Israel y altos
dirigentes sionistas atacan a los
servicios de
inteligencia estadounidenses.
“Lo más importante (sic) que tengo que decir
de Bush es que si yo le hubiera manifestado que me oponía a esa acción (la
reunión de Annapolis), no se habría embarcado en ella. Pude haber bloqueado ese
impulso. Si no hubiera deseado cooperar con él, Bush no me habría presionado…
Le hablé al Presidente con claridad meridiana sobre estas cuestiones (bombardeo
de las instalaciones nucleares de Irán) y mis comentarios fueron extraordinariamente
bien recibidos; sobre la libertad de hacerlo (bombardear a Irán) es algo que
nos reservamos para nosotros mismos, al igual que si lo llevaremos, o no, a
cabo.”
Declaraciones del Primer Ministro israelí Ehud Olmert en Haaretz
(29 de noviembre de 2007)

Introducción
En el curso (así
como inmediatamente después) de las reuniones de Annapolis convocadas para
discutir sobre la paz, Israel secuestró al presidente de la asociación de
estudiantes de
La presencia de
Israel en Annapolis no tenía nada que ver con la paz ni con la promesa de
negociar de buena fe: Su propósito era desviar la atención de sus genocidas
políticas trituradoras en Gaza y de su implacable campaña de desposesión
salvaje hacia los palestinos de cualquier territorio o remedo de autonomía,
cortando literalmente la energía y el agua a 1,4 millones de palestinos que residen
en Gaza. Desde el 11 de septiembre de 2001, el estado israelí, los sionistas
situados dentro del gobierno estadounidense y todos los dirigentes de las
Organizaciones Judías Estadounidenses Más Importantes se han dedicado con toda
devoción a incitar a EEUU para que se meta, en nombre de Israel, en una serie
de guerras en Oriente Medio. En los preliminares de la guerra de Iraq, los sionistas
que ocupaban altos puestos estratégicos de toma de decisiones en el Pentágono,
en
Sin embargo, el
éxito de Israel y los zion-cons (1) en la destrucción de Iraq se ha logrado a
base de un enorme derroche en bajas militares estadounidenses, desmoralización
y mil billones de dólares (cifra que sigue aumentando) en costes para los
contribuyentes estadounidenses. Como consecuencia, la opinión pública se puso
radicalmente en contra de la guerra, a pesar de la intervención del régimen
israelí moldeando la opinión pública estadounidense a través de su ejército de
académicos de ‘Ante Todo, Israel’ y sus escribas periodísticos y propagandistas
que disfrutan de amplio acceso a los medios de comunicación de masas
estadounidenses.
Como señalé en un
anterior artículo, los devastadores efectos que la guerra de Iraq, promovida
por los zion-cons israelíes, ha tenido sobre el ejército estadounidense y las
agencias de inteligencia, han ido creando una amplia oposición dentro de EEUU
ante las presiones sionistas-israelíes para empezar una nueva guerra, ahora
contra Irán. Esta lucha histórica en la política hacia Irán divide a las altas
instancias que diseñan las políticas en Washington. Por una parte, los
partidarios de ‘Ante todo, Israel’
controlaban e influían en
Este monumental
enfrentamiento dentro del gobierno no se daba sólo en cuanto a la política
militar estadounidense hacia Irán (que es crucial) sino también respecto a
quién gobierna en EEUU, quién manda en el ejército estadounidense y quién
formula los informes de inteligencia que alimentan la política y, sobre todo, a
qué intereses se está sirviendo. El mando militar en Oriente Medio, dirigido por el Admirante William
Fallon, declaró públicamente que se oponía a la política de
El Presidente, que
no hace nada en contra de la opinión del Primer Ministro Ehud Olmert (como clama
a los cuatro vientos el mismo Olmert), lanzó un mensaje apocalíptico al mundo
en octubre de 2007 (seis semanas antes de que se publicara el National
Inteligence Estimate) proclamando el advenimiento de la ‘Tercera Guerra
Mundial’ a causa del programa de armas nucleares de Irán y de la amenaza de un
ataque nuclear (un ‘holocausto’) por parte de Irán contra los pueblos de EEUU e
Israel.
El AIPAC y sus
aliados en el Congreso, dirigidos por el Senador Lieberman, hicieron todo lo
posible y lo imposible para forzar un conflicto, aumentando las sanciones
contra banqueros y corporaciones que negocian con Irán e incluso etiquetando a
las fuerzas especiales del ejército iraní, la ‘Guardia Republicana’, de ‘organización terrorista’ ilegal,
convirtiéndolas automáticamente de esa manera en objetivo de los ataques del
ejército estadounidense bajo la doctrina de la ‘Guerra contra el Terror’. La
hiperactividad, los malintencionados ataques militares, la estridente retórica
contra todos los críticos de la opción militar y la urgencia con la que
actuaron los israelíes y sus partidarios en EEUU no se debió a ninguna inminente amenaza nuclear iraní
sino a un esfuerzo desesperado para precipitar la guerra antes de que el
informe del NIE estadounidense se hiciera público y socavara toda su campaña de
propaganda de guerra y preparativos militares para el ataque.
Temporalmente, los hallazgos del NIE cerraron
el libro de
Factores clave a la
hora de conseguir que las agencias de la inteligencia estadounidense rompieran
con su anterior sometimiento frente a las manipulaciones de
Israel rechaza el informe del
NIE estadounidense
Aunque los
gobiernos, las Naciones Unidas y los expertos de todo el mundo reconocieron los
métodos sistemáticos, rigurosos y exhaustivos utilizados para recopilar los
datos que sirvieron de base para elaborar el informe que declaraba que Irán
estaba libre de programas de armas nucleares, un Estado, sólo uno, tuvo algo que objetar: El Estado
Judío de Israel. Y dentro de EEUU, sólo una configuración de
organizaciones de ámbito nacional se negó a reconciliarse con la ausencia de
amenaza militar iraní hacia Israel (por no hablar de la amenaza hacia EEUU, una
consideración secundaria y lejana), que fue, como podía esperarse,
Hablando en nombre del gobierno israelí, el Ministro de Defensa Ehud Barak, con la predecible arrogancia y desdén con que los funcionarios israelíes tratan cualquier análisis o declaración política estadounidense que no haya pasado por su aprobación editorial y no se haya atenido a sus instrucciones, rechazó el NIE. “No podemos relajarnos sólo por un informe de inteligencia que sale del otro lado de la tierra (sic) aunque sea de nuestro mejor amigo’. (Guardian de Londres, 4 diciembre 2007).
Aunque el NIE pueda
debilitar la deriva de
Siguiendo una
lógica orwelliana, el AIPAC distorsionó el informe tratando de encajar la impronta
del rechazo de Israel (como siempre hace), defendiendo que el informe del NIE
refuerza los hechos que obligan a continuar con la confrontación, beligerancia
y aislamiento (Jewish Telegraph Agency, 4 diciembre 2007). De hecho, según el
perverso argumento del portavoz del AIPAC Josh Block, ¡la ausencia de cualquier
sombra de amenaza de armas nucleares iraníes provoca que haya que aumentar las
presiones sobre Irán!: ‘Con todo, (el
NIE) es un toque a rebato para nuevos y
continuados (la negrita es mía) esfuerzos
que presionen a Irán económica y políticamente para que ponga fin a su ilícito
programa nuclear’. (Jewish Telegraph Agency, 4 diciembre 2007).
Una vez más, los seguidores de ‘Ante Todo, Israel’ –que se integran en todas las organizaciones y consejos comunitarios sionistas más importantes- desafían cualquier lógica, contraviniendo el informe de inteligencia más profundamente empírico y exhaustivo de EEUU para seguir defendiendo la propaganda que emana de las fracasadas agencias de inteligencia israelíes y del régimen israelí.
En un continuo
aluvión de artículos y entrevistas televisivas, toda
A nivel internacional, el Secretario de Exteriores del Reino Unido, David Millband –un partidario de siempre de Israel con estrechos lazos familiares con el estado sionista-, siguió como era de esperar la línea ZPC-Israel-Bush en todo, rechazando el informe NIE y recalcando la necesidad de ‘seguir presionando a Irán’. Millband, que en su reciente viaje a Israel se negó incluso a dedicar un pensamiento a las consecuencias del corte de electricidad y fuel a 1,4 millones de palestinos enjaulados en Gaza, pasó toda una tarde intercambiando trivialidades con sus parientes colonos en Tel Aviv. Acusó a la no nuclear Irán de ser una amenaza grave para la comunidad internacional porque produce lo que llamó ‘material de fisión’ y ‘misiles’.
Todos y cada uno de
los países de tamaño medio y grande del mundo producen uranio enriquecido y
poseen misiles; imponer una construcción siniestra contra los proyectos de
defensa y civiles de Irán es demencial (Financial Times, 6 de diciembre de
2007). Millband descartó
como fuera de control el aprovechamiento civil y repitió como un papagayo,
palabra por palabra, la línea de sus mentores israelíes sobre ‘programas escondidos’ y otras
propagandas sionistas sin sustancia. Según revelaciones recientes, la
financiación a gran escala y largo plazo sionista de las campañas electorales
del altamente endeudado Partido Laborista por magnates millonarios
autoproclamados ‘Amigos Laboristas de Israel’ (Independent, 6 diciembre 2007)
sugiere que la rápida ascensión de Millband a jefe del Ministerio de Exteriores
tiene poco que ver con su mínima experiencia en temas en internacionales y
mucho que ver con las ‘relaciones
especiales’ entre millonarios recaudadores sionistas y anteriores y
actuales dirigentes del Partido Laborista como Tony Blair y Gordon Brown.
En Francia, el Presidente Sarkozy nombró al fanático sionista Bernard Kouchner (un ferviente partidario de la intervención humanitaria, incluida la invasión estadounidense de Iraq) para encabezar el Ministerio de Exteriores tras diversas ‘consultas’ con las principales organizaciones judías francesas, que habían rechazado un anterior candidato por no estimarlo suficientemente favorable a Israel. Bernie Kouchner y Nicky Sarkozy se alinearon inmediatamente con las tesis israelíes, rechazando el informe NIE y pidiendo nuevas sanciones económicas aunque se haya averiguado que la justificación original (el supuesto programa de armas nucleares de Irán) era una mentira. Nicky y Bernie pidieron una nueva resolución del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas que añadiera mayores sanciones contra Irán (AFP, 7 diciembre de 2007).
La lógica Israel-Bush-Millband-Kouchner marcha en
paralelo con la lógica nazi-estalinista: cuanto más demuestran los informes de
inteligencia la ausencia de programas de armas nucleares, mayor es la amenaza
nuclear; cuanto menor es la amenaza actual, mayor es la amenaza futura; cuanto
menor es la amenaza empíricamente verificable, mayor es la amenaza secreta. El informe NIE convierte en embusteros a
Dejando a un lado
el tema de las armas, está rotundamente claro que atacar a Irán con sanciones y
amenazas militares es algo que está profundamente arraigado en la prioridad
israelí de destruir a Irán como adversario por su ansia de poder en Oriente
Medio y para su asalto y des-posesión territorial de los palestinos.
Es probable que
puedan rechazarse los esfuerzos de
China, con sus 17.000 millones de dólares de comercio directo con Irán y sus 30.000 millones a través de Dubai, y con Irán como suministrador importante de petróleo en Oriente Medio y sin lobby sionista que refuerce las presiones diplomáticas israelíes, es libre para perseguir sus propios intereses nacionales.
Puede darse el caso de que Rusia, bajo el Presidente Vladimir Putin, siga la posición de China y ponga objeciones a nuevas sanciones. Sin embargo, el Congreso estadounidense y en particular los presidentes de los comités con influencia continúan siguiendo ciegamente el pronunciamiento posterior al informe NIE del Primer Ministro israelí Ehud Olmert: ‘Es vital que se prosigan los esfuerzos en los Estados Unidos para impedir que Irán desarrolle una capacidad como esta (sic)’.
El fanático
dirigente israelo-estadounidense en el Congreso, Thomas Lantos, convocó una
vista en
Conclusión
No hay duda de que los
grupos belicistas en contra de Irán en el ejército y en las agencias de inteligencia
estadounidenses han encajado un golpe serio respecto a los actuales planes de
guerra de
Desde la posición
estratégica de los estadounidenses que intentan liberar a su gobierno y al
pueblo estadounidense del tiránico monopolio de opinión de
Sin vergüenza ni
base alguna, con estallidos agresivos y habilidades semánticas manipuladoras,
Más allá de la
importante cuestión de las dobles lealtades (muy evidentes en la respuesta de
Sólo las superiores
agencias de inteligencia de Israel (que han fracasado en Líbano, Iraq y
El NIE y el ejército
estadounidense han dado un golpe contra los planificadores de
¿Se atreverán a
desafiar el pueblo británico y el movimiento por la paz al gobierno Laborista y
al Foreign Office comprado y pagado por los ‘Amigos Laboristas de Israel?
¿Recuperarán el pueblo francés y los intelectuales de París sus credenciales
republicanas y rechazarán a ese régimen que defiende ante todo a Israel?
Dos semanas después
de la reunión de Annapolis, el Ministro de la vivienda israelí Zeev Boim le dio
a
De la misma forma
que el Estado judío puede obviar de un plumazo sus vagas promesas al régimen de
Bush sobre el supuesto ‘proceso de paz’, del mismo modo Israel rechaza el
informe NIE sobre la ausencia de un programa de armas nucleares en Irán y se
prepara para la guerra, apoyado por
Sorprendentemente,
no han sido los líderes de opinión izquierdistas o liberales quienes han planteado
cuestiones importantes relativas a los temas de la guerra y la paz en Oriente
Medio, las amenazas de
N. de
1. zion-con en inglés, abreviatura que usa el autor para referirse a
los conservadores sionistas.
2. AIPAC: American-Israeli
Public Affairs Committee
Los últimos libros de James
Petras son “The Power of Israel in the United Status (Clarity Press, 2006) y
“Rulers and Ruled in the US Empire: Bankers, Zionists and Militants (Clarity
Press, 2007).