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El Clima: Nueva arma de destrucción masiva
Por Michael Chossudovsky
Traducción por Horacio Garetto
Septiembre 2004
¿Cuáles podrán ser las causas ocultas,
subyacentes de la extrema inestabilidad del clima mundial, que ha sido causa de
devastación en todas partes en los últimos años?
Huracanes y tormentas tropicales han devastado el Caribe. Asia Central y
Medio Oriente están atormentadas por la sequía. África Occidental está frente
a la mayor invasión de langostas de la última década. Cuatro destructivos
huracanes y una tormenta tropical (Alex, Iva, Frances, Charley y Jeanne se
sucedieron los unos a los otros.
Huracanes sin precedentes en la historia del
Caribe: la isla de Granada fue completamente devastada: 37 personas murieron
y alrededor de dos tercios de los habitantes de una población de 100 mil se
quedaron sin vivienda. En Haití los muertos fueron dos mil y los que se
quedaron sin viviendas unas 10 mil personas. República Dominicana, Jamaica,
Cuba y Florida fueron también devastadas. En los Estados Unidos los daños en
los Estados Sureños, que incluyen Florida, Alabama, Georgia, Missisippi y las
dos Carolinas Norte y Sur fueron los más elevados de la historia.
Un estudio editado en Julio 2003 por la Organización Meteorológica Mundial le echa la
culpa, sin mayor examen, al calentamiento global:
“Estos eventos récord
(altas temperaturas, bajas temperaturas, sequías y tormentas tropicales) se
han venido incrementando gradualmente en los últimos 100 años conforme aumentan
los promedios comprobados de temperaturas” (CNN julio 3 de 2003,
http://www.cnn.com/2003/WEATHER/07/03/wmo.extremes/)
Pero si bien el calentamiento global es indudablemente
un importante factor no puede sin embargo dar cuenta totalmente de semejante
patrón extremo e inusual de comportamiento del clima.
GUERRA CLIMÁTICA
La importante expansión del arsenal de armas climáticas, prioridad del
Departamento de Defensa norteamericano, no es todavía tema de debate mundial.
Si bien es continuo el reclamo de los ambientalistas de que la administración
Bush firme el Protocolo de Kyoto, el tema de la guerra climática,
a saber, la manipulación y modificación deliberada del clima con fines
militares no se menciona nunca.
La Fuerza Aérea tiene la capacidad de
manipular el clima tanto para fines de testeo como para fines militares. Esto
incluye la capacidad de provocar inundaciones, huracanes, sequías y terremotos.
En los últimos años enormes cantidades de dinero fueron asignados por el
Departamento de Defensa al desarrollo y perfeccionamiento de estos sistemas.
La modificación del clima formará parte de la seguridad doméstica e
internacional y podría realizarse unilateralmente… Puede ser utilizada
ofensiva o defensivamente, o para propósitos disuasivos. La habilidad de
generar precipitaciones, nieblas, tormentas o modificar el espacio exterior …
o la producción de climas artificiales, todo constituye parte de un conjunto
de tecnologías que pueden incrementar el conocimiento tecnológico, la riqueza
y el poder de Estados Unidos, o degradar el de sus adversarios. http
://www.au.af.mil/au/2025/monographs/E-S/e-s.htm Sección 9. (Air University of the Use Air Force, AF 2025
final report, http://www.au.af.mil/au/2025/)
Si bien no hay todavía evidencia firme de que la Fuerza Aérea haya hecho uso de estas capacidades
uno tiene todo el derecho de pensar que si fueron desarrolladas para usos
militares, pues sí habrán sido objeto de testeos, como lo fueron siempre
todos los otros sistemas de armas, las convencionales y las de destrucción
masiva
Es casi innecesario decir que el tema es tabú. Los analistas militares están
mudos. Los meteorólogos no investigan y los defensores del medio ambiente
tienen todos la cabeza puesta en el Protocolo de Kyoto.
Irónicamente, mientras el Pentágono reconoce su habilidad para modificar el
clima para usos militares lo que gana consenso es la hipótesis del
calentamiento global. En un estudio importante el Pentágono describió los
varios escenarios que se abren en el mundo con el cambio climático.
Ese documento constituye una conveniente cobertura. Ni una palabra se
menciona sobre su principal programa de guerra climática: The
High-Frequency Active Auroral Research Program (HAARP), radicado
en Gokona, Alaska, manejado conjuntamente por la Fuerza Aérea y la
Marina de Guerra.
MANIPULACIONES DEL CLIMA POR PARTE DEL
EJERCITO DE EEUU - EL PROGRAMA HAARP
Este programa existe desde 1992. Es parte de una nueva generación de armas
concebidas en el marco de la Iniciativa de Defensa Estratégica.
Lo opera la Air Force Research Laboratory’s
Space Vehicles Directorate. Es un conjunto de antenas con capacidad de crear
modificaciones en la ionosfera (el nivel superior a la atmósfera)
Nicholas Begich, activista contra el programa HAARP lo describe así:
A superpower radiowave-beaming technology that lifts areas of the
ionosfera by focusing a beam and heating those areas... Ondas
electromagnéticas irrumpen en la tierra y afectan todo: vivo o muerto”
(para
más detalles ver Michael Chossudovsky, Washington's New World Order Weapons
Have The Ability To Trigger Climate Change)
El mundialmente renombrado científico, Dr. Rosalie
Bertell, se refiere a HAARP como
“un gigantesco heater
(calentador) que puede causar importantes alteraciones en la ionosfera…"
De acuerdo con Richard Williams, físico y
consultor de David Sarnoff Laboratory en Princeton dice que:
“HAARP constituye un
acto de barbarie”. Los efectos de su uso pueden durar por años y años en la
tierra ….”.
Al público por supuesto le fue presentado como un
programa de investigación científica y académica. HAARP es desde luego un
medio para alterar el sistema de comunicaciones y de radar del enemigo. HAARP
asimismo, tiene la capacidad de provocar apagones interrumpiendo el flujo de
corriente eléctrica en regiones enteras.
La recopilación y análisis de las declaraciones emanadas de la gente de la Fuerza Aérea permite pensar lo impensable:
la manipulación del clima, de las comunicaciones, y de los sistemas eléctricos
como un arma de guerra global capacita a Estados Unidos para dominar
regiones enteras del Mundo.
GUERRA CLIMÁTICA -
BONANZA PARA LAS CORPORACIONES
El HAARP está operativo desde principios de los 90’. El sistema de antenas
se basó inicialmente en tecnología patentada por Advanced Power Technologies
Inc. (APTI), una subsidiaria de Atlantic Ritchfield Corporation
(ARCO). La primera fase del HAARP Ionosfheric Research Instrument
(IRI) fue completada por APTI.
El sistema IRI de antenas fue instalada en 1992
por una subsidiaria de British Aerospace Systems (BAES) usando
la patente de APTI. Las antenas irradian hacia el espacio exterior usando un
equipo de transmisores de alta frecuencia.
En 1994 ARCO vendió su subsidiaria APTI, junto con las patentes, a E-Systems,
una supersecreta empresa de equipamientos militares High Tech íntima
de la CIA.
E-Systems se especializa en la producción de
equipos electrónicos para uso militar, de navegación y de reconocimiento,
incluidos “sofisticados equipos de espionaje”. Es uno de los más grandes
contratistas del mundo en ese segmento de equipos para la inteligencia,
estrechamente relacionado con la CIA y organismos parecidos.
Vende a estos aparatos unos 1.800 millones de dólares anuales de los cuáles
unos 800 millones son para proyectos tan secretos que ni el Congreso de los
Estados Unidos sabe en qué se gasta ese dinero.
(HAARP - High Frequency Vandalism in
the Sky?)
Participó en
la provisión y equipamiento del Doomsday Plan (el sistema que permite al
Presidente manejar la guerra nuclear) y la operación Tormenta del Desierto
(http://www.princetonreview.com/cte/profiles/internshipGenInfo.asp?internshipID=998
)
Con la compra de APTI, E-Systems adquirió la
estratégica tecnología de la guerra climática la cual incluye la patente
US 4.686.605 de Bernard J. Eastlund titulada “Métodos y
Aparatos para alterar una región de la atmósfera, la ionosfera y la
magnetosfera terrestre”.
No está demás consignar que las Eastlund/APTI patentes están basadas en las
investigaciones del científico yugoslavo Nicolás Tesla,
muchas de cuyas ideas fueron robadas por las corporaciones norteamericanas
(ver Scout Gilbert Environmental Warfare and US
Foreign Policy: The Ultimate Weapon of Mass Destruction)
Apenas un año después de la compra de E-Systems de la tecnología de la guerra
climática de APTI, E-Systems fue comprada por Raytheon, el cuarto más grande
contratista de la industria militar estadounidense. Con esta adquisición
Raytheon se convirtió en el más grande fabricante de equipos electrónicos de
guerra del mundo.
Y, mientras tanto que ARCO le vendía su subsidiaria APTI a E-Systems ella
misma era adquirida por el matrimonio integrado por la BRITISH PETROLEUM-AMOCO OIL COMPANY USA, uno
los cuatro más grandes superconsorcios petroleros energéticos del mundo.
De tal modo, Raytheon, a través de su subsidiaria E-Systems es ahora la
propietaria de las patentes para la guerra climática. También tiene que ver
con otras investigaciones para uso militar como las actividades que
desarrolla una de sus subsidiarias en la Antártica: Raytheon Polar Services.
El sistema fue terminado de instalar en Abril de 2004. Consiste en 180
antenas más un conjunto de transmisores de alta frecuencia
TESTEANDO EL SISTEMA HAARP
Es natural que, como una parte normal de los contratos con los proveedores y
constructores, el sistema se testee.
En este sentido un informe del Parlamento Ruso del año 2002 expresa que los
militares americanos tienen intención de probar qué tal funciona el sistema
en Alaska, en Groenlandia y en Noruega.
“Los planes de USA de
experimentar con el programa HAARP, ultra secreto, no controlado por la
comunidad internacional, implica armas con capacidad para destruir las
comunicaciones de radio, los equipos instalados en el espacio, los misiles,
provocar accidentes en las redes de electricidad, en las de transporte y
distribución de gas y petróleo y de tener un impacto negativo en la salud
mental de la gente de regiones enteras”, dijeron los diputados rusos en su
informe." (Interfax News Agency, original Russian, BBC
Monitoring, 8 august 2002).
La cuestión es que el futuro de la Humanidad está amenazado por el uso de técnicas de
modificación del clima.
Pero para que una campaña internacional contra esta monstruosidad tenga éxito
será preciso profundizar la investigación científica tendiente a determinar
si hubo verdaderamente o no una relación entre la actividad del parque de
antenas de GoKona, Alaska, con los llamativos desastres climáticos que se
vienen observando.
Es algo imperativo porque la monstruosidad será completada en 2006, momento
en el cuál operará a su máxima capacidad terrorífica.
|
|
DP
|
FDP
|
LIRI
|
FIRI
|
|
Number
of Active Antenna Elements
|
18
|
48
|
108
|
180
|
|
Total Transmitter Power (kW)
|
360
|
960
|
2160
|
3600
|
|
Maximum Antenna Gain (dB)
|
19
|
24
|
29
|
31
|
|
Max
Effective Radiated Pwr (dBW)
|
74
|
84
|
92
|
96
|
|
Min
Antenna Pattern Width (degrees)
|
|
9
|
8
|
5
|
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Frequency Range
|
2.8
to 10 MHz
|
|
Modulation
Types
|
CW/AM/FM/PM
|
|
Source http://www.haarp.alaska.edu/haarp/phases.html
GUERRA CLIMÁTICA CONTRA LOS “ESTADOS DELINCUENTES"
Los inusuales eventos climáticos sucedidos estos años están bien documentados
y fueron comentados ampliamente en la prensa por lo que respecta a Europa y
Estados Unidos.
Pero lo que los medios no han cubierto por igual es lo que ha pasado con el
clima en aquellos países que los gobiernos de Estados Unidos incluyeron en el
denominado en forma unilateral por ellos como el “eje del mal” y como
probables objetivos de una “guerra preventiva”.
El patrón climático de Corea del Norte, por ejemplo, se ha caracterizado
desde mediados de los 90 por una sucesión de sequías, seguidas por
inundaciones. El resultado fue la destrucción del sistema agrícola coreano.
En Cuba el patrón es muy similar a lo que se observa en Corea (ver Table 3
abajo)
En Irak, Irán y Siria devastadoras sequías ocurrieron en 1999. En Afganistán,
en los cuatro años anteriores a la invasión de 2001 destruyeron la economía
campesina, provocando el flagelo del hambre.
La manipulación climática, según algunos la entienden, podría ser el arma “preventiva”
por excelencia. Se puede utilizar contra países enemigos tanto como contra
países amigos pero sin su consentimiento. Podríase también provocar estragos
en los mercados mundiales de granos y en los mercados financieros.
Quién tuviere ese conocimiento (el de que un
“ataque climático” está sucediendo) podría, mediante la utilización de ese
“información privilegiada” obtener enormes ganancias financieras (especulando
en los mercados de futuros). De paso esa destrucción de la agricultura de los
países atacados crea una gran dependencia de la ayuda alimenticia y de la
importación de granos de Estados Unidos y otros países occidentales de su
órbita.
Sabemos que como parte de su nueva doctrina nuclear los Estados Unidos han
amenazado con golpes nucleares preventivos a muchos países, incluyendo a
China y Rusia.
Si bien no hay a la fecha evidencias del uso del arma climática contra los
“Estados Delincuentes” los lineamientos políticos para el uso de las técnicas
ya están formulados y la tecnología ya está operativa.
Qué es HAARP
El investigador Guillermo León Jiménez escribía el 7 de noviembre de
2001:
Para quien aún no esté en sintonía, HAARP son las siglas
de HIGH FREQUENCY ACTIVE AURORAL RESEARCH PROGRAM (Programa de Investigación
de Aurora Activa de Alta Frecuencia), cuyas instalaciones están ubicadas en
Gakona, Alaska, y es un programa de investigación científica y académica,
pero que paradójicamente está gestionado por la Fuerza Aérea de los EE. UU. y la
Marina de los EE. UU.
El funcionamiento de HAARP se basa en la emisión de ondas electromagnéticas
hacia nuestra atmósfera para su estudio, concretamente hacia la ionosfera;
dicha capa se extiende a unos 80 kilómetros de la superficie
terrestre hasta los 800 Km., conteniendo
principalmente partículas ionizadas.
Este medio ionizado, provoca que las ondas electromagnéticas, sean reflejadas
o absorbidas; dichos reflejos o rebotes ionosféricos son utilizados (cada vez
menos) para las comunicaciones a gran distancia, prueba de ello son las
emisoras de onda corta que podemos sintonizar a lo largo de una noche,
dependiendo del estado de la ionosfera y las frecuencias, podremos escuchar
emisoras que estén a miles de kilómetros, y que llegan a nuestros receptores
gracias a la ionosfera, que actúa como espejo.
Hasta aquí hemos descrito la parte "oficial" de la cuestión, pero
¿por qué hay quien cree que detrás de HAARP se oculta algo más, extraños
experimentos de modificación del clima, de control de la mente y de producir
incluso terremotos?
Ciertamente algo de base científica asoma en todo este asunto, HAARP con sus
cientos de millones de vatios de potencia y antenas se puede considerar como
un verdadero "calefactor" de la alta atmósfera, provocando una
tremenda ionización que puede acarrear consecuencias imprevisibles, y que
gracias a su efecto "espejo" podría dirigir sus efectos hacia
cualquier zona del planeta, estaríamos hablando de un nuevo tipo de arma,
capaz de intensificar tormentas, prolongar sequías, sobre territorio de un
supuesto enemigo, y perjudicándolo sin que éste se diera cuenta sin más.
Regresando a Argentina, cabe señalar que en los últimos años las inundaciones
han sido particularmente catastróficas, anegando buena parte de lo que se
conoce como "pampa húmeda", alguna vez la región agroganadera más
fértil y extensa del planeta.
Se tiene la incómoda sensación de que las copiosísimas lluvias que le dieron
origen (en una de las localidades llovió en 24 horas lo que habitualmente
llueve en un año) son mucho más que un capricho climático, o el efecto
tercermundista de un calentamiento global.
Comprenderán la sospecha de que el uso de tecnologías como HAARP cae de ello
dentro de las estrategias bélico-económicas (de alguna manera hay que
llamarlas) anticipadas en "Visión Conjunta 2020".
¿Como un dato accesorio? El jueves 8 llegó a la ciudad de Paraná (separada de
la de Santa Fe por apenas 30 kilómetros y el río homónimo) una
misión estadounidense como "observadores y asesores".
¿De alguna comisión experta en catástrofes naturales? No ¿De alguna oficina
estatal norteamericana de asuntos hidrológicos? Tampoco ¿De la Oficina Metereológica del gran país del
Norte? Menos.
Eran -según anticipó emocionado vía telefónica Eduardo Amadeo, embajador
argentino ante EE.UU., del Pentágono. Por favor, que alguien explique desde
cuándo el Pentágono participa de "misiones humanitarias", asesora
gobiernos ante cataclismos naturales, atacados de un sorpresivo hábito de
fraterna solidaridad con los inundados. Que sepamos (que alguien demuestre lo
contrario) al Pentágono sólo le incumben operaciones militares.
Tímida y ambiguamente, este martes 13 se anunció el arribo de una
"superbomba" extractora de agua enviada por dicho organismo, (en
realidad la citada bomba para extraer agua fue de capacidad varias veces
menor a las que ya están trabajando) pero lo cierto es que sigue despertando
sospechas y desconfianzas entre los pobladores locales esa extraña presencia
militar, más coherente con un grupo de observadores de los efectos
colaterales no deseados -o sí- de su propia tecnología que con una cruzada
humanitaria.
Más aún, el miércoles 7 (24 horas antes del arribo de esa misión) el
gobernador de la provincia de Santa Fe, Carlos Reutemann, brindó una
conferencia de prensa acompañado de un representante del Banco Mundial quien,
por supuesto, garantizó el inmediato otorgamiento de un préstamo a la
provincia para subvenir a sus necesidades.
Con lo que pareciera se cierra un círculo:
efectos devastadores en un país del Tercer Mundo de tecnología experimental
del Primero, con la jugosa consecuencia de abrochar otro negocio que
engrosará la monstruosa deuda pública de este país, pesada herencia que
nuestros hijos deberán pagar, no ya con fondos inexistentes, sino con
recursos naturales...
Tal vez sea éste un mero texto "conspiranoico", tal vez no. Pero
estemos atentos.
El clima como arma de guerra
Las investigaciones
relacionadas con este proyecto existen desde los años 60, pero es ahora
cuando se han retomado, reunido y dotado de fondos
El proyecto será probablemente 'vendido' al público como un escudo espacial
contra la entrada de armas al territorio nacional o, para los más ingenuos,
como un sistema para reparar la capa de ozono". Lo que se refleja
claramente en los artículos publicados sobre el tema es que todos los
proyectos del Ministerio de Defensa estadounidense están agrupándose en uno.
Programa
HAARP según sus siglas en inglés.
Tiene un transmisor, que consiste en 360 antenas
de 22 metros de alto, puede emitir
poderosas ondas de alta y baja frecuencia con cargas electromagnéticas hacia
la ionosfera, esta capa de la atmósfera actúa como un espejo, devolviéndolas
a la superficie terrestre convertidas en las ondas más bajas del espectro
electromagnético. Esto causa que se caliente y se haga un agujero no menor de
50 Km. de diámetro en ésta.
La versión oficial estadounidense es que con este sistema se pueden emitir
comunicaciones más allá del horizonte sin necesidad de recurrir a los
satélites, mejorar las comunicaciones con los submarinos, hacer prospecciones
petrolíferas o de yacimientos minerales, o detectar aviones o misiles que
vuelen bajo y ofensivamente inclinarían la balanza a la hora de invadir un
país, tras conocer que tiene pozos petrolíferos o minerales aún sin explotar.
Pero, los científicos ven con alarma, que este sistema puede alterar el
clima, y si ello consigue hacerse controladamente, utilizarlo como un arma.
De esta manera, pueden producirse tormentas, sequías o huracanes para
arruinar un país.
El funcionamiento de los calentadores ionosféricos que utiliza el Programa
HAARP se puede comparar con un gran horno microondas:
"al disparar a
zonas bajas producirías un calentamiento de la baja atmósfera, sería un
calentamiento local y haría que el agua contenida en todos los seres vivos
que estuviesen expuestos, se calentara y les produjera la muerte.
Un calentamiento en la alta atmósfera es impredecible, porque estaría
provocando desde una alteración local del clima hasta alterar las propiedades
de 'filtro' que tiene la atmósfera. Con ello, los rayos cósmicos que vienen
del espacio dejarían de filtrarse en la ionosfera, y harían llegar su
radiación a la superficie de la tierra".
Para muchos científicos, las pruebas del HAARP serían responsables de la ola
de calor que hizo subir en Melilla la temperatura de 24
a 41 grados en cinco minutos.
Así describió la noticia el diario EL PAIS,
en su edición digital en Internet:
"Un raro fenómeno
eleva la temperatura de 24 a 41 grados en cinco
minutos",
Melilla se convirtió ayer por unos minutos en un
gran horno al aire libre debido a un fenómeno meteorológico insólito.
A las 8.24, la temperatura subió 17 grados en
sólo cinco minutos: de los 24 a los 41 grados. Por
fortuna, en el siguiente cuarto de hora la temperatura volvió a sus cauces.
Pero, para colmo, a las diez de la mañana volvió
a darse una versión más moderada del mismo poltergeist meteorológico,
esta vez con un calentamiento súbito de sólo 15 grados.
Alteraciones mentales
Si resulta escalofriante y casi de ciencia ficción imaginar que el Gobierno
de Bush se prepara para dominar el clima a su antojo, más estremecedor es
constatar un dato evidente: el efecto que una emisión de ondas de baja
frecuencia tiene en el cerebro de todas las especies del planeta.
Un documento de la Cruz Roja Internacional advierte
de los efectos negativos de la energía radiada e indica las bandas de
frecuencia que los produciría. Éstas se corresponden con las que puede
transmitir el HAARP. (En Física se les denomina "Ondas
transversal-magnéticas". Estas ondas Schumann vibran en la misma
frecuencia que las ondas cerebrales de los seres humanos y de todos los
mamíferos en general, a saber: en 7,8 Hertz - ciclos por segundo).
Casualmente EE.UU. afirma que uno de los usos del Programa es localizar
yacimientos minerales bajo tierra y para eso la frecuencia necesaria es la
misma que produce trastornos en la mente humana, que van desde la
desorientación, al despertar de capacidades paranormales. Para hacernos una
idea de la influencia de las ondas en la mente humana debemos remontarnos a
los estudios que el profesor Schumann hizo en los años 50, que constataban
que hay un efecto de resonancia entre la tierra, el aire y la ionosfera,
cuyas ondas vibran en la misma frecuencia que las ondas cerebrales humanas y
de todos los mamíferos.
Estas llamadas Ondas Schumann
son fundamentales para la vida y cuando faltan producen graves problemas de
salud, como les sucedía a los astronautas antes de que instalaran generadores
artificiales de estas ondas en las naves. Sin estas ondas se producen dolores
de cabeza, migrañas, desvaríos, se desajustan los ritmos cardiacos... La
alteración de las mismas producen efectos más graves.
En los animales uno de los efectos inmediatos sería que alteraría las rutas
de migración de aves y peces, al influir sobre los campos de energía sobre
los que se guían.
Está claro que el avance científico no garantiza, ni mucho menos, el progreso
humano, hace falta algo más para que este tipo de programas no existan o que
los conocimientos se usen para el bien común, y ese algo más está fuera de la
ciencia. Está en la sociedad, en la política, en los principios éticos de la
gente"
Programa
HAARP "Vandalismo global"
El proyecto HAARP también es conocido como "The Doomsday Machine", La
máquina del Día del Juicio Final.
En Gakona, Alaska, lugar en donde se proponía instalar un ROTHR, existe un
misterioso proyecto de la Fuerza Aérea y del “Navy” cuyas
capacidades son motivo de alarma para científicos, médicos y ambientalistas
alrededor del mundo.
El Programa de Investigación de Aurora Activa de Alta Frecuencia (HAARP por
sus siglas en inglés) es el calentador inosférico más potente del mundo. La
milicia alega que algunos de sus propósitos son:
Reemplazar el obsoleto ROTHR
Mejorar las comunicaciones con submarinos
Bloquear comunicaciones del enemigo
Tomografía de penetración de la tierra para
detectar armas nucleares y minerales a varios kilómetros de profundidad
El Departamento de la Defensa de EU (DoD por sus
siglas en inglés) ha afirmado abiertamente que uno de sus grandes intereses
en HAARP es su capacidad de controlar procesos ionosféricos. Su transmisor,
que consiste en 360 antenas de 72 pies de alto, puede emitir
poderosas cargas electromagnéticas hacia la ionosfera que causan que se
caliente y se haga un agujero no menor de 50
Km. de diámetro en ésta.
La ionosfera es la capa del planeta eléctricamente cargada que nos protege de
radiaciones cósmicas y de los varios rayos solares (ultravioleta, X, gamma)
que son nocivos a la salud. La intención del DoD es perturbar la ionosfera
para estudiar como ésta responde y como se recupera. El Dr. Richard
Williams de la Sociedad Americana de Física califica esto
como “un acto irresponsable de vandalismo global”. Tales experimentos causan
efecto tras efecto en todo el planeta.
Existen otras alarmantes capacidades de éste y de otros calentadores
ionosféricos descritas en separados documentos federales según nos dicen los
científicos Begich y Manning, autores del libro Angels Don’t
Play This HAARP: Advances in Tesla Technology:
"La modificación
del clima con propósitos militares ha sido contemplada con anterioridad.
Begich encontró una patente de la ARCO Power Technologies Inc.,
constructores de HAARP, que dice que “la modificación del clima es posible...
alterando los patrones de vientos de la alta atmósfera...”
Gordon J. F. MacDonald, ex-director del Instituto de Geofísica y
Física Planetaria de UCLA, escribió en su libro Unless Peace Comes
sobre el uso de ésta tecnología para la manipulación del tiempo y del clima,
descongelación de glaciares, control del oleaje de los océanos y la
manipulación de las ondas cerebrales.
Documentos de la Fuerza Aérea y escritos de Zbigniew
Brzezinski (Consejería de Seguridad Nacional del Presidente Carter)
hablan sobre transmisores de radiación electromagnética de alto poder para
manipular y perturbar los procesos mentales humanos de grandes poblaciones.
Los opositores de HAARP comparan la capacidad ofensiva de éste calentador
ionosférico con una “Caja de Pandora” la cual una vez se abra no se podrá
cerrar.
HAARP es comparable con el ROTHR en varios aspectos. HAARP y ROTHR son
radares que funcionan similarmente aunque ROTHR usa tecnología de los 80’s.
Ambos consisten de antenas transmisoras y receptoras. Disparan potentísimas
ondas electromagnéticas de alta frecuencia; por esto son usados actualmente
para estudios ionosféricos. Ambos utilizan la ionosfera como espejo para
hacer llegar su onda más allá del horizonte, cubriendo regiones extensas.
Ambos tienen potencial ofensivo, capacidades y usos ocultados. Ambos impactan
negativamente el ambiente y la salud.
De la misma manera en que el DoD niega los usos bélicos de HAARP y su daño al
planeta en su documento principal, podemos fuertemente considerar que la
desinformación de la Marina de Guerra sobre ROTHR
es indicio de que tiene aplicaciones de las cuales no se nos quiere informar
debido al daño que causaría de ser instalado en nuestra Isla.
Esta es la nueva tecnología militar, la guerra electrónica. Es el motivo más
razonable para explicar tanta insistencia en instalar el ROTHR en nuestra
Isla, a pesar de su comprobada ineficiencia como estrategia anti-droga.
Recordemos los experimentos de detonaciones atómicas en la
Isla de Bikini y en Nevada. Hoy, como ayer, el DoD prometió
a sus poblaciones y a sus propias tropas que no sufrirían daño a su salud ni
a su ambiente. En cambio, estos fueron terriblemente contaminados con
radiación atómica. Fueron “conejillos de India” de sus experimentos. Las
autoridades que aprobaron tales proyectos no podrán responder a la pérdida
humana de la cual hoy reconocen responsabilidad.
La historia está a punto de repetirse aquí y
ahora. No la olvidemos.
Aquellos que la ignoran están condenados a
repetirla
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