Ucrania: Un importante campo de batalla geopolítica entre Rusia y el Oeste

 

por José Miguel Alonso

 

Global Research, January 9, 2009

 

Cuadro de texto:  La cuenta para la elección presidencial de Ucrania, para ser sostenida el 31  de enero de 2010, ya ha empezado. El muy anticipado proceso electoral será decisivo debido a sus profundas implicancias geopolíticas. Su resultado tendrá un impacto considerable en el equilibrio de poder del mundo.

 

Una batalla feroz sobre la tierra ucraniana se enfoca y se luchará, una vez más, entre las fuerzas pro-occidentales y pro-rusas. Durante la así llamada 'Revolución naranja' una coalición pro-occidental encabezada por el ex banquero central ucraniano Viktor Yushchenko salió victorioso sobre el Partido de las Regiones, liderado por Viktor Yanukovich y cercano a las posiciones pro-rusas.

 

Poco después, Kiev se distanció de Moscú para volverse uno de los aliados americanos más firmes en el espacio post soviético (junto con la Georgia de Mikheil Saakashvili). Desde entonces, la política extranjera ucraniana ha buscado persistentemente la membresía en la EU (Unión europea) y OTAN (Organización del Tratado Atlántico Norte). Ese 'cambio de régimen' era evidentemente un retroceso mayor para los intereses rusos.

 

Bastante visiblemente, muchos NGOs americanos y organizaciones semi-oficiales se volvieron activamente envueltas, como USAID, Open Society Institute de George Soros y Freedom House (cuyo Presidente al momento no era otro que ex el Director CIA James Woolsey). Como neocon prominente Charles Krauthammer declaró "Esto [la Revolución naranja patrocinada por Occidente] es primero sobre Rusia, segundo la democracia" qué simplemente significa que la meta principal de los esfuerzos de Washington era coronar un régimen incondicional en Kiev para llevar más allá el aislamiento de Rusia de Europa y finalmente desmantelar la Federación rusa como Estado-Nación funcionando.

 

Ese proyecto es escasamente nuevo; fue trazado originalmente por los oficiales de inteligencia polacos a principios del siglo 20. Ya entonces fue llamado 'Prometeísmo' y su metodología central para romper a Rusia en los pedazos incluyó el apoyo de grupos separatistas para oponerse a Moscú dentro del territorio ruso y más allá de sus fronteras (es decir, la esfera rusa de influencia).

 

El Prometeísmo fue recargado por Zbigniew Brzezinski cuando él atrajo a los soviéticos a la trampa afgana usando el naipe islámico como cebo. La idea era crear un irritante qué podría absorber y en el futuro corroer el poder soviético. También, otra meta de ese esfuerzo era instigar la inquietud en las Repúblicas Asiáticas Centrales predominantemente musulmanas (todavía oficialmente seglares) que eran parte de la Unión Soviética: Kazakhstan, Turkmenistán, Uzbekistán, Kirgizstán y Tayikistán.

 

Seguido al derrumbe de la Unión Soviética en los tempranos 90's, el Kremlin ha estado intentando promover la idea de un re-integración económico en la ex Unión Soviética (una área también llamó el 'Exterior Cercano' por los geo-estrategas de Moscú), usando el tirón gravitatorio de Rusia para atraer a otros países que pertenecen al Espacio post-soviético.

 

En sus fases iniciales, esta cooperación abarcaría Ucrania, Bielorrusia y Kazakhstan (esos Estados que son más cercanos a Moscú en términos geográficos, lingüísticos y demográficos). Si exitoso, este proyecto podría servir como plataforma para lanzar algunas otras iniciativas significando reforzar este proceso de la re-integración incluyendo algunos participantes más y estableciendo un sistema de defensa mutua paralela.

 

Esta agenda ha sido empujada por varios organismos institucionales como:

 

* La Comunidad Económica Eurasia (EurAsEC) qué incluye Bielorrusia, Kazakhstan, Kirgizstán, Rusia, Tayikistán y Uzbekistán. Su propósito principal es adelantar la formación de un Solo Espacio Económico en términos de comercio, inversiones, regulación de aduanas, control de intercambio extranjero, mercado de energía y así sucesivamente.

 

* La Organización de Tratado de Seguridad Colectiva (CSTO, aka 'El Pacto de Tashkent') qué abarca Armenia, Bielorrusia, Kazakhstan, Kirgizstan, Rusia, Tayikistán y Uzbekistán. Su carta constitucional fundadora estipula que a los Estados miembros no se les permite unirse a cualquier otra alianza militar. Este acuerdo indica que una agresión cometida contra cualquier signatario se consideraría como un ataque contra todos los miembros.

 

* La Unión de Rusia y Bielorrusia. Este proyecto piensa unir ambos Estados económica, monetaria y políticamente. Sin embargo, no está todavía claro cómo esta unificación procederá así que ha habido discordancias sobre si habrá alguna clase de confederación o si Bielorrusia apenas se incorporará en la Federación rusa como otra Oblast (región administrativa).

 

* La Comunidad de Estados Independientes (CIS). Es más bien un foro multilateral que proporciona un espacio para promover iniciativas conjuntas y discutir problemas comunes.

 

Rusia, innecesario decir, posee muchos intereses en la ex Unión Soviética en términos de energía y cooperación militar, desarrollo de recursos naturales y preocupaciones del geo-estrategia. Sin embargo, Ucrania es el único Estado post-soviético más importante para Moscú porque:

 

* Es un Estado tapón que previene las fronteras europeas de Rusia de ser expuestas directamente a las fuerzas de OTAN. Uno debe tener presente que no hay obstáculo natural considerable para atacar a Rusia desde las fronteras del Oeste. Ésta es una debilidad que fue explotada por invasores como Napoleón y Adolfo Hitler.

 

* Posee puertos de agua caliente en la Península de Crimea, como Odesa, Yalta y Sebastopol. Los últimos hospedas el cuartel principal de la Flota rusa del Mar Negra. Así, la Ucrania es vital para mantener una presencia naval rusa en el Mar Negro. Crimea, a propósito, se transfirió en 1954 desde la República rusa soviética a la República ucraniana soviética y que es por qué Ucrania la heredó después de la desintegración de la Unión Soviética.

 

* Tiene infraestructura que une Europa y Rusia, particularmente tuberías, vías férreas y carreteras.

 

* Es hogar de un número considerable de rusos étnicos, incluso una porción grande de la población de Ucrania profesa simpatías pro-rusas. Es más, la Rusia y Ucrania comparten algunos rasgos comunes porque ellos son principalmente países poblados por eslavos Ortodoxos. El Estado Medieval llamado el 'Kievan Rus' es un antepasado de la Rusia moderna, Ucrania y Bielorrusia, es decir los 'Grandes rusos, los 'Pequeños rusos' y los 'rusos blancos respectivamente.

 

Así, en las mentes de los estadistas rusos, un gobierno hostil en Kiev es poco más que una aberración histórica que tiene que ser corregida. Como previamente declarado, el presidente ucraniano Yushchenko ha demostrado una determinación obstinada para empotrar a Ucrania en las instituciones Atlánticas (ej. EU y OTAN) a costa de la cooperación con Rusia y él piensa lograr eso tan rápidamente como posible (probablemente antes que su término haya terminado o antes que alguien decida acabar con esto).

 

El programa de políticas pro-occidentales de Yushchenko ha encontrado incluso una considerable oposición doméstica.

 

 

Como indican las votaciones, la mayoría aplastante (cerca de 50% o incluso un porcentaje más grande según otros estudios) de ciudadanos de Ucrania incluso no favorece quizás la membresía en OTAN y un referéndum nacional sería derrotada.

 

En 2006 el ejercicio militar Sea Breeze de Ucrania-OTAN (fijado para ser sostenido en el Crimea) no tuvo lugar porque tales planes chispearon varias protestas denunciando presencia de OTAN allí. La administración de Yushchenko liberó el la ira de Kremlin cuando su gobierno proveyó armas a Georgia prior al último ataque contra Ossetia Sur. Es más, ha sido informado que mercenarios ucranianos participaron en la lucha del lado de Georgia. Por consiguiente, teniendo en cuenta todo lo anterior; Rusia simplemente no puede permitir un triunfo de la unión pro-occidental en el proceso electoral entrante de Ucrania.

 

Por razones de seguridad nacional y estrategia geopolítica a largo plazo, los rusos necesitan un régimen en pro-ruso en Kiev así como los americanos necesitan un gobierno amistoso en México. Moscú puede contar con el apoyo del Partido de las Regiones, firmemente en pro-ruso, y quién es la fuerza política dominante en la parte oriental de Ucrania.

 

El Kremlin ha hecho esfuerzos sustanciales para seducir (eso es políticamente) a Yulia Timoshenko que, aun cuando no tiene el mismo sentimiento en pro-ruso como el Partido de Regiones, es bien consciente que provocar al oso ruso imprudentemente va contra los intereses nacionales ucranianos. Hace simplemente unos días, Ucrania experimentó un corte en sus suministros de gas natural por Rusia debido a las negociaciones bilaterales fallidas acerca del precio de este combustible fósil. Otros Estados Orientales europeos también han sido afectados por esto, aunque los compradores más importantes de gas natural ruso (lea Alemania) no han experimentado todavía el mismo trato del problema. Eso significa que éste es al parecer un esfuerzo emprendido por el Kremlin para llevar a cabo una demolición controlada del gobierno pro-occidental de Ucrania, y teniendo en cuenta que Ucrania tendrá elecciones presidenciales el próximo año temprano.

 

Con esta maniobra, Moscú está haciendo claro a la Unión Europea su punto que es imposible alienar los intereses rusos sin esperar alguna retribución significativa a cambio. El dúo Putin-Medvedev está expresando así que Rusia ni tiene miedo ni vacila en usar un poco de de poder duro para adelantar sus objetivos geopolíticos importantes.

 

Por consiguiente, el Kremlin acudirá a cada opción disponible a su disposición de derrotar las facciones políticas pro-occidentales en Ucrania (es decir para a prevenir Viktor Yushchenko de ser reelegido). Ahora, Moscú tiene muchas herramientas a su disposición que puede usar para ganar esta crítica batalla geopolítica. Rusia puede:

 

* Explotar la dependencia ucraniana en energía rusa

 

* Negociar con el Oeste un comercio geopolítico (es decir el abandono de Ucrania Atlantista a cambio del abandono ruso de Irán).

 

* Capitalizar el sentimiento pro-ruso y movilizar el apoyo político por las fuerzas ucranianas de orientación pro-rusa, principalmente el Partido de Regiones, y hasta Yulia Timosehnko.

 

* Usar medios de comunicación de idioma ruso que operan en Ucrania.

 

* Empleo las agencias de inteligencia rusa y explotar los recursos que ellos han desarrollado en Ucrania.

 

* Manipular los oligarcas rusos como herramienta de política extranjera como un vehículo para adelantar los intereses de Moscú en Kiev.

 

Si Rusia de hecho tiene éxito reforzando un gobierno amistoso en Kiev, esa sería una victoria geoestratégica mayor que devolverá a Ucrania de vuelta a la esfera rusa de influencia. Eso también significaría el fin de las intenciones americanas para lograr la membresía de OTAN para Ucrania. Igualmente, este éxito podría volverse un catalizador para activar una extensa (re) integración a lo largo del espacio post-soviético.

 

Una Ucrania post-Yuschchenko podría invitarse a unirse al CSTO, EurAsEC, luego la Unión de Rusia y Bielorrusia y quizás incluso el SCO (Shanghai Cooperación Organización). Aun cuando el Kremlin falle, Putin y Medvedev todavía podrán acudir a los medios militares para asegurar que los intereses rusos finalmente prevalezcan. El uso de fuerza para anexar la parte oriental de Ucrania (qué es pro-rusa e industrializada) no debe desecharse.

 

Ha habido muchos rumores acerca del gobierno ruso distribuyendo pasaportes rusos por Crimea y Ucrania Oriental. En caso los blancos del gobierno de Yushchenko sean los ciudadanos pro-rusos e incluso poseedores de pasaportes rusos, Moscú podría intervenir invocando la protección de sus propios ciudadanos como razón. Aquí, uno debe tener presente que la defensa de los nacionales rusos es una parte íntegra de la así llamada 'Doctrina Medvedev'.

 

Asumiendo que el Kremlin triunfe convenciéndoles a los europeos que obedezcan el interés ruso en la ex Unión Soviética, habrá todavía dos miembros de la comunidad Atlántica que no serán persuadidos fácilmente porque ellos no dependen de los suministros de energía rusa: los Estados Unidos y el Reino Unido.

 

Moscú sabe que puede distribuir zanahorias y garrotes a ambos. No obstante, eso no significa que no hay ninguna manera de poner presión sobre ellos. Moscú también tiene varias palancas que puede usar para colocar una comprensión con Washington y Londres. Un punto negociando que podría ser particularmente útil es que Rusia ha establecido eslabones con Irán. Moscú es el principal proveedor de armas de Teherán y la Agencia Nuclear rusa Rosatom está a cargo de completar la central nuclear de Busher.

 

El Kremlin podría sugerir un cambio con EEUU y el Reino Unido, es decir Irán a cambio de Ucrania. El rol de Rusia en la geopolítica Medio Oriental no debe ser subestimado bajo ninguna circunstancia. Algunos analistas explican la decisión de Moscú para venderle el sistema de defensa S-300 de aire a Irán como meramente una vendetta contra EEUU por abastecer armas, consejeros militares y entrenamiento a Georgia.

 

No obstante, tal maniobra tiene una importancia estratégica más profunda por lejos porque Rusia pudiera atraer Washington a una trampa mortal. La 2003 invasión angloamericana de Irak le proporcionó una oportunidad aprovechable de reforzar su propio poder a Moscú porque EEUU se distrajo dedicando un fragmento considerable de sus esfuerzos militares y diplomáticos para invadir y después ocupar Irak. Cualquier eventual invasión americana de Irán no sería en absoluto necesariamente indeseable para la Rusia. Para los americanos, el teatro de operaciones Pérsico sería definitivamente mucho más desafiando que Irak porque Irán es territorialmente más grande, su geografía es más compleja, tiene un grado más alto de cohesión interior (aunque no es étnicamente homogéneo) y tiene un arsenal mejor y más grande.

 

En caso de que Israel decida atacar Irán y sea ayudado por EEUU, tal situación podría llevar a un cenagal que atrapará a los americanos en tierra Iraní. Esto implicará que, para los geoestrategas rusos, Persia será una clase de 'agujero' negro que chupará en general una cantidad formidable de recursos americanos en términos de tropas, fondos y proyección de poder. Rusia obtendría una amplia oportunidad de consolidar su poder en el espacio post-soviético así y apenas resulta que Ucrania está justo en la misma cima de la agenda estratégica de Rusia debido a las razones discutidas de antemano.

 

Otra opción es levantar las apuestas en la vecindad americana (lea el hemisferio americano) apoyando regímenes abiertamente hostiles al poder americano e incluso por alimentar la inestabilidad en México.

 

Moscú ha estado ocupado desarrollando lazos más cercanos en América del Sur y el Caribe que eran, hasta recientemente, considerados como el traspatio exclusivo de Washington. El caso de Venezuela es notable porque se ha vuelto un comprador mayor de equipo militar hecho en Rusia. Venezuela ha comprado tanques, avión de combate, rifles de asalto y así sucesivamente de  Rusia. Moscú y Caracas han ahondado su cooperación al punto que la tierra venezolana ha hospedado los bombarderos estratégicos rusos de largo alcance así como naves militares.

 

Moscú probablemente está considerando de algún modo creciente su presencia en Venezuela, pero sabe que la estabilidad del régimen de Hugo Chávez es incierta. La caída dramática de precios de petróleo ha sido problemática para Venezuela porque las exportaciones de petróleo son su fuente más grande de ingresos y, así, ellos proporcionan los fondos necesitados para financiar políticas públicas ambiciosas. Sin tener en cuenta eso, Rusia está preparando colaborar con Venezuela para aplicar una buena dosis de presión geopolítica sobre EEUU en su propio continente.

 

El gobierno ruso también se ha hecho un amigo cercano de Nicaragua. Realmente, además de Moscú, Managua es la única capital que ellos han concedido reconocimiento diplomático a Abjazia y a Osetia del Sur. Es predecible que para convencer persuasivamente a Washington que dejar de desarreglar los  intereses rusos en Eurasia, el Kremlin buscará eslabones más cooperativos en 2009, (comerciales, diplomáticos, ventas de armas, etc.) con algún otro gobiernos latinoamericano pronto a desplegar proclividad antiamericana, como Ecuador, Bolivia y hasta Paraguay.

 

La devastación de Cuba por los fenómenos meteorológicos ofrece a Moscú una oportunidad regular de aumentar su presencia en el Caribe y quizá incluso ejercer un poco de influencia en eventuales reformas económicas y políticas en la isla. De hecho, el Kremlin ya ha manifestado su voluntad para participar financiera y logísticamente en los esfuerzos cubanos de reconstrucción. Es lógico que ellos reciban una compensación generosa y agradecida de La Habana.

 

Ha habido alguna discusión con respecto a las intenciones ruso-cubanas para reforzar eslabones entre ambos Estados, específicamente en áreas como la cooperación en problemas de defensa. Moscú ha estado contemplando en serio la posibilidad de estacionar bombarderos estratégicos, aviones de combate y quizá incluso submarinos en la isla caribeña, también la apertura de los medios de recolección de inteligencia electrónica. Con el la contribución de Kremlin hacia la reconstrucción de Cuba, Rusia ha encontrado simplemente una ventana de oportunidad para adelantar esas metas.

 

Uno puede concluir razonablemente que Rusia es más seria en sus esfuerzos para volver a Ucrania en la órbita rusa. Putin y Medvedev tienen muchas herramientas a su disposición para hacer que los intereses rusos finalmente prevalezcan. El Kremlin ha desarrollado así que una estrategia íntegra diseñada para convencer a los europeos y los americanos que ellos tienen que tener en cuentas los deseos de Moscú.

 

Por otra parte, ellos tendrían que enfrentar repercusiones muy serias de hecho.