¡Despiértate, Europa!

 

Elena PUSTOVÓITOVA

 

21.04.2010

 

Según la información del "Le Monde" francés, los chinos ya están pataleando a las puertas de la economía europea. Los datos comparativos de los índices económicos de Europa y de sus principales suministradores y competidores en Asia confirman el hecho, de que los euro políticos han quedado dormidos ante la aparición del "tren chino".

 

Los índices económicos europeos del primer trimestre de 2010 y los datos sobre el estado de las economías líderes de los estados de Asia se diferencian ahora tanto, como si estuvieran "en distintas dimensiones": Europa se encuentra en una profunda crisis económica, y las economías asiáticas han sido evadidas por la crisis no sólo de lado, sino la crisis estimuló su crecimiento, imposible en el Viejo Mundo incluso en los tiempos mejores.

 

A los franceses les da pena, sobre todo porque su segunda economía en Europa sufre del déficit presupuestario y del desempleo récord, Europa en general también atraviesa problemas. Pero "lo importante es que la crisis la continua ignorando orgullosamente Asia, que se está desarrollando rápidamente".

 

China, que se convirtió durante el año pasado en el líder reconocido mundial, que está jalando para arriba las economías occidentales, que se están asfixiando sin la ayuda estatal, dará este año también, incluso según los pronósticos más prudentes, el crecimiento del 8 al 12 por ciento.

 

La India aumentará como mínimo un 7,5 por ciento. A pesar de la rivalidad reciente entre los países de esta región, allí se está formando una unión de divisas. Mientras los europeos están sufriendo de las dudas al pensar, si vale la pena ayudarle a Grecia, que quedó al borde de un default, China, Corea, Japón y los países de la ASEAN han creado un fondo de 120 mil millones de dólares para prevenir la crisis de liquidez, si ésta de nuevo aparece en el horizonte económico.

 

Nadie ya duda de que se trata en este caso de la creación de un instrumento financiero, que representa una alternativa al Fondo Monetario Internacional, que en gran medida yace "en el bolsillo" de EEUU. No es todavía un Fondo Financiero pan-asiático, pero está claro, que los países de Asia se están poniendo de acuerdo para prescindir en el futuro del FMI.

 

Y, profundizando en los detalles, el cuadro se despliega completamente convincente.

 

"¿Quién compró la empresa suiza Volvo?- pregunta "Le Monde".

- El productor de automóviles chino Geely.

 

¿Quién se levantó recientemente del décimo al quinto renglón en el ranking de los operadores telefónicos mundiales, metiendo la mano en algunas redes de telecomunicaciones africanas?

El gigante indio Bharti.

 

¿Quién está desarrollando ahora enérgicamente la actividad en la rama del átomo pacífico, en particular, en los países del golfo Pérsico?

Los consorcios surcoreanos, para el gran descontento de las plantas industriales francesas de este sector.

 

Como constató recientemente en el periódico Echos uno de los mejores especialistas franceses de la globalización, Christophe de Margerie, el director general de la petrolera francesa Total,

 

"debido al descontento y la incomprensión, estamos empujando el Cercano Oriente en los brazos de Asia".

 

El diario francés escribe con envidia, que no sólo las economías asiáticas "irradian el optimismo inquebrantable".

 

El presidente brasileño Lula, quien se dispone ya a abandonar su cargo, pudo durante los años de su presidencia reforzar considerablemente la posición del país. Si antes estaba desangrada y humillada por el Fondo Monetario Internacional, ahora se puede permitir comenzar el programa de seis años de las inversiones estatales de 600 mil millones de euros.

 

Hoy Brasil es la economía más grande en América Latina, que dispone de reservas en divisas por el monto de 205 mil millones de dólares. La demanda a las mercancías y los servicios dentro del país está creciendo permanentemente, y los ritmos del crecimiento del producto interno bruto pueden constituir este año el 4,5 por ciento, lo que duplica el promedio mundial.

 

"Al mismo tiempo al Unión Europea está estancada",- se queja la edición francesa.

 

El director gerente del FMI Dominic Strauss-Kann les reprochó recientemente a los europeos:

 

"Las economías europeas se arriesgan en quedarse en el segundo escalón, en vez del primero, al lado de EEUU y Asia".

 

Y no por el hecho de haber acumulado deudas excesivas, sino por prestar atención insuficiente al crecimiento y las innovaciones. El mundo está avanzando, y Europa está parada.

 

Vamos a precisar, qué mundo.

 

Unos datos curiosos sobre quién y cómo está viviendo, se puede encontrarlos en el informe de la Asociación Mundial de los productores de los bienes de lujo durante los años 2009-2010. Se entiende, que en las condiciones de la crisis económica global los volúmenes de las ventas de los bienes de lujo se han reducido considerablemente. Pero en China, por ejemplo, durante el año pasado han crecido hasta 9,4 mil millones de dólares, lo que constituyó, ¡fíjense!, el 27 por ciento del monto mundial. China alcanzó en lujo a EEUU y le cede sólo a Japón.

 

Hay una serie de razones para el hecho de que en China está creciendo el consumo de los bienes de lujo. Gracias al desarrollo dinámico de la economía china, allí apareció la gente, que puede permitirse comprar cosas caras. Los chinos, quienes se enriquecieron, están comprando bienes de lujo tanto para satisfacer sus necesidades de prestigio, como para demostrar su gusto y el estatus social.

 

Aunque, a decir verdad, con eso algunos especialistas consideran, que la China de hoy no ha entrado aún en la época "del culto del lujo", que en el país existen grandes diferencias entre la gente rica y la pobre, y la mayoría de la población no es simplemente capaz de adquirir mercancías de élite. Sin embargo, la situación está cambiando vertiginosamente, y el país, que suministra bienes de amplio consumo a todos los rincones del mundo, está recibiendo dividendos enormes del hecho de mantener bajo el cambio de su yuan, por lo que está siendo objeto de ataques permanentes, incluso, y hasta en primer lugar, por parte de EEUU.

 

En la víspera de la reciente visita del líder de la RPCh, Hu Jintao, a Washington, Pekín declaró, que en determinadas condiciones puede estudiar la posibilidad de reforzar la divisa nacional. Se entiende, que es un problema de dos filos, tanto político como económico. No sin razón el miembro de la comisión para la política monetaria del Banco Central de China, Li Daokuy, informó recientemente, que Pekín puede aceptar el reforzamiento del cambio del yuan al dólar de EEUU, si Washington va a respetar "los intereses importantísimos" del país, llama la atención a esta declaración el Financial Times.

 

El ministro de finanzas de EEUU, Timothy Geithner, evalúa muy críticamente la actual política monetaria de China:

 

"El cambio no flexible del yuan chino complicó considerablemente la evaluación de la divisa nacional para las economías en desarrollo, que salen al mercado mundial,- señaló él.- El movimiento hacia el cambio, establecido por el mercado, es necesario para la reequilibrio global de la economía mundial".

 

Me atrevo a señalar, que el reequilibrio es necesario precisamente a Geithner y EEUU con sus numerosos satélites de dólares. Y no a China, cuya economía está creciendo vertiginosamente.

 

Las autoridades norteamericanas han llamado en reiteradas ocasiones, y han exigido de la RPCh que cambie su política monetaria. Pekín está manteniendo artificialmente el cambio rebajado del yuan, lo que reduce considerablemente el costo de las mercancías chinas, haciéndolas más accesibles y atractivas para los consumidores en el mercado mundial.

 

No es una verdad nueva en absoluto, precisamente así se suelen ganar los mercados de la venta. Y el argumento norteamericano de que la revalorización del yuan subiría la capacidad de compra de los ciudadanos chinos e influiría positivamente a la demanda interna, se refuta fácilmente por el hecho, de que, como ya hemos aclarado anteriormente, el mercado interno chino hasta de los bienes de lujo, ya ha dejado atrás Estados Unidos.

 

Como declaró a la agencia Reuter el consejero del Banco Central de China, Li Daokuy,

 

"la transformación del cambio puede ser realizada en el momento oportuno. Tenemos que definirla, pero la corrección momentánea no traerá ventajas ni a China, ni a EEUU. Todo va a depender de la visita del presidente Hu a EEUU. Si las negociaciones son exitosas, podremos corregir el cambio, partiendo de nuestra propia situación".

 

En una palabra, declaran los chinos, si nos va a ser ventajoso, entonces que sea ventajoso un poco y a Uds.