Hu Tsintao - el viaje al Occidente desde Washington hasta Brasilia (I)

 

Roman TOMBERG

 

22.04.2010

 

Cuadro de texto:  A mediados de abril Hu Tsintao, a manera de los héroes de la clásica novela china "El viaje al Occidente", el monje Siuantsan, el rey de los monos Sun Ukunu, Chzhu Batse en la imagen de puerco, y el general del Ejército Celeste Sha Utsin, emprendió un largo camino. Ante el presidente de la RPCh estaba planteada una tarea no menos importante y difícil, que ante el legendario cuartero, que se dirigió a la búsqueda de los sutras budistas. El objetivo de Hu Tsintao era defender los intereses estatales en el encuentro con el líder del Norte Global, representado por el presidente de EEUU, así como ponerse de acuerdo sobre el reforzamiento de la colaboración con los abanderados del mundo en vías del desarrollo, Rusia, India, Brasil y la República de África del Sur.

 

En la agenda de la visita del presidente de la RPCh a Washington estaban incluidas dos actividades: las negociaciones bilaterales chino-norteamericanas, dedicadas a las relaciones económico-comerciales, y la discusión del problema nuclear iraní. El desarrollo posterior de los acontecimientos confirmó, que el cambio estable de la divisa nacional es más importante para China en el momento actual, que las potenciales pérdidas comerciales por causa de la introducción de las sanciones respecto a la República Islámica.

 

El Occidente le está reprochando a Pekín por el cambio artificialmente rebajado de la divisa, que sube la capacidad competitiva de las mercancías chinas en los mercados mundiales. Según la opinión de toda una serie de economistas, la política similar de las autoridades de la RPCh se refleja directamente en el crecimiento del desempleo en EEUU, y no coadyuva en absoluto a la salida del país de la crisis. La parte norteamericana está llamando activamente a China a revalorizar el yuan y a confiar más en el consumo interno, en vez de aumentar la exportación para superar el desequilibrio comercial.

 

Hasta sobre el trasfondo de las relaciones extremadamente complicadas entre los dos países, que se empeoraron bruscamente durante los últimos meses debido al intento de las compañías norteamericanas de realizar los suministros de armamentos a Taiwán, al "ciberescándalo" en torno del trabajo de Google en la RPCh, así como a la visita de Dalai Lama a la Casa Blanca, el tema monetario es el más agudo. El informe del ministerio de finanzas de EEUU sobre la economía internacional y la política monetaria de los principales socios comerciales, cuya publicación se esperaba para el 15 de abril, pudo echar aceite al fuego.

 

Si la RPCh hubiera sido reconocida oficialmente como un manipulador de divisa, inevitablemente se habrían introducido impuestos aduaneros respecto a las mercancías chinas. Aunque es poco probable, que una guerra comercial hubiera sido ventajosa para el propio EEUU, ya que las plantas chinas son sólo un lugar del ensamblaje de las mercancías, al tiempo que los materiales y las tecnologías en muchos casos son extranjeros, frecuentemente, precisamente norteamericanos.

 

Sin embargo, un poco antes de la visita de Hu Tsintao a Estados Unidos, el jefe del ministerio de finanzas de EEUU Timothy Geithner declaró, que la publicación del informe ha sido postergada para varios meses para evitar el reforzamiento de la tensión en las relaciones bilaterales. Se puede suponer, que ha sido la reacción de Washington a la disposición de Pekín de tomar parte en la discusión del programa de las sanciones contra Teherán, sobre lo que los representantes chinos en la ONU informaron sensacionalmente a finales del marzo.

 

Sea como sea, las negociaciones chino-norteamericanas del 13 de abril transcurrieron sin resultado. A pesar de una fuerte presión externa, China defendió el cambio actual de la divisa nacional. Hu Tsintao expresó su firme posición respecto al problema en discusión en la entrevista a "Xinhua":

 

"Pekín se va a atener firmemente al camino de la reformación del mecanismo de cambio del yuan, fundado en las necesidades económicas y sociales de China, y tiene en cuenta la situación en la economía global. El fortalecimiento del cambio del yuan no conducirá al contrabalanceo del comercio chino-norteamericano y tampoco resolverá el problema de la ocupación en EEUU. China no se plantea la tarea de lograr un saldo positivo en el comercio exterior con EEUU".

 

De tal manera, el primer partido ha sido ganado por Pekín. En la segunda ronda de las negociaciones complicadas de las potencias más fuertes de la actualidad se resolvía el destino de las sanciones de la ONU respecto a Irán.

 

Los intentos del Occidente de obligar la República Islámica de Irán (RII) de negarse a suspender el programa nuclear son tan insistentes, que más bien parecen a una encrucijada. Teherán es acusado en el intento de crear armas nucleares, aunque la parte iraní ha declarado en reiteradas ocasiones, que el enriquecimiento de uranio se realiza con el objetivo de asegurar con el combustible las centrales nucleares. En 2006 el expediente nuclear de Irán fue dirigido por el Consejo de los jueces de MAGATE al Consejo de Seguridad de la ONU.

 

Para el momento actual el Consejo de Seguridad ha aprobado cinco resoluciones para detener el programa nuclear iraní, tres de los cuales preveían sanciones económicas. Sin embargo Teherán sigue insistiendo en que su programa nuclear tiene exclusivamente el carácter pacífico.

 

El 14 de abril en Washington se reunió "el sexteto" de los intermediarios internacionales para el problema nuclear iraní, cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU y Alemania. Si las posiciones de EEUU, Gran Bretaña, Francia y Alemania en el dicho problema son consonantes, Rusia y China ven el problema de otra manera, proponiendo solucionarlo por la vía diplomática. Y para presentar el programa de las sanciones en contra de Irán a la aprobación del Consejo de Seguridad de la ONU, seis países primero tienen que ponerse de acuerdo. Y aquí hay un vasto espacio para un gran juego geopolítico.

 

En el documento, que se está discutiendo, se propone cerrar a Irán el acceso a los créditos internacionales y prohibir a las compañías extranjeras invertir en el sector energético del país, recrudecer las sanciones respecto a las compañías, que se encuentran bajo el control del Cuerpo de los Guardianes de la Revolución Islámica, que supervisa el desarrollo del programa nuclear de Irán, introducir el embargo a la venta de armamentos, así como congelar las cuentas extranjeras de los altos funcionarios y aumentar la cantidad de los bancos, con los que no se recomienda realizar operaciones.

 

A Pekín le es absolutamente desventajoso el aislamiento económico de Teherán.

 

Irán es un importante socio estratégico y comercial de China, que asegura alrededor del 15 por ciento (casi 450 mil barriles al día) del total de la importación de petróleo para "El país debajo del Cielo", y ocupa según este rubro el tercer lugar después de Angola y Arabia Saudí. El intercambio de mercancías entre la RPCh y la República Islámica se evalúa en 20 mil millones de dólares (para comparar, el intercambio de mercancías entre Rusia e Irán constituye sólo 2 mil millones de dólares).

 

Las compañías chinas están llevando a cabo un trabajo activo en el sector energético de la RII, están realizando grandes proyectos de infraestructura, incluso en la rama del refinado de petróleo, clave para la industria iraní. Las sanciones, que atañen la energética iraní, son extremadamente desventajosas para China, de igual manera, que el rubro del embargo a la venta a Teherán de armamentos es desventajoso para Rusia.

 

A juzgar por todo, después de la cumbre las partes quedaron de nuevo "con sus propios intereses". "China está dispuesta a comenzar el trabajo sobre una próxima resolución de sanciones del Consejo de Seguridad de la ONU respecto a Irán",- informó el presidente de EEUU Barack Obama a los corresponsales de AP. "La RPCh sigue ateniéndose a la resolución diplomática del problema iraní",- informaron a "Xinhua" representantes de China.

 

Las declaraciones, excluyentes mutuamente después de las negociaciones, que se están haciendo tradicionales para las relaciones chino-norteamericanas, han enredado completamente a la sociedad intrigada. Con eso es evidente, que el encuentro de Washington del "sexteto" no es el último. Según la opinión de los expertos, la aprobación del documento final puede tener lugar no antes de junio de 2010. La situación, que es pos sí sola complicada, se profundiza por el hecho, de que en mayo en el Consejo de Seguridad de la ONU va a cumplir las funciones de presidente Líbano, que está en contra del recrudecimiento de las sanciones respecto a Irán, teniendo en cuenta el papel en la sociedad libanesa del movimiento proiraní "Hizballá".

 

Según algunos datos, en el transcurso de la charla personal, el presidente de EEUU trató de convencer al presidente de la RPCh de que Washington está dispuesto a conceder a Pekín garantías necesarias de que la economía de China no va a sufrir de la introducción de las sanciones respecto a Irán. En diciembre de 2009 EEUU logró una promesa de Arabia Saudí sobre la compensación de los suministros de los productos de petróleo iraníes en caso de la introducción de la prohibición internacional. De qué se han puesto de acuerdo Hu Tsintao y Barack Obama, aún no se sabe. En todo caso, EEUU y la RPCh nuevamente no han llegado al denominador único. Aunque es completamente probable, que se han acercado considerablemente a él.

 

(El final sigue)

 

Roman TOMBERG – experto del Fondo de la cultura estratégica, postgraduado del Centro de las investigaciones energéticas del Instituto de la Economía Mundial y las Relaciones Internacionales de la Academia de Ciencias de Rusia.

 

Hu Tsintao - el viaje al Occidente de Washington

hasta Brasilia (II)

 

Roman TOMBERG

 

26.04.2010

Cuadro de texto:  De acuerdo a la práctica, habitual en China, al abandonar la patria, los altos funcionarios realizan viajes prolongados a varios países a la vez. Siguiendo la tradición, después de EEUU el presidente chino se dirigió a Brasil. A diferencia de África, que Hu Tsintao había visitado seis veces durante los 10 últimos años, (dos veces en calidad del vice-presidente de la RPCh y cuatro en el rango del líder del estado), antes los países latinoamericanos no se habían dignado por frecuentes visitas del líder chino. En total el presidente de la RPCh había realizado dos viajes al Sur de América, y en ambos casos, a la cumbre de APEC. En noviembre de 2004 el compañero Hu visitó Chile, el anfitrión de la cumbre, así como Brasil, Argentina y Cuba. En noviembre de 2008 además del Perú fue recibido en Cuba y Costa Rica.

 

Desde algunos tiempos la dirección latinoamericana es, sin lugar a dudas, prioritaria para la política exterior china. En febrero de 2009 con una misión del fortalecimiento de las relaciones chino-latinoamericanas México, Jamaica, Colombia, Venezuela y Brasil fueron visitados por el vice-presidente de la RPCh, Xí Jinpíng, considerado como uno de los sucesores más probables de Hu Tsintao en todos los puestos estatales claves.

 

Por la primera vez la abreviatura BRIC ha sido introducida por el analítico de Goldman Sachs, Jim O'Neill, quien en el informe, dedicado a las perspectivas del desarrollo mundial, dedujo, que para el año 2050 las economías de Brasil, Rusia, la India y China superarán el Producto Interior Bruto sumario del G-7. El potencial de los cuatro estados es efectivamente enorme, a los miembros del grupo BRIC les corresponde el 26 por ciento de la superficie terrestre, el 42 por ciento de la población mundial y el 14,6 por ciento del PIB mundial. Antes del comienzo de la mentada "crisis", los cuatro países mostraban altos ritmos del crecimiento económico, alrededor del 10 por ciento al año.

 

Hay que subrayar, que el motivo para la unión del cuarteto en un grupo no se hicieron sólo las enormes potencialidades económicas. Durante los últimos años los expertos han señalado más de una vez, que en los marcos de la ONU y de otros foros mundiales Brasil, Rusia, India y China estaban expresando, sin acuerdos y consultas especiales, opiniones similares en torno a los problemas internacionales claves, eran solidarios durante las votaciones y hasta promovían resoluciones conjuntas.

 

Claro, hay un sinnúmero de diferencias entre estos países. No se trata incluso de las evidentes diferencias de las culturas y las tradiciones, sino también sobre los modelos de la economía. Brasil se está desarrollando por la cuenta de la eficaz dirección de las inversiones extranjeras en la agricultura. Los índices rusos del crecimiento están asegurados en gran medida por la exportación más considerable del mundo de las materias primas y de los recursos energéticos. Gracias a la herencia colonial británica, que había creado altos estándares de la educación y había introducido el idioma inglés en la cultura de los pueblos de Asia Meridional, India pudo convertirse en el líder de la tecnología de la información (IT) y programación. A la conversión de China en un taller mundial para el ensamblaje, contribuyó el enorme recurso de la mano de obra barata. Desde el punto de vista de la economía mundial, cada uno de los países cierra una de las esferas claves: la agricultura, los recursos, la producción industrial y altas tecnologías. Sin embargo, no existe todavía una complementariedad total. No es casual que los principales socios comerciales de cada uno de los países no son sus aliados del BRIC, sino EEUU y la Unión Europea.

El punto de partida para la creación del BRIC se lo puede considerar el encuentro en 2006 de los jefes de los departamentos de política exterior del "cuarteto" en Nueva York. Fue entonces, cuando se aprobó la decisión de crear los grupos de coordinación adjuntos a los ministerios de relaciones exteriores de cada uno de los países. El relevo de los diplomáticos se lo pusieron a adoptar paulatinamente los ministros de finanzas y los jefes de los Bancos Centrales, los ministros de agricultura y los jefes de las entidades estadísticas, los jefes de las estructuras de los antimonopolios y de los ministerios de fuerza, así como los representantes del negocio.

 

Los contactos comenzaron a tener lugar a base regular. La coordinación y el intercambio de las opiniones entre Brasilia, Moscú, Deli y Pekín tocaron todas las esferas claves de la vida estatal: la economía, la política, el comercio, la seguridad, etc. La primera cumbre oficial de los abanderados del mundo en vías desarrollo tuvo lugar en Ekaterimburgo en junio de 2009. Precisamente a partir de ese encuentro de los líderes del “cuarteto” en los Urales, en la frontera geográfica virtual entre Europa y Asia, comenzaron a hablar del BRIC como de una estructura internacional, que se ha formado definitivamente.

 

China abordó con toda la seriedad la segunda cumbre de los líderes de los países en desarrollo.

 

“Los países del BRIC hacen un aporte importante en el restablecimiento de la economía mundial, representan un nuevo tipo de la coordinación de los países con distintos modelos del desarrollo económico y social, y creemos, que el intercambio de las opiniones dentro del grupo BRIC (dentro de los marcos de una cumbre semejante) permitirá oír su voz, coadyuvará a la estabilización de la economía mundial y favorecerá al desarrollo harmónico del mundo, sobre todo en las condiciones de la situación económica mundial actual”,- declaró el viceministro del exterior Tsuyu Tiankay, en una entrevista a los medios de comunicación masiva chinos una semana antes del encuentro del “cuartero”.

 

Por la petición de la parte china la cumbre actual fue reducida a unas horas, en vez de dos días, previstos por el protocolo. Ya el 16 de abril Hu Tsintao fue visto obligado a suspender las visitas a Chile y Venezuela y regresar a casa para coordinar las acciones de la operación especial para salvar las personas, que sufrieron del terremoto (de la magnitud de 7,1 grados según la escala de Richter) en la comarca Iuishu en la provincia de Xinghay. De acuerdo a la información oficial, el número de los perecidos constituyó 617 personas, más de 300 se consideran perdidos. La cantidad de los heridos superó 9 mil personas, alrededor de un mil de ellas se encuentran en la situación grave.

 

A pesar de la agenda saturada, los líderes del cuarteto alcanzaron discutir todos los temas planeados, en particular, el desarrollo de la época después de la crisis, la lucha contra el terrorismo, el cambio del clima, el programa nuclear iraní, la normalización mesoriental, la situación en Haití. En el centro de la discusión estuvo el problema de la reformación de los institutos financieros internacionales, propuesto por China, el principal acreedor del mundo para el día de hoy.

 

En estos institutos, controlados por Estados Unidos, a los países del BRIC les corresponde menos del 10 por ciento de los votos, por eso no están en disposición de influir a las decisiones tomadas. De acuerdo al compromiso adoptado, “el cuarteto” planteará el tema de la redistribución de las cuotas del FMI del monto del 5 por ciento, y del Banco Mundial del monto del 3 por ciento, en la próxima cumbre del G-20 en noviembre del año 2010.

 

Si el plan funciona, el BRIC se convertirá terminantemente en una fuerza real, y Pekín obtendrá un chance de inclinar a su lado a decenas de países de Asia y África (como ha había hecho más de una vez en otras organizaciones internacionales, al ganar el derecho a realizar la Olimpiada, o al cortar los intentos de Taiwán de obtener la membrecía en la ONU), que tienen en estas organizaciones financieras, en suma, el paquete de control de los votos.

 

Una resolución importante de la cumbre actual del BRIC se hizo el aumento de la parte de las divisas nacionales en los cálculos recíprocos. Es otro golpe contra el dólar. Pekín está ganando puntos en la contraposición monetaria con Washington. Las conversaciones sobre el rechazo al “verde” en calidad del principal medio de pago en el comercio mundial comenzaron en primavera de 2009. La idea, exteriorizada por primera vez en voz alta por el presidente de Kazajstán, Nursultán Nazarbáev, la apoyaron los líderes de la FR, la RPCh y Brasil. Aunque la discusión del tema fue bloqueada en la cumbre del año pasado del G-20, las partes interesadas no la olvidaron.

 

Dentro de los logros indiscutibles de la cumbre hay que citar la firma del primer documento oficial en la rama de la colaboración económica de los miembros del BRIC, el memorándum sobre la colaboración entre el Banco de la economía exterior de Rusia (BEE), el Banco del desarrollo de China, el banco Nacional del desarrollo económico-social de Brasil y el Banco de exportación e importación de la India.

 

Claro, para el día de hoy el BRIC aún se encuentra en la fase de la formalización y la búsqueda de los intereses comunes. Simultáneamente, existen factores que frenan seriamente el desarrollo de la unión. Ante todo, son las contradicciones chino-indios, que representan un riesgo en los marcos del BRIC de salir al nivel global. A Deli no le gusta, que el papel principal en el grupo BRIC lo desempeña Pekín, que usa el formato de los encuentros de los líderes del mundo en vías desarrollo con el objetivo de crear coaliciones para cabildear sus propios intereses. Otra peculiaridad del BRIC es el hecho de que para la RPCh es un terreno cómodo para la integración con Brasil y América Latina en general.

 

La colaboración económico-comercial con China se está haciendo un factor de primera importancia para el futuro desarrollo de Brasil. Por la primera vez en la historia, China se hizo su principal socio comercial, apartando a EEUU a la segunda plana. El intercambio comercial entre China y Brasil constituyó el año pasado 36,1 mil millones de dólares. Los negocios chinos están ocupados de una manera activa en distintos proyectos en el territorio brasileño, la construcción de una gran planta metalúrgica, las inversiones en la infraestructura de ferrocarriles y en el sector petrolífero del país.

 

Brasil es un aliado clave para China en el continente sudamericano, que abre el camino a los países vecinos. En 2008 el balance comercial de la RPCh con los estados de América Latina constituyó 140 mil millones de dólares, al tiempo que antes de “época de la crisis” el crecimiento promedio anual del intercambio de mercancías se acercaba al 40 por ciento. China ya se ha convertido en el segundo (después de EEUU) socio comercial más grande de la región, al quitarle este lugar a la Unión Europea. Alrededor del 30 por ciento de los hombres de negocio chinos consideran, que precisamente América Latina durante los cinco años venideros será el mercado más rápido en crecimiento y más atractivo.

 

Los resultados del viaje de Hu Tsintao al Occidente son objetivamente positivos para la RPCh. Una vez más se logró defender sin concesiones visibles el cambio del yuan. El problema de la introducción de las sanciones contra Irán no pude ser resuelto sin China. La decisión sobre la redistribución de las cuotas en el FMI y el Banco Mundial, coordinada en los marcos de la segunda cumbre del BRIC, de todo el “cuarteto” es más ventajosa precisamente para Pekín. Además, los hombres de negocio chinos han recibido la aprobación a la firma de toda una serie de contratos con los socios latinoamericanos. Ya se puede hablar sin vacilaciones, que en las condiciones de la crisis global, los considerables logros económicos de China (los índices más altos del crecimiento del PIB) y los geopolíticos (la contraposición de Washington y Pekín se está formando por el momento a favor del último) han agregado una enorme seguridad a los dirigentes del país, permitiéndoles revisar el lugar y el papel del “País debajo del Cielo” en el sistema actual de las relaciones internacionales.

 

Hu Tsintao ni siquiera piensa en cederles a Barack Obama y otros líderes del “sexteto” de negociaciones sobre Irán, obliga a los fuertes del mundo a tenerlo en cuenta y a luchar por su consentimiento. Y en el círculo de los líderes de los países en vías del desarrollo, el presidente Hu, lo es completamente evidente, es el primero dentro de los iguales.