Las personas gritaban constantemente: “Slobo, Slobo...”

 

General Leonid Ivashov

Cuadro de texto:

Tres años pasaron desde el día 11 de Marzo de 2006, cuando de forma decente, mas una lucha desigual contra los “abogados” del Tribunal de La Haya, cayó uno de los mayores líderes modernos, el presidente de República Federativa de Yugoslavia Slobodan Milosevic. Tres años... Y hoy están delante de mis ojos las escenas de despedida de este notable hombre.

 

Admito que  yo no vi nada parecido en mi vida. Las personas desfilaban en una secuencia continua hasta el Museo Nacional en donde fue instalado el féretro para la despedida final de Milosevic. Dos días se movió la fila de muchos kilómetros. Y el día del funeral en la plaza delante de la Asamblea se reunió medio millón de personas.

 

Nada inferior aconteció en la ciudad de Pozharovats donde Milosevic fue sepultado. Las personas gritaban constantemente: “Slobo, Slobo”, y en dirección de sus carceleros vociferaban: “Asesinos, asesinos”. E cuando yo hablaba en la ceremonia de luto llamé al Tribunal Judicial de nazis, las masas enormes explotaron gritando: “Fascistas, fascistas”. El como prisionero de las cámaras de tortura de La Haya fue acompañado en su último viaje como un héroe nacional: el líder.

 

En la plaza se oía constantemente: “Rusia, Rusia”. El cajón fue bajado a la sepultura bajo el himno nacional de Servia y... la melodía “Noches de Moscú”. A pesar de todo los hermanos servios se acreditaron en nosotros y guardaban esperanzas en nosotros.

 

En este año fueron dadas una gran cantidad de pruebas convincentes que Milosevic fue asesinado a sangre fría en las mazmorras de La Haya. El peligro de represalias el propio Slobodan las aguardaba desde el inicio. Quedó claro que el poder político mundial condenaría al ex-presidente de Yugoslavia al mínimo a prisión perpetua. Y hasta el mismo a que fuese quebrada la voluntad, imploraría por misericordia y clemencia.

 

Más su voluntad no fue quebrada. El impuso un combate directo al tribunal, empujo la acusación a la posición de defensa y constantemente, y de forma muy competente, atacó. Atacó al mundo de los bastidores, la administración de los Estados Unidos, a la NATO, al Vaticano, a todos los que obviamente en la sombra fueron los iniciadores de la masacre de Yugoslavia soberana. Ello fue hecho con argumentos, con la cabeza orgullosamente erguida, con una consciencia de su justeza y de libertad moral.

 

Era solo comparecer por lo menos una vez en el proceso para ver las manos trémulas del vice-procurador general Geoffrey Nice, su discurso incoherente, las constantes interrupciones del colegio judicial para consultas. Era necesario contemplar aquel serbio hermoso orgullosamente sentado en la sala del tribunal para entender quien es quien. Quien es un caballero con espíritu de guerrero, y quien es el fantoche, la marioneta que saltaba reflexivamente a cada comando desde los bastidores.

 

Slobodan fue el principal acusador durante el proceso. Para mayor claridad voy a citar algunas de sus declaraciones de apertura del juzgamiento:

 

“Estoy plenamente consciente de que es ilusorio procurar la lógica de este montaje de juicio. En la historia hubo casos semejantes como por ejemplo el “caso Dreyfus” o el “caso Dimitrov” sobre el incendio del Reichstag. Pero este proceso ultra-pasa la profundidad de las consecuencias trágica... no solo fue destruido un país, sino que fue  destruido el sistema jurídico de ONU, destruido el sistema de los principios morales sobre los cuales reposa la civilización del mundo... Todo está cabeza abajo a fin de proteger de responsabilidad a los perpetradores reales de los trágicos acontecimientos. Estas acusaciones son mentiras ultrajantes, manipuladoras, son la mutilación del derecho, la derrota moral y la irresponsabilidad extrema del rediseño de la historia”.

 

Slobodan subió encima de los sus acusadores mentirosos. El siempre llevó a los miembros del tribunal a un impasse. Ellos fueron incapaces de imputarle alguna cosa. Y después que intervinieran en el tribunal los testimonios de defensa de Rusia Yevgeny Primakov, Nikolai Ryzhkov y el autor de estas líneas el proceso en cualquier momento y en general se desarrolló contra la acusación y contra los responsables por la destrucción de Yugoslavia y de los bombardeos.

 

Nosotros estábamos basados no solo apenas en observaciones personales. Contábamos con documentos específicos que reflejaban claramente la actitud de algunos líderes del mundo occidental, en las decisiones que fueron tomadas en NATO, en el Consejo de Seguridad Nacional de los Estados Unidos.

 

Como resultado de esto, para el tribunal quedo claro que Milosevic no podría ser culpado en  ninguno de los artículos presentados y que no tendrían éxito. Es por eso que optaron por su eliminación física. La esperanza era que el corazón del acusado no aguantaría. Yo sospecho que al negar a Milosevic el examen y tratamiento médico en Moscú, las figuras por detrás del Tribunal tuvieron miedo de dos cosas. Primero, el hecho que el regresara físicamente mas fuerte, mas también mejor preparado para continuar el proceso. Y en segundo lugar, temieron que talvez la medicina de Rusia pudiese encontrar en el organismo de Milosevic algunos medicamentos utilizados para su lenta eliminación física.

 

La mejor solución para toda esta camarilla de La Haya seria a su muerte. Colocando al Milosevic atrás de las gradas, ellos esperaban por su muerte política. Eso no aconteció. El Presidente de la República Federativa de Yugoslavia y Comandante Supremo del Ejército Yugoslavo desde el primero proceso asumió formalmente las acusaciones contra sus oficiales subordinados: generales, políticos, funcionarios y tornose nuevamente una bandera de resistencia serbia. Y entonces el destacado político y estadista fue asesinado.

 

En poder del juez no había una sentencia de muerte. Más Slobodan realmente fue condenado a muerte más a una muerte lenta. Y ella infelizmente fue realizada.

 

El tribunal de La Haya no es una entidad jurídica y continua en obra hasta ahora. En su esencia, es visto a ojo desnudo como un órgano de masacre contra los patriotas serbios. Aquellos que bombardean la tierra yugoslava, aparecerá entre los reos matando mujeres y niños. Los Estados Unidos anunciaron inmediatamente la jurisdicción de sus ciudadanos, no importa el tipo de crímenes que cometieran. Segunda: el Tribunal decidió “no dar inicio a una investigación de los incidentes que ocurrieran durante la campaña de bombardeos de NATO” (así está afirmado en el texto de decisión).

 

Es que cuesta reconocer el hecho de absolución el año pasado de notorios terroristas como en el caso del ex-comandante del llamado ejército de liberación do Kosovo Ramush Haradinaj y de sus cómplices Pídriz Balyaya que cometieron en 1998 crímenes de guerra contra los serbios, gitanos y de otras minorías no-albanesas. Es bien conocido el destino que corrió Hashim Thaci, condenado por el tribunal de Belgrado en ausencia a prisión por terrorismo y graves crímenes de guerra. En vez de ocupar un lugar en una celda de prisión ocupo el cargo de primer ministro de Kosovo “independiente” robado a Serbia.

 

Los serbios son los principales acusados en el proceso. Prácticamente juzgan en una sola dirección: una civilización, una religión, una nación.

 

Y de otra forma no puede ser: el tribunal de La Haya no es un órgano judicial, es un instrumento de cobertura actos de agresión, de ingerencia en los asuntos internos de otros estados, de condena de quien no cumple con las recomendaciones “democráticas” de Tío Sam y de la oligarquía mundial.

 

A lo largo de los años la mayoría de los serbios, lo mismo aquellos que inicialmente comulgaban con la propaganda occidental ya abrieron los ojos. El gobierno “democrático" pro-NATO dejó “caer” el país en el sentido político, económico, social y militarmente. Las autoridades insinúan para Occidente, cambiar los restos de soberanía por donaciones financieras. Kosovo fue arrancado de Serbia y ahora prometen lo mismo con Voivodina.

 

Como fue demostrado en los últimos años, los bastidores globales probando las tácticas para destruir a los serbios, van mucho más lejos. En el espacio espiritual y geográfico serbio los que pretenden el dominio del mundo elaboraron programas de proporciones globales:

 

* Privar a las personas do mundo de esperanza de escoger un camino independiente de desarrollo, de preservar su identidad histórica;

* Destruir la seguridad del sistema jurídico internacional configurado después de la Segunda Guerra Mundial;

* Subordinar incondicionalmente a los anglo-sajones y los deseos de Euro-NATO amarrando las naciones de los países de NATO la sangre inocente derramado;

* Ejecutar en la práctica (para uso posterior) de metodología de incitar conflictos étnicos y religiosos y de modelos de operaciones psicológicas e informativas.

 

A lo largo del camino fueron resueltas tareas menos ambiciosas incluyendo aquellas que tienden a ver con las pruebas sobre los objetos biológicos (seres humanos) con nuevos y avanzados tipos de armas y en condiciones de combate fueron entrenados pilotos reservistas y experimentados controles (para sus propios intereses) en misiones internacionales.

 

El día 26 de Febrero de 2009 el tribunal de La Haya al pronunciar la sentencia contra Dragoljub Ojdanic, Nikola Sainovic, Nebojsa Pavkovic y otros patriotas serbios, confirmó que todas las tareas atribuidas por el neofascismo global en la tierra serbia, fueron ejecutadas.

 

Para los serbios se inicia una nueva etapa de lucha de liberación nacional. La prueba de todo tiene una cuestión: la victoria o la muerte. La muerte espiritual o física. Que nuestros compatriotas serbios en su lucha sean iluminados por la imagen inolvidable de Slobodan.

 

Y además: el resultado de la lucha dependerá mucho de la condición y de la fuerza de espíritu de resistencia de toda a civilización eslava - ortodoxa y, sobretodo de toda la Rusia.