CORTAR Y CORRER
PARTE III: Irán y
Por Henry C K Liu
PARTE I: Huyendo de
PARTE II: Buscando a Siria por Ayuda
A pesar de la larga Guerra de Irán-Irak que empezó en 1980 y acabó en un punto
muerto en 1988, la preocupación del jefe de seguridad de Teherán desde la caída
del shah en 1979 no ha sido con Irak, sino en las intenciones beligerantes
norteamericanas hacia la propia República Islámica.
La vista persiste en Teherán pérsico, como de hecho también en Damasco árabe,
Riad e incluso en El Cairo, así como en las capitales de todos los estados del
Golfo Pérsico que después de Irak, sus países por separado, por razones
diferentes, con o sin ambiciones de armas nucleares, son destinados a ser objetivos
en la lista de golpe norteamericana para completar su agenda de imposición de democracia
en toda la región. Por consiguiente, Teherán puede esperarse que se prepare para
defenderse de posibles hostilidades militarizadas de EEUU de su régimen
apoderado en Irak.
Esta visión no está basada en paranoia iraní o árabe, sino en la
declaración de política oficial norteamericana. El 6 de noviembre de 2003,
menos de ocho meses después de la invasión de Irak, dirigiéndose al National
Endowment for Democracy, una organización neo-conservadora fundada durante la
era del presidente norteamericano Ronald Reagan, el presidente George W Bush,
de "éxito catastrófico" fresco
en la guerra, buscó justificar el predecible, interminable e insostenible alto costo
en vidas y dinero de invasión y ocupación de Irak estableciendo el argumento
para esa guerra en meros términos de defensa contra una amenaza a la seguridad de
la patria norteamericana, sino como parte de una proactiva
"revolución democrática global".
Después de fracasar en encontrar armas de destrucción masiva en Irak de post-guerra
a pesar de la búsqueda exhaustiva, sangre y dinero que Bush estaba gastando en
esa tierra ocupada, estaba siendo bien justificado por el objetivo sonoramente noble
de promover la democracia en las sociedades árabes tribales y en
Bush predijo que esa implantation exitosa de un
gobierno democrático en Irak daría energía a una revolución democrática global
que barrería lo que los Estados Unidos alegaron para ser "las tiranías de Cuba a Corea del Norte".
Específicamente, Bush proclamó una nueva:
"estrategia
hacia delante" para avance de libertad en el Medio Oriente, declarando que
"seis décadas de excusadas y serviciales dictaduras no hicieron nada allí
por parte de EEUU para hacernos seguros, porque no puede comprarse la estabilidad
al expensas de la libertad".
Aun después de la derrota sufrida por los Republicanos en las elecciones
del congreso de medio término del último noviembre, cuando la desastrosa
ocupación norteamericana de Irak había sido un tema mayor de la campaña, Bush
continúa no sólo sosteniendo que las tropas de EEUU no deben retirarse, sino que
una nueva ola de tropas debe enviarse hasta que la democracia se haya establecido en la región, que irónicamente
confirmó el hecho de que la propia guerra no fomentó la democracia. La democracia
tiene que ser reforzada a punta de pistola después de la guerra.
Hay incentivos de supervivencia así en todas las capitales en el Medio Oriente
y en los Estados del GCC (Consejo de Cooperación de Golfo para los Estados árabes
Bahrain, Kuwait, Omán, Qatar, Arabia Saudita y Emiratos Arabes
Unidos) y en Irán para asegurar que la política de cambio de régimen de EEUU no
tenga éxito y que ese cáncer geopolítico llamado "democracia" sea detenido dentro de Irak por terapia insurgente
antes que se extienda a lo largo de una región de sociedades tribales árabes y
una civilización persa que datan atrás a
Para Irán, un Irak estabilizado bajo control de EEUU actuaría como un
apoderado beligerante contra él, relevando a los Estados Unidos de la vacilación
acerca del exorbitantemente alto costo directo de una acción militar contra un
enemigo celoso en forma de
Teherán sabe que en una guerra con los EEUU, habría ayudas de fuentes
inesperadas para mantener a Irán combatiendo durante años para desgastarse, si
no la derrota, los Estados Unidos, cuya política doméstica no puede sostener
una guerra larga.
Intervención
iraní en el Medio Oriente
La intervención en el Medio Oriente por
En abril de 1983, un bombardero suicidia embistió
un camión cargado con explosives sobre
En septiembre de 1983, un camión bomba explotó de nuevo fuera del anexo de
En octubre de 1984, un bombardero suicidia detonó
un camión lleno de explosivos en un cuartel del Cuerpo de Marines norteamericanos
en el Aeropuerto Internacional de Beirut, matando a 241 marinos e hiriendo a más
de 100. Los soldados eran parte de un contingente de 1,800 marinos que habían
sido enviados para ayudar facciones Libanésas
belicosas separadas. El incidente llevó al retiro de las tropas norteamericanas
del Líbano.
En una entrevista en el Frontline Public
Broadcasting Service días después del 11 de septiembre de 2001, el ex secretario
de defensa Caspar Weinberger dijo que EEUU todavía carece del "conocimiento real de quién hizo el bombardeo"
de los cuarteles de marinos, pero sospecha de Hezbollah en deducción del
motivo. En la misma entrevista, Robert C MacFarlane, consejero de seguridad
nacional de Reagan de 1983-85, contó un dilema interior acerca de la respuesta
norteamericana apropiada:
"En
1984, era esencialmente la misma discordancia [dentro de la administración]... acerca
del uso de la fuerza, y su impacto en alienar estados musulmanes moderados. Eso
llevó a la parálisis en respuesta al ataque al anexo de la embajada. El secretario
[de estado George] Shultz favoreció una respuesta muy fuerte con la 6 Flota y el
secretario Weinberger simplemente se opuso".
En un esfuerzo por acabar la crisis de los rehénes
libanesa, funcionarios norteamericanos que creyeron que Hezbollah respaldado
por Irán era responsable por los secuestros, idearon un plan encubierto. Irán
estaba corriendo desesperadamente por suministros militares en su guerra con
Irak, y el Congreso había prohibido la venta de armas norteamericanas a los
países que dijo patrocinaban el terrorismo, incluyendo a Irán. El presidente
Reagan fue aconsejado que pudiera iniciar un trato: venta secreta de armas a
Irán a cambio de traer a los rehenes de vuelta a EEUU. El plan, cuando se reveló
al público, fue desacreditado como un fracaso y anatema a la política norteamericana
en pie de negarse a negociar con terroristas. En agosto de 1985, el primer envío
de armas, fueron enviados a Irán 100 proyectiles antitanques proporcionados por
Israel. Ciento más fueron enviados el mes siguiente, totalmente pagado en
dinero en efectivo por Irán. Tres rehenes fueron soltados como resultado del
trato armas por rehenes.
Desde que los fondos de las ventas de armas a Irán fueron secreta e
ilegalmente asignados a la lucha respaldada por EEUU de los Contras para
derrocar el régimen sandinista en Nicaragua, el episodio vino a ser conocido
como el "asunto Irán-Contra".
Se volvería la crisis más grande en la presidencia de Reagan, con detalles
totalmente documentados en el "Informe
Final del Consejo Independiente para los Asuntos Iran/Contra".
En la misma entrevista de Frontline, Robert
Oakley, el anterior coordinador para contra-terrorismo del Departamento de
Estado nortemaricano durante los años ochenta, dijo
del bombardeo de
"Fueron
principalmente los iraníes; los sirios eran clase de jugador secundario, si
usted quiere, un facilitador más que un principal.
Los iraníes quisieron sacarnos fuera del Líbano. Los iraníes también quisieron
crear un partido Hezbollah, es decir, un partido basado en el movimiento shi'ita
islámico en el Líbano, que sería su herramienta para islamizar al Líbano y lo
convertiría esperanzadamente en un estado islámico similar a Irán... Nosotros
empezamos a aplicar una serie de presiones a los estados patrocinadores de terrorismo.
Uno fue Irak y ellos se detuvieron".
En respuesta al sospechado involucramiento Iraní
causando bajas norteamericanas en el Líbano, EEUU se inclinó hacia Irak. Donald
Rumsfeld, como enviado especial de Reagan, se fotografió el 20 de diciembre de
1983, estrechando manos con el presidente Iraquí Saddam Hussein en la visita
oficial. El Documento de Seguridad Nacional 26 desclasificado, registra la
extensa revisión de política de alto-nivel, Reagan emitió
"Debido
al impacto real y psicológico de un acortamiento en el flujo de petróleo del
Golfo Pérsico en el sistema económico internacional, nosotros debemos asegurar
nuestra prontitud para tratar rápidamente con acciones apuntadas a romper ese
tráfico."
El documento no mencionó armas químicas o biológicas o nucleares en posesión
de los iraquíes. El documento 28 registra que poco después de esto, Rumsfeld
(quién había servido en varias posiciones en las administraciones de los presidentes
Richard Nixon y Gerald Ford, incluso secretario de defensa de Ford, y en este
momento dirigía la compañía farmacéutica multinacional G D Searle
& Co) fue despachado al Medio Oriente como enviado presidencial. El tour de
Rumsfeld de diciembre de 1983 de capitales regionales incluía Bagdad, donde él fue
a establecer "contacto directo entre
un enviado del presidente Reagan y el presidente Saddam Hussein",
mientras daba énfasis a su "relación
íntima" personal con el presidente norteamericano.
El documento 31 registra que Rumsfeld se encontró con Saddam, y los dos discutieron
problemas regionales de interés mutuo, enemistad compartida hacia Irán y Siria,
y esfuerzos norteamericanos para encontrar rutas alternativas para transportar petróleo
iraquí - sus instalaciones en el Golfo Pérsico habían sido derribadas por Irán,
y el aliado de Irán, Siria, había cortado una tubería que transportaba petróleo
iraquí a través de su territorio. Rumsfeld no hizo ninguna referencia a preocupaciones
por armas nucleares o químicas, según las notas detalladas en la reunión. EEUU
restableció relaciones diplomáticas con Irak a los cuatro años de la guerra Irán-Irak,
en Noviembre de 1984, que se habían desunido 17 años más temprano después de la
guerra árabe-israelí de 1967.
Sin embargo menos de dos décadas después, Irak fue invadió en marzo de 2003
en una nueva guerra orquestada por Rumsfeld, de nuevo secretario de defensa, en
la tierra, entre otros, que era un Estado patrocinador del terrorismo en
posesión de armas de destrucción masivas, incluyendo armas químicas que se
habían usado abiertamente durante
Irán ve a Irak
como la primera línea de defensa
Desde la perspectiva de Irán que es el próximo blanco en la agenda norteamericana
de transformación por cambio de régimen, Teherán lógicamente tiene en cuenta a un
Irak ocupado por EEUU como una primera línea de defensa y así intentará
impedirle a Estados Unidos establecer un control eficaz allí. Irán trabajará por
mantener a Washington atado a una situación no ganable, sin salida en Irak a
través del apoyo cercano a la mayoría constitutiva shi´ita
en Irak. Como una hostilidad norteamericana hacia Irán escalace
hacia la acción militar, puede esperarse que Teherán camine a su esfuerzo para
formar una estrategia shi'ita iraquí y alternativas de política con respecto al
paisaje político futuro en Irak y su papel en la región.
Irán aprovechará cada oportunidad de impedirle a EEUU estabilizar la
violencia sectaria en Irak e influir en política extranjera iraquí en
hostilidad renovada hacia Irán. Hacia este fin, Irán buscará contener a Washington
en una situación no ganable de no poder retirar sus tropas rápidamente y
también no ser capaz de quedarse en Irak por tiempo largo necesitado para imponer
"democracia" sin pagar un
intolerablemente alto costo. En el final, bajo esta estrategia, EEUU se
sangrará tan débil que su capacidad de influir en desarrollos políticos en la
región, mucho menos para alcanzar la meta de fantasía de adelantar interés
nacional norteamericano vía imposición de democracia a través del cambio de
régimen, se encortinará grandemente, si no por una insostenible demasiada
exigencia de sus recursos militares, por lo menos por una pérdida inevitable de
voluntad a través de la fatiga en la divisiva política doméstica. El camino a
este escenario es abanicar y escalar la violencia sectaria en Irak ocupado por EEUU
a través de la influencia espiritual de Irán en la mayoría constitutiva Shi'ita
de Irak.
Esta es, sin embargo, una estrategia arriesgada para Teherán. La abierta intervención
iraní en Irak del sur proporciona credibilidad a la imputación de Washington de
entrometimiento Iraní en los asuntos internos de Irak. Semejante imputación, si
es provada, justificaría más presión hostil de EEUU contra
Irán y neutralizaría la reserva internacional sobre un ataque militar norteamericano
en él. Esto es especialmente verdad si los planes norteamericanos para el
retiro de las tropas del cenagal actual en Irak son estorbados por la intervención
iraní para frustrar estrategia norteamericana de cambiar del control militar al
control político de Irak.
Más allá, como un legado británico de la estrategia "dividir y gobernar" después de la caída
del Dominio Otomano, la población shi'ita de Irak se ha esparcido en muchas
comunidades separadas de intereses seculares variados. La diversa población shi'ita
de Irak está lejos de la homogeneidad ideológica, dividida en muchas facciones solapantes que hablan a menudo con voces compitiendo, en
momentos tribales, en otros momentos cismáticas, y en todavía otros momentos
nacionalistas y Pan-Arabes. Las diferentes facciones shi'itas
iraquíes no obedecerán automáticamente órdenes de Teherán con el mismo grado de
complacencia incuestionable. Muchos shi'itas iraquíes consideran Najaf en Irak,
no Qom en Irán, como el asiento más auténtico de exegética escolar, autoridad
teológica e influencia secular shi'ita.
La caída del régimen de Saddam dominado por sunni, secular, Pan-Arabe ba'athista en Irak, causa fundamentales reverberaciones
en la política teocrática doméstica iraní, así como en geopolítica regional en
el contexto de conflicto nacionalista persa-árabe de siglos de viejo.
Irak ba'athista
fortaleció la solidaridad shi'ita
Irónicamente, cuando el Partido Ba'ath Iraquí bajo Saddam Hussein, apoyado
por los sunnis seculares, se movió para suprimir la intrusión de la religión en
la política desmantelando al clero shi'ita en los asientos de aprendizaje
teológico en Irak, inconscientemente fortaleció la demanda de la elite eclesiastica shi'ita iraní como los verdaderos defensores
de la fe y santos guardianes teológicos, reforzando así la relevancia doctrinal
y el liderazgo de Qom en el gran mundo shi'ita.
Durante los años de gobierno del partido Ba'ath, muchos líderes shi'itas iraquíes
fueron obligados a tomar refugio en Irán, haciendo natural para Irán exigir la
doctrina del ayatola Ruhollah Khomeini de estatismo islámico como shi'ismo
ortodoxo en lugar de la tradicional escuela "quietista" que cree en una separación entre religión y
política y entre autoridad eclesiástica y política. El Quietismo fue
desacreditado a través de la realidad en la tierra como una teología suicida.
Oportunidad
y problemas para Irán
Con una mayoría shi'ita puesta en el gobierno de Irak en postguerra como resultado de la democracia impuesta por EEUU,
de Najaf, junto con Karbala, puede esperarse que recobre su importancia
teológica al expensas de Qom, pero sólo si el shi'ismo iraquí ajusta su "quietismo". Todavía la comunidad shi'ita
iraquí, ahora con un nuevo sabor de poder político, es improbable que tome amablemente
los dictados iraníes en teología o política secular.
Cuando Irak cayó bajo el control del imperialismo británico en 1915, la
influencia persa de milenios de antigüedad fue purgada sistemáticamente con nuevas
leyes de nacionalidad árabes que prohiben a los
extranjeros no-árabes excepto los británicos tener altas posiciones gubernamentales.
Puede esperarse que un Irak bajo control neo-imperialista norteamericano sea
igualmente no bienvenido de la influencia política iraní bajo la cubierta de
unión religiosa.
Cualquier torpe esfuerzo iraní por afirmar la dirección geopolítica
coercitiva en Irak shi'ita podría causar una repercusión negativa y dañar el
prestigio espiritual y la influencia teológica de Teherán y Qom sobre las comunidades
shi'itas en el amplio mundo árabe, alienando los mismos elementos que Irán
apunta a reunir contra el infiel norteamericano.
Un confiado y seguro gobierno secular dominado por shi'itas en Irak lleva
naturalmente no sólo a las hendiduras políticas y doctrinales entre Irak y
Irán, sino también en el propio único sistema teocrático islámico de Irán,
donde se derivan la influencia espiritual y legitimidad política de la ortodoxia
religiosidad militante. Teherán y Qom se mantienen integrados a través del velayate faqih (la gobernancia de los más leídos escolares islámicos), que
gobierna a través de una jurisprudencia clerical en que el clérigo mayor es el
líder espiritual del estado islámico en forma inversa de Cesaro-papismo
- el concepto de combinar el poder de gobierno secular con, o haciéndolo
supremo, a la autoridad espiritual de
Una alternativa y fuente influyente de autoridad religiosa más allá del control
de Teherán, podría probar la base doctrinal del régimen teocrático de Irán
fundada en una decidida interpretación estrecha de teología shi'ita hecha válida
por el abuso imperialista Occidental. El renacimiento espiritual de Najaf no
sólo desafiará a Qom y dará a los árabes una más grande opinión en el mundo shi'ite
mayor desde Líbano a Yemen, sino también levantará apoyo teológico considerable
por esas fuerzas dentro de la estructura de poder persa que cuestiona la
prudencia continua de centralizar la autoridad religioso-política en manos del faqih (líder o
sólo jurista) y un grupo pequeño de aliados eclesiásticos en el Consejo
Guardián, la magistratura y aparato de seguridad, y el Consejo de Conveniencia.
Mientras el imperialismo cultural y económico Occidental retrocede de la
región, la llama del fundamentalismo islámico fluctuará de una pérdida de
combustible. La evolución política post-Saddam en Irak está surgiendo como un
factor importante que afecta rivalidades partidistas dentro de la estructura de
poder Iraní. Los elementos en política doméstica Iraní justifican solidaridad
geopolítica con fuerzas shi'itas árabes en la emergente política de Irak
post-Ba'athista apuntando a una perspectiva más amenazante de shi'itas iraquíes
que son co-optados por una agenda norteamericana anti-Irán en Irak. Esta agenda
incluye la imposición de una versión norteamericana de un estado árabe musulmán
moderado pro-occidental en Irak que es cismáticamente hostil a Irán.
En nombre de reforzar la democracia, puede esperarse renovado apoyo
norteamericano por la organización Khalq basada en Irak, anti-Teherán
Mujahideen, un movimiento de oposición socialista que se volvió contra el
gobierno islámico revolucionario en Irán después que su influencia fue notablemente
acortada en la nueva estructura de poder teocrática. Después de haber sido
bombardeadas sus bases dentro de Irak en un esfuerzo para mantener neutral a
Irán durante la invasión norteamericana en marzo de 2003, EEUU ve ahora el apoyo
renovado por la organización Khalq Mujahideen-e como una útil ficha de
negociación en su trato con Irán.
Irán también apunta a resistir al establecimiento de bases militares
permanentes de EEUU en Irak, control norteamericano de la riqueza de petróleo de
Irak para propósitos geopolíticos anti-Irán, y la expansión de instalaciones
militares de EEUU en los pequeños y ricos estados del Golfo Arabe
de Bahrein shi'ita y Qatar sunni para rodear a Irán a través de una elaborada red
de alianzas de seguridad. Bajo tal escenario, Irán necesita mantener a todos
los amigos y aliados que pueda encontrar. Esto provee justificación a Teherán
para animar a fuerzas shi'itas para usar su poder de mayoría en la nueva estructura
política iraquí para asegurar una postura pro-Irán mientras convence a los árabes
sunnis que la violencia sectaria no es ninguna política iraní.
Cálculo Erróneo
de Wolfowitz
El ex diputado secretario de defensa norteamericano Paul Wolfowitz,
ampliamente identificado como el arquitecto infame de la nefasta guerra norteamericana
en Irak, puso por delante la visión antes de la invasión que los iraquíes son
preferibles a los saudis como aliados de EEUU porque
los iraquíes son seculares en lugar de fundamentalistas y “abrumadoramente shi'a, que es diferente de los
sunni wahhabis fundamentalistas de
Wolfowitz y sus compañeros políticos neo-cons descontaron equivocadamente la
pasión confrontacional de las fuerzas extremistas
fundamentalistas shi'itas de las ciudades satuarios iraquíes
de Najaf y Karbala e infravaloraron peligrosamente el estrago que su milicia
podría causar.
SCIRI - el
aliado problemático de Irán en Irak
Teherán tiene un aliado poderoso entre los shi'itas iraquíes, notablemente
Teherán también ha estado muy comprometido entrenando y manteniendo la
tribu al-Hakim y la bien-establecida Unión Patriótica de Kurdistán
(PUK) y el partido Islamista Da'wa. Irónicamente, mientras el SCIRI solidifica
su dominación en política secular Iraquí, puede esperarse que el sostenimiento teo-geopolítico de Teherán en él afloje, porque el SCIRI
tendrá que mantener un equilibrio entre la solidaridad sectaria religiosa de
cruce de frontera, el nacionalismo árabe e incluso Pan-Arabism,
un movimiento que Irán no tiene interés de apoyar más que Israel.
La confianza de Teherán en el SCIRI para formar política Iraquí a favor de
Irán incurre en el precio de reforzar la influencia shi'ita iraquí en la política
teocrática doméstica Iraní y anima la reforma del dogma Shi'ita. Aquéllos
moderados en Teherán que aconsejan cautela en el cuidado de la diplomacia evangelistica sobre una ingobernable repercusión negativa
anti-Irán en política iraquí que resulta de consecuencias de la manipulación de
políticas domésticas y exteriores iraníes de la gran comunidad Shi'ita de Irak
para fines geopolíticos estrechos. Ellos buscan proteger el lugar de Qom como
la autoridad más alta de shi'ismo evitando entrometerse en los asuntos
seculares interiores de Irak. El dilema es que la teología de Qom no es
separable de la política secular y su ortodoxia religiosa le exige a Irán que
interfiera en los asuntos interiores seculares iraquíes.
Los moderados iraníes también esperan que la caída de Saddam haya quitado
un obstáculo para Irán para normalizar relaciones estado-a-estado con los
estados sunnis GCC asegurando que la mayoría shi'ita en la sociedad Iraquí no
es necesariamente una amenaza de seguridad a los interes
sunnis, sino meramente una parte de la realidad histórica del país. La
partición del Medio Oriente a través de los poderes imperialistas occidentales
impuso límites políticos que ignoraron las composiciones históricas, religiosas
y étnicas, dejando estados soberanos multi-étnicos en la región en el mundo
post-colonial que Irán no tiene interés en perturbar. En esencia, la víctima
más grande de la caída de Saddam a la larga será el Pan-Arabismo, un movimiento
que es visto por EEUU, Irán e Israel como un enemigo común, por razones
diferentes. El fracaso de otros estados árabes para venir a la ayuda de Saddam fue
un error estratégico que atrasará al Pan-Arabismo durante otro siglo.
Los moderados y pragmáticos iraníes puntalizan al
redespliegue de tropas norteamericanas de Arabia
Saudita a Qatar en abril de 2003 como evidencia que Washington ha sido obligado
a moderar sus intenciones hostiles de apuntar a Irán, aunque la razón principal
era neutralizar el agravio de al-Qaeda en las tropas norteamericanas
estacionadas en Arabia Saudita, que ha sido usado como una justificación para
los ataques terroristas en EEUU. Ellos defienden además que ese estímulo debe
darse a aquéllos en EEUU listos para incluir a Irán en discusiones sobre
arreglos de seguridad colectivos en la vital sub-región del Golfo.
Los iraníes moderados defienden que Teherán debe mantener su curso firme de
distensión con el Oeste y debe aprovecharse de la nueva situación en Irak para subrayar
su prontitud a cooperar y entrar en diálogo más profundo con los Estados Unidos
así como también con
Equilibrio
de poder Post-Guerra de Irak
El equilibrio regional de poder ha cambiado como consecuencia de la guerra norteamericana
en Irak. EEUU inconscientemente ha entregado un regalo imprevisto a Teherán
cumpliendo las metas estratégicas de Irán de su guerra de ocho años Irak: la
remoción no sólo de Saddam, sino también del secular régimen Ba'athista Pan-Arabe.
Sin embargo, las continuas tensiones entre Washington y Teherán han
transformado la remoción del régimen ba'athista como caballo de Troja poblado del venenoso cisma Shi'ita con el que Teherán
debe contender ahora.
Teherán ha estado activa animando una agresiva postura shi'ita iraquí hacia
la minoría sunni en la composición sectaria del nuevo gobierno iraquí
insistiendo en el gobierno de la mayoría, democracia equilibrada solo por
abreviados derechos minoritarios, ayudados por la purga ingenua mal considerada
de ba'athistas por la ocupación norteamericana, la única fuerza eficaz contra el
fundamentalismo islámico. De hecho la presión combinada del crecimiento del
poder shi'ita y el derrumbe del ba'athismo secular sunni abre una ventana
grande para el reavivamiento del wahhabismo sunni.
En febrero, la nueva cabeza de al-Qaeda en Irak, el auto proclamado emir
del Estado Islámico de Irak, Abu Omar al-Baghdadi,
emitió una declaración dando la bienvenida a la nueba
ola de tropas norteamericanas en Irak y esperando ávidamente un ataque norteamericano
sobre las instalaciones nucleares iraníes. Un Estado Islámico de Irak se
proclamó el año pasado después de la muerte del líder de al-Qaeda en Irak, Abu
Musab al-Zarqawi.
Associated Press informó que el Brigadier-General Iraquí Qassim al-Moussawi, portavoz en
Bagdad de operaciones de seguridad, afirmó que Baghdadi
fue capturado el 10 de marzo en una incursión en Abu Ghraib en las afueras
occidentales de Bagdad. Los funcionarios norteamericanos no tenían ninguna
confirmación de la captura, desde que Baghdadi es una
persona fantasma sólo conocido por una grabación de una voz que lleva su nombre.
Incluso la captura de Osama bin-Laden mismo, no deletreará el final de la
estructura de la célula de al-Qaeda. La "guerra al terrorismo" de EEUU, en lugar de encender una "proactiva revolución democrática", ha
transformado un régimen secular Ba'athista en Irak en un estado islámico de
al-Qaeda dentro del Irak ocupado por EEUU.
Los neo-conservadores en Washington consideran el Pan-Arabismo ba'athista
estratégicamente más letal que el fundamentalismo islámico, una vista
compartida por Israel. El extremismo islámico es una espada de doble filo:
engendra terrorismo mientras motiva alianzas anti-terror incluso entre extraños
compañeros de cama.
El Pan-Arabismo, si este debe llegar a suceder, creará un nuevo super-bloque
que cambiará el paisaje político del mundo entero y presentará problemas
insuperables para la alianza EEUU-Israel. Por el otro lado, Irán apunta también
para animar al nacionalismo iraquí contra la ocupación norteamericana sin apoyo
indebido para Pan-Arabismo.
La historia de la expansión islámica vía conquistas Arabes
fue manejada por el celo evangélico, no por el imperialismo árabe. Los árabes
victoriosos no impusieron el cambio de régimen político en sus tierras
conquistadas con tal de que la población conquistada aceptara el Islam. Después
que Persia fue derrotada por los ejércitos árabes, esta se transformó en una
nación islámica purgando sus raices zoroastrianas, pero salvó su civilización única y cultura
política. Es un ejemplo clásico de consecuencias inesperadas, dado que la geopolitica ultra islámica iraní vuelve de nuevo después de
siglos para perseguir estados árabes empujándolos hacia el estilo iraní de republicanismo
Islámico.
El
conflicto intra-sectario shi'ita
El Gran Ayatola Ali Sistani, de casi 76 años de edad, es el clérigo
principal en Najaf, ciudad santuario de la santa figura de Ali bin Abi Talib,
que era primo y yerno del Profeta Mahoma. Sistani, nacido en Mashhad, Irán, vino a Najaf (población 585,600 en 2003) en
Muhammad Baqir al-Sadr, clérigo cumbre en Najaf, un estudioso respetado de
economía y banca islámica, y defensor ferviente de las ideas del Irán de Khomeini
y
El sobrino de Muhammad Baqir, Muhammad Sadiq
al-Sadr, fundador del movimiento Sadr, fue asesinado en 1999 por orden del hijo
mayor de Saddam, Uday. Sistani surgió entonces como
el mayor ayatola en Najaf, su estatura política irónicamente refuerzan la misma
teoría teocrática a la cual el se opone.
Muqtada al-Sadr, de 33 años hijo del martirizado Muhammad Sadiq al-Sadr y yerno del martirizado Muhammad Baqir
al-Sadr, es el principal rival de Sistani en Najaf. Después del martirio de su
padre, Muqtada fue a la clandestinidad para organizar a los shi'itas
desesperadamente pobres de Najaf y la cercana Kufa, y
a los suburbios shi'itas de Bagdad oriental, renombrada Ciudad Sadr en lugar de
Ciudad de Saddam, hogar de unos 3 millones de celosos creyentes. El movimiento Sadr
demanda que sólo pueden seguirse las decisiones militantes de Muhammad Sadiq al-Sadr, contrariamente a la corriente principal
ortodoxa Usuli Shi'ism que
le prohibe al creyente seguir las decisiones de un
jurisprudente difunto. El movimiento nacionalista Sadr se opone a la
inmigración de clérigos iraníes como Sistani, que asumen la autoridad teológica
en Irak. Todavía Muqtada es demasiado joven para reclamar tal autoridad a pesar
de ser sensible a la pasión política popular.
Después que las tropas norteamericanas entraron en Najaf el 8 de abril de
2003, se informó que Sistani había hecho una proclamación oral que instaba a los
shi'itas a no resistirse la las fuerzas de
invasión norteamericanas, un declaración ávidamente torcida por Wolfowitz como
el "primer fatwa pro-americano",
una declaración legal en el Islam hecho por un mufti,
un estudioso capaz de emitir juicios sobre la ley islámica (sharia).
Después, la fantasía de Wolfowitz fue estrellada cuando Sistani proclamó que
Irak debía gobernarse "por lo mejor
de sus hijos", qué probablemente significó shi'itas.
El Jeque Muhammad al-Fartusi y dos otros clérigos
fueron enviados por Sistani a Bagdad para predicar el sermón de la oración del
Viernes a la mesquita al-Hikma
el 21 de abril de 2003. El sermón dijo en parte que los Estados Unidos no podrían
imponer una "democracia" en
Irak que permitiese la libertad individual de discurso pero que negase a los iraquíes
el derecho colectivo de formar su propio gobierno. Cuando las fuerzas de
ocupación norteamericanas arrestaron a Fartusi, esto causó
una protesta pública de 5,000 seguidores shi'itas.
El movimiento de Sadr está compuesto de habitantes pobres heridos de los
suburbios con enojo residual de haber sido sistemáticamente brutalmente
tratados por la fuerzas de seguridad del partido Ba'ath. El ala de la milicia
de este movimiento es conocida como el Ejército del Mehdi, estimado en principios
de 2004 en consistir casi 500-1,000 combatientes entrenados junto con otros
5,000-6,000 participantes activos. El 10 de abril de 2003, un ayatola rival
basado en Londres respaldado por EEUU, Abd al-Majid al-Khoei, quién estaba
trabajando con las Fuerzas Especiales norteamericanas, volvió a Najaf de un
destierro de una década de largo en Londres, y fue golpeado y apuñalado hasta la
muerte por una muchedumbre sadrista que luego rodeó las casas de Sistani y el ayatola
Said al-Hakim, sobrino de Muhammad Baqir al-Hakim, líder del SCIRI, exigiendo
que estos dos "extranjeros"
dejasen Najaf inmediatamente. El golpe eclesiástico intentado sólo fue descongelado
cuando 1,500 miembros de una tribu shi'ita entraron del campo cerca de Irán para
proteger a Sistani y a Hakim.
El retorno del Mahdi, el Imán nro 12 y oculto, es parte de la escatología shi'ita.
Muqtada al-Sadr demanda que los Estados Unidos son conscientes de la
reaparición inminente del Mahdi, y la invasión norteamericana es un esfuerzo para
tomar y matar al Mahdi. El nombre de Muqtada es cantado por partidarios en las
reuniones para implicar que él es el "hijo
del Mahdi". Muqtada afirma que el Ejército de Mehdi, diferente a otras
milicias seculares, "pertenece al
Mahdi", así está más allá de su autoridad disolverlo, como requerido
por política secular.
Muqtada que es idolatrado en Ciudad Sadr, ve al compañero shi'ita Sistani
como moralmente invertebrado por haber fallado en ajustar su “quietismo” incluso resistir las profanas
poíticas del secular partido Ba’ath de Saddam, como Sistani está ahora fallando activamente en
resistir la cruzada de ocupación norteamericana. Muqtada ve a los políticos y
clérigos expatriados que ahora vuelven a Irak bajo el patrocinio norteamericano
en la misma luz, incluso Ahmad Chalabi y miembros del
inclinado seglar Congreso Nacional Iraquí (INC), formado bajo el tutelaje de
La
ocupación americana juega en la estrategia de Irán
Aún, a pesar de toda la división sectaria, un objetivo une a todos los
clérigos Shi'itas Iraquíes: ellos todos quieren a EEUU fuera de Irak pronto si
no inmediatamente. Este objetivo choca con el objetivo táctico de Irán de mantener
a EEUU atado en Irak.
Un exitoso retiro norteamericano de Irak liberaría a los recursos militares
y restauraría la voluntad política norteamericana para enfocarse en Irán. Por
otro lado, un cenagal desesperadamente deteriorante
en Irak puede forzar a EEUU a buscar un camino alternativo para la victoria
ensanchando la guerra con un ataque a Irán, o instigar un golpe interior
apoyando a grupos disidentes iraníes. Así la estrategia de Irán para Irak no es
ni retiro norteamericano ni escalada, sólo una lento sangrado para enviar a casa
el conocimiento de la impotencia de la superpotencia al mundo entero.
Irónicamente, los norteamericanos ven tales tácticas como a favor de su
objetivo de quedarse en Irak, con un costo reducido en términos de bajas de tropas
para realizar un sueño imposible de un Medio Oriente democrático. Mientras que
los incidentes de violencia y muerte declinen en número de un pico inaceptable,
el partido de la guerra en los EEUU puede exigir progreso mientras entra en una
trampa a largo plazo de derrota estratégica. Esta fue una trampa en la cual los
halcones norteamericanos cayeron en Vietnam, en que Vietnam del Norte llevó al
alto comando norteamericano a engañarse a si mismo que estaba haciendo progreso
estadístico de puntos bajos anteriores mientras marchaba firmemente hacia la
derrota final.
EEUU tiene que aprender todavía que no es posible para una superpotencia
ganar una guerra local a menos que también gane la paz dentro de 90 días.
Después de eso, "cortar y correr"
es la única estrategia sensata. Los objetivos políticos no son servidos
automáticamente por una victoria militar falta de dirección control y
coherencia. Alejandro el Grande derrotó al numéricamente mayor ejército persa
pero falló en conquistar Persia incluso con la imposición de matrimonios mixtos
entre sus comandantes griegos y mujeres de la realeza persa. De hecho, Persia
cambió a Alejandro más de lo que él cambió Persia. El problema clave con la “guerra al terrorismo” de EEUU es su
largo horario proyectado. La adrenalina patriótica tiene una muy corta vida en
una democracia, particularmente en la cultura política norteamericana, donde hay
reglas síndromes de déficit de atención.
El SCIRI es un vástago del revolucionario partido Da’wa al-Islamiyya fundado en los tarde 1950s. Baqir al-Hakim fue
forzado al extranjero a Teherán en 1982 por la persecución de Saddam de figuras
importantes del Da'wa. El SCIRI tiene una ala paramilitar de unos 15,000 combatientes
armados, entrenados por las Guardias Revolucionarias de Irán y comandados por
el hermano de Baqir, Abd al-Aziz al-Hakim, quién sucedió
a su hermano asesinado como cabeza del SCIRI. Los Hakims
están cerca del Ayatola Iraní Ali Khamenei, sucesor de Khomeini como Líder
Supremo en Irán.
El SCIRI cooperó con
Aprehensión
norteamericana sobre los lazos SCIRI-Irán
Empezando en enero de 2003, la tardía aprehensión norteamericana acerca del
peligro de influencia iraní en un "democrático"
Irak, causó a la administración Bush romper abruptamente con el SCIRI. EL
funcionario del Consejo de Seguridad Nacional norteamericano Zalmay Khalilzad
coordinó con la oficina del vicepresidente Dick Cheney para diluir influencia SCIRI
dentro del títere INC, manejado por el alegado charlatan
fraudulento bancario Ahmad Chalabi, aclamado como el
"George Washington de Irak"
por sus partidarios neo-cons norteamericanos.
El presidente del INC proporcionó mucha de la inteligencia fabricada para
apoyar la pre-conclusión norteamericana para invadir Irak, sosteniéndose a si
mismo como "la fuerza de la democracia"
con la ayuda de los medios de comunicación del Washington Post, prediciendo que
los invasores norteamericanos serían bienvenidos por las masas Iraquíes
liberadas con abrazos y flores. A pesar de la masiva financiación de EEUU, el
INC podría haber sido recibido en Washington y Londres como el salvador
ilustrado de una nación mala, pero este no tiene ninguna influencia espiritual o
política real en Irak, dado que este esta compuesto de exiliados que vuelven y
que han estado ausentes de Irak durante décadas.
Después del colapso de la defensa iraquí organizada, las fuerzas
norteamericanas fueron saludadas con granadas propulsadas por cohete y bombas
de orilla del camino de los implacables insurgentes atacantes. En las
elecciones iraquíes de diciembre de 2005, el INC no ganó ni un solo asiento en el
Parlamento.
En reuniones en Turquía con grupos de oposición anti-Saddam a finales de
enero de 2003, menos de dos meses antes de la invasión, Khalilzad hizo conocido
al INC que EEUU pensó tener un Irak administrado después del "cambio del régimen" por un proconsul norteamericano, en lugar de trabajar a través de
un gobierno provisional iraquí dominado por shi'itas, hasta que pueda
inventarse un régimen electivo más al gusto norteamericano.
Sintiéndose traicionados por un dramático giro anti-shi'ita en la política norteamericana,
el líder del SCIRI Muhammad Baqir al-Hakim inmediatamente denunció el plan de
una administración norteamericana de postguerra como
equivalente a una ocupación colonial norteamericana, y amenazó que
Abd al-Aziz al-Hakim, segunda cabeza del SCIRI, volvió a Irak desde Irán el 16
de abril de 2003, arrivando a Kut
a gritar alegrías para preparar el camino para el retorno trinfante
de su hermano mayor Baqir. En una entrevista de prensa, el Hakim más joven
empeñó que el SCIRI trabajaría con otros partidos en el nuevo Irak. En Kut el 18 de abril, Abd al-Aziz
dijo en una entrevista con la televisión iraní: "Nosotros optaremos primero para un sistema político nacional,
pero en el futuro el pueblo iraquí buscará un sistema de República Islámica".
El agregó que la voluntad de los shi'itas por un sistema islámico
prevalecería en elecciones democráticas, desde que ellos eran el 60% de la
población. En una frase, él explicó acertadamente por qué EEUU optó por un
gobierno proconsular: prevenir el control
shi'ita de Irak.
En el mismo día, Muhammad Baqir al-Hakim, todavía en Teherán, llamó a los shi'itas
a converger en la ciudad santuario de Karbala cuatro días despues, el 22 de
abril, "para oponerse a la administración
interina liderada por EEUU y para defender la independencia de Irak".
El portavoz del SCIRI Abu Islam al-Saqir dijo: "Para el pueblo iraquí, la dominación norteamericana
no es mejor que la dictadura del derrocado régimen brutal de Saddam
Hussein".
Gobierno
proconsular norteamericano en Irak
El puesto de proconsul norteamericano, dado el
título benigno de director de reconstrucción y de ayuda humanitaria para Irak, fue
primero cubierto a finales de enero de 2003, dos meses antes de la invasión, por
el general norteamericano retirado Jay Garner, que en
1990-91 había dirigido operaciones exitosas en
El 20 de abril de 2003, 11 días después de que la estatua de Saddam fuera
tirada abajo en Bagdad central, Garner, ya esperando
en Kuwait, fue a Bagdad con su pequeño equipo. Garner
fue relevado oficialmente por
Garner fue reemplazado el 6 de mayo de 2003, por Paul
Bremer, veterano del Departamento de Estado y especialista en dirección de
crisis. Durante dos semanas de transición, Garner intentó
en vano menguar la orden de des-Ba'athizacion de
Washington y reconstituir el desbandado ejército iraquí. Bremer, un funcionaro duro por cualquier norma, llegó a Irak con
órdenes específicas de purgar minuciosamente el partido Ba'ath, una posición
insistida fuertemente por apoyos israelíes neo-conservadores en la
administración Bush.
Bremer se quedó como proconsul durante 13 meses,
hasta el 28 de julio de 2004, y manejó demorar las elecciones generales hasta diciembre
de 2005, para proveer de tiempo a los EEUU para intentar contra esperanza crear
un equilibrio de fuerzas en la nueva política electoral iraquí. El resultado fue
un anémico gobierno iraquí con insuficiente mandato para gobernar eficazmente,
sin fuerza policíaca eficaz o capacidad de seguridad nacional, ni incluso en la
propia capital. El gobierno sólo sobrevive a merced del movimiento Sadr. Bremer,
a quien los críticos tienen responsable por muchos de los problemas en Irak
hoy, fue galardonado con
El Partido Da'wa
A pesar de haber engendrado el SCIRI, el partido Da'wa al-Islamiyya en si mismo sigue siendo una organización
separada, con un compromiso por el Gobierno Islámico. Este tiene facciones en Londres,
Teherán e Irak, de las que sólo los representantes de Londres han estado dispuestos
a hablar con las autoridades norteamericanas.
Muchos en el Partido Da'wa Iraquí son fieles al Gran Ayatola Libanés
Muhammad Hussein Fadlallah, que nació y fue educado en
Najaf y buscó refugio en Líbano en 1965. Hezbollah en Líbano, con el que Fadlallah no está directamente afiliado, ha amenazado
violencia contra las tropas de EEUU en Irak. Otra rama en Teherán, Da'wa, como
el movimiento Sadr, se orienta hacia la política indígena iraquí, según las
teorías de gobierno islámico defendidas por Muhammad Baqir al-Sadr.
Incluso el líder moderado de Da'wa Ibrahim al-Jaafari
se negó a cooperar con la administración militar norteamericana, boicoteando la
reunión de líderes patrocinada por EEUU cerca de Nasiriyah
el 16 de abril de 2003, presidida por el proconsul norteamericano
general Garner. Da'wa organizó una demostración el 15
de abril en Nasiriyah para protestar, con miles de manifestantes
cantando: "¡No, ningún Saddam! ¡No,
ningún Estados Unidos!" y "¡Sí,
sí para Libertad! Sí, Sí para el Islam", oponiendo a Saddam contra la
libertad y a EEUU contra el Islam. Carteles de "nadie nos representa en la conferencia" se vieron claramente
en la televisión mundial.
El 19 de abril, Jaafari envió una carta a una
reunión de países vecinos de Irak, requiriendo el establecimiento inmediato de
un tecnocrático gobierno provisional secular,
sugiriendo que Da'wa era menos teocrático orientado que otras facciones shi'itas.
Entre los líderes de Da'wa en Nasiriyah estaba el
recientemente vuelto del exilio Muhammad Bakr al-Nasri, un clérigo prominente, que se dijo ser la guía
filosófica del partido. Funcionarios del partido Da'wa eran aprehensivos que
ellos serían marginados políticamente por las fuertes capacidades paramilitares
del SCIRI y el más agresivo movimiento Sadr.
Teherán ve a un aliado potencialmente poderoso entre los shi'itas iraquíes,
notablemente el SCIRI. Muhammad Baqir al-Hakim había defendido durante mucho
tiempo una república Islámica para Irak. Muchos habían comparado su retorno a
Irak al retorno de Khomeini a Irán. Si Khomeini pudo derrocar al shah instalado
por
Abd al-Aziz al-Hakim
La creciente influencia de la tribu de Hakim causó pronto alarma en
Washington debido a sus fuertes vínculos a Irán. Mientras Muhammad Baqir
al-Hakim había rechazado repetidamente el extremismo religioso, él también
denunció la noción de que cualquier gobierno instalado por extranjero gobernarndo Irak irritaría a las masas. En su retorno a
Irak, Baqir denunció a las fuerzas de ocupación lideradas por EEUU y exigió su
retiro de Irak para permitirle a los iraquíes establecer a su propio gobierno
en una república Islámica. Muhammad Baqir fue asesinado el 29 de agosto de
Jóvenes shi'itas, muchos de los suburbios pobres de Bagdad de Ciudad Sadr,
están comprometidos en una lucha de poder con los shi'itas más moderados entre
la clase media urbana para ganar el control de la tribu de Hakim y el clérigo mayor
Sistani. Muqtada al-Sadr está entre los mayores rivales de Sistani en Najaf. Teherán
ha estado muy comprometida entrenando y manteniendo la milicia de Hakim y
Los curdos iraquíes
El ayatola Muhammad Baqir al-Hakim del SCIRI tenía relaciones calidas con
los movimientos curdos en Irak desde que su padre, el gran ayatola Muhsin al-Hakim, líder espiritual del mundo shi'ita desde
1955 hasta su muerte en 1970, dio un fatwa (pronunciamiento
legal en el Islam emitido por una autoridad religiosa) prohibiendo al ejército iraquí
a combatir contra los curdos en Irak.
Un acuerdo mutuo se firmó entre el SCIRI y el Partido Democrático Curdo
(KDP) liderado por Masood Barzani,
que buscaba un estado independiente para los curdos en el norte de Irak. Un
acuerdo similar se firmó con el PUK encabezado por Jalal
Talabani, un vástago del KDP. En 1996, el KDP
colaboró con el ejército iraquí de Saddam en un esfuerzo por destruir al PUK
que fue apoyado por Irán.
En 1992, durante una reunión en Viena, Barzani y Talabani concurrieron con el INC recientemente creado por
Después de
En septiembre de 1996, el KDP pidió ayuda a Saddam, que envió 40,000 tropas,
demostrando que él no fue disuadido por la advertencia de EEUU de no usar
fuerza militar en el norte de Irak. En un anuncio de lógica incoherente,
William Perry, secretario de defensa del presidente norteamericano Bill
Clinton, hizo claro que mientras ningún interés norteamericano significativo
estaba envuelto en el conflicto partidista curdo, el mantenimiento de la estabilidad
en la región en conjunto era vital la seguridad
norteamericana y habría una reacción norteamericana. El 2-3 de septiembre, aviones
norteamericanos atacaron sitios fijos de misiles de superficie-aire (SAM) iraquíes
e instalaciones de control de defensa aérea en el sur porque, Perry explicó, EEUU
vio la amenaza principal de Irak de estar contra Kuwait.
Los saudis fueron cada vez más infelices acerca
del sufrimiento del pueblo iraquí después de
En una entrevista en Frontline por Elizabeth Farnsworth el 13 de septiembre de 1996, Perry dijo: "El interés estratégico más grande [es]
la amenaza que Irak propone a Kuwait y Arabia Saudita".
Respondiendo a la pregunta de Farnsworth que las
tropas iraquíes estaban invadiendo el norte, no moviendose
al sur, Perry dijo: La complicación del
punto de vista político es que ellos fueron invitados por el KDP que es la unidad
curda en esa área. El KDP es una y el PUK es la otra facción curda. Ellos han
estado luchando entre sí. Y el KDP pensó que ellos iban a poder ganar una ventaja
con tropas iraquíes luchando en su lado. Yo pienso que esa fue una equivocación
estratégica de su parte. Ellos piensan que ellos pueden manipular a los iraquíes,
y ellos encontrarán que ellos son demasiado poderosos y demasiado crueles para ser
manipulados. Pero en todo caso, ellos han hecho ese movimiento, y eso ha
complicado un poco las acciones que nosotros podríamos tomar... Nosotros no nos
involucramos en el conflicto militar, y nosotros no enviaremos las tropas a
menos que nosotros veamos un interés nacional vital involucrado. Y nuestro
interés nacional vital [en Irak es en] el sur, no en el norte...
Yo pienso que el [Saddam]
tiene objetivos laudables. Uno de ellos es ciertamente recobrar control del
norte de Irak, que él no ha tenido durante los últimos cinco años. Otro uno es
afirmar su ascendencia militar en el área para darle a el una mano libre para
moverse al sur a través de poder coercitivo o a través del ejército actual - el
poder militar actual...
Nuestros objetivos, en
primer lugar está en proteger nuestro interés estratégico vital, que significa
proteger a nuestros amigos y aliados en la región Israel, Jordania, Kuwait,
Arabia Saudita.
Segundo, mantener el liber flujo de petróleo del Golfo, que es un interés
nacional vital a los Estados Unidos y de hecho al mundo industrial entero.
Esos son los dos primarios intereses
nacionales vitales.
Farnsworth entonces preguntó:
"¿Atacando a Saddam Hussein por
hacer algo que él dice se apuntó para oponerse a Irán [que apoya al PUK], somos
nosotros probablemente ser vistos como ayudar a los extensos intereses Iraníes
en el Medio Oriente?"
Perry respondió:
"El PUK ha recibido
apoyo muy limitado de Irán, incluyendo algunos proyectiles a lo largo de la
frontera, incluyendo quizás cien o algo así aprendices en el ejército. Esto es
correcto. Y esto, yo creo, Saddam Hussein lo ha usado como una razón para hacer
algo que él quiso hacer sin embargo, pero no hay ninguna comparación entre lo
que los Iraníes hicieron en apoyo del PUK, donde hay cien o algo así de
entrenadores contra las 40,000 tropas y los 300 tanques que Saddam Hussein
envió.
"Su meta, parece
bastante clara para mí, meta inmediata, es recobrar control del norte de Irak.
Y uno de los más grandes - uno de los grupos que más sufrirá en esto [es] el
KDP que es el grupo que lo invitó a el en primer lugar. Pero ésa es una lección
ellos todavía tienen que aprender".
Perry fue a la región en septiembre de 1996 para construir apoyo curdo para
un ataque respaldado por EEUU contra Saddam. El plan estaba opuesto por Arabia
Saudita, que vio a Saddam como un factor eficaz conteniendo la influencia Shi'ita,
y por Turquía, que no quiso animar el separatismo Curdo en Turquía.
El 9 de septiembre, el día después de su regreso a casa, Perry fue
entrevistado de nuevo por Jim Lehrer
de Frontline, que preguntó en vista del hecho que los
Kuwaitíes tardaron 24 horas antes de aceptar 3,500 tropas norteamericanas, y que
los Saudis dijeron que ellos nunca habrían permitido tales
tropas en su país, y los Turcos que se han negado a permitir a aviones norteamericanos
para volar fuera de bases turcas en misiones sobre Irak, estaba cayéndose en
pedazos la coalición de
Perry negó que la coalición estuviera cayéndose a pedazos, agregando que: "el mensaje a Saddam Hussein es si
usted amenaza nuestro interes vital de seguridad nacional,
usted estará enfrentando una acción militar de los Estados Unidos".
Brian Knowlton del Tribune
Herald Internacional informó el 9 de septiembre desde
Washington que el presidente Clinton concedió que él podría hacer poco acerca
de luchar en el norte de Irak sino implorar a las belicosas facciones curdas a
volver a la mesa de negociaciones, desde que las charlas de paz respaldadas por
EEUU se habían estropeado más temprano por el verano.
"Me gustaría todavía
hacer más para ayudar a los curdos", fue citado Clinton
como haber dicho, "pero francamente,
si usted quiere que la lucha finalice, los líderes de las varias facciones van
a tener que estar con voluntad de ir a la mesa de paz y hablar a través de esta".
El dijo que la capacidad de Washington de controlar los eventos en Irak era "limitada".
EEUU hizo claro que no estaba preparado para intervenir directamente al combate,
qué Perry describió como una guerra civil entre curdos. Clinton apeló a los jefes
principales de las dos facciones curdas para evitar "cualquier matanza de civiles y otros que no son combatientes en esto".
Él no dijo qué ayuda podría proporcionarse a los miembros del grupo de
oposición respaldado por EEUU que estaba ahora en la carrera.
La captura de Arbil por el ejército iraquí quebró
la operación financiada por
El Primer Ministro suplente Tariq Aziz de la anterior
era Saddam, llegó ante el Alto Tribunal Iraquí para testificar contra seis
demandados acusados de genocidio en la campaña de 1988 contra curdos iraquíes
que incluyeron el uso de gas venenoso, negando en cambio que el gobierno de Saddam
Hussein haya llevado a cabo cualquier tal ataque. Aziz insistió que Irak no tenía
las armas químicas necesarias para los alegados ataques de gas que mataron a
5,600 curdos en el norte de Irak, apuntando en cambio a Irán y al PUK como los
culpables.
Teherán fue conocida para haber estado apoyando al PUK, cuyo fundador y
secretario general, Jalal Talabani,
fue eligido presidente de Irak el 6 de abril de 2005.
El SCIRI anteriormente basado en Irán encontró conveniente comprometerse con un
liderazgo emergente kurdo respaldado por Irán para fortalecer su mano en la
estructura de poder post-Saddam.
EEUU ampara
a Abd al-Aziz al-Hakim
El pasado 4 de diciembre Bush, bajo presión para calmar la violencia
sectaria en Irak, se encontró con la cabeza del SCIRI, Abd
al-Aziz al-Hakim, por segunda vez y aplaudió su "compromiso para un gobierno de unidad" para Irak.
El presidente dijo: "Parte de
unificar Irak es para los líderes elegidos y líderes de la sociedad rechazar a
los extremistas que están intentando detener el adelanto de esta democracia
joven. Yo aprecié muchísimo su... fuerte posición contra el asesinato de vidas
inocentes".
Bush agregó: "Este es un hombre
cuya familia sufrió violencia increíble a manos del dictador, Saddam Hussein.
Él perdió a casi 60 miembros familiares, y todavía en lugar de estar triste, él
está envuelto con ayudar al nuevo gobierno a que tenga éxito".
Lo que Bush no dijo era que muchas de las matanzas se llevaron a cabo con
aprobación norteamericana.
Al final de
El UIC incluye al Partido Islámico Da'wa, el Partido de Virtud Islámico, el
partido de Coalición Centrista,
Como cabeza del UIC y del SCIRI, Hakim fue a Teherán el 5 de febrero
encontrarse para con el Líder Supremo Iraní Ayatola Ali Khamenei y con el
secretario del Consejo de Seguridad Nacional Supremo Ali Larijani. Las agencias
iraníes informaron que Khamenei le dijo a Hakim que la política iraní es "para apoyar al gobierno iraquí", y que
la unidad de todos los Iraquíes quitará la necesidad de presencia continuada en
Irak de tropas extranjeras.
"La presencia de
ocupantes... es una de las razones principales de la inseguridad en Irak", Khamenei dijo.
Hakim dijo después de encontrarse con Larijani que las charlas Irán-EEUU
sobre Irak "son indudablemente muy
importantes y las autoridades Iraquíes quieren esto".
La agencia informativa de
Él también se encontró con en el Jefe Judicial Ayatollah
Mahmud Hashemi-Shahrudi que
dijo: "Los americanos deben soltar a
los diplomáticos Iraníes lo más pronto posible sin ninguna excusa".
Ibrahim al-Jaafari – Primer Ministro pro-Irán de Irak
El 7 de abril de 2005,
El nuevo gobierno provisional de Irak había sido saludado por la
administración Bush como un amigo cercano y modelo para democracia en la
región. En contraste, Bush había llamado a Irán como parte de un "eje del mal" y rechazó sus
elecciones como fraudulentas y su gobierno como ilegítimo. Entonces la administración
norteamericana estaba menos que contenta cuando el primer ministro iraquí, Jaafari, antes de que él fuera reemplazado por Nuri Kamel Mahoma Hassan al-Maliki, líder diputado del Partido Islámico
Da'wa y líder diputado de la comisión de des-Ba'athification
del Gobierno Interino Iraquí, llevó a ocho ministros del alto gabinete para pagarle
una visita visiblemente amistosa a Teherán en julio de 2005. En la llegada a
Teherán un sábado, Jaafari visitó el mausoleo del
fundador de
La visita de julio de 2005 de Jaafari a Irán era
un golpe a la visión estratégica de la administración Bush, pero un triunfo
dulce para la teocracia shi'ita. En los días oscuros de 1982, Teherán era asilo
de opción para los shi'itas iraquíes expatriados quienes habían sido obligados
a huir del decreto de muerte de Saddam Hussein contra ellos a un país con el
que Irak estaba entonces en guerra. El Ayatola Khomeini, el recientemente
instalado teócrata de Irán, presionó a los iraquíes expatriados a formar una
organización paragua, el Consejo Supremo para
Jaafari, un líder del partido Da'wa trabajando por una República
Islámica en Irak, había estado exiliado en Teherán desde
Aunque los neo-conservadores como Paul Wolfowitz mantuvieron antes de la
guerra de Irak que los iraquíes son más seculares y menos interesados en un
estado islámico que los iraníes, de hecho las ideas teocráticas de Khomeini de
Irán habían tenido un impacto profundo entre los shi'itas iraquíes. En las
elecciones de diciembre de 2005, los shi'itas iraquíes pusieron al SCIRI influenciado
por Khomeini en el control de siete de las nueve provincias del sur, junto con
la propia Bagdad.
El gobierno de Jaafari no controló el
centro-norte u oeste del país y no podría bombear petróleo de Kirkuk debido al
sabotaje sunni. El campo de petróleo de Rumaila en el
sur carece de capacidad refinadora. Irak no tiene un puerto de aguas profundas
en el Golfo Pérsico y necesita reemplazar "puertos" tierra adentro como Amán debido a la pobre seguridad.
Una iniciativa hacia el este podría resolver muchos de estos problemas y
fortalecer económicamente y militarmente a los shi'itas contra las guerrillas sunnis
y así salvar al nuevo gobierno.
Las relaciones de Irán-Irak no habían sido buenas desde mediados de los 1950s
cuando Irak fue gobernado por una monarquía constitucional instalada por los británicos
con un fanáticamente pro-occidental primer ministro anti-comunista en la
persona de Nuri al-Said.
Irónicamente, cuando el shah vino al poder, él mantuvo el petróleo iraní
nacionalizado, usando el rédito petrolero para solidificar su propio poder. En
1955, Said y el Shah, los dos firmaron entusiásticamente
el anti-comunista Pacto de Bagdad, un acuerdo de seguridad colectivo patrocinado
por EEUU contra
Otra revolución populista derrocó al shah de Irán en 1979 e instaló a un
gobierno teocrático liderado por Khomeini. Las
relaciones Irán-Irak alcanzaron su nadir, como el partido Ba'ath de Saddam
Hussein y los Guardias Revolucionarios de Khomeini lucharon hasta un
estancamiento en una guerra horrible no vista desde
Irán premió a Jaafari generosamente ofreciendo
pagar por las tres tuberías que se estirarían por la frontera sur de los dos
países. Bajo el trato, Irak enviaría 150,000 barriles al día de crudo liviano a
Irán, para ser refinado, e Irán enviaría de vuelta petróleo procesado, querosén
y gasolina.
Además, Irán estaba de acuerdo en proporcionar electricidad a Irak, venderle
200,000 toneladas de trigo y permitirle el uso de puertos Iraníes para el
transporte de bienes a Irak, más 1 billón en ayuda extranjera. Toda esta
generosidad pareció a Washington como tráfico de influencia.
Khamenei hizo un llamamiento a la preservación de la integridad territorial
de Irak y caminando a cooperación vigilando las fronteras de los dos países. La
semana anterior, el Ministro de Defensa iraquí Saadoun
Dulaimi había hecho un viaje preparatorio a Teherán,
explorando la posibilidad de cooperación militar entre los dos países. En un
momento dado los dos habían parecido haber alcanzado un acuerdo que Irán
ayudaría a entrenar tropas iraquíes, que inmediatamente causo a los neo-cons en
Washington perder los estribos.
Enorme presión inmediata fue aplicada en Jaafari
para retirarse de este plan. El gobierno iraquí lo abandonó, en base que un
acuerdo internacional ya había especificado que el entrenamiento de tropas iraquíes
fuera del país en la región debía hacerse en Jordania. Pero el gobierno iraquí
dio convicciones a Teherán que no permitiría usar el territorio iraquí en ningún
ataque contra Irán, sin mencionar que el único asaltante probable era EEUU.
Los líderes iraníes presionaron a Jaafari sobre la
presencia continua en Irak del Mojahedin-e Khalq
(MEK), una organización terrorista iraní con lazos al Pentágono, al lobby israelí
y a los halcones en el Congreso norteamericano. El régimen de Hussein había
usado al MEK para desestabilizar a Irán. Jaafari
prometió que el MEK había sido desarmado y no se permitiría dirigir incursiones
terroristas desde tierra iraquí.
Sunnis iraquíes
resisten la influencia iraní
Las cálidas relaciones entre Teherán y Bagdad alarmaron grandemente a los musulmanes
sunni de Irak. Ellos saben que las ofertas iraníes de ayuda para entrenar a oficiales
de seguridad iraquíes, y las profesiones iraníes de apoyo para un unido,
pacífico Irak son políticas para la supresión por las tropas y milicias shi'itas
del movimiento guerrilla sunni árabe.
Muchos sunnis iraquís creen que los árabes sunni
son la verdadera mayoría indígena, pero que millones de emigrantes iraníes
ilegales que se hacen pasar por shi'itas iraquíes han inundado el país, y han
sesgado los votos totales en las recientes elecciones. Esta creencia los hace a
ellos especialmente sospechosos que los poíticos shi'itas
son demasiado acogedores a los ayatolas en Teherán.
Un reciente reporte documental de
Estados
Unidos enfrenta la derrota política por Irán
Aunque EEUU mantiene una fachada de dar la bienvenida a buenas relaciones
entre Irak e Irán, el Departamento de Estado,
Irán está bien posicionado para anotar ventaja geopolítica en política
Iraquí, mantenida a flote por altas ganancias de petróleo. La alianza larga de
Teherán con el líder curdo Jalal Talabani,
ahora presidente de Irak, le da apoyo curdo a Irán. Bush ha sacado del poder al
enemigo regional más poderoso y peligroso de Irán en la persona de Saddam
Hussein, y al secular, Pan-Arabista partido Ba'ath, algo que Irán era incapaz
de hacer incluso después de ocho años de guerra sangrienta, con el resultado
que los shi'itas vinieron al poder por elecciones en Irak, dando a Irán un
aliado firme que reforzará su alcance en el Medio Oriente a través de
Hezbollah, su otro aliado en Líbano. Invadiendo Irak, los Estados Unidos
enfrentan la derrota geopolítica no solo en Irak, sino también en Irán y Líbano
también.
Al final de
En 1996, Richard Perle, Douglas Feith y otros del Instituto para Estudios
Estratégicos y Políticos Avanzados argumentaron enérgicamente por la remoción de
Saddam por la fuerza. En 1998, el Proyecto para un Nuevo Siglo americano
(PNAC), presidido por William Kristol, envió una carta al presidente Clinton,
donde le pide de nuevo que remueva a Saddam por la fuerza. La carta fue firmada
por 18 individuos, incluyendo Donald Rumsfeld, Perle, Elliott Abrams, Richard
Armitage, John Bolton, Wolfowitz, y otros que después se volvieron consejeros principales
del Presidente George W Bush.
En el número de enero/febrero de Foreign Affairs, Condoleezza Rice declaró
que una política exterior republicana habría de "movilizar cualquier recurso necesario" para remover a Saddam. En
septiembre de 2000, el PNAC puso por delante documento llamado: "Reconstruyendo las Defensas
Americanas: Estrategia, Fuerzas y Recursos para un Nuevo Siglo".
Este documento sirve como base para la política exterior del presidente
Bush post-septiembre 2001.
Nueve días después de los eventos del 11 de septiembre de 2001, el PNAC le
envió una carta a Bush urgiendolo "a quitar a Saddam Hussein del poder"
como parte para cualquier guerra al terrorismo. Es los más alto de la ironía
que el "Nuevo Siglo americano" es precursor del triunfo de
Nuri
al-Maliki - el nuevo Primer Ministro Iraquí
En las elecciones parlamentarias de diciembre de 2005, la pluralidad UIC
nombró a Jaafari como Primer Ministro, pero la
oposición de la minoría sunni y las facciones curdas le impidieron formar un
gobierno de coalición. El 22 de abril de 2006, el Presidente Jalal Talabani, líder curdo del
PUK, que había sido elegido presidente el 7 de abril de 2005, por la nueva
electa Asamblea Nacional, removió a Jaafari y lo
reemplazó con Nuri Kamel Mahoma Hassan al-Maliki.
El continuo cenagal en Irak ha excluido la habilidad de los halcones de la
administración Bush para llevar a cabo su sueño largamente sostenido de
ejecutar un cambio del régimen en Irán, o incluso de forzarlo para acabar sus
ambiciones nucleares. Para el liderazgo Iraní, la lección de Irak no era que
tenía ambiciones nucleares, sino que no tenía actualmente capacidad nuclear,
que habría proporcionado realmente un disuasivo eficaz contra el ataque norteamericano.
De los tres gobiernos del "eje
de mal” de Bush, Bagdad representó "uno abajo, dos a seguir". Sin embargo todo el mundo puede ver
que el enfoque de EEUU a Pyongyang cambió abruptamente de la intransigencia
dictatorial a la negociación flexible después de la prueba nuclear de Corea del
Norte. EEUU no esta en posición de invadir Irán con tropas de tierra debido a dos
causas: un ejército ya demasiado exigido y agotado capital político para
absorber altas bajas de batalla. Más críticamente, EEUU ahora necesita la ayuda
de Irán para zafar de una guerra de guerrilla que no puede ganar y de la que no
puede correr. El precio de imponer la democracia en Irak puede ser bien una República
Islámica de Irak con una relación especial con Irán, similar a la manera en que
EEUU y el Reino Unido están ligados por una relación especial consolidada por
dos guerras mundiales.
Funcionarios norteamericanos anunciaron el último febrero que ellos habían
estado de acuerdo en contener contacto de alto nivel con las autoridades iraníes
en más de dos años como parte de una reunión internacional en Irak. La segunda
de estas discusiones, agendada para temprano abril, se
espera incluya a
El anuncio de Bagdad y confirmado por Washington que EEUU tomaría parte en
dos juegos de reuniones entre Irak y sus vecinos, incluyendo a Siria e Irán,
era un cambio en la anulación de Bush de contactos de alto nivel con los
gobiernos en Damasco y Teherán como un principio de "claridad moral." El pasado diciembre, el Grupo de Estudio Irak,
una comisión bipartita de alto nivel, había urgido charlas directas,
incondicionales con Irán y Siria, que Bush rechazó inmediatamente y en cambio se
embarcó adelante en más acercamiento confrontacional.
"Yo notaría que el gobierno
Iraquí ha invitado a Siria y a Irán para asistir a ambas de estas reuniones
regionales," dijo Rice a un panel del Senado el 27 de febrero,
discutiendo las charlas que eran para incluir a Gran Bretaña, Rusia, y un anfitrión
de organizaciones internacionales y países del Medio Oriente.
El Ministro de Exterior Iraquí Hoshyar Zebari llamó a anticipado contacto cara-a-cara norteamericano
con Irán y Siria, dos países que la administración Bush ha acusado de
desestabilizar a Irak, "muy
significante", agregando, "Irak
se está volviendo un problema divisivo en la región. Irak también puede ser
útil a sus vecinos. Este puede proveer una plataforma para ellos para trabajar
sus diferencias".
Separando
el tema nuclear de Irán del problema de Irak
Funcionarios de la administración Bush caracterizan como un problema
separado de Irak al programa nuclear de Irán, que Washington insiste apunta a
desarrollar armas nucleares, un cargo que Teherán niega.
Cheney dijo en febrero que "todas las opciones todavía están en la
mesa" para Washington impedirle a Irán adquirir armas nucleares, un
comentario que elevó la preocupación de que la administración estaba
considerando atacar los sitios nucleares de Irán. Un funcionario mayor de la administración
norteamericana fue informado de haber dicho que mientras algúnos
funcionarios de Bush han defendido buscar maneras de hablar con Irán y Siria,
ellos no quisieron aparecer estar hablando con cualquier país desde una
posición de debilidad. Estresando las charlas confrontacionales,
el funcionario de la administración dijo, que EEUU estaba en más que en un asiento
de chófer.
"Nosotros nos
convencimos que los Iraníes no estaban tomándonos en serio", dijo Philip D Zelikow,
que hasta diciembre era el ayudante principal de Rice. "Asi que nosotros hemos hecho algunas cosas para
conseguir que ellos nos tomaran en serio, entonces ahora nosotros podemos
probar diplomacia".
Todavía esto parece ser para consumo doméstico norteamericano, donde la
charla dura es parte de la cultura machista norteamericana. La mayoría de los
diplomáticos profesionales de gobiernos participantes fijados para asistir a
las reuniones de marzo y abril saben que EEUU está viniendo de hecho a las
charlas desde una posición de debilidad porque el registro de conducta de la
superpotencia norteamericana desde el final de
La enferma aventura norteamericana en Irak ha hecho a Irán un claro ganador.
Los líderes shi'itas iraquíes saben que ellos necesitan apoyo Iraní para
contener a los insurgentes Sunni y restaurar la destrozada economía de Irak. EEUU
no ha logrado ninguno de estos objetivos básicos de estabilidad después más de
tres años de ocupación principalmente porque estando ensimismado con sus propios
superiores "valores morales"
le impide adquirir cualquier entendimiento real de la dinámica política y
cultura sectaria de la región para ser un jugador eficaz en el juego.
El fiasco de Irak muestra que la edad de hegemonía de la superpotencia e
invencibilidad está acabada. El 21 siglo es una era donde unos miles de insurgentes
con un propósito claro respaldados por manojos de AK-47 y lanzadores de granadas
pueden derrotar por fricción a un ejército ocupante superior con incomparable y
alta tecnología de poder de matar. La defectuosa estrategia norteamericana de
cambio del régimen es que el nuevo régimen puede ser más problemático que el
que reemplaza.
Henry C K Liu es presidente de un grupo de
inversiones basado en New York.
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