General Gareev:
“Rusia será el árbitro geopolítico en los
conflictos del futuro”, la nueva doctrina militar rusa
Viktor Litovkin*
Publicado el 20/7/2007
El general ruso Majmut Gareev dio a conocer las principales
características de la nueva doctrina militar de
El 20 de enero de este año, la
conferencia de
Viktor Litovkin: ¿Cuáles han sido las razones que han llevado al estado
mayor ruso a meditar sobre la necesidad de una nueva doctrina? ¿Cuáles son las
innovaciones propuestas? ¿Y porqué una participación de
General Majmut Gareev: Desde que se adoptó en
el año 2000 la precedente doctrina militar, la situación geopolítica y
militar-política ha considerablemente evolucionado, así como el tipo de amenaza
a la seguridad del estado. Hoy en día se ha definido claramente la [nueva]
misión que debe cumplir las fuerzas armas y las diversas tropas. El sistema de
administración pública ha evolucionado también, así como el nivel de desarrollo
económico del país, su potencial demográfico.
Además, ciertas disposiciones de la doctrina
actualmente en vigor se han mostrado no viables.
Ellas no concuerdan con la realidad de los
acontecimientos de estos últimos años y, entonces, no sirven pues a reforzar la
seguridad nacional. Todo esto exigía una reflexión de expertos y un cuadro
jurídico de las nuevas ideologías de defensa.
La doctrina
militar es el sistema de conceptos oficialmente adoptada por un estado y las disposiciones
destinadas a neutralizar las amenazas y a asegurar la seguridad, a prevenir
guerras y conflictos armados, la doctrina es también un sistema de [diferentes]
visiones desarrolladas acerca de una edificación [construcción] militar, la
preparación del país, de las fuerzas armadas y otras tropas de defensa de
Fue en el mes de junio de 2005, durante una reunión
del Consejo de Seguridad, que el presidente Putin pidió al comando conjunto de
las fuerzas armadas de poner en marcha una nueva doctrina. Tal trabajo no puede
realizarse correctamente si no se tiene antes una nueva concepción de la
seguridad nacional. Sin embargo, sin esperar a que esta se concretice, los
militares y los investigadores reunidos bajo el auspicio de
En los años
1920, fue el país entero y el ejército que debatieron de la doctrina de la
joven república de los Soviets [URSS] y del programa
de reforma militar propuestas por Mijaíl Frounze. Esa doctrina era algo comprensible, no solamente
para los dirigentes de las repúblicas y de las fuerzas armadas, sino también
para los simples soldados y ciudadanos. ¿Porqué
no rehacer hoy en día este mismo procedimiento?
Considero que la doctrina militar es, en el fondo, una declaración
acerca de la política del estado en el campo de la defensa, y que ella debe ser
dada a conocer a toda la nación y el mundo entero. Nosotros no nos
escondemos de nadie, no desarrollamos tampoco intrigas contra nadie y no
tenemos nada a callar [ocultar].
Viktor Litovkin: ¿Cuáles son las cuestiones claves en esta nueva doctrina
militar o, si pregunto de otra manera: cuáles son los asuntos prioritarios [o
la columna vertebral] de esta nueva estrategia?
General Majmut Gareev: Nosotros debemos
encontrar una respuesta precisa a la siguiente pregunta: ¿cuál es el tipo [y carácter] de
amenaza(s) que rondan alrededor de Rusia hoy en día y cuales son las
disposiciones a tomar para asegurar su defensa?
Posteriormente,
habrá que definir el tipo de organización militar que necesita el estado para
neutralizar estas amenazas potenciales y rechazarlas, si hay necesidad. Será necesario,
entre otro, indicar los medios posibles de recurso a las fuerzas armadas y
otras tropas. Así el tipo
de guerra y de conflicto armado que [el enemigo] podría imponernos en esta
época, período comprendido hasta 2015.
De todo esto
resulta la orientación de la preparación y la formación militar. Y, sobre todo,
nosotros debemos saber cómo preparar al país para la defensa de una manera
general, y, ante todo, en función de una planificación económica,
militar-industrial y político-moral.
Haciendo esto, habrá que hacer cuidado en no politizar al extremo y de no ideologizar
los temas examinados, hay que concentrar la atención en el trabajo
práctico en vista de reforzar las capacidades de defensa de Rusia.
Los factores
ecológicos y energéticos constituirán, en los próximos diez o quince años, las
principales causas de conflictos políticos y militares.
Ciertos
estados se esforzarán por tomar controlar y acapara los recursos naturales [y
riquezas] energéticas, como esto ha ocurrido en Irak, y la gente no tendrá más opción entre morir o resistir.
Si contabilizamos estos factores, la comunidad
mundial estará confrontada, tarde o temprano, a la necesidad de limitar, en una
cierta medida, de reglamentar y de trasformar cualitativamente el volumen y el
carácter de la producción.
Y si
La lucha por los recursos naturales llegará a su
paroxismo, generando una confrontación política
y económica. No se puede excluir, en este campo, la posibilidad de una confrontación
militar.
La inmensa diferencia [foso] existente [y que
divide] entre aquellos que llevan una «existencia
de lujo» y los demás pueblos, crea un terreno propicio al terrorismo y a
una guerra de «todos contra todos».
Esta de una de las amenazas posibles a nuestra
seguridad. Mismo si no es
completamente justo de reducir las causas del terrorismo solamente a la pobreza.
Porque
De todas maneras, el carácter de la(s) amenaza(s)
dependerá de mucho de la estructura política del mundo. Está muy claro y cada
día más evidente, que la responsabilidad [carga] del “leadership” que los
Estados Unidos han asumido resulta cada día más penoso de soportar, incluso
para una superpotencia tan poderosa. Y los llamados a compartir y repartirse
esta carga con las otras grandes potencias emanan ya no solamente del Partido
Demócrata de ese país.
La realidad aparece brutalmente, el pragmatismo va
obligar incluso a los congresistas recalcitrantes y tercos a reflexionar una
vez más de lo que más le conviene: tener a Rusia como asociado o tenerla como
adversario que será necesario neutralizar.
Y otra realidad aparece de manera evidente: es
imposible, en el mundo de hoy en día, tratar una sola cuestión importante sin
contar con Rusia. Y nosotros no tenemos necesidad de una confrontación, ni con
los Estados Unidos, ni con Occidente ni tampoco con Oriente.
Se puede decir claramente que no existe
prácticamente otra opción que un mundo multipolar, cristalizando los
principales centros de influencia (Estados Unidos, Unión Europea, Rusia, China,
India). Pero, siendo tal la correlación de fuerzas que se impone realmente en
el mundo, lo más racional para Rusia es, apoyándose en
El análisis de las tendencias de desarrollo de la
situación internacional muestra que la política que sigue los EEUU conducirá inevitablemente a una
confrontación con una parte importante del mundo [tarde o temprano]. Y
las condiciones se están concretizando y reuniendo objetivamente para una
intervención de Rusia en calidad de árbitro geopolítico.
Es indispensable tener una cierta prudencia en la definición de
los intereses nacionales a fin de no defender únicamente los intereses
realmente vitales. Los intereses nacionales no pueden ser minimizados si
no se quiere limitar las capacidades de desarrollo económico y la realización
de factores geopolíticos. De todas maneras, como lo ha demostrado la
experiencia de posguerra, un
maximalismo excesivo así que el carácter irrealista de los intereses nacionales
y de los objetivos proclamados, la voluntad de realizarlos implacablemente,
cueste lo que cueste, engendran una política exterior y una doctrina militar de
confrontación, conducen además a la ruina económica y un fracaso total de los
objetivos nacionales buscados erróneamente. No podemos permitir esto.
Viktor Litovkin: ¿Cuáles son las amenazas para la seguridad de Rusia y
partiendo de ahí, los objetivos de las fuerzas armadas?
General Majmut Gareev: Es una de las preguntas
más complejas, aquella por la cual se despliega un abanico de opiniones. Dos
posturas han aparecido.
La primera,
adoptada por la doctrina actualmente en vigor, se concentra exclusivamente
sobre las amenazas militares y sobre las posibilidades de neutralizarlas por
medios militares.
La segunda
se basa sobre las transformaciones militar-políticas en el mundo y toma en
serio una amplia gama de amenazas sean tanto militares como no militares.
Político-diplomáticas, económicas, de información [medios de comunicación-manipulación informativa], por
ejemplo.
«La
experiencia» de la desintegración de
Podemos entonces sacar la conclusión siguiente: es imposible de separar las amenazas militares de las no militares, es conveniente examinarlas en
su conjunto orgánico. Las contradicciones socio-políticas, económicas,
territoriales, religiosas, étnico-nacionales y otras entre las diferentes
regiones y estados, constituyen las principales fuentes y causas de complicación
posible de la situación militar-política de nuestro país.
Para nosotros, las diversas amenazas se resumen en
las siguientes y principales categorías:
- Primeramente, la política y los esfuerzos de ciertas fuerzas internacionales
[grandes potencias] que atentan contra la soberanía de Rusia, sus intentos por dañar nuestros
intereses económicos. Las diferentes formas de presión política mediante la
manipulación de los grandes medios informativos, las acciones de sabotaje, como
fue el caso en Ucrania, en Georgia, en Kirguistán y
en otros países.
- Las reivindicaciones territoriales en casi todas nuestras fronteras.
- La amenaza por la seguridad energética es para nosotros de un
carácter particularmente aguda. Los principales dirigentes de
De donde la importancia y la misión [que consagramos]
para la defensa: prevenir, localizar y neutralizar este tipo de amenaza por los
medios político-diplomáticos, económicos, de información y otros medios no
militares.
Segundo, el uso del arma nuclear contra Rusia y la proliferación de
armas de destrucción masiva constituyen una amenaza para nosotros.
Prácticamente las armas nucleares de todos los
principales países que las poseen las tienen apuntadas hacia Rusia. Que
nosotros queramos admitirlo o no, está es la verdad. De esta manera, la misión de
defensa mediante la disuasión nuclear estratégica ante una posible agresión,
toma más importancia hoy en día que en el pasado.
Tercero, se mantienen las amenazas militares que
recaen sobre Rusia, existe un riesgo de conflicto armado y en ciertas circunstancias,
el estallido de una guerra mayor. Las grandes potencias quieren por supuesto
efectuar y lograr un avance cualitativo para conseguir la supremacía
militar-tecnológica, conseguir poderosos dispositivos de fuerza, para
desestabilizar considerablemente el equilibrio militar, algunos de estos
desplegados ya a las puertas [fronteras] de Rusia.
No podemos seguir ignorando el hecho que
En cuanto a las amenazas internas, las más
peligrosas son el
terrorismo y el separatismo, que son generalmente atizadas desde le exterior
y cuyo objetivo es romper la unidad y la soberanía territorial de Rusia.
Partiendo de esto, la doctrina militar debe saber
de hecho, que las fuerzas armadas y otros grupos de tropas, deben, en primer
lugar, estar preparadas para cumplir misiones de combate en los conflictos
armados locales, operaciones antiterroristas, estar preparadas a la movilización
para efectuar tareas de guerra regionales de gran envergadura.
Por otro lado, en la medida en que los grandes
países del mundo (incluyendo Rusia, China, EEUU y
Las amenazas de carácter internacional exigen la
creación de mecanismos transnacionales para bloquearlas. También es posible de
repartirse las zonas de responsabilidad entre
Viktor Litovkin: ¿Qué pasa con la doctrina actualmente en vigor, según la
cual, Rusia podría ser la primera a recurrir al arma nuclear?
General Majmut Gareev: Las guerras del futuro harán uso principalmente de
armas convencionales, sobre todo de armas de alta precisión, pero la
amenaza de recurrir al arma nuclear será permanente.
Para Rusia, según la correlación de fuerzas que le
es desfavorable en todos los ejes estratégicos, el arma nuclear constituye el
arma capital, el medio más seguro de disuasión estratégico de una agresión
exterior y el medio más seguro de garantizar su propia seguridad.
Por consiguiente, dada esta nueva forma de amenaza,
no hay que apoyarse tampoco y únicamente sobre el arma nuclear. La idea según la cual «mientras que el arma nuclear exista, la
seguridad de Rusia está garantizada» no corresponde plenamente a las nuevas
realidades.
Esta arma además no puede emplearse en toda
circunstancia, es
imposible de utilizar esta arma, por ejemplo, en Chechenia, para neutralizar
las amenazas económicas, de propaganda informativa y todo tipo de sabotaje.
Es necesario también tomar en cuenta el hecho que a
consecuencia de la reducción de nuestras capacidades espaciales [satélites u
otros sistemas en órbita terrestre], nuestro sistema de [alerta temprano contra
los ataques de mísiles enemigos], así que nuestra capacidad estratégica de
contraataque nuclear, en relación con la creación de una defensa de ABM [Anti-Ballistic Missile, por sus
siglas en inglés], se ha convertido cada vez más complicado y problemático.
Lanzar una interceptación de respuesta e incluso una réplica de ataque lo
suficientemente eficaz contra un adversario potencial, requiere cada día más
esfuerzos. Por tal razón debemos mantener y agrandar el potencial nuclear.
Al mismo tiempo, la doctrina militar debe
obligatoriamente prestar atención al desarrollo de las fuerzas armadas en
general, sean aéreas, navales o terrestres. Dada la inmensidad del territorio
ruso y la emergencia posible en el futuro de adversarios potenciales al este y
al sur, nuestra composición militar terrestre no puede olvidarse de los
dispositivos de las fuerzas militares en su conjunto y tenerlas lo
suficientemente fuertes.
La nueva doctrina militar da importancia a la
transformación de las fuerzas armadas, a la creación de un sistema unificado de
defensa aeroespacial, a la realización de acciones militares con y sin
contacto, al lanzamiento de contraataques activos de advertencia, en cuanto a
las otras cuestiones importantes de la edificación militar, sobre todo la
creación de grandes y pequeñas unidades mixtas compuestas de profesionales y
circunscriptos, cosa que no podemos explayar en esta corta entrevista.
Concluyendo, la nueva doctrina militar desempeñará
un carácter defensivo activo. Esta será adoptada y confirmada por el presidente
del país, como lo estipula
*Viktor Litovkin.
Periodista y comentarista ruso, experto en asuntos militares