El arma principal de Irán: Por qué EEUU no quiere jugar en una Guerra Iraní

 

El Bloqueo del Estrecho de Ormuz

 

Por Finian Cunningham

 

Global Research, April 22, 2010

0diggsdigg

 

Cuadro de texto: Dado el crescendo de amenazas militares veladas y cada vez más no-veladas por EEUU e Israel contra Irán, uno tiene que admirar a los iraníes por su frialdad bajo presión extrema.

 

La última despreciable - y en alguna opinión legal, criminal - amenaza por la Casa Blanca que usaría armas atómicas contra Irán desarmado en lo nuclear en caso de un conflicto ha sido desechada por las autoridades en Teherán que dice que ellos permanecen determinados a seguir a su programa de energía nuclear civil. Lejos de acobardarse, Irán ha lanzado simplemente tres días de juegos de guerra militares en el Golfo Pérsico.

 

La República islámica lleva a cabo tales maniobras todos los veranos, pero este año ha adelantado los ejercicios. No se ha dado ninguna explicación oficial, pero claramente significa ser un signo para EEUU y su corrillo de aliados occidentales que Irán no será golpeado por las amenazas de sanciones económicas y golpes militares, incluso la amenaza de liberar lo más espantoso de las armas.

 

¿En este juego de póker de altas-apuestas, cómo es que ese Irán puede quedarse tan compuesto? Es porque Irán tiene la última arma, no un arma de destrucción en masa que EEUU demanda que está buscando, sino un arma de ruptura decisiva de masa dentro de su toma y se prepara para activar inmediatamente - el asedio del Estrecho de Ormuz. Esto es el angosto estrecho de mar entre Irán y los Emiratos Árabes Unidos y Omán en su sur que conecta el Golfo Pérsico con aguas internacionales abiertas.

 

Unos 40 por ciento naves cargueras de petróleo crudos globales pasan a través de este canal todos los días. Según la Administración de Información de Energía en EEUU, un promedio de 15 petroleros llevando 16-17 millones de toneladas de petróleo crudo diariamente a través del Estrecho. Los productores petróleo en el Golfo, incluso el proveedor tope del mundo, Arabia Saudita, es totalmente dependiente de este pasaje para su exportación de petróleo que considera para 80-90 por ciento de los réditos totales de estos países.

 

Éste es el punto estrecho más sensible del mundo para comercio de petróleo.

 

Irán ha dicho previamente que si es atacado por EEUU o sus aliados obstruirá el Estrecho, y sin ninguna duda los juegos de guerra actuales en el Golfo apuntan a subrayar esta advertencia. Pero sólo es recientemente que Irán ha adquirido la capacidad marítima para enviar su contra-amenaza. Por ejemplo, durante la guerra con Irak 1980-88 cuando Irán estaba siendo bombardeado con armas químicas por el cliente americano Saddam Hussein, Teherán no tenía la capacidad para cerrar el Estrecho. Ni en 1988 cuando EEUU derribó un avión civil iraní, matando 290 personas a bordo. Pero durante los últimos años, Irán ha invertido pesadamente construyendo  una flota de naves militares de gran velocidad equipadas con misiles anti-navíos y torpedos y evadiendo sonar. Y puede asumirse seguramente que los iraníes han perfeccionado maniobras para asegurar la detención rápida y completa de toda nave fuera del Golfo.

Esta tarea se hace todo el más factible por la geografía natural del Estrecho. El Golfo Pérsico es un mar poco profundo así cualquier nave que se hunde representaría obstáculos arriesgados que no podrían removerse fácilmente. También, aunque el Estrecho es de unas 20 millas, las sendas de tráfico de naves son sólo de seis millas de ancho: dos millas para los petroleros entrantes, dos para la salida y dos millas para un margen de la separación entre ambos.

 

Bajo el derecho marítimo internacional, Irán (junto con Omán) tiene derechos territoriales soberanos sobre estas aguas. Irán tiene bajo la ley de las Naciones Unidas acuerdos en conceder "pasaje inocente" a las naves a través de sus aguas provisto que no hay ninguna infracción de su seguridad.

 

Por consiguiente, como señala el analista de energía Ali Mallakin, Irán tiene el derecho legal a detener el pasaje si "su soberanía no se respeta" como si EEUU fuera lanzar un golpe militar unilateral contra el país. Por esa fase, por supuesto, el argumento será meramente académico. Pero habrá lanzado todavía EEUU otra guerra delictiva y la economía mundial se sumergirá en oscuridad. Dado el estado frágil de la economía internacional, cerrar el Estrecho de Ormuz explotará el precio de petróleo y con eso cualquier esperanza vana de recuperación económica.

 

Sentándose bajo una montaña del multi-billones-de-dólares de deuda, EEUU tiene más para chocar y las implicancias sociales para este imperio que se desmenuza - ya hirviendo en miseria extendida - no puede exagerarse.

 

Las consecuencias para EEUU realmente serán posiblemente más poderosas que aquéllas de cualquier arma de destrucción de masa. Irán y EEUU saben esto. A pesar de las chispas que Washington está amontonando sobre la mesa de póker, ambos jugadores saben que es Teherán que tiene el as más alto. Eso es por qué el EEUU no se atreverá a jugar una guerra en Irán.

 

Y mantendrá su perro de ataque israelita amordazado.

 

Finian.cunningham@gmail.com