PARTE 6:
Tercerizando
Por Henry C K Liu
PARTE
1: El cáncer del estado fallido.
PARTE
2: El Tsunami de la Privatización.
PARTE
3: El negocio de la seguridad privada.
PARTE
4: Militarismo y mercenarios
PARTE
5: Militarismo y la guerra contra las drogas
La
seguridad pública es la primera función del gobierno. Se supone que la
seguridad pública es proporcionada igualmente por el gobierno a todos los
ciudadanos sin tener en cuenta los niveles de riqueza. Este es uno de los
bienes políticos básicos que el gobierno está obligado a proveer igualmente a
todos. Esto es sagrado a la democracia como el principio de una persona, un
voto.
Cuando
la seguridad pública se privatiza, hay un peligro estructural de protección
adecuada, o por lo menos la protección necesaria para hacer frente a las nuevas
amenazas percibidas, sólo está disponible a aquéllos que pueden permitirse el
lujo de pagar por ella. Cuando la población rica y corporativa pueden recibir la
seguridad adicional necesaria de contratistas privados por una cuota, la
presión política sobre el gobierno para mantener seguridad pública adecuada para
el público general invariablemente se debilita, así como la proliferación de la
educación privada reduce la presión política para mejorar educación pública.
Con la disparidad de ingresos cada vez más institucionalizada en las economías
de mercado, la privatización de la seguridad pública suma para
institucionalizar la desigualdad de la protección gubernamental, así como la privatización
de otros servicios gubernamentales institucionaliza la desigualdad en la
entrega de otros bienes políticos básicos por el gobierno.
En
respuesta a la creciente protección inadecuada de seguridad por parte del
gobierno contra los crecientes niveles de amenaza del terrorismo y el crimen,
en una característica clave de estado fallido, los servicios de seguridad
privados ha emergido como un sector mayor de negocios. Las políticas
gubernamentales en recientes décadas han institucionalizado disparidades de
ingreso y han llevado a las tendencias de necesidades en aumento para la protección
gubernamental de amenazas generadas por averías en la cohesión social; todavía tales
necesidades aumentadas quedan desigualmente atendidas por las tendencias a
privatizar los servicios gubernamentales. Tal combinación de tendencias corroe
el rol del gobierno a ambos fines y es la evidencia más brillante del síndrome
de estado fallido.
Seguridad Doméstica
En
los recientes años, el gobierno norteamericano ha intensificado su compromiso
de fondos para las necesidades de seguridad doméstica. Incluyendo fondos
suplementarios, el presupuesto federal asignó sólo u$s 17 mil millones (62 per
cápita) a la seguridad doméstica en el año fiscal 2001 el cual termino el 30 de
septiembre, cuando, hasta el 11 de septiembre de ese año, las amenazas
masivamente destructivas del terrorismo habían sido todavía solo una
proposición teórica. El presupuesto de seguridad doméstica después del 11 de
septiembre de 2001, aumentó a 29 mil millones (105 per cápita) en el año fiscal
2002. En el año fiscal 2003, el presupuesto federal para las actividades seguridad
doméstica fue de 38 mil millones (135 por el cápita). En el año fiscal 2005, fue
de 45.9 mil millones (164 por el cápita). La administración del presidente
George W Bush demandó para el presupuesto del año fiscal 2006 49.9 mil millones
(169 por el cápita) de fondos para seguridad doméstica, un aumento de aproximadamente
8.6% en términos reales (ajuste por inflación) sobre el presupuesto del año
fiscal 2005. Mientras la tasa de crecimiento en gasto federal ha sido moderada,
la tasa de aumento en la necesidad de seguridad doméstica no lo ha sido. El
retraso en el crecimiento del presupuesto federal para seguridad doméstica sólo
puede ser explicado por un cambio del costo al sector privado.
Una
revisión en 2006 por el Banco de la Reserva Federal de Nueva York (FRBNY)
sugiere que el impacto económico del crecimiento del gasto en seguridad
doméstica es relativamente pequeño, y que es improbable tener efectos mayores
en la disciplina fiscal del gobierno o en la productividad en el sector
privado. El gasto gubernamental en seguridad doméstica cuenta un 0.35% del producto
doméstico bruto (PBI) en 2003 - una cantidad de sólo un-décimo del tamaño de
desembolsos de la defensa nacional. Junto con este gasto, aun cuando el sector
privado fuese a doblar sus entradas relacionadas con la seguridad, el informe
estima que el anuario total de costos directos de seguridad doméstica sería
sólo de 72 mil millones, o 0.66% del PBI de 2003. Es más, semejante doblado de
entradas reducirían el nivel de productividad de labor del sector privado a lo
sumo sólo un 1.12%.
El
informe ata dos advertencias a su conclusión.
Primero,
los resultados no sugieren que el daño económico de los ataques terroristas de
septiembre 11 sea insignificante. Los hallazgos se enfocan solamente en los
efectos económicos de los gastos emprendidos para prevenir y preparar para los
futuros incidentes.
Segundo,
los resultados no sugieren que la seguridad doméstica sea insignificante. El
estudio está en esencia enfocado solamente en el lado del análisis del
costo-beneficio. Los beneficios de la seguridad doméstica no son fáciles medir.
Simplemente
no se puede estimar o verificar cuántas actividades terroristas, si hay alguna,
están previniéndose debido al incremento de medidas de seguridad, o si cuando
un ataque catastrófico tenga lugar, cuánto de su probabilidad de ocurrencia sería
reducida por aumento de gasto en seguridad.
Claramente,
es difícil de poner un valor en el sentido elevado de seguridad que el programa
de seguridad doméstica proporciona. Si semejante programa se ve como un seguro
contra pérdidas de la catástrofe terrorista, entonces la ausencia de catástrofe
habrá justificado el costo del seguro. Todavía el valor de prevención no es
automáticamente positivo.
Un
sentido falso de seguridad puede venir del poder de sugerencia cuando algo está
haciéndose, un poco de efecto positivo resultará. Es conocido como el Efecto Hawthorne,
nombrado así después del experimento de General Electric Co en Hawthorne, Nueva
York, de buscar niveles de iluminación óptima para altos niveles de eficacia en
productividad variando los niveles de iluminación. El experimento descubrió que
los cambios en los niveles de iluminación causan que la productividad crezca
más que cualquier nivel de iluminación fija. Los obreros son energizados cuando
ellos sienten que se les presta atención.
Sin
embargo, la prevención real depende de la efectividad real del gasto. Si se dirigió
hacia blancos equivocados, el gasto no puede prevenir nada. Peor todavía, puede
desviar enfoque y recursos de los blancos reales. No obstante, dado el gasto
relativamente pequeño de prevención como comparado con el costo de fracaso, los
defensores del programa de seguridad doméstica argumentan que aun cuando simplemente
deben prevenir una pérdida mayor durante los próximos años, el retorno en
gastos de la seguridad doméstica sería más que justificar el costo. Más, los
gastos compran respaldo político del criticismo de funcionarios y administraciones.
Desgraciadamente, la misma razón generosa no se aplica al gasto de quitar la
raíz causante del terrorismo, p.ej, injusticia socio-económica global.
La
privatización de la seguridad doméstica reduce gasto gubernamental cambiando
parte del costo al sector privado. El gasto de la seguridad privada contribuye
más que el gasto del gobierno a incrementar el PBI, así minimiza la carga
económica de la seguridad. La manera en que los EEUU planean mantener el
creciente costo de seguridad doméstica en un mínimo impacto económico adverso
es a través de la magia de entrada -salida econométrica. Cuando la seguridad de
la patria se privatiza, su gasto se vuelve una industria de crecimiento. Así,
por las reglas de la econometría, prevenir perdidas de las amenazas a la seguridad
doméstica es una entrada, y el gasto en seguridad se vuelve una salida que suma
Por
ejemplo, después del 11 de septiembre, el Congreso americano proporcionó
incentivos a la industria farmacéutica para desarrollar drogas para
enfermedades relacionadas con el terrorismo, incluyendo protección de
responsabilidad de productos normales y extensión de derechos de patentes en
medicación no relacionada con la seguridad doméstica. Esto reduce el gasto de
investigación gubernamental, pero generalmente sube el precio de drogas,
demorando la entrada de drogas genéricas que son más baratas que las drogas de
marca.
La medida del fracaso económico
La
ciencia de la econometría trata con medidas económicas usadas para estimar la
magnitud de relaciones cuantitativas entre variables económicas dentro de un
modelo económico. Esta es usada para probar hipótesis y previsión de resultados,
con amplia aplicación en previsión de negocios y planeamiento de mercado. Hay
dos tipos de variables económicas en un modelo: variables endógenas que se
encuentran dentro del modelo; y variables exógenas que se introducen desde
fuera del modelo.
Las
amenazas de seguridad son variables exógenas en un modelo econométrico desde
que sus niveles e intensidad son independientes de la estructura interior del
modelo. Los economistas buscan la intuición por examen de datos. Esto es
conocido como el enfoque inductivo. Ellos también intentan validar o refutar
teorías existentes comparando demandas teóricas contra los datos empíricos. Esto
es conocido como el enfoque hipotético. Los dos enfoques no son mutuamente
exclusivos, su diferencia es análoga a puntos de arranque diferentes en un
círculo conceptual.
William
Stanley Jevons (1835-82), economista y lógico inglés, simultáneamente con el
economista vienés Carl Menger y el economista francés Leon Walras lanzaron
El
enfoque en escasez está detrás del crecimiento del capitalismo de mercado donde
el precio no es determinado por el costo de producción pero si por la escasez
de suministro. El costo de producción de petróleo se mantiene alrededor de u$s 4
un barril en tierra y u$s 7 un barril de ultramar. Es la escasez que ha manejado
el precio del petróleo sobre u$s 50 por barril en los recientes meses. El costo
de producción para las copias adicionales de Microsoft Windows es cercano a cero,
todavía cada copia se puede vender a u$s 200 porque Microsoft controla el
suministro a través de sus derechos de propiedad intelectuales.
La
utilidad marginal da lugar a mercados fallidos a través de la emergencia de
monopolios y carteles cuyo propósito es mantener precios altos limitando el suministro
en lugar de incrementar la producción. Esto roba a la sociedad los beneficios
materiales de la creciente productividad debido al avance de la tecnología. La
comida sobrante por la agro-tecnología eficaz se tira en el mar para mantener
precios alto mientras billones se hambrean alrededor del mundo. El dinero
constantemente se escasea para mantener su valor mientras la pobreza es
mantenida en un mundo de sobrecapacidad de producción ociosa hecha posible por el
progreso tecnológico. Si la sobrecapacidad fuera ser utilizada totalmente, los
precios tendrían que caerse o los sueldos tendrían que subir para aumentar el poder
de compra público para absorber los productos agregados. Ambas opciones están
desestabilizando al estado de escasez sin la que la ciencia entera de economía
tenga que ser repensada. Así se mantienen obreros desempleados o subempleados para
cortar hacia abajo la producción de bienes de los que ellos no pueden
permitirse el lujo por sus sueldos bajos. El concepto de utilidad marginal ha
creado tanta miseria a la humanidad como el racismo, manteniendo necesidades
humanas básicas en u constante nivel de escasez. Los Estados que toleran un
mercado fallido son por definición estados fallidos.
En
1803, Jean-Baptiste Say (1767-1832), examinando la evolución del comercio entre
Gran Bretaña y Brasil, observó que la demanda para un grupo particular de bienes
sólo puede ser expresada por el suministro equivalente de otro grupo. Por consiguiente
el suministro "crea" su propia demanda. Casi todas las teorías clásicas
y la mayoría de las neo-clásicas están basadas en esta simple e incluso tautológica
aserción. La ley de Say concluye que el exceso general no puede existir. Los
economistas clásicos afirman que el desempleo y los fracasos del mercado son
debidos al exceso de suministros sobre las demandas de artículos particulares y
no al exceso de suministros (o superabundancia) de artículos generalmente en
conjunto.
David
Ricardo (1772-1823) nota:
"Pueden
cometerse errores, y los artículos no ajustados a la demanda pueden ser
producidos - de éstos puede haber una superabundancia" y eso "es en
todo momento una mala adaptación de los artículos producidos a las necesidades
de la humanidad lo cual es el mal específico y no la abundancia de artículos.
La demanda está sólo limitada por la voluntad y poder de compra".
John
Stuart Mill (1806-73) concurre notando que en estas situaciones, "la producción no es excesiva, sino meramente
mal-variada."
Ricardo
y Mill extendieron esta proposición al ahorro e inversión. Si uno produce más
de lo que uno consume, entonces el sobrante se ahorra y, por definición de
términos, invierte. Ninguno produciría en exceso más de las necesidades de
consumo si uno no tiene un deseo para intercambiarlo o invertirlo. Por
consiguiente, el suministro genera demanda. Esta relación virtualmente todos
los economistas clásicos sostienen es una verdad irrefutable.
Thomas
Robert Malthus (1766-1834) y el economista francés J C L Simonde de Simonde
(1773-1842) son las excepciones que creyeron que la superabundancia general
podría existir. Ellos razonaron que el ingreso es distribuido entre obreros,
empresarios y hacendados recibiendo sueldos, ganancia y rentas de la tierra
respectivamente. Y los hacendados recibirán una porción del ingreso, pero ellos
pueden escoger no consumirlo. Y cuando ellos no lo hacen, habrá una superabundancia
general (exceso de suministro de bienes) aunque la identidad inversión-ahorro
todavía se sostiene. Así todos los economistas clásicos, salvo Malthus y
Simonde, generalmente estaban de acuerdo sobre la validez de
La
historia neo-clásica se toma a menudo en forma diagramática por la idea de que
el equilibrio de precios y cantidades de bienes son determinadas conjunta y
simultáneamente por la demanda y el suministro de bienes. Todavía la demanda es
bloqueada por la necesidad de escoger valor en la forma de retorno de capital a
través de ganancias, que sólo pueden venir de bajos sueldos antes del nivel de
costo del material y capital necesitado para producir bienes. El precio siempre
es la suma de costo de material, capital y mano de obra. De los tres costos, la
mano de obra es la única variable flexible. Todavía si los sueldos constantemente
bajan debajo del nivel de precios de bienes, una escalera de caracol
descendente de sobreproducción y desempleo resultará, lo cual es la base de los
ciclos comerciales y ondas largas.
Según
la teoría de utilidad marginal, desde que el miedo maneja la demanda de
seguridad, la demanda y por consiguiente el precio para seguridad privada
subirá si se reduce el suministro de seguridad proporcionada por el gobierno. Precios
altos para seguridad privada no son inflacionarios si el valor del beneficio
(seguridad percibida) también crece. Así el miedo creciente al terrorismo es
buena economía, eso crea demanda creciente de servicios de seguridad privada a
precios crecientes que no son inflacionarios debido al miedo creciente y contribuye
a un PBI creciente. Tales cosas son la lógica torcida de econometría empleada
por la revisión del FRBNY en el impacto económico de gasto de seguridad doméstica
inducida por el terrorismo.
El
enfoque inductivo tiene una larga historia de producir teorías esotéricas y
bizarras. Jevons discernió de los datos la evidencia de un ciclo comercial manejado
por las manchas solares (1875, 1884). Clement Juglar (1819-1905), un doctor
francés, estadístico y padre de teoría del “ciclo del negocio”, era un defensor
temprano (1862) del desarrollo de una teoría económica del ciclo comercial
identificado como el "Ciclo industrial Juglar siete a once años"
desde entonces eso ha sido asociado con su nombre. Sus hallazgos en ciclos de crédito
estimularon los subsecuentes esfuerzos de sobre-inversión teóricos. Juglar vio
en mesas financieras evidencia para un ciclo de crédito manejado.
Similarmente,
Henry Ludwell Moore (1869-1958), un estudiante de Menger en Viena y un
discípulo temprano de Walras en Francia, fue el único miembro norteamericano de
la original Escuela Lausanne agrupados alrededor del francés Walras y el italiano
Wilfredo Pareto. El atributo central de
También
se usó el enfoque hipotético por economistas para intentar encajar datos a las curvas
de demanda, como el representado por Nikolai D Kondratiev (1892-1931?),
economista ruso y fundador del Instituto de Moscú para las Condiciones de
Negocios. Kondratiev identificó la "onda larga" del medio-siglo en su
famoso tracto de 1922 y en su articulo de 1926 "Las Olas Largas en
Siendo
uno de los arquitectos del primer Plan de Cinco Años Soviético, él fue encarcelado
en un campamento siberiano en el que murió en algún momento de los años
treinta. Wesley C Mitchell y el Escritorio Nacional de Investigación Económica
(NBER) usó el enfoque hipotético en su investigación. EL NBER hoy es el
diagnosticador oficial de retrocesos en la economía norteamericana. La medición
de ciclos comerciales fue el tema principal en el enfoque hipotético. El NBER
no registra Ciclos de Kondratiev (o "olas largas") dado que sus
investigadores no creen que estos ciclos existan.
No
obstante, se han identificado cuatro olas de Kondratiev:
1.
2.
El Kondratiev Burgués (1843-1897):
Después
de 1842, el boom re-surgió y empezó una nueva ola de Kondratiev, esta fue como
resultado de la era del ferrocarril en Europa Norteña y en EEUU y la acompañada
expansión en el carbón e industrias de hierro. El boom acabó aproximadamente en
1857 cuando se convirtió en una recesión. La recesión se convirtió en una
depresión en 1870 que duró hasta aproximadamente 1885. La recuperación empezó
después y duró hasta las 1897.
3.
El Neo-mercantilista Kondratiev (1898-1950?):
El
boom empezó cerca de 1898 con la expansión del poder eléctrico y la industria
automovilística y duró hasta casi 1911. La recesión que siguió se convirtió en
depresión casi en 1925 y duró hasta alrededor de 1935. Esta tercera ola entró
inmediatamente después en recuperación, lo cuál uno podría sospechar duró hasta
alrededor de 1950.
4.
El Cuarto Kondratiev (1950 - 2010?).
Ha
habido mucho debate entre los creyentes en el fechar de la cuarta ola, mucho
debido a las confusiones generadas por la fluctuación baja de niveles de precio
y el problema de políticas keynesianas, y este debate todavía deberá ser resuelto.
Quizás el juego más aceptable de fechas es que el boom empezó alrededor de 1950
y duró hasta aproximadamente 1974, en que la recesión comenzó. Cuándo (y si)
este retroceso entró en su fase de depresión puede ser más difícil de determinar
(hacia 1981?), pero lo que se ha estado de acuerdo más o menos es que en 1992
(o por allí) empezó la recuperación y se ha proyectado para ser un boom, y así
una nueva ola Kondratiev, alrededor del 2010.
Simon
Kuznets (1901-85), ni keynesiano ni econometrista, tomó sus señales del institucionalismo
de Mitchell. Su trabajo inicial fue sobre el análisis empírico de los ciclos
comerciales (1930) - un ciclo de
Su
tesis mayor sostuvo que los países subdesarrollados de hoy poseen
características diferentes que aquéllos países industrializados poseían antes
que se desarrollaran, ayudó a poner un fin a la vista simplista que todos los
países pasarían por las mismas "fases lineales" en su historia y se disparasen
el campo separado de economía de desarrollo - qué ahora se enfocó en el
análisis de las experiencias distintas de países subdesarrollados modernos.
Entre sus varios descubrimientos que encendieron importantes programas de
investigación teórica estaba el de la relación invertida en forma de U entre la
desigualdad del ingreso y el crecimiento económico; él también descubrió los
modelos de conducta de ahorro-ingreso. Kuznets ganó el Premio de Nobel de
economía en 1971 mientras él estaba en
Gigantes de la Industria de la Seguridad
Privada
Wackenhut
Services, una subsidiaria de Wackenhut Corp, proporciona servicios de seguridad
a clientes privados y públicos, incluyendo instalaciones de operaciones y funcionamiento,
preparación y respuesta de emergencias, protección de fuego, manejo de material
peligroso y seguridad y refuerzo de servicios de entrada en vigor de la ley. La
compañía también opera una división de seguridad doméstica que provee seguridad
fronteriza, análisis de información, y respuesta a situaciones de emergencia
que involucran agentes químicos, guerra biológica, y armas de destrucción masiva.
El gobierno norteamericano y las agencias públicas, incluyendo al Servicio de
Rédito Interior,
George
R Wackenhut, un antiguo agente del FBI, construyó Wackenhut Corp. en una empresa
de seguridad internacional que promovió el uso de guardias privados en prisiones,
aeropuertos y plantas nucleares. De la era McCarthy, donde un comunista se
podía encontrar escondido bajo la mayoría de las camas de los EEUU, el apetito
del país por la seguridad privada escaló hasta la histeria. George Wackenhut
cobró persuadiendo a miles de comunidades y agencias del gobierno a poner a guardias privados en trabajos públicos
y hubo un largo movimiento en vano de resistencia por oficiales de la ley.
Empezado en 1954 con una agencia de tres hombres en Miami, la esforzada compañía
se convirtió a proveer servicios de guardia para mantenerse a flote y después
ganó contratos con Lockheed Martin y el Centro Kennedy del Espacio para
proteger proyectos clasificados de espías comunistas. Para impresionar a los potenciales
clientes, Wackenhut vistió a sus guardias con cascos y botas de paracaidista y
reclutó a ex miembros de
La
compañía se expandió en seguridad de prisiones y otros institutos correccionales
en los años ochenta volviéndose su movida más redituable. Esta fue una de las
primeras empresas de seguridad privadas contratada por el Escritorio Federal de
Prisiones y desde entonces ha recibido contratos federales del Servicio de
Alguaciles norteamericanos y de la fuerza de inmigración y aduanas de la
división del Departamento de Seguridad Doméstica. La privatización de las prisiones
ha tenido sus críticos y los guardias de Wackenhut han sido acusados de abusar de
los presos en Florida Texas y Luisiana.
Según
una cuenta tomada a la mitad de 2002, los 50 estados norteamericanos, el
Distrito de Columbia y el gobierno federal tuvieron 1.355.748 presos (dos-tercios
del total de la población encarcelada), y las cárceles locales municipales y de
condado tuvieron 665.475 presos, con un total de más de 2 millones de presos.
Las cárceles americanas tuvieron uno de cada 142 residentes americanos. Los
varones se encarcelaron a razón de 1.309 presos por cada 100,000 hombres,
mientras la proporción del encarcelamiento femenino era de 113 cada 100.000
residentes mujeres. De los 1.200.203 prisioneros del estado, 3.055 eran más
jóvenes que 18 años de edad. Además, las cárceles de adultos tuvieron a 7.248
presos bajo los
A
medida que la compañía creció, Wackenhut reclutó directores prominentes como
Clarence M Kelley, ex cabeza del FBI; James J Rowley, ex director del Servicio Secreto
norteamericano; y Frank C Carlucci ex Secretario de Defensa y ex diputado
director de
Wackenhut,
abiertamente de política conservadora, se vio ocasionalmente demasiado celoso
en sus asignaciones investigadoras. En 1967, cuando el gobernador Claude R Kirk
Jr. de Florida lo nombró jefe de una fuerza policíaca privada para investigar el
crimen organizado, Wackenhut fue criticado por decir públicamente que él y sus
funcionarios no se limitarían a los sospechosos sino que además habría de "investigar a todos y a cualquiera que
necesitaran investigar." La fuerza policíaca fue efímera, pero las
tácticas de la compañía crearon una disputa de nuevo en 1991, cuando una investigación
del congreso encontró que había espiado a un abogado medioambiental instalando
cámaras en miniatura en sus cuartos del hotel y tomado ilegalmente documentos
de su casa en su ausencia.
Kroll
es otra gran compañía de seguridad privada. Es experta en seguridad,
protección, ingeniería, continuidad de negocios y en dirección de emergencias de
ayuda de prevención a clientes, preparada para responder a las muchas amenazas que
ellos enfrentan en casa y en el extranjero que el estado no puede proporcionar.
Los enfoques de Kroll son diseñados para responder rápidamente a las
condiciones de amenazas cambiantes y asegurar continuidad operacional seguida a
una crisis. Las amenazas globales están obligando a las compañías a echar una
mirada más dura a sus programas de seguridad. De la evaluación a la aplicación,
se dice a los clientes que ellos se pueden beneficiar de la integración de los
servicios de Kroll y producir un programa de seguridad más eficaz, rentable,
aunque en momentos fuera de la ley aun cuando técnicamente no son ilegales. Los
expertos de Kroll desarrollan enfoques activos dispuestos en gradas que pueden
responder rápidamente a condiciones de amenazas cambiantes y aseguran
continuidad operacional siguiendo a una crisis.
Los
programas de seguridad privados pueden estar libres de los refrenamientos de
los derechos civiles. Las ventas de 2003 de Kroll fueron 485.5 millones, con
crecimiento de ventas año tras año de 67.9%. El pasado 18 de mayo, Kroll Inc. y
Marsh & McLennan Companies (MMC), el corredor del seguros actualmente bajo
investigación, anunciaron que ellos habían entrado en un acuerdo de fusión bajo
el cual MMC adquiriría a Kroll Inc. en una transacción de 1.9 mil millones de
dinero en efectivo.
En
octubre, el Fiscal General de Nueva York Elliot Spitzer demandó a Marsh &
McLennan, el corredor de seguros más grande del mundo, acusándolo de ofertas de
aparejo y arreglar precios mientras dirigía negocios para aseguradores que
pagaron las cuotas de la colocación más altas. En enero, Marsh acordó en pagar
850 millones para resolver la disputa, en línea con honorarios colocados y recolectados
en 2003 y estuvo de acuerdo en cambiar sus prácticas comerciales. Marsh tomo un
cargo de pre-impuesto de 618 millones en el cuarto trimestre para el pago,
además de un cargo de 232 millones tomado en el tercer trimestre. La compañía
basada en Nueva York informó en el cuarto trimestre de 2004 una pérdida de 676
millones, o 1.28 la acción, comparada con una ganancia de 375 millones, o 69
centavos la acción un año antes. En esencia, los contribuyentes norteamericanos
pagaron por los costos de MMC.
Washington
Group International Inc., basada en Boise, Idaho, con casi 27,000 empleados en
trabajo en más de 40 estados americanos y en más de 30 países, proporciona
profesionales, científicos, dirección y desarrollo de servicios en más de dos
docenas de mercados mayores. Fundada en 1964 por Dennis R Washington en
Missoula, Montana, la compañía subió a la cima del mercado de construcción civil
en Montana y se expandió en minera, construcción industrial y trabajo de
limpieza medioambiental.
Cuando
su compañía creció en una empresa regional mayor, la visión de Washington para
el futuro continuó también extendiéndose y llevándola a una serie de
adquisiciones que produjeron la potencia internacional que la compañía es hoy. En
1993, Washington Construction Co expandió su funcionamiento de construcción civil
pesada cuando se fusiono con Kasler Corp, una empresa de California con operaciones
a gran escala en construcción civil pesada. En 1996, Washington Construction
adquirió Morrison Knudsen, ganando una herencia de minería de 84 años, ingeniería
y construcción global.
Con
la adquisición, la compañía tenía las capacidades y servicios que alcanzaron
cinco mercados: infraestructura, minería, procesos industriales, energía y medioambiente
y energía. En 1999, la compañía adquirió la operaciones de los servicios del gobierno
de Westinghouse Electric Co y volviéndose líder en servicios de tecnología y
ciencia. En el 2000, la compañía extendió su liderazgo de mercado adquiriendo a
Raytheon Engineers and Constructors para producir una de las compañías más grandes
en la industria.
Hoy,
Washington Group mantiene posiciones de liderazgo en seis mercados y servicios
abarcando el rango entero de las necesidades de los clientes, unificando una
visión que lleva 10 años de fabricación. Siendo el líder indiscutible en la
destrucción de reservas de armas químicas norteamericanas, el Washington Group tiene
contratos con el gobierno norteamericano de más de 4.2 mil millones para diseñar,
construir, operar la destrucción de armas químicas en 4 plantas en los EEUU.
Washington Group's Westinghouse Savannah River Co ha operado desde 1989 el sitio
Savannah River Site (SRS) de
La
disuasión nuclear de
La
historia del Washington Group en el SRS es una de tratos de las necesidades
cambiantes del DOE. Es un sitio grande y complejo y uno de los muchos desafíos que
la compañía tiene es cómo adaptarse a las nuevas misiones del DOE y a las cambiantes
prioridades nacionales. Como resultado de la privatización de funciones, la
ganancia privada se volvió un factor legítimo de deliberación en la política
nuclear de la nación.
Con
la aprobación de tratados de reducción de armas, declinó la necesidad de
plutonio y tritium. La misión del SRS cambió de armamento nuclear al desarme en
áreas como remediación de aguas bajo tierra, limpiado de sitios inactivos de desecho,
y manejo de desperdicios y polución que había sido parte del proceso de armamento.
Para mitad de los años ochenta, la construcción comenzó en una de las mayores
instalaciones que inmovilizaría desechos radioactivos de alto nivel y lo
convertiría en una forma de vidrio durable a través de un proceso llamado
vitrificación.
Los
ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001, intensificaron la conciencia de
los Estados Unidos del amplio rango de consecuencias de tales ataques. Para reducir
la vulnerabilidad de Norte América al terrorismo y otros desastres, el presidente
Bush emitió
Su misión es doble:
1)
a movilizar la nación entera en un esfuerzo conjunto para proteger su patria de
los terroristas y
2)
para asegurar un nivel alto de seguridad en una sociedad libre y cambiante.
Washington
Group International se ve así mismo jugando un papel crucial en la seguridad
doméstica, ayudando a prevenir, proteger, y prepararse para las amenazas
catastróficas a EE.UU. así como el desarrollo de las técnicas de recuperación
si los tales ataques ocurren. Estos esfuerzos se enfocan en proteger bases
militares, en casa y en el extranjero, afianzando la infraestructura crítica
contra las amenazas modernas, como bombas sucias, utilizar innovadores sistemas
de detección y mitigación.
Washington
Group proporciona una amplia gama de ingeniería, construcción, y servicios de análisis
de amenazas para los clientes gubernamentales. Estos servicios especializados
incluyen: simulación de amenazas en tiempo real; análisis de vulnerabilidad de
seguridad y mitigación; respuesta a crisis y emergencias; integración de
tecnología relacionada con seguridad y despliegue; valoración de riesgo; y valoración
de amenazas y consecuencias.
Washington
Group International exigió un papel principal liberando a EEUU y al mundo de armas de destrucción masivas
(WMD) cuando sus operaciones comenzaron el pasado 9 de agosto en las
Instalaciones y Disposición de Agentes Químicos de Anniston (ANCDF) Alabama. Durante
los próximos siete años, Washington Demilitarization Co y su subsidiaria
Westinghouse Anniston, se agendaron para destruir centenares de miles de armas
químicas guardadas en el depósito del ejercito en Anniston.
En
la ex Unión Soviética (FSU), la legislación de Lugar-Nunn está proporcionando financiación
para ayudar a ex estados soviéticos a desmantelar sus arsenales de armas de
destrucción masiva (WMD). Washington Group International es la primera
organización extranjera con éxito para autorizar y diseñar, construir y operar
una instalación Cooperativa de Reducción de
Después
del derrumbe de
Washington
Group fue a Ucrania en 1994 en sociedad con Thiokol, un fabricante de motores
para cohetes. Thiokol necesitó de una compañía con experiencia en construcción
y diseño para trabajar en
Guardsmark
es el empleador más grande del mundo de agentes de FBI retirados y también uno
de las empresas de seguridad más grandes en los Estados Unidos. Guardsmark
opera en unas 400 ciudades en América del Norte, donde proporciona servicios de
seguridad a las industrias financieras, de utilidades, transporte, e industrias
del cuidado de salud. La compañía ofrece guardias de seguridad, investigación
privada y servicios de prueba de drogas. Esta consulta con arquitectos y constructores
para diseñar programas de seguridad. Guardsmark también dirige verificación de
antecedentes (empleo, educación e historia delictiva) y proporciona servicios
de tercerización (Peoplemark). El presidente Ira Lipman posee la compañía que
fundó en 1963.
Allied-Barton
Security Services, anteriormente llamada Allied Security, es una de las
empresas de seguridad privadas más grande en EEUU. La compañía sirve a más de
2,100 clientes a través de más de 60 oficinas en 37 estados. La compañía
proporciona principalmente guardias de seguridad y personal de servicios para
los centros comerciales, edificios de oficinas, hospitales, complejos corporativos,
y universidades, pero también ofrece alarma y monitoreo las 24 horas, sistemas
de televisión de circuito cerrado, sistema de control de acceso, y sistemas de alarmas
para ladrones e incendios. Además, Allied Security proporciona servicios de consultoría
y evaluación de instalaciones. La compañía que es poseída por MacAndrews y
Forbes Holdings ha adquirido y se ha fusionado con Barton Protection Services.
Las ventas en 2003 fueron de 550 millones, el crecimiento de ventas año tras año
fue del 10%, y tenía 23,000 empleados y alardea el crecimiento de empleados año
tras año de 21.1%.
Inter-Con
Security Systems, una de las más grandes empresas de consultoría de seguridad
en los EEUU., provee programas de seguridad diseñados a medida para clientes gubernamentales,
comerciales e industriales en 25 países en cuatro continentes. Sus servicios
incluyen consultoría en seguridad, protección, investigaciones y entrenamiento.
También proporciona guardias de seguridad y servicios de patrulla. Los clientes
Inter-Con incluyen a
Manejada
por agentes retirados del Servicio Secreto, Vance International, una parte de SPX
Security and Investigations Unit, ofrece protección ejecutiva, guardias uniformados,
investigación y entrenamiento. También proporciona protección de recursos y mano
de obra temporal para las compañías durante huelgas o desastres naturales. Sirviendo
a corporaciones y agencias de gobierno, como también a celebridades, Vance
International ha sido llamada el "Rolls-Royce" de las empresas de
seguridad; los clientes incluyen a Bill Gates, Nelson Mandela y Arnold
Schwarzenegger. El presidente y jefe ejecutivo Chuck Vance fundó la empresa en
1984, adquirida por SPX en 2002.
Seguridad de
pacotilla
Para
septiembre de 2001 había un estimado de 1 millón a 2 de millones de trabajadores
en unas 13,000 compañías de seguridad privadas en EEUU, y algunos dicen hay
ahora dos veces tantos obreros de seguridad privados como oficiales de policía.
El número de obreros en la industria creció casi 20% en la última década, y
según el Escritorio de Estadísticas Obreras, continuará aumentando para
reforzar a las compañías para aliviar los miedos al crimen, vandalismo y
terrorismo.
Estos
guardias, sin embargo, no son oficiales de policía. En cambio, son vigilantes
uniformados, normalmente desarmados, que patrullan aeropuertos, centros
comerciales, negocios privados y universidades. Según las compañías se
reajusten, - ellos tienen a menudo su personal de seguridad contratado a
terceros contratistas – y deben realizar dos trabajos a la vez. Estos
"guardias" también hacen de recepcionistas u trabajos de servicio al cliente.
Incluso el gobierno, en esfuerzos para cortar costos, a veces subcontrata compañías
de seguridad privadas para seguridad en las prisiones y edificios.
Y
por supuesto, estas compañías han sido usadas para romper líneas de piquete de sindicatos
y defensores de huelgas. Los sindicatos del sector público también están manteniendo
un ojo cauto en la tendencia pequeña pero creciente en que la seguridad privada
esta siendo usada para reemplazar a trabajadores públicos afiliados a
sindicatos. Al contrario del sector público o los colegas internos, estos
guardias de seguridad privados no están altamente entrenados o bien pagos.
Y
mientras muchos en la industria de seguridad, incluso los gerentes de algunas
compañías de seguridad, están empujando por normas nacionales concernientes a entrenamiento
y niveles de habilidad, la industria no paga lo suficiente para atraer y
mantener personal calificado. Richard Marinaro, director de
Las
historias de trabajo de mala calidad y/o robo por los guardias de seguridad que
se supone protegen personas y propiedad son sorprendentemente comunes entre las
compañías que se especializan en proporcionar seguridad privada en EEUU. Por
ejemplo, obreros de Argenbright, una compañía que provee obreros para el
control de seguridad en aeropuertos, estuvo envuelta en cuatro incidentes de seguridad
en el aeropuerto en menos de un año en 1997-98, así como uno que requirió una
evacuación de la terminal de United Airlines en el Aeropuerto de O'Hare en
Chicago en 1999. En abril de 2000, fiscales federales encontraron también que
oficiales de Argenbright en el Aeropuerto Internacional de Filadelfia falsificaron
archivos, contrataron criminales convictos, y proveyeron empleados con bajos
sueldos para las pruebas federalmente requeridas para los visores de equipaje.
Una
tendencia que ha coincidido con el aumento de incidentes que involucran
seguridad privada y sus sueldos bajos es la tendencia de la industria de
desviarse del rumbo hacia la consolidación. El pasado agosto, Pinkerton, una
subsidiaria de Securitas basada en Suecia se fusionó con Burns International
Corp, otro líder de la industria, para crear un gigante de seguridad privada
con más de 600 oficinas internacionales y un rédito anual de más de 2.5 mil
millones. Dos compañías de Pennsylvania, Allied Security y SpectaGuard, también
se fusionaron en el 2000, haciendo la compañía de seguridad independientemente
sostenida más grande del país y poniendo su negocio en más de 250 ciudades de
EEUU.
Con
la consolidación vino la corporatización de la industria, algo que a ojos de
algunas personas de la industria ha llevado a los líderes de industria a
sacrificar calidad de servicio por una imagen que venden. "Pinkerton
vendió un servicio tipo de base mínima," dijo Roger Schmedlen,
presidente de Loss Prevention Concepts Ltd, una agencia consultora de seguridad
basada en Michigan, cuando él describió la entrada de Pinkerton en el servicio
de vigilantes de bajo nivel en los tempranos 1980. "Ellos publicaron todos estos astutos folletos y asumieron una campaña
de publicidad nacional y cambiaron la industria. Ellos tienen algunos grandes
cuadros de tipos que se parecen a Superman, pero un estudio del gobierno
muestra que el guardia de seguridad típico no tiene mucho más que educación de
octavo grado, y son mayores en edad." Pero Pinkerton, y la mayoría de
las otras compañías, también ofrecen guardias de seguridad altamente
calificados - unos que están mejor entrenados, más experimentados y mejores pagos.
"Hay algunos guardias muy buenos por
allí," noto Schmedlen. "Pero
muchas de estas compañías apenas van por la oferta baja y los toman."
Finalmente,
estas compañías que han cosechado los beneficios de la explosiva demanda de
guardias de seguridad en EEUU, ha escatimado todo lo posible en sueldos para aumentar
al máximo la ganancia. "Ellos son
empresas de hacer ganancias y tienen accionistas," explicó un
observador de la industria. "En cualquier
tipo de operación de seguridad, el volumen del gasto va hacia la compensación
del personal. Entonces si Ud. trata de hacer ganancias, la primera cosa que hace
es recortar sueldos y beneficios."
Con
sus sueldos bajos, normas bajas y pobres condiciones de trabajo, la industria
de la seguridad privada es una que, en la superficie, parece madura para la
sindicación. Pero una provisión de
Esta
provisión, normalmente conocida más como "Ley del Guardia", da a la
dirección el derecho de negar las peticiones de obreros para unirse en un
sindicato como los camioneros, Sindicato Internacional de Empleados (SEIU), o
cualquier otra unión internacional que tiene miembros fuera del sector de
seguridad. Mientras fue escrita originalmente para prevenir conflictos
potenciales de interés en disputas laborales (si los guardias se asignaran para
defender contra una huelga a la planta de United Auto Workers, por ejemplo),
también serviría para minar los esfuerzos de los sindicatos por ganar una
posición organizada en la industria.
Hay,
sin embargo, un vacío que las uniones pueden usar para ganar reconocimiento. La
dirección puede voluntariamente escoger reconocer a los guardias como parte de
un sindicato más grande, como algunos hicieron en las elecciones. Los obreros
de Argenbright en el aeropuerto de Los Angeles y San Francisco pudieron hacer
esto cuando votaron para unirse al SEIU. Circunstancias mitigadas, como la presión
pública o el hecho que muchas compañías prefieren tratar con un sindicato en
lugar de empleados individuales, ha ayudado a los sindicatos internacionales a
ganar reconocimiento de algunas de estas compañías de seguridad. Y mientras
otros guardias de seguridad tienen la opción de unirse a otros pequeños
desafiliados sindicatos que representan sólo personal de seguridad, todavía
menos de 10% de la industria americana está organizada.
Como
con muchos del número creciente de servicio de baja paga que han crecido en la
última década, las líneas crecientes de guardias de seguridad privados
representan otro desafío para el trabajo organizado. Si ellos van a mantener su
posición establecida en la fuerza de trabajo, los sindicatos necesitan adaptarse
y ajustarse a las realidades de industrias explotadoras que continuarán
sacrificando calidad de servicio y sueldos decentes hasta que sus obreros ganen
una voz decente en el trabajo.
Los
empleados del sector de seguridad privada, en esencia un ejército privado, son
más en número que los soldados en el Ejército norteamericano. Este ejército
privado crece en la inestabilidad social y el fracaso del Estado. Estas
compañías de seguridad privadas no tienen ningún incentivo financiero para
promover paz y estabilidad. La dependencia del estado sobre sus servicios
contratados les da una voz influyente formulando políticas estatales. La
amenaza de seguridad es de hecho el gran negocio y cualquier reducción de amenazas
les amenaza la economía.
Los
mercados proporcionan una variedad de incentivos a productores, a sus clientes
y las comunidades locales para protegerse contra una amplia gama de riesgos,
incluso la posibilidad del terrorismo. Los productores privados de bienes y
servicios generalmente se beneficiarán de las prácticas operativas seguras (incluyendo
la seguridad física) y la compra de seguros para ayudar a limitar cualquier
pérdida financiera. Pero los incentivos para los negocios privados de reducir
para atacar su vulnerabilidad, y las pérdidas potenciales para los que serían
afectados, pueden ser inadecuados cuando los costos privados de la amenaza de
terrorismo son más bajos que los costos sociales, o equivalentemente, cuando
los beneficios privados de las medidas de seguridad son menores que los beneficios
sociales.
Los
costos privados se asociarán estrechamente con daños a la producción e instalaciones
de distribución y daños a los obreros de la industria, así como también la
potencial pérdida del negocio. Pero los costos sociales totales podrían ir más
allá y podrían incluir el daño o pérdida de vida a los individuos como a los
vecinos de una instalación que sea objetivo o los consumidores de un producto corrompido,
daño al medioambiente local y otros efectos negativos en otros negocios dependientes
de industria seleccionada como objetivo. Si el producto de la industria elegida
como objetivo se volviera un arma potencial en otro sitio, los costos sociales
todavía podrían ser más anchos. Por ejemplo, podrían usarse químicos robados
para atacar un edificio de oficinas. Si la disparidad entre los costos privados
y los costos sociales es significante, el resultado es que las empresas privadas
tienen incentivo insuficiente para alcanzar objetivos sociales.
Muchos
de los programas gubernamentales norteamericanos que existían antes del 11 de
septiembre tenían la intención llevar los costos privados y sociales en una
línea. Muchas empresas han estado mucho tiempo sujetos a la extensa
intervención gubernamental debido a los peligros que las operaciones o
productos de esas industrias pueden proponer a la seguridad pública, calidad medioambiental
y a las economías locales.
Los
existentes programas gubernamentales proveen un punto de arranque examinando
posibles nuevos esfuerzos. Esos programas pueden ser adecuados para incitar
negocios para obtener mucho o todos de la creciente amenaza terrorista. Pero si
los esfuerzos privados son inadecuados, las opciones de la política por incitar
esfuerzos adicionales probablemente construirán incentivos generados por
requisitos existentes. Las políticas rentables para reforzar la seguridad doméstica
pueden involucrar expandir algunos programas que no tienen metas de seguridad
mientras reducen otros. Por ejemplo, programas que fueron pensados principalmente
para ayudar a proteger al público de las amenazas relativamente comunes, como
accidentes industriales o contaminación de comida, podrían extenderse para
ayudar contra la amenaza terrorista. Pero programas que fueron proyectados para
diseminar información sobre industrias críticas como la producción y
capacidades de almacenamiento en instalaciones arriesgadas, podrían necesitar
ser acortados para dejar esa información fuera de las manos de terroristas.
Si
una instalación producción química estuviera sujeta a un ataque, por ejemplo,
el fuego resultante o explosión podrían exponer a la comunidad circundante a
las toxinas peligrosas. Eso agregado a la exposición representaría un costo
social que la empresa privada no enfrentaría - sobre todo si el daño excediera
los límites de los fondos del seguro del dueño y otros recursos financieros.
Como resultado, el dueño tendría menos incentivo para por otra parte cuidarse
contra tales ataques, reducir operaciones o re-localizarse. Los actuales programas
del gobierno que afectan la seguridad de funcionamientos de plantas químicas y el
soporte para los preparativos de emergencia locales son una respuesta a ese
costo social y también contribuyen a la seguridad doméstica. Sin embargo, el
conocimiento aumentado de la amenaza terrorista desde el 11 de septiembre, si
no la propia amenaza, también puede indicar una necesidad de aumentar los
esfuerzos de seguridad desde que los beneficios sociales de gasto en seguridad
han aumentado.
El
tipo de intervención que forzaría a la industria al internalizar los costos de
seguridad y los cuales llevaría los costos inmediatos incluiría requisitos para
tomar medidas preventivas, valoración de multas por no tomar ciertas acciones o
imposición de impuestos en ciertas actividades o productos.
El
tipo de intervención que tendría el gobierno socializaría el costo - para que
todos paguemos por seguridad reforzada - incluiría nuevos programas que premiasen
a la industria por tomar medidas para proteger instalaciones vulnerables o hacer
esas instalaciones menos peligrosas, por ejemplo, apoyando la adopción de procesos
de producción más seguros o el uso de químicos más seguros. Alternativamente,
en lugar de fuerza o pagar a la industria para hacer ciertos cambios, los
nuevos programas podrían ayudar a informar a los residentes cercanos de los
peligros de un ataque o informar a la industria de opciones actualmente
disponibles por reducir sus vulnerabilidades.
El uso de mercenarios en guerra
The
Guardián informó que con el número de bajas siempre crecientes y las tropas extendidas
en tierra en Irak y Afganistán, la administración Bush está buscando a
mercenarios para ayudar a controlar a Irak. Éstos soldados contratados son
veteranos de algunos de los ejércitos más represivos del mundo y incluyendo al dictador
chileno anterior Augusto Pinochet y el régimen de apartheid de Sudáfrica. En
febrero de 2003, Blackwater USA, un contratista del Pentágono de Carolina del
Norte, empezó contratando personal retirado de combate en Chile, ofreciéndoles
u$s 4,000 al mes para cuidar pozos de petróleo en Irak. La compañía fleto el
primer lote de 60 comandos retirados a un campamento de entrenamiento en
Carolina del Norte. Estos reclutas eventualmente terminarán en Irak donde
pasarán seis meses al año.
"Nosotros rastreamos hasta el final
de
La
compañía entrena en armas de fuego, instrucción táctica y de seguridad y en octubre
de 2003, según la revista Mother Jones, la compañía ganó un contrato de 35.7
millones por año para entrenar a más de 10,000 marines de Virginia, Texas y
California en "protección de fuerza." El negocio ha sido un boom para
Blackwater que ahora posee, según sus jactancias en una conferencia de prensa, "la instalación de entrenamiento de
armas de fuego más grande de la nación."
En
una entrevista con el Guardián, Jackson dijo:
"Nosotros
hemos crecido 300% durante cada uno de los últimos tres años [antes de marzo de
2004] y somos pequeños comparados a los grandes. Nosotros tenemos un nicho del mercado
muy pequeño - nosotros trabajamos para ser la “crema de la cosecha”, los mejores."
La
práctica de usar mercenarios para combatir guerras es apenas nueva, pero se ha vuelto
crecientemente popular en recientes años. Durante la primera Guerra del Golfo
(1990-91), uno de cada 50 soldados en el campo de batalla era un mercenario.
Ese número subió a uno en 10 durante el conflicto de Bosnia (1996). Actualmente
hay miles de soldados bosnios, filipinos y de EEUU bajo contrato con compañías
privadas que sirven en Irak. Sus deberes han ido desde seguridad de aeropuertos
a proteger a Paul Bremer, la ex cabeza de
Aparte
de Chile, la otra fuente popular para reclutas militares es Sudáfrica. Los
Naciones Unidas informaron recientemente que Sudáfrica " está en la cima de los tres proveedores de
personal para las compañías militares privadas, junto con el Reino Unido y los
EEUU." Hay más de 1,500 sudafricanos en Irak hoy, la mayoría de ellos
son ex miembros de
Según
el Cape Times, entre las compañías sudafricanas bajo contrato con el Pentágono está
Meteoric Tactical Solutions la cual "está
proporcionando protección y también está entrenando a la nueva policía iraquí y
unidades de seguridad" y Erinys, una juntura sudafricano-británica que
"ha recibido un contrato
multimillonario para proteger la industria de petróleo de Irak," informó Cape Times el año pasado.
El
reclutamiento de sus ciudadanos, sin embargo, deja a los gobiernos chilenos y sudafricanos
menos que contentos.
Es
sólo una cuestión de tiempo antes que entre los soldados norteamericanos crezca
el descontento por la presencia de mercenarios en su medio. Los sueldos altos y
los términos más cortos de empleo ofrecidos a mercenarios harán una seria e inevitable
mella en el presupuesto del ejército. Como Jackson de Blackwater reconoció en
el Guardián, "Si ellos van a tercerizar
tareas que fueron tenidas una vez por militares en servicio activo y están
usando ahora a contratistas, esos tipos [en deber activo] están mirando y preguntando:
¿Dónde está el dinero?"
Raenette
Taljaard, un miembro del parlamento sudafricano, ha descrito el alcance ubicuo
de esto como "boom de la industria casera " de compañías de seguridad
privadas:
"Además
de volverse una parte íntegra de la maquinaria de guerra, ellos están surgiendo
como engranajes de rueda de la infraestructura de paz. Los oficiales militares de
EE.UU., aliados y civiles en Irak y Afganistán están poniéndose familiares
rápidamente con las “marcas de los servicios” provistas por las compañías."
En
la era de globalización neo-liberal, la guerra se ha vuelto simplemente otra
industria a ser tercerizada.
Luego:
Lecciones
de
Henry
C K Liu es presidente de un grupo de inversiones basado en New York.
(Copyright 2005
Todos
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Por
favor avísenos para información sobre las ventas, sindicación y republicación.)