Lunes 11 de
mayo de 2009
Ponencia
en la Academia Pontificia de Ciencias Sociales
Obama y Blair. El mesianismo
reinterpretado
Por Michel Schooyans (+)
http://www.defender-la-fe.blogspot.com/
La elección de Barack Obama para la presidencia de los Estados Unido ha
suscitado numerosas expectativas en todo el mundo. En los Estados Unidos, los
electores votaron por un presidente joven, mestizo y brillante. Se espera de él
que, según sus promesas, corrija los errores del presidente que lo ha
precedido. Han sido utilizadas formulas hasta excesivas, afirmando, por
ejemplo, que había llegado la hora de "reedificar" los Estados Unidos
o de reorganizar el orden internacional. Se notará aquí la influencia de Saul
D. Alinsky (1909-1972), uno de los maestros del pensamiento del nuevo
presidente y de Hillary Clinton. No les ha faltado celo a los admiradores del
vivaz neo elegido, que han demonizado al desventurado presidente George W.
Bush, invocando que se destruya lo antes posible la política que había
desarrollado.
Ahora, la administración Bush, que además no ha
carecido de méritos, se caracteriza por fallas reconocidas, también por el
círculo más cercano del presidente. Sin embargo, sobre un punto esencial y
fundamental, el presidente Bush ha promovido una política meritoria de respeto
y de continuidad: ofreció al ser humano no nacido, así como al personal médico,
una protección jurídica, sin duda insuficiente, pero eficaz.
Los electores que han llevado a Barack Obama a la presidencia no han percibido
la debilidad y la ambigüedad de las declaraciones hechas por su candidato sobre
este punto decisivo. Más aún, una vez elegido, una de las primeras medidas del
presidente Obama ha sido la de revocar las disposiciones tomadas por el
presidente Bush para proteger el derecho a la vida del ser humano no nacido.
El presidente Obama reintroduce así el derecho a discriminar, a "poner de
lado" algunos seres humanos. Con él, el derecho de cada individuo humano a
la vida y a la libertad no se reconoce más, ni mucho menos se protege. El
presidente Obama contesta, en consecuencia, la argumentación que ha sido
invocada por sus mismos hermanos de raza en el momento en que reivindicaban,
con justicia, que fuese reconocido el derecho de todos a la misma dignidad, a
la igualdad y a la libertad. En su variante prenatal, el racismo ha sido
restaurado en los Estados Unidos.
El nuevo presidente arrastra así el derecho en un proceso de regresión que
altera la calidad democrática de la sociedad que lo ha elegido. De hecho, una
sociedad que se dice democrática, en la cual los gobernantes, invocando
"nuevos derechos" subjetivos, permiten la eliminación de algunas
categorías de seres humanos, es una sociedad que ya está encaminada en el
sendero del totalitarismo. Según
La consecuencia evidente del cambio decidido por Obama es que el número de
abortos va a aumentar en el mundo. El presidente Bush había cortado las
subvenciones destinadas a programas que implicaran el aborto, en particular
fuera de los Estados Unidos. La revocación de esta medida de la nueva
administración limita el derecho del personal médico a la objeción de
conciencia y permite a Obama aumentar los subsidios dados a organizaciones
públicas y privadas, nacionales e internacionales, que desarrollan programas de
control de la natalidad, de "maternidad sin riesgos", de "salud
reproductiva" que incluyen el aborto entre los métodos contraceptivos y lo
promueven.
El presidente Obama aparecerá, pues, inevitablemente, como uno de los
principales responsables del envejecimiento de la población de los Estados
Unidos y de las naciones "beneficiarias" de los programas de control
de la natalidad presentadas como condición previa para el desarrollo. ¿Como
líder político bien informado puede ignorar que una sociedad que aborta a sus
hijos es una sociedad que aborta su porvenir?
La medida tomada por Barack Obama está destinada a tener repercusiones en el
plano mundial. El "mesianismo" norteamericano tradicional se gloriaba
de ofrecer al mundo el mejor modelo de democracia. Con el permiso de asesinar
legalmente unos inocentes, esta pretensión va camino a apagarse. En su lugar
emerge un "mesianismo" que anuncia la extinción de los principios
morales escritos en
Ahora, dado que el peso de los Estados Unidos es lo que pesa más en las
relaciones internacionales, bilaterales y multilaterales, y especialmente en el
cuadro de
¿Rehacer las
religiones? ¿Rehacer el cristianismo?
En estos programas, el presidente Obama podrá contar con el apoyo de la pareja
Tony Blair y Cherie Booth. El grupo de pensamiento fundado por el ex primer
ministro británico bajo el nombre de Tony Blair Faith Foundation tendrá, entre
sus atribuciones, la de reedificar las grandes religiones, como su colega
Barack Obama reedificará la sociedad mundial. Con este objetivo, la referida
fundación deberá expandir los "nuevos derechos", utilizando para este
fin las religiones del mundo y adaptando estas a sus nuevas tareas. Las
religiones deberán ser reducidas al mismo común denominador, vale decir deberán
ser vaciadas de su propia identidad. Ello no podrá hacerse si no gracias a la
instauración de un derecho internacional inspirado en Hans Kelsen (1881-1973) y
llamado a convalidar todos los derechos propios de las naciones soberanas. Este
derecho deberá también imponerse a las religiones del mundo en modo que la
nueva "fe" sea el principio unificador de la sociedad mundial. Esta
nueva "fe", este principio unificador, deberá permitir el avance de
los Millenium Developmental Goals. Entre estos objetivos figuran en el número
3: "Promote gender equality and empower women"; y en el número 5:
"Improve maternal health". Sabemos bien lo que encubren e implican
estas expresiones. Para hacer despegar el programa de
De hecho, el proyecto de Tony Blair prolonga y amplifica
La "conversión" muy propagandeada del ex primer ministro británico al
catolicismo, así como su entrevista en la revista gay "Attitude" de
abril del 2009, permiten entender todavía mejor las intenciones de Tony Blair
respecto a las religiones, comenzando por la religión católica. Los discursos
del Santo Padre, en particular sobre el preservativo, pertenecen a otra
generación. El apenas "converso" no duda en explicar al Papa no sólo
lo que debe decir, ¡sino lo que debe creer! ¿Es católico? Blair no cree en la
autoridad del Papa.
He aquí que hemos regresado a los tiempos de Hobbes, para no decir de Cromwell:
es el poder civil el que define lo que se debe creer. La religión es vaciada de
su contenido propio, de su doctrina; no queda sino un residuo de moral,
definido por el Leviatán. No se dice que es necesario negar a Dios, pero de
ahora en adelante Dios ya no tiene nada que ver con la historia de los hombres
y de sus derechos: se regresa al deísmo. Dios es sustituido por el Leviatán. Le
toca a este definir, si quiere, una religión civil; interpretar – si quiere y
como quiera – los textos religiosos. La cuestión de la verdad de la religión ya
no importa. Los textos religiosos, y en particular bíblicos, deben ser
comprendidos en el sentido puramente "metafórico"; es lo que
recomienda Hobbes (III, XXXVI). A lo máximo, sólo el Leviatán puede interpretar
las Escrituras. Es necesario además reformar las instituciones religiosas para
adaptarlas al cambio. Es necesario tomar como rehenes a algunas personalidades
religiosas, llamadas a convalidar la nueva "fe" secularizada, la de
la "civil partnership".
Los derechos del hombre así como son concebidos en la tradición realista son
pasados aquí por el filo de la espada. Todo es relativo. De los derechos no
quedan sino los definidos por el Leviatán. Como escribe Hobbes, "la ley de
naturaleza y la ley civil se contienen una en la otra y son de igual
extensión" (I, XXVI, 4). De la verdad no queda sino la enunciada por el
mismo Leviatán. Sólo él decide como se debe cumplir el cambio.
El retorno del águila
de dos cabezas
El proyecto Blair no puede realizarse sin volver a
poner en cuestión la distinción y las relaciones entre
Este proyecto recuerda evidentemente la historia del anglicanismo y de su
fundación por parte del "defensor de la fe" Enrique VIII. El proyecto
de las religiones unidas y reducida a un común denominador es sin embargo más
criticable de lo que fue el proyecto de Enrique VIII. En efecto, la realización
de este proyecto postula la puesta en obra de un gobierno mundial y de una
policía global de las ideas. Como se ha visto a propósito de Barack Obama, los
arquitectos del gobierno mundial se dedican a imponer un sistema de positivismo
jurídico que hace proceder al derecho de una voluntad suprema, de la cual
depende la convalidación de los derechos particulares. En suma, si se debiera
cumplir el proyecto Blair, los agentes del gobierno mundial impondrían, con un
nuevo Acto de Supremacía, una religión única, convalidada por los interpretes
de la voluntad suprema, cuyo Vicario general quizá ya ha sido descubierto
(Hobbes, III, XXXVI).
Lo que revela el análisis de las decisiones de Barack Obama y del proyecto de
Tony Blair es que se perfila una alianza de dos nuevas voluntades convergentes,
de las que una tiene como objetivo subyugar el derecho y la otra subyugar la
religión. Esta es la nueva versión del águila de dos cabezas. Derecho y
religión son instrumentalizados para "legitimar" lo que sea.
Esta doble instrumentalización es mortal para la comunidad humana. Es lo que
resulta de diferentes experiencias realizadas en el cuadro del
Estado-Providencia. Este, a fuerza de querer complacer a los individuos, ha
multiplicado los "derechos" subjetivos de condescendencia, por
ejemplo, en materia de divorcio, de sexualidad, de familia, de población, etc.
Pero haciendo eso, el Estado-Providencia ha creado innumerables problemas que
es incapaz de resolver. Con la extensión de estos "derechos" de
condescendencia a escala mundial, los problemas de pobreza y de marginalización
se multiplican a tal punto que ningún gobierno mundial podrá resolverlos.
Lo mismo para la religión. Desde cuando se logró la separación entre
Hacia un terrorismo
político-jurídico
Por estos canales, y con el apoyo de su pareja Blair, el presidente-jurista
Obama se presta a lanzar un nuevo mesianismo norteamericano, totalmente
secularizado. Se beneficia en esto del apoyo de su fiel socio, candidato
presunto a la presidencia de
A partir de la cima de esta pirámide, la voluntad del Príncipe está destinada a
circular por los canales internacionales de
Por fin, hagamos el esfuerzo por recordar que
Pero cuando las más altas autoridades de las naciones, e inclusive de la
primera potencia mundial, vacilan frente al respeto del derecho humano
fundamental, es un deber para
Roma, 1-5-09
---------
(+) Michel
Schooyans, sacerdote belga, es profesor emérito de