Reflexión de monseñor Jorge Eduardo Lozano, obispo de Gualeguaychú y miembro de la Comisión Episcopal de Pastoral Social, para el domingo 26 de septiembre de 2010

 

El otro día fui con mi hermano a hacer un trámite en un Banco y vi un cartel que tenía una frase que me llamó la atención y la anoté: “Tenelo todo. Tenelo fácil. Tenelo ahora

No se que producto estaba promocionando el Banco, pero la frase es muy expresiva de algo que se da mucho en nuestra Cultura, el tenerlo todo, sin esfuerzo, sin proceso, sin camino alguno.

Nuestra Cultura tiene algunos de estos rasgos; por eso decimos que estamos ante una “crisis de valores”, se ha señalado repetidas veces en los aportes para la Asamblea.

Estamos en un clima de narcisismo y hedonismo corremos el riesgo de guiarnos por una conciencia auto referencial, donde el yo pasa a ser el centro del universo y lo único que cuenta es lo que yo tengo ganas, lo que yo quiero, lo que yo deseo. Como la actitud de quién está permanentemente sacando pelusa del ombligo y no mirando a los demás. Y esto también puede suceder a nivel comunitario. Hay comunidades que son hedonistas, solamente se miran a sí mismas, sin tener en cuenta el resto de las comunidades o el entorno.

Se va imponiendo una especie de relativismo que nos lleva en el plano de la fe, a expresar “bueno yo vivo la fe a mi manera”, como a mi me parece… esta búsqueda de la fe, como una especie de búsqueda de un sentimiento de bienestar individual. No la fe como una experiencia que me ilumina.

A veces esto lo escuchamos en reuniones familiares, o con amigos; alguno dice yo estoy en tal religión o pienso la fe así porque me hace bien, etc… y alguien que sentencia: “Lo importante es sentirse bien”, como si la religión fuera una suerte de remedio para el hígado. Un sentimiento de autocomplacencia. Hay un relativismo en el plano religioso en el plano moral, que cada uno haga lo que quiera, lo que le haga bien.

También es un tiempo marcado por la incertidumbre, falta de certeza: hay canciones que lo expresan: “todo cambia”. Esta situación cambiante y la vemos en personajes que hoy piensan de una manera, mañana de otra; vemos en los jóvenes la falta de certeza para elegir una carrera, o la falta de certeza en el aspecto del trabajo.

Un autor contemporáneo habla de la “modernidad líquida” refiriéndose a este tiempo como algo que no tiene forma propia, sino la forma del recipiente…

 

Mons. Jorge Eduardo Lozano, obispo de Gualeguaychú