La URSS ha muerto, ¡viva Eurasia!

 

Por Edgar Schmid

 

Aviso para latinoamericanos.

 

Estamos rodeados por dos grandes océanos y al norte por tierra tenemos al gigante que también es, entre otras cosas, una superpotencia naval. Somos el producto de dos imperios que cruzaron el mar – España y Portugal – luego desplazados por el imperio que fue dueño del mar – Gran Bretaña – y ahora su sucesor EEUU.

 

Nuestras épocas de avance fueron cuando el imperio hegemónico se hallaba desafiado desde Eurasia, sea desde Francia, Alemania, URSS y hasta en Vietnam. Con la caída de la URSS pareció que el imperio se había consolidado definitivamente, pero no es así. En Eurasia está surgiendo un nuevo desafío, no planteado en lo ideológico sino en el más puro de los intereses geopolíticos. No será mono-cefálico como lo era Moscú a Europa Oriental sino pluri-cefálico, y no basado en la pura fuerza de uno sino en el consenso entre socios: Moscú, Beijing, los dos grandes, pero con participación creciente de Teherán, Nueva Delhi y hasta Berlín. 

 

Esta vez no se trata de un enfrentamiento simétrico como lo era el Pacto de Varsovia frente a la OTAN sino completamente asimétrico, como varios lobos hostigando un gran alce macho. Es una Estrategia concertada a largo plazo y basada en golpear el talón de Aquiles: el control del mercado de hidrocarburos y la hegemonía del dólar en estos mercados. No veremos una implosión dramática como fue la de URSS en 1991. Esta vez será un trabajo constante pero si  pausa de deterioro y corrosión.

 

La estrategia de los desafiantes también incluye dentro de América Latina, el petróleo de Venezuela y levantar por parte de Chávez las banderas no sólo del Bolívar,  sino también continuar con muchas de la revolución cubana junto con el nacionalismo militar y su visión geopolítica que tuvo Perón.

 

Dejemos de lado las políticas municipales. Nos guste o no, acá se está jugando a lo grande. En este rincón el Triángulo Hegemónico: EEUU, Gran Bretaña e Israel. En este otro rincón los desafiantes: Rusia, China, Irán, India, Venezuela y varios más que se sumarán a lo largo de la contienda. Que suene la campana.   

 

Desinformación y colonialismo.

 

Para tener una idea de cómo funciona la “desinformación” globalista, si leemos diarios “serios” o escuchamos analistas-exegetas de la globalización, vemos que omiten términos como la “Organización de Cooperación de Shanghai” (OCS) u la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (OTSC), aunque sobran referencias al poder de la OTAN o como EEUU marca el paso y es la superpotencia única incuestionable.

 

La desinformación del Sistema omite una organización compuesta por Rusia, China y las repúblicas de Tayikistán, Kazajstán, Kirgizstán y Uzbekistán, 1500 millones de habitantes en 30 millones de km2. Si agregamos “observadores” como India e Irán que ha solicitado membresía plena, se eleva a 2800 millones. A los Estados Unidos se le ha negado estado del observador y ha estado siguiendo estrechamente la evolución del SCO, sobre todo después que esta organización recientemente anunció que estaba creando un club de energía.

 

En su pacto militar, OTSC, se agregan Armenia y Bielorrusia y es al menos la segunda potencia militar del planeta.

 

De esta forma, “iluminando” sólo una parte del escenario, oscureciendo por completo la otra, son muchísimos millones quienes creen, por la inercia sucedida a la desintegración de la URSS, que “la Historia ha terminado” y sólo queda subordinarse a los dictados de EEUU. Es el famoso “posibilismo” con el cual muchos ex – “revolucionarios” ahora justifican su paso al campo enemigo y con armas y bagajes.

Pero ahora Rusia vuelve a escena desafiando al “imperialismo naval”, aprovecha su posición geopolítica y recursos de petróleo y gas, con una estrategia de energía que amenaza al mercado liberal controlado por Nueva York – Londres, con grandes lazos con Irán y Venezuela, y de la cual Argentina no escapará con una política ambigua pro-Chávez en lo formal y anti-Irán en lo real.

 

La pesadilla geopolítica de Mckinder.

 

En 1904, con la conclusión del ferrocarril Transiberiano, Sir Haltford Mckinder escribía que Gran Bretaña[1],  el poder e imperio naval, podía ser enfrentada con éxito por la potencia – o alianza que controlara el corazón - “heartland” – de Eurasia y desde allí tuviera comunicación-alianza con los grandes imperios en las orillas de la masa terrestre – “rimland” y desde allí desafiara al “imperio naval”.

 

Desde al siglo XVI, el desarrollo del capitalismo mercantil fue de la mano de los grandes viajes de portugueses, españoles, franceses y holandeses, para quedar finalmente con la hegemonía inglesa. Ínterin no se desecharon formas de acumulación de capital como tráfico de esclavos, de oro, de armas, de opio, piratería y colonialismo. El gran premio era India y quien tuviera el monopolio de su comercio y extracción de riquezas, podía desde allí extraer toda la fuerza económica para transformarla en poder económico-militar con el cual enfrentar a sus rivales europeos. Un  premio siguiente era China, a la cual Inglaterra pudo doblegar con opio.

 

El control del Atlántico y el Índico del cual se desalojó a los marinos musulmanes, era vital para esto y de allí se desprendió un primer axioma:

 

Quien controla el mar controla el comercio del mundo.

Quien controla el comercio del mundo, controla al mundo.

 

Esto siguió en vigencia hasta la aparición de las grandes vías ferroviarias, mientras imperios como chinos, indostanos, persas, otomanos, rusos, alemanes, estaban desconectados entre sí, limitados a un comercio interno dificultoso, mínimo – “ruta de la seda” – aislados y podían ser vencidos por separado por quien tuviese la flota que transportase masivamente tropas y mercaderías.

 

Esto cambia cuando Mckinder advierte que el Transiberiano de Moscú al Pacífico, pero también ferrocarriles como los que parten de Moscú al centro de Asia, y el proyectado Berlín-Bagdad (a las puertas del Golfo), le harían perder su ventaja a Gran Bretaña. Es ahí cuando escribe:

 

Quien controle Europa oriental controla el corazón de Eurasia.

Quien controla el corazón de Eurasia controla al mundo.    

  

Casi un siglo después, alguien  que sí entendió a Mckinder, Zbignieb Brzezynski, escribe para el New York Council on Foreign Relations en su revista “Foreign Affairs” de septiembre / octubre 1997:

 

Eurasia es la casa de la mayoría de los estados políticamente asertivos y dinámicos del mundo. Todos los pretendientes históricos al poder global se han originado en Eurasia. Los más populosos aspirantes a la hegemonía regional, China e India, están en Eurasia, como lo son todos los potenciales desafiantes políticos o económicos a la primacía americana. Después de Estados Unidos, las próximas seis economías más grandes y gastadoras en lo militar siguen allí, como lo son todos menos uno de los poderes nucleares abiertos del mundo, y todos menos uno de los encubiertos. Eurasia cuenta con el 75% de la población del mundo, 60% de su PNB [producto nacional bruto], y 75% de sus recursos de energía. Colectivamente, el poder potencial de Eurasia ensombrece hasta América.”

 

El águila de dos cabezas.

 
El águila bicéfala es una herencia y continuación de Bizancio, un imperio sobre Oriente y Occidente pero a la vez una contradicción permanente en la geopolítica rusa. Desde hace 500  años los peligros e invasiones llegan desde Occidente y pero la grandeza y fuerza de Rusia está en su expansión al Oriente. La geopolítica se divide así entre “atlantistas” y “euroasianos”[2].
 

El siglo XX comienza con la derrota ante Japón en 1905. Es una derrota “eurasiana” alentada por Gran Bretaña que no quería ver ni una Rusia fuerte en el Pacífico ni en el centro de Asia donde amenazaba al imperio en India. Con la llegada de la “Intelligentsia” liberal y atlantista, la geopolítica se vuelve “pan-eslavista” y se orienta hacia Europa oriental en un curso de colisión con el pan-germanismo, cosa que finalmente, para alivio del imperio naval, se produce en 1914. Mientras choquen alemanes y rusos, los ingleses están a salvo de que sean aliados contra Gran Bretaña. “Divide et impera”.

 

La revolución de 1917 es una reorientación de Lenin a la política “euroasiática”, y comienza con el “Llamamiento a los trabajadores musulmanes” de diciembre de 1917 y se consolida cuando el Ejército Rojo llega al Pacífico y Asia Central, retirándose de Polonia.

 

Pero nuevamente el peligro llega desde Occidente, esta vez de un Hitler que no comprende a Karl Haushofer: no era la guerra sino la diplomacia la que debía unir Berlín, Moscú, Bagdad y Pekín, para desafiar al imperio naval.

 

A la muerte de Stalin las dos tendencias están encabezadas por el “atlantista” Khrushev y el “eurasiano” Mariscal Zhukov[3], pero este último debe resignar el ministerio de Defensa. Los avances de Khrushev hacia Cuba, África, Medio Oriente, mientras rompe con China, es una muestra de “atlantismo” que confirma luego Gorbachov en su patética política frente a Occidente y mucho más Boris Yeltsin con el control total por parte de los liberales. Pero en diciembre de 1999, luego de la catástrofe socio-económica liberal, los eurasianos llegan al poder. Esta vez no con una ideología internacionalista sino con un enfoque ruso-céntrico y atendiendo los más crudos enfoques geopolíticos.       

 
Dick Cheney y la segunda revolución rusa.
 
En 1999, un año antes de ser candidato republicano a vicepresidente, Dick Cheney pronuncia un histórico discurso en  el London Institute of Petroleum[4]. En él señala no sólo la importancia del control del petróleo de Medio Oriente, como sea, sino también la importancia de terminar con las petroleras estatales.    
 
Con el triunfo de Bush llega entonces una coalición de nacionalistas agresivos (Cheney, Rumsfeld), fundamentalistas protestantes (Bush, Ashcoft), y neo-conservadores, un grupo de ex trotskistas (Perle, Wolfowitz, Libby, Khalilzad, Peter Rodman, Elliott Abrams) nucleados en “tanques de pensadores” como el AIE y el PNAC, del Institute for Advanced Strategic and Political Studies, Jerusalem[5], otro “tanque de pensadores” pero israelí, dependiendo del Partido Likud[6]. Es este quien junto al tradicional lobby israelí, orienta ahora la geopolítica de EEUU.
 
El aviso de Brzezynski.
 
Cuando la invasión de Irak, Putin comprendió que “venían por él”. Ya en 1998 Zbignieb Brzezynski había publicado “El Gran Tablero de Ajedrez: primacía americana e imperativos geoestratégicos”[7]. Zbig compara llama a toda esta región de Eurasia “los Balcanes de Eurasia” y dice:
 

"En Europa, la palabra "Balcanes" conjura imágenes de conflictos étnicos y rivalidades de grandes-potencias regionales. Eurasia, también, tiene sus "Balcanes," pero los Balcanes de Eurasia son mucho más grandes, más poblados, más aun religiosamente y étnicamente heterogéneos. Ellos se localizan dentro de esa gran geografía oblonga que demarca la zona central de inestabilidad global (…) que abraza porciones del sudeste de Europa, Asia Central y partes de Asia del Sur [Pakistán, Cachemira, India Occidental], el área del Golfo Pérsico, y el Medio Oriente.

 

Los Balcanes de Eurasia forman el centro interno de ese gran oblongo (…) ellos difieren de su zona exterior de una manera particularmente significante: hay un vacío de poder. Aunque la mayoría de los estados localizados en el Golfo Pérsico y Medio Oriente también son inestables, el poder americano es esa región [significando Medio Oriente] el último árbitro. La región inestable en la zona exterior es así un área de única hegemonía de poder y es temperada por esa hegemonía. En contraste, los Balcanes de Eurasia son verdaderamente recordativos de los Balcanes más viejos, más familiares de Europa del sudeste: no sólo son sus entidades políticas inestables sino que tientan e invitan la intrusión de vecinos más poderosos, cada uno de los cuales se determina a oponer la dominación de la región por otro. Es esta combinación familiar de un vacío de poder y succión de poder que justifican la denominación "Balcanes de Eurasia."

 

Los Balcanes tradicionales representaron un premio geopolítico potencial en la lucha por la supremacía europea. Los Balcanes de Eurasia, a horcajadas sobre la red de transporte que está inevitablemente surgiendo para unir más directamente las extremidades occidentales y orientales más ricas y trabajadoras de Eurasia, también son geopolíticamente significativos. Es más, ellos son de importancia del punto de vista de seguridad y las ambiciones históricas a por lo menos tres de sus vecinos más inmediatos y poderosos, a saber, Rusia, Turquía, e Irán, con China también la señalizando un interés político creciente en la región. Pero los Balcanes de Eurasia son infinitamente más importantes como un premio económico potencial: una concentración enorme de gas natural y reservas de petróleo se localiza en la región, además de minerales importantes, incluso oro.

 

El consumo de energía del mundo está ligado para aumentar inmensamente durante las próximas dos o tres décadas. Las estimaciones por el Departamento de Energía americano anticipan que esa demanda mundial subirá por más de 50 por ciento entre 1993 y 2015, con el aumento más significativo en consumo que ocurra en el Lejano Oriente. La velocidad del desarrollo económico de Asia ya está generando presiones masivas para la exploración y explotación de nuevas fuentes de energía, y se sabe que la región asiática central y la cuenca Mar Caspio contienen reservas de gas natural y petróleo que empequeñecen las de Kuwait, Golfo de México, o Mar del Norte.

 

El acceso a ese recurso y compartir su riqueza potencial representan objetivos que revuelven las ambiciones nacionales, motivan los intereses corporativos, vuelven a encender demandas históricas, reavivan aspiraciones imperiales, y dan combustible a las rivalidades internacionales. La situación se hace toda más volátil por el hecho que la región no sólo es un vacío de poder sino también es internamente inestable. ( )

 

Los Balcanes de Eurasia incluyen nueve países que una manera u otra encajan en la descripción anterior, con otros dos como candidatos potenciales. Los nueve son Kazakstan [ortografía alternativa y oficial de Kazakhstan], Kyrgyzstan, Tayikistán, Uzbekistán, Turkmenistán, Azerbaiján, Armenia, y Georgia todos ellos antes parte de la difunta Unión Soviética así como Afganistán.

 

Las sumas potenciales a la lista son Turquía e Irán, ambos mucho más viables política y económicamente, ambos oponentes activos por la influencia regional dentro de los Balcanes de Eurasia, y así ambos jugadores geo-estratégicos significativos en la región. Al mismo tiempo, los dos son potencialmente vulnerables a los conflictos étnicos interiores. Si cualquiera o los dos de ellos serían desestabilizados, los problemas interiores de la región se volverían inmanejables, mientras los esfuerzos por refrenar la dominación regional por Rusia pudieran volverse incluso fútil.
 
Para Putin, analista de Inteligencia de la KGB, el mensaje llegó fuerte y claro: solo con Rusia reducida a su mínima expresión, podía estar asegurado el dominio de EEUU sobre una Eurasia rica en recursos y balcanizada.
 
Los antecedentes de Zbig, un polaco profundamente anti-ruso, cerebro y director de la Comisión Trilateral, asesor de Seguridad Nacional del trilateralista James Carter, impulsor de la ayuda al Taliban cuando la invasión soviética, y estratega del “Arco de Crisis” – la convulsión de los islámicos al Sur de la URSS, desde Turquía a Afganistán para golpear “el vientre suave” -  hacía que sus palabras fueran tomadas muy en serio. 
 
La purga de los “oligarcas rusos”.
 
Mucho antes de que Gorbachov llegue al poder, los ingleses e israelíes habían detectado que los puntos débiles de la URSS eran la corrupción y las mafias. Con la llegada de la “Perestroika” no sólo que se impulsaron pequeños negocios vinculados a la importación desde Occidentes sino que “blanqueó” el ingreso de George Soros entre otros, y su fundación Open Society, que apoyó una fundación dirigida por Raisa Gorbacheva, esposa de Mikhail.
 
Los “empresarios rusos” se habían convertido en testaferros de empresas inglesas y quizás el caso más emblemático sea el de Mikhail Khodorkovsky – se quedó con Yukos Oil y Menatep Bank entre otros - fundó Open Russia Foundation, a semejanza de Open Society de Soros, y en cuyo directorio se sentaban Lord Jacob Rothschild y Henry Kissinger.          
 
Entre estos “empresarios rusos” se destacan:
 
- Roman Abramovich que se quedó con Sibneft Oil, hoy está refugiado en Londres y es dueño del Chelsea Club.
- Boris Berezovsky, se quedó con AutoVAZ, Aeroflot, parte de Sibneft, canales de TV y multimedia, hoy está en Londres donde era el patrón del ex – espía ruso asesinado.  
- Vladimir Gusinsky, ex barón de los medios y dueño de un banco. Hoy está en Israel y es reclamado en Moscú por lavado de dinero.
 
Cuando la invasión a Irak, eran principalmente el núcleo duro del liberalismo, y a punto de concretar la fusión Yukos-Sibneft que la pondría entre las Cuatro Hermanas Petroleras (ExxonMobil, Shell, ChevronTexaco, British Petroleum), y por intermedio de George Bush Padre, en representación del Carlyle Group, vender parte de esta a ExxonMobil.   
 
Los “oligarcas” tenían varios puntos débiles: evasión y fraude impositivo, levado de dinero, conexiones con la mafia, apoyo a los diputados anti-Putin, conexiones con los rebeldes de Chechenia, etc. La KGB actuó rápido, Khodorkovsky terminó preso, Berezovsky y Abramovich refugiados y Londres, Gusinsky en Israel, y todas las empresas de los cuatro tomadas por el Estado.
 
Reconstruyendo Eurasia.
 
Cuando McKinder dio el “alerta” en 1904, el medio más avanzado de comunicación de Eurasia era el ferrocarril. Cuando Karl Haushofer encara su geopolítica, plantea la alianza de Berlín Moscú, Bagdad y Pekín para enfrentar al “imperialismo naval.”
 
Lo que aporta Putin es la “geopolítica de la energía”, una muy vasta red de tuberías, la mayor del mundo, controlada por el Sistema Nacional (estatal), y esta vez lo que comunica es energía, de la boca del pozo al consumidor a miles de kilómetros. Esto se hace dentro de la Organización de Cooperación de Shanghai, una iniciativa de los chinos para no quedar aislados en los ’90, ya en época de Yeltsin y a los cuales los liberales sólo habían visto como algo secundario a sus negocios, pero es ahora fundamental a la estrategia de Putin.
 
Y para analizar la “geopolítica de la energía” olvidemos los conceptos que datan de la Guerra Fría, los rusos ya lo han hecho y ya no están dispuestos a sacrificar sus objetivos ruso-céntricos en aras de una ideología “internacionalista”. Ahora parten de dos supuestos: a) tienen el suficiente poder militar como para defender sus fuentes energéticas, b) los consumidores externos no sacrificarán sus nuevas fuentes de energía en un enfrentamiento con Rusia.    
 
La red de gasoductos-oleoductos semeja una inmensa telaraña con Putin-Moscú en el centro e hilos-tubos en cuatro direcciones[8]: a) del norte de Siberia al Báltico, y de Petrogrado por lecho marino, esquivando Polonia (hoy OTAN) hasta Alemania. El último tramo es de una empresa 50% alemana y 50% rusa. Su presidente es el ex canciller Gerhardt Schröder. Putin crea la gas-dependencia alemana y con esto la división de la NATO en “Nueva Europa” - diez repúblicas ex Pacto de Varsovia – y la “Vieja Europa” – su núcleo es Alemania-Francia – que vieron a EEUU invadir Irak para controlar el abastecimiento europeo de petróleo.
 
El premio mayor para Alemania sería el muy gigantesco yacimiento de Shtokman, en el Mar de Barents, y de acceder a él, Alemania se aseguraría el gas por el resto del siglo XXI. No importa que la canciller Ángela Merkl sea liberal, así como la realidad condiciona muchas veces a gobiernos de “izquierda”, esta vez la realidad condiciona la vieja “marcha al Este” de Alemania porque es una necesidad de la muy importante industria alemana. No van a apoyar la NATO si esto pone en peligro sus fuentes de energía.
 
La provisión de energía generaría una balanza favorable a Rusia que Alemania trataría de compensar, ¿cómo? Transformándola en mercado para su tecnología.     
 
El 2do. brazo de la telaraña, va a Europa del Sur. Comienza en su viejo e histórico enemigo: Turquía[9]. Pero esta vez la geopolítica de Putin parece más cercana a la de Lenin en diciembre de 1917, cuando le avisó a los “Jóvenes Turcos” (Kemal Ataturk, Enver Bajá), sobre el Tratado Sickes-Picot y la forma en que los anglo-franceses se dividirían el imperio otomano.
 
Hoy Rusia y Turquía ya no tienen fronteras comunes por primera vez en una historia de siglos. Para Turquía ya no hay tanta necesidad de la NATO para enfrentar a Rusia. Le conviene que el gasoducto ruso entre a Europa por Anatolia y se asegura la provisión por largo tiempo. Desde Turquía los gasoductos van a los Balcanes y Europa del Sur y Central.  
 
El peligro ahora no viene de Rusia sino desde Occidente que piensa re-dibujar el mapa de Medio Oriente en un Nuevo Medio Oriente y un Nuevo Oriente Mayor (ver debajo). Turquía sería un perdedor con la creación de un  Estado Curdo y la amputación de su territorio Oriental.
 
Un componente de la “geopolítica de energía” sería poner a los países de la NATO en la alternativa de comerciar por gas-petróleo o quedar sin energía. Ucrania vio en lo peor del invierno pasado como Rusia cortaba su gas. Ucrania renunció a ingresar a OTAN.
 
El 3er. brazo va de Siberia central a China y esta ahora ya supera su propio “talón de Aquiles”: la dependencia energética que tenía respecto a un Medio Oriente con hegemonía de EEUU-Gran Bretaña-Israel. Liberada de esa traba se lanza a ser la mayor potencia industrial del mundo. Por supuesto que esa posición y ascenso la va a defender hasta militarmente. En el Pacífico ya hay maniobras navales conjuntas en las cuales la Flota Rusa juega el papel de “US Navy” y los chinos prueban el nuevo misil ruso anti-buque “Sunburn” – 4.000 kph. China se ha convertido en la primera compradora de tecnología militar rusa y además en su mejor aliada militar dentro de la OTSC. Con eso Rusia una alianza militar muy superior a lo que nunca tuvo con URSS. Se prolongaría incluso a las dos Coreas.
 
Existe también la posibilidad de que un tramo del oleoducto y gasoducto se prolongue hasta ambas Coreas.  
 
El 4to. Brazo es tiene bocas off –shore y se encuentran en las Sakhalin, en el yacimiento más grande del Pacífico: Sakhalin I, de donde sacó a ExxonMobil, y Sakhalin II donde sacó a Shell,  para abastecer a Japón y los “tigres industriales” de Asia-Pacífico. 
 
Y con esto Rusia entra en el Pacífico, lo que Gran Bretaña quiso evitar cuando alentó a Japón en la guerra de 1905.
 
Atacando al monopolio del Mercado y al poder del dólar.
 
China-Rusia están tejiendo una red de alianzas entre países productores de gas- petróleo: Rusia, Irán, Venezuela en América Latina, Indonesia, entre otros, con acuerdos de precio y producción con Arabia Saudita, y con grandes consumidores de energía como Alemania, en menor medida Francia, China, India, y esto se acrecienta.
 
La fuerza de New York – Londres – control del mercado mundial de petróleo –se convierte en su talón de Aquiles por la nueva estrategia rusa. Hasta la guerra de Yom Kippur, oct-73, el suministro se regía por acuerdos entre Estados, bilaterales, rígidos, a largo plazo, por lo que resultó fácil que los países que fueron “target” del embargo, pudieran capitular. 
 
La segunda fase del mercado, la actual, fue con la desregulación del mercado, la compra-venta de contratos – “petróleo de papel” – a los países que querían entrar en el negocio y que, marginando a antiguos productores obligó a que estos también se doblegaran perdiendo la OPEP su antiguo poder. Es la estructura global actual con la cual es imposible que uno o varios países productores puedan hacer un embargo.
 
Este mercado se fue formando de a poco a partir de 1974 y se consolida en los ’80, primero en New York y Luego en Londres y la moneda de cambio es el dólar. Y ésta es una de las razones por la cual el dólar sigue teniendo su fuerza actual: es obligatorio para las transacciones petroleras.
 
La tercera fase está comenzando ahora. Los chinos dicen que el suministro es algo muy serio para dejarlo en manos del mercado. Las grandes economías consumidoras – Alemania, Francia, India, China y Japón - necesitan asegurarse esto en plazos estratégicos y largos. Sólo se requería un país productor con suficiente poder militar para no temer una amenaza de EEUU: Rusia. Y se suman ahora Venezuela e Irán. 
 
La situación de EEUU es peor que cuando la guerra de Vietnam: 
 
a) era el primer acreedor del mundo y hoy primer deudor, 
b) era petróleo-dependiente en un 36% y hoy en un 60% y en aumento, 
c) tenía superávit comercial y hoy tiene déficit, 
d) el dólar valía por su patrón-oro y esto lo terminó Nixon el 15 de agosto de 1971. Si el dólar tiene algún valor es porque EEUU obliga a los bancos centrales a tener reservas en dólares y es la moneda de cambio en los intercambios de petróleo de Nueva York y Londres.
 
Es el talón de Aquiles donde golpea Putin: reemplaza al dólar del petróleo por otras monedas. Sus exportaciones a Europa las empieza a cobrar en euros. El Banco Central de Rusia ya es el 5to. Banco Central en cantidad de reservas y en el último año redujo sus tenencias de dólares al 50%. China algo más lenta disminuyó tenencias al 70%. No extrañaría que Irán y Venezuela sean más drásticos. Sin dólar fuerte no hay imperialismo de EEUU.
 
Ya han surgido mercados-monedas alternativas y rivales:
 

El Shanghai Petroleum Exchange hace transacciones en dinero chino, el yuan. Aunque no es productora, China tiene tal fuerza como consumidora que puede organizar su propio mercado independiente.

 

El St. Petersburg Exchange de Rusia, está en lista para trabajar online el próximo año, y establecerá transacciones en rublos. Según el ministro de economía ruso German Gref, se ofrecerán productos rusos en el intercambio de Nueva York hasta que el intercambio de St. Petersburg sea operacional al tiempo que los productos rusos saldrán del intercambio de Nueva York para ir al intercambio ruso.

 

El nuevo concepto de Energy City de Qatar con su IMEX integrado (Intercambio Mercantil Internacional), al qué India se ha unido recientemente con la creación planeada de un complejo satélite de Energy City/IMEX en Mumbai, establecerá al parecer inicialmente transacciones en dólar americano, con la capacidad para cambiar a otros dineros. El IMEX es un sistema totalmente autónomo diseñado y pensado para tomar los crecientes mercados de energía en el Este.

 

Irán tenía planeado su propio intercambio en euros pero desistió. Es posible que esté entonces trabajando en el Energy City/IMEX en Mumbai y junto con Arabia Saudita. Prudentemente, los exportadores de petróleo y gas árabe están palanqueando IMEX para lograr autonomía plena como respectos a mercado y operaciones de intercambio y producto que se precian y entregan, previendo el día cuando operar casi completamente reprimidos bajo el mercado arreglado anglo-americano y el dólar americano no sirva sus intereses estratégicos.

 

La pregunta lógica es si estos nuevos intercambios pueden competir con éxito alguna vez con los en Nueva York y Londres. Asumiendo que crear nuevos intercambios no pierde su fibra y si ceden de establecerlos como entidades autónomas, como Irán al parecer ha cedido su planeada bolsa de petróleo en euro, la respuesta a esa pregunta es fundamental para preguntar si allí se existe margen de suministro lo bastante global para importar por las naciones que pueden ignorar los nuevos intercambios.

 

En la muy firme situación de suministro global nos encontramos encerrados con llave y las naciones importadoras tendrán poca opción pequeña sino ir por el petróleo y gas dondequiera que están disponibles para llenar sus necesidades. Si como se planea los nuevos intercambios toman porciones significativas de petróleo del corriente “pool” global, entonces los nuevos intercambios no necesitarán estar involucrados sobre el interés, apoyo y devoción del consumidor adecuado.

 

Y ciertamente los productores globales van a hacer todo lo que se necesite para mantener el suministro global firme y el precio de petróleo elevado para evitar una plétora de petróleo global y un derrumbe de precios. El suministro firme y continuado ayudará a asegurar el éxito de los nuevos intercambios.

 

Además, el hecho que las mayores petroleras del Oeste han perdido ya el control de todo menos 9% o 10% de las reservas significa que las compañías de petróleo controladas por el Estado pueden redirigir cualquier cantidad de producto que ellos desean del intercambio Nuevo York-Londres a cualquiera de los nuevos intercambios. Esto proporcionará un suministro más que suficiente para garantizar el éxito de los nuevos intercambios, y el EEUU no puede hacer nada para detenerlo.

 

Cuando esto pase, la perspectiva de un embargo con “target” en Occidente se reavivará como en 1973. Los productores podrán restringir la cantidad de petróleo que venden en Londres-Nueva York, o cesar de vender allí en su totalidad, porque ellos tendrán intercambios alternativos viables, incluso preferidos. Eso pondrá en serio peligro la cantidad de suministros accesibles a Occidente y conducirá radicalmente el precio de petróleo en los intercambios nominados en dólar. Pero porque todos los nuevos y planeados intercambios tendrán sus propios mecanismos de precio no-dólar, la indeseable volatilidad del precio tenderá a ser confinada a los intercambios nominados en dólar.

 

¿Qué pasará al dólar americano cuando los nuevos intercambios se vuelvan operacionales y empiecen a tener éxito? La salida del dólar como el dinero internacional habrá empezado en serio. Pero esa salida no será a una sola moneda, sino simultáneamente a varias monedas que son las de nominación de todos los nuevos intercambios exitosos del mercado de petróleo y gas.

 

El dólar se empezará a debilitar cuando su apoyo internacional y la devoción a él caiga, o incluso se hunda. Cuando el dólar se debilite, el precio en dólares para todas las importaciones americanas subirá como cohete y agregará un poderoso golpe inflacionario a la economía americana. Junto con el inminente retroceso americano que debilitará más al dólar y probablemente su declive, o completo derrumbe, esto se alimentará en sí mismo.

 

Cuando el dólar se debilite y la volatilidad de precio en energía aumente en Nueva York-Londres, los productores tendrán incentivos más poderosos para cambiar su producto ofreciendo en los intercambios denominados no-dólar, donde habrá mayor estabilidad y donde no les obligarán a que tomen en pago por sus productos un dólar debilitado y en aumento indeseable.

 

Los riesgos profundos a Occidente respectos a su capacidad de afianzar el acceso a los suficientes recursos de energía deben ser auto-evidentes. Dejar un “pool” dominado por el dólar y muy encogido en cantidad de petróleo y gas, un “pool” que casi sólo Occidente usa, hará que la viabilidad potencial de un embargo del “target” habrá aumentado exponencialmente.

 

Los productores del globo serán totalmente capaces para "acelerar" las economías del Occidente en virtud de controlar cuánto de su petróleo y gas ellos venden en el “pool” del dólar. Esto representa un escenario de pesadilla para EEUU.

 

Quizás el aspecto perturbador de este análisis es el hecho que no está basado en una hipotética teoría de conspiración, sino en sólidos principios económicos y de mercado y las ominosas advertencias en aumento de los expertos y líderes informados.

 

Además, los desarrollos importantes que ya están empujando el orden mundial a la eventualidad descrita aquí, el de una explotación plena del talón de Aquiles del Oeste por Rusia y sus socios globales que llevan a una pérdida de la posición global americana de dominio económico y geopolítico, ya se establece bien.

 

Rusia, concibiendo al nuevo modelo de seguridad de la energía "internacional" y un nuevo orden de la energía global, ganando crecientes e importantes conversos y adherentes a su modelo, define y dibuja por eso el círculo de seguridad de energía internacional. Los de dentro del círculo lograrán la definición de Rusia de "seguridad de energía", los de afuera  quedarán con poco si alguna seguridad de energía por cualquier definición.
 
Estado Militar, producción y mercado de armas en Rusia. 
 
La estrategia militar de la URSS hasta la caída del muro de Berlín era una continuación de la estrategia simétrica que le había permitido ganar las batallas desde Moscú y Stalingrado hasta la toma de Berlín: grandes concentraciones de tanques que superaban al enemigo. Las demás armas tomaban como núcleo a los tanques que avanzaban. Desde 1945 el concepto siguió siendo el mismo, esta vez una gran masa de tanques que cruzaba el Elba y empujaba unos 300/400 Km. hasta el canal de la Mancha.
 
A todo lo largo de la guerra Fría, la estrategia siguió siendo simétrica y terminó provocando una guerra financiera que la URSS no pudo pagar. Hoy día el presupuesto militar de la URSS es sólo el 5% del presupuesto de EEUU. Conciente de su debilidad, Putin eligió la estrategia asimétrica y basada en:
 
- Entre la Cantidad y la Calidad (la URSS buscaba ambas), Putin elige el desarrollo de la Calidad. Rusia sigue estando entre los países de vanguardia en tecnología militar.
- Vuelta a los mercados internacionales de armas. Rusia es hoy la 2do. vendedora de armas después de EEUU.
- Prioridad a la exportación. Hoy los ingresos por venta de armas es la 2da. fuente luego de los ingresos por gas-petróleo. Muchas veces no todas sus unidades están equipadas con los nuevos armamentos cuando ya se están exportando. Al revés de la política de URSS.
- Énfasis en lo defensivo-barato frente a lo ofensivo-caro. El desgaste del enemigo no sólo es en términos de pérdida de vidas y materiales sino también en el costo financiero. Perder un avión de $ 20 millones derribado por un misil de solo $ 100.000, doscientas veces menos, es el mejor ejemplo de esto.
 
Entre los nuevos mercados y socios de Rusia puede contarse Indonesia, un gran exportador de petróleo y Gas Natural Licuado a Japón. Desde el golpe contra Sukarno en 1964, Indonesia era una parte importante del anillo militar que EEUU había armado entre el Índico y el Pacífico y un comprador mayor de armas de la NATO. 
 
La especulación de George Soros contra la rupia en 1997 – cayó a un 30% - provocó conflictos socio-económicos que terminaron en la “independencia” de Timor Oriental (2002) y este cediera a Australia los derechos de explotación de petróleo-gas existentes entre ambos países.
 
Indonesia ya no confía en Occidente y se está re-equipando en Rusia con submarinos clase Kilo, aviones Sukoi 30 y helicópteros Mi. Es un ejemplo de cómo la estrategia rusa, combinando lo energético y el mercado militar, comienza a aprovechar los excesos de Londres y Washington contra sus antiguos aliados del Tercer Mundo.
 
El Yalta petrolero y la estrategia defensiva de Rusia e Irán.
 
Según RIA-Novosti a través de Red-Voltaire, ambos países han firmado un “Yalta” por el cual Rusia queda con la provisión a Europa mientras apoya la defensa de Irán que queda a cargo de tuberías y gasoductos para proveer a Pakistán e India, los tres observadores cada vez más en la Organización de Cooperación de Shanghai (dos de ellos nucleares).
 
En esta situación, y por las razones arriba descritas, al eje Rusia-China-Irán le conviene el paso del tiempo mientras se debilitan EEUU-G. Bretaña-Israel. Pero estaría en condiciones de afirmar que ya ha pasado el momento de atacar impunemente a Irán y como resultado de los nuevos armamentos anti-navales y anti-aéreos enviados desde Moscú.
 
Excepto por Malvinas en 1982, y el reciente conflicto del sur del Líbano cuando Hezbollah impactó 3 corbetas israelíes, no se registran batallas aeronavales entre un país del Tercer Mundo y una potencia imperial. Con las nuevas armas anti-navales rusas, no sería extraño que la US Navy haya quedado obsoleta.
 
Una primera línea de defensa iraní frente a la US Navy serían las minas navales rusas de última generación. Olvidemos las viejas esferas flotantes ancladas al fondo del mar, fáciles de detectar y que sólo tenían efecto si una nave chocaba contra ellas. Estas nuevas se depositan en el fondo del mar y se localizan por GPS. Mientras están inactivas son indetectables. Se activan por satélite que al mismo tiempo le señala donde está la nave “target” y la mina sale a velocidad de un torpedo a impactarla aunque esté en un alcance de algunas millas.
 
En los actuales arsenales, Rusia tiene el mayor número seguido por China y EEUU, pero el cuarto poseedor es Irán que a su vez no necesita extender la defensa a lo largo de la costa sino concentrarla en el Estrecho de Ormuz, de sólo 70 millas de ancho. Y con esto le basta para bloquear todo la producción del Golfo y el abastecimiento por mar a los ocupantes de Irak.
 
La segunda línea de defensa serían los torpedos cavitantes rusos, que alcanzan una velocidad de 240 mph, en lugar de los tradicionales de 80 mph, y lo acercan a la velocidad del sonido sub-acuático (esto depende de la salinidad y temperatura del agua), pero a los sonares del “target” le dejan poco tiempo y casi nula oportunidad de activar las contra-medidas electrónicas.
 
La tercera línea de defensa son misiles rusos Yakhonts, Moskits, Granits y Brahmos. Y para comparar diremos que la velocidad del Exocet que impactó al Sheffield era de 0.93 mach, la del Yakhonts es2.5 match y no da tiempo a reaccionar a una defensa americana tipo Phalanx, el alcance del Exocet era de 65 kms, el del Yakhonts es 250-300 kms, desde la costa iraní alcanza cualquier blanco en la costa árabe y viene volando a una altura de 9 pies (2,7 mts). Es imparable.  
 
No sería de extraño que una batalla aeronaval en el Golfo, teniendo como blanco gigantescos portaviones y super-petroleros, para los iraníes sea como “tirar a los patitos” en una Kermese. 
 
¿Qué pasa en América Latina y Argentina?
 
La derrota de Malvinas no fue de la cúpula militar sino de la Argentina toda. Nuestra próxima derrota frente al imperio naval no será del gobierno “K” sino de Argentina toda.
 
La derrota de Malvinas fue por falta de inteligencia estratégica y mal-percibir la realidad mundial. Nuestra próxima derrota será también por falta de inteligencia estratégica y mal-percibir la realidad mundial.
 
La primera mal percepción es porque ni siguiera sabemos lo que está pasando. Nos pasa aquello contra lo que advertía Thomas Jefferson: “Hay gente que se cree bien informada porque lee el diario todos los días”.
 
La segunda mal percepción es porque creemos que el enfrentamiento o, deber ser con los mismos parámetros de la Guerra Fría o no puede ser en absoluto. Ya no habrá una “cabeza” enemiga – y el enemigo de mi enemigo es mi amigo - como lo era Moscú. Esta vez serán varias cabezas que en mayor o menor medida actúen de consenso y coordinadamente
 
La caída de EEUU no será dramática como la de URSS. Será lenta y controlada, un proceso de deterioro que no se pueda revertir por medios militares, pero este proceso ya ha comenzado.    
   
La estrategia de Putin no puede estar completa sin contar con la “pata latinoamericana” de la energía: Venezuela y Chávez. Venezuela tiene una política inteligente y es el aliado más importante en la región de Rusia, China e Irán. Y a su vez también es coherente con la política militar. Si alguna información le falta a Chávez sobre la situación estratégica, no hay duda de que sus mismos aliados se la suplen.
 
Brasil, a quien alguno señaló para integrar la “OTAN ampliada” (con Sudáfrica, Australia y Japón-Corea), en lugar de eso está sondeando una “OTAN sudamericana”. Por otro lado, es socio del Grupo BRIC (Brasil, Rusia, India y China). Lo único que le falta fuera de su territorio es el petróleo de Venezuela, que por otra parte, es su mejor socio en Mercosur.   
 
Argentina es un país que tiene auto-abastecimiento de petróleo para 8 años a lo sumo. ¿Nada más? Si, hay más, en el Banco Burward, longitud 58 Oeste y 56 Sur, al Este de Isla de los Estados y al sur de Malvinas. El almirante Stansfield Turner, director de CIA de James Carter, estimaba que sus reservas igualaban a las de Kuwait.
 
En algún momento Shell – British Petroleum vendrán a buscarlas. ¿Qué hará Argentina? 
 
Argentina no es coherente con lo resuelto en Mar del Plata respecto al ALCA, y en la crisis con Irán se pone del lado de EEUU-Gran Bretaña-Israel. Apuesta a perdedor.


[1] “El pivote geográfico de la Historia”

[2] Alexander Dugin, http://www.evrazia.org/modules.php?name=News&file=print&sid=350

[3] Idem.

[4] http://www.energybulletin.net/559.html

[5] The Institute for Advanced Strategic and Political Studies
16 Bilu Street
Jerusalem, Israel 93221
Tel. 02-563-8171

or

1020 Sixteenth Street, NW, Suite 310, Washington, D.C. 20036
Tel.
(202) 833-9716, fax (202) 862-4981

 

[6] http://www.atimes.com/atimes/Front_Page/HK22Aa01.html

[7] Zbigniew Brzezinski; The Grand Chessboard: American Primacy and Its Geo-strategic Imperatives, Basic Books, New York, 1998

[8] http://www.geostrategymap.com/freepdfs/Russian_Energy_Moves.pdf 2da página

[9] Entre 1679 y 1875 hubo doce guerras entre rusos y los otomanos.