Acupuntura americana (I)

Golpeando a USA donde duele

 

Por Víctor N Corpus 

Original en: http://www.atimes.com/atimes/China/HJ19Ad01.html

 

Un conocido teórico chino versado en la guerra moderna, Chang Mengxiong, ha comparado la forma China de luchar con "un boxeador que conociendo perfectamente los puntos vitales del cuerpo fuese capaz de vencer a su oponente con un mínimo de movimientos". La medicina tradicional china  conocida como acupuntura funciona igual: si se hace presión sobre un punto clave de la anatomía, todo el organismo se verá afectado. 

 

Si algún día USA emprende una guerra contra China, por ejemplo a causa del contencioso con Taiwán, deberá estar atenta a proteger cada uno de los siguientes puntos de su  anatomía que ahora describiremos. Si no lo hace tal vez se vea obligada a hincar sus rodillas. 

 

 

1. Ataque mediante el Pulso Electro-magnético (EMP) 

 

Tanto China como Rusia tienen capacidad para lanzar este tipo de ataque. El EMP puede ser montado en un proyectil balístico intercontinental (ICBM), un proyectil balístico lanzado desde un submarino (SLBM), un proyectil de crucero de largo alcance, o un satélite armado con una ojiva EMP en sus dos versiones, nuclear o no-nuclear. Por si solo, el estallido de un artefacto nuclear, de uno o más megatones, que hiciese impacto en el centro del país (área de Omaha-Nebraska) a unos 400 kilómetros por encima de la superficie terrestre, cubriría Norteamérica con pulsos electromagnéticos en menos de un segundo. 

 

Un ataque EMP dañará la red eléctrica del continente americano, desactivará las computadoras y otros dispositivos electrónicos que integren microchips. La mayoría de los negocios e industrias se verá obligada a cerrar, paralizando casi por completo la economía. También quedarán dañados los satélites que se encuentren dentro del área de influencia del EMP, afectando negativamente las áreas "C4ISR" que integran mando, control, comunicaciones, inteligencia, vigilancia y reconocimiento .Los misiles balísticos intercontinentales quedarán inutilizados en sus silos Y las defensas misíl-antimisil de tipo balístico sufrirán el mismo destino.

 

Resumiendo, tras una explosión EMP y su correspondiente corte total de fluido eléctrico, la sociedad norteamericana tal y como la conocemos desaparecerá para volver a las Edades Oscuras. Por supuesto, nada impediría que los EE.UU. decidieran golpear primero, pero entonces China y Rusia devolverían el golpe lazando sus misiles balísticos desde submarinos con resultados más devastadores aún. Sin embargo este escenario es poco probable. La doctrina china de la defensa estratégica, insiste en golpear primero cuando el enfrentamiento es inminente.

 

China ha declarado repetidamente que no será la primera en emplear sus armas nucleares, pero llegado el momento de la verdad, si dar el primer paso implica poner en peligro la supervivencia del país no permitirá que una declaración pública ate sus manos y le impida tomar la iniciativa. Como dice el refrán: "En el amor y en la guerra, todo vale"

 

 

2 Ataque Cyber

 

EEUU es el país más avanzado en el mundo en el campo de la tecnología de la información (IT). Prácticamente todas sus industrias, negocios, bancos, telecomunicaciones, servicios públicos y sistemas de defensa dependen de computadoras y redes telemáticas. Esta dependencia tecnológica ha empujado a la economía americana y a los sistemas defensivos por delante de los demás países; pero también ha creado un talón de Aquiles que puede poner a la superpotencia virtualmente de rodillas escribiendo las órdenes adecuadas en un puñado de ordenadores portátiles.  

 

El nuevo concepto chino de "guerra popular" incluye guerrilleros IT, no sólo de su ejército compuesto de más de 2 millones de hombres, sino de una ciudadanía integrada por mil trescientos millones de personas. Si sumamos a los hackers y guerrilleros informáticos de Rusia, Irán, Corea del Norte, Venezuela, Cuba, Siria y otros países simpatizantes con la causa de China, los Cyber-ataques sobre EE.UU. serían de hecho, formidables. 

 

Así, si finalmente llega a tener lugar un conflicto entre China y EEUU, habrá que contar que los ataques de tipo informático, no vendrán del puñado de ordenadores portátiles que antes mencionábamos, sino que serán miles los guerrilleros comprometidos en asaltar y dañar seriamente no sólo el sistema defensivo norteamericano, sino también el sistema financiero, la bolsa de valores, las industrias de defensa, los sistemas de telecomunicaciones, las redes de energía, los sistemas de distribución de agua, petróleo y gas, el tráfico aéreo, rodado y ferroviario, el alcantarillado, el sistema de defensa integrada “C4ISR”, y el resto de miles de subsistemas que sostienen el estilo de vida norteamericano. 

 

 

3. Bloqueo del suministro de petróleo extranjero a EEUU

 

En estos momentos los EEUU dependen en un 75% del petróleo importado. De esa cantidad, un tercio viene del Golfo Pérsico. Simplemente con que Irán minase el estrecho de Ormuz, con un tipo especial de artefacto que permanece inerme en el fondo hasta que detecta la presencia de un navío, impediría que los EEUU cumplieran su cuota. Es necesario destacar que Irán es el 4º país del mundo que tiene el arsenal más grande de dichas minas, por detrás de China, Rusia y EEUU.

 

En combinación con lo anterior, Irán también podría bloquear el estrecho con proyectiles de crucero supersónicos del tipo Yakhonts, Moskits, Granits y Brahmos, desplegados ya en la Isla de Abú Musa y en todo el litoral que Irán tiene frente al Golfo Pérsico. Esta sola acción, puede poner no sólo a los EEUU en un serio compromiso, sino que afectaría además a Japón (qué depende del suministro de petróleo del Golfo en un 90%) y a Europa (60%). 

 

En caso de un conflicto de mayores dimensiones que involucrase a USA y sus aliados (principalmente Japón y Gran Bretaña), contra China y sus aliados (principalmente Rusia e Irán), el papel de Irán sería estratégicamente crucial, pues puede detener totalmente el flujo de petróleo del Golfo Pérsico. Ésta es la razón principal del estrechamiento comercial, económico, cultural, político, diplomático y militar entre China, Rusia e Irán. Los lazos se han hecho más fuertes toda vez que el Presidente Bush incluyó a Irán dentro del "eje del mal", junto a Irak y Corea del Norte. 

 

Debido a la situación anterior Irán se siente fuerte para enfrentarse a EEUU en cuanto al asunto de la proliferación nuclear. Irán sabe que tiene el poder para dañar a EEUU. Sin petróleo del Golfo, la maquinaria militar de EE.UU. y de sus principales aliados quedará literalmente sedienta. Un solo golpe de Irán, China o Rusia, o una combinación de los tres en el Estrecho de Ormuz puede paralizar a los EEUU.

 

No olvidemos que los submarinos chinos y rusos pueden detener el flujo de petróleo a EE.UU. y Japón interceptando el tráfico petrolero que llega a USA de Oriente Medio, África e Iberoamérica. Por otro lado, la supremacía naval norteamericana tendrá un efecto mínimo en el suministro de petróleo a China porque ya se ha conectado a Kazajstán a través de un oleoducto y pronto se conectará también a Rusia e Irán. 

 

Uno no puede dejar de preguntarse qué precios alcanzaría el petróleo si Irán bloquease el Estrecho de Ormuz. La prolongación en el tiempo del precio del petróleo puede, a su vez, disparar la inflación en EEUU y un acelerar el marcado declive del dólar, posiblemente incluso provocase el derrumbe del dólar, lo cual desde luego tendría un efecto devastador en la economía norteamericana.

 

Este último aspecto nos conduce al siguiente punto débil de la anatomía americana: la vulnerabilidad del dólar. 

 

 

4 Ataque al dólar americano

 

Uno de los pilares básicos sobre los que se sostiene la superpotencia norteamericana y que en buena medida justifica su dominio sobre la economía mundial, es el uso del dólar como moneda predominante de pagos en el exterior, lo que obliga a los bancos centrales de decenas de países a abastecerse de miles de millones de dólares como reservas de divisas, para poder comprar petróleo y otros artículos cuyos mercados exigen que la compra-venta se efectúe en dicha moneda.

 

Esta posición de dominio económico de EEUU, ha terminado siendo una espada doble filo y puede incluso que termine por convertirse en su talón de Aquiles. Un dólar en caída libre podría llevar a la economía norteamericana al desastre. En este sentido una de las cosas que más asusta a EEUU es el hecho de que China, Rusia e Irán tienen en sus manos el poder para causar un ataque sobre el dólar y forzar su derrumbe. 

 

China es en este momento el mayor poseedor de reservas de divisas del mundo. Tanto es así, que a finales del 2006 se calcula que poseerá algo más de un billón de dólares lo que supone un hito en la historia económica mundial. Si, dadas las circunstancias, China decidiese cambiar un buen porcentaje de dichas reservas por otras monedas (yen, euro, etc), obligaría a muchos bancos centrales a hacer lo mismo, ya que nadie querría quedarse en posesión de una moneda que está perdiendo valor. Llegado el caso, se pondría en marcha la psicología del "sálvese quien pueda", generando una situación imposible de controlar ya que cada país defendería sus propios intereses.

 

La estampida de la "manada financiera global" no arrasará con todo, movida solamente por el instinto de supervivencia, sino que se verá reforzada por el odio latente que muchos países de Oriente Medio, Eurasia, Sudeste de Asia, África e Iberoamérica sienten hacia la belicosidad y la arrogancia que han desplegado unilateralmente los EEUU durante los últimos 150 años.

 

El peligro de un desplome del dólar es cada vez mayor dado el aumento del déficit por cuenta corriente de la economía americana, que alcanzó los $900 mil millones de tasa anual en el cuarto trimestre de 2005. Esta cifra representa el 7% del PIB del total de la economía norteamericana, la más grande de su historia. El déficit de cuenta corriente refleja el desequilibrio entre las importaciones de un país y sus exportaciones. El gran desequilibrio descrito muestra que la economía americana está perdiendo competitividad, serán los trabajadores norteamericanos los que terminarán por pagar la deuda, ya sea en forma de desempleo o de recorte de sus ingresos.

 

Estos déficit récords tanto en comercio exterior como por cuenta corriente significan que EEUU tiene que pedir prestado a los bancos extranjeros (principalmente de Japón y China) $900 mil millones de dólares cada año, o lo que es lo mismo $2,500 millones diarios, para financiar el agujero generado con el resto de las economías mundiales. No debe olvidarse que EEUU gastó en 2005, $352 mil millones, sólo en concepto de intereses de una deuda que alcanza ya los $8,5 billones, y sigue subiendo.  

 

El Fondo Monetario Internacional ha advertido que: "EE.UU. lleva camino de aumentar sus obligaciones externas netas entorno al 40% de su PIB dentro de los próximos años, un nivel inexplicable de deuda para un gran país industrial." Dennis Cauchon, del USA Today sostiene que el gobierno federal maneja dos tipos de contabilidad, en una de ellas, la que está destinada a conocimiento público, las líneas generales de la economía americana tienen un aspecto saludable, presentando $318 mil millones de déficit en 2005. La otra contabilidad, que podríamos definir como oculta o secreta, presenta un aspecto bastante más aterrador con unos $760 mil millones de déficit para 2005. Si se incluyeran los datos del déficit sanitario y del desempleo, como exigiría un sistema contable digno de tal nombre, el déficit federal se elevaría hasta los $3,5 billones.

 

En esas condiciones y aplicando los criterios contables del Gobierno Federal, la economía estadounidense quedaría intervenida por bancarrota. Dadas las circunstancias el Congreso ha escrito sus propias reglas contables con un criterio que se puede calificar como "sui generis", pues no incluye, entre otros aspectos, el costo creciente de las pensiones a jubilados civiles y personal militar. Una omisión de tal categoría sería ilegal en una compañía privada.

 

En la contabilidad que ha sido hecha pública se cita el valor de una magnitud que relaciona el total de la deuda dividido por el número de hogares norteamericanos, dando como resultado 2,800 dólares por cada hogar. Sin embargo en la contabilidad "paralela" el reparto del déficit alcanza los $6,700 por familiar.

 

Según el análisis de USA Today, esta contabilidad secreta elaborada por el Departamento del Tesoro, revela un Gobierno Federal bastante peor que lo que los informes presupuestarios oficiales indican. Según estos el déficit es de $729 mil millones, pero la realidad indica que se trata de $2.9 billones, cantidad equivalente al presupuesto Federal para todo un año.

 

El déficit estadounidense comercial y por cuenta corriente aumenta la deuda externa y el déficit presupuestario federal, lo que indica que la economía americana está bastante cerca del precipicio. En esa posición tan delicada la economía no aguantará mucho tiempo, bastará un empujoncito para que el dólar inicie una devastadora caída libre. Dicho empujón podría venir de China, Rusia o Irán a quienes los EEUU han estado agrediendo de muchas formas desde hace décadas.

 

Ahora que sabemos las armas de China para provocar la caída del dólar, detengámonos en Rusia e Irán. ¿De qué manera podrían influir para derribar la economía estadounidense? El 2 de septiembre de 2003, Rusia y Arabia Saudita firmaron un acuerdo de cooperación "para ejercer el control conjunto de la dinámica de precios para las materias primas en mercados extranjeros." Esto significa que los dos productores más grandes de petróleo y gas, en cooperación con Irán, podrían controlar la producción y venta de petróleo forzando un nivel de precios alto de manera continuada, lo que a su vez provocaría una alta tasa de inflación en EEUU, que terminaría por debilitar al dólar lo suficiente como para acelerar su caída.

 

Aparte de tener las mayores reservas de gas del mundo, en este momento, Rusia es el mayor exportador y productor mundial de energía, con 13.3 mill. de barriles diarios, superando a Arabia Saudí que ha encontrado su techo en 10 mill. /día. Irán, por otro lado, posee la 2ª reserva mundial de gas y se encuentra entre los mayores productores de petróleo. Si Rusia o Irán, o ambos, exigiesen para sus transacciones otra moneda que no fuese el dólar, muchos productores de petróleo les seguirán. Entre estos se incluyen Venezuela, Indonesia, Noruega, Sudán, Nigeria y las Repúblicas centro-asiáticas. 

 

Existe una alta probabilidad de que Arabia Saudí y otras monarquías petroleras de Oriente Medio puedan sumarse a este abandono del dólar, ya que cuando se cambie de petro-dólares a petro-euros, no querrán quedarse con grandes reservas de una divisa que pierde valor cada minuto que pasa. De nuevo, la psicología de la manada entrará en juego y EEUU tendrá que afrontar las consecuencias de un dólar sin valor. Considerando los fuertes sentimientos antiamericanos causados por el unilateralismo de los EEUU, sobre todo en Oriente Medio, un pacto para sustituir la divisa de referencia al euro se vuelve aún más creíble. 

 

Cuando en agosto de1971 el dólar dejó de estar asociado al patrón oro ganó fortaleza debido a su uso como divisa de referencia en las transacciones de petróleo. Pero una vez que el euro lo sustituya, el dólar perderá su valor y los bancos centrales de muchas naciones se apresurarán a diversificar sus reservas de dólares a otras monedas. El cambio del petro-dólar al petro-euro tendrá un efecto devastador. Significará el derrumbe del dólar y la economía norteamericana se vendrá abajo con él. Será una escena que recordará el derrumbe de las Torres Gemelas el 11 de septiembre de 2001, pero mil veces más aterradora.  

 

Un ataque al dólar derrumbará no sólo la economía norteamericana sino al sistema nacional en su conjunto. Esta “acupuntura” puede venir de China, Rusia o Irán, o de los tres simultáneamente, si deciden que ha llegado el momento de decir “basta” a la tradicional política intimidatoria de los EEUU.

 

 

 

5 aislamiento diplomático 

 

En 1991, cuando se derrumbó la URSS, los Estados Unidos se erigieron como la única superpotencia del planeta. Ese periodo crucial les ofreció a los norteamericanos la oportunidad de establecer su liderazgo y dominio mundial. Teniendo en su poder la economía más grande del mundo, un control total sobre las instituciones financieras internacionales, ventaja científica y tecnológica (especialmente en informática y telecomunicaciones) y un presupuesto ilimitado en gastos de defensa, el siglo XXI podría haber sido verdaderamente el Siglo Americano. 

 

Pero en los años que siguieron a 1991, se vieron en la necesidad de elegir entre dos opciones incompatibles derivadas de un poder casi ilimitado: la negociación en posición de fuerza o imposición por la fuerza. La primera opción, que llamaremos “suave” fue una oportunidad perdida para que los EEUU ejercieran un liderazgo incontestable en la lucha contra el hambre, la pobreza, la enfermedad, el narcotráfico, la degradación medioambiental, el calentamiento global y otros males que amenazan la humanidad.  Esta opción habría permitido que los EEUU impusieran su control de las instituciones financieras globales para que los países pobres, subdesarrollados o en vías de desarrollo renegociaran su deuda externa en buenas condiciones, proporcionándoles educación, y desarrollando su infraestructura económica básica, junto con la universalización del acceso a unos niveles mínimos de sanidad.

 

Pero desgraciadamente, los EEUU creyeron que les sería más fácil emplear el engañoso camino corto, el de la imposición por la fuerza, que llamaremos “duro”. El hueco dejado en el lado “suave” lo ha llenado la diplomacia China, que se ha encargado durante la última década de extender lazos de influencia en África, Iberoamérica y Asia, ganando para su causa, sin llamar la atención, a la mayoría de los países de estas regiones. A través del uso de un poder suave, China ha creado un el frente unido global de facto bajo su liderazgo silencioso y de perfil bajo. 

 

Como todos sabemos EEUU, decidió emplear su lado más amenazador en el ejercicio de su poder global. Maximizó su política unilateralista y militarista en su agenda exterior. Despreció a las Naciones Unidas e incluso el consejo de sus más próximos aliados. Ignoró los tratados internacionales para la limitación del desarrollo armamentístico y creó la doctrina de la guerra preventiva. 

 

Ejemplo y consecuencia de lo anterior es el bombardeo de Serbia durante casi tres meses por “razones humanitarias", disfrazado de OTAN para la ocasión, e invadió, esta vez sin disfraz, Afganistán e Irak sin el acuerdo de la ONU y en contra del consejo de Francia, Alemania y otros aliados europeos. 

La guerra de Irak supuso inicialmente una victoria táctica para los EEUU, pero con el correr del tiempo ha resultado ser una derrota estratégica total. Con ella ha perdido ha sus principales aliados en Europa y se ha visto aislado, despreciado y odiado en buena parte del mundo. Sin demasiados amigos, EEUU empieza a parecerse al “rey desnudo”. 

Si llegase a producirse el enfrentamiento entre los EEUU y China, el aislamiento que los primeros se han esforzado tanto en construir, tendrá muy difícil la victoria en un frente unido y cohesionado por China y Rusia.

 

Esto nos lleva al espinoso asunto de las alianzas estratégicas, otro "punto de acupuntura" en la anatomía de la superpotencia americana que ocupará la segunda parte de este informe. 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Acupuntura americana (II)

Shashaojian

 

Por Víctor N Corpus 

Original en: http://www.atimes.com/atimes/China/HJ19Ad01.html

 

 

1 Un triunvirato poderoso

 

Nadie imaginó jamás que China y Rusia llegarían a formar una alianza política, diplomática y, lo más importante, militar tan importante. Durante los treinta años previos a la caída del muro, China y la URSS habían sido enconados rivales, teniendo en más de una ocasión intercambios de disparos a lo largo de su extensa frontera común. Pero ahora el escenario ha cambiado completamente. China y Rusia se han unido compensando así los avances militares norteamericanos. De hecho, fue una serie de equivocaciones estratégicas por parte de los EEUU, lo que empujó a China y Rusia a aliarse. Repasemos este aspecto. 

 

Cuando la Unión Soviética se desintegró en 1991, EEUU debería haber empleado su diplomacia y no su fuerza para desgajar la parte occidental de Rusia, donde en aquel momento se pasaba hambre y el precio del barril de petróleo era $9. Pero las promesas de ayuda económica de EEUU y Europa nunca se cumplieron, haciendo que los oligarcas rusos fueran los principales beneficiarios de las relaciones con Occidente.  

 

La OTAN y Europa comenzaron un inexorable avance hacia el Este, absorbiendo muchos de los países que habían formado parte del Pacto de Varsovia en el pasado. Serbia, un aliado cercano a Rusia, fue sometida después de 78 días de bombardeo aéreo continuado. EEUU y Occidente instigaron cambios de régimen en las ex repúblicas soviéticas de Georgia, Ucrania y Kyrgyzstan, gracias a la financiación de una serie organizaciones no-gubernamentales que actuaron como marionetas y correa de transmisión de los intereses norteamericanos. Aquella ofensiva político-diplomática junto con las invasiones de Irak y Afganistán y el establecimiento de bases americanas y despliegue de tropas en Uzbekistán y Kyrgyzstan, propició en Rusia un lógico sentimiento de cerco estratégico.

 

Estos movimientos geopolíticos agresivos empujaron a Rusia a los brazos de China que necesitaba recursos energéticos, sistemas defensivos modernos y alta tecnología militar como consecuencia del embargo de armas que EE.UU le había impuesto después de las revueltas de Tiannamen. Además, China también veía en Rusia el aliado fiable y militarmente poderoso que tanto necesitaba debido a la amenaza percibida por parte de los EEUU. 

 

Esta percepción quedó reforzada por varios hechos que llevaron a cabo las distintas administraciones norteamericanas, tanto demócratas como republicanas. En 1999 bombardearon ultrajantemente la Embajada de China en Belgrado bajo el paraguas de la OTAN; en 2001 China se vio obligada a derribar un avión espía norteamericano que sobrevolaba su espacio aéreo soberano; en 2002 EEUU se retiró unilateralmente del Tratado Anti Misiles Balísticos (ABM) firmado por Nixon y Brézhnev en mayo de 1972; reforzó la cooperación militar con Japón; incluyó a Taiwán en el programa de Defensa Estratégica con Misiles; instaló una base militar en Kyrgyzstan a sólo 300Km. de la frontera con China, cerca de la base de pruebas nucleares china de Lop Nor.

 

A todo esto hay que sumar la declaración del Presidente George W Bush, de que ayudaría Taiwán en el momento en que fuese atacada por China. En 1995-1996, aseguró que  enviaría dos grupos de portaviones a la zona de Taiwán, pero además, como muestra de poderío naval,  en agosto de 2004 convergieron en la costa de China siete grupos de portaviones. Estos movimientos agresivos empujaron a China a aliarse con su ex-rival, Rusia, lo que dio lugar a la alianza de dos potencias nucleares.

 

Los abundantes recursos energéticos de Rusia aseguran que China no se quedará sin combustible en caso de conflicto, lo que supone una ventaja estratégica sobre EEUU y sus aliados. Rusia también está proporcionando a China el armamento y la tecnología militar necesaria para modernizar su sistema defensivo. Esta alianza combate eficazmente el embargo de armas impuesto por EEUU sobre China mientras Rusia se beneficia del aumento de su comercio con China.

 

La unión de Rusia y China es uno de los sucesos geopolíticos más importantes de los últimos tiempos. Las fuerzas combinadas de estos dos poderes regionales superan con mucho la capacidad militar del extinto Pacto de Varsovia. Si a esa unión agregamos Irán, tenemos un triunvirato capaz de desafiar abiertamente a los EEUU, pues Irán además de ser la nación más industrializada y habitada del Oriente Medio, es la segunda reserva de gas natural del mundo y uno de los mayores productores de petróleo. Cuenta con un sistema montañoso que la hace prácticamente impenetrable a una invasión, y si ésta se produce, se convierte en el escenario más propicio para una guerra asimétrica de guerrillas.  

 

Irán linda con el Golfo Pérsico y el Mar Caspio, dos de las regiones más ricas del mundo en petróleo y gas. Y lo más importante, controla la entrada al Golfo Pérsico a través del Estrecho de Ormuz. Las minas autopropulsadas bottom-rising y los misiles de crucero de velocidad supersónica que Irán tiene desplegados a lo largo de su extenso e impracticable litoral montañoso, podrían paralizar el tráfico de petróleo del Golfo indefinidamente.  

 

EEUU depende en un 25% del petróleo del Golfo, Japón en un 90% y Europa casi en un 60%. Irán podría privar a la maquinaria militar aliada de sus suministros de energía, sin ni siquiera entrar en batalla. Una vez que el conflicto empezase los submarinos chinos podrían añadir más leña al fuego de la restricción energética hundiendo cuantos petroleros se pongan al alcance de sus torpedos. El triunvirato formado por China, Rusia, e Irán podría poner a EEUU de rodillas con un mínimo movimiento. 

 

 

2 La desventaja geopolítica de EEUU.

 

Otro "punto de débil" en la anatomía norteamericana en caso de conflicto con China (y Rusia) es la desventaja inherente que aloja su situación geográfica. A pesar de ser la única superpotencia del planeta, está aislada, y por tanto obligada a trasladarse al lugar del conflicto.  En el caso que nos ocupa, un conflicto en Asia, esto significa que EE.UU. debe cruzar los Océanos Pacífico, Indio, y/o Atlántico para desplegar el apoyo logístico necesario.  

 

Así, EEUU se ve obligado a cruzar miles de millas marinas, bajo la atenta mirada de  submarinos chinos y rusos, por no hablar de las minas autopropulsadas bottom-rising, los torpedos supercavitantes, y los proyectiles crucero supersónicos del tipo Sunburn contra los que los grupos combinados de portaviones no tienen ninguna defensa. Si esto es así para la US NAVY imagínense los riesgos que encarnaría para un petrolero u otro buque de transporte.  

 

Los corredores aéreos que desplegaría la US AIR FORCE para proteger el tráfico marítimo tampoco estarían a salvo, debido a los avanzados sistemas de defensa aérea de los destructores del tipo Sovremenny. Resumiendo, EE.UU está más que condicionado por su geografía para llevar a cabo operaciones ofensivas contra adversarios en Eurasia. 

 

Aunque EEUU tiene bases ofensivas y logísticas, rodeando China, Rusia e Irán, es de suponer que éstas serán las primeras en ser atacadas por misíles balísticos de corto, medio y largo alcance, o bien por misíles crucero tierra-tierra armados con sistemas EMP, antirradar, térmicos o convencionales. Una vez que hayan sido neutralizadas, la lógica militar exige que aquellas que estén en Eurasia, sean tomadas físicamente por rápidos despliegues de divisiones blindadas.

 

China posee cuatro grandes unidades de este tipo en estado de alerta permanente, listas para cruzar el Corredor de Yili en la provincia de Xinjiang en cuanto reciba la orden. Sería un milagro que la base americana de Kyrgyzstan junto a la frontera con China resistiera un ataque así. Por otro lado, China, Rusia y/o Irán, se desplegarán dentro del teatro Euroasiático, lo que significa que dispondrán de cierta seguridad en sus líneas de aprovisionamiento y comunicaciones y dispondrán de carreteras y ferrocarriles autóctonos.  

 

Ya que EEUU, y sus aliados principales Japón y el Reino Unido, no pueden modificar la geografía tendrán que asumir la lucha con esta desventaja geopolítica. Por supuesto EE.UU. podría obviar este obstáculo geográfico atacando a  China o Rusia con armas nucleares de tipo ICBM, pero sabe que dar este paso significa aceptar un bombardeo de las mismas características contra ellos y contra sus aliados. 

 

Entre los principales neo-conservadores de EE.UU, algunos creen que es posible ganar una guerra nuclear, por que desprecian la teoría de la Destrucción Mutua Asegurada o MAD (loco o locura, en inglés). Bueno, lo que está claro es que las siglas representan muy claro el futuro que nos espera y la calidad del pensamiento de algunos.

 

 

3 Ataque asimétrico 

 

Norteamérica es particularmente vulnerable a un ataque asimétrico. Un ejemplo clásico de este tipo de ataque es el que tuvo lugar el 11 de septiembre de 2001. Según la versión oficial 19  asaltantes determinados, armados con cutters, fueron capaces de derribar las torres gemelas del World Trade Center en la ciudad de Nueva York, causando la muerte de unas 3,000 personas. La asimetría en la relación de bajas tal vez nos muestre la proporción de bajas más desequilibrada de la historia. 

 

Pero China, Rusia, e Irán también poseen armas asimétricas diseñadas para neutralizar y derrotar a una superpotencia como los EEUU en un conflicto convencional. Los misíles de crucero supersónicos de los que disponen pueden hundir los portaaviones americanos. Lo mismo vale para los proyectiles balísticos de corto y medio alcance con ojivas independientes multi-objetivo, o las ya mencionadas minas navales autopropulsadas bottom-rising, la mina autopropulsada EM52s, y el torpedo supercavitante (SHKVAL o "Escualo"). Que se sepa, la US NAVY no tiene ninguna defensa conocida contra estas armas. 

 

La insurgencia iraquí está llevando a cabo una forma de guerra asimétrica. Usan artefactos  explosivos caseros, coches-bomba, trampas caza-bobos y minas de tierra contra el ejército más moderno y mejor equipado que jamás haya visto el mundo. La gran ventaja tecnológica de EE.UU. queda reducida a cero contra no sabe quien le va a atacar. Sus soldados están desesperados porque luchan contra un enemigo fantasma, un ejército invisible. 

 

Así que la cuestión está en derrotar a un enemigo al que no se puede atacar. Y ahí puede que esté una de las razones de porqué cada día se tienen más noticias de matanzas de civiles por parte de soldados norteamericanos. Matanzas que por otro lado resultan inútiles para ganar una guerra, ya que sólo generan rabia y odio, que más tarde será lanzado contra el ejército invasor. 

 

Conectada con la guerra asimétrica está la guerra asíncrona, una táctica en la que el lado débil, no ataca hasta que se encuentra preparado y siempre en el lugar y momento en que el enemigo no espera el golpe. Por ejemplo, si el objetivo de EEUU es atacar las instalaciones nucleares subterráneas de Irán con ojivas nucleares anti-bunker (una tecnología basada en el uranio empobrecido), Irán no atacará hasta que tenga sus armas nucleares listas. Pero si el ataque ocurre, entonces tal vez use sus submarinos de la clase “Kilo” equipados con misíles "moskit" capaces de alcanzar velocidades supersónicas armados con ojivas nucleares contra Nueva York o Washington, como represalia por haber empleado armas nucleares contra Irán. Otra estrategia sería infiltrar en EEUU ingenieros especializados capaces de montar una o más bombas “sucias” (explosivo convencional recubierto de material radioactivo), que detonarían en cualquier objetivo estratégico, por ejemplo cerca del Congreso, mientras el presidente hace su tradicional discurso a la nación. 

 

Las posibilidades para la guerra asimétrica y asíncrona son ilimitadas. Si un simple cutter produjo resultados devastadores el 11 de septiembre de 2001, imaginen el efecto que tendrían armas químicas o bacteriológicas dejadas caer desde una avioneta privada en una ciudad, o cientos de hackers entrenados atacando simultáneamente el sistema financiero americano junto a otras importantes infraestructuras y/o servicios básicos; o disparar cohetes tierra-aire portátiles contra aviones civiles norteamericanos en algunos de los miles de aeropuertos del planeta; o armas de EMP no-nucleares estallando en grandes ciudades, etc, etc, etc. Las posibilidades son infinita. Ninguna agencia de inteligencia, ni ningún presupuesto podrían estar preparados para un ataque combinado de guerrilleros asimétricos entrenados y motivados.

 

 

4 Ataque sobre el mando y control de EE.UU. 

 

Los C4ISR son puestos combinados de mando, control, comunicaciones, computadoras, inteligencia, vigilancia, y reconocimiento. En una situación de guerra, los C4ISR son un primer blanco porque en ellos está el centro neurálgico del adversario. Neutralizar los C4ISR es como cortar la cabeza de una gallina: tal vez corra en círculos durante un rato, pero finalmente terminará por caer muerta. En la guerra pasa igual.  

 

EEUU, al tener las más sofisticadas, poderosas y modernas fuerzas armadas del mundo, depende completamente de los C4ISR. Los satélites espías militares recogen datos de inteligencia y los ponen en conocimiento en tiempo real. Algunos de ellos recogen conversaciones de teléfono o radio o cualquier otro tipo de telecomunicación y la clasifican. Los satélites son tan sofisticados que sus sensores pueden identificar objetos tan pequeños como una moneda desde varios cientos de millas. Para estos sistemas ni el tiempo nublado ni la ausencia de luz suponen ningún obstáculo. Aparte de utilizarse para comunicaciones, inteligencia, vigilancia y reconocimiento, también se usan también satélites para la navegación y el guiado hasta sus blancos de proyectiles balísticos, crucero, aire-aire y otros sistemas armamentísticos. Sin la guía del satélite, estas armas "inteligentes" y de precisión se convierten en "tontas".

 

Los C4ISR están revolucionando la guerra rápidamente. Recogen información, la procesan, diseminan, utilizan en tiempo real. Debido a este desarrollo un nuevo modelo de guerra se abre paso en el campo de batalla moderno: "Si el enemigo te ve, estás muerto.

 

Comparados con China, EE.UU está muy avanzado en el uso y desarrollo de los C4ISR.  China no puede esperar ponerse al día y equipararse al sistema norteamericano a corto plazo, así que para que vencer en caso de un conflicto armado tiene que utilizar tácticas asimétricas. Y en eso ha estado trabajando durante más de dos décadas. 

 

Los ojos de las C4ISR están en sus sofisticados satélites. Pero, como siempre, los  ojos pueden ser cegados. Neutralizar o destruir satélites y grupos de portaaviones, es parte de la estrategia que los chinos llaman “shashaojian”. Es como esos sprays que las señoras llevan en sus bolsos para defenderse de un ladrón o de un violador con el que pueden cegarlo temporalmente para huir o rematarlo. 

 

China ha basado su tecnología en identificar y rastrear satélites y durante más de 20 años han desarrollado nano-satélites muy maniobrables que pueden neutralizar otros satélites mediante el bloqueo de su electrónica o generando un pulso electro-magnético (EMP) o aferrándose al objetivo y destruyéndolo físicamente o golpeando el blanco para desplazarlo fuera de su órbita. Los nano-satélites pueden lanzarse en grupos mediante propulsores DF21 o DF31.

 

Otro arma anti-satélite es un láser con base en tierra que distorsiona los supersensibles sensores de los satélites enemigos o los destruye completamente. Por supuesto, si las cosas se ponen feas, China siempre puede destruir los satélites adversarios mediante explosiones nucleares de gran altitud, pero solo serán usados si cuando empiece el conflicto China no ha desarrollado totalmente las otras opciones. Con la neutralización de sus C4ISR, EEUU será como "un ciego intentando pescar con las manos", por citar a Mao Zedong. 

 

 

5 Ataque sobre grupos aeronavales 

 

Los grupos de portaviones son el principal soporte de la supremacía militar de los EEUU. Son la representación de su poderío, el instrumento principal en su intención de controlar el mundo. En este aspecto, EEUU no tiene rival. Mientras EEUU tiene un total de 12 grupos de combate aeronaval, China no tiene ninguno. 

Entre junio y agosto de 2004, EEUU dirigió un ejercicio basado en la convergencia simultánea de 7 de sus 12 grupos de portaviones a una distancia cercana de la costa de China. Aquella era la mayor muestra de fuerza que el mundo ha visto alguna vez y sirvió para recordar a China, que si alguna vez usa su fuerza contra Taiwán, tendrá que hacer frente a la US NAVY.

 

La estrategia China de defensa contra un enemigo superior o shashaojian, son como las agujas de acupuntura de las cuales ya hemos visto algunas variantes. Veamos ahora las agujas que detendrán a los portaviones.

 

La primera de estas agujas consiste en misíles balísticos de corto y medio alcance (DF 21s/CSS-5 y DF 15s mejorados y modificados) con un sistema de re-entrada guiado que aporta un margen de error de +/-10 metros. Los DF 21s/CSS-5s pueden impactar en objetivos lentos que se encuentren a distancias inferiores a 2,500km. 

 

La segunda aguja está compuesta por una serie de proyectiles de crucero supersónicos muy precisos, de corto alcance, 300km aproximadamente, que pueden ser disparados por  submarinos, aviones, fragatas e incluso camiones, lo que la convierte en un arma ideal para los iraníes en la defensa del Golfo Pérsico. Estos misiles crucero viajan a más de dos veces la velocidad del sonido (mach 2.5), más deprisa que una bala.

 

Estos misiles  pueden portar ojivas convencionales, anti-radiación, térmicas, EMP y nucleares. Los sistemas de defensa anti-misíl Aegis y Phalanx Close de la armada norteamericana resultan completamente ineficaces contra los misíles chinos. No importará que la US NAVY traiga 5, 7 ó 12 grupos aeronavales, China tiene suficientes misíles para acabar con la flota completa o mantenerla bien lejos, si coloca una barrera de misiles de corto alcance súper-rápidos y tras ella, otra barrera de misiles de alcance medio o de tipo balístico con sistemas de teleguiado en sus costas. Desgraciadamente para la US NAVY y la ROYAL NAVY no hay defensa posible.

 

Las primera y segunda agujas son suficientes para dejar obsoletos los portaviones. Pero hay una tercera aguja que es igualmente terrible. Hablamos del Shkval o "Scualo", un torpedo autopropulsado desarrollado por Rusia y mejorado en China, que pesa 6,000 libras y viaja a 200 nudos (230mph) con un rango de alcance de 7,500 yardas. Lleva un sistema de teleguiado que sumado a su alta velocidad le proporciona una elevada capacidad para evitar las maniobras evasivas de los submarinos nucleares. De nuevo, ni la armada norteamericana ni la británica poseen defensa alguna contra este torpedo súper-cavitante. 

 

Aún quedan más agujas para la sesión de acupuntura china. Nos referimos a minas autopropulsadas de gran tamaño, que pueden operar en grupo y han sido específicamente diseñadas para atacar grandes navíos. Estos artefactos son colocados por submarinos especiales a lo largo de las vías de navegación más probable de los portaviones enemigos.  

 

La aguja final es una flota de viejos aviones de combate (China tiene miles de ellos) reconvertidos en cazas no tripulados, reforzados con depósitos extra de combustible y armados con misiles aire-aire. Tras disparar sus armas, el avión, que porta un cargamento de alto explosivo de tipo militar, es guiado hasta un objetivo final contra el que se estrellará al estilo “kamikaze”

 

La combinación de todos estos elementos es el Shashaojian. Con estas armas China tiene grandes probabilidades de enviar a los grupos navales al polvo de la historia.  Aunque China no posea ni un solo portaviones operacional, ha convertido su territorio en un "portaaviones virtual" imposible de hundir y capaz de destruir todos los grupos aeronavales enemigos.   

 

El problema  para la US NAVY es que a pesar de que los estrategas norteamericanos saben que su flota está obsoleta, no tienen una estrategia alternativa que les permita enfrentar el Shashaojian con garantía de éxito. Por otro lado, los políticos no pueden aceptar sin más que los billones de dólares empleados en la construcción y mantenimiento de la flota y sus sistemas de armamentos se han convertido en chatarra, ya que cientos de miles de empleos civiles y militares dependen de que la US NAVY siga activa. Por último no hay que olvidar que aunque los almirantes estuvieran dispuestos a cambiar de estrategia y a anclar la flota, el sistema político norteamericano está controlado y financiado por el todopoderoso e influyente complejo militar-industrial y éste no permitiría que algo así sucediese. 

 

 

Un desafío a América 

 

Cualquiera de los puntos débiles de la anatomía norteamericana se verá seriamente comprometida si los chinos emplean la aguja adecuada, y cualquiera de ellas por si sola puede poner a EEUU de rodillas. Por eso nos gustaría desde aquí emplazar a los departamentos implicados del Pentágono, del Congreso, de la Presidencia y a cada americano interesado que piense en lo que decimos.

 

EEUU está en los últimos dos minutos partido y va por detrás en el marcador. Si consigue encontrar una estrategia adecuada, ganará el partido y podrá optar al liderazgo global. Sólo entonces el Siglo XXI será el Siglo americano.  Pero si no resuelve el problema, los EEUU serán barridos hasta los cimientos y desaparecerán para el resto del Siglo.

 

¡Despierta, Norteamérica!