base la división de la historia política de
la patria en seis períodos: el período del nacionalismo, desde 1816 hasta
1853, 37 años aproximadamente; el período del liberalismo, desde 1853 hasta
1880; el período del conservadurismo, que va desde 1880
hasta 1916; el período del radicalismo, desde 1916 hasta
1945; el período del justicialismo, de el sexto período de la patria, en dos siglos, que
va desde 1976 hasta el 2000 aproximadamente. He de expresarle que en estos primeros cinco
períodos la nación argentina se manejó con un proyecto nacional. En todos los
períodos se respetó Esto era lo que eran los cinco períodos; pero voy
ahora a indagar en dónde están las verdaderas causas, que es en el período en
desarrollo, que va desde 1976 hasta nuestros días, y para un análisis
exhaustivo, lo voy a dividir en tres fases: la fase del Proceso de Reorganización Nacional, la fase del gobierno de Alfonsín y la fase del gobierno del doctor Menem. Debemos tener en cuenta que a partir de 1976, el
mundo se divide de acuerdo a A partir de este momento va a haber una carrera
desenfrenada por parte de los imperialismos para dominar a sus sirvientes y
se va a producir un cambio importante donde la economía de producción que
teníamos en las cinco fases anteriores va a ser reemplazada por una economía
de especulación, de especulación financiera, lo que va a acelerar prontamente
la dependencia. Además, las decisiones políticas van a ser subordinadas a las
decisiones económicas. Esta es la maniobra generada en el día de hoy.
Pero también, va a haber otra maniobra importante, va a haber una maniobra de agresión a los sustentos de la nación
argentina, tradicional e histórica. Se va a destacar una acción de erosión
contra los factores naturales que sostienen la nación argentina, ¿Por qué? Por una sencilla circunstancia: que
todas estas fuerzas naturales de la nación argentina se apoyan en la doctrina
del desarrollo espiritual y físico de la sociedad y del hombre; todo eso será
demolido para darle entrada al otro nuevo sistema que corresponde al nuevo
orden. Los tres
períodos después de 1976 Voy a tomar entonces, para ir a una segunda
explicación, los tres períodos, el período del proceso de Reorganización
Nacional, el período del doctor Alfonsín y el período de Menem. Desde los
centros financieros internacionales, responsables de realizar el cambio de
sistema, - del de producción que
teníamos al de especulación - se van a desarrollar las siguientes
maniobras: - primero
se va a financiar el terrorismo. Ninguna guerra se realiza sin dinero. Habían ideas marxistas en las cabezas de los
jóvenes argentinos, pero muchos dólares en los bolsillos. Inmediatamente, se
impulsa a las Fuerzas Armadas a que retuercen a la policía porque eran
sobrepasadas por una acción intensa del terrorismo. Mientras esto se
realizaba, se entusiasma a las Fuerzas Armadas para que tomen el poder, y así
se hace. Yo esta etapa la he vivido perfectamente y debo poner de manifiesto
ante Su Excelencia que en esa oportunidad, con algunos jefes que acá me
acompañan, realicé el primer
pronunciamiento en Por supuesto, inmediatamente ya se nos colocó en
una lista, pases, castigos etc... Se desarrolló la lucha contra el terrorismo
y al mismo tiempo, hemos observado, que de
los mismos centros financieros internacionales se desataba la maniobra de los
derechos humanos, que ya preparaban para la segunda fase del gobierno de
Alfonsín. O sea que el éxito táctico obtenido en la lucha contra el
terrorismo se va a revertir en el futuro en una derrota política. Al mismo tiempo y a caballo de estos problemas, inmediatamente se incentivo un problema
con Chile. Ahí todos comprendimos que las Fuerzas Armadas habían caído en la trampa. Posteriormente aparece un hecho inusual,
imprevisto, que es la recuperación de
las islas Malvinas donde, se pretende, aún no sabemos claramente, el
salir del cerco, o fue una trampa, pero se apuntó perfectamente. Sí estoy
seguro, en la dirección que debíamos ir, porque desde Gran Bretaña es de donde salen todas las maniobras sobre
nuestro país. El gobierno militar no supo resolver la crisis planteada por
casi dos guerras y media. Una contra el terrorismo, la segunda en Malvinas y
la tercera casi al borde de la guerra con Chile y quedó sumido en una crisis
terminal. Acá debo expresar a Volví a presentarme a mis jefes para expresarles
que acá iba a haber un error muy
grande: las Fuerzas Armadas iban a ser deshechas. Se me prometió que no,
que esto se iba a arreglar, que los políticos decían una cosa y después
hacían otra. Yo les
expliqué que el doctor Alfonsín era un agente de Atacan a
las instituciones Y comienza, durante el gobierno de la etapa del
doctor Alfonsín, el ataque contra Establece dos
objetivos intermedios y uno final. El primer objetivo intermedio
coincidía con la referencia histórica
que establecen los reglamentos, institución fundamental de la nación,
institución fundante y fundamental; ahí había que crear o realizar el
primer ataque. El segundo, como brazo
armado de la patria y el final, salvaguarda de los más altos intereses de la
nación. ¿Cómo encara el ataque al primer objetivo que es
institución fundamental de la patria? Con los juicios. Enjuiciando a las Fuerzas Armadas, de seguridad y policiales y
desmalvinizando. Deseo aclararle a Su Señoría que esta desmalvinización no se inicia acá; esta venía con el Proceso.
Por eso tienen conexidad las tres fases de este período. ¿Qué se produjo como
reacción a este enjuiciamiento a las Fuerzas Armadas, no a los comandantes por haber roto el orden constitucional, sino por
los derechos humanos? Se producen las reacciones de Semana Santa, de
Monte Caseros y Aeroparque. A una acción se le antepone una reacción. Como
brazo armado de la patria, inmediatamente, se espera, que se consolide el
primer objetivo y va al segundo en forma inmediata, que es como brazo armado de la patria y elimina
las hipótesis de conflicto. ¿Qué produce esta acción de las hipótesis de
conflicto? Simplemente la desmoralización y el deterioro del material y
personal de las Fuerzas Armadas y, sobre todo, la desmoralización. Y yo la
pude comprobar cuando llegué después de cuatro años de cumplir una misión en
Centroamérica. Me sorprendió y apenó; me aterró ver el estado moral y
material, además de ver el estado de los mandos que verdaderamente me llamó
la atención. Cuando se realizaba esta segunda etapa, inmediatamente se lanza
al objetivo final, que es desplazar a
las instituciones como salvaguarda de los más altos intereses de la nación,
para debilitarlas. Este debilitamiento, indudablemente, ya produjo
una ruptura en la cadena de mandos, que es cuando un subalterno le pierde
respeto al superior, cuando ya no le tiene confianza, como un hijo a un
padre. Ahí se produce la ruptura de la
cadena de mandos. Y se peligraba entrar en la anarquía, por
circunstancias que los tenientes coroneles que habían realizado las
operaciones de Semana Santa, Monte Caseros y Villa Martelli estaban
detenidos. Quiere decir que prácticamente esa fuerza, esa fuerza espiritual,
como dijera el señor capitán Breide, ese sentimiento queda en manos de capitanes,
de sargentos y de mayores y había un solo teniente coronel a cargo, que es el
teniente coronel Martínez Zubiria, quien a partir de ese momento comienza a
visitarme en Panamá y me expresa, en varias oportunidades que concurrió
-lamentablemente fallecido- el teniente coronel Martínez Zubiria. Trabajando
en todos estos temas, murió después de una actividad relativa a todos estos
problemas que atañen a los pronunciamientos y me invitó a que me tenga que
hacer cargo para evitar la anarquía. Bueno, yo le expreso que voy a concurrir pero
como factor de unión, porque aun el día de hoy no guardo el odio, ni tampoco
difundo odio en la gente a mis órdenes; porque los que tienen razón no pueden
odiar. Como Vuestra Excelencia ha podido comprobar a lo largo de tantos
testimonios, le dije, voy como factor de unión. Comienzo a partir de ese momento a comunicarme
con una serie de jefes, entre los cuales estaba el general Cáceres, que en
paz descanse, para realizar el acto, acumular el mando en un jefe, e
inmediatamente entregarlo a un general. Vengo a realizar pactos. Y realizo
los pactos que los señores jueces han tenido la oportunidad de escuchar.
Dentro de ese pacto, establezco siete cosas, siete aspectos. Uno: recuperar
la institución como institución fundamental de la patria. Pido dentro de ese pacto la reivindicación de la
lucha contra la subversión en el terreno militar, porque hubo sacrificios;
gente que combatió, que peleó; la reivindicación de Malvinas y detener en
gran parte los medios de comunicación social, que ya esta guerra, guerra
psicopolítica, en la fase de Alfonsín, venía haciendo estragos. En lo que
respecta al brazo armado de la patria, le pedí reestructuración de Yo pasaba a retiro y me encargaba de calmar los
ánimos y sancionar los problemas internos. Por último, el pacto hablaba que
el general Caridi debió de retirarse por haber fracasado en la conducción de Es decir, los ideólogos que ya trabajaban en la
segunda fase de Alfonsín le piden a los que trabajaron en la primera fase,
que es la guerrilla, que realicen una acción psicológica, una acción militar,
a efectos de romper ese pacto. Hasta acá puedo expresarles que la etapa del
Proceso de Reorganización Nacional coincidió con la presencia de la guerra de
guerrillas, cuyo protagonista era el guerrillero, su objetivo la destrucción
de los cuerpos. Pero en esta segunda etapa, que es la del gobierno de
Alfonsín, cambió la guerra de guerrillas a la guerra psicopolítica, donde el
protagonista es el ideólogo y su objetivo ya no eran los cuerpos, sino las
mentes. Finalizó el gobierno de Alfonsín con una
debilidad inmensa de Estado
total de indefensión Hoy lo psicosocial, lo político y lo económico
están en total estado de indefensión. ¿Qué se necesita para una mínima
defensa nacional? Se necesitan cinco niveles. El primer nivel es estratégico nacional, cuya responsabilidad es
del Presidente de El segundo nivel es estratégico militar, responsabilidad del Ministerio de Defensa, y
que tiene como responsabilidad la producción para la defensa, que tan
claramente se expresaba el señor mayor Fernández. Fabricaciones militares,
tanques, aviones, munición. Aéreas, aviones, toda la industria misilística,
que hace dos o tres días ya se entregó, como se entregó hace un tiempo atrás
la energía nuclear, y la producción para la defensa naval, con la fábrica de
submarinos y los astilleros. Toda esta empresa de la estrategia nacional está
conectada a las empresas de la estrategia militar. El tercer término, el nivel estratégico operacional, son las Fuerzas Armadas, que
tienen como misión responder ante amenazas mayores, que son otras fuerzas
enemigas. El cuarto nivel, que es la táctica superior, que son las fuerzas de seguridad, Gendarmería
Nacional y Prefectura Naval, que tienen como misión colaborar con las
Fuerzas Armadas en la protección y vigilancia de fronteras y además resolver
los problemas de las amenazas medias, que son el terrorismo, el narcotráfico
y el contrabando. Y en el quinto nivel, la táctica inferior, son El doctor Menem ha sido más inteligente que el
doctor Alfonsín. El doctor Alfonsín siguió prácticamente todos los objetivos
y creyó que en su período destruía las Fuerzas Armadas. No contó con las
reacciones naturales. El doctor Menem no va a tocar los objetivos que hacen a
la institución fundamental de la patria y la salvaguarda de los altos
intereses de la nación porque éste es un poco espiritual; va a ir a lo concreto
como brazo armado de la patria. La va
a mantener con un bajo presupuesto, la va a mantener con bajos sueldos.
Nos dio el indulto, pero no solucionó el problema interno y se va a dedicar a
reestructurarías. O sea, que el trabajo es reestructuración. Inclusive para
satisfacer los otros objetivos, de vez en cuando, le da un desfile, que más
que un desfile es una exposición rural, con perdón de Este proyecto fue realizado por Yo hice un seguimiento y hoy puedo más o menos
explicarle qué va a pasar con este sistema para la defensa de nuestra nación.
Los dos niveles, el estratégico-nacional, misión
del Presidente como Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas, y el
estratégico-militar del Ministerio de Defensa se van a privatizar. Es como si
quisiera construir un edificio sin la estructura; eso se va a privatizar. Y
lo peor, que se van a vender a
empresas extranjeras, de las cuales esas empresas extranjeras vienen avaladas
por su estado de origen, es decir, que ante una crisis, que yo deba expropiar
una de estas empresas, tengo inmediatamente un problema con otro Estado. El tercer
nivel, que es el estratégico-operacional que corresponde a las Fuerzas
Armadas, se va a priorizar a Creo que lo sacaron porque estaba hablando muy
francamente y estaba exponiendo el plan. Por lo tanto, este sistema regional
de defensa expresa que para evitar los golpes de Estado, Tampoco se va a necesitar el Sistema Especial de
Jubilación o de Retiro, porque yo necesito tener a ese hombre que se retira,
presto y en condiciones, para que al ser llamado no tenga ningún problema
económico. Y, además, lo tengo que tener bajo la influencia de las Fuerzas
Armadas a efecto de que no desvíe su rumbo y su camino. Va a venir también la
eliminación del servicio militar obligatorio, va a venir también la
eliminación del sistema de retiros especiales. Se van a
cerrar fábricas, se van a cerrar institutos, bases, unidades, y se va a
emplear a lo poco que queda en misiones regionales, misiones internacionales,
como ya hemos visto, que no tienen absolutamente nada que ver con ¿Qué va a
pasar con el nivel de Gendarmería Nacional? Va a ser utilizada como policía; ya está siendo utilizada
como policía, controles de camino, etc. Y, por último, a las policías se las
va a entregar o dividir entre los municipios; se les va a remplazar por
agencias de seguridad. Las cárceles también, es decir, que en una palabra se
produce el dislocamiento de todo el sistema defensivo. Esto se probó en dos emergencias: la lucha contra
el terrorismo y también se probó con Malvinas y funcionó bien. El gobierno
del doctor Menem avala y justifica esta política. Venimos acá con ejemplos
diarios que aparecen, donde llama la atención que inmediatamente después de
dar un préstamo a Una guerra
moderna total Entonces, estas tres acciones van tratando de
darle fundamento a este proyecto que ya está en marcha. Y lo peor de todo,
que acá va a comenzar una guerra más cruda que las dos anteriores. Es una
guerra que yo la califico, en esta etapa, de guerra total donde los protagonistas van a ser banqueros, van a ser
políticos, van a ser financistas, jueces. La guerra contra la droga, la
corrupción, es una guerra terrible, donde se emplean armas mucho más letales
que las armas de los arsenales nucleares. No hay peor guerra química que la
droga; la droga en lo psicosocial sirve para adormecer a los pueblos; ya
es vieja, es un arma de muchos años. En lo político sirve para introducir la
corrupción, que ya lo estamos viendo con los ejemplos diarios. En lo económico sirve para sostener la
narco-economía o el movimiento financiero, porque nosotros nos tenemos que despedir totalmente de lo
que sea la producción, el sistema productivo de desarrollo. Entonces, con
eso más o menos nos mantienen. Y ya también lo hemos visto, valijas de droga
que vienen todos los días, lavado de dinero, narcodólares, es el tema de lo
que viene. En lo militar, ya tenemos tropas extranjeras acá.
Sirve para colocar al lado de No creo que pasen cinco o seis años más que
nuestras juventudes, nuestros muchachos y nuestras chicas compren cigarrillos
en los quioscos. Quizá me vea entre rejas, pero esto se va a producir. Las
fábricas multinacionales ya tienen planes para la fabricación del cigarrillo
de marihuana. También servirá para regular el precio de la droga. Entonces se
uniforma en toda Latinoamérica un mismo sistema. El caso particular de la economía de los Estados
Unidos está en quiebra. Son 350.000 millones de dólares anuales de déficit
que se mantiene, en gran parte, con los sesenta
millones de drogadictos que tiene y para ello necesita todo el dinero
correspondiente que se mueve en Latinoamérica con la droga. Acá lo
estamos viendo, y que normalmente en el problema de la droga se ve un uno por
ciento de lo que en realidad hay. También vendrá la guerra biológica, que es
la destrucción de la vida, que es el hambre, la desocupación, la pobreza, el
aborto, la esterilización de hombres y mujeres, la prostitución, que en los
Estados Unidos deja 15.000 millones anuales; todo eso es la destrucción de la
vida, que produce la delincuencia, la muerte, el suicidio, en combinación con
la droga. Estas son las armas de la tercera etapa de la
guerra moderna, primera etapa después de la guerrilla, la muerte y la
destrucción de los cuerpos; la segunda etapa, la destrucción de las mentes; y
ahora viene la etapa que es la destrucción del alma de nuestros ciudadanos y
también del alma de la nación. Vendrá la corrupción, que. Es otra arma política,
que es como una enredadera venenosa, como expresara el distinguido mayor
Romero Mundani, que penetra en todos los rincones del Estado argentino;
inclusive, en el caso nuestro ha penetrado dentro de Vendrán también acuerdos antinarcotráfico,
acuerdos con fines ecológicos, con la finalidad de tener ya las fuerzas del
país extranjero del cual dependemos controlando expresamente nuestro
territorio. Y también vendrá una especie de guerra radiológica, que también
se hizo ya un intento de tirar los residuos nucleares de las mega-potencias
en nuestros mares y en nuestro continente. Toda esa nueva guerra vendrá y la instalarán
-vuelvo a repetir- economistas, políticos, financistas y jueces. Yo lo he
podido estudiar con detalle en forma muy modesta durante los cuatro años que
estuve en Centroamérica. Podemos decir entonces que ante este peligro que
viene para la nación argentina, este nuevo peligro, estamos en un total
estado de indefensión. Todo lo que han escuchado es realidad. No estamos
en condiciones de proteger los valores culturales y espirituales de la
patria; no estamos en condiciones de proteger el territorio; no estamos en
condiciones de proteger las riquezas alimenticias, energéticas y de interés
geopolítico. Y tampoco estamos en condiciones de defender a los habitantes;
ya lo vemos en la calle, hoy atacados psicológicamente, pero mañana serán
dominados físicamente. ¿Cuál es
el objetivo?... El objetivo es cambiar los valores culturales, ese es el
primero.
El
segundo, cercenamos y fragmentar nuestro territorio. Esto es viejo; el general San
Martín, cuando viniera a estas tierras, impedía el proyecto inglés de
fragmentar los virreinatos del Río de Hoy continúa esa fragmentación, hasta hace tres
días que se volvió a entregar territorio. Las privatizaciones de todas nuestras áreas
energéticas y, por último, nuestros habitantes que van a quedar indefensos. ¿Cuál es toda esta finalidad? Entrar
urgentemente en el nuevo orden. Nuevo orden que para entrar en él tenemos que
entrar inermes con las manos en la nuca, caminando de rodillas y ninguna duda
que seremos pobres, dependientes y excluidos. Esto, señor presidente, como segundo punto. El
sistema de desarrollo y producción, debemos olvidarlo para siempre. Ha venido
un nuevo orden, que es más o menos, en pocas palabras, lo explicado...
Digamos entonces que en el período del Proceso se manifiestan, en Los cuatro
levantamientos militares Voy a pasar ahora, señor presidente, al tercer
punto, que es muy rápidamente una síntesis de los antecedentes de los cuatro
levantamientos militares a efecto de que los señores jueces tengan un
panorama de los mismos. Gracias a En este pequeño cuadro que voy a realizar, voy a tratar
algunos aspectos, y luego compararlos con el levantamiento de Semana Santa,
Monte Caseros, Villa Martelli y el 3 de diciembre, y una conclusión final.
Tomaré algunos aspectos de la estrategia que es la finalidad. La finalidad de Semana Santa fue militar...
Villa Martelli, que fue
responsabilidad mía; concurrí con dos finalidades: la primera recuperar, como
dije, todo el camino ahondado por el gobierno alfonsinista, y además
recuperar a todos esos hombres que se jugaron y que se encontraban presos como
resultado de Monte Caseros. Y el 3 de diciembre fue exactamente igual: destituir al jefe del Estado Mayor por
incapacidad en la conducción de Le expreso al señor presidente que cuando ejecuto
una operación, la escribo y la firmo. Por eso no hay ninguno que esté
confundido, porque todo estaba perfectamente establecido: una orden firmada
por mí personalmente que hablaba de esta finalidad. No habría que buscarla en
otro lugar. Respecto al espacio: en Semana Santa fue en un solo lugar, No había posibilidad de frenarlo porque el mismo
Ejército estaba esperando una puesta de pie. Entonces, este hecho
inmediatamente provocado era lo único que podía frenar. Es lo que
verdaderamente quebró un poco la moral e hizo dudar a mucha gente. Esto lo
puede atestiguar Su Excelencia porque yo me encontraba preso, detenido en San
Martín de los Andes y lo que a mí me llegaba de parte del jefe de regimiento
era que el que había asesinado a Pita y a Pedernera era el mayor Abete.
Inclusive me lo explicaron con diálogo que había tenido. Por falta de tiempo
no lo explico, pero es muy interesante. Lo que había hecho el mayor Mercado,
es decir, me realizaron una presión sobre mi persona; pienso para que me
suicidara. Los medios: podemos hablar de los medios humanos
y los medios materiales. Los medios humanos, digamos que acá, en lo que hace
a la dirigencia, eran tenientes coroneles y eran trescientos hombres en su
totalidad; de los cuales el porcentaje aproximado era de un 20 por ciento de
suboficiales y 80 por ciento de oficiales. En Monte Caseros continuaron los
tenientes coroneles a cargo. Eran cuatrocientos y la proporción era: 60 por
ciento de oficiales y 40 por ciento de suboficiales. En Villa Martelli hubo
dos coroneles; o sea que mejoró la conducción con dos jefes superiores. Y
eran 1.000, de los cuales el 50 por ciento eran oficiales y el otro 50 por
ciento suboficiales. Por circunstancias que debemos tener en cuenta, hubo un
pacto a nivel nacional en Semana Santa-, no hubo pacto en Monte Caseros; hubo
tres pactos en Villa Martelli: uno con el Estado Mayor, un Acuerdo de Honor,
el segundo con el Ministerio de Defensa, con el Estado Mayor y con
conocimiento del doctor Menem, que tenía perfecto conocimiento de todo esto.
Por eso el ex ministro doctor Humberto Romero en su testimonio ha mentido, ha
provocado una grave mentira. Además, como dijo el señor mayor Abete, los
mantuvimos informados hasta el último momento. Nadie estaba exento de no
conocer la problemática militar porque yo me encargué, porque mis
procedimientos son de frente y he acostumbrado a los hombres a mis órdenes de
que procedan de frente. Se le ha explicado al poder político hasta el último
momento todos los detalles... Soluciones jurídicas: acá hubieron dos leyes, Me interesan los hombres que quedamos en el
camino, que estamos en la cárcel, no los problemas que tengamos. Nos
interesan las instituciones. Y por último fuimos el 3 de diciembre al Consejo
de Guerra, donde se nos condenó a muerte y después se nos premió con una
cadena perpetua, y gracias a Dios concurrimos a Inclusive aparece un índice muy peligroso, el
tratamiento como prisioneros de guerra. Aparece en el 3 de diciembre un duro
tratamiento como prisioneros de guerra. Esto es gravísimo, porque pone una
nota discordante dentro de la solución futura de estos problemas: el odio. El
odio lo ejercen los que no tienen razón, señor presidente. Acá creo que usted
ha podido comprobar, los señores jueces, que nadie de los hombres a mis
órdenes subió con odio. Y por último debo tratar sobre mi persona. No tuve
nada que ver en Semana Santa. Y me apoyo en esto por alguna duda, que el
señor doctor Cattani le hizo una pregunta al teniente coronel Aldo Rico, ni sabía
ni tenía conocimiento. No tuve nada que ver con Monte Caseros ni con
Aeroparque. Pero estando en Panamá se producen sobre mi
persona dos acciones: una proveniente del gobierno del Ministerio de Defensa
y del Ejército. Primero concurren dos políticos importantes a convencerme de
que debía apoyar al gobierno de Alfonsín; que era un futuro general, que
tenía todas las condiciones para ser un futuro general. Conocedor de estos
problemas, muy modestamente les expliqué que yo era de la nación y no del partido
y que me debía a la nación. A partir de ese momento que se fueron con esa
negativa, comenzó una campaña de desprestigio sobre mi persona. Recordarán
quizás un casette, un comunicado, que yo supuestamente había concurrido a
México y había hecho un casette, donde fui nuevamente tratado como
delincuente, porque se me pidió hasta el tono de mi voz a ver si yo había
ido. Ya ni confiaban en mi palabra de que no había ido. Ni me imaginaba estar
sentado dentro de un cuarto con un terrorista haciendo un reportaje. Posteriormente las Fuerzas de Defensa Nacionales
de Panamá detectan un señor tomando contacto con terroristas exiliados en
Panamá. Como yo estaba incorporado dentro de las fuerzas militares de Panamá,
y comprobamos que era un agente de Cuando no me pudieron eliminar, me negociaron, y
si usted me permite Su Exelencia una lectura rápida. Esto me lo manda el
Ministerio de Relaciones Exteriores de Panamá. Mandado por el embajador Kam,
representante permanente ante las Naciones Unidas, que dice lo siguiente: "El viceministro de
Relaciones Exteriores de Argentina, señor Raúl Alconada, quien también fue
viceministro de Defensa, me ha solicitado transmitirles el interés del
gobierno de Es decir, aparte de dos años de agregado militar,
dos años como asesor militar y me dejaban un año más para sacarme de
Argentina. Me negociaban, como una mercancía. "Me indica el viceministro
Alconada que el ministro de Defensa y el ministro de Relaciones Exteriores de
su país están al tanto de estas gestiones"; Y por el otro lado,
concurrían jefes, oficiales, suboficiales, por último el teniente coronel
Martínez Uriba, que me pedían por favor que me hiciera cargo. Entre los
procedimientos de los poderosos y las solicitudes de los humildes con ansia
de justicia, me quedé con este cargo y asumí los levantamientos de Villa
Martelli y el 3 de diciembre, porque estaban ahí. Los
pronunciamientos ¿En qué me he basado, señores jueces, para
producir el levantamiento? Hay normas y reglas. Dicen las normas que antes de
ejecutar un pronunciamiento primero hay que alistar todas las medidas para
resolverlo por medios pacíficos. Semana Santa, Monte Casero, Villa Martelli,
Aeroparque. Cuando ya se decide el pronunciamiento, se debe tener en cuenta
lo siguiente, y yo seguí estos aspectos: que esté a cargo de autoridad
superior y competente: los dos coroneles en un primer término, y 26 coroneles
ahora, de los cuales quedaron cuatro: uno que se inmoló a nombre de la
patria, y dos que me acompañan. Segundo, comprobar si las autoridades a
destituir se mantienen en los mismos errores, sin posibilidad de mejoría. En tercer término, montar una operación rápida y
que prometa adhesión. Cuarto, que los daños a realizar no sean superiores a
los que realiza la autoridad a destituir. Y quinto, que a pesar de que se
realice el lanzamiento deben de tomarse todas las medidas para llegar a la
conversación y a resolverlo pacíficamente. Si vosotros recordáis, en Montamos una operación sin derramamiento de
sangre; montada personalmente por mí. Pero sabían que si no se ejecutaba un
hecho sangriento, hoy no estaríamos acá, con mucha modestia, señor
presidente. Los resultados, las destrucciones prácticamente del represor han
roto más elementos que las fuerzas a mis órdenes. O sea que hemos tomado todas las medidas, pero la
misión debe de cumplirse. No nos podemos quedar en medio. Son las
instituciones de la patria las que peligran. Por lo tanto, señor presidente,
expreso que todos los índices a lo largo de los cuatro pronunciamientos están
en aumento. Si no se toman las medidas para solucionar las causas y no los
efectos, podrán venir hechos mucho más sangrientos. Hoy termina mi misión,
misión que asumí hace tres años, y hoy ante vosotros expreso que finaliza mi
misión. Pero vislumbro que pueden existir otros hechos sangrientos si no se
toman las medidas para solucionar las causas correspondientes a este
problema. Respecto
al factor político Yo era un a persona que le llevaba los problemas
militares al doctor Menem. Conversé formalmente con un sinnúmero de políticos
cercanos al doctor Menem, inclusive con delegados que él me enviara, donde
tengo la más absoluta seguridad que le transmitieron todos los detalles del
problema militar. Para ratificar esto, le hice firmar al doctor Menem la
propuesta de un Ejército reestructurado, que la publicaron en esta revista
que Su Señoría conoce, firmada por el doctor Menem, y le pedí autorización
para circularía a Esto lo difundí a Me contestó con burlas, con indiferencia y con
desprecio. Del cual, por la patria y por el Ejército, las Fuerzas Armadas, no
tengo ningún problema en cumplirlas. Por eso yo hago responsable del 3 de diciembre,
de armar un estado, de corrupción y de indefensión de De la misma manera que yo me estoy haciendo
responsable, del 3 de diciembre y de Villa Martelli, él es el responsable del
3 de diciembre. Pero todo esto que sucede, todo esto que ha sucedido, va a
continuar, porque las Fuerzas Armadas,
de seguridad, y policiales se van a seguir debilitando, porque forman parte
de un proyecto extranjero, que ya lo he explicado, que nos permitirá
entrar en el nuevo orden. Si no, no se comprendería ni se justificaría jamás
que nos condenaran a muerte, a ser fusilados. La orden era, señor presidente,
de ser fusilados en la madrugada del 4. Por eso es que el juicio adolece de muchas
imperfecciones, producto de que la orden era fusilamiento a la madrugada,
para así amedrentar a toda la peonada de la estancia, con perdón de la
expresión, Su Excelencia. Tampoco se explicaría que el doctor Menem haya
dicho que lo íbamos a asesinar, cuando él, de mi expresa boca sabe que
nosotros somos constitucionalistas, que jamás he tenido un golpe militar, y
que sí nos preocupaban las Fuerzas Armadas, el Ejército. Esto se lo dije: que
yo tenía que cumplir con la misión que me habían dado mis camaradas y además
los hombres que murieron, que perdieron su vida, o sea que tengo un legado de
ellos. Y también se justifica todo esto en los mismos
procedimientos bajos de que fueron objeto algunos de los señores jueces, que
son esas acciones que realizaron, producto de la agencia del gobierno, para
mostrarnos a nosotros como irracionales, como irrespetuosos, como locos, con
la única finalidad de tapar la verdad. Jamás, nunca, por ética, se me
ocurriría tirar un balazo en una casa, poniendo, en peligro la vida de un
chico, o que puede quedar en un cráneo o un esqueleto de un hombre que a lo
mejor ha sido un honorable ciudadano. No nos pasa por la cabeza. Con
respecto al poder militar Después del pronunciamiento de Villa Martelli
realicé dos acuerdos de honor: un acuerdo con el jefe del Estado Mayor, no
cumplido, y un acuerdo con el ministro de Defensa, con el jefe del Estado
Mayor y con el doctor Menem, escrito, no cumplido. Y solamente recibí
respuestas, castigos, bajas persecuciones, vejaciones, mentiras. Por todo
ello expreso que el poder militar en este momento, con su estado de
indefensión y con su estado de corrupción, no está en condición de cumplir
como brazo armado de la patria, institución fundamental de la nación y
salvaguarda de los más altos intereses de la nación. Y de esto es responsable
el titular de la fuerza del Ejército, pero también los titulares de las otras
Fuerzas Armadas y de seguridad, que permiten la situación en que están las
fuerzas y a su vez permiten que se haya cambiado la misión constitucional por
una misión regional o internacional que nada tiene que ver con nosotros. Respecto a
los hombres que participaron el 3 de diciembre La virtud de la fortaleza marca el espíritu
militar de una nación. Esta virtud de la fortaleza le da armazón y amalgama a
la sociedad, y a su vez proyecta a las personas la fortaleza para enfrentar
la adversidad. Esta virtud de la fortaleza sostiene a las otras virtudes
temporales que son la prudencia, la justicia, y la templanza. Defino la
fortaleza como la capacidad de un pueblo, de personas, para resolver
adversidades, para dar muerte pero también para dar la propia vida, para dar
la propia vida y también pasar el momento de sacrificio y de dolor, de
martirio, con estoicismo. Estos hombres, dirigentes, jefes u oficiales,
suboficiales, marineros del Ejército y de Ante la posibilidad de un hecho sangriento,
prefirieron, antes que producir un hecho aberrante, dar su propia vida, como
el señor coronel Romero Mundani. Se evitó la muerte de dos jefes, el mayor
Mercado, que le arrebataron la pistola de su sien; y el coronel Baraldini,
que el mayor Abete lo sigue cuando se aisla -es decir, la actitud moral del
que va a 'inmolarse- y ya lo sorprendió prácticamente con la pistola en la
boca. Prefirieron padecer como prisioneros, prefirieron permanecer como
acusados, estar en una cárcel común, antes que producir un hecho aberrante. Porque su fortaleza, su idealismo, les impedía
bajo todo punto de vista producir un derramamiento de sangre, porque los
movían valores éticos y morales, que es lo que inculqué siempre a mi gente,
aparte de las consideraciones políticas y las consideraciones militares. Es
por ello que yo estoy orgulloso de ellos, de haberlos mandado y comandado, e
inclino mi cabeza ante estos valientes y por los cuales, Su Señoría, le pido
la máxima consideración. Con
respecto a mi persona El jefe militar es como un padre de la casa. Está
siempre, aunque no esté fisicamente. Dice nuestro reglamento que el jefe es
responsable de lo que haga y deje de hacer. Honorable Cámara: yo, el 3 de
diciembre, aunque permanecí detenido en San Martín de los Andes, estuve en
todos los rincones y en todos los lugares donde se produjeron los problemas
del 3 de diciembre. Estuve en el corazón, en el sufrimiento y en la mente de
cada uno de estos hombres. De la misma manera que hoy comparto con ellos el
orgullo de la cárcel común, por ello he de expresarles y ratificarles lo
enviado el 3 de diciembre en un documento que dice: "San Martín de los
Andes, 3 de diciembre de 1990. Informar al señor coronel don José Bilbao
Ritcher: "Referente a los hechos militares sucedidos en el día de la
fecha, pongo en su conocimiento que asumo la total responsabilidad de los
mismos, a pesar de no haber estado presente y alejado de la zona de operaciones.
Dejo constancia de que todos los jefes superiores, jefes subalternos,
oficiales y suboficiales del Ejército y de Deseo expresar, señor presidente, que no comparto
con ninguno de los señores que están acá, la responsabilidad del mando. La responsabilidad
es única mía, y asumo el sagrado privilegio de la responsabilidad con total
orgullo. Por eso le solicito al señor presidente desnivelar las sanciones
disciplinarias. Porque el señor fiscal, al pedir sanciones disciplinarias las
uniformó, sin tener en cuenta el rango jerárquico. Fue grave, porque el Consejo Supremo así lo hizo
y es un tribunal militar. Yo le solicito, por una cuestión de principios, que
me desnivele la sanción correspondiente por sobre mis hombres. Con respecto a
una crítica que me hiciera un ex presidente y un jefe de Estado Mayor, porque
era católico y nacionalista. He expresado ante Me enseñaron que debía comportarme como
nacionalista argentino, siendo hijo de extranjeros. Y me formaron como
soldado en la austeridad y en la pobreza, siendo ellos simples ciudadanos
civiles. De lo cual yo estoy sumamente orgulloso, lamentando profundamente
que los señores que me criticaban, y con mucha modestia, no hayan tenido la
suerte o la gracia de Dios que yo tuve. Respecto
al Ejército El Ejército es la fuerza más tradicional, es la
fuerza que fundó la nación. Es un mensaje para los mandos militares, que es
hora de que asuman la responsabilidad del Ejército, dándole el espíritu
guerrero, orientado al deber ser sanmartiniano y encuadrarlo en la misión que
dicen los reglamentos: institución fundamental de la patria, brazo armado de
la nación, y salvaguarda de los más altos intereses de la patria, la única
manera de mantener la disciplina. Querer mantener una disciplina, en la
destrucción que hemos visto y que veremos, es algo que no va a poder ser. Y
además estamos en presencia de la tercera fase de la guerra moderna, de la
guerra revolucionaria, que es una guerra tremenda, que yo he tenido
oportunidad de verla en Centroamérica, y que se van a necesitar Fuerzas
Armadas en condiciones. Es por ello que es hora de que dejen de lado
todos los intereses subalternos y pequeños, de asumir la responsabilidad que
da el espíritu de grandeza y con honor militar, para lograr el orden y la
armonía militar. Yo traté de hacerlo con destreza, y hasta acá llegué sin
poder lograrlo. Es importante que Por último, a vosotros, honrados jueces de mi
patria: La justicia es la base de la sociedad, y el poder judicial es el
guardián de Yo quiero agradecer a todos los señores abogados
que han formado mi equipo para defender esta causa. En especial al doctor
Bianchi, quien me ha hecho llegar su sabio consejo; al doctor Tavares, dos
personalidades que han regido el orden para que este juicio sea justo.
También quiero agradecer a mis abogados defensores, la doctora Amalia Marco y
el doctor Carlos Montoto, que han hecho todo lo posible por mi defensa. Pero
el honor se defiende con la verdad. Yo quisiera agradecer a En lo que respecta a mi persona, avalado por
muchos hombres muertos en Malvinas, en la lucha contra el terrorismo, el capitán Giachino que murió en mi
lugar, murió cubriéndome prácticamente a la entrada; lisiados, exiliados,
hombres que sufren, familias destruidas, producto de todo este esfuerzo, y
con las banderas siempre presentes de las instituciones y la defensa
nacional, me apoyo en el pensamiento
del general San Martín, que es en quien me he embebido en mi formación
militar. El dijo: "Cuando |