La realidad de BRICS ha venido a quedarse

 

Mon, Abr 18, 2011,

 

Por Melkulangara BHADRAKUMAR

 

Es posible exagerar el resultado sustantivo de la conferencia cumbre de los países de BRICS la semana pasada en Sanya, China, e, igualmente, puede parecer conveniente representar mal su significado y consecuencia. Pero tres cosas se destacan.

 

Primero, no es más posible ignorar el BRICS; simplemente diga, ha venido a quedarse como un rasgo duradero de la arquitectura económica y política global.

 

Segundo, BRICS es único; nada así se ha intentado alguna vez antes en el sistema internacional que involucra una dialéctica de diferencias y diversidades que se unen con convergencias y comunidades y cooperación estimulante.

 

Tercero, es casi imposible de reproducir el BRICS; usted puede imitarlo, quizá incluso parodiarlo él, pero usted nunca puede reproducirlo realmente como una realidad geopolítica. Una agrupación de cinco países que a partir de hoy la cuenta por 43 por ciento de la población del mundo, 18 por ciento del agregado económico del mundo, 15 por ciento de comercio internacional y qué atrae 53 por ciento del capital extranjera, no puede ignorarse.

 

El BRICS, no sorprendentemente, espera trabajar hacia una nueva era en finanzas globales y política. La demanda de los países de BRICS para tener una palabra mayor en el orden mundial está compeliendo.

 

Mire las previsiones.

 

Según el Fondo Monetario Internacional, para el año 2015, los países de BRIC (excluyendo África del Sur) considerará por el 21.6 por ciento del PIB mundial en equivalencia con la de los Estados Unidos; 20.1 por ciento de las exportaciones mundiales que serán más del doble de la porción de EEUU; y consideran por 18 por ciento de las importaciones mundiales como comparado a la porción estimada US del 12 por ciento. Los números y las tendencias favorecen pesadamente al BRICS.

 

La importancia de la cumbre de Sanya queda en que los países de BRICS están dándose cuenta que aunque su agrupación es ad-hoc uno y hasta ahora tenía un registro pleno de remiendos, ellos tienen un potencial fuerte para surgir como una nueva fuerza en política mundial.  Ellos no tenían hasta ahora tal caída noción del estado de obra, de su fuerza colectiva y, irónicamente, fue la crisis financiera global de 2008 que fue en un camino largo empujando su autoestima.

 

La velocidad con la que ellos se recuperaron no sólo mostró que ellos no eran más vulnerables a una caída económica en EEUU y Europa sino también que aun cuando la demanda estaba en el mundo industrial, ellos todavía podrían estar en el negocio volviéndose unos a otros (y a otras economías emergiendo).

 

Nuevas realidades

 

De hecho, la necesidad de las economías de BRICS de efectuar grandes importaciones de equipo y maquinaria, capital y tecnología para reunir los requisitos de su urbanización y demandas de industrialización se ha vuelto un factor para manejar el crecimiento económico global y para la recuperación de las economías occidentales. Los países de BRICS también se han vuelto grandes inversores en el extranjero, incluido el mundo occidental.

 

Para abreviar, los países de BRICS están bien-justificados llamando por los cambios de largo alcance en lo global-financiero y el orden político para reflejar las nuevas realidades. Los países de BRICS comparten el descontento que el Oeste ha dominado el debate global y esto no está en sincronización con el mundo multipolar que está tomando forma. En suma, un sistema más inclusivo necesita reemplazar el sistema existente construido después de la Segunda Guerra Mundial.

 

La Declaración de Sanya juró apoyar la reforma y mejorar el sistema monetario internacional.

Subrayó,

 

"La crisis financiera internacional expuso las insuficiencias y deficiencias del sistema monetario y financiero internacional existente".

 

De acuerdo con eso, llamó por la reforma de estructura de dirección de las instituciones financieras internacionales para reflejar los cambios en la economía mundial así como para dar representación mayor para economías emergentes. Un saliente de la cumbre de Sanya fue el apoyo expresado por los países de BRICS para re-trabajar la composición de la cesta de monedas que constituyen derechos de giro especiales en la era [DEG] así como el papel del propio DEG. El apoyo de BRICS de un "sistema de moneda de reserva internacional de ancha base que proporciona estabilidad y certeza" no pueda sino ser notado como un swipe apenas-enmascarado al mérito del dólar como la principal moneda de reserva.

 

En esencia, significó una llamada al realinear el orden de posguerra mundial II que llevó al ascendiente de EEUU. Dos otras acciones y recomendaciones específicas de la cumbre de Sanya eran un acuerdo para desarrollo bancario de los países BRICS para abrir líneas del crédito mutuas denominadas en monedas locales así como advirtiendo sobre el potencial para ingresos "masivos" importantes de capital en las naciones desarrolladas que podrían desestabilizar las economías emergentes.

 

Claramente, lo que nosotros vemos es que los países de BRICS han decidido conscientemente dejar de lado a sus diferencias en problemas y a causa de las divergencias en sus enfoques políticos y diplomáticos y cultura. Para citar a Jim O'Neill, presidente de Goldman Sachs Asset Management International (quién inventó el término BRIC en 2001), los países en la agrupación

 

"no tienen los mismos intereses. La riqueza per capita es muy diferente, la política es muy diferente, y la filosofía y su filo económico natural es diferente."

 

O'Neill tiene razón. Una hueste de discordancias de comercio endemonia los lazos intra-BRICS.

 

Brasil e India quieren China para comprar más valor-agregado y buscar acceso mayor al mercado chino mientras África del Sur quiere que China compre bienes más procesados y menos materias primas. Brasil e India se sienten que el dinero infravalorado de China pudiera estar hiriendo sus exportaciones. Y considerando que China ha surgido como el socio comercial número uno de cada uno de sus compañeros de BRICS, Beijing se llama para proporcionar respuestas a los conflicto de comercio.

 

Oleg Fomichev, el ministro diputado de desarrollo económico de Rusia, China empeñó en Sanya para preparar proyecta de alta-tecnología con Rusia, "simplemente importando solo no nuestro recursos y exportando bienes industriales". El ministro de comercio de India Anand Sharma se hizo eco de esto cuando él reveló que a puerta cerrada el Ministro de Comercio chino Chen Deming aseguró a sus colegas de BRICS que Beijing le haría prioridad para importar productos de más valor-agregados de sus socios.

 

Andando de puntillas en política

 

En términos políticos, la posición común tomada por el BRICS en los desarrollos en Libia y África del Norte hicieron los titulares. La Declaración de Sanya dijo,

 

"Nosotros estamos profundamente interesados con la turbulencia en el Medio Oriente, las regiones Africana Norte y Africana Oriental y atentamente deseamos que los países afectados logren la paz, estabilidad, prosperidad y progreso y disfruten su debido lugar y dignidad en el mundo según las aspiraciones legítimas de sus pueblos. Nosotros compartimos el principio que debe evitarse el uso de fuerza. Nosotros mantenemos que deben respetarse la independencia, soberanía, unidad e integridad territorial de cada nación." Agregó, "Nosotros deseamos continuar nuestra cooperación en el Consejo de Seguridad de ONU en Libia. Nosotros somos de la vista que todas las partes deben resolver sus diferencias a través de medios pacíficos y deben dialogar en la ONU y las organizaciones regionales deben apropiados para jugar su papel. Nosotros también expresamos apoyo por la Unión Africana la Iniciativa del Panel de Alto-nivel en Libia."

 

Es posible exagerar la posición de BRICS como un "desafío estratégico" de la unión liderada por EEUU que ha intervenido militarmente en Libia.

 

Pero entonces hay advertencias. El hecho permanece que cuando las astillas estaban abajo y la votación tuvo lugar en Resolución 1973 en el Consejo de Seguridad ONU sobre Libia, los países de BRICS no sólo no se opusieron al movimiento occidental sino se abstuvieron y África Sur incluso votó por la resolución.

 

Su ambivalencia sobre esta cuenta había tomado subsecuentemente por EEUU y sus aliados  europeos para desplegar la Organización del Tratado Atlántico Norte para intervenir militarmente hasta ahora en Libia a través de ataques aéreos eso incluso pueden extenderse al despliegue de tropas en tierra en alguna fase futura. No sólo eso, en el mismo día que BRICS adoptó en Sanya una posición crítica en la intervención militar occidental en Libia, los líderes de EEUU, Gran Bretaña y Francia hicieron el movimiento inaudito de escribir una carta abierta que afirma que la Resolución 1973 de hecho los autorizaba a buscar un "cambio del régimen" en Libia y ellos no descansarán hasta que el régimen de Muammad Gaddafi sea derrocado.

 

Para abreviar, el Oeste ha puesto al BRICS en la estera dentro de horas de forjar su nuevamente encontrada identidad. La indiferencia con que EEUU y sus compañeros europeos han hecho esto sólo va a mostrar que os ritos de pasaje de BRICS como una fuerza a ser contada en política global no van a ser fáciles. Entretanto, el Oeste considerará conveniente lanzar deliberadamente aspersiones en las credenciales de BRICS' y su cohesión y morará expansivamente en las diferencias que pueden estar existiendo entre los países miembros en la agrupación.

 

El corazón de la materia es que la membresía de Sudáfrica en BRICS indudablemente ha sacudido al Oeste desde que está sucediendo en un momento cuando como lo dice el Presidente Jacob Zuma póngalo, "África está marchándose desde los márgenes", y la alineación del continente con la agrupación al último posicionamiento de como contrapeso a las economías occidentales.

 

Los comentaristas sudafricanos han notado ampliamente que el club de BRICS asumirá cada vez más una forma política cuando se institucionalice en alguna fase, podría volverse un contrapeso a intereses occidentales establecidos - "los B5 contra los G7", como dijo una prominente empresa de investigación en Johannesburg que se especializa en mercados emergentes, Frontera Asesor.

 

África del Sur ha abrazado ávidamente el énfasis de BRICS en la necesidad de un mundo "multipolar", un eufemismo para un mundo en que EEUU no es ningún más la única superpotencia.

 

EEUU y sus compañeros occidentales habrían notado que fue finalmente China que invitó África Sur a unir el BRIC. La influencia de China en África está creciendo rápidamente y puede esperarse que Beijing refuerce significativamente su influencia en África reclutando la más grande economía africana en el club de BRIC.

 

África del Sur puede proporcionar la entrada en el resto de África y el ministro extranjero MaiteNkoana-Mashbane está en registro que su país "hablará en conjunto por África" desde el podio de BRICS. La Cumbre de BRICS de Sanya bien puede llegar a ser notada en la cuenta final como un evento hito donde China robó una marcha encima del Oeste en el gran juego en vías de desarrollo en África cuyos inmensos recursos han sido, todavía son y por el futuro previsible permanecerán cruciales para el sustento de la prosperidad de las economías europeas.

 

La evolución de BRIC como BRICS compele al Oeste a negociar con los países africanos en lugar de dictarles.