Las guerras por los recursos
del Congo
Por Andrew G. Marshall
Global Research,
July 23, 2008
http://www.globalresearch.ca/index.php?context=va&aid=8310
Este artículo examina la guerra y el genocidio
actuales en
Guerra en el Congo
La guerra
del rey Leopoldo por el caucho
Hace cerca de 125 años, durante el inicio de la
“pelea por África” por parte de Europa, los gobiernos competían entre ellos por
apoderarse del continente y por saquear sus recursos naturales. El rey de
Bélgica en aquel tiempo, Leopoldo II, buscaba hacerse con el control del Congo,
al tiempo que “aumentaba la demanda de
caucho de manera dramática,”y el “Congo
contenía árboles de caucho en estado salvaje que podrían ser cosechadas de
manera inmediata para hacer frente a la espiral creciente de la demanda por el
producto.” [1] Esto se consiguió forzando a los hombres africanos a
trabajar “tomando a sus familias como
rehenes hasta que una cierta cantidad de caucho era cosechada,”y ellos
podían “cortar las manos de los africanos
que no llegaran a cosechar su cuota o que se resistieran a las exigencias
europeas de más caucho.”
Todo esto tuvo como consecuencia “la muerte de al menos diez millones de
muertos como resultado la combinación de asesinatos, muertes por hambre, de
cansancio, enfermedad y una tasa de nacimientos que cayó en picado.”[2]
La guerra
civil del Congo: 1.996 – 1.998
En 1.996, dos años después de los asesinatos
masivos en Ruanda, un nuevo conflicto surgió, que continúa hoy, y que ha
provocado, en los últimos 12 años, un millón de muertos. El Congo,
anteriormente conocido como Zaire, fue invadido en 1.996 por las tropas
ruandesas bajo las órdenes del presidente Paul Kagame. Él argumentó “que los hutus al otro lado de la frontera
constituían un peligro para la seguridad de Ruanda.” [3] El ejército de Kagame
“masacró a miles de civiles hutus que se
habían refugiado en el Congo cuando dicho presidente llegó al poder en Ruanda.
Burundi, que también tenía un gobierno tutsi, y Uganda enviaron tropas en 1.997
para ayudar al grupo rebelde congoleño de Laurent Kabila, que estaba intentando
derrocar al dictador de Zaire, Mobutu Sese Seko.”[4]
Instalando
una nueva marioneta
Fue en 1.997 cuando Mobutu fue derrocado, lo
que llevo a Kabila, un aliado incondicional de EEUU, a ser el nuevo
líder de mano de hierro. En 1.998 expulsó a las tropas ugandeses y ruandesas
del Congo, de todos modos, Ruanda “invadió
de nuevo el país, argumentando que necesitaba perseguir a los hutus que
amenazaban su seguridad,” y Uganda, también, invadió el país con la excusa
de combatir a los grupos rebeldes ugandeses que operaban desde sus bases en el
Congo.[5] Uganda y Ruanda se hicieron con el control del área oriental del
Congo a lo largo de las fronteras entre sus países, mientras que Kabila buscaba
el apoyo de otras naciones africanas con el fin de hacerse con el control de
todo su territorio.
Occidente y la guerra
Financiando
a los dos bandos
Fue en este momento cuando los EEUU comenzaron a
financiar a ambos bandos en el conflicto, dando dinero tanto al ejército
congoleño del presidente Kabila, como a su rival, el Partido Congoleño por
La implicancia
militar occidental encubierta
Las fuerzas especiales estadounidenses, que habían
entrenado al ejército de Kagame tenían, desde 1.994, la tarea de
entrenar al “Ejército Patriótico Rwandés (RPA)” de Kagame en
tácticas como “la contrainsurgencia, los combates, guerra sicológica, así como
instrucciones sobre como luchar en el Zaire.”[7] se ha descubierto que, “en Agosto, antes de ordenar la invasión de
1.996, Kagame visitó El
Pentágono para obtener la aprobación de EEUU,” y que, “las tropas ruandesas u ugandeses que habían sido entrenadas en Fort Bragg en EEUU) participaron en
las invasiones de 1.996 y 1.997 para derrocar a Mobutu.” [8] Se ha informado, incluso, que “soldados de EEUU (probablemente Fuerzas
Especiales) fueron vistas en compañía de tropas ruandesas en el Congo el 23 y
24 de Julio de 1.998 – aproximadamente una semana antes de la segunda invasión
‘oficial’ del Congo por parte de Ruanda” [9]
King
Leopold, Inc.
Durante el saqueo del Congo por parte del rey
Leopoldo, los “agentes del caucho”,
actuando de parte tanto del imperio belga como de los intereses de las empresas
del caucho, estuvieron implicados en los asesinatos masivos, la tortura y el
abuso de los africanos.[10] Actualmente esos agentes siguen existiendo. “El contratista privado militar [Kellog]Brown & Root (KBR),
filial de Halliburton, según se
informa, ha construido una base militar en la frontera entre el Congo y Ruanda,
donde el ejército ruandés es entrenado. Asimismo, The Bechtel Corporation proporciona mapas vía satélite y fotos
de reconocimiento a Kabila de
tal modo que pueda “monitorizar los movimientos de las tropas de Mobutu.”
Bechtel es un contratista muy discreto
con individuos como el Secretario de Estado de
Saqueando los recursos
Beneficiándose
del genocidio
El Congo es extremadamente rico en recursos
naturales. Ruanda, Uganda y Occidente, todos ellos han luchado por hacerse con
las riquezas del país, en parte por medio de campañas de desestabilización.
El presidente de Uganda, Salim Saleh (hermano de
Yoweri Museveni), flotó tres líneas aéreas “con
destino al ejército ugandés, con el fin de transportar tropas y suministros al
Congo. Con la cooperación de oficiales del ejército de Uganda, grupos rebeldes
congoleños, y empresas privadas, Saleh se aseguró de que los aviones volvieran
a Uganda cargados de oro, maderas de uso comercial y café.” Al mismo
tiempo, a pesar de que Ruanda no tiene minas de diamantes, “sus exportaciones de diamantes se
incrementaron de 166 quilates en
Seduciendo a
las multinacionales
El líder rebelde congoleño Kabila, antes de
convertirse en presidente, “envió a un
representante a Toronto a principios de 1.997 para hablar con las compañías
mineras sobre ‘oportunidades de inversión’,” y, “en Mayo de 1.997, American Mineral Fields (AMF) cerró una cuerdo por mil millones de dólares
con Kabila justo antes de que
sus tropas tomaran Goma.” Las negociaciones fueron emprendidas por “ministros de finanzas entrenado por EEUU,”
que dio “a AMF la exclusiva de los
derechos de exploración en busca de zinc, cobre y cobalto en todo su
territorio. Mike McMurrough,
amigo del presidente Clinton,
era el presidente de AMF”[14] Otra gran compañía minera occidental
interesante es Barrick Gold Corporation, una compañía minera canadiense,
cuyo consejo directivo incluye individuos como en antiguo presidente Brian
Mulroney, Vernon Jordan (antiguo consejero del presidente Clinton),
y tiene entre sus consejeros a George Herbert Walker Bush[15]
Otras grandes corporaciones beneficiadas son las
canadienses Heritage Oil & Gas, que “llegó junto a los militares ugandeses y ruandeses cuando éstos
invadieron el Congo en
El Congo también extensas reservas de petróleo, y
la primera refinería en el país recibe el suministro de crudo de “Shell,
Mobil, Petrofina y Texaco,”y, “las
recientes extracciones mar adentro cerca de dicha refinería involucran a Total,
Pan Ocean Energy (Gran Bretaña) y Haddax Petroleum (Canadá).”[17]
El genocidio
en el Congo
Keith Harmon Snow, un investigador sobre
los derechos humanos independiente, y corresponsal de guerra para Survivors
Rights Internacional, Genocide Watch y
El mismo informe también tomaba nota de que el
censo de las muertes en el Congo había alcanzado cotas que igualaban en número
al genocidio cometido por el rey Leopoldo de Bélgica alrededor de cien
años antes, con “más de diez millones de
muertos en el Congo desde 1.996, y algunos millones más en Uganda y Ruanda.”
El informe concluye que estas muertes son “producto
de las administraciones Bush, Clinton y Bush.”[19]
Conclusiones
En Abril de 2.001, la congresista Cynthia
McKinney, llevó a cabo una audiencia sobre la intervención occidental en el
saqueo de África, en el ella establecía, “en
el corazón del sufrimiento de África está Occidente, y, particularmente, el
deseo de EEUU de tener acceso a los diamantes, petróleo, gas natural y otros
valiosos recursos africanos... Occidente, y particularmente EEUU, han puesto en
marcha una política de opresión, desestabilización y templanza, no por
principios morales, sino por un deseo desatado de enriquecerse a costa de las
fabulosas riquezas de África.”[20] Podría parecer que el rey Leopoldo II ha
vuelto o es posible que no llegara a irse.
Notas
[1] Robert
O’Brien and Marc Williams, Global Political Economy: Evolution and Dynamics.
Palgrave MacMillan:
[2] Ibid, page 95
[3] Steven Hiatt, ed., A Game As Old As Empire: The Secret World of Economic
Hit Men and the Web of Global Corruption. Berrett-Koehler Publishers, Inc:
2007, page 94
[4-5] Ibid
[6] Ibid, page 98
[7-9] Ibid, page 99
[10] Robert O’Brien and Marc Williams, Global Political Economy: Evolution and
Dynamics. Palgrave MacMillan:
[11] Steven Hiatt, Op cit, page 99
[12] Keith Harmon Snow, The War that did not make the Headlines: Over Five Million
Dead
in
http://www.globalresearch.ca/index.php?context=va&aid=7957
[13] Steven Hiatt, Op cit, page 95
[14] Ibid, page 99
[15] Ibid, pages 99-100
[16] Ibid, page 100
[17-19] Keith Harmon Snow, Op cit.
[20] John Perkins, The Secret History of the American Empire. Penguin Group:
2007: page
257-258