Irak
Geopolítica
PARTE IV: La carga de ser una Superpotencia
Por Henry C K Liu
Primer aparecido en Asia Times Online el 15 de septiembre de 2004
PARTE I: Geopolítica en Irak
un Viejo Juego
PARTE II: Cizañas
Geopolíticas en
PARTE III: Una Selva
Geopolítica Venenosa
Reconstrucción
de Irak, con una pequeña ayuda norteamericana.
El 20 de agosto de 1988 se firmó un acuerdo de cese de fuego entre Irak e
Irán. Irak entonces reconstruyó su capacidad militar con créditos bancarios y
tecnología de Europa Occidental y los Estados Unidos, financiado principalmente
por Arabia Saudita. Cinco días después del cese de fuego, Saddam Hussein envió
aviones y helicópteros al norte de Irak para empezar ataques químicos masivos
contra los separatistas curdos. En Septiembre de 1988 el Departamento de
Comercio norteamericano aprobó de nuevo el embarque de ántrax y botulismo de
calidad para armas a Irak para uso en operaciones
de seguridad domésticas. En ese mes el secretario auxiliar de estado Richard
Murphy dijo:
"La
relación EEUU-iraquí es... importante a nuestros objetivos políticos y
económicos a largo plazo".
Ese diciembre, Dow Chemical vendió u$s 1.5 millones en pesticidas a Irak, a
pesar del conocimiento que éstos se usarían domésticamente en armas químicas. Se
emprendieron brutales acciones contra los separatistas curdos en 1988 en el
norte de Irak, donde Ali Hassan al-Majid fue acusado de ordenar el ataque con gas
contra civiles que mató casi 5,000. Tomó seis años y un cambio en las condiciones
geopolíticas antes que EEUU derramase lágrimas de cocodrilo por la tragedia.
EEUU ayudó legal e ilegalmente al ejército de Saddam para construirse en la
máquina de guerra más poderosa en Medio Oriente fuera de Israel. EEUU
proporcionó agentes químicos y biológicos y tecnología a Irak cuando este sabía
que estaba usando armas químicas contra los iraníes. EEUU proporcionó
inteligencia e información de planificación de batallas a Irak cuando aquéllos planes
de batalla incluían el uso de cianuro, gas mostaza y agentes nerviosos. EEUU bloqueó
la censura de
Búsquedas
de Irak para identidad
Desde 1958, cuando el último persistente gobierno iraquí pro-occidental en
Bagdad fue derrocado, y las relaciones diplomáticas entre EEUU e Irak formalmente
se rompieron nueve años más tarde, el conocimiento de primera mano de Irak y
los regímenes sucesivos que lo habían gobernado subsecuentemente, ha sido inaccesible
para funcionarios mayores en Washington, cuya fijación de anti-comunismo global
los dejaron con poco interés sobre sutilezas. EEUU había operado grandemente en
un vacío político sin el apoyo de entender totalmente a Irak, de su gente y más
importante de las preocupaciones que motivaron a sus líderes. Mucha de la política
norteamericana en Irak ha estado basada en el consejo de inclinados iraquíes exiliados,
académicos oportunistas y partisanos pro-Israel.
No obstante la propensión de Washington de demonizar a sus últimos
enemigos, líderes iraquíes, por lo menos aquéllos no habiendo sido impuestos por
poderes extranjeros, ni los líderes independientes diferentes en cualquier otra
parte, están motivados y constreñidos por su percepción de las aspiraciones
populares que son formadas por la auto-imagen colectiva de una nación, historia
y tradición cultural. La auto-imagen de los pueblos árabes es una de personas largamente
victimizadas, más recientemente a manos del imperialismo occidental e
históricamente de prejuicio cristiano, perseguidos por su etnicidad árabe y
herencia islámica. Irak, como todas las naciones de Medio Oriente, aspira a ser
finalmente libre de la intervención extranjera en sus asuntos domésticos, para
disfrutar de un alto estándar de vida en paz y armonía consistente a sus
riquezas de petróleo como un regalo de Dios. Estas aspiraciones nacionales han
sido formadas por una historia de orgullo nacional herido, de traición por
aliados extranjeros que aprovecharon su rivalidad inter-tribal, de evolución
del nacionalismo, de tensión étnica, religiosa y lingüística, y presión
demográfica de una población en aumento juvenil e impaciente. En Irak, como en
muchos otros países en la región, más de la mitad de la población de 25 millones
está debajo de la edad de 25, quienes no han acumulado ningún recurso que
proporcionaría incentivo para ser políticamente conservador.
Además de la historia, la política Iraquí es influenciada por su locación y
geografía, clima y disponibilidad de agua, que de muchas maneras es más crítica
que el petróleo. La escasez de agua en el Medio Oriente, intensificada por la
rápida urbanización e industrialización, ha puesto más importancia en los dos
ríos de Irak, el Tigris y el Éufrates. Incluso con la ascendencia del petróleo como
fuente de riqueza, la agricultura descansa en agua renovable como fuente
principal de empleo. Estos factores han influido en los modelos de
establecimiento, tribalismo, utilización del recurso y desarrollo de la economía
regional diversa. Por ejemplo, el hecho que estos dos ríos inundan entre abril
y junio, demasiado tarde para las cosechas de invierno y demasiado temprano
para las cosechas de verano, significa que la agricultura depende de la irrigación,
que ha estado bajo el control del gobierno central desde la creación del estado
de Irak, implementado con la cooperación de diversos grupos étnicos, religiosos
y tribales. El agua pudo unir a la población iraquí más que el petróleo.
Bagdad, localizada en el centro del país, descansa en la zona de transición entre
el norte y el sur donde el Tigris se vuelve navegable y la irrigación a gran
escala es posible. La ciudad capital es un centro histórico de comercio y
comunicación.
Los límites presentes de Irak, indefinidos hasta 1926, fueron dibujados en
el siglo 20 por intereses políticos y económicos europeos, con poca consideración
para modelos demográficos indígenas. Hay una tensión entre el estado iraquí, representando
la autoridad central dentro de sus fronteras, y la nación iraquí, una sociedad
tribal dividida por el cisma religioso. Como Faisal, primer rey Hashemita de
Irak, lamentó en los tempranos 1930:
"Yo
digo en mi corazón lleno de tristeza que no hay todavía en Irak un pueblo iraquí".
Este es el argumento raíz del Pan-Arabismo en política Iraquí. La historia
del Partido Socialista Árabe Ba'ath refleja la evolución de la política en
Medio Oriente, en eso ha partido de la ideología formal de sus fundadores
originales para adoptar medidas pragmáticas para resolver problemas reales
dentro de una visión mundial arábiga/islámica. La guerra con Irán, el conflicto
más costoso y sangriento que no involucró directamente a un poder occidental
desde
La no-reconciliación de las dos ideologías contrarias está basada en el
rechazo iraní de limitar el fundamentalismo islámico radical dentro de un país,
y la resistencia ba'athista a una revolución islámica mundial, manifestada en
Irak como resistencia a la incitación iraní de la gran población shi'ita en
Irak, muchos de los cuales son descendientes de iraníes. La incorporación de
Kuwait era un cumplimiento del nacionalismo Pan-árabe.
Irak, situado en el flanco oriental del mundo árabe, esta encajonado entre
dos formidables poderes no-árabes históricos que han sobrevivido como los
estados modernos de Turquía e Irán, con quienes Irak comparte grupos étnicos. Parentesco que se traduce en vulnerabilidad. En un discurso el 5
de noviembre de 1980, Saddam dijo:
"Turquía
una vez impuso sobre nosotros el idioma y cultura turco... Ellos tomaban giros
en Irak. Turquía va e Irán viene; Irán va y Turquía viene. Todo esto bajo la apariencia
del Islam. Bastante... Nosotros somos iraquíes y somos parte de la patria árabe
y de la nación árabe. Irak pertenece a nosotros".
El estaba usando el término Irak de la manera que este es usado en el Corán,
denotando toda
Se ha sugerido que EEUU atrajera a Saddam deliberadamente en Kuwait en
orden de atacar un Irak en aumento intransigente. La reunión de Saddam con la embajadora
norteamericana April Glaspie normalmente se cita como evidencia. Los archivos
de esa reunión indican que Glaspie no descorazonó a Saddam, dejando solo su
advertencia acerca de sus muy visibles masas de tropas a lo largo de la
frontera con Kuwait. Pero el propósito real no se relacionó a la agresión o
intransigencia iraquí.
Esta era para aprovecharse de la contradicción entre regionalismo árabe y el
Pan-arabismo para fortalecer el control norteamericano de la región. Saddam le
dijo a EE.UU. que él esperaba recompensa por el papel de Irak ayudando a EEUU a
contener a un Irán hostil y extremista, en una guerra que había costado 60,000
vidas Iraquíes en una sola batalla, un precio que Saddam afirmo los EEUU serían
incapaces de echarse sobre las espaldas, dada la naturaleza de la sociedad
americana.
Irak fue dejado con una deuda externa de más de 40 billones después de
Una cita de la trascripción de la reunión entre Saddam y Glaspie, el 25 de
julio de 1990 (ocho días antes de la invasión Iraquí de Kuwait el 2 de agosto
de 1990,), fue soltada por periodistas británicos, se lee como sigue:
25 de julio de 1990 - Palacio Presidencial - Bagdad.
Embajadora Glaspie:
Yo tengo instrucciones
directas del Presidente Bush [Sr] para mejorar nuestras relaciones con Irak.
Nosotros tenemos simpatía considerable por su demanda de precios de petróleo más
altos, la causa inmediata de su confrontación con Kuwait. (pausa) Como usted
sabe, yo viví aquí durante años y admiro sus extraordinarios esfuerzos para
reconstruir su país. Nosotros sabemos que usted necesita fondos. Nosotros
entendemos que, y nuestra opinión es que usted debe tener la oportunidad de
reconstruir su país. (pausa) Nosotros podemos ver que usted ha desplegado masivos
números de tropas en el sur. Normalmente eso no sería nada de nuestro negocio,
pero cuando esto pasa en el contexto de sus amenazas contra Kuwait, entonces
sería razonable para nosotros estar preocupados. Por esta razón, yo he recibido
una instrucción para preguntarle, en el espíritu de amistad - no la
confrontación - considerando sus intenciones:
¿Por qué hay gran cantidad
de tropas muy cerca de las fronteras de Kuwait?
Saddam Hussein:
Como usted sabe, de años ahora
yo he hecho cada esfuerzo para alcanzar un acuerdo en nuestra disputa con
Kuwait. Habrá una reunión en dos días; Yo estoy preparado para dar sólo esta
oportunidad más breve a las negociaciones. (pausa) Cuando nosotros [los
iraquíes] no reunimos [con los kuwaitíes] y nosotros vemos que hay esperanza,
entonces nada pasará. Pero si nosotros somos incapaces de encontrar una
solución, entonces será natural que Irak no acepte la muerte.
Embajadora Glaspie:
¿Qué soluciones serían
aceptables?
Saddam Hussein:
Si nosotros pudiéramos mantener
todo el Shatt al-Arab - nuestra meta estratégica en nuestra guerra con Irán -
nosotros haremos concesiones [a los kuwaitíes]. Pero si nos obligan a que escojamos
entre mantener la mitad del Shatt y el todo de Irak [ie, en la vista de Saddam,
incluso Kuwait] entonces nosotros dejaremos todo el Shatt para defender
nuestras demandas en Kuwait para mantener el todo de Irak en la forma que nosotros
deseamos que sea. ¿(pausa) Cual es la opinión de los Estados Unidos en esto?
Embajadora Glaspie:
Nosotros no tenemos ninguna
opinión en sus conflictos árabes-árabes, tales como su disputa con Kuwait. Secretario
[de estado James] Baker me ha dirigido dar énfasis a la instrucción, primero
dada a Irak en los años sesenta, que el problema de Kuwait no está asociado con
América. (Saddam sonríe)
Mientras comprometiendo neutralidad norteamericana en conflictos árabes-árabes,
no descorazonando a Irak de moverse contra Kuwait, EE.UU. al mismo tiempo dio a
Kuwait, a través del entonces Secretario de Defensa Dick Cheney, convicciones
que lo defendería contra un ataque de Irak, animando a Kuwait a negarse a
negociar.
EEUU va a la
guerra en el Golfo
El 2 de agosto de 1990, Irak invadió y ocupó Kuwait. Cuatro días después,
el 6 de agosto, las Naciones Unidas impusieron pesadas sanciones a Irak, a demanda
de EEUU. Simultáneamente, después de consultar con el secretario de defensa norteamericano
Cheney, el rey Fahd de Arabia Saudita, cabeza de la serpiente del regionalismo árabe,
invitó a las tropas norteamericanas a tierra saudita. El destino infeliz de
Kuwait había llevado al rey Saudita a buscar protección de los EEUU contra la
marcha del Pan-arabismo. La trasgresión de Irak no era tanto recobrar Kuwait
como una parte íntegra de Irak, si no que afirmó a Kuwait como el primer paso
en la marcha hacia Pan-arabismo. Si a Irak le fuera permitido mantener Kuwait en
base al Pan-arabismo, la supervivencia de los estados regionalistas árabes estaría
directamente amenazada.
El presidente George H W Bush anunció rápidamente que EEUU. lanzaría un una
misión "totalmente defensiva"
para impedirle a Irak invadir Arabia Saudita, y las tropas norteamericanas se movieron
a Arabia Saudita el 7 de agosto de 1990. Aquéllos que pensaron simplísticamente
que EEUU movió tropas a Arabia Saudita para proteger el petróleo saudita estaban
perdiendo el punto. En el momento, Irak estaba vendiéndole un porcentaje más
alto de su petróleo a EEUU que Arabia Saudita, y no había ninguna razón para
esperar que Irak cambiase su estrategia de exportación de petróleo. El
propósito iraquí en recobrar el petróleo de Kuwait era venderlo, no acumularlo.
Así la idea de una guerra para proteger el suministro de petróleo disfrutó de
amplio apoyo automático en la política norteamericana, más que obscuros
cálculos geopolíticos, sobre todo cuando la codicia y el poder han sido
celebrado en la sociedad norteamericana como positivos morales desde los años
setenta. Bajo la cubierta de protección de suministro de petróleo, EE.UU. movió
tropas a Arabia Saudita para detener la marcha de Pan-Arabismo. Era un
desarrollo fatal, como el pretexto de al-Qaeda para los ataques en tierra de
EEUU el 11 de septiembre de 2001, se centraron 11 años después en demandas para
el levantamiento de tropas norteamericanas de Arabia Saudita. Las consecuencias
imprevistas del estratagema geopolítico comenzaron a expresarse a través de la ley
de hierro de terrorismo de lo que va alrededor, viene alrededor, generalmente
conocido como el efecto blowback
(consecuencias no queridas de operaciones encubiertas) un término acuñado por
El 25 de septiembre,
Los votos de los miembros no-permanentes del Consejo de Seguridad eran
cruciales. A Zaire, ocupando la silla rotante, se le ofreció "perdón de la deuda" y equipo
militar a cambio de imponer silencio a los miembros del Consejo de Seguridad
durante el ataque. Sólo Cuba y Yemen se mantuvieron fuera. Minutos después que Yemen
votase contra la resolución de atacar Irak, un diplomático mayor norteamericano
caracterizó el voto del embajador yemení como el más caro "no" que él lanzó en la vida. Dentro
de los tres días, un programa de ayuda norteamericano de 70 millones a uno de
los países más pobres del mundo fue suspendido. Yemen de repente tenía
problemas con el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional; y 800,000
obreros yemeníes fueron abruptamente despedidos de Arabia Saudita.
El 16 de enero de 1991, los Estados Unidos lideraron una coalición
internacional desde bases de EEUU en Arabia Saudita para invadir al ocupado
Kuwait e Irak. EEUU estableció una amplia unión internacional para confrontar a
Irak militar y diplomáticamente para defender el principio internacional de
no-agresión.
La coalición consistió en Afganistán *, Argentina, Australia, Bahrein, Bangla
Desh *, Bélgica, Canadá, Checoslovaquia *, Dinamarca, Egipto, Francia, Alemania
*, Grecia, Hungría, Honduras *, Israel, Italia, Kuwait, Marruecos, los Países
Bajos, Nueva Zelanda, Níger *, Noruega, Omán, Pakistán, Polonia, Portugal,
Qatar, Rumania *, Arabia Saudita, Senegal, Corea del Sur *, España, Siria,
Turquía, los Emiratos Árabes Unidos, el Reino Unido y los Estados Unidos (los
países marcados con * fueron no-combatientes.)
La unión incluyó a todos los estados regionalistas árabes, como Siria, Bahrein,
Egipto, UAE, Marruecos, Qatar, Omán, Kuwait y sobre todo, Arabia Saudita. Aplastar
el Pan-Arabismo aprovechándose de su conflicto con regionalismo árabe era propósito
geopolítico para el ataque norteamericano en Irak. La guerra fue financiada por
países que eran incapaces de enviar tropas. Arabia Saudita y Kuwait, los ricos regionalistas,
eran los donadores financieros principales. Más de 53 billones fueron donados y
recibidos.
Los exhaustivos bombardeos de precisión remotamente controlados fueron
seguidos por movimientos de guerra relámpago de tropas de tierra. Diez mil de
tropas iraquíes fueron muertas por bombas inteligentes y ataques aéreos,
después de incluso no haber estado nunca dentro de la vista del enemigo, y la
mayoría de la infraestructura militar fue destruida junto con mucha de la
infraestructura civil. El 3 de marzo, se alcanzó un cese del fuego entre las
fuerzas de la coalición lideradas por EEUU e Irak. Para abril, Irak suprimió
rebeliones en el sur por shi'itas, y en el norte por curdos. Millones de curdos
huyeron a Turquía e Irán. Las tropas norteamericanas, británicas y francesas se
movieron al norte de Irak para preparar campamentos de refugiados y para
proteger a los curdos.
En mayo, Irak fue presentado con una demanda internacional para
compensación de 100 billones, que empequeñecieron lo 23 billones impuestos a Alemania
por reparación después de
Bush Sr y su consejero de seguridad nacional explicaron su decisión de "Por qué nosotros no removimos a Saddam"
en una entrevista con Time (el 2 de
marzo de 1998):
“Mientras nosotros esperamos
que una revuelta popular o golpe derrocase a Saddam, ni EE.UU. ni los países de
la región deseaban ver la disolución del estado iraquí. Nosotros nos
preocupábamos por el equilibrio de poder a largo plazo a la cabeza del Golfo.
Intentando eliminar a Saddam, extendiendo la guerra en tierra en una ocupación
de Irak, habría violado nuestra pauta sobre no objetivos cambiantes en medio de
una corriente, comprometiendo en "misión sigilosa" y habríamos
incurrido en costos humanos y políticos incalculables. Aprehenderlo era
probablemente imposible. Nosotros habíamos sido incapaces de encontrar a [Manuel]
Noriega en Panamá que nosotros conocimos íntimamente. Nosotros habríamos estado
obligados a ocupar Bagdad y, en efecto, gobernar Irak. La coalición se habría
derrumbado al instante, los árabes abandonando en el enojo y otros aliados saliendo
también. Bajo esas circunstancias, además, nosotros habíamos estado auto
conscientemente intentando poner un modelo para manejar agresión en el mundo post
Guerra Fría. Entrando y ocupando Irak, excedía unilateralmente así el mandato
de
Esencialmente el mismo argumento se repitió en su libro, Un Mundo Transformado.
Y a
guerrear de nuevo...
Así una década después, en respuesta a los ataques terroristas del 11 de
septiembre, la segunda administración Bush lanzó una invasión de cambio de régimen
en Irak, en un número de varios pretextos que en percepción retrospectiva
demostraron ser improbables y van desde ataques preventivos contra armas de
destrucción masiva hasta extender la democracia, a la intervención humanitaria.
Es un nombre equivocado caracterizar la actual política norteamericana como
defensa preventiva. Es más exacto llamarlo presunta defensa. Un gobierno
legítimo lejos de los EEUU sin capacidad creíble de amenaza contra EEUU fue
derrocado por fuerza militar no porque poseyese armas de destrucción masivas que
podrían usarse contra EE.UU. realmente, sino que fue presumido de haberlas
poseído o por lo menos buscaría poseerlas en carácter con su alegada mala constitución
como definida por la consideración geopolítica a corto plazo de EEUU
El Secretario de Estado Colin Powell, la paloma de la administración que
habló de "cambio de régimen"
en Irak por lo menos 18 meses antes al comienzo de la segunda guerra en Irak, dijo
cuando la guerra estaba cerca que EEUU no buscaría remover a Saddam si el
hubiera abandonado su armas de destrucción masiva. Era el último en una serie
de comentarios de Powell que parecía retroceder la meta de
"Nosotros
pensamos que el pueblo Iraquí estaría mucho mejor con un líder diferente, un
régimen diferente",
dijo Powell al Consejo de Seguridad de
Pero George W Bush dijo el 7 de octubre que él "no estaba dispuesto de poner en juego una vida americana en confiar en
Saddam Hussein". Antes él le había dicho al público: "¡Este hombre intentó matar a mi papá!"
Los registros muestran que Powell, el policía bueno como opuesto al Secretario
de Defensa Donald Rumsfeld el policía malo, era también temprano un defensor de
la política de cambio de régimen. El dijo al Comité de Relaciones Internacionales
de
Él empezó retrocediendo a una entrevista en octubre 2 con en la editorial
de USA Today. Debe Irak ser desarmado totalmente, él dijo, "Entonces, en efecto, usted tiene un tipo diferente de régimen no
importa quien este en Bagdad".
En ABC, Powell lo puso esta manera:
"O
Irak coopera, y nosotros conseguimos este desarme hecho a través de medios
pacíficos; o ellos no cooperan, y nosotros usaremos otros medios para conseguir
el trabajo hecho".
EEUU afirmó que Irak tenía armas biológicas y químicas y podría estar cerca
de hacer armas nucleares. El congreso le había dado autoridad a Bush para usar
fuerza militar, después de coordinar con
El presidente de Francia Jacques Chirac, viajando en el Medio Oriente,
exigió posponer la autorización de guerra contra Irak hasta después que los
inspectores de armas de
Los funcionarios de la administración Bush caracterizaron las charlas
prolongadas como un ejemplo de vacilación de
"El
problema ahora mismo no es incluso cuan duro un régimen de inspección es o no
es. La pregunta es si Saddam y el régimen Iraquí cooperarán - realmente,
realmente cooperar - y permitir a las inspecciones hacer su trabajo. Todos
nosotros estamos interesados en librarnos de esas armas de destrucción masiva".
Rumsfeld empezó hablando sobre la "Nueva Europa" de satélites
soviéticos anteriores como contra la irrelevante "Europa Vieja" de
Francia y Alemania en el nuevo orden mundial.
El 5 de febrero de 2003, Powell presentó "prueba" al Consejo de
Seguridad de Naciones Unidas que Irak todavía producía y tenía armas de
destrucción masiva. Los inspectores occidentales no-afiliados para Irak
declararon la prueba de Powell de armas de destrucción masiva ser una "mentira",
mientras que EEUU oficialmente atribuyó las falsedades a un fracaso de
inteligencia.
El periodista investigador Bob Woodward de fama por el Watergate
proporcionó en su libro sensacional, Plan
de Ataque, el primer detallado, detrás de la escena de cómo y por qué el
presidente decidió emprender guerra en Irak basado en conversaciones con 75 de
los decisores importantes, incluso el propio Bush. El presidente le permitió a
Woodward citarlo directamente. Otros hablaron a condición de que Woodward no
los identificara como fuentes. Woodward reporta que simplemente cinco días
después del 11 de septiembre, Bush indicó a
"Hay
un poco de presión para perseguir a Saddam Hussein", Woodward citó a Rumsfeld como oyendo decir
al presidente: "Ésta es quizás una
oportunidad de sacar a Saddam Hussein. Nosotros debemos considerarlo".
Y Woodward citó al presidente diciendo cara a cara a Condi Rice:
"Nosotros
no haremos Irak ahora. Pero es una pregunta que nosotros tenemos que volver
hacer".
Woodward escribió que "hay este bajo
hervor sobre Irak hasta el día antes de Acción de gracias, 21 de noviembre de
2001. Esto es 72 días después del 9/11". Esto es parte de esta
historia secreta. Bush, después de una reunión del Consejo de Seguridad Nacional,
tomó a Rumsfeld al lado,
"lo
agarró a él físicamente, y lo llevó a un pequeño cuarto y cerró la puerta y
dijo: ¿Qué es lo que tiene en términos de planes para Irak? ¿Cuál es el estado
del plan de guerra? Yo quiero que usted lo siga. Yo quiero que usted lo guarde en
secreto".
Woodward escribió inmediatamente después de eso que, Rumsfeld le dijo al
general Tommy Franks que desarrollara un plan de guerra para invadir Irak y remover
a Saddam - y Rumsfeld dio a Franks un cheque en blanco. Woodward detalló cuando
y cómo la decisión para invadir Irak fue tomada, pero él no vertió luz en por
qué.
¿Ahora cual
es el plan?
La administración Bush fue sobre Irak con enormes ilusiones cuan fácil sería
la situación posguerra: pensó que la reconstrucción se autofinanciaría, que las
fuerzas de EEUU podrían utilizar una gratitud duradera por liberar a Irak de la
tiranía, y que EEUU podría ocupar el país con una pequeña estructura de fuerza e
incluso que las fuerzas americanas podrían reducirse significativamente en unos
meses. Esta ilusión se refleja en la política americana en estructura de
fuerza. Después de
A la conclusión de operaciones militares ofensivas en Irak, el Ejército norteamericano
anunció su plan para establecer cuatro bases militares en territorio ocupado. Hasta
ahora este todavía tiene más de 140,000 tropas estacionadas en Irak y se espera
para el tiempo por venir que mantenga allí durante mucho tiempo una escala considerable
de fuerzas. La autoridad de ocupación norteamericana singularizó repetidamente
los números de tropa inadecuados como la dificultad principal para llevar a cabo
su misión. La estructura de fuerza norteamericana esta diseñada para ganar limitadas
cortas guerras con armas inteligentes, pero es claramente inadecuado para la
ocupación extensa de la lista larga de países en los que la política extranjera
norteamericana apunta a cambios de régimen.
Bush ha adoptado la agenda "transformacionalista" abrazada por
Rice, que en agosto 2003 estableció las ambiciones de EEUU para rehacer el
Medio Oriente a lo largo de líneas neo-conservadoras usando el poder militar
norteamericano para imponer democracia y mercados libres en una cultura tribal islámica.
Es una política para la transformación política de los países árabes juzgada
vital a la victoria en "la guerra al
terrorismo". Aun esta política está en desigualdad con la estructura militar
norteamericana que se ha diseñado para prevalecer en intensos conflictos cortos,
no para mantener largas ocupaciones.
Desde los eventos del 11 de septiembre, EEUU ha focalizado en el terrorismo
islámico y la proliferación de armas de destrucción masiva como las más grandes
amenazas a su seguridad nacional, pensando la amenaza principal para estar
viniendo de la "región inestable
arco-formada" que abarca las áreas costeras del Mar Caribe, Africa, el
Cáucaso, Asia Central, el Medio Oriente, Asia Sur y
La disposición de antemano es el desarrollo de un concepto de despliegue de
posicionamiento de una cantidad considerable de armas, equipo y suministros en
bases extranjeras, haciendo la defensa y trabajo de guarnición con fuerzas muy
pequeñas. Cuando una crisis súbita hace erupción, las fuerzas norteamericanas
serán enviadas por transporte rápido a la región de crisis y, confiando en el
adelanto de las armas instaladas, equipo y suministro, generando rápidamente
efectividad del combate en la región de crisis y llevando a cabo tareas
operacionales tecnológicamente intensivas. Actualmente, las fuerzas norteamericanas
han desplegado equipo y materiales para dos divisiones de ejército en Europa y
cuatro brigadas expedicionarias marinas cada una en Noruega, Guam, Diego García
y el Atlántico. Además, las fuerzas norteamericanas tienen 12 naves de almacenamiento
adelantados móviles, en el Mediterráneo y regiones del Océano Indico. Esta
estrategia no tiene en cuenta el requisito de tropa masiva para la pacificación
de tierras ocupadas después de un cambio del régimen impuesto externamente.
Imponiendo esta nueva Pax Americana para
un extendido cambio de régimen, EEUU necesitará mantener un ejército de 3
millones de hombres. Lo que los halcones neo-conservadores en
Bush repetidamente ha dibujado comparaciones entre la ocupación de Irak a la
de post Segunda Guerra Mundial de Alemania y Japón, deduciendo consuelo del
éxito alegado de la democratización de estos dos anteriores enemigos. La ocupación
de Alemania post Segunda Guerra Mundial fue una tarea grande y diversa que mide
por palmos casi 11 años, dirigida junto con tres otros miembros de la alianza
de tiempo de guerra e involucrando en varios grados un buen número de departamentos
y agencias gubernamentales norteamericanas. La ocupación fue para el Ejército norteamericano
una segunda misión en alcance e importancia a la propia guerra.
En el Día V-E (Victoria en Europa), el general Dwight D Eisenhower tenía 61
divisiones norteamericanas, 1.622.000 hombres, en Alemania, y una fuerza Aliada
total en Europa que numera 3.077.000. Cuando el tiroteo acabó, las divisiones
en el campo se volvieron tropas de ocupación, cargadas con mantenimiento de la ley
y orden y establecer la presencia militar aliada en la parte ocupada Occidental
de la nación derrotada. Esto era una ocupación militar, el objeto de la cual era
controlar la población y ahogar la resistencia poniendo tropas en cada parte de
la nación ocupada. Las divisiones se extendieron a través del campo, a veces
encima de grandes estiramientos de territorio. La 78 División de Infantería,
por ejemplo, durante un tiempo después del día V-E, era responsable para un
área de
La ocupación Aliada de Alemania está acercándose a su sexta década, y a los
ojos de muchos alemanes no ha acabado todavía. Ejércitos extranjeros todavía están
basados en tierra alemana y la "democracia"
más grande y más próspera de Europa todavía no tiene una constitución y un
tratado de paz que acabe con
"Hasta
que nosotros tengamos un tratado de paz, Alemania es una colonia de los Estados
Unidos".
Ebel encabezó al gobierno provisional que exige ser el sucesor legal del
Segundo Reich Alemán, que fue reemplazado por el ilegal Tercer Reich de Adolf
Hitler (1933-45).
En Japón, EEUU no se comprometió en ningún cambio de régimen después de la
guerra, pero construyó sobre la cultura política y régimen existente, incluso
el retener la casa imperial. Japón ha sido una
economía exitosa, por lo menos hasta el final de
Japón
seguido a
La ocupación norteamericana llegó en 1945 lleno de Nuevo Trato celoso
estatista y determinado para transformar la política y sociedad japonesa en su
imagen liberal. La geopolítica de
La invasión de Irak ha causado una división dentro de la derecha política norteamericana
entre los conservadores y neo-conservadores. Los conservadores se han vuelto cada
vez más ruidosos y vocales contra la decisión de invadir, una vez que menguó el
reflejo Pavloviano inicial de reunirse alrededor de la bandera en tiempos de
guerra. Los halcones Neo-conservadores continúan insistiendo que la decisión de
invasión fue correcta aun cuando esta había sido basada en malas razones y defectuosa
inteligencia.
Francis Fukuyama, autor conservador y afamado del Final de
"la confianza
[de los neo-conservadores] de que EE.UU. pudiera transformar Irak en una
democracia de estilo Occidental y podría seguir de allí para democratizar el amplio
Medio Oriente". El puso por delante el argumento que "estos mismos neo-conservadores habían
gastado mucha de la generación pasada advirtiendo sobre los peligros de la ingeniería
social ambiciosa y cómo los proyectistas sociales nunca pudieran controlar
conducta o podrían tratar con consecuencias imprevistas. Si EEUU no puede
eliminar pobreza o aumentar resultados en Washington DC, ¿cómo en el mundo
espera llevar democracia a una parte del mundo que se lo ha resistido obstinadamente
y es virulentamente antiamericano?"
Fukuyama disputa con el ganador del Pulitzer redactor Charles Krauthammer, que
ha notado cuan equivocadas estaba la gente después de
Fukuyama expresa su escepticismo de que "pueden
crearse democracias en cualquier parte y por todas partes a través de simple
voluntad política". El señaló que el registro global de compromiso norteamericano
en casi 18 proyectos de construcción de nación entre su conquista de Filipinas
en 1899 y las ocupaciones actuales de Afganistán e Irak no es bonito. Los casos
de éxito inequívocos - Alemania, Japón y Corea del Sur – son todos los casos
donde las fuerzas norteamericanas vinieron y entonces se quedaron
indefinidamente. Según Fukuyama, en Alemania y Japón, EEUU no fue un
constructor de nación en absoluto, sino sólo re-legitimando sociedades que tenían
estados muy poderosos. En todos los otros casos, EEUU no ha dejado nada en
términos de instituciones auto-sostenibles, sino ha hecho las cosas peor creando
un ejército y policía moderno, pero ningún gobierno duradero de ley. Fukuyama
afirma que
"la dominación
americana sólo es corte claro a lo largo de dos dimensiones de poder nacional,
el reino cultural y la habilidad luchar y ganar guerras convencionales
intensivas. Los norteamericanos no tienen sabor particular o facilidad para
construir naciones; nosotros queremos estrategias de salida en lugar de
imperios."
La observación profunda de Fukuyama sobre la ausencia de voluntad de EE.UU.
para construir naciones es apoyada por recientes reformas de la estructura de
fuerza norteamericana.
Construyendo
un Imperio Económico
La estructura de fuerza norteamericana está ahora diseñada para soportar un
imperio económico, no un imperio político. El sitio de acción para construir
este imperio económico es el comercio neo-liberal global, no la ocupación
militar. Un sistema geopolítico se ha formado calladamente de fundamentalismo de
mercado para proteger este imperio económico, con el eslogan engañoso de una
cruzada democrática, de la misma manera que Winston Churchill intentó proteger
el imperio económico británico con democracia ficticia y capitalismo de mercado
después de haber chupado todo el capital de las colonias. El Imperio Británico
evolucionó durante la edad menguante de absolutismo monárquico. Fue lanzado para
reforzar la autoridad de
Los debates en el parlamente acerca del colonialismo fueron sazonados con
argumentos que las colonias eran las frutas de la quimera monárquica y los
hoyos sin fondo de pérdida económica a ser llevados a hombros por la
aristocracia para impedirles desafiar la dominación real. Un imperio económico
es gobernado por instituciones financieras civiles, no por la ocupación
militar. Esto explica por qué el compromiso militar en el extranjero de EEUU debe
ser acompañado por estrategias viables de salida rápida. El apoyo de Wall
Street para la ocupación de Irak es casi inexistente. La ocupación
inesperadamente interminable, eufemísticamente llamada "éxito catastrófico" ha sido el más
grave error táctico de Bush.
Estratégicamente, Bush también falló en reconocer que la invasión y
ocupación de Irak como una política de largo alcance política para oponerse al
Pan-arabismo incurrirá en el precio cercano de una masiva escalada de terrorismo.
Una guerra contra el Pan-arabismo es una guerra por terrorismo, no al
terrorismo. Aunque algunos en Washington entienden esto, o están deseosos
decirlo si ellos entendieran, la invasión de Irak lanzó inconscientemente una
guerra al Pan-arabismo, qué provocaría muchas batallas con terrorismo. EEUU
puede ganar algunas batallas contra el terrorismo, pero la desigualdad de ganar
su "guerra al terrorismo"
ha sido reducida con su guerra al Pan-arabismo. Incluso aceptando la
declaración de Bush que EEUU después de la invasión de Irak es más seguro,
aunque todavía no seguro, el precio para esta demanda polémica es ciertamente
no domésticamente un EEUU más libre.
Así como
Desde el 11 de septiembre, se ha informado que Bush se ve como haciendo el
trabajo de Dios. Así hizo Osama bin Laden después del acuartelamiento de tropas
americanas en Arabia Saudita, así hizo Khomeini derrocando el Shah.
¿Dónde está escrito que Dios aprobó la propagación de la democracia por invasiones
norteamericanas? ¿Fue la autoridad moral de los Diez Mandamientos derivada del
voto popular? El hecho es, Dios, asumiendo que El existe, está en todos los
lados. Bush debe saber que él está pagando un alto precio globalmente por sus
políticas unilaterales y su administración está siguiendo el tono. Juzgando de
los informes extranjeros, Bush es ahora el más impopular líder de EEUU
alrededor del mundo. El sentimiento anti-EEUU ha crecido tan intensamente que pocos
líderes extranjeros pueden cooperar con Bush, en Irak o cualquier otro
problema, sin recibir un golpe severo domésticamente a su propia popularidad.
El líder de la única superpotencia en un orden mundial de naciones
soberanas es por defecto también el líder del mundo, que no puede liderar sin
apoyo de todos los pueblos del mundo. Pero si Bush debe ganar un segundo
término debido a la ineptitud de la campaña demócrata, o la ausencia de una clara
visión alternativa del desafiador, su mandato no será meramente llevar a EEUU
fuera de un cenagal de falsa-salida, sino llevar al mundo fuera de un camino destructivo
de locura geopolítica, y unirse a los ranking de grandes estadistas en la historia.
Hay aquéllos quienes poco realistas rechazan a EE.UU. porque ellos desesperan acerca
de la perspectiva de EEUU que actúa progresivamente como retratado por su propia
auto-imagen alto-dispuesta. La realidad cruel es que los estrechos intereses
nacionales de EE.UU. chocan a menudo con los ideales de esa imagen. Hay mucha
queja, justificada repetidamente por sólida evidencia, acerca del gobierno
mintiendo al público.
Así la realidad es que las políticas de EE.UU. básicamente reflejan la opinión
pública norteamericana y en momentos inconscientemente a expensas de los
intereses nacionales a largo plazo de EEUU.
Si las políticas norteamericanas son frecuentemente agresivamente
reaccionarias, es porque tal disposición es parte del carácter norteamericano.
La popularidad de Bush descansa en su auténtico carácter americano. Hay dos
lados de ese carácter, hecho visible por la persona de la pantalla de John
Wayne: el tipo grande duro que abandera a
los tipos pequeños indefensos.
EEUU ha evolucionado en una superpotencia en el curso de dos Guerras
Mundiales y seguirá siendo una para el futuro previsible. Como tal ha ganado
los privilegios asociados con la prerrogativa instintiva de un tipo grande
duro. Pero el carácter norteamericano completo le exige a EEUU que abandere a
los tipos pequeños indefensos del mundo.
EEUU tiene una cita más bien con el destino como el líder mirando adelante
del mundo en lugar del deseo retrasado de ocupante del mundo.
Henry C K Liu es presidente de un grupo de
inversiones basado en New York.
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