Una visión bizantina para Rusia

 

Por Dmitry Shlapentokh

Asia Times 15 de setiembre 2009

 

Las visiones internas del mundo de una élite de decisión son a menudo duras de penetrar. Éste es especialmente el caso con la élite rusa. No obstante, es posible deducir algo de la visión geopolítica de Rusia según lo sostenido en la mente del ex presidente y ahora del primer ministro Vladimir Putin. 

 

Esto es porque Putin, y muy posiblemente la mayoría de la élite rusa, tiene un portavoz peculiar - Archimandrita Tikhon Shevkunov, superior del monasterio de Sretensky en Moscú. 

 

Tikhon es amigo de Putin hace un rato largo, convirtiéndose en, según rumor, su confesor, y él continúa estando cerca de Putin.  Cuando Putin puso las flores en los sepulcros de los emigres post-revolucionarios que han vuelto recientemente del extranjero, Tikhon estaba entre los pocos que lo acompañaron.

 

Las opiniones de la élite rusa sobre el presente se encubren a menudo en la alusión histórica.  El pasado se ha vuelto politizado; recientemente formaron a una comisión especial del gobierno para combatir la "falsificación de la historia". 

 

De los innumerables libros históricos y, especialmente, de las películas históricas que se han producido con el estímulo directo del gobierno, ninguno proporciona una visión comprensiva del papel global de Rusia como la película de La caída de un imperio - la lección de Bizancio. Fue producido por Tikhon alrededor de hace un año y permanece relevante del abastecimiento de una vista interior de la élite de Rusia.  1

 

La película extensamente aclamada en la superficie trata del imperio de Bizantino, que se derrumbó bajo presión de los turcos otomano en 1453, después de 1.123 años.  No obstante, la alusión al presente está clara;  y los espectadores no pueden dudar que la película no es sobre el pasado distante, sino algo sobre Rusia hoy.

 

El punto de la película es que el imperio Bizantino era una gran civilización ortodoxa que no era justa el igual al oeste ortodoxo sino superior a él en su esplendor cultural y desarrollo económico.


El imperio prosperó cuando mantuvo su accesorio a la Ortodoxia y al sistema social-político que se reclinaba sobre él.  Una fuerte energía central controló vida política y económica.  Fue la Ortodoxia que inculcó a los rusos un sentido del amor por su Estado.  El Estado poderoso podía valerse pora sí mismo y luchar con éxito contra los musulmanes - es decir, hasta que se enganchó con el oeste.

 

Los Occidentales no eran ortodoxos, con todo los bizantinos los miraban como hermanos cristianos y tomaron sus gestos corteses y amistosos como valor de cara.  Esto era una grave ilusión. Los occidentales odiaron profundamente a los bizantinos como ortodoxo, y sus sonrisas eran solo una máscara.  Las máscaras sonrientes usadas durante un carnaval veneciano en la película son un símbolo del oeste:  amistad externa que cubre una naturaleza rapaz. 

 

Soñando sobre combatir un enemigo común - Islam - los bizantinos cooperaron con los cruzados occidentales.  Pero, en vez de combatir a los musulmanes, los cruzados en 1204 saquearon Constantinopla (Estambul), la capital del imperio, de el cual tomaron las inmensas riquezas que se convirtieron más adelante en las bases financieras del desarrollo económico europeo. 

 

Los golpes económicos y políticos, sin embargo, no eran los más peligrosos.  Lo más perjudicial para el imperio era la degeneración espiritual y social que siguió.  La influencia de la Ortodoxia entró en decadencia mientras que ganaron terreno los credos occidentales. Consecuentemente, la extensión del individualismo, y el Estado comenzó perder su apretón sobre la economía. 

 

Aún más peligroso era el desarrollo del estrecho nacionalismo étnico de los varios grupos étnicos del imperio que abandonaron su identidad imperial ortodoxa trans-étnica.  Debilitado desde todos los lados y traicionado por el Oeste, el imperio bizantino se derrumbó, y los turcos musulmanes asumieron el control. 

 

La fuerte implicancia de la película es que el último peligro es considerado como viniendo del Este, de los mundos musulmanes y no-Musulmanes, la única fuerza que podría engullir Rusia y borrarla totalmente de la superficie de la tierra. 

 

El Oeste es apenas cualquier ayuda, aunque mientras que el desafío musulmán está abierto, el peligro occidental es más sutil. Un extracto de la película,

 

"del odio vengativo del oeste a Bizancio y de sus sucesores es enteramente inexplicable al oeste en sí mismo; va a un cierto nivel genético profundo, y - tan paradójico como esto puede parecer - continúa incluso a hoy." 

 

El mensaje es ése para que Rusia sobreviva, esta debe volver a sus valores primordiales: Ortodoxia y fuerte energía. Rodeada en todos los lados, Rusia debe ocuparse de sus enemigos de la misma manera que se ocuparon una vez de ésta: Rusia debe utilizar el oeste contra el este, y el este contra el oeste. 

 

By Dmitry Shlapentokh associate professor of history, College of Liberal Arts and Sciences, Indiana University South Bend. He is author of East Against West: The First Encounter - The Life of Themistocles, 2005

 

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