A manera de advertencia sobre algunas manipulaciones geopolíticas ambientalistas

Por Jorge Camacho

 

No cabe ninguna duda que la actual decadente civilización de la modernidad, cuyo epicentro se encuentra en los hemisferios noroccidental (sin que esto deba ajustarse con precisión geodésica) ha iniciado su etapa crepuscular definitiva, pero aún se empecinará antes de fenecer, en continuar expandiendo su cáncer al resto del mundo, pues su paradigma de civilización de sustento mecánico-artificial y vertiginoso le impiden detenerse y  conciliarse con los tiempos rítmicos de la naturaleza y del espíritu.

 

Y sin embargo, teniendo en cuenta aquello de que, un organismo enfermo genera sus propios anticuerpos, podemos vislumbrar la proximidad de nuevas corrientes de pensamiento alternativo, aunque sin asombrarnos al descubrir, que en la esencia de ese pensamiento permanecen las fuentes de la Cultura Grecorromana. Precisamente allí, en el espacio[1] del Hemisferio Norte, han comenzado a canalizarse una usina de energías alternativas. No sin razón a expresado J. Rifkin, que:

 

“La política, considerada durante mucho tiempo como una ciencia espacial, está a punto de ser considerada también como un arte temporal. A la política del territorio está por incorporarse la política de la temporalidad. A medida que exploremos las distintas dimensiones temporales de la realidad, llegaremos a comprender de qué manera los valores temporales cumplieron un papel fundamental en el desencadenamiento de la crisis ambiental, económica, social y espiritual que amenaza en la actualidad la existencia misma de la comunidad mundial. Si pretendemos librar a nuestra generación y liberar a la generación de nuestros hijos del espectro de la disolución, necesitamos desarrollar una comprensión mundial más sofisticada de la política del tiempo[2]”.

 

Y más adelante:

 

“Las guerras del tiempo dominarán de manera creciente la política de mañana” (Jeremy Rifkin: Las Guerras del Tiempo, El conflicto fundamental de la historia humana, Ed. Sudamericana, Buenos Aires 1989).

 

De tal manera que debemos encontrarnos precavidos ante las vicisitudes de los conflictos que nos depararan los próximos años. Pero por lo mismo, será necesario permanecer siempre alertas, ante las mutaciones gatopardistas del sistema, que están pronto a seducirnos con propuestas de buenas intenciones y doble discursos, pero no debemos descuidarnos sobre los diferentes movimientos “global-multiculturales”, que Rifkin,  denomina “alternativos”[3], sean estos ecologistas, indigenistas, feministas, holísticos, derecho-humanistas, defensores de animales, de desarme o pacifistas, de autosuficiencia, etc., que sabemos como son controlados y/o financiados por los mismos personeros, responsables de la destrucción de la vida de nuestro planeta, en aras de imponer una “cultura globalizada” y una jurisprudencia de domino global-invasora, para el servicio de su ambición desmedida, torpe y ciega, en sintonía con los apetitos desenfrenados de un sarcástico y cruel materialismo.

 

Tal concepción alcanzó niveles de paroxismo, cuando no de religiosidad y ha obligado a las sociedades modernas a convertirse en seres desarraigados, des-espiritualizados, desligados de vínculos naturales, tradicionales, familiares, nacionales e identitarios en general y fundamentalmente en seres desgarrados por encontrarse además desorientados y angustiados en una soledad existencial escalofriante.

 

El contacto entre los seres ha comenzado a desvanecerse y los individuos comienzan a ser entrenados para relacionarse únicamente con la máquina, ensimismados en sus frustraciones individuales o sociales, materiales o espirituales, han sido espantosamente condenados a una soledad existencial desgarradora, cuando no robotizados, ni hablar de escuchar la voz de la conciencia o volver a sintonizar el reloj biológico; transformados en objeto de uso y desuso (pensemos tan sólo en el tráfico y comercio de órganos y tendremos una radiografía tétrica de este mundo moderno), individuos manipulados y manipuladores, donde el deseo frenético les empuja vertiginosamente a producir y consumir, sin prever el agotamiento de los recursos naturales, ni la contaminación de la biosfera.

 

Despreocupados por el pasado y el futuro, sólo adquiere sentido el presente y la decisión rápida, optan por el ruido[4] para evitar sentirse atrapados por el tedio[5]; pero cuando la locura los atrapa, son capaces de cometer asesinatos masivos, como los cometidos por ciertas sectas mesiánicas o por individuos desequilibrados que las crónicas policiales recogen estadísticas alarmantes de las cuales las más difundidas son cuando esas masacres sacuden la cotidianeidad de los institutos escolares.

 

Desentendidos de una vida campestre donde los ritmos naturales merecían atención y respeto, el hombre moderno corre velozmente entre las grandes moles de cemento urbano, perdido entre los nuevos chiches y artilugios tecnológicos, la inseguridad, los peligros, las tensiones y sobresaltos de este estilo infernal y sin sentido de vida artificial; telematizados, digitalizados, virtualizados, apartados absolutamente de la coreografía ecológica de la naturaleza.

 

“La nueva tecnología temporal de computación es tan distinta que está creando el contexto para el surgimiento de un nuevo lenguaje de la mente y de un estado alterado de conciencia, tal como lo hizo el reloj automático en el siglo trece, cuando dejó abierta la puerta para la era del mecanismo y el espectro de un universo con mecanismo de relojería”. (Cf. Rifkin, op. cit.).

 

También observa Rifkin, que todo adelanto tecnológico ha traído siempre aparejado nuevas actividades y nuevos procedimientos de actitudes en el funcionamiento de las sociedades, pero nunca como hasta ahora en la era de la computación se torna imposible experimentar la velocidad de la estructura temporal del nanosegundo que es la mil millonésima parte de un segundo, su velocidad es de tal magnitud que podríamos afirmar que ello representa la abstracción final del tiempo, entendido como separación absoluta de la experiencia humana y de los ritmos de la naturaleza.

 

Una de las razones fundamentales por las cuales los niños telematizados, videotizados, ya no se interesen por la lectura, es justamente por el hecho que toda lectura invita a la reflexión y el reflexionar para el individuo-tecnológico, resulta una perdida de tiempo, pues están entrenados para efectuar lo que le manda la imagen espontánea y rápida; la lectura exige comprensión, esto es un compromiso activo con espacios de reflexión, entendiendo el mensaje para escudriñar hasta lo más profundo de su significación. En cambio las computadoras requieren un compromiso constante donde a la mente no le es permitido desviarse un solo instante de la acción inmediata que se despliega en la pantalla. Pero ello implica también la muerte de la contemplación, el final crepuscular del homo-sapiens, para dar paso al homo-androide anómico[6] involucionado.

 

“Hasta la era moderna, todo concepto del tiempo reconoció una relación íntima entre los ritmos de la vida social y los ritmos de los ecosistemas de la tierra. Nuestros ancestros dependieron de los importantes acontecimientos de la naturaleza, prestando mucha atención al cambió de las estaciones y al cambió de constelación de las estrellas en el firmamento. Los seres humanos marcaron el tiempo refriéndose a los fenómenos naturales: el tiempo del canto del gallo, el del paso del sol, el de las fases lunares, el del flujo y reflujo de las mareas, el tiempo en que la serpiente muda su piel, el tiempo en el que la savia circula en los árboles, el tiempo en el que las abejas extraen el néctar, el tiempo de la migración de los pájaros hacia lugares lejanos y el tiempo de su regreso.

 

Mientras nuestra vida biológica no se ha alejado de los ritmos inmutables del mundo natural, nuestra vida social se ha aclimatado más y más a la estructura temporal del nanosegundo correspondiente a la computación. El cisma cada vez más amplio entre el tiempo natural y el tiempo social está preparando el terreno para una confrontación dramática respecto de las elecciones y prioridades temporales en los próximos años, Para comprender mejor los elementos de este conflicto naciente, resulta fundamental que dirijamos nuestra atención hacia la biología del tiempo.

 

La naturaleza posee su propia orientación temporal, un rico laberinto de ritmos y tempos que unifican el mundo físico y biológico en un tejido temporal sincronizado. Resulta imposible captar el verdadero alcance de nuestra alienación temporal en la nueva cultura del nanosegundo sin examinar primero los viejos ritmos biológicos de la época que animan el núcleo mismo de nuestra existencia”. (Cf. Rifkin, op. citt.).

 

Es curioso observar como los seres vivos que han desarrollado agudamente sus relojes biológicos, pueden percibir el peligro, anticiparse a fenómenos naturales como terremotos, maremotos, etc., o prever los cambios atmosféricos, así tenemos que los cangrejos pueden desaparecer cavando en la tierra veinticuatro horas antes que se desate un huracán, que los alces se agrupen debajo de los árboles treinta y seis horas antes de que se desencadene un ventarral, que manadas olfateen a varios kilómetros de distancia la cercanía de alguna bestia enemiga de su especie; que en algunos animales, determinados pronunciamientos de su naturaleza, como cuernos o colas pueden  - asemejándose a una antena radioestésica -,  cumplir funciones de detección de fuentes de agua para su subsistencia.

 

Y así, podríamos enunciar una larga lista de ejemplificaciones; es seguro que el hombre haya ido perdiendo, además de sus poderes preternaturales con los cuales se encontraba dotado en sus orígenes, también los naturales, como los de su reloj biológico, y que se fueron desajustando en la medida en que fue ingresando a un estilo de vida artificial y contranatural, contrario a su propia naturaleza.

 

Ahí podríamos rastrear el origen de muchas enfermedades, algunas de las cuales nuevas que padece el hombre moderno, actualmente se habla de las enfermedades que se heredan genéticamente, pero toda enfermedad tiene una causalidad, pero tratándose de las enfermedades genéticas muy pocos por ahora están intentando de desentrañarlas en el sentido de las causalidades, se nos dice frecuentemente de ciertas enfermedades que se heredan, aunque resulte vano muchas veces determinar con certeza el por qué de su gestación. Aquí nuestra incógnita es saber, si al rastrear los síntomas de éstas alteraciones o desperfectos biológicos, podríamos acaso ¿encontrarnos ante la presencia de mutaciones frecuentes y hasta masivas, qué nos conduciría a vislumbrar una involución de la especie humana?

 

Hasta aquí hemos realizado una breve introducción de los graves problemas en los cuales nos encontramos insertos en este mundo moderno, que si bien muchos descubrimientos tecnológicos nos ha traído progreso y beneficio, por otra parte como hemos visto también nos ocasiona problemas; problemas con los cuales debemos lidiar, pero no por ello negarlos ni anularlos, como hay quienes así lo pretenden, intentando llevarnos nuevamente a una edad arcaica.

 

De ser así, al fin y al cabo la inteligencia humana habrá de encontrar nuevamente los caminos del progreso, y en ese afán siempre se ocasionaran errores, los descubrimientos tecnológicos pueden ser en principio positivo y bienvenidos, pero con el tiempo alguno de ellos tornarse contraproducentes para la especie humana, eso es cierto, pero los humanos no somos seres perfecto. Pero amamos el desafío. Debe quedar bien claro que, si bien no nos oponemos al progreso, tampoco debemos alentar un progreso que termine aniquilando nuestro hábitat, nuestro medioambiente, pero una cosa es que defendamos políticas medioambientales transparentes y otra cosa muy distinta es que en aras de levantar la bandera ecologista o medioambientalista se intente con ese discurso someternos a los dictados de un imperialismo que busca nuestra autodestrucción, la extinción de nuestra población y de nuestro potencial desarrollo industrial-tecnológico reduciendo nuestra soberanía e independencia nacional. Pero volviendo sobre la advertencia que enunciábamos al comienzo, el objetivo de nuestro desarrollo es precisamente advertir sobre las manipulaciones geopolíticas ambientalistas emanadas de los centros de poder Globalizadores, quienes tienen como propósito el dominio estratégico del mundo y que no siempre se presenta con ejércitos invasores beligerantes como hoy lo podemos ver en Irak o Afganistán, en otras ocasiones se presentan mediante el dominio económico, llámese endeudamiento a los Estados, mediante la usura, privatizaciones o extrangerización de las empresas, de los recursos naturales (energía, minería, campos, alimentos, agua, etc.), otras veces promocionando desde los mas-medias, ideologías, religiones, culturas, modas, películas, música, estilo de vida norteamericano en general.

 

Antes mencionábamos una serie de fundaciones y ONGs, que con la máscara de solidaridad con los pueblos de diversas naciones del mundo, les ofrecerían ayuda internacional, financiera, científica, profesional, a los efectos de instruirnos para luchar a favor del medioambiente, para liberar a pueblos marginados como nuestros indígenas, para luchar por la paz  y la no violencia, para concientizar a nuestros jóvenes sobre la necesidad de bregar por la planificación familiar o de natalidad, por la defensa de los animales, de la biodiversidad, el respeto por los diferentes, sean razas, ideologías, religiones, o género, sexo, etc., etc., ¡quién podrá oponerse a todas esas propuestas de buenas intenciones!

 

Nadie sin ninguna duda, verdad. Pero realmente, ¿en que filosofías se sustentan?, ¿a qué objetivos responden?, ¿Quiénes son los más interesados en aplicarlas y para qué? ¿Vulneran nuestra soberanía, identidad y tradiciones?

 

Según Michel Schooyans, en un artículo de denuncia titulado: “Población y Soberanía Nacional”, escribía

 

Malthus temía la disparidad entre, por un lado, las tierras cultivables y los recursos alimenticios y, por otro lado, el número de bocas por alimentar. A pesar de estudios científicos que desmienten la vulgata maltusiana, la extensión de esta tesis del pastor anglicano viene generalizada y aplicada a las relaciones entre la Tierra y el hombre”.

 

Debemos recordar rápidamente que Malthus, fue un célebre economista liberal, cuyos seguidores hoy conducen los destinos del mundo globalizador y al reinterpretarlo han formulado lo que  actualmente se denomina neoliberalismo o economía de mercado, los maltusianos han contribuido con la formulación de muchas de las propuestas económicas neoliberales, especialmente con aquellas que están destinadas a provocar un considerable descenso de la población, mediante efectos tales como: inflación, recesión, dolarización, deflación, desocupación, miseria, promiscuidad, hambre, enfermedades-epidemias, avance de la delincuencia, políticas anticonceptivas y abortivas, revoluciones-subversivas, guerra social y guerra de diversa intensidad, incluyendo el empleo de armas químicas, bacteriológicas, étnicas, nucleares y electrónicas. (Si pensáramos por un instante en el riesgo de la extinción de la mayor parte de la humanidad que podría ocasionar tan sólo el uso de algunas de éstas armas, nos daríamos cuenta de sus mortíferos efectos.

 

Existen quienes desde algunas sectas maltusianas, encumbradas en el estabilisment han encargado a laboratorios de guerra bacteriológica la elaboración de virus letales que podría diezmar a gran parte de la población mundial). Pero veamos que nos dice Schooyans, respecto a los pobres, que se encuentran principalmente en los países pobres o del tercer mundo.

 

“Siempre de conformidad con la tradición maltusiana, los pobres son el blanco que se debe perseguir de manera prioritaria. Su crecimiento demográfico sería la causa de la degradación del medio ambiente: deforestación, desperdicio de recursos, sobrecalentamiento, deterioro de la capa de ozono, etc. El hombre sería el más grande "predador".

 

La Conferencia de Rió (1992) fue consagrada enteramente a estos temas. Maurice King recomienda la organización de "reservas" confinadas en "parques" protegidos por "rangers", algo así como una policía demográfica. La tarea de estos "rangers" sería "contener" a las poblaciones pobres en los límites de ciertas cuotas. Ocurre lo mismo con hombres que con elefantes: serían una amenaza para el medio ambiente; los equilibrios "naturales" deben pues ser protegidos a todo precio. En caso de no poder contener el crecimiento demográfico entre los pobres, habría que dejarlos morir. De donde se desprende, después del proceso emprendido por Malthus contra las "leyes parroquiales" favorables a los pobres, el proceso, hoy en día, de la ayuda a los pobres de nuestra época.

 

El mensaje de Malthus sigue siendo actual: ayudar a los pobres es transgredir la moral natural; si la Señora Naturaleza es violenta, la sociedad también debe ser violenta. La exaltación del medio ambiente ha conducido a una radicalización de las ecologías anteriores. Ya la Conferencia de Bucarest (1974) consideraba que el crecimiento de la población afectaba al medio ambiente y se había convertido en problema internacional. La "ayuda" para este objetivo - dicen hoy día - debe ser reforzada.

 

Esta radicalización es tan marcada durante la Conferencia de Estambul (1996), que evidencía la relación entre planificación territorial y planificación de los nacimientos. En adelante, según Luc Ferry, el hombre ya no es el centro del universo. El antropocentrismo de la tradición occidental, y en particular cartesiano, ha fracasado El hombre no trasciende la naturaleza material; es un ser entre otros, inmerso en el universo. El hombre no sólo debe someterse al Estado o el Estado a las organizaciones internacionales; debe igualmente reconocer que los animales también tienen derechos; debe someterse a la Tierra Madre y, tal y como promueve la Nueva Era, reverenciar a Gaïa”.

 

Aquí el mensaje es muy claro cuando expresa que el Estado-nación, nuestro país, nuestra Patria, deberá someterse a las organizaciones internacionales, y quienes financian y controlan al mismo tiempo esas organizaciones trasnacionales son las mismas que en estos mismos momentos trabajan  elaborando y aplicando una legislación internacional o global-invasora, para someter a los Estados en el concierto internacional y que se ve reflejado en su máximo exponencial la ONU.

 

Al respecto Jeffrey Steinberg y Rogelio A. Maduro en un artículo: El Principe Felipe (de Inglaterra) despliega el terrorismo “verde” mundial, escribe:

 

“Tan sólo al “Día de la Tierra de 1970, vasto truco publicitario con que se lanzó el “movimiento verde”, se dedicaron centenares de millones de dólares. El “Día de la Tierra” fue financiado por las Naciones Unidas, la compañía petrolera Atlantic Richfield y las fundaciones Ford y Rockfeller, y fue coordinado por el Instituto Aspen de Estudios Humanistas, bastión de avanzada del finado lord Bertrand Russell en Norteamérica, con patrocinio de la inteligencia británica”.

 

Y más adelante, nos informa que entre tantas otras ONGs, aparece una bien conocido últimamente en nuestro medio Greenpeace:

 

“Greenpeace se inició en Vancouver, Columbia Británica, “colonia de jubilación” predilecta de los veteranos de la inteligencia naval británica, y notorio centro de operaciones de la inteligencia británica”.

 

En la revista EIR Resumen Ejecutivo Vol XII nº 3, 1ra quincena de febrero de 1995, se encuentra interesantes trabajos tales como: El Movimiento Ecoterrorista creación de oligarcas británicos, entre otros.

 

La necesidad de adoptar políticas antinatalistas surge, ante la necesidad de un élite rica que ve peligrar la apropiación que tienen en marcha de los recursos naturales y materias primas que se encuentran distribuidos principalmente entre los países del Tercer Mundo, en donde se produce un vertiginoso crecimiento demográfico que amenazaría los recursos con que cuentan los países desarrollados, si aquellos Estados se organizan y avanzan con políticas de desarrollo industrial y nacionalizaciones, sería amenazante para el poder de las Trasnacionales. Éstas observan que las primeras luces amarillas que ven encenderse se encuentren en países como China, India, Brasil; a diferencia de lo que tanto se repite por los medios de desinformación, resulta ser que los países con mayor crecimiento demográfico  - hoy las estadísticas lo demuestran, -  son los que se perfilan como la próximas potencias a emerger.

 

En consecuencia, la élite gobernante reelabora una nueva hipótesis de conflicto dejando de lado el enfrentamiento de la guerra fría Este-Oeste, por una nueva Norte-Sur  (aunque a esta altura de las actuales circunstancias se ha reelaborado una hipótesis más reciente, el próximo enfrentamiento Occidente-Oriente). A tal efecto el Departamento de Estado de los Estados Unidos, encargo a Kissinger, en 1974, la formulación del documento 200, donde se desprende la urgencia de colocar freno al crecimiento demográfico del Sur sin escatimar ningún medio. Schooyans, en otros de sus trabajos: El Nuevo Orden Mundial y la Seguridad Demográfica nos dice:

 

“este mesianismo pretende, en efecto, atraerse el concurso no sólo de las naciones más ricas, sino también de las clases ricas de las sociedades pobres. Se pone de relieve, ante los ricos del mundo entero, que los pobres constituyen una amenaza potencial o incluso actual para su seguridad. De lo que se trata, en primer lugar es, desde luego, de proteger la seguridad de los EE.UU. o, más exactamente, de los ricos de los EE.UU.; pero también de la seguridad de los ricos de todos los países, a quienes se invita a constituir, bajo la dirección de los Estados Unidos, una unión sagrada cuya razón de ser y objetivo es el contener el despegue de la población pobre: "¡Multimillonarios de todos los países, uníos!" (…).

 

Nos encontramos así, en el nuevo imperialismo, ante la tercera característica del totalitarismo. El nuevo imperialismo, como vimos antes, no emana de un Estado particular, sino de la clase internacional de los ricos y pudientes. En cambio, como ya hemos dicho, este nuevo imperialismo está desprovisto de un "duce" o "jefe", pues los que lo fomentan cuidan de no dejarse ver. (...).  Es “La ideología neoimperialista de la seguridad demográfica”. (…).

 

No se trata ya de un imperialismo predominantemente militar, como entre los romanos, o predominantemente económico, como en la Inglaterra victoriana, se trata de un imperialismo de naturaleza claramente totalitaria. Los ideólogos han hecho un esfuerzo notable para disimular mejor sus designios. El papel de la ideología se ha hecho más importante: la conquista y el dominio de los cuerpos pasa actualmente por el dominio de las inteligencias y de las voluntades, y viceversa. Estamos en presencia de un fenómeno nuevo: el pan-imperialismo, donde el control de las almas es tan importante como el de los cuerpos”.

 

Sería sumamente importante leer atentamente el informe de Willam Engdahl: Bill Gates, Rockefeller y los gigantes de la biogenética saben algo que ignoramos, en www.mov-condor.com.ar, sección geopolítica. En el mismo nos enteramos que en Svalbard, una remota isla rocosa en el Mar de Barents, cerca del Océano Artico, a tan sólo 100 kilómetros del Polo Norte de jurisdicción noruega

 

Bill Gates invierte decenas de sus millones junto con la Fundación Rockefeller, Monsanto Corporation, Syngenta Foundation y el gobierno de Noruega, entre otros, en lo que llaman ‘el banco semillero del día del juicio final.’ Oficialmente, el proyecto se llama la Cámara Semillera Global Svalbard en la isla noruega de Spitsbergen, parte del grupo de islas Svalbard. (…).El banco tendrá puertas dobles a prueba de explosiones con sensores de movimiento, dos esclusas de aire, y paredes de hormigón reforzado con acero, de un metro de grosor. Contendrá hasta tres millones de variedades diferentes de semillas de todo el mundo, ‘para que la diversidad de cultivos pueda ser conservada para el futuro,’ según el gobierno noruego. Las semillas serán especialmente envueltas para excluir la humedad.

 

No habrá personal a tiempo completo, la relativa inaccesibilidad de la bóveda facilitará el control de toda actividad humana posible. (…). El primer punto notable es quien auspicia la bóveda de semillas del día del juicio final. A los noruegos se suman, como hemos señalado, la Fundación Bill & Melinda Gates, el gigante estadounidense del agro negocio DuPont/Pioneer Hi-Bred, uno de los mayores dueños del mundo de semillas de plantas patentadas genéticamente modificadas (OGM) y agroquímicos relacionados; Syngenta, la importante compañía de semillas y agroquímicos basada en Suiza, a través de su Fundación Syngenta; la Fundación Rockefeller, el grupo privado que creó la “revolución genética” con más de 100 millones de dólares de capital semilla desde los años setenta; CGIAR, la red global creada por la Fundación Rockefeller para promover su ideal de pureza genética mediante el cambio agrícola.(…). CGIAR fue formado en una serie de conferencias privadas realizadas en el centro de conferencias de la Fundación Rockefeller en Bellagio, Italia. Los principales participantes en las conversaciones de Bellagio fueron George Harrar de la Fundación Rockefeller, Forrest Hill de la Fundación Ford, Robert McNamara del Banco Mundial y Maurice Strong, el organizador medioambiental internacional de la familia Rockefeller quien, como fideicomisario de la Fundación Rockefeller, organizó la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente Humano en Estocolmo en 1972.

 

Formó parte del enfoque durante decenios de la fundación por convertir a la ciencia al servicio de la eugenesia, una versión execrable de la pureza racial, que ha sido llamada ‘El Proyecto.’

 

Para asegurar el máximo impacto, el CGIAR incorporó a la Organización de las Naciones Unidas para la agricultura y la alimentación (FAO), el Programa de Desarrollo de la ONU y el Banco Mundial. Por lo tanto, a través de un apalancamiento cuidadosamente planificado de sus fondos iniciales, la Fundación Rockefeller estuvo en condiciones a comienzos de los años setenta de conformar la política agrícola global. Y así lo hizo. Financiado por generosas becas de estudio de Rockefeller y de la Fundación Ford, CGIAR aseguró que destacados científicos agrícolas y agrónomos del Tercer Mundo fueran llevados a EE.UU. para ‘dominar’ los conceptos de la producción del agro negocio moderno, a fin de llevarlos de vuelta a sus patrias. Al hacerlo crearon una invaluable red de influencia para la promoción del agro negocio de EE.UU. en esos países, especialmente la promoción de la “Revolución genética” OGM en los países en desarrollo, todo en nombre de la ciencia y de la agricultura eficiente de libre mercado.

 

Ahora el Banco de Semillas Svalbard se pone interesante. Pero se pone mejor. ‘El Proyecto’ al que me refería es el proyecto de la Fundación Rockefeller y de poderosos intereses financieros desde los años veinte para el uso de la eugenesia, rebautizada posteriormente como genética, para justificar la creación de una Raza Superior genéticamente modificada. Hitler y los nazis la llamaron la Raza Superior Aria. (…).

 

La misma Fundación Rockefeller creó la así llamada Revolución Verde, después de un viaje a México en 1946 de Nelson Rockefeller y del antiguo Secretario de Agricultura del Nuevo Trato y fundador de la Pioneer Hi-Bred Seed Company, Henry Wallace. (…).

 

En realidad, como quedó en claro años más tarde, la Revolución Verde fue un brillante ardid de la familia Rockefeller para desarrollar un agro negocio globalizado que luego podría  monopolizar  igual  como  lo  había  hecho  medio  siglo  antes  con  la  industria petrolera mundial. Como declarara Henry Kissinger en los años setenta: “Si se controla el petróleo, se controla el país; si se controlan los alimentos, se controla a la población.”


El agro negocio y
la Revolución Verde de Rockefeller iban de la mano. Formaban parte de una grandiosa estrategia que incluía el financiamiento por la Fundación Rockefeller de  la  investigación  para  el  desarrollo de  la  ingeniería genética de plantas y animales unos pocos años más tarde.

 

John H. Davis había sido Secretario de Agricultura Adjunto bajo el presidente Dwight Eisenhower a comienzos de los años cincuenta. Abandonó Washington en 1955 y fue a la Escuela de Postgrado de Administración de Empresas de Harvard, un sitio poco usual para un experto en agricultura en esos días. Tenía una estrategia bien definida. En 1956, Davis escribió un artículo en la Harvard Business Review en el que declaró que “la única manera de resolver de una vez por todas el así llamado problema agrícola, y de evitar engorrosos programas gubernamentales, es pasar de la agricultura al agro negocio.”

 

Sabía precisamente lo que se proponía, aunque pocos tenían la menor idea en aquel entonces – una revolución en la producción agrícola que concentrara el control de la cadena alimentaria en manos corporativas multinacionales, lejos del agricultor familiar tradicional. Un aspecto crucial que impulsaba el interés de la Fundación Rockefeller y de las compañías de agro negocios de EE.UU. era el hecho de que la Revolución Verde se basaba en la proliferación de nuevas semillas híbridas en los mercados en desarrollo. Un aspecto vital de las semillas híbridas era su falta de capacidad reproductiva. Las híbridas incorporaban una protección contra la multiplicación. A diferencia de especies normales polinizadas abiertamente, cuyas semillas permitían rendimientos similares a los de sus progenitores, el rendimiento de las semillas dadas por plantas híbridas era significativamente inferior al de la primera generación. (…).

 

Mediante la Revolución Verde, la Fundación Rockefeller y posteriormente la Fundación Ford, trabajaron mano en mano conformando y apoyando los objetivos de política exterior de la Agencia por el Desarrollo Internacional de EE.UU. (USAID) y de la CIA. Un importante efecto de la Revolución fue la despoblación del campo de campesinos que fueron obligados a huir a los barrios de chabolas alrededor de las ciudades en una búsqueda desesperada de trabajo.

 

No fue por accidente. Formaba parte de un plan para crear reservas de mano de obra barata para futuras manufacturas multinacionales de EE.UU., la ‘globalización’ de los últimos años. (…). Varios programas gubernamentales trataron inicialmente de suministrar algunos préstamos a los agricultores para que pudieran adquirir semillas y fertilizantes. Los agricultores que no pudieron participar en este tipo de programa tuvieron que pedir prestado dinero del sector privado. Por las exorbitantes tasas de interés para préstamos informarles, numerosos agricultores pequeños ni siquiera obtuvieron los beneficios de los altos rendimientos iniciales. Después de la cosecha, tuvieron que vender la mayor parte, si no todos sus productos, para pagar préstamos e intereses. Llegaron a depender de prestamistas y comerciantes y a menudo perdieron sus tierras.

 

Incluso con préstamos a condiciones favorables de agencias gubernamentales, la plantación de cultivos de subsistencia cedió ante la producción de cultivos comerciales. (…). No es por accidente que las fundaciones Rockefeller y Gates se unan para impulsar una Revolución Verde al estilo OGM en África al mismo tiempo que financian silenciosamente la ‘cámara de semillas del Día del juicio final’ en Svalbard. Los gigantes del agro negocio están metidos hasta el cuello en el proyecto Svalbard.

 

Por cierto, toda la operación Svalbard y la gente involucrada recuerdan las peores imágenes catastróficas del éxito de ventas de Michael Crichton: “La Amenaza De Andromeda,” una película de suspenso de ciencia ficción en la que una enfermedad letal de origen extraterrestre causa una coagulación rápida y fatal de la sangre que amenaza a toda la especie humana. En Svalbard, el depósito más seguro de semillas del mundo del futuro será  guardado  por  los  policías  de  la   Revolución Verde   OGM      las  fundaciones Rockefeller y Gates, Syngenta, DuPont y CGIAR.

 

El proyecto Svalbard será operado por una organización llamada Fundación mundial por la diversidad de los cultivos (GCDT). ¿Quiénes son para poseer una responsabilidad tan impresionante sobre todas las variedades de semillas del planeta? La GCDT fue fundada por la FAO y Bioversity International (anteriormente el Instituto Internacional de Investigación Genética de Plantas), un vástago de la CGIAR. La Fundación mundial por la diversidad de los cultivos (GCDT) está basada en Roma.

 

Su consejo es presidido por Margaret Catley-Carlson, canadiense, quien también está en el consejo consultivo de Group Suez Lyonnaise des Eaux, una de las mayores compañías privadas de aguas del mundo. Catley-Carlson también fue presidente hasta 1998 del Population Council, basado en Nueva York, la organización de reducción de la población de John D. Rockefeller, establecida en 1952, para hacer progresar el programa de eugenesia de la familia Rockefeller bajo la cobertura de promover la “planificación familiar,” dispositivos de contracepción, esterilización y “control de la población” en los países en desarrollo.


Otros miembros del consejo de GCDT incluyen al antiguo ejecutivo del Bank of America y actualmente jefe de Animación de Hollywood DreamWorks, Lewis Coleman. Coleman es también jefe del consejo director de Northrup Grumman Corporation, uno de los principales contratistas del Pentágono en la industria militar de EE.UU. (…). Los donantes o ángeles financistas de
la Fundación Global de Diversidad de los Cultivos incluyen también, para utilizar las palabras clásicas de Humphrey Bogart en Casablanca: “a todos los sospechosos usuales.” Junto a las fundaciones Rockefeller y Gates, los donantes incluyen a los gigantes de los OGM DuPont-Pioneer Hi-Bred, Syngenta of Basle Switzerland, CGIAR y a la Agencia, favorable a los OGM, por la Ayuda al Desarrollo (USAID) enérgicamente promovida por el Departamento de Estado. Parece, por cierto, que tenemos a los zorros de las OGM y de la reducción de la población protegiendo al gallinero de la humanidad, el almacén de la diversidad global de semillas en Svalbard. (…).

 

En primer lugar, ¿quién utiliza un banco de semillas semejante? Los cultivadores e investigadores de plantas son los principales utilizadores de bancos de genes. Los principales cultivadores de plantas de la actualidad son Monsanto, DuPont, Syngenta y Dow Chemical, los gigantes globales de las patentes de plantas OGM. Desde comienzos de 2007 Monsanto tiene derechos de patentes mundiales junto con el gobierno de EE.UU. para la planta así llamada “Terminator” o GURT (acrónimo inglés de Grupo de Tecnologías de Restricción de Uso). Terminator es una siniestra tecnología mediante la cual una semilla comercial patentada se ‘suicida’ después de una cosecha. (Esto implica un gran negocio porque las semillas transgénicas tienen un alto rendimiento en la primera siembra, pero al intentar con las misma una segunda siembra el resultado es que las semillas abortan, y el productor se ve forzado a recurrir nuevamente para comprar al proveedor, N.A.).

 

El control por las compañías semilleras privadas es total. Un tal control y poder sobre la cadena alimentaria nunca ha existido previamente en la historia de la humanidad. Esta variedad Terminator astutamente modificada genéticamente obliga a los agricultores a volver cada año a Monsanto o a otros proveedores de semillas OGM para conseguir nuevas semillas para arroz, soya, maíz, trigo, cualquier cultivo que necesiten para alimentar a su población. Si fuera ampliamente introducida en todo el mundo, posiblemente podría convertir en una década o algo así a la mayor parte de los productores de alimentos del mundo en nuevos siervos feudales esclavizados por tres o cuatro compañías semilleras gigantes como Monsanto, DuPont o Dow Chemical.

 

Eso, desde luego, podría también abrir la puerta para que esas compañías privadas, tal vez bajo órdenes de su gobierno anfitrión, Washington, nieguen las semillas a uno u otro país en desarrollo cuya política se pueda volver contra la de Washington.

 

Los que dicen: “No puede pasar aquí” harían bien en estudiar más de cerca lo que pasa actualmente en el mundo. La simple existencia de esa concentración de poder en tres o cuatro gigantes del agro negocio privado basados en EE.UU. es motivo suficiente para prohibir legalmente todos los cultivos OGM, incluso si sus ventajas en la cosecha fueran reales, lo que manifiestamente no es el caso. No se puede decir que esas compañías privadas: Monsanto, DuPont, Dow Chemical tengan antecedentes inmaculados en términos de manejo de la vida humana. (En Estados Unidos se ocupan de desarrollar armas de guerra bacteriológicas, N. A).

 

Desarrollaron y proliferaron invenciones como la dioxina, los PCB, el Agente Naranja. Encubrieron durante décadas evidencia obvia de consecuencias carcinogénicas u otras severas para la salud humana del uso de productos químicos tóxicos. Han enterrado informes científicos serios de que el herbicida más generalizado del mundo, glifosato, el ingrediente esencial en el herbicida Roundup de Monsanto vinculado a la compra de la mayoría de las semillas genéticamente modificadas de Monsanto, es tóxico cuando se escurre al agua potable. Dinamarca prohibió el glifosato en 2003 cuando confirmó que ha contaminado el agua subterránea del país. (…).

 

Ahora llegamos al centro del peligro y al potencial para abuso inherentes en el proyecto Svalbard de Bill Gates y de la Fundación Rockefeller. ¿Puede el desarrollo de semillas patentadas para la mayoría de los principales cultivos de subsistencia del mundo como ser arroz, maíz, trigo, y granos alimenticios como la soya, ser utilizado en última instancia en una forma horrible de guerra biológica? El objetivo explícito del lobby de la eugenesia financiado desde los años veinte por acaudaladas familias de la elite como los Rockefeller, Carnegie, Harriman y otros, ha encarnado lo que llamaron ‘eugenesia negativa:’ acabar sistemáticamente con linajes indeseables.

 

Margaret Sanger, una eugenicista diligente, fundadora de la Federación Internacional para la Planificación Familiar e íntima de la familia Rockefeller, creó en 1939 algo llamado el “Proyecto negro,” basado en Harlem, que, como confió en una carta a un amigo, todo lo que se proponía era, como dijera, ‘que queremos exterminar a la población negra.’ Una pequeña compañía de biotecnología de California, Epicyte, anunció en 2001 el desarrollo de maíz genéticamente modificado que contenía un espermicida que esterilizaba el semen de los hombres que lo comían. En esa época, Epicyte tenía un acuerdo de sociedad conjunta para propagar su tecnología con DuPont y Syngenta, dos de los patrocinadores de la cámara de Semillas del día del juicio final en Svalbard. Posteriormente, Epicyte fue adquirida por una compañía de biotecnología de Carolina del Norte. Fue sorprendente saber que Epicyte había desarrollado su maíz OGM espermicida con fondos de investigación del Departamento de Agricultura de EE.UU. [USDA], el mismo que, a pesar de la oposición mundial, siguió financiando el desarrollo de la tecnología Terminator, ahora en manos de Monsanto. (…).

 

Según el profesor Francis Boyle, quien redactó la Ley Antiterrorista de Armas Biológicas de 1989 promulgada por el Congreso de EE.UU.: “el Pentágono se prepara ahora para librar y ganar la guerra biológica” como parte de dos directivas de estrategia nacional de Bush adoptadas, señala, “sin conocimiento y estudio público” en 2002. Boyle agrega que sólo en 2001-2004 el gobierno federal de EE.UU. gastó 14.500 millones de dólares en trabajo civil relacionado con la guerra biológica, una suma asombrosa.” Y Engdahl, más adelante concluye,

 

“El tiempo dirá si, Dios no lo quiera, el banco de semillas del día del juicio final de Svalvard de Bill Gates y la Fundación Rockefeller forma parte de otra Solución Final, involucrando la extinción del difunto, gran planeta Tierra”.


Otro problema íntimamente conectado con el diseño demográfico de la élite, es continuar concentrando en sus manos los recursos energéticos, ésta desesperación es lo que le aflige tanto a Rifkin:

 

“La civilización actual basada en los combustibles fósiles es vulnerable en tantos frentes que muchos observadores reconocen con inquietud que el colapso del sistema ya no es una posibilidad inconcebible. Se espera que la producción global de petróleo toque techo dentro de las dos próximas décadas  - algunos geólogos dicen que mucho antes -  y que el gas natural lo haga poco después. El creciente enfrentamiento de los jóvenes militantes islamistas con los autócratas y los gobiernos dictatoriales de Oriente Medio (que la potencia hegemónica sostiene como a marionetas, esto no lo dice, N. A.), donde se halla la mayor parte de las reservas restantes de petróleo y gas natural, hace que la región sea cada día más inestable desde el punto de vista político. Los terroristas musulmanes siguen representando una seria amenaza para la seguridad interna de los Estados Unidos y otros países del G 7, lo que no hace más que aumentar los costes militares para garantizar el acceso a unas reservas cada vez más escasas de petróleo y gas natural en el golfo Pérsico”[7].

 

Evidentemente Rifkin, aquí justifica la apropiación de los recursos que no les pertenece. Y antes explicaba que:

 

“Pasar a utilizar otras fuentes no convencionales de petróleo tiene un precio muy alto, tanto para la sociedad como para el planeta. Dichos combustibles fósiles son más sucios que el petróleo o el gas natural. En un mundo desesperado por mantener las luces encendidas y los coches en marcha, a muchos les puede parecer que no queda otra opción que emplear una cantidad cada vez mayor de combustibles no convencionales y sacrificar con ello los intereses de la biosfera a largo plazo en beneficio de las necesidades a corto plazo de la economía. Los combustibles derivados del carbón, los crudos pesados y las arenas asfálticas aumentarían las emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera y provocarían un incremento de las temperaturas aún mayor del que prevé actualmente la comunidad científica internacional. Debe recordarse que los modelos actuales sobre el calentamiento global asumen un uso continuado de petróleo convencional y el gas natural hasta mediados del siglo XXI. Si recortamos algunas décadas esta previsión e incrementamos el uso de fuentes no convencionales de petróleo alteraremos también el ritmo y los plazos temporales del calentamiento global”.

 

He aquí una de las vulnerabilidades que observa Rifkin, de la actual civilización y los graves riesgos a los que en un futuro cercano habrá de afrontar la vida del planeta. Pero en otra parte de su estudio Rifkin afirma que:

 

“Nuestra civilización del petróleo se basa en el proceso de transformación de la energía más jerarquizado y centralizado de la historia. Hemos creado un complejo organismo social en desequilibrio que depende del petróleo en todas sus articulaciones. Aunque el estilo de vida industrial ha sido enormemente beneficioso para aquellos que han aprovechado inicialmente sus ventajas, es justo decir que la propia complejidad que lo hace posible amenaza hoy con destruirlo. Esto es así porque el organismo social, al igual que cualquier otro organismo vivo, funciona como un todo. Todos los subsistemas de esta civilización industrial tan sumamente organizada depende por entero del continuo flujo de energía no renovable en forma de petróleo y, en menor medida, de carbón y el gas natural, del mismo modo que un organismo vivo necesita del flujo constante de células sanguíneas por su cuerpo para existir. Si el flujo de petróleo disminuye, todo el organismo se debilita[8]. (…).  

 

A pesar de todas nuestras ideas de progreso económico, el balance siempre terminará en números rojos, pues incluso los bienes y productos que generamos terminarán formando parte de la corriente general de la entropía. Es decir, que al final todas las civilizaciones terminan inevitablemente por absorber más orden de su entorno del que son capaces de crear y dejan la Tierra más pobre de lo que era antes.

 

Las sociedades que más duran son aquellas que consiguen el mejor equilibrio posible entre el balance de la naturaleza y el de la sociedad humana, dentro de los límites que impone inevitablemente la segunda ley. Las sociedades consideradas en “estado estacionario” aprenden a vivir tan bien como pueden de acuerdo con el calendario de la naturaleza. El proceso de captación, transformación, distribución y consumo de la energía, en sus muchas formas económicas, se mantiene dentro de un ritmo más o menos proporcionado con la capacidad del entorno para reciclar los residuos y restaurar las reservas de energía renovable. El balance nunca puede ser de uno a uno, debido a la pérdida de energía inherente al proceso de transformación. Sin embargo, algunas sociedades, sobre todo las de cazadores-recolectores y las pequeñas sociedades agrícolas basadas en el parentesco, se han mantenido durante largos períodos de tiempo antes de agotar sus regímenes energéticos. Las grandes civilizaciones de la historia han mantenido menos éxito. Tratar de entender el auge y la caída de las grandes civilizaciones desde un punto de vista termodinámico puede arrojar mucha luz sobre la crisis a la que se enfrenta la nuestra en el momento actual, cuando nos acercamos al final del régimen energético basado en la explotación de los combustibles fósiles”.

 

Desde su interpretación eminentemente economicista, bastante norteamericana por cierto, la decadencia de las civilizaciones se debió exclusivamente al agotamiento de sus recursos energéticos no renovables,  - más adelante veremos la interpretación de los científicos rusos sobre las potencialidades energéticas del planeta -  Rifkin descarta o lo pasa por alto la pérdida de la identidad, de los valores, del orden natural y sobrenatural. Al analizar el desarrollo histórico de la actual humanidad expresa que “cuanto más evolucionada y complejo es el organismo social, mayor es la cantidad de energía que se requiere para su mantenimiento y mayor es la entropía producida en el proceso.

 

Esta realidad tan sencilla escapa a la teoría económica ortodoxa. – Y aquí rendido a la evidencia Rifkin admite -  En realidad, ni el capitalismo ni el socialismo son capaces de dar respuesta a las duras “verdades de la vida” que la primera y la segunda ley de la termodinámica impone a la sociedad y al medio ambiente”. Es más en un mundo como el que actualmente se nos presenta, donde al parecer el capitalismo por ahora triunfador y globalizador, tanto en Rusia como en China, al menos desde la impronta de la economía de mercado, pero en todo caso desde una concepción siempre políticamente materialista ha comenzado una nueva puja por el control de los hidrocarburos, pues en el caso de la economía real y no virtual como podría ser el caso de las finanzas, quien controla los hidrocarburos (la energía) controla la producción (transporte, servicios, etc.), quien controla la producción controla la economía, quien controla lo económico, hoy controla el poder, el poder político y geopolítico espacio-temporal.

 

He aquí la renovación histórica siempre latente de la Lucha por el poder, en este caso de una misma concepción ideológica materialista, pero de dos espacios de poderes en pugna, digámoslo en paradigma geográfico, entre Occidente representado por EEUU, y Oriente, éste último liderado ahora por Rusia y secundado por la creciente China. En Eurasia se concentra el 75 % de la población mundial y al mismo tiempo el 60 % de su PBN y el 75 % de sus recursos energéticos, convirtiendo la región en lo que los más grandes geopolíticos, tanto el anglosajón Mackinder, como el germano Haushofer consideraron desde paradigmas geopolíticos diferentes (ver mi trabajo: Origen y Desarrollo del Nacionalismo en la Historia: imperio, imperialismo y la actualización de las tensiones geopolíticas, en La superación del Nacionalismo de Maurras a Julios Evola, por Marcos Ghuio, Ed. Heracles, Buenos Aires 2003) un espacio vital para un verdadero domino planetario. El Estado Ruso saludablemente recuperado después del fallecimiento de la desintegrada URSS, pero ahora en busca de consolidar su nueva infraestructura desde el sitial de preferencia hidrocarburífera con lo cual la naturaleza geográfica lo ha predestinado, de tal forma que tanto Europa como China, las dos Coreas como la suma de otros Estados, podrían  - de ser concretado por Rusia el proyectado suministro hidrocarburifero a todo esos países -  terminar dichos estados siendo totalmente dependientes del petróleo y gas ruso. Y Rusia terminaría convirtiéndose en el eje central de un nuevo poder hegemónico mundial. Más aún teniendo en cuenta ahora en el campo de las investigaciones con relación al origen de los hidrocarburíferos, ya que, mientras  los científicos occidentales desarrollaron la creencia de que los combustibles tienen un origen fósil, es decir residuos biológicos de dinosaurios y algas fosilizados, como es el caso de lo sostenido por Rifkin, los científicos rusos han investigado sobre un origen abiótico obteniendo excelentes resultados, logrando al parecer conocimientos más avanzados sobre los occidentales, pero obteniéndolo a una mayor profundidad, revolucionando así los conocimientos hidrocarburíferos y amenazando el predominio de las trasnacionales petroleras occidentales. Veamos lo que nos dice el Prof. Vladimir Porfir’yev, en 1956, que, “anunció sus conclusiones:

 

El petróleo crudo y el gas de petróleo natural no tiene ninguna conexión intríseca con materia biológica que se origina cerca de la superficie de la Tierra. Ellos son materiales primordiales que han sido hechos de erupción desde grandes profundidades”.

 

Los geólogos soviéticos habían puesto de cabeza a la geología ortodoxa occidental. Ellos llamaron a su teoría del origen de petróleo la teoría “abiótica” – no biológica – para distinguirla de la teoría occidental de orígenes biológicos”. (Cf. Rusia está lejos de la cresta de petróleo, por F. William Engdahl, en www.mov-condor.com.ar). Desarrollaron al mismo tiempo la forma de obtención en lugares profundos, obteniendo una predominante ventaja, que recién ahora comenzamos a ver claramente.

 

Ante tales posibilidades cada vez más firme con que avanza la geopolítica rusa, y por otra parte la obsesionada visión hegemónica de las potencias occidentales como Estados Unidos, Israel y Reino Unido, desde ningún punto de vista dispuestas a ceder un ápice, podemos comenzar a imaginar un futuro de tensiones impredecibles; y Rifkin, con semejante panorama, no es más que un propulsor de la urgente necesidad que tiene su país por alcanzar la soberanía plena de dicho recurso. Ante tales tensiones constantemente creciente no es de extrañar que a la postre se resuelva mediante la detonación de un gran conflicto mundial. Veamos lo que nos dice al respecto W. Joseph Stroupe, en un artículo titulado: Preparando para una nueva guerra fría, una guerra que Occidente no puede ganar:

 

“Sobre todo en la esfera de control de recursos de energía global, el Este creciente está aumentando su influencia global más rápidamente que las predicciones de la mayoría de lo expertos, y sólo están reconociéndose ahora los efectos políticos profundos del globo.

 

Por ejemplo, en The Washington Times del 29 de octubre, Davis R. Sands escribe en su artículo titulado “Alimentando los Adversarios americanos” que los adversarios más determinados de América están siendo sostenidos poderosamente aprovechando la situación del suministro global firme y los precios altos sostenidos. Él cita a la Secretaria Estatal Condoleeza Rice que admite, ella infravaloró previamente la “cuestión de la energía” y la forma en que ha distorsionado las relaciones internacionales. Sobre los potentes efectos políticos mundiales que son forjados por la energía, Rice declaró ante el Comité de Relaciones Extranjeras del Senado en abril:

 

Yo puedo decirles que nada me ha tomado más desprevenidamente como secretaria de estado que la forma en que la política de energía está - yo usaré la palabra `pervirtiendo -  la diplomacia alrededor del mundo”.

 

El Council on Foreing Relations soltó un informe titulado, “Consecuencias de Seguridad Nacional de Dependencia americana de Petróleo” en octubre. En él los autores lamentan el hecho que algunos en el Oeste entienden las dimensiones plenas de vulnerabilidad creciente de EEUU con respecto al arma de energía. El informe expresa alarma a los potentes multi-punta, cambios globales que son forjados por la influencia política, económica y diplomática de la energía basándose en el aumento de Rusia y el Este y el derrumbe correspondiente de la influencia americana en las mismas esferas. El informe es un alarmante, pero ciertamente no alarmista, llamada a despertar para EEUU y para el Oeste más ancho. Para ilustrar como rápidamente el Oeste está perdiendo su toma en recursos de petróleo global, The Observer del 29 de octubre llevó el artículo titulado “Las Petroleras grandes tienen que volverse más grandes para sobrevivir”.

 

El autor nota que las mayores petroleras internacionales del Oeste están en problema real con respecto al derrumbe de su control de reservas de energía global y están enfrentando una ola global de nacionalización, renegociación forzada de acuerdos existentes, la incapacidad para conseguir acceso a la nueva exploración y a extensión en acres de producción y a impuestos crecientes – una mezcla cáustica que está disolviendo la cola que une el orden de mercado de petróleo liberal respaldado por EEUU. (…).

 

El Este está preparando su serie de potentes palancas asimétricas que le permiten ganar totalmente de cualquier forma el conflicto con el Oeste, pero no para provocar un conflicto. Mientras piensa completar su ascenso muy pronto en todas las esferas totalmente notadas arriba, no será el este múltiple que provoque el conflicto, en cambio, será EEUU y sus aliados que harán así. La provocación inminente, obligará al Este creciente a desechar la política de esforzarse por mantener relaciones pacíficas con EEUU a favor de emplear el rango pleno de herramientas, alianzas y estrategias que ha puesto en su lugar para evitar ganar un renovado conflicto con el Oeste. Y la provocación que marcará la “salida” para la Neo-Guerra Fría es inminente. ¿Cuál será?”. 

 

Pero, ¿existe alguna forma de evitar semejante salida?  De hecho para Rifkin, los graves obstáculos por los que deberá atravesar la economía globalizada del futuro pasaría por un salto hacia la alternativa de “la economía del hidrógeno”, alternativa que desde su óptica vendría a traer un bálsamo de soluciones al drama humano mundial, ya que si “América” u Occidente, lograsen aventajar al Oriente en el predominio tecnológico del hidrógeno podría finalmente concretar su anhelada hegemonía global, se abaratarían los costos y abriría “la posibilidad de democratizar la energía y dar acceso al poder a todo los seres humanos de la Tierra”, y a semejanza de aquella otrora ilusoria propuesta de “el fin de la historia” ya fenecida, nos propone “la reglobalización desde abajo” a partir de la alternativa económica del hidrógeno, no obstante, Rifkin, no es un utopista y se pregunta: “¿Pero quién va a controlar el combustible eterno?, - respondiéndose -   “el hecho de que exista tal posibilidad no garantiza que el hidrógeno vaya a ser compartido en forma justa y equitativa entre todos los pueblos. La cuestión depende en buena medida de cómo “valoremos” el hidrógeno”. He ahí la incógnita, ¿pero cómo creen que puede valorizarlo la civilización materialista del mundo moderno?, la respuesta es obvia, a pesar de ello Rifkin, contempla la posibilidad de que con el transcurso del tiempo los costos de dicho recurso se reduzcan a cero.

 

Pero para no ir tan lejos cuales son las posibilidades reales de la revolución del hidrógeno. Al respecto Salbuchi, en Bienvenidos a la Jungla, dominio y supervivencia en el Nuevo Orden Mundial, Ed. Anábasis, Bs. As. 2005, op. cit., afirma que:

 

“La publicitada opción de la economía basada en el hidrógeno no resulta aun viable por cuanto el hidrógeno se produce partiendo de gas natural (metano) que también se está agotando y que presenta grandes dificultades para su transporte y almacenaje. A su vez, la opción de producir hidrógeno a través de la electrólisis del agua resulta muy costoso por cuanto requiere de grandes cantidades de electricidad cuya generación actualmente proviene mayormente de combustibles fósiles”.

 

Sin embargo Rifkin insiste sobre sus posibilidades apelando al “ingenio humano”, ya que el hidrógeno al encontrarse en todas partes y por lo tanto no siendo un recurso escaso, el ingenio, deberá arrancarlo de su entorno y explotarlo para generar energía.  

 

Si así fuese quedaría por verse cómo y a que costo, no dudamos que el poder hegemónico hará lo imposible por alcanzarlo, pero aún tiene un largo y tormentoso camino que recorrer, como también al recorrerlo habrá de padecerlo terriblemente la “sociedad” del individuo-tecnológico, la cual habrá de salir gravemente muy mal herida, -  la guerra por el petróleo aún no ha terminado[9] y ya nos parece ver comenzar la próxima guerra por el agua[10],   que habrá de acrecentarla el cambio climático -;   pero aún superado el obstáculo de ese transito, la moderna y actual civilización lleva en sus extrañas el cáncer mortífero de su propia autodestrucción y no precisamente por el agotamiento de sus “recursos energéticos no renovables”, como lo hemos esbozado en el transcurso de este trabajo.

 

Mientras tanto en el hemisferio norte, desde los atentados a las torres gemelas en Nueva York soplan vientos bélicos que amenazan en los próximos años en transformarse en una guerra generalizada de incalculables consecuencias. Efectivamente las actuales tensiones geopolíticas en constante aumento desde entonces conducen a esta moderna civilización a un callejón sin salida, más aún si se tiene en cuenta desde su paradigma que el agotamiento de los recursos no renovables como los hidrocarburos, colocarían en jaque mate a la hasta ahora conocida civilización de los hidrocarburantes, aunque luego de graves trastornos lograsen alcanzar hacia el futuro la alternativa del hidrógeno. Ya que los biocombustible, no sólo no son una alternativa valida, sino que amenazan en colocar en grave riesgos a la humanidad entera.

 

El Dr. En agroecología Miguel Ángel Altieri, profesor en la Universidad de Berkeley, California, denunció lo que se puede estar pergeñando detrás de los proyectos sobre biocombustibles, indicando que:

 

“Los biocombustibles son una tragedia ecológica y social. Con su producción se creará un problema muy grande de soberanía alimentaría, ya que hay miles de hectáreas de soja, caña de azúcar y palma africana que se van a expandir, lo que va a producir una deforestación masiva. Esto ya está pasando en Colombia y en el Amazonas. Además va a aumentar la escala de producción de monocultivos mecanizados, con altas dosis de fertilizantes y especialmente atrazina, que es un herbicida muy nocivo con irrupción endocrina. El desarrollo de los biocombustibles no tiene ningún sentido energético, ya que todos los estudios que se han hecho demuestran que se necesita más petróleo para fabricar biocombustible. Por ejemplo, en el caso del etanol de maíz se necesita 1, 3 kilocalorías de petróleo para producir una kilocaloría de bioetanol. Estamos ante el diseño de una nueva estrategia de reproducción por parte del neoliberalismo, que está tomando el control de los sistemas alimentarios. Se está produciendo la alianza inédita de multinacionales petroleras, bioecotecnológicas, de autos, los grandes mercaderes de granos y algunas instituciones conservacionistas que van a decidir cuáles van a ser los grandes destinos de los paisajes rurales de América Latina. Para que Estados Unidos produzca todo el etanol que necesita para reemplazar su petróleo, debería cultivar seis veces su superficie. Entonces, está claro que lo van a hacer en los países de América Latina y, de hecho, ya están en camino. Se trata de un colonialismo biológico”. [11]

 

Ahora está teniendo eco en las noticias, la preocupación de muchos Estados por el aumento imparable del precio de los alimentos y en algunos países esta crisis amenaza con la inestabilidad de sus gobiernos. Se podría pensar que los países productores de alimentos serían los menos afectados, pero también podrían manifestarse como los más vulnerables de no contar con una plena soberanía alimentária, esto es con productores nacionales y no con la extranjerización de la tierra, ni con productoras trasnacionales.

 

Lamentablemente “América Latina” como lo denuncia Altieri, es una región predilecta por dichos poderes que avanzan con sus diseños en ese propósito, y sus Estados de no contar con alianzas defensivas y fuerzas armadas efectivas, se sentirán impotentes y con la creciente amenaza de ver violentadas sus soberanías. No sería desacertado suponer que detrás de una ingeniería para procurar una creciente carestía de alimentos a nivel mundial, los economistas liberales-maltusianos, estén diseñando con ello un modo precipitado de descenso demográfico, o cuando no, empujando al mundo a una gran catástrofe bélica global. Tampoco debemos olvidar que las próximas guerras por el agua, será una agenda fundamental de las potencias por apropiarse del recurso más apreciado para la vida. Y sin ingresar en reflexionar sobre los efectos de la ya no tan lejana consumación de un catastrófico cambio climático, aunque tardemos en darnos cuenta de ello.

 

Últimamente se ha divulgado una película documental sobre una conferencia del ex precandidato a la presidencia de los Estados Unidos, Al Gore, sobre el cambio climático y el calentamiento global, titulada: Una verdad incómoda, y según trascendidos habría estado durante algún tiempo censurada (aunque esto nos suene más bien como una solapada publicidad), la misma muy didáctica por cierto, demuestra los graves perjuicios de la contaminación del medioambiente ocasionados al planeta, que amenazan con ir agudizándose con el correr de las horas.

 

Observa que el problema más que político o económico es el moral, como si lo político o económico debiese estar separado de lo moral, he ahí la falla. Problema vinculante  - consideramos nosotros - que afecta a la totalidad del mundo moderno, fundamentalmente desde que la filosofía racionalista-materialista ha instalado al homo economicus, junto al capitalismo demoliberal y su sociedad de consumo alocada; ya sabemos como su excontrincante norteamericano y actual presidente de los Estados Unidos de América, George W. Bush, junto con Australia fueron los únicos países que se negaron a firmar el tratado de Kyoto, para que se evitara continuar con la proliferación de la contaminación del medio ambiente, tratado que indudablemente llega tarde, pero que aparentemente incomodaría al capital industrial y principalmente al sector petrolero del cual Bush, es su fiel representante.

 

Pero al mismo tiempo los impulsores de dicho tratado tienen un propósito solapado como lo advertimos anteriormente y lo explicaremos más adelante.

 

Pero si bien es cierto que los “demócratas” estrechan filas junto al coro internacional de los “progres” que cínicamente se manifiestan a favor del “medio ambiente”, no dicen toda la verdad, debido a que también se encuentran involucrados con los intereses del consumo vertiginoso del gran capital. Sin ir más lejos las mismas petroleras financian a ciertas ONG con sus publicaciones y propaganda ambientalista y su difusión de los peligros del cambio climático con el propósito solapado de regular a su favor la distribución y el precio de los hidrocarburos, al mismo tiempo intentan detener, retroceder o derrumbar las “civilizaciones industrializadas”, principalmente de los países menos desarrollados, logrando así una reducción demográfica del planeta para disponer de mayores y mejores recursos para el exclusivo beneficio de una reducida élite mundial y continuar manteniendo el control y el dominio hegemónico. Esta élite a veces se la suele nombrar como el G 300 son los impulsores del Tratado de Kyoto[12].

 

Pero además, y ya que si bien resulta cierto e indiscutible más allá de quienes realizan una manipulación mediática de ello, que, la irresponsabilidad del mundo moderno contribuye al aceleramiento del “calentamiento global”, cabe además indicar que el problema va aparejado de la otra parte de la verdad, dura pero faltante, y pocas veces difundida, la de un inexorable determinismo cíclico-cósmico como si se tratase de un eterno retorno causante de renuentes catástrofes, como ya antes tantas veces aconteciera en nuestra historia geológica de la Tierra; que el disparador haya sido el pecado, devenido en imperfección, involución y suicidio es una cuestión ineludible y creemos así haberlo cantado, pero ello debe ser entendido mejor desde las altas cumbres de la contemplación teológica, desde lo religioso, misterio de misterios, como lo expresa el aparente fatal enigma Apocalíptico al fin de los tiempos.

 

Pero veamos ahora cuales son los intereses que involucran a Gore con su programa de lucha contra la contaminación ambiental y el incentivo de las energías alternativas, nos informa en un artículo titulado: El cártel anglosajón de la guerra alimentaria, seis trasnacionales controlan granos y cereales, por Alfredo Jalife-Rahne, que:

 

La empresa Generation Investment Management, con sede en Londres, es propiedad del “ambientalista” Al-Gore, quien está asociado con David Blood (que le hace honor a la traducción de su apellido del inglés), anterior directivo del banco de inversiones estadunidense Goldman Sachs con fuertes inversiones en la empresa danesa Novo Nordisk, cuya filial Novozyms participa en 40 por ciento del proceso de destilación del bioetanol con enzimas.

 

Una docena de compañías claves, aliadas a unas 40 empresas medianas, dominan la cadena alimenticia en cuya cúpula se encuentra el cártel de las seis trasnacionales de granos: Cargill, Continental CGC, Archer Danields Midland (ADM), Louis Dreyfus, André y Bunge and Born. Su dominio es prácticamente absoluto en el mundo de los cereales y los granos desde el trigo, maíz y avena, pasando por el sorgo, cebada y centeno, hasta las carnes, lácteos, aceites y grasas comestibles, frutas, vegetales, azúcar y especias. Un organigrama del cártel alimentario tendría a la cabeza a Archer Danields Midland, Unilever, Grand Metropolitan (Pillsbury), Cargill y Cadbury, que se subdividiría en siete rubros:

 

1.Granos (Continental, Cargill, Bunge & Born, Louis Dreyfus, ADM-Topfer, André, Quaker Oats); 2. Carnes (BP, Conagra, Cargill, Sara Lee, Hormel); 3. Lácteos (Nestlé, Borden, Kraft, M.E. Frank, Hoogwegt, Unilever); 4. Aceites y grasas comestibles (Unilever, ADM, Procter & Gamble); 5. Azúcar/cacao (Nestlé, Tate & Lyle, Cadbury); 6. Bebidas (Guiness, Bass, Seagram, Coca-Cola, Pepsi-Cola, Anheuser Busch); y 7. Distribución (Nestlé, Grand Metropolitan-Pillsbury, RJR Nabisco, Phillip Morris, Kellogg, General Mills, United Biscuit, BSN, Hillsdown Holdings, Ralston Purina, Safeway, Chiquita International). (...).

 

Continental CGC se ha especializado en cereales, aves, porcicultura, carne de res, inversiones en seguros, bienes raíces y compra de activos empresariales. Archer Daniels Midland (ADM) se ha consagrado al negocio de los biocombustibles y 43 por ciento de sus ganancias provienen de productos subsidiados por el gobierno estadunidense”.

 

Por otra parte, Richard K. Moore, en un incisivo trabajo: El Régimen Post-Bush: Una Prognosis, aparecido en Global Research, 27-12-07, traducción castellana en www.mov-condor.com.ar, sección geopolítica, nos informa que la investigación y desarrollo de nuevas fuentes de energía llevará muchos subsidios gubernamentales y que podría aumentar un poco más de energía, pero no lo suficiente como para reemplazar el petróleo. En tanto que nuestro transporte y otras infraestructuras permanecerán básicamente inalterados, por lo que continuaran siendo no sostenibles, es decir dependientes del petróleo, y por más iniciativas que provengan al estilo Gore, ninguna de ellas logrará cambiar el cuadro de situaciones tanto de la energía global, como del inminente cambio de clima de manera significativa.

 

Para deducir lo que es la agenda real, detrás de las políticas como las que presenta Gore, observemos un primer ejemplo: los Bio-combustibles. El biofuel nos ofrece otra fuente de energía, pero también merma la cantidad de extensiones de tierras para la producción de comida. Como consecuencia del mercado de biofuel ya existente, los precios del mercado tanto para el grano como para el biofuel, potencialmente se introducen en los precios de energía. Por consiguiente los precios de energía global están subiendo rápidamente. Y decimos nosotros, peor aún si tenemos en cuenta que en estos momentos, la carrera especulativa como consecuencia de la crisis de las hipotecas en Estados Unido, está conduciendo a los capitales a refugiarse en el petróleo, el oro y los alimentos lo que conlleva una crisis inflacionaria.

 

Por otra parte continuando con el análisis de Moore, al mismo tiempo que los precios de la energía global ascienden, la extensión en acres de producción de comida se reducen. Estas dos cosas incrementan el hambre e inanición mundial, directamente y drásticamente, particularmente en las regiones más pobres. Una administración inspirada en Gore estará promoviendo una expansión de programas de biofuel en una escala global, y se presentará como dando palmaditas en la espalda por sus nobles intenciones de salvar al planeta con su alternativa de remplazar la energía de petróleo con energía biocombustible. Pero bien dicen que el camino al infierno esta sembrado de buenas intenciones. Y Moore, expresa textualmente que en realidad la “agenda Gore simplemente es un imperialismo genocida que se esconde bajo una nueva máscara, un nuevo show. En lugar de matar indios matamos sus búfalos, matamos sus poblaciones de otra manera, quitando su acceso a la comida”.

 

Una vez más, deben sacrificarse los más vulnerables para que nuestro estilo de vida pueda continuar y extenderse. Moore, nos dice que podríamos aquí establecer una comparación, en la cual la mayor cantidad de iraquíes murieron bajo las sanciones de Bill Clinton, que los que pueden estar muriendo en la actual guerra de Irak. Por nuestra parte admitimos que no poseemos estadísticas, no obstante la comparación nos resulta significativa. Y Moore observa que durante la administración Bill Clinton el modelo era el genocidio invisible, en lugar de la actual variante más violenta de Bush, y advierte que de asumir la próxima administración Hillary Clinton, se retorne al modelo del genocidio invisible anterior.

 

Dicho modelo estratégico se ha hecho muy claro en África Subsahariana, donde se dieron todas esas guerras civiles, atrocidades genocidas, sequías, y hambrunas que están ocurriendo. Pocas personas comprenden que esos desastres se han impuesto sistemáticamente en África, mediante los requisitos del FMI,  que programo la desestabilización encubierta, también la manipulación de bancos internacionales, la extrangerización de la tierra y el agua para el consumo y la lista sigue. Pero no  solamente a África se la hambrea hasta la extinción de su población por la fuerza del mercado, sino que el proceso se acelera hacia otras regiones del mundo mediante las intervenciones genocidas encubiertas.

 

En África nosotros vemos un Holocausto máximo, un programa genocida masivo en proceso, pero es como si el mundo no los viera, ya que para los medios de comunicación no existe, no son registrados. Como tampoco hoy se registra  - decimos nosotros el genocidio que Israel realiza con el pueblo palestino -  . Así el modelo de gerenciar muerte se pone claro y África resulta un laboratorio experimental para luego ser exportado hacia otros continentes señalados para provocar un rápido descenso demográfico.

 

Las políticas al estilo Gore no son sólo genocidas, son formidablemente genocidas. Ellos comienzan sacándole cantidades enormes de tierras a la producción de comidas, y provocan un aumento sustancial en el precio global de comida, ante semejante situación de alarma mundial por escasez de comida, podrían también planificar en un corto plazo  - una estación de cosecha mala -  cuentan con esas posibilidades, ya hemos visto anteriormente, cuando W. Engdahl, nos informa sobre la existencia de la siniestra semilla Terminator, que mediante una diseñada tecnología la semilla se suicida, y el hambre cundiría en una escala nunca antes vista. Esto nos hace recordar al tercer jinete del Apocalipsis, el caballo negro, donde se habrá de manifestar el tiempo de la crisis o el crack, la carestía, la posguerra, o con mayor precisión, el hambre, el hambre devastador.

 

Pero volviendo a Moore, éste nos advierte que la gravedad de aplicar hacia el futuro la agresiva agenda al estilo Gore dependerá que la próxima administración y el stablishment continúen insistentemente en tal proyecto. Ellos presentan el genocidio como una ciencia con parámetros aceptables. Al parecer luego de haber probado el experimento de semejante Holocausto en África Subsahariana, se ha tomado la decisión de avanzar con el programa. Para este propósito, las políticas estilo Gore tienen el potencial para ser el Arma apropiada de Destrucción en Masa silenciosa, es el juego estratégico de guerra global por inanición, y es el equivalente al juego estratégico de guerra nuclear global de muerte por fuego.  Sin duda, esta decisión de avanzar en una guerra silenciosa global fue tomada hace ya bastante tiempo, antes de que Gore promocionara Una Verdad Incómoda, la película fue la primera señal hacia donde los vientos habrían de soplar en el futuro, la primera muestra del nuevo show. Como lo mencionáramos anteriormente con Engdahl, la revolución verde fue la proyección de un negocio visionario, la impulsaron primeramente la familia Rockefeller, luego trabajaron para promover una segunda, la “revolución genética”, y se adhirieron también los Kissinger, los Gates  y muchos otros más.

 

Antes de concluir y a propósito de lo arriba enunciado, cabe destacar que los habitantes de las patrias del cono sur deberíamos ante todo no dejarnos subyugar por los cantos de sirenas de buenas intenciones como se presentan muchas de las ONG ambientalistas en este caso, hacer llegar a todos los rincones de la Patria y del mundo si es posible nuestro grito de Alerta, denunciando en todo momento las manipulaciones geopolíticas de ciertas organizaciones ambientalistas, y manifestarnos por una opción más efectiva de preservación para con nuestros recursos no renovables, preservarlos para nuestra gente y no para los poderes global-invasores, y desde esta impronta defender el ambientalismo, y decimos esto por dos razones fundamentales: primero porque nunca deberíamos adherirnos a la irracionalidad que nos propone un capitalismo suicida, devorador del mañana, exacerbadamente consumista; y en una segunda instancia porque las inversiones para nuestras naciones tantas veces publicitadas por las trasnacionales no son tales, y además porque las trasnacionales como las mineras (petroleras), o sojeras por ejemplo además de presentarse con espíritu de rapiña, con soberbia y fría impiedad para con el medioambiente y la existencia misma de la continuidad de la vida, no nos ha traído grandes logros, ni inversiones, ni empleos medianamente estable, a la postre nos ha dejado más daños que beneficios, llevándose nuestras riquezas y aniquilando el medioambiente y nuestro futuro.

 

Sabemos que en el juego estratégico de la acción geopolítica se han creado ciertas ONG ecologistas que cumplen en su accionar con la misión de detener o retardar el crecimiento y desarrollo industrial-tecnológico de ciertos Estados, pero ocurre que Estados como los nuestros invadidos por las trasnacionales (banca-industria-comercio-medios-etc.) y éstas al servicio de poderes externos, en donde lo único que crece y se desarrolla son precisamente los poderes extranjeros antinacionales y global-invasores.

 

En cambio nuestros Estados, no sólo no se han visto favorecidos tampoco han logrado controlar a las trasnacionales residentes circunstanciales en nuestros países, y para males peores nos han hipotecado nuestra soberanía y nuestros Estados han pasado a ser rehenes de aquellas. Ante semejante situación y a esta altura de la circunstancia, deberíamos esforzarnos en la defensa de un ambientalismo nacional bien entendido.

 

Pero por otra parte efectivamente, el calentamiento global ha comenzado a ser una preocupación ahora creciente más allá de la manipulación de ciertos intereses ya mencionados, informes recientes confirman lo que se venía anticipando: que en el 2100 la temperatura media de la Tierra aumentará entre 1, 8º C y 4º C, y el nivel de los océanos subirá entre 28 y 43 centímetros. También existe al parecer bastante preocupación en el Pentágono, aunque debamos tomarlo con cautela no obstante cabe mencionarlo, un informe[13] del centro de estudios de seguridad nacional The CNA Corporation, preparado por seis almirantes y cinco generales retirados, alertan sobre las graves incidencia que traería aparejado el calentamiento global, “grave amenaza  - dicen -  para la seguridad nacional de Estados Unidos”, ya que la región más afectada al parecer sería el hemisferio norte y vaticinan un futuro tenebroso, movimientos sísmicos, ciclones, sequías, disminución de los recursos de agua potable, guerras por el agua y otros recursos, crisis económico-financiera, seguido de una devastadora hambruna y enfermedades, elevación de los niveles del mar, donde islas y porciones continentales podrían desaparecer, (junto a ciudades como Shangai y Buenos Aires afirmación ésta, dada a conocer por científicos en una reciente reunión realizada en Paris, bajo los auspicios de la UNESCO, por parte de la Comisión Internacional sobre el Calentamiento Global (CICC)[14]), ocasionando olas de refugiados, creciente disturbios civiles, genocidios y más terrorismo[15] con armas devastadoras en un plazo de 30 a 40 años.

 

En todos los continentes, entre el 20 % y el 30 % de las especies vegetales y animales tendrá un riesgo creciente de extinción; ya han comenzado a verse indicios de que el cambio climático afecta particularmente a numerosos animales y plantas.

 

Hacia el 2020 en África podrá verse afectados entre 75 y 250 millones de habitantes por falta de agua, en Asia, hacia el 2050 mil millones de individuos tendrán problema por no contar con el suministro de dicho recurso,  Iberoamérica, podría perder el 50 % de sus tierras agrícolas hacia el 2050. Antes del año 2080, se estima que 3200 millones de seres humanos sufrirán escasez de agua y 600 millones de hambre, entre 2 y 7 millones de seres sufrirán el azote de las inundaciones, principalmente en los asentamientos demográficos de magnitud considerable como los que se ubican en los grandes deltas de África occidental, de Asia o del río Mississippi.

 

Elevando así la actual guerra social expresada en la miseria, el hambre, las enfermedades, las limitaciones de viviendas y el agotamiento del consumo energético en general, ante un mundo en franco crecimiento demográfico, con urbes colapsadas, con alarmantes inconvenientes ecológicos, con un alto índice de alcoholismo, drogadicción y delincuencia juvenil, con una espantosa agresividad creciente entre las bandas urbanas tribales en constante pugna, con las organizaciones sociales-políticas-piqueteras que amenazan anarquizarse, con los cortes de rutas a diario, en aumento y semi-institucionalizados  - ya que pareciera, que los únicos reclamos que las autoridades consideran relevante son los que realizan sus protagonistas en rutas de accesos vitales -,  la fragmentación social altamente explosiva, los enfrentamientos étnicos, regionales, nacionales, contrastado con el continuo abandono por parte del Estado de las regiones periféricas y de lo social en general, que cae en manos muchas veces de las ONG mundialistas, que suelen dedicarse a auspiciar (financiar) la destructuración del Estado-Nación, por medio de ciertas ONG indigenistas[16] y ecologistas entre tantas otras.

 

Provocando la consiguiente atomización de la sociedad y de los Estados, que día a día avanzan en su desintegración,  - quizás la ahora guerra étnica iraquí sea sólo una muestra. -  Por todo ello, además de que si se cumpliese una siempre latente y potencial guerra atómica mediante -   y muchas cosas más que seguramente se nos puede olvidar, es tan sólo un pálido anticipo del mundo que vendrá, acelerado por el cambio climático, arrojándonos a una nueva pero secular edad media en el mejor de los casos, y sino, en el peor de los casos, tal vez nos acerquemos hacia una edad algo parecida al paleolítico, salvando las diferencias claro está con alguna moderna tecnología sobreviviente vaya a saber por cuanto tiempo, profundizando así los aspectos finales y más tenebrosos de la última etapa, con el seguro agravante de la aparición de muchos mutantes, sean por efectos de los artilugios de la ingeniería genética, sea por las catástrofes de una guerra nunca vista, o por las secuelas del cambio climático y/o cósmico, como cuando se produjeron las mutaciones de los seres gigantescos, pero desde luego será la etapa final y la más infrahumana y caótica del kaliyuga la edad sombría.

 

En un artículo aparecido en www. tsunamipolitico.com, titulado Una Nueva Arca de Noé en el Eterno Retorno, por Rafael Videla Eissmann, nos informa la preocupación ante el cambio climático de científicos empeñados en proyectos para registrar 1, 75 millones de especies, “todos los organismos vivos conocidos, desde las plantas a los animales, pasando por el fungi y microorganismos tales como las bacterias, los protozoos y los virus…”. Además  - proyecto “Arca Congelada” -  se ha creado un banco de ADN del mundo para preservar información genética de especies en peligro de extinción; las muestras serán congeladas a 80 grados bajo cero.

Ante el deshielo polar como consecuencia del calentamiento global, el catedrático F. Stuart Chapin, advierte de que en un plazo menor de 50 años desaparecerá el hielo del Ártico. Finalmente Videla E., expresa:

Todo este proceso planetario, de acuerdo a Hanns Hörbiger, es el resultado de la mecánica cósmica del  sistema solar, definido por la eterna lucha entre el Hielo y el Fuego. Esta dinámica se traduce en los procesos  planetarios que han afectado y afectarán a la Tierra y a sus habitantes. Hörbiger nos habla de la precesión de los equinoccios, de los procesos cíclicos y catastróficos gélidos que  asolan al planeta. ¿Qué sucedera cuando los hielos del Ártico se derritan? Necesariamente aumentará el nivel de  las aguas a nivel mundial, modificando las zonas habitables, generando asimismo un desequilibrio en las masas  de agua, afectando con ello la relación gravitacional con la Luna… ¿Resultado? Una descomposición de la gravitación gradual y el impacto del satélite contra la Tierra. Estos  acontecimientos se encuentran registrados en los Códices Mayas y en innumerables mitos y leyendas de la  América Aborigen y en Europa. Esto ya sucedió y volverá a suceder. La historia del Arca de Noé, según los capítulos 6 al 9 del libro del Génesis, es la salvación del linaje de los hombres  y algunas especies frente a un gran diluvio”.

Por otra parte, ahora pasamos a exponer sucintamente la otra teoría del “cambio climático”, la del “enfriamiento global”, que de cumplirse proporcionaría consecuencias igualmente devastadoras. La misma últimamente fue impulsada por un centro de investigación independiente que retoma una teoría del año 2006 de la NASA: en una proximidad de 20 a 30 años, el sol entrará en un proceso de “hibernación”, en ese nuevo ciclo solar nuestro planeta podría experimentar una peligrosa ola de frío, hasta llevarnos a una nueva “era glaciar”.

 

Efectivamente esta nueva teoría del “cambio climático” se contrapone a la sostenida por el Panel Intergubernamental para el Cambio Climático (IPCC) de la Organización de Naciones Unidas (ONU). Las previsiones del IPCC sería que la temperatura a finales de este siglo iría en aumento entre 1, 8 y 4 grados respecto al período 1980-1999. Mientras que para el Space and Science Research Center (SSRC) de Florida, en sintonía con la NASA, las temperaturas podrían descender drásticamente. Las razones obedecerían a que “el calentamiento climático que sufre el planeta, de apenas 0,017 grados centígrados al año, según las mediciones que desde 1979 realizan los satélites en diferentes niveles de la atmósfera terrestre “estimaciones mucho más precisas que las realizadas en la superficie”, podría mutar hacia el inicio de una nueva era glaciar o, al menos, de enfriamiento global.

 

La causa de este particular proceso respondería a los distintos ciclos de actividad que cada cientos o, incluso, miles de años, registra el Sol”. (…).

 

Normalmente, el cinturón solar avanza en una velocidad media de 1 metro por segundo. Sin embargo, en los últimos años, se ha decelerado hasta los 0,75 metros por segundo en su parte norte y hasta 0, 35 en el sur. Nunca hemos observado una velocidad tan baja”, afirmaba entonces la NASA. De acuerdo con esta teoría, puesto que la velocidad de dicho cinturón influye en la intensidad solar, “un cinturón lento implica una actividad solar más baja”, según los científicos del organismo espacial estadounidense”.

 

Los expertos observan que de persistir tales indicios el denominado “Ciclo solar 25 comenzará a partir del 2022”, lo que implicará uno de los períodos de actividad solar “más débiles desde hace siglos”. El SSRC de Florida acaba de confirmar la teoría anunciada por la NASA en 2006. John Casey, director del organismo independiente observa “el resultado de ciclos que provocan oscilaciones climáticas que varían desde el enfriamiento al calentamiento una y otra vez” en la Tierra.

“Por ello, “se avecina un nuevo cambio climático”, pero, a diferencia de lo defendido por la ONU y los grupos ecologistas, provocará “un periodo de intenso frío en el planeta”. El departamento que dirige Casey afirma que la alternancia de los distintos ciclos solares a lo largo de los últimos 1.100 años influye de forma directa en las temperaturas que registra la Tierra en una probabilidad superior al 90%, según el estudio de SSRC. La llegada del Ciclo 25, tal y como anunció la NASA, provocará un “enfriamiento global”. Un fenómeno que Casey no duda en denominar “hibernación solar”. De hecho, según esta misma teoría, “no resultaría extraño que se registrasen temperaturas más altas en el planeta justo antes de que éstas caigan de forma drástica”, advierte. Algo que coincidiría con el proceso de calentamiento global que acontece en la actualidad. Este organismo prevé que la “llegada de una peligrosa era glaciar” se producirá en apenas 20 ó 30 años. De confirmarse, este fenómeno desmontaría toda la teoría del calentamiento que tanta preocupación ha generado a lo largo de los últimos años, y cuya causa, según la ONU, se debe a la actividad humana: la emisión de gases del efecto invernadero a la atmósfera. (Teoría auspiciada por los “progres” y las trasnacionales, N. A.).

De este modo, el supuesto consenso científico presenta, en realidad, grandes debilidades. El documental “El gran timo del cambio climático”, dirigido por el británico Martin Durkin, ya adelantaba una teoría muy similar basada en la opinión de diversos científicos repudiados por el IPCC. La Academia de Ciencias Rusa reafirmó también la importancia de la actividad solar en el clima del planeta: “Se avecina una glaciación”, advirtieron”. (Cf. Publicación Aquiles 13-01-2008. Fuente: Expansión.com, expuesto en el portal www.libreopinion.com). Hasta aquí lo expuesto sobre la presente teoría, lo que demuestra una constante disputa en el mundo científico, pero al mismo tiempo una apuesta de grandes intereses para difundir determinada teoría, y ocultar la de los cíclicos-cósmicos, y decíamos como si se tratase de aquel eterno retorno causante de renuentes catástrofes, como ya antes tantas veces aconteciera en nuestra historia geológica de la Tierra; no obstante, el CO2 aún puede causar el efecto invernadero, independientemente de que haya mayor o menor actividad del sol.

Y no nos parece insólito, que antes del “enfriamiento”, el “calentamiento”, bien podría arrasar con el hielo polar, coincidiendo así con las profecías. Lo cierto es que fuera como fuese “calentamiento global” o “enfriamiento global” nos acercamos manifiestamente a tiempos definitivos con los consecuentes efectos devastadores ya señalados arriba brevemente. Seguramente los tiempos venideros nos advierten de que se trataría de un parto, doloroso obviamente pero al mismo tiempo esperanzador como todo nacimiento, porque nos anuncia el nacimiento de una nueva humanidad.

Mientras tanto permanezcamos atentos ante los acontecimientos futuros, pero siempre alertas ante las manipulaciones geopolíticas ambientalistas que pretenden esclavizar las naciones dejándonos perplejos y atontados sin atinar a descubrir la luz de la verdad al final de esta trágica pero desafiante Edad sombría.



[1] “Tiempo” y “templo”, son palabras de un mismo origen griego, que por cierto también implica un “espacio”. El Apolo de Delfos, era tenido como el amo del calendario y al mismo tiempo el amo de la orientación de los Templos, pero esto desde luego siempre dentro de un espacio geográfico en relación con los ritmos temporales cósmicos, he allí la importancia que ejercía la ubicación espacio-temporal donde se erigiría una pirámide, una ciudad, un templo, una fortaleza, etc. Para los antiguos estas cuestiones, eran cosas evidentemente claras. Pero posteriormente, y a medida que avanzamos a la modernidad la política fue reduciéndose a un sentido territorial, de fijeza solidificándose en lo meramente material y económico, desvinculándose así de la importancia de la temporalidad, de lo trascendente, hasta que las nuevas tecnologías de vertiginosidad, despertaron en el hombre contemporáneo la conciencia de su limitada fugacidad.

[2] Luego de estas precisiones, lo que nos cabe alertar, respecto a ciertos pensadores “alternativos”, es que quienes ven con claridad la realidad, no siempre sus propósitos se encuentran al servicio de los justos o dicho de otra forma, para el beneficio o libertad de los global-invadidos o dominados. De allí que ejerza una actualidad siempre presente, la verdad de perogrullo del Aquinate: “no mires quien lo diga, más lo que diga de bueno encomiéndatelo a tu memoria”. Dicho esto, en lo sucesivo continuaremos exponiendo algunos aspectos del pensamiento del norteamericano Jeremy Rifkin, profeta de El fin del trabajo y La era del acceso y propulsor de “la re-globalización desde abajo”, o dicho de otra manera de la democratización de la tecnología global, proponiendo la revolución del “hidrógeno”, a los efectos de que ha todos les alcance y nadie escape de los “beneficios” de ésta, en pocas palabras, el ya repetido intento burgués de construir artificialmente el tañido paraíso aquí y ahora. No por ello, como lo anunciáramos, dejamos de reconocer la seriedad y precisión de sus análisis en relación a la advertencia que realiza respecto a los graves trastornos de la actual civilización y del futuro incierto que puede depararle.

[3] Sabemos que la denominación “alternativo” es mejor empleada por los movimientos: nacional-tradicionales (éstos en el sentido evoliano de rebelión contra el mundo moderno) antisistema, o por fuera de lo que el régimen o sistema considera “políticamente correcto”.

[4] “La cada vez más extendida adicción al ruido  - que hasta resulta directamente paradójico en vista de la neurastenia generalizada -  no se explica más que por el hecho de que algo debe estar teniendo que ser anestesiado”. (…). Personas que por lo demás son bastante intelectualmente exigentes, ¿por qué prefieren las directamente estúpidas trasmisiones comerciales de la televisión antes de quedarse a solas consigo mismas? Con toda seguridad sólo porque esto les ayuda a reprimir la reflexión”. (Cf. K Lorenz: Los Ocho Pecados Mortales de la Humanidad Civilizada, en www.laeditorialvirtual.com.ar).

[5] “El decaimiento de todos los sentimientos y afectos intensos a causa del reblandecimiento. El avance tecnológico y farmacológico promueve una creciente intolerancia frente a todo aquello que produzca el más mínimo desplacer. Con ello decae la capacidad del ser humano de vivenciar aquella alegría que sólo puede se conquistada mediante un duro esfuerzo vencedor de obstáculos. Las oleadas naturalmente establecidas por el contraste entre el sufrimiento y la alegría se achatan y se convierten en las imperceptibles oscilaciones de un inmenso aburrimiento”. (Cf. K. Lorenz, op. cit.).

[6] “Este hombre anómico implica siempre alguien que ha perdido su “hábitat”; es, en cierto modo, un hombre en el exilio de su propia naturaleza racional y, por racional, política. La Psicología y la Antropología contemporánea han puesto especial énfasis en esta condición del autoexilio del hombre. La masificación, la pérdida de la identidad, la absorción del individuo en el colectivismo asfixiante tanto como su inmersión en un consumismo desbordador son, entre otras, interesantes cuestiones  - temas acuciantes de nuestro tiempo y nuestra cultura -  que se relacionan íntimamente con la anomicidad del hombre actual” (Cf. Mario Caponnetto: El nihilismo como proyección política del hombre moderno en un contexto anómico o de desestructuración social, Boletín nº 99, suplemento de Patria Argentina Nº 201, 12/08/04, Sarmiento 1674 – 4º “N”, C.P. 1042 Buenos Aires).

[7] Cf. J. Rifkim: Cuando se agote el petróleo: La economía del hidrógeno, La creación de la red energética mundial y la redistribución del poder en la Tierra. La próxima gran revolución económica, Edit. Paidós, Buenos Aires, 2004.

[8] “En la actualidad, los combustibles fósiles cubren más del 85 % de las necesidades energéticas del mundo: el 40 % corresponde al petróleo, el 22 % al carbón y el 23 % al gas natural. La energía nuclear y la hidroeléctrica aportan un 7 % adicional cada una, mientras que las energías geotérmica, solar y eólica, así como la madera y los residuos sólidos, apenas representan el 1 %. El consumo mundial de energía es setenta veces mayor ahora que al comienzo de la era de los combustibles fósiles”. (Cf. Rifkin, op. cit.).

[9] El Reino Unido en este mismo momento con el pretexto de la visión científico-occidentalista de que en los próximos años se agotarían los recursos energéticos, agravado por el empantanamiento de las tropas imperialistas en Afganistán e Irak, más el nuevo fortalecimiento del Estado ruso y la renacionalización de sus hidrocarburos, además del debilitamiento del dólar especialmente como moneda patrón y de transacción internacional (petrodólar), por todo ello el R.U., ha vuelto a poner la mirada en la plataforma submarina Argentina del Atlántico Sur, debido a sus inmenso yacimientos que alberga en gas y petróleo entre otros tantos recursos, y atribuyéndose derechos soberanos sobre nuestras Islas Malvinas e islas del Atlántico Sur, amenaza ahora con expandir su jurisdicción marítima afectando nocivamente nuestra soberanía marítima y territorial, poniendo en riesgo de beligerancia nuevamente a toda la región. Desde luego que la Argentina hoy por hoy, no esta en condiciones para un nuevo enfrentamiento bélico, luego del desmantelamiento que sufriera su industria, sus Fuersas Armadas, etc., etc., después de tantos años de padecer gobiernos cipayos, antinacionales como los que venimos padeciendo hasta la fecha. La actitud de vasallaje de  Kirchner frente a la presión del lobby israelita, para que en la ONU acuse a Irán por un supuesto atentado terrorista iraní a la AMIA, que no se ha logrado probar y que por el contrario se sospecha fuertemente que el mismo estuvo originado en una interna israelí como lo sostuviera Norberto Ceresole, entre tantos otros investigadores. Pero que pretenden con ello elaborar un argumento más para la guerra contra Irán; a la postre lo único que se demuestra es una actitud de servilismo, de coloniaje, en definitiva de mentalidad rastrera de los gobiernos sátrapas a los que hacíamos referencia. Pero que no lograran sostenerse si un nuevo ataque inglés a nuestra soberanía se cierne, ocasionando eso sí una legítima reacción nacional del pueblo argentino, la historia lo ha demostrado y lo volverá a hacer.

[10] En Sudamérica se encuentra ubicado el SAG (Sistema Acuífero Guaraní), tercer reservorio de agua dulce más importante del planeta y abarca grandes porciones territoriales de Argentina, Paraguay, Brasil y Uruguay. En la provincia de Corrientes, en la zona aledaña a los Esteros de Ibera, se realizaron maniobras de los infantes de marina norteamericanos, por lo cual vino a la Argentina Donald Rumsfeld, a exigir inmunidad por cualquier crimen cometido por sus tropas. Al poco tiempo el magnate Douglas Tompkins, adquirió  - además de sus posesiones en la Patagonia junto a otros magnates como Ted Turner, Benetton, George Soros, Eduardo Elztain (presidente de la inmobiliaria IRSA y tesorero del Consejo Mundial Judío), entre otros -  miles de hectáreas en dicha zona; pobladores de la misma fueron expulsados, quemándoseles sus canoas, casas, redes y elementos de trabajo. Al respecto ver:

http://www.mamorandu.com/amanoticias.php?a=7&b=08c=56502 http://www.misionesonline.net/paginas/principal.php?db=noticias2006&id=11240

http://www.diariolarepublica.com.ar/notix/noticia.php?i=106320 http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/subnotas/1-23421-2006-08-28.html http://wwwlaprensa.com.ar/secciones/nota.asp?ed=2115&tp=11&no=68731

Recientemente se ha establecido una base militar norteamericana en Paraguay, además de las ya existentes en diferentes puntos de la geografía Iberoamericana (ver: Invasión a Latinoamérica: El Comando Sur de los Estados Unidos, en http://www.malvinense.com.ar/soutc/cosur.html), pero justamente ésta última apunta aparentemente a reasegurarse el vital recurso. Pero tengamos presente lo que Samuel Huntington, ideólogo estratégico del “choque de civilizaciones” acaba de manifestar en su último libro, donde advierte a los norteamericanos que los pueblos “latinoamericanos” representan un próximo peligro para los Estados Unidos y que “algo hay que hacer al respecto”. No es casual que se haya señalado a la Triple Frontera argentina-brasilera-paraguaya, donde reside una laboriosa colectividad musulmana, como potenciales financistas del grupo Al-Qaeda. Durante la semana posterior al 11 de septiembre de 2001, el número tres del Pentágono Douglas Feith, había propuesto bombardear e invadir la Triple Frontera, donde según ellos sería un refugio de los terroristas fundamentalistas. El pretexto y la mentira como las armas de Irak de destrucción masiva, será un ardid siempre presente a la hora de una invasión a Iberoamérica.

 

 

[11] Cf. El Peligro que ocultan los biocombustibles, publicado por Aquiles el 29 Jun 2007 / categoría: Ciencia Ecología, Actualidad, Denuncias.

[12] Ver G 300 Los Dueños del Mundo son los creadores del tratado de Kyoto, el más gigantesco saqueo en la historia de la humanidad, por Eduardo Ferreyra, presidente de FAEC Fundación Argentina de Ecología Científica,  en www.mov-condor.com.ar/art-selecc/el-g300.htm

[13] La Prensa Digital, 16-4-07, Nº 241, en: htto://www.laprensa.com.ar

[14] Ver: Le Monde (28-1-07), y La Inundación de Buenos Aires, por Marcos Ghio, en El Fortín Nº 33, http://www.geocites.com/Athens/Troy/1856/Inundacion.htm

[15] El fenómeno del terrorismo global contra-occidental o contra-mundomodeno, desprovisto de identidad con algún Estado-nación, y por ende imposible de situarlo geográficamente, se presenta en la actualidad como una nueva fase y forma de Lucha contra el modelo de dominio geopolítico global-invasor. Tal terrorismo atentando con armas de destrucción masiva podría ser el disparador de una gran conflagración mundial o precipitar a esta civilización a una caída sin retorno. Israel con sus centrales de inteligencia y su intencionalidad de incendiar Medio Oriente para lograr su control, es la otra mecha que puede encenderse desencadenando una hecatombe generalizada.

[16] Con el propósito de atomizar los Estados en Iberoamérica, a semejanza de lo que fue la guerra interétnica en Yugoslavia, o lo que acontece en otros continentes como Asia y África. En Iberoamérica se busca crear un cruento enfrentamiento racial entre indios, criollos-blancos y mestizos. Para tal efecto se martillea constantemente desde los “medios” y centros “educativos-culturales”, intentando habilitar una conciencia de culpabilidad entre la población criolla, como usurpadora o ladrona de las tierras y sus riquezas, pertenencia exclusiva de los “pueblos originarios” y también como destructora de su “cultura”. Nada se dice que con la llegada del español a América finalizó el estado de esclavitud sin piedad que ejercían los pueblos indígenas dominadores de entonces, sobre otros pueblos indígenas dominados también pero sin fortuna aparente, y que finalizaron los sacrificios sanguinarios y el canibalismo. Por supuesto, tampoco se dice que los indígenas no fueron los primeros, ni los únicos habitantes de América. Ver mi trabajo: Apología de la Etnia Argentina.