Afganistán refleja la auto-obsesión de EEUU.

 

EEUU tiene que volver a pensar su estrategia hacia Afganistán

 

Por Sun Zhuangzhi

 

Global Research, March 25, 2010

China Daily

 

Cuadro de texto:  Las fuerzas lideradas por los Estados Unidos no han podido restaurar la paz en Afganistán ni ayudar a reconstruya el país aun después de casi 10 años de acción militar contra el Talibán. Al contrario, la seguridad en Afganistán se ha deteriorado, y un Talibán resurgente ha creado una situación más compleja para EEUU y sus aliados.

 

EEUU ha tenido que volver a pensar su estrategia hacia Afganistán. Obama ha dicho que el problema afgano es

 

"mucho más que sólo una problemas de EEUU, sino un desafío de la seguridad internacional a un nivel más alto"

 

y Washington buscaría establecer un "nuevo mecanismo diplomático", como un foro de seguridad regional y económico de poderes regionales (Rusia, Irán, India y China) que está angustiado sobre la situación en Afganistán. Esto significa que Obama - comparado con su predecesor George W. Bush - pone más énfasis en la cooperación con otros países y las organizaciones internacionales para combatir al terrorismo. Éste es entonces el otro cambio en estrategia americana.

 

Pero la nueva estrategia americana tiene un rol "menos importante" para China. Eso es porque el rol que China puede jugar en Afganistán y hasta que punto Washington y Beijing pueden trabajar juntos está determinado por sus intereses estratégicos y metas geopolíticas. Está claro que a EEUU le gustaría mantener su influencia sobre Afganistán aun después de retirar sus tropas, no importa cuando eso pase. Lo que significa que no permitiría a los poderes regionales como China jugar un rol mayor en los asuntos afganos. En cambio, lo que el EEUU está deseoso de compartir con países como China es la carga de la reconstrucción económica.

$Obama's new policy includes some principles that are in line with China's.

 

La nueva política de Obama incluye algunos principios que están en línea con China. Por ejemplo, China ha estado diciendo que la comunidad internacional debe unir sus manos para combatir el terrorismo, y ha promovido la conciliación nacional, ayuda a  preparar un gobierno de unión representativa y esfuerzos de la reconstrucción expeditos en Afganistán. Las diferencias en las posiciones básicas de EEUU y China, sin embargo, hacen difícil para ellos cooperar profundamente en el problema afgano.

 

La primera diferencia está en los intereses de seguridad. La preocupación mayor de Washington es prevenir al Talibán y al-Qaeda de lanzar ataques en territorio de EEUU y sus instalaciones y personal en el extranjero. Pero China, como el vecino de Afganistán, también necesita enfrentar amenazas de seguridad no-tradicionales como tráfico de droga, contrabando de armas y otros crímenes cruzando las fronteras. Además, la insistencia de EEUU y sus aliados para continuar sus golpes militares contra el Talibán y consolidación de su presencia militar en Asia Central y del Sur ha puesto presión extra en los planes de seguridad y defensa de China.

 

La segunda diferencia está sobre la entrada económica. EEUU tiene un número grande de tropas en Afganistán que mantiene la seguridad sus proyectos de ayuda. América consigue prioridad en selección del proyecto porque ofrece "protección" al gobierno de Hamid Karzai. Y su entrada económica apunta a pagar por sus operaciones militares.

 

En contraste, las empresas chinas enfrentan un gran riesgo mientras trabajan para la reconstrucción de Afganistán y encuentran feroz competencia internacional consiguiendo un contrato.

 

Y al contrario de EEUU, las inversiones chinas son principalmente en caminos, hospitales y escuelas, y viene sin ninguna condición.

 

La tercera diferencia está en la opción de gobierno. EEUU insiste en establecer un régimen estilo "democrático" Occidental y ha estado intentando forzar a su modelo político en el país atrasado, que produjo caos en las votaciones presidenciales del último año. Por otro lado, China cree que los afganos (de todos los grupos étnicos y partidos políticos) deben decidir qué forma de gobierno que ellos quieren basado en su cultura, tradición y condiciones domésticas.

 

Y la cuarta diferencia es sobre los objetivos geopolíticos. EEUU tiene una estrategia del contra-terrorismo ofensivo en que Afganistán es usado como un peón para ayudar a mantener su dominio global y contener a sus competidores. Al contrario, China sigue una política de defensa nacional defensiva y quiere tener buenas relaciones como vecina de Afganistán.

 

China no puede quedarse olvidada del problema afgano.

 

El caos causado por la guerra en Afganistán está amenazando la seguridad en la región del noroeste de China. Un gobierno débil en Kabul podría querer decir una frontera despoblada que a su vez facilitaría el tráfico de droga y contrabando de armas y le permitiría a los separatistas de "Turquestán Oriental" para buscar resguardo en Afganistán después de causar problemas en la región autónoma de Xinjiang Uigur.

 

Puesto que el problema afgano se ha internacionalizado, China debe conseguir más países que vengan a unirse para resolverlo. China debe emprender ciertas medidas necesarias de acuerdo con las resoluciones de ONU, debe construir una región amistosa y estable con la ayuda de otros países vecinos de Afganistán y debe intentar resolver el problema afgano a través de algunos mecanismos internacionales, como la Organización de Cooperación Shanghai (SCO), Banco de Desarrollo Asiático o un mecanismo de cooperación regional Central asiático en los que podría jugar un papel importante.

 

SCO podría jugar un papel más activo porque cinco de los seis vecinos de Afganistán son sus miembros u observadores. En el frente de seguridad, los ejercicios conjuntos anti-droga de SCO y anti-terrorismo conjunto pueden cortar los contactos de las organizaciones terroristas y grupos delincuentes con el mundo externo.

 

En la esfera económica, regional económica y de cooperación de comercio dentro del SCO podría jugar un papel importante en la recuperación económica de Afganistán. Pero dada la situación presente dentro de Afganistán, una conciliación liderada por el SCO y el proceso de la reconstrucción es una proposición poco realista. De ahí, en la actualidad sólo podría proporcionar ayuda a través de los cauces multilaterales.

 

The author is a research scholar with the Shanghai Cooperation Organization Research Center of the Chinese Academy of Social Sciences.