El lobby pro-Israel y la
política de Estados Unidos en Medio Oriente
Por James Petras* (Red Voltaire)
Nunca, en la
historia reciente, la política de Estados Unidos en Oriente Medio ha sido
sometida a tal bombardeo de presiones en conflicto por parte de antiguos
aliados, clientes y adversarios. Los puntos en disputa abarcan cuestiones
básicas de guerra y paz, de las cuales las más importantes son las diferentes
respuestas al conflicto palestino-israelí, la ocupación de Irak y la invasión y
ocupación autorizada de Somalia a cargo de Etiopía y Estados Unidos.

El
vicepresidente de los EEUU, Dick Cheney, pronunciando
un discurso a los miembros de la «American Israel Public Affairs Committee» (AIPAC), es decir, el lobby júdio
en los EEUU que apoya incondicionalmente la nefasta política sionista de Israel
en el Medio Oriente, marzo de 2006, foto de David Bohrer,
White House. _
Entre los
principales aspirantes a la influencia en la política de Estados Unidos en
Oriente Medio se encuentran, en un lado, el ‘partido de la guerra’, liderado
por el bloque de poder sionista y sus seguidores en el Congreso y sus aliados
entre los militaristas civiles de
En el otro lado se
sitúa una pequeña minoría de congresistas, ex-funcionarios vinculados a Big Oil
[2],
un movimiento pacifista dividido, los estados árabes del Golfo, Arabia Saudí y
un número de países europeos por una serie de cuestiones específicas.
Hasta la fecha,
Sin embargo, hay
signos (seguramente débiles) de que el poder visible e invisible de
En un encuentro
celebrado a finales de marzo del 2007 instaron a los Estados Unidos a
enfrentarse a Irán solo por la vía diplomática y no por la militar o imponiendo
sanciones económicas. Israel optó por una posición diametralmente opuesta,
presionando por el endurecimiento de las sanciones y por la confrontación
militar. Automáticamente,
De igual
importancia es el hecho de que los principales ‘aliados’ árabes de Estados
Unidos en Oriente Medio han divulgado una serie de propuestas y opciones
políticas que se oponen directamente a la agenda ZPC-israelí. La propuesta de
Arabia, aprobada por
Nuevas direcciones en la
política estadounidense: ¿moderar la agenda árabe?
La principal
preocupación de los regímenes moderados árabes del Golfo Pérsico es asegurar la
estabilidad política, evitar los perturbadores conflictos regionales e internos
y consolidar un clima financiero favorable a los dinámicos proyectos de
desarrollo emprendidos. La invasión, ocupación y prolongada guerra imperial
estadounidense en Irak ha sido una fuente de inestabilidad y de conflictos
internos en la región. Los repetidos asaltos y ocupaciones violentas de
territorio palestino, la invasión del Líbano y las amenazas a Irán y, lo más
importante, su brazo político —la capacidad de
La creciente
incompatibilidad entre los objetivos de los estados árabes, orientados a un
clima de negocios conservador, y las políticas desestabilizadoras ‘radicalmente
militaristas’ de Washington y Tel Aviv han forzado una brecha creciente entre
sus tradicionales aliados y clientes. Con un amplio superávit, enorme liquidez
en dólares y euros, el Este Árabe se centra en construir imperios económicos
tanto en la región como en el resto del globo. Para ello necesitan, sobre todo,
una ‘base de operaciones’ segura, unos cuarteles y base operativa que sustenten
las redes globales financieras, comerciales y sus propiedades.
El reciente
encuentro de estados árabes en Riyadh, convocado por los saudíes, sirvió de
plataforma para esbozar un programa de estabilidad en Oriente Medio y el cese
de las actividades violentas y desestabilizadoras. Tanto en sus propuestas
formales como en sus pronunciamientos informales, los líderes conservadores
pusieron sobre la mesa una agenda para re-dirigir la política estadounidense en
Oriente Medio lejos de la línea israelí-ZPC de confrontación militar, hacia la
negociación diplomática, la reconciliación de élite y el fortalecimiento de la
estabilidad económica regional. Dentro de este marco regional conservador y la
alta prioridad concedida a la estabilidad económica, la ‘nueva situación’ sobre
el terreno (es decir, la posición crítica hacia Estados Unidos y la oferta de
paz a Israel) se convierten en indicadores clave a la hora de definir la
política en Oriente Medio.
‘“Nueva situación”
y nuevas realidades en Oriente Medio
Los viejos clichés
cabildeados [lobbed] por los críticos liberales sobre
los Estados del Golfo y Arabia Saudí son tremendamente engañosos y podrían
inducir a una mala interpretación de la nueva dinámica económica y política de
la región. Las imágenes sionistas y liberales de reaccionarios jeques hundidos
en un consumo de artículos de lujo conspicuo en sus atrasadas y estancadas
economías; jeques que viven exclusivamente de unas ‘rentas’ que no dejan de
acumularse porque manan a borbotones de los pozos de petróleo, que dependen de
la protección militar de Estados Unidos… esta visión hace tiempo que ha sido
superada.
Todos los estados
del Golfo y Arabia Saudí están profundamente comprometidos en proyectos de
diversificación económica a largo plazo y a gran escala, creando nuevos
negocios, mercados financieros, comerciales y de propiedades basados en capital
local y, en algunos casos, en grandes bancos extranjeros de inversión. Se han
consumado importantes operaciones industriales conjuntas en energía, refinerías
y plantas químicas entre Arabia Saudí y China e India. Los multi-billonarios
‘príncipes’ son importantes inversores y co-propietarios de redes globales de
empresas financieras, hoteles, puertos y otras infraestructuras a gran escala y
sectores de la construcción.
La riqueza
energética del gas y el petróleo es el punto de partida de las nuevas élites
dominantes, las cuales se reinventan a sí mismas como jugadores regionales, si
no globales. A pesar de mantener todavía muchas de las ‘formas externas de la
religión tradicional’ (oposición a la usura), vastos ejércitos de financieros
locales han creado de hecho instrumentos financieros que de facto revierten
pagos que equivalen a interés. Dado el crecimiento de los intereses económicos
globales y regionales de estas élites conservadoras, pueden perderlo todo si
continúan siguiendo las políticas destructivas, coloniales e imperialistas de
Estados Unidos e Israel en la región.
La diversificación
económica y el dinamismo del desarrollo interno ha creado una nueva burguesía
en el Golfo vinculada al capital europeo y asiático (estatal y privado), cada
vez más independiente en materia política de los Estados Unidos y menos
dependiente del poder militar ‘externo’. Esta nueva realidad económica
proporciona pistas acerca de la nueva ‘situación política’ sobre el terreno,
incluyendo las discretas —aunque francas— críticas de Arabia Saudí a la
ocupación estadounidense de Irak y las exigencias de la retirada de tropas. Los
Estados del Golfo que respaldaron los “Acuerdos de
Han rechazado la
política de Washington y del Israel-sionista [Israeli-Zionist]
de negarse a un encuentro con Irán, manteniendo por separado encuentros y
discusiones a alto nivel. La oferta de
La nueva realidad
económica y política en Oriente Medio enfrenta a una élite estadounidense de la
política exterior cada vez más militarizada, fuertemente influenciada por
El reasentamiento
de medio millón de fanáticos colonos armados en el Israel de antes de 1967, la
pacífica reconversión de las industrias militares israelíes y el mantenimiento
del apoyo exterior de los plutócratas sionistas sin la retórica de las
‘amenazas militares existenciales’ está más allá de los límites de la clase
política israelí tal y como se constituye en la actualidad. La profunda
integración y subordinación de
En la medida en que
así son las cosas,
La rigidez de los
parámetros estructurales de la política israelí se transmite por medio de
El poder sionista y la mayoría
demócrata del Congreso
Contrariamente a
las declaraciones de muchos críticos de la guerra, especialmente aquellos que
se atreven incluso a atacar al lobby sionista neoconservador que defiende la
guerra, la invasión estadounidense de Irak no ha sido un ‘desastre’, una
‘debacle’ o una ‘derrota’. El corolario de este argumento —que ‘el desastre de
Irak’ ha provocado una ‘huida en masa’ de los Zioncons
[4]
de la administración Bush— es algo que no está nada claro.
El objetivo
fundamental de
La oposición a
Israel en Oriente Medio se redujo considerablemente a los Estados y movimientos
musulmanes clericales. Se creó el marco para una nueva secuencia de guerras con
los adversarios de Israel, incluyendo a Hezbolá, Siria y, más importante, Irán.
Como consecuencia de la destrucción estadounidense del Estado de Irak, Israel
ha tenido manos libres para invadir y devastar Palestina, especialmente Gaza,
completar el gueto con un muro para el aislamiento de las ciudades y pueblos
palestinos de sus mercados y actividades diarias, y extender sus asentamientos
coloniales.
Los Zioncons americanos en
A pesar del éxito
de la operación ‘guerra a Irak’, los Zioncons sufrieron
algunas bajas colaterales. Irving ‘Scooter’ Libby, Jefe de la oficina de
planificación militar del vicepresidente Cheney, fue procesado por cargos de
perjurio [peripheral perjury
charges], lo cual sorteaba la implicación directa de
la red Zioncon en el periodo previo a la guerra y su
continuación. Dos líderes del AIPAC[5]
(uno importante y el otro secundario)
fueron acusados de espiar para Israel. Los dos espías acusados de ninguna
manera debilitaron material o políticamente la fuerte implantación del AIPAC en
el Congreso o en
El hecho de que
El vicepresidente
Cheney, en su discurso en la convención anual del AIPAC en el 2007, desafió
abiertamente a los líderes del AIPAC, que parecían estar retirando su apoyo a
la guerra de
En la convención
del AIPAC, Cheney, no precisamente un neófito en estas intrigas de puñalada
trapera, ofreció recrudecer la escalada de amenazas contra Irán si los
sionistas mantenían su apoyo a la guerra de Bush, Cheney y Rice en Irak.
Mientras que el primer ministro israelí Olmert reiteraba formalmente la
importancia de que Estados Unidos continúe ocupando Irak para la seguridad de
Israel, en la práctica todos los ministros que asisten a los congresos
sionistas más importantes han subrayado con insistencia a sus acólitos la
amenaza iraní y la necesidad de eliminar el régimen iraní, sus estaciones
nucleares y estructuras estatales.
A pesar de que
Estados Unidos se desangra en la guerra de Irak, a pesar de que más de tres
cuartas partes de la población norteamericana está harta de la participación en
guerras en Oriente Medio, esto no ha evitado o, lo más importante, debilitado,
el esfuerzo de
Con un ojo en la
campaña de las contribuciones financieras, todos y cada uno de los candidatos
demócratas y republicanos han prometido apoyar sin condiciones los intereses de
Israel, incluidas las promesas específicas a ZPC-AIPAC.
El lobby pro-Israel y Bush:
poderes de guerra y capitulación de los demócratas
Los demócratas han
ido limitando sus restricciones a la forma como Bush lleva la ocupación de
Irak; el factor clave para esto ha sido el lobby judío. De acuerdo con
La propuesta
respecto a Irán provenía de un deseo de algunos destacados políticos demócratas
de asegurarse de que Bush no lanzara un ataque sin contar con la aprobación del
Congreso, una medida aprobada por la gran mayoría de los militantes de base del
partido demócrata. Pero durante la semana del 5 al 10 de marzo, la élite
sionista tanto del Congreso como del lobby se dieron de golpes en la cabeza en
una serie de sesiones a puerta cerrada y literalmente forzaron a los
‘destacados políticos demócratas’ a retractarse y recapitular. Haciéndose eco
de la línea de Olmert, uno de los muchos portavoces sionistas en el Congreso
habló abiertamente contra las limitaciones constitucionales y legislativas del
presidente Bush, por sus ‘efectos’ en Israel.
La representante Shelley Berkeley dijo en una
entrevista: “En Israel, el miedo a Irán
está muy extendido… [Irán] ha expresado en numerosas ocasiones una hostilidad
total al Estado judío”. El presidente del Comité Demócrata, Rahm Emmanuel, que trabaja de cerca con AIPAC, ‘predijo’ lo
siguiente: “Quizás esto haría desaparecer
la mejor herramienta de negociación que los Estados Unidos tienen cuando se
trata de Irán” (Associated Press, 13 de marzo del 2007). Logró excluir la
enmienda en
El vicepresidente
Cheney, con una sonrisita, señaló la hipocresía de los sionistas liberales y
los congresistas liberal-demócratas pro-Israel, quienes se oponían a Bush en la
cuestión de Irak y presionaban por una política de guerra hacia Irán. “Simplemente, no es coherente para nadie
(¡incluyendo los liberales pro-Israel! JP) exigir acciones agresivas contra la
amenaza del régimen iraní al mismo tiempo que se concede sobre una retirada de
Irak que envalentonaría a nuestros peores enemigos dramáticamente y dejaría
peligrosamente debilitado al mejor amigo de Israel, los Estados Unidos” (AP
13/03/2007).
Una vez más, se dio
prioridad a los intereses de Israel por encima de las prioridades de voto del
electorado demócrata. Una vez más el poder del congresista Rahm
Emmanuel y sus colegas ‘conservadores’ y pro-sionistas del Congreso dominó la
‘conciencia’ de otros destacados demócratas. Una vez más el AIPAC liberó a Bush
de toda restricción constitucional y del Congreso permitiéndole lanzar un
ataque contra Irán. Una vez más los dictados de la belicosa política de Israel
fueron transmitidos con eficacia y ejecutados en el Congreso de los Estados
Unidos. Los demócratas abandonaron la disposición constitucional sobre la
autoridad en materia de guerra.
Israel, una vez
más, demostró que es el árbitro supremo de la política militar de Estados
Unidos en Oriente Medio a través de sus representantes en el Congreso. (No
sorprende que Buchanan y otros se refieran al Congreso como ‘territorio ocupado
por Israel’).
Bush consiguió el
respaldo del AIPAC para sus poderes de guerra; Israel retuvo a un presidente
que es su disciplinado cómplice en sus propósitos militares en Oriente Medio.
Las guerras de Israel-AIPAC-USA
en Oriente Medio
El papel de Israel
en la movilización del lobby sionista a favor de los amplios poderes de guerra
de Bush se hizo evidente en el contundente discurso israelí de la ministro de
asuntos exteriores, Tzipi Livni
, en el congreso anual del AIPAC en Washington en marzo del 2007. De acuerdo
con el diario israelí Haaretz (12/03/2007) Livni: “Advirtió a Estados Unidos que no mostrara
debilidad en Irak”. Continuó enfatizando la importancia de ejercer la
violencia y el poder… “en una región
donde las impresiones son importantes, los países no deben mostrar debilidad y
rendirse a los extremistas”. Esta es otra forma de plantear el bulo
familiar de Israel de que ‘los árabes
solo entienden la fuerza’, una bien conocida y duradera justificación
racista y colonial que ha servido para extender y perpetuar la represión del
subyugado pueblo árabe.
Livni instruyó, entre ovación y ovación, a los miles de leales del AIPAC y a
los cientos de sus seguidores del Congreso de Estados Unidos de la amenaza
iraní y los incitó a intensificar la escalada de ataques a Teherán: “Irán siempre estuvo en la vanguardia de las
amenazas extremistas a Israel, al Gran Oriente Medio y al mundo en general por
sus ambiciones nucleares. Enfrentarse al extremismo es enfrentarse a Irán”
—dijo, presionando por el endurecimiento de las sanciones de Naciones Unidas
con relación al programa nuclear (Haaretz, 12/03/2007).
Las palabras de Livni conmovieron el especial lenguaje de agitación
propagandística que inflama el fanatismo de los líderes del AIPAC, sus
seguidores y los congresistas. “Irán”,
señaló, “es un régimen que niega el
Holocausto al mismo tiempo que amenaza al mundo con otro. A aquellos Estados
que conocen esta amenaza pero que todavía titubean debido a mezquinos intereses
económicos y políticos, déjenme decirles esto: ¡
El discurso de Livni sirvió a diversos propósitos. Por un lado, estableció
la ‘línea’ a los leales pro-Israel en los Estados Unidos para que continúen
apoyando la política de Bush y Cheney con relación a la guerra en Irak,
independientemente de los sentimientos de la mayoría de los votantes
judeo-americanos. Por otro lado, fortaleció la mano del lobby y sus seguidores
en el Congreso forzando a los liberales de
La intervención
directa del Ministro de Asuntos Exteriores israelí en los asuntos internos de
Estados Unidos, su apoyo flagrante a la guerra de Cheney y Bush y el ataque a
los sentimientos anti-guerra de la opinión pública norteamericana, recuerda las
peores intrusiones diplomáticas de los Estados Unidos en las repúblicas
bananeras de Centroamérica. Ni uno solo de los miembros del Congreso se atrevió
a señalar esto, mucho menos oponerse a la interferencia israelí en la política
estadounidense, por miedo a una respuesta contundente de la enfervorizada masa
de ‘Primero Israel’ [‘Israel Firsters’].
Ni uno solo de los
comentadores ‘izquierdistas’ o ‘progresistas’ señalaron que la tentativa de Livni de universalizar la hostilidad de Israel hacia Irán
no era sino una treta demagógica. Un gran número de sondeos de opinión
realizados en Europa mostraron que una amplia mayoría considera a Israel el
país del mundo más amenazador y negativo, por delante de Irán, Corea del Norte
y Siria. El hecho de que Irán sea un participante bienvenido en el Congreso
Mundial de Países Islámicos, que representa a más de 500 millones de personas,
es ligeramente omitido en los excesos retóricos de Livni.
Estos lapsus no
causan preocupación en el Ministerio de Asuntos Exteriores de Israel, puesto
que el problema no es propagar falsedades deliberadas y verificables, sino el
poder de las mentiras para provocar a la acción a sus agentes norteamericanos y
para desalentar cualquier posible crítica. Al pontificar sobre el ‘Holocausto’
y su corolario, ‘
En una irónica y
perversa vuelta de tuerca del eslogan contra la guerra (‘guerra por petróleo
NO’ [‘No War for Oil’]), Livni exigió ‘Paz por petróleo NO’ [‘No Peace for Oil’]. La advertencia de Livni
a aquellos Estados “que conocen esta
amenaza pero que todavía titubean debido a mezquinos intereses económicos o
políticos”, es una clara referencia a Estados Unidos. Más específicamente,
está dirigida a aquellos políticos que podrían considerar la negociación
pacífica con Irán o aceptar el plan de paz saudí para salvaguardar los
intereses petroleros norteamericanos, antes que sacrificar esos intereses al
servicio de la supremacía política y militar de Israel en Oriente Medio.
Está claro que Livni está dirigiendo a sus ‘Primero Israel’ en Estados Unidos a acabar con los Mitigadores de
Mientras que la
percepción de Livni de los peligros para Israel emana
del enfoque de paz y diplomacia de ‘mezquinos [sic] intereses económicos o
políticos’ (cf. la mezquina inquietud de Israel por la ocupación de territorios
en Palestina y Líbano), lo que pasa por un movimiento pacifista en Estados
Unidos se une al coro, culpando a la industria petrolera de las guerras
norteamericanas en Oriente Medio. Hay una interesante coincidencia entre los
halcones israelíes y las palomas estadounidenses en la denuncia de Big Oil, lo
que no sería una coincidencia si se tiene en cuenta que lo que pasa por un
movimiento pacifista está desmesuradamente influenciado por los sionistas de
izquierda más prominentes, los cuales combinan las críticas a la ‘guerra de
Bush’ con la exclusión de cualquier mención a Israel o las críticas al belicoso
y cizañero lobby sionista.
Antes, durante y
después del congreso AIPAC en Washington varios miles de fanáticos cargaron
contra las oficinas de miembros del Congreso y senadores. Más de la mitad de los
miembros del Congreso y prácticamente todos los senadores fueron intimidados en
más de 500 encuentros y reuniones a favor de la agenda militar israelí contra
Irán.
A finales de marzo
la liga árabe, dirigida por Arabia Saudí, propuso un plan de paz integral para
poner fin al conflicto palestino-israelí. La propuesta ofrecía el
reconocimiento árabe, relaciones comerciales y diplomáticas, el fin del estado
de beligerancia y de las sanciones económicas, a cambio de que Israel cumpliera
las resoluciones de Naciones Unidas y se retirara de todos los territorios
palestinos ocupados durante y después de la guerra de 1967. El Primer Ministro
israelí rechazó rotundamente la propuesta saudí argumentando que era únicamente
una ‘base de negociación’.
El líder de la mayoría en
La visita a Siria
de Nance Pelosi, líder de la mayoría demócrata,
generó una respuesta hostil de parte de
Esto sucedió a
pesar de que hasta la visita de Pelosi a Siria, AIPAC
y la máquina política sionista en su totalidad habían insultado a todo miembro
del Congreso que se atreviera a mencionar la posibilidad de visitar Siria. Sin
embargo, cuando Israel filtró que Pelosi estaba
transmitiendo mensajes israelíes a Siria, el lobby no puso objeciones. La línea
del partido de Tel Aviv había cambiado y la quinta columna israelí
automáticamente modificó su línea, y ninguno de sus ‘funcionarios’ protestó.
Cuando Estalin cambió bruscamente la línea del
partido, había más comunistas disidentes en el extranjero que hoy desertores
sionistas en circunstancias similares.
Las casi cómicas
volteretas y contorsiones ideológicas que dan los ‘Primero Israel’ (IF [‘Israel
Firsters’]) para seguir el zigzagueo de sus domadores
israelíes se hace evidente en su forma de tratar a los Estados árabes del
Golfo. Durante mucho tiempo, el IF ha hecho todo lo posible por
desacreditarlos, refiriéndose a ellos como Estados absolutistas, decrépitos, y
ridiculizó la caracterización del Departamento de Estado, que los definió como
‘árabes moderados’.
Más recientemente,
cuando Olmert se refirió a esos mismos Estados como ‘moderados’, principalmente
porque están implicados en negocios encubiertos con Israel por medio de
terceros, y criticó a Irán, el lobby revisó su línea y habló en su favor. Pero
cuando los saudíes lograron que Hamas y
El primer lobby de Israel bloquea
una importante venta de armas
Con un déficit
comercial que sobrepasa los 500 mil millones de dólares, uno de los pocos
sectores de exportación competitivos estadounidenses es el de la industria
armamentística, número uno mundial en venta de armas —seguido de Israel. Los
planes de la administración Bush en venta de armas a Arabia Saudí y a otros
aliados del Golfo Pérsico han sido bloqueados por Israel, por medio del lobby
sionista (NY Times, 5/04/2007).
Funcionarios de la
administración han concertado y cancelado dos veces reuniones informativas para
miembros del Comité de Relaciones Exteriores del Senado debido a la influencia
de AIPAC sobre el comité y la posibilidad de que los acuerdos de venta fueran
rechazados. Como consecuencia, la administración espera que Israel llame a sus
perros de ataque del lobby a cambio de un incremento de la ayuda militar y de
las donaciones a Israel en un 20% —aumentando el total de la ayuda militar de
2.400 millones de dólares a tres mil millones anuales. El Secretario de
Defensa, Gates, incapaz de acabar con la influencia del lobby en el Congreso,
tuvo que volar a Israel y suplicar que se consintiera la venta, a cambio de
tecnología militar avanzada.
Las ayudas a Israel
en materia de investigación militar avanzada, diseño y tecnología han mejorado
la posición de Israel en el competitivo mercado mundial de alta tecnología y
por tanto aumentado las ganancias… a costa de Estados Unidos, según se
desprende de las recientes ventas a India, de alrededor de 1.500 millones de dólares.
En suma, el lobby de Israel es más listo que el complejo industrial-militar de
Estados Unidos en lo que se refiere a influencia en el Congreso, capacidad de
bloqueo de tratos lucrativos y mejora de las ventas de Israel en el mercado
mundial.
Los candidatos del Partido
Demócrata doblan la cerviz ante el Lobby
Los aspirantes a la
presidencia más importantes del Partido Demócrata han hecho una labor
extraordinaria por asegurar la aprobación del lobby: todos respaldan la ‘opción
militar’ contra Irán; todos apoyan el paquete de ayuda a Israel de 2.400
millones de dólares, a pesar de que la renta per cápita en Israel asciende a
25.000 dólares y a pesar del boom de su industria de alta tecnología. La
senadora por New York, Hillary Clinton, al hablar
ante el Consejo Demócrata Nacional Judío [National Jewish Democratic
Council], apeló a la intervención militar contra Irán (Jerusalem Post,
26/04/2007). El periódico israelí, Haaretz, aprovechándose de la actitud
aduladora de todos los candidatos, fomentó la creación de un panel de
‘expertos’ israelíes para evaluar a los candidatos a la presidencia de Estados
Unidos sobre la base de su servilismo a los intereses de Israel.
Esto, a su vez,
hizo que el senador Obama enviara al panel israelí
sus más recientes, burdos y belicosos pronunciamientos con relación a Irán (ver
Robert Kagan, ‘Obama the Interventionist’, Washington
Post, 29/04/2007). Sin embargo, es Hillary Clinton la
líder del pelotón en la carrera por asegurar la campaña de financiación judía.
La alta estima del lobby por Clinton no se debe únicamente a su total y
completa identificación con Israel —según fue manifiesto en
Espoleado por el
presidente de Israel, el ultraderechista Benyamin Netanhayu, su asesor en Seguridad Nacional, el Zionlib [7]
Sandy Berger, el enviado en Oriente Medio, el Zioncon Dennis Ross, y por un importante sector del lobby,
Clinton propuso la puesta en libertad del espía Pollard.
De acuerdo con su libro, Tenet le dijo a Clinton que
dimitiría, ya que perdería todo su capital moral teniendo en cuenta toda la
inteligencia acumulada que demostraría que se recompensaba a un traidor. Más
aun, todo el servicio de inteligencia y el aparato militar se indignó ante el
hecho de que Clinton siguiera las políticas trazadas por los servicios de
espionaje israelíes y los miembros de su lobby por encima de los intereses de
la seguridad nacional americana.
Clinton,
posteriormente, sentó un precedente al conceder el indulto a un criminal, el
estafador mil-millonario [billonario] March Rich, hoy ciudadano israelí y amigo íntimo de los líderes
del lobby y de Israel. Hillary Clinton ha demostrado
que tanto ella como Bill no solo hablan, sino que actúan, en primer lugar, por
los intereses israelíes incluso cuando ello implica ir en contra de todo el
servicio de seguridad nacional y su sistema legal. Esta sórdida historia,
realmente, es una prueba clara de que los Clinton son cien por cien seguidores bona fide del
bando israelí, algo de lo que ningún otro candidato puede jactarse.
A principios de
mayo, la administración bush elaboró un plan para relanzar gradualmente, en un
periodo de ocho meses, las perspectivas de paz entre Israel y Palestina. La
propuesta solamente pedía a los israelíes que permitieran pasar entre Gaza y
Cisjordania a los camiones y autobuses —normales pero urgentes— de los
palestinos, a cambio de que estos controlaran los lanzamientos de cohetes
caseros en la frontera.
Como era
predecible, los israelíes se opusieron a la más mínima alteración de la guetización opresiva de los palestinos (Daily Alert, 2/5/2007). Los líderes israelíes rechazaron una
agenda que les obligaba a posponer las cosas: los militares israelíes se opusieron
a cualquier relajamiento de la pinza en Gaza “por razones de seguridad” (Daily Alert, 8/5/2007). Argumentaron que Hamas podría extender su
influencia en Cisjordania por medio de la persuasión. Después de que los
militares israelíes rechazaran la iniciativa de Bush,
El Lobby contra la acusación
federal: el juicio de los espías de AIPAC
El 4 de agosto del
2005 dos líderes del AIPAC y un analista del Pentágono, Larry Franklin, fueron
llevados ante un gran jurado federal acusados de espiar para Israel. En la
lista de la acusación se enumeran cuantiosas acciones de espionaje que datan de
1999, año en el que los dos líderes de AIPAC sirvieron de conductos de diversa
información clasificada que fluía entre Washington y Tel Aviv. Franklin ha
confesado y cooperado con el FBI en la grabación de su encuentro con Rosen y Weissman sobre la entrega, a agentes de
En consecuencia,
los miembros del lobby —liberales y conservadores— lograron azuzar a
celebridades del periodismo de ‘izquierdas’,
locutores de televisión progresistas y académicos en defensa de Rosen y Weissman. La periodista Dorothy Rabinowitz, galardonada con el premio Pulitzer,
argumentó en defensa de los dos funcionarios del AIPAC que pasar documentos
oficiales de alta seguridad a agentes de
Estando cercana la
fecha del juicio, las organizaciones pro-israelíes más importantes,
mil-millonarios productores de Hollywood y gran parte de la prensa judía de
Estados Unidos —si no toda— se han embarcado en la defensa de Rosen y Weissman (El “affaire Dreyfus”
americano). Si exceptuamos a un puñado de bloggers en
Internet, ni un solo partido político, movimiento social o político se ha
atrevido a criticar la entrega de documentos clasificados a Israel o a enarcar
las cejas en muestra de estupor ante la ecuación ‘libertad de expresión’ igual
a espiar para una potencia extranjera. Debido a la omnipresente presión del
lobby, el juez federal T. S. Ellis ha resuelto
diversas alteraciones en el procedimiento que debilitan el caso de la
acusación. Una vez más,
AIPAC e Israel: un informante
estratégico en
El juicio por
espionaje de los dos altos funcionarios del AIPAC que admitieron pasar
documentos estratégicos a diplomáticos israelíes (y que han sido defendidos por
una hueste progresista de sionistas americanos de izquierdas valedores de la ‘libertad de expresión’), ha revelado la
profundidad de su implantación en las altas jerarquías de
La red de espías
del lobby se extiende más allá de lo confesado por el espía del Pentágono, Laurence Franklin, que entregó documentos confidenciales a
los funcionarios acusados del AIPAC. Según
La costumbre de
lanzar a la chusma contra los musulmanes está bastante extendida entre los
fanáticos sionistas dentro del gobierno norteamericano y fuera del mismo entre
las principales organizaciones pro-Israel sin (aparente) tacha. El Congreso de
Presidentes de las Organizaciones Judías más Destacadas (CPMJO [Conference of Presidents of the Major Jewish Organizations]) respaldó a Michael Chertoff, el co-pensador de doble ciudadanía
norteamericano-israelí y director del Departamento de Seguridad Patria
[Department of Homeland Security], en sus esfuerzos por restringir las visitas
de musulmanes a los Estados Unidos, incluyendo a ciudadanos británicos de lo
que el New York Times (2/05/2007) llama diplomáticamente “origen paquistaní”.
En un artículo de
primera página del boletín de noticias The Daily Alert
(9/5/2007) se publicó un escrito xenofóbo de Josh Meyer y Erika Hayasaki titulado: “Seis
‘islamistas radicales’ extranjeros acusados de planear un atentado contra la
base militar de Fort Dix”.
Cuando los fanáticos pro-Israel situados en puestos políticos clave se enzarzan
en descaradas cazas de brujas racistas contra musulmanes, y destacadas y
respetables organizaciones sionistas publican con una retórica xenófoba e
incendiaria, ningún miembro del Congreso, ningún funcionario del Departamento
de Justicia solicita una investigación o vista pública.
El poder de ZPC
sobrepasa con creces la presión política [political lobbying]
de AIPAC. Se extiende a todos los ámbitos de la vida intelectual y cultural de
Estados Unidos. Los desenfrenados y virulentos ataques personales de los medios
de comunicación nacionales contra el ex presidente Jimmy Carter por escribir un
crítico libro en el que describe con pruebas documentales el sistema israelí de
apartheid, constituyen un ejemplo de la extensa red de la propaganda sionista.
Muchos están situados en las instituciones y medios de comunicación más
importantes y comparten una serie de duras creencias sobre la doctrina de la
infalibilidad de Israel. El mismo tratamiento malicioso fue repartido entre el
Profesor de Harvard Mersheimer y el Profesor Walt, de
Aparte de la oleada
de páginas ideológicas en las que se condena el ensayo y se calumnia a los
autores con las usuales banalidades (‘antisemitas’), varios judíos ricos y
‘filántropos’ forzaron a la corporación Harvard a desvincularse del ensayo en
su página de Internet Kennedy School. Idéntico alcance octópodo del sionismo se
manifestó en la clausura de un encuentro en el que se discutía Israel, en el
que participó el Profesor de
La seriedad de
estos actos de obvia censura política y cultural revela la profunda y abierta
hostilidad de
Hasta el día de
hoy, 40 años después, la misma muchedumbre defiende o disculpa el deliberado
ataque de Israel contra el buque de vigilancia naval norteamericano, el USS
Liberty, desarmado y en aguas internacionales, que costó la vida a unos 150
marineros estadounidenses. Esta panda de ‘Adelantados de Israel’ es enaltecida
en sus comunidades aquí, en Estados Unidos, bienvenida en las altas esferas y
segura en la prosperidad material de su entorno.
A muchos candidatos
altamente cualificados y con excelentes currículos se les niega el acceso a
puestos académicos y profesionales o se les amenaza con la pérdida de sus
titularidades o con la expulsión, únicamente por criticar a Israel. Los casos
del nombramiento del Profesor Juan Cole en Yale y del
Profesor Norman Finkelstein en
Lo que está claro,
en la teoría y en la práctica, es que
Por cada obra
prohibida, por cada productor castigado y teatro boicoteado, otros miles de
trabajadores e instituciones culturales son intimidados. Interiorizan los
códigos de represión impuestos por los sionistas y se auto-censuran. Se someten
a los dictados de
Las manifestaciones
del autoritarismo cultural sionista se fundamenta a nivel local y está
estrechamente ligado a las campañas nacionales de monopolio de la totalidad de
la discusión sobre la política estadounidense en Oriente Medio, enfocada
especialmente en excluir cualquier tipo de crítica a Israel y al poderoso papel
jugado por el lobby sionista. Este monopolio es muy evidente en cualquier
estudio sistemático de las páginas de opinión y editoriales de los medios
periodísticos de gran tirada y de los paneles de ‘expertos’ de los programas de
radio y televisión.
El papel represivo
a nivel cultural e ideológico de la hidra pro-Israel encuentra su expresión
quintaesenciada en la gran mayoría de los críticos ‘progresistas’. Diversos
ideólogos ‘marxistas’ y defensores de la ‘paz’ ignoran, completa y
deliberadamente, la influencia de
Rearmando a los clientes:
Washington y la máquina de guerra de ZPC en movimiento
Los reveses
políticos y militares de la política estadounidense-israelí en Oriente Medio
durante el periodo 2006-2007 no han mostrado signos de producir una inclinación
hacia la diplomacia seria o las negociaciones. Por el contrario, las lecciones
aprendidas por Washington y Tel Aviv son las de intensificar la escalada
militar de los grupos clientelares y provocar
destructivas guerras civiles y étnicas.
En respuesta al
fracasado ataque israelí —respaldado por Estados Unidos— al Líbano con el
objetivo de destruir a Hezbolá, Washington ha sido implicado en un rearme a
gran escala de las milicias drusas, suníes y de la
derecha cristiana en Beirut y por todo el norte y centro del Líbano (Guardian, 11/04/2007). El objetivo es provocar un conflicto
armado con Hezbolá que le obligue a mover a sus luchadores de la resistencia [resistance fighters] hacia el
norte y debilitar su defensa en la frontera del sur del Líbano.
Una ‘guerra civil’
provocada por Estados Unidos e Israel dividirá —se supone— al ejército libanés
y debilitará cualquier papel auxiliar que pudiera jugar en la defensa de los
ataques israelíes en la frontera o invasiones. Dado que la violencia está muy
extendida, resultado de un conflicto, la aviación israelí, que envía vuelos de
reconocimiento diarios, tendría las manos libres para bombardear y destruir
cualquier reconstrucción y las defensas de Hezbolá.
El equipamiento
estadounidense, con el respaldo de Israel, de una fuerza militar palestina
dirigida por el viejo colaborador de
El lobby sionista
logró insertar una cláusula extraordinaria en la ayuda militar de Bush a la
facción de Abbas en el gobierno palestino. El lobby consiguió que Israel y
Estados Unidos se encarguen de la criba política de todos los reclutas
palestinos antes de permitir su viaje a Jordania para el entrenamiento
financiado por Estados Unidos. En defensa del derecho del Estado judío a
supervisar la ayuda militar estadounidense, el Lobby argumentó que la cláusula
era necesaria debido a los ‘miedos’ israelíes, esto es, los ‘intereses’ en
retener Palestina como colonia vigilada por una policía de mercenarios
palestinos inspeccionada por Israel ( Adam Entous, Reuters News Service, citado en el Daily Alert, 29/3/2007 ).
Una Palestina
destruida por una ‘contienda civil’ provocada por Estados Unidos e Israel no se
encontrará en posición de negociar ningún acuerdo de paz que haga retroceder a
Israel a las fronteras anteriores al conflicto de 1967. La idea es establecer
un Estado policial pro-americano dirigido por palestinos dentro de los límites
territoriales dictados por Israel.
La tercera área de
militarización incluye el norte de Irak, donde Estados Unidos e Israel han
financiado la formación de un ejército kurdo. Apoyan políticamente a los
separatistas kurdos, los cuales, a efectos prácticos, operan como un Estado
independiente. Según el artículo de Laura Rozen: “Kurdistán: canales encubiertos” [ “Kurdistan:
Covert Back Channels” ],
publicado en Mother Jones
(12/4/2007), tanto Estados Unidos como Israel apoyan el clientelaje
de unos serviciales kurdos en la trama para desmembrar Irak, empobrecer Bagdad
y hacer de Irbil su capital. En junio del 2004, el alto funcionario Paul Bremer
‘transfirió’ 1.400 millones de dólares americanos del petróleo iraquí a los
fondos de alimentación para los kurdos.
El entrenamiento
antiterrorista de las fuerzas de seguridad kurdas es utilizado por los
escuadrones de la muerte kurdos dirigidos por Estados Unidos en el norte de
Irak y otros lugares. Seymour Hersh señaló en el New
Yorker (junio/2004) que los comandos kurdos entrenados por Israel se infiltran
en Irán y Siria. Según Rozen, el alto mando del
Mossad, Eliezer Geizi Tsafrir
en Irbil, la ‘capital’ del Kurdistán Iraquí,
estableció un servicio de inteligencia kurdo para el señor de la guerra Mustafa Barzani; este, conocido
como el líder mercenario ‘alquile-un-kurdo’, sirvió a
Son responsables de
los masivos desalojos forzados de árabes iraquíes, turcos y asirios cristianos
de Kirkuk y otras ciudades y localidades multi-étnicas del norte, repoblándolas
con kurdos. Los líderes kurdos del norte de Irak han provisto de bases y armas
a grupos pro-estadounidenses que operan en Irán, Siria y Turquía, aunque
respecto a este último caso no hay aprobación formal de Estados Unidos. Los
kurdos sirven de guías y comandos a las fuerzas especiales norteamericanas en
misiones de asesinato en Irán. Los kurdos del norte de Irak han recibido
instrucciones de incitar movimientos regionales ‘separatistas’ en Irán.
Con un fuerte
respaldo de Estados Unidos, los kurdos han tomado el control de los ricos pozos
petrolíferos de Kirkuk y lugares adyacentes, han firmado contratos con empresas
del petróleo estadounidenses y europeas, privatizando de facto las empresas
públicas iraquíes. Los kurdos juegan un papel vital en la estrategia
norteamericano-israelí de desmembramiento de Irak en una multiplicidad de
entidades mini-clientes divididas en identidades étnico-religiosas de carácter
sectario sin ninguna influencia en la región e incapaces de acabar derrotando a
las fuerzas estadounidenses, establecidas por todo el país en bases militares pensadas
para un largo espacio de tiempo.
En el cuerno de
África, Estados Unidos ha armado y dirigido al régimen etíope, su cliente, para
restaurar en el poder al ‘Régimen de Transición’, otrora totalmente
desacreditado, en Mogadiscio, matando a más de mil civiles somalíes y forzando
el desplazamiento de más de 300.000 civiles en el periodo de abril-mayo del
2007.
Las fuerzas mercenarias etíopes destruyeron bienes por valor de 1.500 millones de dólares, con el asesoramiento de oficiales de las fuerzas especiales norteamericanas y asesores israelíes en contra-insurgencia. Una vez más, la política estadounidense está enfocada tanto en la destrucción de un país islámico como en la derrota de un adversario político potencial: los Consejos Islámicos [Islamic Court Councils]. Ciertamente, la política de confiar en un odiado dictador etíope para invadir y ocupar Somalia no tiene posibilidad de crear un régimen cliente viable. La tendencia de Washington a recurrir rápidamente a la escalada militar es el efecto de las recientes derrotas y es una preparación para los bombardeos a gran escala y los ataques terrestres de tropas mercenarias contra Irán.
Es en este punto
donde el papel de
Ningún otro grupo
ignora absolutamente la ‘excesiva dispersión’ del ejército norteamericano, la
sobre-extensión de las fuerzas militares estadounidenses en Oriente Medio y el
Cuerno de África a costa de proporcionar defensa militar de otras regiones
imperiales estratégicas. Únicamente
Todas las grandes
compañías en Europa y Asia se oponen a la postura estadounidense de
confrontación contra Irán. Como señala el Financial Times: “Las empresas
petrolíferas más grandes de Europa tienen planes de inversión en Irán de miles
de millones, pero las sanciones de Estados Unidos significan la renuencia a
seguir adelante” (Financial Times, 10/5/2007).
Los supuestos
lobbies judíos ‘alternativos’, que dicen hablar en nombre de los judíos
críticos de Israel, mantienen que el AIPAC es únicamente ‘uno de los muchos factores’
que influyen en las decisiones políticas de Estados Unidos, en un ‘complejo
mosaico de circunstancias cambiantes’. Sirviéndose del argumento de las
‘complejidades’ y metiendo en el mismo saco a
Los liberales
sionistas tienen un impacto desastroso en el movimiento pacifista, desviando su
atención lejos de los factores primordiales de la política militar
estadounidense y dando así a
Conclusión
Desde el 11-S hasta
hoy, la configuración de poder pro-israelí ha ampliado su definición de las
‘áreas de interés para Israel’, y por tanto las cuestiones en las que deberá
intervenir, estrechando así los parámetros de discusión y decisión política en
los Estados Unidos. Al definir los límites de acción del presidente y del
Congreso en cuestiones relacionadas con Israel,
El concepto que
posee el lobby de ‘lo relacionado con
Israel’ —su luz y guía en la intervención en la política estadounidense— ha
ido dilatándose, paralelamente a la extensión de los intereses israelíes.
Durante los años 40 y 50, el objetivo fundamental del Lobby fue asegurar el
apoyo diplomático de Estados Unidos para la limpieza étnica en Palestina. El
centro de las áreas de ‘interés para
Israel’ se extendió a las guerras de Israel con Egipto y Siria en los 60 y
70; con Líbano e Irak durante los 80 y 90; con Irak e Irán en la presente
década.
La extensión de la
intervención del Lobby en la política estadounidense en Oriente Medio es un
espejo de las crecientes aspiraciones regionales de Israel. Pero tanto para
Israel como para los transmisores del Lobby, Israel no está únicamente
‘interesado’ en la expansión regional, sino en la ayuda económica y militar y
en las ventas —es decir, quién determina qué bienes militares pueden vender los
Estados Unidos a los países árabes así como la alta tecnología militar que
debería proporcionar al segundo vendedor de armas del mundo, Israel (también
competidor de Estados Unidos en exportación de armas).
‘Lo relacionado con Israel’ implica al
Lobby a la hora de intervenir y determinar el voto estadounidense en las
Naciones Unidas, qué presiones ejercerá en
Hoy los ‘Primero
Israel’ no tienen que movilizar al Congreso Demócrata: están programados para
trabajar automáticamente por Israel, como sucede con el presidente de los
Estados Unidos. Como dijera el otrora Primer Ministro Ariel Sharon: “Le decimos [a Bush] lo que tiene que hacer y
lo hace”.
El marcador de
No a las
limitaciones en la agenda militar del presidente contra Irán.
No al fin de
las sanciones contra Palestina.
No a la venta
de armas a Arabia Saudí sin la aprobación de Israel
No a la
retirada de Irak.
No al acuerdo
de ‘paz por territorios’ para poner fin a la colonización israelí de Palestina.
No al fin de
la escalada de tropas en Irak.
No al fin del
poder del Lobby en la agenda política para Oriente Medio.
No al fin del
espionaje israelí en los Estados Unidos (a esto se lo llama incluso ‘libertad
de expresión’).
No al fin de
la censura de la cultura y de los trabajos intelectuales críticos con Israel y
no al fin del acoso continuo a los musulmanes.
Continuar
siendo el juez y jurado indiscutido en esos concursos de belleza de los
candidatos presidenciales estadounidenses.
No al fin del
silencio y encubrimiento del movimiento pacifista del poder del Lobby en la
política para y en Oriente Medio.
Último libro de
James Petras: The Power of Israel in the
Notas y explicaciones:
1 Se mantiene en la
traducción el término lobby, que significa “grupo de presión”, puesto que hoy la
expresión parece formar parte del léxico común en materia de política
internacional; se traducirán otras expresiones, dejando el original entre
corchetes. El estilo de Petras es como periodístico, muy ‘compacto’ y nada
literario (abundan, p. ej., los coloquialismos),
por lo que la traducción no puede ser extrictamente
literal. Las siglas se dejan como en el original (una vez traducidas la primera
vez). [Nota del traductor]
[2] Big Oil es un término usado para describir el poder individual
y colectivo de los manufactureros más importantes de petróleo y gasolina, así
como su influencia en la política, particularmente en Estados Unidos. Las
compañías que suelen ser incluidas en Big Oil son: ExxonMobil, Chevron Corporation, BP, Royal Dutch Shell y ConocoPhillips.
[Nota del traductor]
[3] ‘The Forbes
[4] Zioncon:
conservador-sionista. [Nota del traductor]
[5] American
Israel Public Affairs Committee (AIPAC): grupo
americano de presión en el Congreso USA, en favor del mantenimiento de
relaciones estrechas USA-Israel. [Nota del traductor]
[6] Cf. http://www.rebelion.org/noticia.php?id=50937 [Nota del traductor]
[7] Zionlib:
liberal-sionista. [Nota del traductor]
8 La “Primera
Enmienda” a
James Petras
James Petras es
profesor emérito de sociología en la universidad de Binghamton
(New York). Intelectual
emblemático de la izquierda estadounidense, es autor de numerosas obras. James
Petras es miembro de la conferencia «antiimperialista» Axis
for Peace que organiza