El regreso de Cheng Ho
Por Edgar Schimd
“ Dentro de pocos años, cuando hayamos caído en el monocultivo sojero, cuando seamos “la quinta potencia minera” pero nos paguen a lo sumo el 2% de las regalías, cuando se haya acabado el petróleo continental argentino pero los ingleses lo estén extrayendo offshore en Malvinas y veamos cómo las flotas asiáticas depredan nuestros caladeros de pesca – mientras pagan regalías a los kelpers – quizás entonces algunos tomen conciencia de lo que significa Poder Naval y Poder Nacional. Pero será muy tarde”.
Edgar Schmid

Cheng Ho: el almirante chino del siglo XV
1. Nace el imperio naval – capitalista.
En el siglo XV, cuando China era la
civilización mejor organizada del mundo, hubo un almirante, Cheng Ho, que
partió con una expedición de grandes juncos, algunos hasta de
Al fin de sus viajes los burócratas de
Poco después, portugueses, gallegos, vascos y bretones, estaban explorando el Atlántico Norte y el rey Enrique el Navegante, de la misma generación que Cheng Ho, fundó la escuela de Sagres para enseñar cartografía, navegación, astronomía, construcción y armamento naval. Sagres se convirtió en el “Cabo Cañaveral” de la época, y allí estudiaron Cristóbal Colón, Vasco da Gama, Pedro Álvarez Cabral.
En los siguientes 400 años, lo que empezó como una competencia contra Venecia, la potencia comercial-financiera que retenía el monopolio de la ruta a Oriente, cambió al mundo cuando los europeos con costa en el Atlántico Norte–Mar del Norte comenzaron a desarrollar un nuevo tipo de capitalismo que incluía desarrollo de la industria naval, banca, seguros, monopolio comercial, desarrollo de grandes corporaciones, colonialismo, piratería, tráfico de esclavos, de armas, de oro y de opio. Finalmente hasta los chinos pagaron la consecuencia de su aislamiento –y nulo desarrollo naval – cuando fueron agredidos por mar en las guerras del opio con todas sus consecuencias.

Galeón: el control del mar permitió
el desarrollo del capitalismo europeo
Desde hace 400 años, los conceptos de
capitalismo pujante, poder imperial y hegemonía naval, están estrechamente
ligados, como lo demostró el almirante Alfred Mahan de
Como lo demostró Karl Haushofer, y hoy lo ve Zbignieb Brzezynski, la constante de la historia por la hegemonía imperial yace en el enfrentamiento del “imperio naval” contra la masa terrestre de Eurasia. Gran Bretaña extrajo su fuerza del Rimland (las tierras costeras de Asia), primero con India, luego con el despojo de China y el control del Golfo Pérsico.
Los desafiantes del Imperio Naval a lo largo del siglo XX, los que surgían de la masa de Eurasia, nunca actuaron de consuno. Así Alemania abandonó el consejo de Bismarck y terminó atacando a Rusia una Guerra de los Treinta Años II para beneficio de quienes Nostradamus anticipó como “ingleses de ultramar”.
Y Rusia a su vez rompió con el otro gigante –China – para priorizar incursiones dentro del imperio naval, pero no tuvo recursos sustentables para el tipo de carrera armamentista que le imponían los centros financieros del imperio naval. Fue derrotada.
2. La reacción de Eurasia.
Decía un viejo samurai de Kurosawa: “Se aprende más de la derrota que de la victoria. En la victoria se aplica lo que ya se sabe. En la derrota se aprende lo que sabe el enemigo”.
La gran derrotada de
Es muy posible que en marzo del 2008, al
terminar el segundo mandato de Putin, sea reemplazado por Ivanov. En ese caso,
la diferencia sería sólo de matices personales pero la geoestrategia de fondo
seguiría siendo la que estableció el núcleo duro de
Por eso es importante hoy ver las
orientaciones en estrategia naval que adelanta Ivanov como vicepresidente y ex
ministro de Defensa. Hoy en día,

Fragatas rusas parea la armada china: la pesadilla del
imperio naval
A principios del siglo XIX la flota más
importante era la del Mar Negro (en Sebastopol contra Turquía y para salir al
Mediterráneo), luego pasó a ser la del Báltico (en Kronstadt contra Alemania),
y más tarde, después de terminada
“Sistema de acuerdos y mecanismos”, es un eufemismo para decir que se alcanzó una conformidad geopolítica de cooperación con la “Vieja Europa”, más específicamente con Francia y Alemania, que incluye la no-carrera de armas que los desgastaría inútilmente.
Es muy difícil sostener una guerra en dos frentes. Hace un siglo –guerra ruso-japonesa de 1905– Rusia tenía la flota principal en el Báltico y la secundaria en Port Arthur. Al estar desconcentrada, los japoneses pudieron derrotar a los marinos rusos por separado. Ahora Ivanov hace un despliegue a la inversa y pone el grueso sobre el Pacífico, al fin y al cabo, es por tráfico de mercaderías y recursos naturales, el océano más importante reemplazando al Mediterráneo medieval y al Atlántico del último medio milenio.
Al mismo tiempo, Ivanov subrayó que “lo anterior no significa que Rusia quiera verse involucrada en conflictos ajenos o vaya a hacerlo obligatoriamente”. La intención de Rusia es continuar reforzando la flota del Pacífico, por lo cual el segundo o el tercer submarino nuclear de nueva generación, tipo “Yuri Dolgoruki”, se pondrá en dotación de este contingente naval, dijo Ivanov.
En la estrategia asimétrica, los rusos no intentarán competir en cantidad/calidad simultáneamente. Se concentrarán en priorizar la calidad y la rentabilidad mediante la exportación. De los 160 submarinos nucleares que tenían, ha comenzado el desguace de 140 de la vieja clase Tiphoon (clasificación OTAN) para concentrarse en los estratégicos “Dolgoruki”.
Estados Unidos está aprendiendo la lección que
desde Yale le imparte Paul Kennedy (“Auge y Caída de las Grandes Potencias”):
es necesaria la flota para construir el imperio, pero en largos períodos de
paz, mantener esa flota puede ser un gran desgaste financiero. Así, Estados
Unidos empieza a exigir a las economías de Asia que colaboren en
Corea del Sur tiene un plan de 15 años para la expansión de su poder marítimo en todas las dimensiones, incluso capacidades militares. Ahora mismo Corea del Sur está construyendo tres grandes destructores que desplazan más de 7,000 toneladas y poseen armamento sumamente poderoso. Claramente, éstos no se diseñaron para detener los submarinos enanos norcoreanos que salen furtivamente de la costa. Pero, los coreanos señalan que Japón está en medio de un incremento naval aun mayor.
La edición 2006 de “The Military
Balance” por el International Institute for Strategic Studies de Londres
registra que
Nadie quiere quedar como el iniciador de la
carrera naval y los japoneses, sin embargo, apuntan al aumento sumamente rápido
de
Todavía el aumento naval chino está en sus
fases tempranas, como
Quizás el hechos más importante se envuelve en
la primer nota a pie de página: “Para el 2010,
la fuerza de submarinos de China será casi doble del tamaño de flota de
submarinos americanos Toda la flota naval chinas está proyectada para superar
el tamaño de la flota americana para el
Esta cita realmente viene de
3. Sun Tzu se hace a la mar.
El 27 de diciembre, en una reunión de
delegados en una reunión de
China apunta por el estatus de “agua azul”, o capacidad de proyectar poder en aguas profundas, por su armada, pero tiene poca experiencia más allá de sus regiones costeras. Su flota actual está dificultada por unidades obsoletas que planea reemplazar en los próximos años con naves modernas. Está actualizando su flota de la superficie comprando destructores rusos clase Sovremenny –ya tienen 17– mientras también sigue con dos nuevas clases de destructores con proyectiles guiados.
Para su flota submarina, China está trabajando con Rusia para actualizar sus submarinos diesel, mientras progresa en la construcción de sus unidades domésticamente diseñadas que ha ido despacio. Su búsqueda de submarinos nucleares y portaviones también está progresando despacio, debido a las dificultades técnicas y una falta de imperativo estratégico detrás de los proyectos.
En su reciente documento, no se alteraron significativamente los planes de Beijing para su armada. Sin embargo, se dio más preeminencia a la importancia de ganar que a la capacidad de proyectar fuerza lejos de sus áreas costeras. China ha publicado documentos esporádicamente sobre sus planes de defensa en los últimos ocho años, en parte para calmar los nervios sobre los aspectos militares de su ascenso en poder.
El enfoque de la armada se debe principalmente a la importancia de asegurar recursos naturales, en especial petróleo, para alimentar la expansión continua de su economía. La confianza de China en suministros de energía extranjera significa que es más importante para su armada poder proteger sus líneas navales de comunicación y mantener abiertos los “puntos de ahogo” a su comercio.
Otras metas para su armada incluyen la capacidad de controlar áreas de soberanía incierta (Islas Spratly), reclamar protección de las zonas económicas exclusivas (significativamente en el Mar de China Oriental) y el desarrollo de una flota capaz de predominar sobre cualquier otro país asiático (con excepción de Japón e India que intentará contrapesar en lugar de desafiar directamente).
La capacidad de volver a tomar Taiwán por la
fuerza si permanece necesario el enfoque principal de
Más bien, el desarrollo de Beijing de submarinos diesel y nucleares parece ser un esfuerzo por ganar la capacidad de hacer un asedio submarino a Taiwán. Esto pondría presión sobre Taipei mientras posiblemente evita las consecuencias potenciales de una invasión, a saber un contraataque americano.
Mucho de la reacción del documento chino se
enfoca en el 15 % de aumento de China en gasto de defensa. En 2006, China dice
haber gastado 36 mil millones de dólares en su ejército, aunque
China a veces pasa penurias asegurando a sus vecinos que su ascenso no constituye una amenaza a la región, y busca disuadir a Washington de creer que está siguiendo una carrera de armas. Muchos en Washington son rápidos al desechar tales nociones, cuando la modernización militar de China se cita a menudo como razón estratégica para aumentar el gasto militar en nuevas tecnologías y proyectos de defensa de gran potencia.
La cooperación militar mejoró bastante entre China y Estados Unidos en 2006. Un informe del Pentágono sobre China en mayo del año pasado describió la modernización militar de China en muchos de los mismos términos que el último documento de Beijing, aunque repitió el argumento que “China tiene el más grande potencial para competir militarmente con los Estados Unidos”. Fuerzas chinas y americanas organizaron sus primeras maniobras conjuntas de búsqueda y rescate en el Pacífico y el Mar Sur de China el año pasado, y Washington tuvo la fea impresión de ver emerger un submarino chino cerca de un portaviones americano.
Los funcionarios en Beijing y Washington
también son rápidos al señalar las solapadas preocupaciones de seguridad de
energía pues son los importadores de petróleo más grandes del mundo. Con este
fin, puede esperarse que China continúe con medidas para disuadir los miedos
americanos de una próxima carrera de armas, mientras construye una fuerza capaz
de detener a
A China le gustaría suavizar los miedos que su modernización militar causaría en India y Japón. Al asumir el primer ministro japonés Shinzo Abe el año pasado, China invirtió su posición y aceptó una visita de Estado del nuevo primer ministro. Beijing también usó reuniones de alto nivel con Nueva Delhi para resaltar los crecientes lazos económicos entre sus países y bajar su actual disputa fronteriza.
Mientras Beijing está
esforzándose por mostrar a Washington que es una “parte responsable” y que sus vecinos no tienen nada que temer del
ascenso de China, continúa apoyando a gobiernos que Estados Unidos considera “regímenes delincuentes” y su política de
aislar diplomáticamente a Taiwán sigue constante. Por tanto, al mismo tiempo
que participaba en más misiones de mantenimiento de paz de las Naciones Unidas
en el 2006, también estuvo más cerca de Irán y continuó apoyando a Sudán pues
National China Oil está perforando en Dafur.
Mientras esta política dual persista,
Washington y los rivales regionales de China, continuarán mirando la
modernización militar de Beijing con cautela. De hecho, dos días después de
publicado el documento de China, Japón anunció que había organizado un
ejercicio conjunto de
Islas Spratly en Mar del sur de China
La reciente divulgación del “white paper” Chino tenía varios propósitos. Buscaba disuadir a Taiwán de romper su compromiso “una China”, mientras también calmaba los miedos regionales de una presencia militar mayor en el vecindario. También apuntaba a convencer a Washington que no estaba siguiendo una carrera armamentista, mientras demostraba al mismo tiempo que estaba desarrollando las capacidades para detener la intervención americana en el Estrecho de Taiwán. Nada de esta información debe sorprender: la parte de la política de China en todos estos frentes es seguir una política militar más transparente, aunque es muy sospechoso que hay mucho más gasto no declarado que el considerado en el informe.
Mientras hay poco de nuevo en el papel de China, el énfasis dado a la armada, así como el discurso de Hu antes de su descargo, es un aspecto para tomar en cuenta. China cree que necesitará desarrollar una armada de agua azul para proteger su ascenso económico. Esto le permitirá proteger líneas de comunicación por mar para los inmensos recursos naturales que exige asegurar que su economía continúe creciendo a su nivel actual. De alguna manera, esta meta debe llevar a Washington y Beijing más cerca. No obstante, otros factores continuarán poniendo presión en su relación.
El obstáculo principal es Taiwán, pero ninguna parte parece inclinada para alterar el statu quo. El ascenso de China en Asia también será un desafío a la hegemonía de Washington allí. Como tal, puede esperarse que las discrepancias se continuarán resaltando en Beijing y Washington, mientras sus militares también se mueven poco a poco hacia relaciones más cercanas enfocadas en preocupaciones de seguridad mutuas.
4. El Vietcong en las Islas de Paracelso.
Desde el fin de la guerra en 1975, Vietnam se
había conformado no con una armada sino con una pequeña fuerza guardacostas,
compuesta por lanchas rápidas y con la misión de reprimir el contrabando y la
piratería, y proteger las actividades pesqueras dentro de las doce millas
náuticas. Una fuerza pequeña que cuyo jefe tiene el rango de capitán de navío
en otras armadas. En suma, una actividad que en Argentina sería propia de
Pero he aquí que de fines del

Corbeta rusa tipo Guepard,
adquirida por Vietnam
Vietnam es un estado costero del Mar de
Pero en esa suma de pequeñas islas deshabitadas, cayos, atolones y corales, se descubrió que hay petróleo y gas. Las fuentes occidentales minimizan las cantidades; los chinos alegan que es muchísimo más. Un inmenso porcentaje de las reservas probadas hasta hoy está en tierra y bajo control de empresas estatales. Ahora viene la lucha por la exploración y control de las reservas offshore en aguas relativamente poco profundas y fuera de las aguas territoriales.
En el reclamo ya está China desde el Norte, los
Estados Unidos jugando desde el Este en Filipinas –donde son “locales” desde la
guerra de 1898– y los ingleses desde Brunei. Tampoco se puede desechar a
Malasia como un poder pujante y jugador en la disputa. Y por qué no a Indonesia
–fuerte productor de petróleo y gas de la región – que cada vez se acerca más a
los acuerdos con
Tampoco hay que olvidar a Japón –¿por qué tanto poder naval?– que en diciembre de 1941, después del ataque a Pearl Harbor, lanzó una campaña naval relámpago sobre toda la región, que incluyó la captura se Sumatra, Java y Singapur. Históricamente, las materias primas de Japón vienen de ahí.
Vietnam ve a esas islas como fuente de conflicto y no piensa quedar neutral. Ha empezado con las corbetas rusas.
5. El ocaso de
Volvamos al escenario europeo. Aquí la
tendencia parece estar en la dirección opuesta, con presupuestos navales que se
limitan y tamaños de flotas que son reducidas. El caso más publicado en las
noticias es que
Los miembros conservadores del Parlamento –muy
enojados – están exigiendo un debate sobre el hecho que los gastos de defensa
representan un porcentaje más pequeño de PIB que en cualquier momento desde los
años 30. Esos críticos están más molestos aún porque
Pero el presupuesto naval de Francia no está subiendo mucho, y también están las armadas de Alemania, Italia, España y los Países Bajos con presupuestos en jaque. Todavía nadie en Europa le presta atención a la carrera de armas navales en Asia.
Esto lleva a una pregunta obvia, final: ¿qué asumen los estrategas navales en Asia sobre el futuro del mundo que los estrategas en Europa no hacen? ¿Por qué los programas de televisión pública en China muestran el ascenso de la armada de Elizabeth I mientras el Ministerio de Defensa británico “pone en naftalina” o desecha buques de guerra con nombres que se remontan a más de 400 años?

Fragatas británicas: por primera vez en 250 años pierden
su hegemonía en Europa
Es probable que Asia vea más conflictos interestatales futuros que Europa Occidental, que China esté determinada a refrenar la hegemonía americana en el Pacífico y que todos los demás estén asustados por el crecimiento militar Chino. En todo caso, estas economías en rápido crecimiento pueden permitirse el lujo de combinar “cañones y manteca”.
6. Lo que se pierde en una guerra no se recupera por
elecciones
Mientras los “países en serio” de Asia planifican a medianos y largos plazos, nuestra clase política es incapaz de ver más allá de las elecciones de octubre. En un mundo que marcha al fin del petróleo, Argentina no tiene reservas para más de ocho años.
De última, el control de la energía, de las fuentes de gas y petróleo, es el gran motor de la política internacional actual, de la agresión Estados Unidos/Reino Unido/Israel en el Golfo Pérsico y de la reacción de Eurasia. Lo que está sucediendo allá nos indica que el tsunami globalizador llegó a su cota más alta y “las aguas están bajando”, que los Estados vuelven a retomar protagonismo en defensa de los intereses de los pueblos. Pero nuestra clase política sigue en su limbo de internas, la “lucha de ratones” como la calificó Scalabrini Ortiz.
El último 2 de abril hemos asistido con
náuseas a otra sobredosis de desmalvinización. No casualmente, ningún medio
informó sobre las tareas de exploración petrolera que llevan a cabo los
ingleses de
No nos engañemos. Nuestra “democracia con derechos humanos” no es producto de luchas populares como lo fueron en su momento el “cordobazo” y otras para derribar a la dictadura de entonces. Nuestra democracia llegó impulsada por las fragatas inglesas de Malvinas. La caída del Proceso fue el resultado de una cúpula liberal (civil y militar) incapaz de luchar contra el imperio más allá de cierto punto. Pero nuestra clase dirigente “democrática” procede como si ellos hubieran derrotado el Proceso.
En política, lo que legitima a un gobierno es la “legitimidad de fines”: el bien común y la supervivencia nacional. Los “medios democráticos” tendrán sólo eso: “legitimidad de medios” y de nada sirven si pierden de vista la “legitimidad de fines”, bien común y supervivencia nacional.
Dentro de unos pocos años, cuando hayamos caído en el monocultivo sojero, con todas sus consecuencias sociales; cuando seamos “la quinta potencia minera” pero nos hayan pagado a lo sumo el 2% de las regalías y eso según las cifras que las multinacionales nos declaren; cuando se haya acabado el petróleo continental argentino, pero los ingleses lo estén extrayendo offshore desde el Este de Malvinas al Banco Burward frente a Islas de los Estados, frente a nuestras narices; cuando renunciado definitivamente al Poder Naval, veamos cómo las flotas de Oriente depredan nuestros caladeros de pesca –mientras pagan regalías a los kelpers – quizás entonces algunos tomen un poco más de conciencia de lo que significa Poder Naval y Poder Nacional. Pero mucho me temo que será muy tarde.
“En este mundo, quien no planifica es planificado”, dice Peter Drucker. Y Argentina es un país “planificado”, pasivo, un país sin asertividad, condición que sobra en Eurasia y que tanto preocupa a Brzezynski.
Nuestra clase dirigente padece de un gravísimo autismo. Como el avestruz, ha metido la cabeza en el pozo de la “democracia con derechos humanos” y no ve lo que pasa en el resto del mundo, de lo duras y despiadadas que son las luchas geopolíticas. Lo pagaremos con nuestra desaparición.

En la zona hay 60.000 mills. De barriles de petróleo, el 80%
de lo que tiene Venezuela (75.000 mills) y una reserva entre lo que tienen
Rusia (70.000 mills) y lo que tiene Libia (40.000 mills)