La Élite occidental dividida por Georgia

 

08.09.2008

Viktor PIROZHENKO

 

Cuadro de texto:  Las posiciones de EEUU y los países de la EU en Georgia parecen idénticas pero realmente provienen de motivaciones diferentes. Para EEUU, admitir a Georgia en OTAN abre una oportunidad de ganar otra posición establecida que necesita la superpotencia global en el proceso de extender su influencia al Este. El deseo de Washington de ver a Georgia urgentemente integrada en el ejército de OTAN y se cree ampliamente que las infraestructuras políticas son debidas al plan para usarla como una base para el ataque americano e israelí contra Irán.

 

La membresía formal de OTAN de Georgia aseguraría el control permanente de EEUU sobre su territorio. Se exigen a los candidatos que estén libres de disputas territoriales inciertas con otros países para calificar para la admisión a OTAN. El reconocimiento de Rusia de la independencia de Osetia del Sur y Abjazia ha puesto un obstáculo insuperable en el camino de las aspiraciones georgianas de OTAN.

 

Tanto como OTAN continúe desposándose a la integridad territorial de Georgia dentro de las fronteras heredadas de la era soviética, no puede unirse a OTAN a menos que se cambie la carta constitucional de la alianza. En caso de que el empujón de Washington para la admisión de Georgia pese más que las consideraciones formales, el resultado será el reconocimiento del hecho de la existencia de las dos repúblicas recientemente independientes y la integridad territorial de Georgia es de hecho no relacionado. Es improbable que cualquier presidente georgiano - ellos invariablemente son nacionalistas vehementes - vaya a aceptar semejante precio para la membresía de OTAN.

 

Hace un rato, el Ministro Extranjero francés B. Kouchner empezó a enviar advertir signos sobre la potencial actividad de Moscú en Crimea. Las posiciones del Oeste y la dirección ucraniana patrocinada por Occidente en la región son aun más vulnerables que las de Georgia en el caso de Osetia del Sur. La mayoría de la población en Crimea estará definitivamente al lado de Rusia en caso de que un conflicto haga erupción entre el pro-occidental Kyiv (Kiev) oficial y Rusia. Es una cuestión seria a quien estaría protegiendo OTAN y EEUU en Ucrania bajo esas circunstancias, considerando que los contornos del país empezarían a resbalar, el ejército ucraniano en sus regiones orientales se percibiría como ocupante por la población local, y en Crimea la resistencia a este sería prácticamente omnímoda.

 

Washington y Bruselas deben ser totalmente conscientes de la situación. Dando un golpe devastador al ejército de un candidato de OTAN en el Cáucaso, Moscú ha indicado con claridad suma al Oeste que no va a tolerar cualquier expansión de OTAN hacia el Este. Esta es la razón por qué el EEUU y sus aliados centroeuropeos están intentando renovar la situación antes de que sea demasiado tarde.

 

Las referencias de B. Kouchner al alegado plan ruso de ocupar el Crimea traicione una falta de auto-confianza entre una parte de la élite Occidental. En la una mano, "la vieja Europa" es cauta de fortalecer estados satélites americanos en OTAN y EU - ésta es la explicación detrás del enfoque cauto de Europa para admitir a Ucrania y Georgia en OTAN.

 

Por otro lado, los líderes de los países Oeste-europeos tienen miedo que ganando influencia sobre Ucrania empujarían el potencial económico y geopolítico de Rusia y como resultado la situación en Europa Oriental sería afectada en serio. Se entiende en las capitales de "la vieja Europa" que la respuesta resuelta de Rusia en el Cáucaso ha acabado con la época de OTAN que se "ensancha" en la forma de absorber nuevos países europeos en la nueva Europa herméticamente controlada por EEUU.

Del punto de vista de la "vieja Europa", éste es un desarrollo positivo. De ahí el hueco que se ensancha entre los mayores países de EU y EEUU acerca de la membresía de Georgia y Ucrania en OTAN. A propósito, Saakashvili nunca fue invitado a la reciente precipitada cumbre de EU porque Francia que actualmente preside la EU bloqueó el movimiento por el cual Polonia y los países bálticos estaban empujando activamente. B. Kouchner dijo que el conflicto debe ser diluido, no alimentado.

 

El presidente francés N. Sarkozy enfatizó que el conflicto en Georgia no era una razón para mostrar músculo y su resolución no estaba en manos de OTAN. La declaración por tal político generalmente pro-EEUU como N. Sarkozy está abierto a una variedad de interpretaciones, una de ellos que es que los países europeos están cada vez más interesados que los arreglos en el Cáucaso alineados con los intereses americanos está causando daño a la seguridad económica de la EU.

 

Dos factores continuarán determinando la posición de la "vieja Europa " en Georgia.

 

1. Los intereses de Europa no se limitan en las relaciones con Rusia a los intereses pan-atlánticos sino incluyen un componente europeo completamente independiente;

 

2. Hay un miedo del creciente poderío económico de Rusia y una falta general de comprensión acerca de qué objetivos será usado para lograrlo.

 

El balance de los dos factores formará las posiciones de Alemania, Francia, y otros países europeos mayores del Oeste cuando la decisión en el Plan de Acción de Membresía (MAP) para Georgia y Ucrania se hará en diciembre, 2008. En general, la reacción resuelta de Rusia en Georgia redujo drásticamente la probabilidad de MAP para Ucrania este año. La razón básica es que los países Oeste europeos no están listos para la expansión de OTAN a costa de una guerra posiblemente "caliente", no fría, con Rusia.

 

¿Qué conclusiones debe deducir Moscú de lo anterior?

 

1. No es importante la sobre reacción tratando con Europa en el contexto Caucásico. Los esfuerzos apuntaron a un arreglo irreversible y las demandas para perseguir a esos responsables por la agresión deben combinarse con un diálogo constructivo que la Rusia necesita hacer no menos que sus colegas europeos. Importante, el diálogo debe sostenerse independientemente con cada país europeo. El propósito es el aislamiento de los regímenes pro-EE.UU. en Europa.

 

2. Probablemente tiene sentido seguir ayudando a que N. Sarkozy lleve a cabo su misión de negociación de paz mientras exige una valoración imparcial de las actividades de todas las partes al conflicto en el Cáucaso.

 

3. La campaña de presión sobre el régimen de Saakashvili debe continuar todo el camino a la realización lógica y Rusia debe buscar tomar a aquéllos que organizaron la agresión para llevarlos a la corte. Del punto de vista de información, debe revelarse a la opinión pública global la naturaleza dictatorial, nacionalista, y  fascista del régimen actual en Georgia.

 

4. Si el advenimiento de nuevos mediadores en el Cáucaso es inevitable, Rusia debe pensar con gran escrutinio a quien puede confiar con la misión - EU en conjunto, los países europeos (Francia, Alemania, etc.) del Oeste en particular, la Organización de Tratado de Seguridad Colectiva, el CIS, o países de CIS particulares (por ejemplo, Kazakhstan ha indicado estar listo para tomar el rol).

 

El precio que Moscú debe pedir sea pagado por su consentimiento a un candidato para la misión de mediación en el Cáucaso es la prontitud del candidato para reconocer - en alguna forma - la independencia de Osetia del Sur y Abjazia.